L@s chic@s del Walk in the wild side de Lou Reed

L@s chic@s de la Factory de Warhol que inspiraron la canción Walk in the wild side de Lou Reed

En la fila de atras y de izquierda a derecha, Joe Dallesandro, Andy Warhol y Holly Woodlawn, delante Jane Forth y, recostada, con un tatuaje que dice Andy,  Jackie Curtis.

” Walk on the Wild Side ” es una archifamosa canción del segundo album de Lou Reed en solitario, Transformer (1972), producido por David Bowie y Mick Ronson , y lanzado como single con la no menos icónica “ Perfect Day ” de cara B.

 

 

La canción recibió una amplia cobertura en las emisoras de radio, a pesar de tocar temas tabú como las personas transgénero , las drogas , la prostitución masculina y el sexo oral . En los Estados Unidos, RCA lanzó el single con una versión censurada que  obviaba las referencias al sexo oral. En 2010, Rolling Stone la clasificó en el número 223 en su lista de la 500 mejores canciones de todos los tiempos. Probablemente en mi lista personal, tendría una posición incluso más alta.

Bowie había conocido a Lou Reed en una sonada visita a la Factory, tanto que Warhol había nombrado a uno de los actores de Pork, su única obra de teatro, Tony Zanetta, embajador de los asuntos Bowie. Desde un primer momento Bowie y Reed tuvieron afinidades artísticas. Aunque dice Lou que también estaba alucinado de su aspecto andrógino y con su furor por Iggy Pop.

David Bowie se encargó de convencer a RCA UK, el sello de Bowie, le firmara un contrato a finales de año. Lou Reed viajó a Londres en diciembre de aquel año 1971 . Bowie, que está en pleno proceso de creación de ‘Ziggy Stardust‘,  le anima  pronto empiezan las sesiones en los estudios Trident, con Ken Scott de ingeniero y el excepcional guitarrista de David, Mick Ronson, de productor.

Fue en aquel momento cuando escandalizaron al país cuando en el Hotel Dorchester de Londres,  en plena promoción de Ziggy Stardust, Lou Reed besó en la boca a Bowie, en presencia de  Mick Jagger y ante muchos fotógrafos  de los peores tabloides londinenses que publicitaron el gesto por todo el país.

 

 

En tan sólo nueve días de aquel mes de agosto de 1972, se grabó la obra maestra ‘Transformer‘. ‘Transformer‘ es una obra, un hijo bastardo de Bowie, pero también es una crónica extraordinaria de la Factoría de Warhol y todos sus increíbles personajes. La obra maestra de ‘Transformer‘ es ‘Walk on the wild side‘, una crónica increíble de esa época. Lou estaba obsesionado con la novela de Nelson Algrens del mismo título de la canción. Incluso trató de hacer un musical con su argumento. Algunas de las canciones que escribió para ella estaba en ‘Transformer

Pero hoy no os quiero hablar tanto de la canción como de quienes la inspiraron, esos drag queens y chaperos que transitaban por el lado salvaje de la vida de los que nos habla Lou Reed en su letra.

 

Andy Warhol con Nico y los miembros de la Velvet Underground- Maureen Tucker, Lou Reed, John Cale y Sterling Morrison

 

No me voy a extender mucho sobre la relación de Lou Reed con Andy Warhol y la Factory, a través del grupo de la Velvet Underground que cristalizaría en uno de los mejores discos de la historia The Velvet Underground and Nicoy no lo haré porque acaso algún día le dedique una entrada independiente. Lo que me interesa aquí es señalar como Lou Reed, aquel Lou Reed joven, de una belleza magnética se convirtió en uno de los personajes cruciales de aquella primera Factory.

Lou llegó a la Factory en un momento casi diría de orfandad, por el abandono de Edie Segdwick que se había marchado con Bob Dylan al Hotel Chelsea, relación que acabaría mal con un presunto aborto de la actriz, y posteriormente con  Bob Neuwirth. Andy estaba tan tocado por la pérdida de su musa favorita que en la Factory se dejó de hablar radicalmente de ella.

 

Edie Sedgwick y Bob Dylan

Según Billy Name, el novio de Andy Warhol y uno de los pivotes centrales de la Factory, fotógrafo de aquellas sesiones y quien ideó las paredes plateadas:

Lou Reed era como un tio que creció en tu mismo barrio y que tocaba en un grupo que ensayaba en tu garaje. Era como el tío enrollado de la calle que era como tú. Así que Lou y yo realmente nos llevábamos genial como si hubiésemos crecido juntos. Era como si fuese mi hermano. Lou era super limpio, seductor,  enrollado y encantador .En cierto sentido tenía mucho de lo que Edie Sedgwick había aportado antes—esa personalidad mágica que siempre  destacaba y que siempre llevaba razón. Además tenía esa especie de geniecillo al que siempre se le ocurrían grandes ideas. Pero Lou era incluso más natural y más juguetón que Edie.  Yo había conocido a chavales como Lou cuando era un crío en  Poughkeepsie, pero nunca creí que me iba a volver a encontrar con uno así. Pero allí estaba Lou. Era como volver a tener un colega de verdad, ¿sabes?

 

Billy aparece en muchos temas de Reed, principalmente detallado en Songs for Drella, la biografía que dedicaron Lou y Cale, no solo a  Andy Warhol, a quien Lou llamaba Drella, sino a todo el universo de personas que formaban The Factory 

 

Lou Reed en la Factory, fotografía de Billy Name

 

Siempre sentí que Andy quería que Lou Reed fuera su Mickey Mouse. El estudio de Andy era como los viejos estudios Renaissance, y todo el arte que salía de allí lo hacía bajo el nombre del maestro, Andy Warhol, al igual que del estudio de Walt Disney. Walt Disney no inventó el Pato Donald; las personas que trabajaban para él crearon esos personajes de Disney. Y todas estas cosas que hicimos en la Factory estaban bajo la tutela de Andy Warhol. Así que siempre sentí que Andy realmente quería que Lou fuera su MickeyMouse, esa gran cosa  a la que todos podían asentir porque Lou era super adorable, y él era una estrella de rock y el cantante principal de un grupo de rock. Habría sido tan ideal y tan viable para Lou haber sido el Mickey Mouse de Andy, y hacer por Andy lo que Mickey hizo por Walt Disney. Pero eso no llegaría a suceder.

 

Andy Warhol and Lou Reed by Nat Finkelstein, 1966

Eran los años 1966 y 1967 cuando la Factory hervía haciendo películas sin descanso. Hasta 48 películas se rodaron esos dos años, incluyendo varias de la Velvet Underground, como The Velvet Underground and Nico: A Symphony of Sound, algunas reflejando visitas de Marcel Duchamp o Salvador Dalí, la mítica Chelsea Girls con  Nico, Brigid Berlin, Gerard Malanga, Mary Woronov, Ingrid Superstar o International Velvet.

 

Ultra Violet, Susan Bottomly, International Velvet, Nico y Andy Warhol en la premiere de Chelsea Girls en el Festival de Cannes

Es obvio que, por aquel entonces, Lou estaba inmerso hasta las cejas en aquel mundo de la Factory poblado por diversos tipos marginales , outsiders radicales,  modelos, artistas y gente de la noche: buscavidas, drag queens y drogadictos, a los que denominó “superestrellas” cuando los filmó en épicas películas de 16 mm. A menudo improvisadas, estas películas exploraban el lado más sórdido de la vida underground de Nueva York. Las “superestrellas” como Holly Woodlawn y Joe Dallesandro normalmente interpretaban personajes basados ​​en ellos mismos. Otras “superestrellas” no tuvieron reparos en aparecer en la cámara drogadas hasta arriba. El público quedó hipnotizado con películas como “Trash“, “Flesh” y “Women in Revolt“. Era el lado salvaje de la vida que inspiraría esa canción.

 

Joe Dallesandro poniéndose un pico enfrente de Jane Forth y Bruce Pecheur en Trash

Las referencias fueron tan evidentes y explícitas que Lou Reed llegó a temer por la reacción de los aludidos en Walk on the Wild Side, pero más tarde afirmó:

Candy Darling me dijo que se había aprendido todas las canciones y que quería hacer un disco que se llamase  Candy Darling canta el album de  Lou Reed. aunque no vendiese más que cien copias!”.

 

Andy Warhol, Paul Morrissey, Joe Dallesandro, Candy Darling, fotografia de Richard Avedon

 

Bueno pues vamos a desgranar esa canción e identificar a sus pobladores

La primera estrofa dice:

Holly came from Miami FLA
Hitch-hiked her way across the USA.
Plucked her eyebrows on the way
Shaved her leg and then he was a she
She said, hey babe, take a walk on the wild side,
Said, hey honey, take a walk on the wild side.

que traducida sería

Holly llegó de Miami Florida
Se atravesó todo E.E.U.U haciendo dedo
Se depiló las cejas en el camino
Se afeitó las piernas y entonces él se convirtió en ella
Y dice, hey baby, date una vuelta por el lado salvaje
Dice, hey cariño, date una vuelta por el lado salvaje.

Holly no es otra que Holly Woodlawn, una actriz transgénero de la Factory. Nacido Haroldo Santiago Franceschi Rodriguez Danhakl en Puerto Rico en 1946, Woodlawn adoptó su nombre de Holly de Desayuno con diamantes de Truman Capote en el personaje principal se llamaba Holly Golightly, y el apellido de un episodio de I Love Lucy, donde Lucille Ball toma un tren subterráneo a Woodlawn, Nueva York.

