Pieter Bruegel: Una Vez en la Vida (Once upon a Lifetime) en el Kunsthistorisches Museum de Viena

 

Si el otro día os hablaba de la conmemoración de Tintoretto en Venecia, la otra gran exposición a nivel internacional de la temporada es la organizada por el  Kunsthistorisches Museum de Viena para conmemorar el 450 aniversario de la muerte de Pieter Bruegel el Viejo inaugurada esta misma semana con toda la pompa posible con la asistencia de los reyes de Bélgica, país de origen del pintor.

 

 

 

Se trata de una exposición con fastuosas letras mayúsculas que desde su mismo título, Once in a Lifetime, (Una vez en la vida)  evoca su carácter de excepcionalidad irrepetible. Primero porque, aunque parezca mentira, es la primera vez en la historia que se le dedica a Pieter Bruegel el viejo una exposición retrospectiva en la que además se reúnen 30 de sus pinturas, lo que es decir las tres cuartas partes de su obra conservada, además de la mitad de sus dibujos y grabados conocidos. Esta excepcionalidad y esta rareza en que haya una exposición dedicada a Bruegel responde, en segundo lugar, al propio medio en el que el artista realizó sus obras, pintadas sobre delgadísimos paneles de madera que las hacen extremadamente frágiles para el transporte y en consecuencia raramente valoradas para su préstamo. “Nunca volverán a reunirse tal cantidad de originales” asegura Sabine Haag la directora del Museo. De hecho, algunas de las que faltan, han sido descartadas precisamente por el riesgo que suponía su transporte.

 

Christ carrying the Cross, reverse side

De hecho, la exposición ha sido posible únicamente en Viena porque es en el  Kunsthistorisches Museum donde se conservan la mayor cantidad de originales, doce de los 30 expuestos,  que llegaron a la corte vienesa a través de la colección de Ernesto de Habsburgo, hermano del fascinante emperador Rodolfo II, ambos sobrinos de Felipe II, y que fue gobernador de los Países Bajos españoles. Ernesto, educado como su hermano Rodolfo en la corte de Felipe II en El Escorial, era, como su tío, un gran admirador de El Bosco pero, escaso de fondos como estaba, tuvo que “conformarse” con obras de su competidor que era entonces Pieter Bruegel. El propio Ayuntamiento de Amberes le obsequió con cuatro cuadros que se conservan en Viena, cuadros que habían llegado a la posesión del ayuntamiento desde la colección del rico mercader y coleccionista de Amberes , Niclaes Jonghelinck , en cuyo testamento figuraban 16 pinturas de Bruegel y que fue por lo tanto su mayor mecenas y del que hablaré más adelante.

 

 

La exposición además ha servido no sólo para establecer un catálogo cronológico fundamentado de la obra, sino también para estudiarla mediante una investigación científica sin precedentes con todos los avances tecnológicos de la técnica digital electrónica que permite ver, casi como si se tratara de pura magia, las diferentes fases de su realización, desde el dibujo inicial, las correcciones y las sucesivas modificaciones como sucede con el pequeño cuadro de Berlin de la Pareja de monos encadenados (1562) que, como veréis, permite saber cómo fue pintado. Alucinante.

 

 

 

 

Los análisis han sido tan minuciosos que han podido incluso señalar la procedencia de la madera de árboles que habían crecido en los países bálticos, en áreas que ahora son partes de Polonia y Rusia. Hasta se ha podido determinar la edad de esa madera por los anillos, siendo el panel más viejo el de La torre de Babel que procede de un árbol de 1201 (!!!!) y el más nuevo de 1546, tan sólo 13 años antes de usarse en los tablones de La vuelta del rebaño , La boda campesina  y El ladrón de nidos de pájaro. Además ha sido posible descubrir detalles inesperados como una procesión fúnebre en miniatura, sólo visible con aumento, en uno de los pisos de La torre de Babel. 

View of the bay of Naples- circa 1563-Galleria Doria-Pamplilj

Pero también ha servido para aclarar la paternidad de Bruegel en algún caso dudoso como La bahía del puerto de Nápoles, discutida hasta hace poco

 

 

e incluso apreciar cambios de formato en algunos cuadros como La torre de Babel El ladrón de nidos de pájaro, cambios que ahora nos parecen sacrílegos pero que eran tan habituales que se ha llegado a la conclusión de que solo una, Cristo cargando la cruz, de las doce pinturas de panel estudiadas había conservado su formato original. A la luz de estos actos, además de amenazas como el fuego, la guerra y otros peligros externos, parece casi un milagro que todas estas obras de Bruegel hayan sobrevivido a los siglos más o menos intactas. Sin embargo, solo cuatro de sus ‘tüchlein‘, es decir, pinturas sobre sarga, una especie de tela,  han sobrevivido y, sin embargo, eran una parte importante de su obra. Además durante el siglo XIX y con todas las buenas intenciones, para evitar la curvatura de la madera, se lijaron los lados del reverso de los paneles, en muchos casos reduciendo drásticamente su espesor y aunque se pegaron listones para ayudar a reducir la deformación o estabilizar los paneles frágiles, la reducción en el grosor del panel a menudo resultó en problemas aún mayores. Así que es un milagro que aún podamos verlas y mucho más juntas por primera vez en siglos.

 

 

Todo ello esta maravillosamente explicado en la web de la exposición, extraordinaria hasta decir basta, de la que he sacado la mayor parte de la información que voy a usar en esta entrada y que cuenta con cosas tan increíbles como explicaciones de los cuadros en lenguaje de signos para las personas con discapacidad auditiva. Un esfuerzo, como veis, colosal e irrepetible que hacen sin duda de esta exposición una de las grandes efemérides de este otoño cultural.

 

Mendigos​​​​​​​ 1568
Paris, Musée du Louvre

Como sólo son 30 cuadros y como yo, como muchos de vosotros, felices aquellos que sí podáis, no voy a poder ir a Viena, me he permitido, con la excusa de este acontecimiento irrepetible y  la fiel ayuda de esa maravillosa web de la exposición, hacer un completo recorrido por las pinturas de la exposición para los seguidores de este blog. Sólo de las pinturas y de algunos de sus detalles, aunque al final procuraré colgaros una galería de imágenes con algunos de los dibujos y grabados que, para no hacer esto interminable, no entraré a explicar. Espero que, cómo poco disfrutéis como yo lo he hecho preparándola, aunque no siempre es fácil transmitir la riqueza de detalles que tienen las obras de Bruegel por lo que os animo a buscarlas en la web con mayor resolución para ver esos detalles con mayor precisión de la que permiten las imágenes que aquí os pueda ofrecer yo.