 

 

De acuerdo con la biografía de Woodlawn, en 1962, a la edad de quince años, Woodlawn dejó Florida para dirigirse al norte. Ella recuerda que “robé algunas joyas de mi casa e … hice todo el camino hasta Georgia, donde el dinero se me acabó y … tuve que hacer autostop el resto del camino” hasta Nueva York , como se recuerda en la canción.

 

Holly Woodlawncon su gato

Como miembro de la Factory, Woodlawn  apareció en un par de películas del artista. La primera fue Trash de 1970, en donde hacía de novia transgénero de un adicto a la heroína interpretado por Joe Dallesandro. Su interpretación fue tan celebrada que el mismísimo George Cukor  con el apoyo de otros, pidió a la Academia que se la nominara al Oscar a la Mejor Actriz por su trabajo

En la siguiente película de Paul Morrisey se le unieron otras  estrellas de Warhol,  en Women in Revolt , una mirada satírica sobre el movimiento por los derechos de las mujeres y los PIGS (mujeres políticamente involucradas) que provocó la ira de las feministas. En esta película, se convirtió en una de las primeras personas en decir la palabra coño en el cine.

 

Woodlawn on the set of ‘Trash’-

En la época también dió sonoros escándalos como cuando fue arrestada y encarcelada brevemente en Puerto Rico por robar en una tienda o como cuando fue arrestada en  Nueva York por hacerse pasar por la esposa del embajador de Francia ante las Naciones Unidas. Después ha seguido una vida de altibajos, con pasos por la cárcel, trabajos en restaurantes, revivals en Broadway y Hollywood, aunque últimamente había tenido un éxito último apareciendo en la serie Transparent de Jeffrey Tambor. Murió hace tres años.

 

holly-woodlawn- en transparent

Su referente siempre fue la actriz Jean Harlow. De su paso por la Factory recordaba:

Fui muy feliz cuando me convertí en una de las superstars de  Warhol. Me sentía como Elizabeth Taylor. No me di cuenta de que no sólo no habría dinero sino que mi estrellato no duraría ni dos segundos y así fue, las drogas, las fiestas… pero fue fantástico.

 

 

La segunda estrofa de la canción dice:

Candy came from out on the island,
In the backroom she was everybody’s darling,
But she never lost her head
Even when she was given head
She said, hey baby, take a walk on the wild side
She said, hey babe, take a walk on the wild side
And the coloured girls go, doo doo doo, doo ...

Candy llegó de fuera de la isla (de Manhatann)
En la trastienda se lo montaba con cualquiera
Pero nunca perdía la cabeza
Ni siquiera cuando te la estaba chupando
Dice, hey baby, date una vuelta por el lado salvaje
Dice, hey baby, date una vuelta por el lado salvaje
Y las chicas de color dicen, du,du du

Candy no es otra que la inimitable Candy DarlingCandy Darling nació como James Lawrence Slattery en  Queens, out on the isalnd. Pasó gran parte de su infancia viendo televisión y viejas películas de Hollywood , de la cual aprendió a hacerse pasar por sus actrices favoritas, como Joan Bennett y Kim Novak que le fascinaba. Darling sufrió bullying en el instituto y lo dejó a los 16 años después de que un grupo de muchachos tratara de lincharla. Cuenta que cuando su madre la interpeló sobre los rumores de que se vestía como una chica, ella se metió en la habitación y volvió vestida de mujer. La madre de Darling más tarde diría : “Entonces supe que no podría detener a Jimmy. Candy era demasiado guapa y talentosa”.

 

 

El nombre de Darling evolucionó de Hope Dahl a Candy Dahl, luego a Candy Cane por su amor a las chuches, pero como una amiga siempre le decía “Candy, darling” con ello se quedó. Darling conoció a Andy Warhol en el año 67. Darling estaba con Jackie Curtis , quien invitó a Warhol a una obra que  había escrito y dirigido, llamada Glamour, Glory and Gold , protagonizada por Darling como “Nona Noonan” y un joven Robert De Niro , que interpretaba seis papeles en la obra.

 

Reparto de Glamour Glory & Gold – Melba LaRose, Jr. está de pie detras :Sal Bovoso con bigote, Candy Darling sentada a la izquierda y a la derecha con sombrero, un joven Robert DeNiro

 

Warhol eligió a  Candy Darling para Flesh (1968) con Jackie CurtisJoe Dallesandro . Después de Flesh , Darling también desempeñó un papel central en Women in Revolt (1971), de la que ya hemos hablado, en la que interpretaba a una miembro de la alta sociedad de Long Island, atraída por un grupo de liberación de mujeres.

 

1969, Joe Dallesandro y Candy Darling, Richard Avedon

Candy Darling y Warhol en la Premiere de Midnight Cowboy en 1969

Candy inspiró también la canción de Lou Reed para la Velvet Underground, Candy says  donde decía  “I’ve come to hate my body / And all that it requires in this life” , he acabado por odiar mi cuerpo y todo lo que requiere en esta vida. Algo que inspiraría a Antony Hegarty, ahora Anohni, que usaría su imagen como portada del disco del segundo disco de Antony & the JohnsonsI’m a bird now. También estaría en la portada de un disco de The Smiths.

 

The Smiths Sheila take a bow

 

Candy jamás recibió sueldo alguno por su trabajo con Warhol que era un auténtico tacaño, convencido que aquellos a los que él mismo daba el estatus de superstars, se daban por pagados simplemente con tener ese privilegio. Warhol dejó de contar con ella, prácticamente de la noche a la mañana. Aparentemente, ya no le interesaban los transexuales.

 

Andy Warhol y Candy Darling fotografia de Cecil Beaton

Aún así consiguió algunos papeles pequeños en películas comerciales. Su amiga Jane Fonda, por ejemplo, consiguió que apareciera en Klute por la que Fonda ganó un oscar. Tennessee Williams escribió un papel ex profeso para ella en la obra “Small Craft Warnings”. Se habían conocido durante una fiesta de cumpleaños en la que Candy le había causado muy buena impresión. El regalo  supuso poder interpretar a Violeta, una golfilla pero cautivadora joven a la que todos los personajes masculinos desean, aunque su papel era tan pequeño que la crítica del estreno en el New York Times, ni si quiera la mencionaba

 

Candy Darling by Robert Mapplethorpe

 

En su diario escribió un poema titulado “El ocaso de una estrella”:

Cuando entras en una fiesta y nadie se vuelve para mirarte

cuando le das un sorbo a tu Bacardí, y empiezas a ponerte roja

… eso es el ocaso de una estrella.

(…) Cuando el foco se oscurece lentamente, y te arrepientes de todos tus pecados

Y los recuerdos a los que te aferras, son lo único que queda de tu carrera

…eso es el ocaso de una estrella.

 

candy_darling_por Bruce Weber

En sus diarios personales se lee un profundo sentimiento de soledad e incomprensión. Sentía que la veían como un bicho raro. Aun así posó para grandes fotógrafos de la época como Cecil BeatonRichard AvedonDavid BaileyBruce Weber Robert Mapplethorpe., a los que pertenecen las fotografías aquí reproducidas.

 

Candy Darling por Peter Hujar

Pero su retrato sin duda más conmovedor es la foto que Peter Hujar tomó en su lecho de muerte a causa de un linfoma. No llegó a cumplir los 30. A su funeral acudieron celebridades como David Bowie o Gloria Swanson. Una auténtica pionera del transgénero.

 

La tercera estrofa dice;

Little Joe never once gave it away
Everybody had to pay and pay
A hustle here and a hustle there
New York city is the place where they said:
Hey babe, take a walk on the wild side
I Said hey Joe, take a walk on the wild side

El pequeño Joe nunca  regalaba nada
Todo el mundo tenía que pagar y pagar,
Un polvo acá, un polvo allá
La ciudad de Nueva York es donde se dice
Hey bebe, date una vuelta por el lado salvaje
Y yo digo, hey Joe, date una vuelta por el lado salvaje.

Joe no es otro que Joe DallesandroJoe Dallesandro  se convirtió en un icono sexual para hombres y mujeres gracias a su aparición en las películas  producidas por Andy Warhol. Según su biógrafo, Michael Ferguson, “fue el primer sex symbol masculino abiertamente erotizado que caminaba desnudo en la pantalla”.

 

Nacido en Florida en 1948 de un polvo casual entre una adolescente y un marinero, Dallesandro pasó por múltiples hogares adoptivos donde jamás encajó hasta que, a los 14 años, tras haber sido expulsado de la escuela por romperle la nariz a un profesor, empezó a robar coches hasta que la policía lo detuvo en medio de uno de sus robos pegándole dos tiros en las piernas. Después lo encerraron en un reformatorio de menores del que se escapó para fugarse a México, donde descubrió que podía ganarse la vida de chapero a cambio de favores sexuales con hombres aunque fuese hetero. “A mí me gustaban las mujeres, así que mi forma de sacarle dinero a los hombres era tratar de conseguir lo máximo dándoles muy poco, o nada”.

 

 

De vuelta a Estados Unidos, Dallesandro se fue a Nueva York donde fue descubierto por Bob Mitzer, editor de Athletic Modern Guild, una revista conocida como la Playboy gay, que lo convirtió en una estrella homosexual.