 

Johannes Wierix Retrato de Pieter Bruegel el Viejo
Grabado, 203 × 124 mm. De Dominicus Lampsonius, Pictorum aliquot celebrium Germaniae inferioris effigies, publicado por la viuda de Hieronymus Cock en Amberes 1572, lámina 19. Amsterdam, Rijksmuseum

 

Pero ¿quién fue Pieter Bruegel? Según la web de la exposición, una fuente temprana e importante sobre la vida de Bruegel es el Schilder-boeck  de Karel van Mander que se publicó en 1604. Van Mander también nos cuenta algo sobre los primeros años de Bruegel. Los padres del artista eran campesinos y nació en algún momento entre 1526 y 1530 cerca de Breda en los Países Bajos. Según van Mander, el lugar donde nació y pasó su infancia se llamaba Bruegel. Hoy creemos que Bruegel nació en Breugel o en Amberes.

 

El Pintor y el coleccionista, 1565, Albertina de Viena. Se cree que el pintor puede ser un autorretrato de Bruegel

En 1551, Bruegel fue aceptado en el gremio de pintores de Amberes. Como la edad promedio de los miembros del clan era entre 21 y 25 años, podemos suponer que Bruegel nació entre 1526 y 1530, probablemente alrededor de 1527/28. Van Mander también habla de un viaje a Italia que podemos reconstruir con la ayuda de algunos dibujos y grabados también presentes en la exposición: Lyon – Roma – Nápoles – Reggio di Calabria – Messina. Incluso sabemos bastante acerca de la vida amorosa de Bruegel: el artista vivía con su criada en Amberes y se cuenta que le engañó casándose con la hija de su maestro Pieter Coecke van Aelst.  

 

Pieter Coecke van Aelst, El Artista y su Familia

Su suegra, Mayken Verhulst, era también pintora y una reconocida miniaturista, así que con tales abuelos y tal padre, no es extraño que Pieter Bruegel fuera el fundador de una auténtica dinastía de grandes pintores que a veces confundimos con el fundador, pues continuaron su estilo y su estela. Así fueron pintores sus dos hijos ,  Pieter Brueghel el Joven (1564-1638) y Jan Brueghel el Viejo (1568-1625), y dos de sus nietos hijos de éste último, Ambrosius Brueghel (1617-1675) y Jan Brueghel el Joven (1601-1678). Su única nieta, Anna Brueghel se casó con David Teniers (1610-1690) dando lugar a otra saga que hizo que seis generaciones de la familia se dedicaran a la pintura desde finales del siglo XV hasta principios del siglo XVIII. Auténtica genética de artistas.

Otro dato curioso que sirve para distinguir al nuestro Pieter Bruegel el Viejo de sus descendientes es que éstos añadieron una hache al apellido de forma que son Brueghel, lo que sirve para identificarle con mayor facilidad.

 

El Borracho metido en la pocilga. 1557. Colección particular. La obra más temprana de la exposición.

Esta exposición que la web llama cumbre de obras maestras, como dijimos antes, es sólo posible porque casi un tercio de sus obras se encuentran normalmente en el propio Kunsthistorische Museum. Bruegel se caracteriza sobre todo por ser un irónico crítico social. En sus obras, Bruegel nos ha legado su visión de la sociedad en la que vivió.  Si bien el campesinado  fue ridiculizado a menudo en el arte del siglo XVI, Bruegel no parece compartir este enfoque grosero, de hecho se le conocía con el sobrenombre del Campesino Bruegel. Además es frecuente encontrar detalles cómicos en sus obras, incluso incluyendo animales que nos miran y crean una sutil conexión entre el espectador y los mundos pictóricos. Ejemplos de estos incluyen la vaca blanca en el primer plano de El regreso de la manada , o uno de los perros en Los cazadores en la nieve .

 

Los cazadores en la nieve (detalle) 1565,

 

Detalle de Los Juegos infantiles de 1560.

Al representar una gran cantidad de detalles, Bruegel nos invita a sumergirnos en su mundo pictórico. También se muestran en la exposición objetos similares a los representados en sus cuadros,  objetos cotidianos de la época de Bruegel  prestados por el Museo Boijmans Van Beuningen en Rotterdam y en el Museo al aire libre Bokrijk en Genk, quienes identificaron los objetos adecuados en las colecciones belgas y holandesas.

Bien, pues vamos a ello. A tres de las pinturas tempranas de Bruegel se las conoce a menudo como Wimmelbilder ( abigarradas imágenes que están repletas de innumerables figuras). Son La batalla entre el carnaval y la Cuaresma (1559), Los Proverbios ( también de 1559, que no está en la exposición sino en la Gemäldegalerie de Berlín pero que podéis ver pinchando aqui) y los Juegos infantiles de 1560.

Los juegos infantiles, 1560, Viena, Kunsthistorisches Museum

Una de las características compartidas por estos Wimmelbilder es un punto de vista elevado. La línea elevada del horizonte crea una vista de pájaro: al observar la escena ocupada, descubrimos una gran cantidad de detalles. Particularmente interesante es la perspectiva de retroceso de la hilera de casas que bordean la calle en la parte superior derecha, que recuerda a Sebastiano Serlio (1475-1554),  cuyos tratados sobre arquitectura  fueron publicados por el suegro de Bruegel, Pieter Coecke van Aelst, en el siglo XVI. En estos tratados, Serlio también hablaba de  ‘paisajes’ y de  ‘diseño de escenarios’ para pintores.

 

Jugando a las tabas (detalle del anterior)

Otro aspecto obvio y seminal de estos cuadros es el número casi increíble de figuras, más de 230, y de innumerables detalles que hace que uno se detenga mucho rato contemplando estas obras y la razón por la que os recomendaba verlos en gran resolución. Las figuras son casi todos niños que participan en más de noventa juegos diferentes. Algunos de estos juegos, como el Blind Man’s Buff, algo así como nuestra Gallinita ciega,  todavía se juegan hoy. Otros han sido olvidados y solo se ha podido identificarlos después de una extensa investigación, constituyendo un auténtico catálogo sociológico del juego en los Países Bajos en el siglo XVI.

 

Jugando al aro o al Burro media manga manga entera. Detalle

Algunos de los niños imitan las actividades de los adultos, por ejemplo, jugando a la novia y el novio, bautizando a un niño o haciéndose pasar por un comerciante. Bruegel no solo presenta innumerables juegos con minuciosos detalles, sino que también captura una gran cantidad de estados de ánimo diferentes: abarcan toda la gama desde plácidos o divertidos a juegos más agresivos. Con solo unas pinceladas, el artista evoca las distintas expresiones faciales y el lenguaje corporal.

 

 

En está imagen, en la ventana, Bruegel nos muestra un espejo: un niño está mirando a través de la máscara de un adulto. ¿Nos está imitando? Mientras que los espectadores, los adultos, contemplan la pintura y se les permite sumergirse en este mundo vibrante de los niños, el niño sin embargo nos mira a través de la máscara de un adulto.

 

Pieter Bruegel_La lucha del carnaval y la cuaresma,  1559 Viena, Kunsthistorisches Museum

 

La segunda de sus Wimmelbilder, también presente en la exposición porque pertenece al propio acervo del propio museo vienés, es La lucha del carnaval y la cuaresma,  también de 1559. Como es característico la gran composición está llena de innumerables figuras vistas desde arriba. El  punto de vista elevado nos permite ver todos los eventos y actividades que tienen lugar simultáneamente en la plaza principal de una pequeña ciudad.

 

Don Carnal (detalle)

 

Bruegel representa las costumbres flamencas contemporáneas del carnaval y la Cuaresma con amoroso detalle. Toda la acción tiene lugar entre la posada y la iglesia. La izquierda está dominada por la posada y Don Carnal, el príncipe del Carnaval, personificado por un borracho corpulento que monta un gran barril con una jamón de cerdo clavado al frente.  Lleva una enorme tarta de carne como tocado y está empuñando, como arma para su lucha, un largo asador con trozos de carne incluida una cabeza de cerdo. La bolsa de cuchillos en su cinturón indica que es un carnicero lo que explica su posición central pues era este gremio el que tradicionalmente proporcionaba la carne para el banquete de carnaval. El hombre que va detrás del barril está vestido de amarillo, que está relacionado con el engaño, y le sigue una figura femenina que lleva sobre su cabeza una mesa con pan y gofres típicos de la época. En una mano sostiene un vaso y en la otra una vela, otra vez símbolos alegóricos de engaño.

 

 

A la derecha están la iglesia y Doña Cuaresma, vestida de gris con toca de monja, sandalias abiertas y una rama de espino para las mortificaciones. Los dos antagonistas están armados y a punto de romper sus respectivas lanzas.  Doña Cuaresma lo está atacando con una tabla de hornear el pan ácimo propio de la época con dos arenques. Va sentada en un carro tirado por un monje y una monja, y parece flaca y delgada, con sus seguidores alimentándose de pan y galletas. El carro va cargado de alimentos tradicionales de la Cuaresma como pretzels  y mejillones.

 

“Battle between Carnival and Lent” (detail), signed below left on stone, 118 x 164.5 cm, 1559.

La pintura de Bruegel es rica en alegorías y simbolismos que han sido estudiados durante mucho tiempo. A menudo se lee como el triunfo de la Cuaresma, ya que la figura del Carnaval parece despedirse con su mano izquierda y sus ojos levantados hacia el cielo. Además los Protestantes habían abolido la celebración de la Cuaresma, no así la del Carnaval. Al mismo tiempo, la pintura es una fuerte crítica social hacia la hipocresía y un relato veraz de la existencia de toda una clase de desfavorecidos y mendigos. De hecho, pocos años antes, en la cercana Brujas había sido publicado el libro del valenciano Juan Luis Vives De subentione pauperum , de gran influencia, y que trataba el problema de la mendicidad buscando soluciones en una organización de la beneficencia a través de instituciones públicas, al margen de la Iglesia.

 

EL SUICIDIO DE SAUL 1562 Viena, Kunsthistorisches Museum

 

Aunque diferentes conceptualmente de sus Wimmelbilder, casi todas las pinturas de este Bruegel temprano mantendrán intactas algunas de sus características, como el punto de vista elevado y el abigarramiento de la cantidad de figuras que tal perspectiva comporta. Otra característica muy suya, como ya lo había sido de Patinir y en general de la pintura flamenca, es colocar el motivo principal, aquel que da título al cuadro, en un lugar excéntrico e incluso secundario, como en este Suicidio de Saul. 

 

 

La escena, raramente representada. muestra el suicidio de Saúl después de su derrota por los filisteos.La muerte de Saul se interpretaba como un castigo por el orgullo, de hecho había sido uno de los orgullosos que Dante colocó en el Purgatorio  y esto puede explicar la elección de Bruegel de un tema tan inusual. Como con la mayoría de sus temas tomados de la Biblia, Bruegel trata el suicidio de Saul como un evento contemporáneo, mostrando los ejércitos en una armadura del siglo XVI, como ya había hecho el pintor alemán Albrecht Altdorfer al que se suele tener como una influencia.

Aún así, es un intento temprano de Bruegel para reconciliar el paisaje y la pintura de figuras aunque aún no del todo logrado pues el primer plano y el fondo aún no están conciliados

 

 

EL Triunfo de la Muerte, Museo del Prado [Pieter Bruegel el Viejo] 1562

Del mismo año sin embargo es quizás una de sus grandes obras maestras El triunfo de la muerte, tabla que habitualmente podemos ver en el Museo del Prado En la que es probablemente la composición más sombría de Bruegel, los esqueletos se están apoderando del mundo, extendiendo el horror y el pánico. Esta visión terrible es la primera ocasión en la que Bruegel se aproxima, cosa que hará a menudo, al universo complejo de Hieronymus Boschc.1450 – 1516), El Bosco. Este paisaje apocalíptico, lleno de ciudades en llamas, barcos que se hunden y un desierto desolado, también recuerda a Joachim Patinir.

 

 

En la mitad inferior de la composición, Bruegel ha organizado una multitud densa y anónima que se extiende inexorablemente de izquierda a derecha. Independientemente de la edad, el género, la ascendencia y el rango, nadie puede escapar cuando se acaba su tiempo. En un primer plano, la Muerte al frente de sus ejércitos sobre un caballo rojizo azuza a la multitud con su guadaña. La loca carrera termina en una ‘trampa mortal’: las personas son conducidas allí en tropel. El interior de la puerta abatible del gigantesco ataúd  está marcado con una gran cruz carmesí y detrás de ella un esqueleto toca los timbales. La entrada está flanqueada por un auténtico ejército de esqueletos en formación tras sus escudos que no son sino tapas de ataúd. La pintura, recientemente restaurada por el Museo del Prado,  reproduce un tema habitual en la literatura del medioevo como es la danza de la Muerte, que fue frecuentemente utilizado por los artistas nórdicos. Brueghel dotó a toda la obra de un tono pardo rojizo, que ayuda a dar un aspecto infernal a la escena, apropiado para el asunto.