 

 

Dallesandro tuvo su segundo golpe de suerte en 1967, cuando el director Paul Morrisey,  socio de Andy Warhol, lo invitó a participar de The loves of Ondine. Entusiasmado con su belleza y su carisma , Morrisey convirtió en protagonista de sus siguientes películas, Lonesome Cowboys y San Diego Surf, aunque la película que hizo famoso a Dallesandro fue Flesh, donde hacía de un hombre casado que mantiene a su familia prostituyéndose.

 

Joe Dallesandro en la fotografía que sirvió de cartel para Trash

 

La fama  le permitió salir en la portada de la revista Rolling Stone junto a su hijo recién nacido;

 

 

También fue el modelo para la portada de Sticky Fingers  de los Rolling Stones

 

 

 

Los halagos, sin embargo, no pagaban las cuentas, y Joe descubrió que, mientras él cobraba 150 dólares por semana, Warhol y Morrisey se hacían ricos:

Estoy enfadado, y mi enfado es legítimo. Hicimos mucho dinero con esas películas: Andy se compró una mansión en Montauk y Paul se compró otra y ni siquiera eso fue lo que más me enfadó. Me enfermaba la desidia: me daba cuenta que podíamos hacer películas mejores y nadie se molestaba siquiera en arreglar una cámara cuando se rompía. Las únicas películas que hicieron millones de dólares fueron las que yo protagonicé. Pero bueno, yo conseguí una carrera y ellos los millones que sin mí no hubieran hecho. Los respeto y debo agradecerles, pero me doy cuenta que fueron unos cobardes.

 

 

Sus relaciones con Morrisey y Warhol nunca fueron buenas hasta el punto de que éstos  le boicotearon impidiendo que Francis Ford Coppola lo contratara para encarnar a Sonny Corleone en El padrino:

Morrisey y Warhol le dijeron a la gente de Hollywood que yo no era actor, que no podía manejar un guión y que tenía problemas con drogas. Tuve problemas con drogas y alcohol después, inmensos, pero en esa época estaba sobrio. Si el propio Paul me prohibía beber…

 

Andy Warhol, con de izda a derecha, Gerard Malanga, Viva, Paul Morrissey, Taylor Mead, Brigid Polk, Joe Dallesandro, fotografiados por Richard Avedon, 1969.

Cansado de ellos, después de  Flesh for Frankestein con Morrisey y Drácula con Warhol, Dallesandro se mudó a Europa donde, trabajó con directores como Louis MalleEl unicornio,  Serge Gainsbourg, con quien rodó Je t’aime moi non plus en 1975.

 

Joe Dallesandro y Jane Birkin en Je t’aime moi non plus de Serge Gainsbourg

En 1984, Dallesandro regresó a Estados Unidos para trabajar con Coppola en Cotton Club haciendo de Lucky Luciano; desde entonces, Dallesandro participó en películas como Critical Condition (Michael Apted), Sunset (Blake Edwards) y Cry Babe (John Waters) o interviniendo en series como Corrupción en Miami. El reconocimiento finalmente le llegó con Little Joe, un documental producido por Vedra Meghagian y dirigido por Nicole Haeusser que cuenta toda su historia. Aún vive en Los Angeles.

 

 

Cuarta estrofa;

Sugar Plum Fairy came and hit the streets
Lookin’ for soul food and a place to eat
Went to the Apollo
You should have seen him go go go
They said, hey Sugar, take a walk on the wild side
I said, hey honey, take a walk on the wild side

El Marica de la dulce ciruela llegó y salió a la calle
Buscando comida para el alma, y un lugar donde comer
Fue al Apollo
Deberías haberle visto bailar
Ellos decían, hey Sugar, date una vuelta por el lado salvaje
Y yo decía, hey dulce, date una vuelta por el lado salvaje.

Sugar Plum Fairy fue Joe Campbell (1936-2005). En 1955, a los 19 años, conoció a un joven y aún sin salir del armario Harvey Milk, que se convirtió en su primer novio. Harvey Milk, por supuesto, se convertiría en una leyenda de los derechos de los homosexuales: fue el primer hombre abiertamente homosexual en California en ocupar cargos políticos  electivos. Milk sirvió en la Junta de Supervisores de San Francisco por menos de un año antes de ser asesinado en noviembre de 1978, hechos que inspiraron la pelicula por la que Sean Penn ganaría su segundo oscar, Milk de Gus Van Sant.

Joe Campbell en 1955

Campbell y Milk estuvieron juntos en Nueva York durante siete años. Después de que se separaron, Campbell comenzó a andar con la panda de la Factory ​​de Warhol. En 1965 interpretó a un personaje llamado “Sugar Plum Fairy” en la película de Warhol “My Hustler”.

 

Su novio de finales de los 60, Billy Sipple, se hizo famoso en septiembre de 1975, cuando frustró el intento de Sara Jane Moore de dispararle a Gerald FordCampbell murió en su casa en California en 2005, después de 29 años de una relación con Stanley Jensen.

 

Quinta y última estrofa

Jackie is just speeding away
Thought she was James Dean for a day
Then I guess she had to crash
Valium would have helped that dash
She said, hey babe, take a walk on the wild side
I said, hey honey, take a walk on the wild side
And the coloured girls say doo doo doo, doo …

Jackie iba colgado de anfetas
Se creyó que ella era James Dean por un día
Después supongo que se tendría que estrellar
Creo que el Valium le habría ayudado a bajar
Ella dijo, hey baby, date una vuelta por el lado salvaje
Y yo dije, hey dulce date una vuelta por el lado salvaje
Y las chicas de color decían, du du du du…

Jackie Curtis

El último de nuestros personajes es Jackie Curtis. Jackie Curtis nació en la ciudad de Nueva York . Sus padres se divorciaron y le crió  su abuela materna Ann Uglialoro, un personaje por sí misma, dueña de un bar East Village y conocida con el nombre de su propio bar,  Slugger Ann. Jackie actuó durante su carrera tanto de hombre como de mujer .

Slugger Ann, la abuela de Jackie Curtis circa 1955, photo courtesy of Joe Preston

De drag, Curtis solía usar lápiz labial fuerte, kilos de purpurina, pelo rojo brillante, vestidos rotos y medias con carreras. Jackie Curtis fue una de las pioneras pionera en esta combinación de cutrerío y glamour , un estilo que le ha valido ser considerada como una de las inspiradores del glitter rock o el glam rock de los años setenta.

 

Andy Warhol dijo de Curtis: “Jackie Curtis no es una drag queen. Jackie es una artista. Una pionera sin fronteras”. Principalmente fue actriz de teatro, debutó a la edad de 17 años en la obra de Tom Eyen , Miss Neferititi Regrets, producida en 1965 en La MaMa Experimental Theatre Club.

Robert Mapplethorpe, Jackie Curtis and Patti Smith

También escribía sus propias obras influenciado por Playhouse of the Ridiculous , una compañía residente en La MaMa. Como escritora y actriz principal, sus obras de teatro incluidas Glamour, Glory and Gold , que también protagonizó Darling, Melba LaRose, Jr. y Robert De Niro en su primera aparición en el escenario, interpretando varios papeles. Fue durante esta producción cuando conoció a Warhol pidiendole un autógrafo en su bolso. Andy le preguntó sólo qué llevaba dentro y Jackie le dijo que unos mini shorts de vinilo para su obra. Así fue como se hicieron amigos. Warhol fue a ver la obra y tanto Jackie como Candy Darling entraron en su órbita dela Factory. Jackie estaba tan encantada que se tatuó el nombre de Andy en el brazo.

Candy Darling & Jackie Curtis by Jack Mitchell.

Jackie fue un personaje central de la vanguardia neoyorquina de esa época. No sólo frecuentó la Factory, sino que fue amiga de Patti Smith, Robert Mappelthorpe, el poeta John Giorno, David Bowie, David Wojnarowicz, Peter Hujar, Richard Harris, Lou Reed..

Jackie Curtis y David Bowie

John Giorno & Jackie Curtis

 

Jackie Curtis trabajó en las películas de Paul Morrisey Flesh  Woman in revolt de las que ya os he hablado en ambas interpretandose a sí misma.

Jackie curtis por Peter Hujar

 

RICHARD AVEDON – JACKIE CURTIS, HOLLY WOODLAWN Y CANDY DARLING en el Vogue USA (1972)

Sin embargo, Jackie, íntima amiga de Candy Darling y Holly Woodlawn, así como de Peter Hujar, quien heredó su casa, tenía severos problemas con las drogas y murió de sobredosis a los 38 años. Peter Hujar le tomó unas fotos en el hospital y también después de morir.

 

Y claro, no podria sino terminar con la canción en sí en un raro montaje que rinde homenaje a este grupo de salvajes que supieron vivir la vida a toda máquina, y de los que tan solo

sobrevive aún.

 

El Rimbaud de David Wojnarowicz

El Rimbaud de David Wojnarowicz

 

Cynthia Carr, una escritora y crítica de arte neoyorquina, redactora de The Village Voice  e Interview, así como crítIca para las revistas ArtForumLA Weekly y Mirabella, ha escrito varios libros sobre Wojnarowicz, particularmente una extensa biografía de 2012 con el título Fire in the Belly: The Life and Times of David Wojnarowiczpublicada en Bloomsbury, e incluso próximamente, en julio de 2018, y en colaboración con otros autores saldrá en la Yale University Press,  David Wojnarowicz: History Keeps Me Awake at Night para la que ya existe en Amazon una lista de espera. Eso da idea del interés que despierta la figura de Wojnarowicz últimamente.