 

 

La pintura, propiedad de la reina Isabel de Farnesio que la tenía en su palacio de La Granja, fue fuente de inspiración de muchas otras y modelo para copias literales, fundamentalmente de su hijo Pieter Brueghel el Joven porque acaso era imposible imaginar algo más sombrío. Según la web del Museo del Prado:

Incluso en el siglo XVI, con un renacimiento abierto a la libertad, la alegría y la belleza, el norte de Europa arrastra aún la sombría visión de siglos pasados, el más allá incierto, fundamento de la existencia. Pieter Bruegel el Viejo pintó esta tabla en la segunda mitad del siglo xvi, cuando Miguel Ángel había concluido ya el Juicio Final y antes de que Rubens pintara el suyo; estas dos ambiciosas obras, con intención de provocar el temor a Dios y concienciar a las almas de los creyentes, no llegan, sin embargo, a comprometer a los humanos, como lo hace Bruegel, en un cosmos infinito en contubernio con el implacable castigo de ­Jehová…No solo revive el espectáculo del medievo más sombrío evocando visiones de El Bosco, fuente de inspiración de su obra, sino que, también, provoca una crítica social, un espolón de la Contrarreforma que estaba por venir y un avance de una sociedad donde todas las clases sociales y los hombres son iguales ante Dios y su destino, sin por ello olvidar las fuentes del Apocalipsis de san Juan de donde emana todo

La muerte atrapa a todas las clases sociales por igual: al Emperador que lleva al cuello el Toisón de oro a quien la muerte muestra un reloj de arena vacío mientras otro esqueleto roba sus riquezas. Pero también a la Iglesia como vemos en el esqueleto tocado con el capelo cardenalicio;  o a los intelectuales, como vemos en el  arquitecto caído ante los pies del caballo famélico que arrastra un carro lleno de calaveras. Incluso los fieles de la Iglesia  a quienes dos esqueletos raptan con redes, parodiando a los pescadores de almas san Pedro y san Andrés.

 

 

A la derecha destacan dos escenas cargadas de simbología: un joven empuñando su espada, junto a una mesa con naipes y copas, es un militar que impone el principio del valor de su casta a lo inevitable de la muerte; junto a él, dos jóvenes amantes, se entregan embelesados a sus sentimientos tañendo el joven un laúd y ella cantando frente a una partitura ajenos al drama que les circunda, sin percibir que, a sus espaldas, un esqueleto les acompaña tocando un violín.

 

 

En la derruida torre de la iglesia, un esqueleto surge de una especie de reloj de sol para señalar la hora primera, mientras un grupo de esqueletos envueltos en sus sudarios hacen sonar las trompetas para anunciar el advenimiento de la Muerte.

 

Dulle Griet de Pieter Brueghel el Viejo, 1561 Amberes, Museo Mayer van den Bergh

Esta exposición será además la primera vez que El triunfo de la muerte se mostrará junto con Dulle Griet en lo que promete ser otro paso importante en la investigación de la presunta conexión entre estas dos pinturas, pintadas con pocos meses de diferencia.

 La loca Rita es una figura del folclore flamenco que  representa una especie de marimacho, por así decir ,  la Dulle Griet, que lidera un ejército de mujeres para saquear el infierno. La pintura se encuentra en la actualidad Museo Mayer van den Bergh de Amberes. El cuadro después de haber pertenecido a las colecciones del emperador Rodolfo II, fue saqueado por las tropas suecas en 1648 y reapareció en Estocolmo en 1800 donde el coleccionista de arte Fritz Mayer Van Den Bergh lo descubrió en 1897 en una subasta en Colonia , donde la compró por una suma mínima, descubriendo su autor real tan sólo unos días más tarde.

 

Pieter_Bruegel_the_Elder_-_The_Fall_of_the_Rebel_Angels_

 

Esta pintura junto al El triunfo de la muerte  La Caída de los Ángeles Rebeldes, forman una especie de trilogía  por su estrecha similitud estilística y de composición, además de ser el climax de la influencia de El Bosco en Pieter Bruegel el ViejoLa Caída de los Ángeles Rebeldes (arriba) no está en la exposición y se conserva en  los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica en Bruselas y quizás sea la mas bosquiana de sus obras.

 

 

detail-dulle-griet

La Loca Rita es otra composición de marcado mundo “bosquiano” que no es para los desanimados. Muchos de los detalles recuerdan e incluso remiten directamente  a Hieronymus Boschc. 1450-1516), y pertenecen a ese reino macabro que tanto gustó a los surrealistas. Sin embargo, la pintura también está impregnada del sentido del humor de Bruegel y de su ingenio. Dulle Griet , por ejemplo, lleva una armadura deportiva y blande una espada. Una daga cuelga de su delantal. Y de su cesta sobresale el “arma definitiva” contra las tropas infernales: una sartén.

Un libro de proverbios publicado en Amberes en 1568 contiene un dicho que tiene un espíritu muy similar al de la pintura de Bruegel:

Una mujer hace un ruido, dos mujeres causan un montón de problemas, tres un mercado anual, cuatro una pelea, cinco un ejército, y contra seis el mismo diablo no tiene armas

 

 

No se sabe si Pieter Bruegel el Viejo seleccionó el tema o si se trató por el contrario de un encargo, aunque podemos suponer que Bruegel se estaba burlando de la jerarquía entre hombres y mujeres. No sería esta la única pintura de Bruegel en que invirtiera los roles de género tradicionales que prevalecían en los Países Bajos durante el siglo XVI, mostrando mujeres astutas que llevan los pantalones de manera literal y figurada.

 

 

Como ya hemos señalado, es en estas pinturas donde más cerca esta de El Bosco. Por esa época,  Bruegel había comenzado a trabajar  como dibujante de paisajes para la editorial impresa de Hieronymus Cock en Amberes . Dado que a mediados del siglo XVI, la demanda de grabados de Hieronymus Bosch era muy grande los historiadores suelen sugerir que tal vez fuera el propio Cock quien animara a Bruegel a intentar satisfacer esa demanda.

 

Pieter_Bruegel_the_Elder_-_Death_of_the_Virgin_-

 

De 1563 es la pequeña pintura de La muerte de la Virgen  que, propiedad originalmente de Abraham Ortelius, se conserva en Upton House

 

The adoration of the magi in the snow. Sammlung Oskar Reinhart ‘Am Römerholz’ , Winterthur

Y esta Adoración de los magos en un paisaje nevado, en la que vemos repetirse algunas características de Bruegel: el punto de vista elevado; la profusión de figuras, la colocación excéntrica del motivo principal; la ubicación temporal de las escenas bíblicas en la época del pintor, etc. Quizás lo que diferencia a esta pintura conservada en suiza son sus pequeñas dimensiones, 33 x 55 cm.

 

 

Del mismo año, 1563, es la primera versión de La Torre de Babelquizás su cuadro más reproducido y que normalmente se encuentra en Viena. Este es el original, conviene aclararlo, porque existen muchas versiones del tema repetidas después por sus hijos. No obstante el propio Bruegel pintó dos versiones del cuadro que están juntas y contrapuestas por primera vez en la exposición. La versión del Kunsthistorische Museum de Viena y la del museo Museo Boijimans Van Beuningen en Rotterdam

 

 

La de Rotterdam no está fechada aunque se acepta que es posterior. Aún así hay una serie de diferencias importantes entre estas dos composiciones. En primer lugar el tamaño, la de Viena casi el doble de la otra, y que debió ser aún más notorio puesto que la primera esta recortada por su parte superior. Después el propio tamaño relativo de la torre, pues la inclusión de figuras permite imaginar el tamaño de la torre., lo que nos demostraría sin embargo que  la torre de Rotterdam es en realidad un 250% más grande que la de Viena.

El grupo de figuras omitido en la segunda versión puede ser una representación del rey Nimrod y su séquito. Ocupan un lugar importante en la composición de la primera desempeñan un importante papel en la narrativa.

 

 

Además la torre de Viena está construida alrededor de una gran roca; La torre de Rotterdam es independiente y construida tan solo por el hombre.

 

babel tower Boijmans Collection Rotterdam

Bruegel también selecciona cuidadosamente los colores para ilustrar este aspecto: para la torre de Viena eligió una paleta pálida. Construida con ladrillos, la torre de Rotterdam tiene tonos fuertes y oscuros y parece mucho más amenazadora.

 

Aún así, siempre hay detalles minúsculos que pasan casi inadvertidos, pero que reflejan el gran crítico social que fue Bruegel.

 

CRISTO QUE LLEVA LA CRUZ 1564Viena, Kunsthistorisches Museum

De 1564 es este Camino al Calvario en el que de nuevo vemos las características más importantes de Bruegel y que conceptualmente les acercan a sus WimmelbilderCuesta casi encontrar en medio de la agitada muchedumbre el motivo principal de Cristo llevando la cruz. Esta es la  pintura más grande de Bruegel y la única cuyo formato parece ser el original. Mide 124,2 centímetros x 170,7 centímetros. También es el paisaje más grande de la pintura neerlandesa temprana. Es además una de las dieciséis pinturas suyas que figuran en el inventario del rico coleccionista de Amberes , Niclaes Jonghelinck, del que ya hablamos.

Bruegel adoptó un plan bien conocido, utilizado anteriormente por el monogramista de Brunswick y el contemporáneo de Bruegel en Amberes, Pieter Aertsen .

 

La insignificancia de Cristo entre la multitud es un dispositivo familiar de la pintura manierista (se repite en la Predicación de Juan el Bautista , así como también veremos en La conversión de Pablo ), al igual que la colocación artificial de María y sus compañeros en un primer plano rocoso, que están deliberadamente alejados de los dramáticos acontecimientos que tienen lugar detrás de ellos.

 

 

Con la excepción del mismo Cristo, las figuras en la procesión llevan vestido contemporáneo, y no puede haber ninguna duda de que Bruegel, como en todas sus pinturas bíblicas, hace una referencia en particular a su propio tiempo. Las figuras sagradas, la Virgen desmayada asistida por San Juan y las otras dos Marías representan su propio drama, aparentemente independiente de los lejanos acontecimientos que suceden a su espalda.

 

 

En el monte de Gólgota se levantaron las dos cruces que llevarán los cuerpos de los ladrones y se cavará un agujero para la cruz que debe llevar el cuerpo de Cristo, como se puede ver en el detalle de la parte superior izquierda. Los espectadores a pie y a caballo acuden en tropel hacia este espantoso lugar a través de un paisaje salpicado de horcas en las que aún cuelgan cadáveres y ruedas a las que aún se aferran fragmentos de tela y restos de cuerpos rotos que  son devorados por los cuervos.

 

Aún así  la pintura de Bruegel posee una viveza lo que parece provenir de la observación de la vida contemporánea, como en la representación del molino de viento.

En la exposición de Bruegel , esta imagen no se muestra en una pared, como es habitual, sino “independiente” en el centro de la galería para poder verla por detrás (os puse una imagen más arriba)  y demostrar lo increíblemente finas y frágiles que son estas pinturas de paneles.

 

Winter landscape with a bird trap Bruselas, Musées royaux des Beaux-Arts de Belgique / Koninklijke Musea voor Schone Kunsten van België

De 1565 es este  Paisaje de invierno con trampa de pájaros que llega desde las colecciones reales belgas. Se trata de una típica pintura flamenca de patinadores y se convirtió en una pintura muy popular, hasta el punto de que existen más de una docena de versiones pintadas por sus hijos. Se trata al parecer de un lugar real, la villa de Brabante de Saint Anne cerca de Dibben. Bruegel fue muy minucioso pintando los detalles como la niebla que difumina el campanario de la iglesia y sobre todo el perfil de la ciudad que se intuye en el horizonte, las ramas desnudas de los árboles en lo que podemos hasta ver el tipo de poda que se realizaba, los cuervos por todas partes. De hecho la trampa para pájaros a la que hace referencia el título -y que podemos ver a la derecha- le da al cuadro una lectura alegórica. Igual que los pájaros, los patinadores están amenazados por un trágico final si el hielo se resquebrajase.

 

La cosecha. Metropolitan Museum de Nueva York. la única de las cinco estaciones supervivientes que no ha viajado a Viena

 

Vamos ahora con uno de los encargos fundamentales que el marchante de arte  Niclaes Jongelink le hizo a Bruegel: la Serie de las Estaciones. Las   estaciones son quizás la obra más famosa de Bruegel. La serie originalmente incluía seis pinturas de paneles a gran escala, y Bruegel las pintó para la casa de campo del comerciante llamada ‘t’goed ter Beke‘ que estaba situada en las inmediaciones de Amberes, y las pinturas probablemente adornaban el comedor.

Hoy pensamos en las estaciones como cuatro pero en el siglo XVI en los Países Bajos, sin embargo, las estaciones se dividieron en seis períodos: además del otoño y el invierno hubo principios de primavera y primavera, y principios de verano y finales de verano . De las seis pinturas se conservan cinco, y cuatro de ellas vuelven a estar juntas después de siglos en esta exposición. Sólo no se ha conservado la pintura de comienzos de primavera.