 

 

En realidad su más reciente actualidad comenzó con un incidente parecido a lo ocurrido con Santiago Sierra en la pasada edición de ARCO. En 2010, casi dos décadas después de su muerte, David Wojnarowicz volvió a ser noticia a nivel mundial por ser víctima de la censura. La repentina notoriedad se debió a un escándalo suscitado por su película de Super 8 de 1986-87, A Fire in My Belly , (título que retomará Carr dos años después) específicamente, una secuencia de 11 segundos que mostraba hormigas rojas mexicanas que se arremolinaban sobre un crucifijo. A Fire in My Belly formaba parte de una exposición relacionada con la identidad gay “Hide / Seek: Difference and Desire in American Portraiture” en la Galería Nacional de Retratos del Museo Smithsonian, y el escándalo organizado fundamentalmente por la Liga Católica, acabó con que el Smithsonian, como Helga de Alvear, decidiera retirar la obra de la exposición. Para los profesionales del mundo del arte, como también sucedió en ARCO, esta  censura clamorosa de una obra mucho más compleja  parecía salida de otros tiempos: sin duda, las instituciones artísticas ya habían aprendido la lección del vergonzoso juicio al que se sometió la obra del fotógrafo Robert Mapplethorpe en 1990 y se negaron a doblegarse bajo la presión de una minoría religiosa de derecha que no se había tomado ni el tiempo ni el interés de comprender la vida y el legado de Wojnarowicz. Tristemente, el incidente, como el de ARCO, demuestra que la libertad de expresión no ha llegado tan lejos como la mayoría podría esperar y las presiones de los grupos conservadores aún tienen su efecto, aunque finalmente, como bien sabe Santiago Sierra, su efecto sea paradójicamente una publicidad mucho mayor hacia el artista que ve como los focos se concentran en su obra. Afortunadamente, hoy la obra puede verse en la web y os la cuelgo aquí. La infausta secuencia está en el minuto 16.50 más o menos.

 

 

La pieza, que ya había sido editado para la exposición, era una reacción a la muerte de su amante y mentor, Peter Hujar, al que ya le dediqué una entrada anterior, y a su reciente diagnosis del virus del SIDA. Era simplemente un grito de angustia o de protesta, en la tradición más surrealista, que capturaba la contradicción, la velocidad y la fantasmagoría de un momento en el que era razonable suponer que todo el progreso político y social que los homosexuales habían logrado en los años 60 y 70 estaba siendo directamente revocado o suspendido, con el telón de fondo de la era de Reagan, el Good Morning  America, y una detestable oleada de triunfalismo estadounidense que tiene su resurreción hoy en día en en America First de esta controvertida era Trump.

 

 

Precisamente David Wojnarowicz era cualquier cosa menos cobarde en lo que refiere a su libertad de expresión. Nunca tuvo un ápice de miedo ni en su trabajo ni en mostrarlo. Lo único que podría haberlo enfurecido eran los que compraban su trabajo como  inversión y no entendían en absoluto  las implicaciones emocionales que tenía. Wojnarowicz demostró ser uno de los experimentadores más punzantes, más mercuriales y difíciles de descifrar del arte estadounidense.  Wojnarowicz no solo era un raro por naturaleza,  sino que se enorgullecía de serlo y celebraba su propia visión marginal de una forma casi chamánica.

 

David Wojnarowicz. Untitled (Face in Dirt). 1992-93. Gelatin silver print. 28 1/2 x 28 1/2″ (72.4 x 72.4 cm). The Abramson Collection.

Sus obras hablan de la autodestrucción, de la privación de derechos, de la despersonalización y del terror a la muerte, pero tanto como invocan las grandes ideas de un mundo que salió mal, también registran los propios miedos, recuerdos y demonios del artista.El prodigioso talento de Wojnarowicz como escritor (escribió diarios  escritos desde su propio punto de vista y desde el de otros sin techo con los que convivió) le sirvió como punto de arranque y entrada hacia otros muchos medios artísticos como la pintura, el cine,  la escultura, la fotografía o los graffiti.

 

Self portrait with collage. David Wojnarowic

Carr que conoció personalmente al artista  cuando formó parte de la escena artística de East Village a principios de los 80,  nos lleva, en el libro más arriba citado, a través de una montaña rusa de casi cuatro décadas de bohemia contemporánea, comenzando por una infancia terrible de abusos , sus primeros años de chapero en las calles de Nueva York, y sus primeras exploraciones e intentos de una expresión alternativa.

Con una infancia completamente desgraciada, de abandono sucesivo por parte de sus padres y de maltrato, a los 15 años ya vivía de prostituirse como shapero por diez dólares en Times Square. Uno de los detalles más pavorosos que cuenta Carr sobre su desesperación era la afición  que tenía de colgarse con los dedos de la cornisa de la ventana de su habitación a siete pisos de altura por encima de la octava avenida.  Pensaba a todas horas en suicidarse, en suicidarse y en robar serpientes de las tiendas de animales, amaba particularmente las serpientes,  para liberarlas en Central Park.

David Wojnarowicz with a Snake, Peter Hujar

A veces, para despejarse, iba en autobús a New Jersey y se bañaba vestido en los lagos. Ésa era la única vez que se lavaba. Llevaba los vaqueros tan sucios que cuando se agachaba se veía reflejado en la tela.

 

 

A los 17 años estaba tan demacrado y tan sucio que no conseguía encontrar clientes decentes y tenía que conformarse con tíos que le pegaban o le robaban la pasta. Era un esqueleto andante a merced de los hombres más pervertidos. Se alimentaba tan mal que le sangraba las encías cada vez que fumaba un cigarrillo. Dormía en cuartos de calderas, en coches abandonados, o en las azoteas de los edificios, colocado encima de la rejillas de la calefacción, y por la mañana parecía cubierto de hollín, con los ojos, la nariz y la boca llenos de un polvillo negro que lo asfixiaba. A veces era presa de lo que él llamaba las noches de ira, cuando no podía soportar más el hambre y la frustración y, con un colega, recorría Manhattan de punta a punta, rompiendo todas las cabinas de teléfono que encontraban a su paso.

 

 

Sin embargo, su personalidad proteica le hizo pronto destacar en la escena del arte de vanguardia del Village. Su primer reconocimiento provino de las plantillas de casas incendiadas que aparecían en los muros expuestos de los edificios en East Village. Wojnarowicz también se relacionó con otros artistas prolíficos de la época, apareciendo o colaborando en obras con artistas como su íntima amiga Nan Goldin, la escultora Kiki Smith, el también graffittero John Fekner , el cineasta underground Richard Kern , la cantante punk de The Innocents y galerista dela Ground Zero Gallery  Marguerite Van Cook , Ben Neill inventor de la trompeta mutante, etc.

David Wojnarowicz fotografiado por Nan Goldin

De entre todos ellos, quizás el encuentro más determinante fue con Peter Hujar del que os escribí otra entrada que es el anverso de esta que hoy dedico a David. Probablemente Peter sería la persona, o una de las personas más influyentes en la vida de David. Ambos víctimas de abusos en su infancia, ambos homosexuales con una promiscuidad casi legendaria, ambos seres solitarios y marginales y, al mismo tiempo, orgullosos y celosos de su legítima rareza, ambos artistas mercuriales y amantes de los clubs más underground y de los muelles abandonados, ambos activistas contra las injusticias, sociales y legales, que se produjeron en respuesta a la epidemia del SIDA. Su relación sexual fue más corta que su camaradería de alma que duró hasta la muerte de Peter, aunque David apenas si vivió, en el propio piso de Peter por cierto, cinco años más.

 

Jacket worn by David Wojnarowicz at an Aids demonstration in 1988.

De David se sabe mucho. Él mismo se encargó de contarlo en sus muchos libros, particularmente Close to the Knives: A Memoir of Disintegration , una autobiografía compuesta de escritura creativa que trata temas como su problemática infancia y o desdeña denunciar la homofobia y la marginación.

Me viene bien esta portada para hablaros de la que es su obra más conocida y de la que hoy os quería hablar aquí: Rimbaud en Nueva York. Lo primero que le llamó la atención al volver a Nueva York y que refleja en su diario es la inmensa casa de putas al aire libre en que se habían convertido los muelles más allá de la autopista elevada del West Village. Aquel lugar, con  sus traicioneras estructuras  podridas a lo largo del río Hudson  se convertiría en el centro de su vida durante el siguiente año y medio.

 

1983, pier 34, David Wojnarowicz, Dirk Rowntree, Peter Hujar, Spring Street, NYC

A finales de los años 70, David Wojnarowicz comenzó a fotografiar su serie “Rimbaud en Nueva York”. Amigos y amantes posaron en toda la ciudad con una máscara de Arthur Rimbaud que Wojnarowicz modeló a partir del retrato icónico del poeta en la portada de Iluminaciones .

Arthur Rimbaud in New York. Fotografía. 1978-1979 / Copia póstuma, 2004.

Wojnarowicz trabajó en este proyecto durante aproximadamente un año, acumulando alrededor de 500 imágenes. La primera de estas fotografías fue tomada en o cerca de los muelles del río Hudson al oeste de Greenwich Village. En el lado de la ciudad,más acá de la carretera, había bares gays como Ramrod, Peter Rabbit y Alex in Wonderland. Este gran distrito del morbo más libidinoso incluía los camiones estacionados por las noches y los parkings solitarios. Los muelles podrían ser peligrosos, no solo porque se estaban cayendo a pedazos y estaban llenos de agujeros abiertos al río, sino porque ya había habido asesinatos allí. Pero para muchos,como el propio David, la anarquía y el riesgo solo añadían emoción.

 

David Wojnarowicz In Front Of Pier 46 1979 (Leonard Fink)

 

Peter Hujar-Hallway-Canal-Street-Pier

A David le pareció fascinante. Quería recorrer los muelles, quería pintarlos, fotografiarlos y registrar lo que sucedía en ellos. Pronto volvió con Brian (Butterick, amigo cercano de Wojnarowicz) y una lata de pintura en aerosol. Dibujó una tosca cara de Rimbaud sobre el cristal de una ventana. En una pared, pintó un torso masculino chutándose con una gran aguja hipodérmica. En otra parte, pintó una diana.

Luego escribió una especie de haiku en la pared: “¿Viste el combate aéreo ayer (bajo el cielo mexicano)? También hizo un graffitti con una frase a menudo citada por William Burroughs:” ‘No hay verdad / Todo es posible’ Hassan I Sabbah “. Y agregó su propio poema de diez líneas debajo, comenzando,

Algunos hombres caminan rápidamente en camionetas por caminos rojos

Abajo en valles distantes donde las montañas

Son tragadas lentamente por el desierto …

David tuvo un trabajo de salario mínimo de corta duración ese verano. A mediados de junio, una agencia publicitaria lo contrató para imprimir fotografías y utilizar una máquina fotostática. Lo despidieron cuando casi de inmediato comenzó a darse de baja contínuamente por enfermedad. Pero mientras estaba allí, pudo ampliar la portada de las  Iluminaciones para crear una máscara de tamaño natural de Arthur Rimbaud.

 

Rimbaud era, para él, una especie de estrella polar en este momento de su vida. Se identificó con el poeta. Ambos se llevaban exactamente un siglo: Rimbaud había nacido en octubre de 1854 y David en septiembre de 1954. Ambos habían sido abandonados por sus padres e maltratados por sus madres. Ambos  se habían escapado de casa de adolescentes. Ambos vivieron con nada y sin embargo no estaban dispuestos a vivir según las reglas. Ambos eran maricas. Ambos intentaron arrancar un trabajo visionario partiendo de su propio sufrimiento. David aún no sabía el resto, que pronto conocería a un hombre mayor y mentor que cambiaría su vida (como Paul Verlaine había cambiado el de Rimbaud), y que él también moriría exactamente a la edad de 37 años, la misma que Rimbaud.

¿Qué más necesitaba? Ese mismo verano, David comenzó a fotografiar a Rimbaud en Nueva York  con una cámara prestada, utilizando a Brian como modelo.

“En ese momento, sentí que quería que fuera lo último que yo hiciese antes de volver a la calle a prostituirme o a morirme o a desaparecer. A lo largo de los años, periódicamente me he encontrado en situaciones desesperadas y, en esos momentos, sentía que tenía que hacer ciertas cosas. . . Le conté a Rimbaud un vago bosquejo biográfico de lo que había sido mi pasado: los lugares que había frecuentado cuando era niño, los lugares en los que me moría de hambre y que frecuentaban en aquella época “.

 

Brian posó con la máscara de Rimbaud en la calle 42 entre la Séptima y la Octava avenidas, una manzana llena de cines porno que se conocía como The Deuce. Posó frente a los cadáveres de vacas colgando en el distrito de las empacadoras de carne. Montó en un vagón de metro lleno de graffiti. Pasó bastante tiempo en los muelles  del río Hudson y deambuló entre  monstruos obscenos y cachodos. Posó en  en Chinatown, en el Terminal Bar, se chutó heroína.

 

 

David escribió dos “guiones fotográficos de 35 mm”, con docenas de ideas para las aventuras del poeta. Tenía una narración en mente. Rimbaud llegaría en barco, se apearía en el Brooklyn Navy Yard en un guión y en Coney Island en el otro. Finalmente, moriría de una sobredosis de heroína o se suicidaba con un revolver.

 

 

La mayoría de estos escenarios nunca fueron fotografiados, como Rimbaud comiendo en la cafetería del Ejército de Salvación, Rimbaud masturbándose en la Catedral de San Patricio durante la misa, etc. Esa no se hizo. pero sí que hizo una de Rimbaud haciéndose una paja. John Hall fue Rimbaud masturbándose.

 

No recuerda nada sobre dónde se tomó esa foto o cómo surgió, solo que David lo tranquilizó cuando adujo que estaba demasiado delgado y que no tenía un buen cuerpo. Brian dice que la foto se tomó en el apartamento de Hall, cuyo desorden a David le pareció fascinante. Cuando Jean Pierre [Delage, el primer novio serio de Wojnarowicz] fue a visitarlo, David lo incorporó rápidamente al proyecto también. Jean Pierre se convirtió en Rimbaud en Coney Island.

 

Unos meses después conoció a Peter Hujar. David escribió a JP que había “pasado la noche hablando con un nuevo amigo sobre la vida / fotos, etc.-raro que tenga la oportunidad de simplemente hablar y escuchar cosas interesantes”. El mismo escribió acerca de cómo conoció a Hujar en el Bar en Second Avenue y 4th Street. “Me miró y volví a mirar varias veces. Creo que lo deseaba de una manera fuerte “.

 

 

Cuando llegaron al loft de Hujar en Second Avenue y 12th Street, Hujar el enseñó sus Retratos en la Vida y la Muerte . Las fotografías de Hujar de artistas, drag queens y otras seres marginales lo intrigaron y así comenzaría una relación que duraría hasta su muerte. Susan Gauthier, entonces  compañeras de piso de David, dijo que la vida de David cambió definitivamente cuando conoció a Hujar. “Alguien vio que [David] era un verdadero artista”. No podía explicar en qué ni cómo cambió, excepto  que, desde ese momento, David estaba “lleno”, con respecto a su trabajo, y dejó de ir constantemente a los muelles.

 

Y así, terminó la serie de Rimbaud.

 

Agnès Varda o la joie de vivre

Agnès Varda o la pura dicha de la vida

9TH Governors Awards –  Los Angeles, California, 11/11/2017 – Director Agnes Varda. REUTERS/Mario Anzuoni

 

 

Empiezo por decir que adoro a Agnès Varda, esa menuda anicianita con el pelo paje a lo Piero della Francesca o Bellini y bicolor- adoro el color, no quiero ser como ese perro blanco, dice en su última película- que a finales del mes que viene cumplirá 90 años en una forma mental y creativa envidiables.

Autoportrait devant quelques hommes de G. Bellini, Venise, 1962 /Agnès Varda

Y he de reconocer que es un amor reciente. No puedo decir que conociese, o tal vez sí, así de flaca es mi memoria, algunas de las películas que hizo junto a sus compañeros de la Nouvelle Vague, aunque también he de admitir que, una vez hechas las presentaciones, me he visto de su obra todo lo que he podido encontrar. Y nada me ha defraudado.

 

Glaneurs et la glaneuse

Conocí, como muchos supongo, la obra de esta creadora en su faceta de documentalista con su conocida obra Los espigadores y la espigadora (Les Glaneurs et la glaneuse) del año 2000 que yo ví algo más tarde, pero no mucho, y que sí no habéis visto, por favor, dejad de leed esto y pinchad en este link http://www.veoh.com/watch/v95795145sbRh97Ax porque nada de lo que yo os pueda contar sobre ella, llega ni de lejos a lo que ella cuenta sobre sí misma. Sólo para que os hagáis una idea, recientemente, en 2014, en una encuesta de la conocida revista Sight and Sound ha sido considerado entre los diez mejores documentales de la historia y ya es decir. Tan exitoso fue que la propia Varda realizó en 2002 una segunda parte que se llamó Les Glaneurs et la glaneuse… deux ans après

 

Hoy os quiero hablar de Agnès Varda porque esta semana he visto su premiadísimo último documental Visages Villages de 2017, realizado con el joven artista y fotógrafo francés JR a quien algunos llaman el Cartier-Bresson del siglo XXI.

 

 

Con esta obra, ambos ganaron en el último Festival de Cannes el premio L’Œil d’or y les ha supuesto su primera nominación a los Oscars, donde Agnès causó sensación (negativa fijaros ¿qué saben ellos?) vestida con una túnica de Gucci y obteniendo el record de ser la persona de más edad nominada en la historia a sus 89 años.

 

Además de obtener su sexta candidatura al premio Cesar que ha ganado tres veces, este mismo año le han concedido un Oscar honorífico  que el entregó Angelina Jolie a toda su carrera que se suma a su León de Oro en Venecia en 1985 y a una Palma de Oro honorífica del festival de Cannes en 2015. Pero ¿quién es esta perseverante cineasta os preguntaréis quienes tengáis la mala y la buena suerte de no conocerla todavía?

 

 

Agnès Varda, en realidad Arlette Varda antes de cambiarse el nombre, nació en 1928 en Belgica de padre griego y madre francesa, aunque en la guerra tuvo que huir de Belgica y se estableció con su familia en Sète, un pueblecito pesquero occitano, situado entre Montpellier y Béziers, donde pasó su adolescencia viviendo en un barco y que la marcaría para siempre.

 

La Pointe Courte

Todo lo que os pueda contar sobre ella, Agnès lo cuenta cien mil veces mejor en su documental de 2008 Les plages d’Agnès, quizás una de sus obras menos conocidas pero de las más interesantes para conocerla puesto que es una autobiografía filmada de sí misma caminando hacia atrás por las playas de su vida. O mejor dicho una auto cinegrafía como ella misma gusta de llamar a su obra.