 

De sombere Dag

Las pinturas que componen el ciclo de Las Estaciones son

  • Día triste o Día nublado (febrero-marzo), Museo de Historia del Arte de Viena
  • La siega del heno (Junio y julio)  Palacio de Lobkowicz, en el Castillo de Praga
  • Los cosechadores (agosto-septiembre), Museo Metropolitano de Arte, Nueva York
  • El regreso de la manada (octubre-noviembre), Museo de Historia del Arte de Viena
  • Los cazadores en la nieve (diciembre-enero), Museo de Historia del Arte de Viena

La primera, El día nublado (arriba) representa el final del invierno, lo que se adivina por la atmósfera sombría y los árboles sin hojas a los que están realizando la última poda. La corona de papel alrededor de la cabeza del niño y el consumo de gofres son referencias al Carnaval antes de la Cuaresma . El cielo, los barcos que se estrellan contra la costa y las montañas en la lejanía cubiertas de nieve sugieren que se avecina un mal tiempo.

 

La cosecha del heno

La cosecha del heno ha viajado desde Praga y representa el comienzo del verano. En primer plano, un campesino afila su guadaña, mientras en el camino tres cosechadoras se cruzan con agricultores que llevan sus productos al mercado. A la izquierda hay un monasterio de montaña en un acantilado empinado, a la derecha hay un pueblo con una iglesia y detrás de ella una colina con un molino de viento. Posteriormente, el paisaje se abre con la vista del pico de una solitaria montaña y un río, y sobre todo un cielo de verano azul y brillante con nubes de buen tiempo.

 

El regreso de la manada

El regreso de la manada representa los meses de octubre y noviembre, y por lo tanto, el principio del otoño. Los pastores  conducen una manada de ganado hacia un pueblo con estacas largas . Abajo en el valle fluye un río y más al fondo se alzan las montañas. El primer plano y el fondo son oscuros, mientras que el río en el valle está bajo el sol. Los árboles están desnudos o a punto de arrojar sus hojas y en el cielo están aumentando las nubes de tormenta. Cerca de la mitad de la imagen se puede ver una  colina con una horca  y en el lado opuesto del río, los viñedos ya están cosechados.

 

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El último y sin duda elmás famoso es este Cazadores en la nieve que representa los meses de diciembre y enero. La pintura muestra una escena invernal en la que tres cazadores regresan de una expedición acompañados por sus perros. Por las apariencias la salida no tuvo mucho éxito; sólo un cazador lleva el cadáver de un zorro, que ilustra la escasez de la caza. Frente a los cazadores en la nieve se encuentran las huellas de un conejo o una liebre, que los cazadores persiguen. La impresión visual general es la de un día tranquilo, frío y nublado; los colores son blancos y grises apagados, los árboles están pelados de hojas y el humo de las chimeneas se desvanece en el aire. Varios adultos y un niño preparan la comida en una posada con una lumbre al exterior. De interés son los picos montañosos irregulares que no existen en Bélgica u Holanda. El paisaje en sí es un valle de fondo plano (un río que serpentea a través de él) con picos irregulares visibles en el otro lado. Se observa un molino de agua con su rueda congelada y, en la distancia, las figuras patinan sobre hielo.

 

LA CONVERSIÓN DE SAUL 1567 Viena, Kunsthistorisches Museum

 

Un poco posterior es esta Conversión de San Pablo de 1567. Bruegel muestra al ejército de Saul o Paul en camino a Damasco con atuendo contemporáneo y con armaduras y armas del siglo XVI como es habitual en sus escenas bíblicas.

 

 

El santo mismo lleva un jubón azul y ha caido del caballo. Bruegel, que había vivido en Italia , no estaba familiarizado con la vestimenta clásica: su intención al representar escenas bíblicas con vestimenta contemporánea era enfatizar la relevancia de éstas para su propia época. En vista de la persecución y la contra-persecución de la Reforma y la Contrarreforma , la historia de la conversión de Pablo tenía por entonces un significado especial. Pintado de manera muy sutil un rayo de luz cae desde el cielo hasta la figura de San Pablo.

 

 

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Otro de los cuadros más famosos de Bruegel es esta Boda campesinaLa imagen es una representación realista de una fiesta de boda rural en Flandes a finales del siglo XVI. En contraste con su perspectiva en trabajos anteriores, Bruegel no usa un punto de vista elevado , sino que nos muestra los eventos directamente desde el nivel de los ojos.

Hay una multitud animada entorno a la mesa con un mantel blanco. Dos gavillas de heno con un rastrillo recuerdan la época de finales de primavera y el trabajo que implica la cosecha, y la vida dura que tienen los campesinos. Los huéspedes se sientan en bancos de madera sin respaldo y en taburetes sencillos. En la pared de paja detrás de la novia cuelga un paño verde sobre con la  corona nupcial de papel. Ella se sienta sola en el centro de la mesa, con los ojos bajos y las manos juntas. No se le permite comer ni hablar. El novio no ha podido ser identificado, e incluso podía estar ausente, como era habitual en la tradición nupcial flamenca, pero también podría aparecer aunque, en cualquier caso, de acuerdo con la costumbre, fuera de la mesa.

Dos hombres, de delicado azul y, su color contraste, de naranja, llevan en una puerta de madera con las bisagras aún en ellas,  los platos servidos de gachas o sopas, que era la comida habitual, mientras otro los va repartiendo. El notario se sienta en un sillón alto con una chaqueta con forro de piel. A la derecha, un franciscano le da la absolución a un militar o soldado, sentado frente a él , mientras su perro se asoma por debajo de la mesa.  En el rincón izquierdo un hombre, acaso el novio,  escancia la cerveza, mientras un niño rebaña los platos con el dedo. Dos gaiteros tocan el pijpzak. Entre los dos pies del campesino de naranja hay un misterioso tercer pie que no se adivina a quien pertenezca. Llamativo también ese fragmento de silla en escorzo del rincón derecho.

 

 

De 1568 es esta relacionada Danza Campesina  que también pertenece a los fondos del Kunsthistorische Museum. Las pinturas son del mismo tamaño y pueden haber sido diseñadas como un par o como parte de una serie que ilustraría la vida campesina.  Son los  dos mejores ejemplos  del estilo tardío de Bruegel, que se caracteriza por su uso de figuras monumentales más a un estilo italiano.

Es posible que, dada la preferencia de Bruegel por las metáforas morales, este cuadro al igual que La boda campesina , pudieran tener un cierto sentido moral. Si en la Boda la referencia obvia sería las Bodas de Canaá, en este Baile algunas figuras podrían representar la gula , la lujuria o la ira . El hombre sentado al lado del gaitero lleva una pluma de pavo real en el sombrero, un símbolo de vanidad y orgullo.  Además hay otros detalles que ahondarían en este sentido. La ocasión para la fiesta debía ser sin duda es el día de un santo patrono , pero, sin embargo, los bailarines le dan la espalda a la iglesia y no prestan atención alguna a la imagen de la Virgen que cuelga del árbol. La prominencia de la taberna en el centro deja claro que están preocupados por asuntos menos espirituales que materiales.