 

 

Tras su adolescencia en el Midi francés y una fuga adolescente que le llevó a faenar en un barco pesquero en Córcega, Agnès estudió fotografía  en la École des beaux-arts y historia del arte en la École du Louvre, donde tuvo como profesor nada menos que a Gaston Bachelard.

Agnes-Varda-in-China-1957

En un París aún ocupado por los nazis, trabaja como fotógrafa para lo que le surja, retratos, ferrocarriles, etc. Su primer trabajo serio lo realizaría de la mano del actor Jean Villar en el TNP (Théâtre national populaire) que entonces dirigía y en el Festival de Aviñón que el mismo Villar fundó y dirigió de 1947 hasta 1971. Las fotografías que entonces tomó fueron objeto de una retrospectiva celebrada e el Teatro de Narbonne en 2007 y en su ciudad adoptiva de Séte en 2012 con el título « Je me souviens de Vilar en Avignon », Agnès Varda (1948-1955).

Gérard Philipe, Jean Vilar, Léon Gischia dans la Cour d’honneur du Palais des papes – 1952 © Agnès Varda

El salto al cine de su faceta de fotógrafa lo realizó de una manera natural, aun reconociendo que apenas había visto media docena de películas en su vida. Su primera película La Pointe Courte de 1955 marcará de una forma importante todo el comienzo de la Nouvelle Vague, pues se filmó años antes de los 400 golpes o Al final de la escapada de Jean-Luc Godard.

 

philippe-noiret-silvia-monfort-la-pointe-courte

 

Agnès hizo esta película como una suerte de homenaje a un amigo enfermo de cáncer terminal Pierre F. con gente del barrio pesquero que da título a la película. La protagonizaron Silvia Monfort y Philippe Noiret, en su primer papel, en los papeles de Ella y Él. La película se convertirá en un hito. Con su desconocimiento del cine, Agnès le dió un soplo de libertad al cine francés, como escribe la Belgian Review of Cinema   :

“Todo el cine nuevo germina en La Pointe Courte – película amateur, rodada en 35 mm, con medios improvisados y fuera del circuito económico tradicional. […] Crónica neorrealista de un pueblo de pescadores tan sólo cuenta el diálogo de una pareja que hace balance sobre su relación. Todas las características de la escuela de cine joven se encuentran en La Pointe Courte y Alain Resnais, que fue el montador, nunca ha ocultado la influencia que esta película tuvo en él. “

 

En 1959 conocerá en el festival de Tours al que sería el amor de su vida y el padre de sus dos hijos con quien continuó hasta su muerte en 1990, el director Jacques Demy, autor de una filmografía interesantísima a su vez entre la que cabe citar Los paraguas de Cherbourgo  (1964), Les Demoiselles de Rochefort (1967),  o Una habitación en la ciudad (1982).

 

Jacques Demy and Agnès Varda

A partir de ese momento todo es la historia de la Nouvelle vague. Godard, uno de sus íntimos amigos y cuya visita supone el broche final (y la sorpresa) de Villages/Visages, conoció al productor  Georges de Beauregard que le financió  À bout de souffle en 1960, productor por cierto bien conocido del cine español pues aquí había producido La muerte de un ciclista y Calle Mayor de Juan Antonio Bardem. El éxito de Al final de la escapada fue tal para una película de bajo presupuesto que Beauregard produjo también Lola de Jacques Demy, con Anouk Aimée  Cléo de 5 à 7, de Agnès Varda, y  L’Œil du Malin, de Claude Chabrol.

 

La pelicula de Varda, Cléo de 5 à 7, tiene lugar en tiempo real, el 21 de junio de 1961 y habla de una cantante joven y bastante frívola, que teme sufrir de cáncer y debe esperar dos horas los resultados de sus exámenes médicos. Está protagonizada por la cantante y actriz Corinne Marchand y en su metraje se incluye una película muda protagonizada por Jean-Luc Godard y su pareja de entonces, la hipnótica Anna Karina.

Anna-Karina-Jean-Luc-Godard en Cleo de 5 a 7

A pesar de todo nunca abandonó su faceta de fotógrafa de la que dan muestra las extraordinarias fotografías que tomó en sus viajes: a la recién constituida República Popular China,

Agnes Varda – A Chinese Family in Hankou, Hubei Province, China

a la postrevolucionaria Cuba, donde tomaría una serie de fotos que llamaría Socialismo y Cha cha cha e incluso una foto al mismisimo Fidel Castro (como un ángel con alas de piedra, dice ella misma)

 

 

o los innumerables retratos de sus amigos, desde Calder a Jane Birkin, Chris Marker, los Panteras Negras o Jim Morrison.

 

Alexander Calder by Agnés Varda , 1955

Chris Marker

Agnes Varda y Jim Morrison

Black-Panthers-copyright-agnès-varda-1968

Después del éxito de su marido Jacques Demy con Los paraguas de Cherburgo entre 1968 y 1970 , se trasladó a Los Ángeles , donde dirigió una película hippie con la Superstar de la Factory, Viva y los compositores del musical Hair, Gerome Ragni y James Rado. La película se llamó, Lions Love  (… and Lies) de 1970 que es una auténtica locura donde los protagonistas se disfrazan de San Agustín, San Juan de la Cruz y Theresa de Lisieux.

 

Viva-Rado-Ragni-Varda-in-Hommage-to-Magritte-Agnès-Vardas-Lions-Love-

 

http://rarasartes.com/wp-content/uploads/2018/03/Agnès-Varda-center-with-Viva-on-the-set-of-Lions-Love

 

También filmó el juicio al cofundador de las Panteras Negras, Huey P. Newton , con el que hizo un cortometraje Black Panthers .

 

Black Panthers’ de Agnès Varda

También realizaría entre 1979 y 1981 un documental que prestaba atención al arte urbano, desde los graffittti y pinturas murales de los Angeles que tituló Mur murs.

 

 

Pero su éxito mayor lo alcanzaría en 1985 con la película Sin techo ni ley protagonizada por una jovencísima Sandrine Bonnaire con la que ganó el Leon de Oro del Festival de Venecia. Esta película, altamente recomendable, consiste en una especie de adaptación, al cine, del género literario, la nouveau roman. Para respetar las doctrinas defendidas por el movimiento de su íntima amiga la escritora Nathalie Sarraute o Alain Robbe-Grillet,  Agnès Varda  eligió un tono de absoluta neutralidad donde la actuación está casi ausente en la película, se habla más que se actua; se recita el texto en lugar de vivirlo. Paradójicamente esta película tan poco actuada le supuso el premio Cesar y el de la crítica de Los Ángeles a su actriz, Sandrine Bonnaire.

 

Sandrine Bonnaire en Sans toit ni loi

Después de la muerte de su gran amor, Jacques Demy por SIDA en 1990 , Agnés le rindió homenaje con tres películas: Jacquot de Nantes , con guión del propio Demy y filmada en sus últimos días con el a su lado, y dos documentales Les demoiselles ont eu 25 ans, para celebrar el 25 aniversario de la película de Jacques Demy,   Les Demoiselles de Rochefort  y un documental que me encantaría ver que tituló L’Univers de Jacques Demy.

 

jacquot de nantes, agnes varda

 

Agnès Varda et jacques Demy sur le tournage de Jacquot de Nantes

 

Les Demoiselles ont eu 25 ans

 

L’universe de Jacques Demy

En 1995 hizo una película rarísima titulada Les Cent et Une Nuits de Simon Cinéma  sobre un señor Cinema que va a cumplir 100 años que vive sólo y tiene lapsos de memoria y pretende registras su historia. La película que fue un sonoro fracaso tiene un elenco de actores sin embargo que tira para atrás. A saber, Michel Piccoli de protagonista pero también Marcelo Mastroianni, Anouk Aimée, Fanny Ardant, Jean Puel Belmondo, Sandrine Bonnaire, Alain Delon, Catherine Deneuve, Robert DeNiro, Gerard Depardieu, Harrison Ford, Gina Lollobrigida, Jane Birkin, Jeanne Moreau, Hanna Schygulla, Virna Lisi, Daryl Hannah y hasta Clint Eastwood o Elizabeth Taylor, casi nada.

 

 

A partir del nuevo siglo Agnés Varda se concentra más en los documentales.

Les Glaneurs et la Glaneuse del año 2000, y su continuación, Deux Ans après 2002. Quelques veuves de Noirmoutier 2005 sobre las viudas de la isla de Noirmourtier y que complementaba una expsoición en la Fundación Cartier de París

 

Quelques veuves de Noirmoutier

La maravillosa y autobiográfica Las playas de Agnés de 2008, entre las que más recomiendo.

 

Las playas de Agnes (2008)

Y esta ultima Villages/ Visages que para recomendaros me ha hecho escribir todo este post.

 

Visages,Villages

 

Y para terminar, como abreboca, el trailer de

Rivers and Tides de Andy Goldsworthy

Rivers and Tides de Thomas Riedelsheimer sobre el trabajo de Andy Goldsworthy

Como estoy preparando una entrada sobre Lanscape Art o Arte del paisaje me ha parecido interesante colgar aquí a manera de introducción un enlace para poder ver el extraordinario documental Rivers and Tides  del año 2001 dirigido por Thomas Riedelsheimer sobre el trabajo del que sin duda es uno de los artistas más interesantes del medio Andy Goldsworthy, creador de un arte, casi siempre, efímero y transitorio, realizado con elementos naturales que ya realizó intervenciones en el Museo Reina Sofía (En las entrañas del árbol), de 2007  y en el Museo Esteban Vicente de Segovia en la exposición Fragil, comisariada por José Mª Parreñode 15 de octubre 2008 – 11 de enero 2009.

 

SG03. SEGOVIA, 15/10/08.-Un hombre observa la obra “Stalk Room” 2008 del artista Andy Goldsworthy, que forma parte de la exposición “Frágil” en el museo de arte contemporáneo de Segovia Esteban Vicente. EFE/ Foto Juan Martín

 

En las entrañas del arbol. Palacio de Cristal. 2007

 

No merece la pena extenderme más. Las imágenes hablan por sí mismas. Si disponéis de 90 minutos no lo lamentareis.

 

La Ricotta de Pier Paolo Pasolini

A cuenta de mi artículo sobre la exposición manierista Il Cinquecento a Firenze. Tra Michelangelo, Pontormo e Giambologna del Palazzo Strozzi de la que os hablo en mi anterior post que podéis leer pinchando aquí os cuelgo ahora el episodio La ricotta de Pier Paolo Pasolini protagonizado por Orson Welles para la pelicula Ro.Go.Pa.G,  una película de cuatro episodios rodados respectivamente por Pasolini, esta, La ricotta,  Illibatezza (“Chastity”) de Roberto Rossellini ,  Il nuovo mondo  (“The New World”) de Jean-Luc Godard y Il pollo ruspante de Ugo Gregoretti.

Una maravilla. La única pena es que es la versión original con subtítulos en francés

MI pequeño homenaje a la GRAN JEANNE MOREAU

No quiero decir mucho de Jeanne Moreau, se han escrito ríos de tinta ahora que ha muerto  esta mujer extraordinaria que Orson Welles calificaba como la mejor actriz del mundo. Musa de la nouvelle vague, trabajo con Jean Luc Godard, François Truffaut, Louis Malle, Michelangelo Antonioni, Orson Welles, Luis Buñuel, Rainier Maria Fassbinder,  Joseph Losey, André Techiné, Martin Ritt, Jacques Demy, Elia Kazan. Peter Handke, Wim Wenders, Luc Besson, Teo Angelopoulos o Jean Jacques Anaud, entre otros. Fue además una cantante notable. Os cuelgo unos videos de ella que he tardado en encontrar, por eso mi tardanza, en este homenaje

 

Bien conocida era la amistad entre Jeanne Moreau y la escritora y cineasta Marguerite Duras, sin duda, una de las más arriesgadas, experimentales y únicas de la cinematografía francesa. De esa amistad, nacieron dos películas, que colocaban a Moreau entre una de las actrices más valientes y arriesgadas, dirigida bajo la atenta mirada de Duras.

Juntas realizaron ‘Moderato Cantabile‘ (1960) -adaptación de una novela de Duras-, una conversación en un café entre una mujer a cuyo hijo han asesinado y un hombre, antiguo empleado de su marido. Y también ‘Nathalie Granger‘ (1972), el retrato complejo del día a día de una mujer, rodada sin ningún tipo de artificio.

Por cierto, por ‘Moderato Cantabile’, Jeanne Moreau fue premiada en el Festival de Cine de Cannes de 1960. Aquí os dejo una canción de ambas genias cantada/recitada por las dos.

 

Jeanne Moreau estuvo aqui en Madrid en 2006 con motivo de los homenajes a Marguerite Duras en el Instituto Francés en el décimo aniversario de su muerte. Allí contó muchas cosas de la relación de ambas.

La actriz habló de sus noches parisienses -“nos reíamos como locas; la primera noche acabamos metidas debajo de una mesa porque nos mandaban callar, ella tenía un encanto insoportable”- y de la vena dramática que tanto gustaba a la novelista. “Cuando nos conocimos yo pasaba por unas penas de amor terribles, de amistad y de amor. Me convertí en una heroína para Marguerite y siempre me preguntaba: ‘Jeanne, ¿has sufrido hoy?

Cuando nos encontramos yo estaba interpretando La gata sobre el tejado de zinc, de Tennessee Williams, en una puesta en escena de Peter Brook. Hice que Marguerite y Peter se conociesen; de ahí nació el filme Moderato cantabile, escrito por ella, dirigido por él y conmigo como protagonista. Años más tarde, convencí a Tony Richardson para que adaptase otra novela de Duras, El marino de Gibraltar.

Aquí os pongo la canción Red Joe o Joe el Rojo, compuesta por el compositor iraní Serge Rezvani, con letra de Antoine Duhamel, que no sólo compusieron esta banda sonora, sino otras muchas como la de Pierrot el loco o Jules et Jim donde Serge aparecía como actor, tocando la guitarra con Jeanne Moreau en la inolvidable Le tourbillon.

 

En la entrevista que concedió a El Pais en aquella visita de la que hablamos antes, contó:

Cuando ella (la Duras) se puso a hacer cine, me propuso que interviniese junto a Lucía Bosé en Nathalie Granger. Yo le presenté a Gérard Depardieu, con el que entonces estaba haciendo una pieza de Peter Handke en el teatro. Luego hubo unos años en que nos vimos muy poco, en que intercambiábamos mensajes, pero Marguerite estaba como raptada por un círculo de admiradores que parecía tener celos de los viejos amigos, de Alain Resnais, de Florence Malraux, o de mí misma. A veces salíamos juntas, de noche, en coche, y nos recorríamos todas las entradas de París, parando en bistrots muy populares, conociendo hombres increíbles. Nos lo pasábamos bien. En esa época también conocimos a Jacques Lacan y nos íbamos de juerga con él.

P: En Cet amour-là, usted encarna a Marguerite Duras.

R. Supe de la existencia del texto de Yan Andrea sobre Marguerite y tras leerlo le dije enseguida a Josée Dayan que había que convertir aquello en película. No se podía utilizar ni una sola palabra escrita por Marguerite, pues hay un litigio entre su hijo y heredero y su ejecutor testamentario que hace que ahora sea difícil encontrar muchas de sus obras, pendientes de reedición. En Cet amour-là no intento imitar a Duras, que nunca iba con pantalones. Estaba muy orgullosa de sus piernas, las tenía muy bonitas. Y llevaba siempre jerséis de cuello alto. Mi personaje es una suerte de destilado de todas las heroínas durasianas.

 

 

Y para terminar con su relación con M. Duras la canción India song con letra de ésta y voz de Jeanne Moreau e imágenes de la película homónima de 1975 con Delphine Seyrig, el siempre intrigante Michael Lonsdale y Mathieu Carrière

 

 

Con Truffaut, con quien tuvo un affaire, hizo dos obras fundamentales: La novia vestía de negro y Jules et Jim aparte de un cameo en los 400 golpes. Jeanne Moreau dijo en alguna ocasión que quería que en su tumba pusiese: la amante de Jules et Jim.  Truffaut dijo de ella que…

…tenía todas las cualidades que uno espera en una mujer, además de todas las cualidades que uno espera en un hombre, y sin los inconvenientes de cada una de ellas”.

 

Jeanne Moreau comoxcatherine en Jules et Jim

También tuvo otro affaire con Louis Malle que fue quien la llevó a la fama internacional. De ambos Jeanne contaba

Estaba enamoradísima de él. Louis era un tipo formidable. Ha hecho películas que parecen muy distintas, pero hay una corriente de fondo que las atraviesa todas, la obsesión por la primera vez, por la primera mujer, por la revelación de la sexualidad. Era el opuesto perfecto de François Truffaut. Recuerdo que, en 1963, fuimos juntos a Osaka y yo salía cada día a descubrir la ciudad y él se quedaba en el hotel, leyendo libros sobre el Japón. Luego, cuando yo regresaba de mis paseos, François me interrogaba, quería saber si se parecía lo que él había leído. A Louis le faltaba tiempo para perderse por la ciudad. François escribía muy bien. Era muy posesivo. Todos sus amigos hemos recibido una vez una carta de François devastadora.

Aunque ya llevaba más de una décado encandilando con su belleza poco habitual y esa presencia que poseen las grandes actrices, no sería hasta que llegó Louis Malle y le ofreció el protagonista en ‘Ascensor para el cadalso‘ (‘Ascenseur pour l’échafaud’, 1958) y Los amantes‘ (‘Les amants‘, 1958) , donde daba a vida a una mujer que, infeliz con su matrimonio, planea el asesinato de su esposo junto a su joven amante.

En la primera, thriller pasional en el que Jeanne Moreau dejó una de las escenas más icónicas del cine francés: ella deambulando de noche por las calles de París a son de una pieza de Miles Davis, quien compusó la banda sonora de la película improvisando al mismo tiempo que él, y sus músicos, la veían en el estudio de grabación.

 

 

Desde luego nadie como ella aguanta los silencios. Para muestra esta otra escena magistral de Eva de Joseph Losey de 1962

 

 

Era la actriz favorita de Orson Welles, y en sus palabras era “la mejor actriz del mundo”. Les unía una profunda amistad y admiración mutua, que les hizo trabajar juntos en tres ocasiones: en ‘El proceso‘ (‘The Trial’, 1962), ‘Campanadas a medianoche‘ (‘Falstaff. Chimes at Midnight’, 1965), y ‘Una historia inmortal‘ (‘Histoire immortelle’, 1968).