 

 

Pieter_Bruegel_the_Elder_-_The_Peasant_and_the_Birdnester_-

 

Ya casi acabamos. Este fantástico El campesino y el ladrón de nidos podría seguir en la línea marcada por los anteriores. No sólo por esa visión a la altura del ojo tan característica de su última época, como por el seguro significado alegórico de la pintura. Su asunto bastante inusual ilustra en realidad un proverbio de los Países Bajos: Dije den nest Weet dijen weeten, dijen Roft dij heeten. Lo que quiere decir: el que sabe donde hay un nido, tiene el conocimiento, pero el que lo roba, tiene el nido.

La pintura presenta pues el contraste moralizador entre el individuo activo y malvado y el hombre pasivo que es virtuoso a pesar de la adversidad. Pero también se esconde otra advertencia. Cuidado con juzgar al otro porque te distraerás de lo importante. De hecho, ese hombre virtuoso se va a meter en el agua por no estar sino pendiente de exteriorizar con su gesto un juicio moral.

 

 

 

Bueno voy a terminar ya con el último de los cuadros: La urraca en la horca de 1568. No se sabe por qué o para quién fue pintado el cuadro. Su fecha de 1568 hace de esta pintura una de las últimas obras de Bruegel antes de su muerte en 1569; De hecho, tal vez su trabajo final.  Bruegel le pidió a su esposa que quemara algunos de sus cuadros tras su muerte, pero le dijo que se quedara La urraca en la horca para ella.

Ahora está en manos del Hessisches Landesmuseum en Darmstadt . La pintura muestra un claro de un bosque en el que un grupo de campesinos baila al son de una gaita. La horca con la urraca se halla en el centro de la imagen, dividiendo la pintura en dos, en una composición manierista con el lado derecho más abierto al paisaje y la izquierda más cerrada hacia los campesinos, el bosque y el pueblo al fondo. La horca es famosa porque es un objeto imposible casi digno de Escher,  o similar al triángulo de Penrose, con las bases de los postes aparentemente plantados de lado a lado pero con el travesaño superior como retrocediendo en la distancia gracias a una iluminación contradictoria.

 

 

Aunque nunca falta los detalles. En la esquina izquierda, en primer plano y aún así entre las sombras, un hombre defecando. .

 

 

El paisaje del fondo es extraordinario y se abre a la vista de un río con una ciudad entre la bruma de la orilla izquierda, una pequeña aldea iluminada por un claro de sol, y un castillo en lo alto de un peñasco en una zona más umbría con un paso elevado que lo conecta a la ladera. Hay, como siempre, minuciosísimos detalles que asombran cuando uno pude verlos con aumento.

La pintura de Bruegel se creó el año después de que Fernando Álvarez de Toledo,  Duque de Alba , reprimiera la revuelta holandesa lo que es origen de buena parte de esa Leyenda negra . La horca puede representar la amenaza de ejecución de los que predicaban la nueva doctrina protestante , y la pintura puede aludir, al mismo tiempo, a varios proverbios de los Países Bajos. Hay una alusión directa a los proverbios neerlandeses de bailar en la horca o cagarse en la horca, lo que significa una burla y un desafío al estado.  También puede aludir según otras lecturas,  a la creencia de que las urracas son representaciones figuradas de los chismes , y que el chisme conducía a los ahorcamientos.

 

Tres soldados. 1568

Pieter Bruegel el Viejo creó hitos. Inspiró tanto a sus contemporáneos como a los artistas posteriores, sobre todo a su descendencia pictórica. Los artistas siguen admirando sus obras hasta hoy. Uno de estos artistas es el escultor Carsten Höller, quien recientemente escribió sobre los cazadores en la nieve de Bruegel en la revista de arte alemana Monopol

 “Ni siquiera considero a Bruegel un pintor de paisajes. Debido a que hay tantas alusiones y alegorías, él era más bien un poeta. El artista trasciende el mero poder expresivo de lo representado y le permite al espectador comprender mentalmente el conjunto a través de una serie de aspectos menores. Las personas en las pinturas de Bruegel parecen formar una comunidad con la naturaleza en lugar de gobernar sobre ella por mandato divino. Esto es verdaderamente notable para el siglo XVI.

 

Y bueno para terminar os dejo una galeria con algunos de sus dibujos y grabados. Particularmente interesantes las series de los Siete Pecados Capitales y las SIete Virtudes, asi como algunos paisajes que relatan el viaje que realizó por Italia. O también dibujos de cuadros que no llegaron a materializarse.

Frederick Cayley Robinson, el desconocido simbolista inglés

 

Frederick Cayley Robinson, el desconocido simbolista inglés rescatado del olvido por una exposición de la National Gallery de 2010.

 

 

 

EN 2010 con la exposición de los cuatro cuadros que forman el ciclo de las  “Obras de la Misericordia”,  la  National Gallery de Londres,  en colaboración con la Tate Britain, recuperó parte de la obra de uno de los pintores e ilustradores más seductores, ignorados y casi desconocidos  del Simbolismo británico de principios del siglo XX. Sin embargo, Frederick Cayley Robinson sigue siendo aún un autor extraño y poco estudiado del que cuesta mucho trabajo obtener casi información, por lo que su obra encaja perfectamente en la parte de este blog que trata de encontrar esos artistas peculiares que la historiografía acaba arrinconando.

 

FREDERICK CAYLEY ROBINSON

No existe, hasta donde he podido investigar, ninguna monografía sobre este autor, ni siquiera en un país tan chovinista como el Reino Unido, ni le habían dedicado hasta la exposición de la National, ninguna retrospectiva importante desde 1977, e incluso durante su vida sólo realizó tres únicas exposiciones. Todo bastante extraño puesto que sus obras más conocidas, lejos de estar escondidas en colecciones particulares, se exhibían en el hall de entrada del Hospital de Middlesex hasta 2007, nada menos que uno de los dos hospitales de la Facultad de Medicina  y Enfermería de la University College de Londres. El Hospital cerró en diciembre de 2005 y fue demolido poco después de haber sido utilizado como set para la película Promesas del Este de David Cronenberg, .

 

 

 

Asi que, durante casi un siglo, esos cuatro lienzos gigantes de Frederick Cayley Robinson daban la bienvenida a los visitantes al área de recepción del Hospital Universitario de Londres. Los actos de misericordia pintados en 1912, fueron  encargados por Sir Edmund Davis, uno de los directores del hospital.