 

Los dos mostrando su buena química en un descanso de Campanadas a medianoche

 

No era de extrañar que Jeanne Moreau, que vivía a través de la intuición, estuviera fascinada con el poderío de Welles, de quien llegó a decir, tras rodar ‘Una historia inmortal’ que “transformó una plaza de un pueblo de España –Chinchón- en un mercado chino. Eso es para mí el cine: ¡magia!”.

 

 

Una escena de La noche de Michelangelo Antonioni donde coincidió con il bello Marcello . «Es gracioso —explicó Jeanne Moreau en la televisión francesa en 1991, treinta años después de su primer trabajo con Marcello Mastroianni— que no tengamos la impresión de habernos separado. Estuvimos muy enamorados». Con el temperamento difícil de Antonioni, el rodaje de «La noche» fue agotador. El resultado, bueno.

Mastroianni y Moreau perdieron el contacto después de «La noche». Sus caminos no volverían a confluir hasta tres décadas más tarde, cuando el director Theo Angelopoulos los reunió en «El paso suspendido de la cigüeña». «Fue gracioso, porque encontramos al hombre y la mujer que se habían conocido, y nos vimos cambiados, pero no muy mal (…) Retomamos conversaciones que no habíamos terminado», explicó al respecto la actriz. Ambos, envejecidos, pasearon del brazo en el Festival de Cannes de 1991

 

 

No quiero dejar de comentar un documental que hizo como directora sobre Lillian Gish, con ese título Lillian Gish (1982) que moriría por ver si alguien sabe decirme cómo…

 

Y para terminar dos joyitas de ella como cantante. Una colaboración con el grupo Têtes Raides, Emma. Les Têtes Raides es un grupo de música francés que fusiona sonoridades de circo moderno, poesía, pintura y teatro. En el escenario, logran un color musical especial a través del humor, la emoción, y recrean con el juego de luces un ambiente acogedor de cabaret. Su universo musical se encuentra a medio camino entre el rock alternativo, el bal musette y la canción realista. Aquí la vemos cantando con la voz profunda de Christian Olivier en el festival de Avignon de 2011

 

 

Y como no podía ser de otra manera, por lo que para mí supone, termino con esa canción con texto de Oscar Wilde, en la incalificable película de Fassbinder, Querelle, un pacto con el diablo, con el icónico Brad Davis sobre la no menos icónica novela de Jean Genet. No se puede pedir más. Bueno sí, tener 18 años cuando la ves por primera vez…Aquí como Lissiane, Viva la grandísima JEAN MOREAU

 

 

 

 

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Carlos Congost: Un mystique determinado

Carlos Congost: Un mystique determinado

 

Hace ya unos añitos de esta pieza de Carles Congost. Tenía curiosidad por saber qué había sido de él y descubro que acaba de participar en la última Manifesta de Zurich en el que la propuesta del comisario Christian Jankowski era  “Lo que hace la gente por dinero”, en torno al mundo del trabajo, las profesiones y la retribución. El primer paso era escoger, a través de una inmensa lista , una de las profesiones existentes en Zúrich. Él lo intentó con Tina Turner que vive en Zurich y al no lograr su colaboración firmó una pieza “Simply the best” sobre los bomberos de Zurich a los que quiso poner a catar y a bailar.

Inevitablemente influido por el pop, las fotonovelas, las películas de serie B y, sobre todo el humor, traigo aquí una pieza de videoarte con la que reí a mandíbula batiente en su momento.

Un mystique determinado se estructura como una mini opera rock o un musical, con música compuesta especialmente por Astrud que cuenta la historia de un chico futbolista que es seducido por el videoarte y abandona, para desconsuelo de su entorno, una prometedora carrera por un mystique determinado. En el video se mezcla técnicas de documental, con la aparición de testimonios, e incluso de la tragedia griega con un coro de chicas pop que acompañan la narración. Impagables estereotipos desfilan de principio a fin: la novia despechada a lo Maria Ostiz, el entrenador que dice que chico era raro, el padre que hace barbacoas, la crítica de arte contemporáneo, la madre dominante, y ese descacharrante artista de los 60- 70 que le dice que se deje de tonterías y de cosas en inglés, eso es cosa de chicas, a él se lo van a decir que cazó un ciervo para hacerse un lienzo y sacó los pigmentos de las flores. Y esa canción: Chico del siglo XXI….

En fin espero que os haga reír tanto como a mi

 

JIRI TRNKA y El Decameron de BOCACCIO

El arcángel Gabriel y la Madre Oca (1964)

Para a todos aquellos que hayais cumplido más de 50, recordareis que en nuestra infancia, entre dibujos de Maguila Gorila y Popeye el Marino, de vez en cuando se colaban en nuestros televisores unos misteriosos y extraños cortos de Europa del Este. Pues bien, Checoslovaquia era en la posguerra europea la gran cantera del cine de animación en Europa con los estudios Barrandov liderando una tipo de cine de animación bastante alejado de los canones de Disney y Hanna Barbera, casi siempre tratando mitos y leyendas con un trasfondo social.

Jiri Trnka (1912-1969) fue el más destacado de todos ellos, pero hubo muchos. De Jiri Trnka habria que destacar sobre todo El año checo (1947) y El valiente soldado Svejk (1955) pero hizo frecuentes adaptaciones de autores como Shakespeare, Chejov o Bocaccio.

Hoy os pongo aquí un breve fragmento de El Arcángel Gabriel y la Madre Oca de 1964 basada en un cuento del Decamerón de Bocaccio en el que, para resumir mucho la historia, hay una joven que afirma que solo cederá su virginidad al arcángel Gabriel, hasta que una noche, mientras la virgen vana está rezando ante una pintura del ángel, una figura enmascarada apoya una escalera sobre su balcón veneciano…

 

Como juntar a Mina, Adriano Celentano y Chet Baker!!

Urlatori alla sbarra y la prisión en Lucca

Una película dirigida por Lucio Fulci, una especie de Jesus Franco italiano que después se haría famoso por sus películas de terror cutre compitiendo con Dario Argento. Sin embargo su carrera empezó con dos películas musicales de los entonces llamados urlatori (gritones) que vendrían a ser los yeyés españoles. Esta rareza se llama ‘Urlatori alla sbarra’ (Yeyés en la barra, 1960), un olvidable musical juvenil con unos jovencísimos Adriano Celentano y Mina que describía de forma candorosa el fenómeno de los ‘teddy boys’, con sus ‘blue jeans’ y el ‘rock and roll’. En fin, la revolución que venía de América. Impagable Chet Baker en la bañera.

 

Se trataba de la vida de una pandilla de jóvenes yeyés entre los que estaba Chet Baker que hacia el papel de Lamericano, y que ya andaba, exiliado de los USA, desde 1956 tocando en Roma en garitos, como ‘La Bussola’, o en  Viareggio, y por supuesto metiéndose de todo y en todos los líos posibles. Como siempre andaba sin una lira, se dedicó a hacer bandas sonoras para la pujante cinematografía italiana del momento  improvisando, más que componiendo, melodías con su trompeta,  pero no importaba mucho, era la música de moda. En 1959,  firmó la banda sonora de ‘Audace colpo dei soliti ignoti’ (Nanny Loy). Aquí le vemos retozando como las parejas de la época en el parque de La Villa Borghese.

 

Poco después a fines de julio de 1960 lo encontraron inconsciente en los urinarios de una gasolinera de Lucca tras meterse un pico. Lo sentenciaron a prisión un año y cuatro meses. Su arresto fue un gran escándalo, porque Chet ya era famoso y heroína y fama era algo muy escandaloso en la sociedad de la época.

 

Chet Baker en el Hotel Universal de Lucca

Sin embargo, a pesar de la severidad de la pena, también se encontró con ese maravilloso encanto italiano, esa caótica y loca simplicidad  que abre espacios a lo mágico.  Según testigos de la época:

En la cárcel estaba prohibido tener instrumentos musicales, pero en su caso se hizo una excepción. Porque el hijo del director era amigo nuestro. Le dijimos: ‘Mario, Chet es un gran artista, es un pecado que la música sea privada de este talento. Intenta echarle una mano, anda, intenta hablar con tu padre, a ver si puede hacerle un favor…». «Ci parlerò», dijo Mario .«Volvió y nos dijo: chicos, lo he conseguido. Desde hoy, Chet podrá tener su trompeta… È stata una bella conquista»,

Fué así como Chet Baker consiguió permiso para tocar la trompeta durante dos horas cada tarde y toda la prisión se callaba para oirle. Pero también la gente del pueblo iba a los muros de la cárcel para el concierto vespertino, como un ritual que, durante un año y medio, entretuvo a los vecinos de la pequeña ciudad de Lucca.

 

La misma noche que salió el pueblo entero esperaba conocerle y le habían organizado un concierto nada menos que en el Teatro Comunale de Lucca. Fue una auténtica fiesta de aclamación popular. Por fin la mayoría pudo ponerle cara al preso de la trompeta. Los músicos tocaron gratis y le regalaron toda la recaudación, para que pudiera empezar su nueva vida. Chet volvió a Roma, renovado. Estaba limpio y había cogido peso. Fue entonces cuando grabo el disco Chet is back con algunas de las composiciones que había hecho en la cárcel. Llegó hasta abrir su propio club en Milan, pero, como diría el inolvidable camarero de Irma la dulce, esa es otra historia.

Bruce Conner Toni Basil Breakaway

Quiero compartir este alucinante video visto en la exposición del no menos fascinante Bruce Conner actualmente en el Museo Reina Sofía titulada It’s all true. La canción y el video se llaman Breakaway y son de 1966