Antes de la demolición del hospital, fue cuando surgió la cuestión de qué hacer con aquellos lienzos que, otra vez de manera extraña, ya que se trata de una de las comisiones decorativas más importantes de la primera parte del siglo XX en Inglaterra, tampoco interesaron a ninguno de los grandes museos. Por el contrario  fueron adquiridos por la Wellcome Library, donde pueden verse en la actualidad, una singular colección formada por Sir Henry Wellcome sobre temas relacionados con la medicina, la brujería, la alquimia o la etnografía. Fue a raíz de esta adquisición cuando los ojos de los comisarios de la National Gallery y la Tate Britain se percataron del error y le dedicaron la exposición de la que os vengo hablando. Después la BBC le dedicó un programa con testimonios de médicos y enfermeras que recordaban el impacto que las obras les habían causado en su cotidianidad laboral. El mensaje subyacente, según la web de la National Gallery, se refería a la santidad del altruismo humano expresado a través de la curación médica y el cuidado de niños huérfanos. Casi nada. Qué rimbombancia…

 

Federick Cayley Robinson (British, 1862-1927) Acts of Mercy- Orphans II

 

En realidad, aunque el ciclo lo componían 4 cuadros, se trataba de dos pares enfrentados. Uno dedicado a los huérfanos y otro a los heridos de la Primera Guerra Mundial, ya que fueron durante aquellos años de conflicto cuando fueron pintados. El par de cuadros de Los Huérfanos fueron los primeros en acabarse, en 1915,  y representan el refectorio de un orfanato, como entonces solían tener los hospitales. La web de la National afirma, cosa que a mí me parece traída por los pelos, que recuerda a la Ultima cena de Leonardo Da Vinci y a la pintura holandesa del siglo XVII.

 

Orphans II

En la exposición también se le relacionaba con otros cuadros de la National Gallery como El Bautismo de Cristo de Piero della Francesca,   las Cuatro escenas de la vida temprana de San Zenobio   de Sandro Botticelli y con algunos lienzos de Pierre-Cécile Puvis de Chavannes, relaciones mucho más atinadas e interesantes a mi entender como intentaré hacer ver a lo largo de la entrada.

 

 

Los dos cuadros muestran una procesión de huérfanas vestidas con uniformes azules, con sus cofias y  delantales almidonados , serpenteando por el refectorio del orfanato para recibir  cuencos de leche. Todo en una serena armonía,  tan limpio y ordenado, tan ideal, que, aunque a ojos de sus coetáneos pareciera normal, hoy a a los nuestros lo reviste con un cierto aura de misterio y misticismo, tan propia de la pintura del Simbolismo.

 

 

Misterio que se acrecienta por las insólitas y repetidas miradas de las huérfanas hacia el espectador. Hay quien ha querido ver, a mi entender con bastante acierto la influencia de Edward Burne Jones. Y es díficil no pensarlo cuando se ve la procesión de huérfanas bajando la escalera de caracol.

 

 

edward_burne-jones_the_golden_stairs

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De hecho, Burne Jones se cuenta entre las influencias reconocidas del pintor, además de ser uno de los artistas más populares de la época.

En el otro par, de título general El doctor, se representa de manera clara el trauma tremendo que supuso la superabundancia de heridos e inválidos víctimas del salvajismo feroz que supuso la guerra de trincheras de la Primera Guerra Mundial. Soldados heridos y marineros se reúnen a la entrada de un hospital.

 

Cayley_Robinson_The doctor

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Casi todos ellos visten un uniforme que se conoció como el Convalescent Blues, un tipo de vestimenta que las autoridades militares requerían que usasen  los heridos en la Guerra, excluidos por supuesto los oficiales,  tanto en los hospitales como en público. Cómo sólo había una talla que tenía que adaptarse a diferentes cuerpos, esa era la razón de que llevasen dobladas las perneras. Además llevaban una corbata roja.

 

 

A la izquierda se representa la mañana mientras que una enfermera toca la campana para señalar la hora del día (como en las casas religiosas) mientras que en la derecha cae la noche sobre una hilera de casas del barrio de Fitzrovia, detrás de las que se ven una serie de chimeneas humeantes. La extraña estatua ecuestre, según una posible interpretación, representaría el servicio del hospital al estado.

 

 

El extraño personaje de la chistera, que parece más un dandy que hubiera pasado la noche fuera de casa, ha sido identificado como una apropiación de un cuadro de Honoré Daumier titulado El coleccionista de estampas.

 

Oil painting on wood by Honoré Daumier, ca. 1857-1863. Art Institute of Chicago.

El otro lienzo muestra a representantes de la población civil en otra entrada del hospital entre los que se puede ver a una madre o una enfermera que cuida de un bebé, algunas niñas, y gente mayor incluyendo a un hombre con porte de erudito que lleva una capa marrón a la izquierda.  A la derecha, en una imagen que evoca los milagros de los santos, una mujer arrodillada pide al médico ayuda para su hija, a lo que el médico le corresponde con un gesto muy cercano a una bendición.

Credit: Wellcome Library, London. Wellcome Images
Oil on Canvas 226×336 cm

 

En el centro un árbol muerto con una serpiente en sus ramas lleva un mensaje pesimista para los seres humanos como los descendientes de Adán y Eva: “Polvo eres y en polvo te convertirás”. A la izquierda, un cometa pasa a través del cielo sobre la terraza de casas de Fitzrovia  que continúa  la pintura anterior.

 

 

Pero ¿quién era Frederick Cayley Robinson? Nacido en Brentford-on-Thames en 1862, hijo de un corredor de bolsa, Robinson, después de un tiempo navegando por la costa inglesa como marinero, comenzó su formación artística en la St John’s Wood Academy entre 1883 y 1885 y entró en la Royal Academy Schools en 1885.

 

Frederick Cayley Robinson by Frederick Cayley Robinson pencil and chalk, 1898

Completó después sus estudios en la famosa Académie Julian de París entre 1891 y 1894 y, en París, conoció  la obra de Pierre Puvis de Chavannes y los pintores Nabis, que tendrían una fuerte influencia en su estilo. Como muestra de esa influencia os pongo una obra de Robinson confrontada con una de Puvis de Chavannes.

 

The Three Brothers (Los tres hermanos), (c.1897); Óleo sobre lienzo. Colección Privada

 

Puvis de Chavanne El pobre pescador

 

Entre 1898 y 1902 vivió en Florencia, familirizándose con el trabajo de Giotto, Mantegna y Miguel Angel, una Florencia que en aquella época visitaba Degas, Maurice Dennis y en la que vivió Max Klinger que hospedó a Max Beckmann, Käthe Kollwitz y Gustav Klimt, o Arnold Böcklin, que vivió en Florencia y Fiesole durante casi dos décadas. Poco he podido saber de sus relaciones con estos pintores, pero una de las ilustraciones del libro The blue bird, del que os hablaré más adelante, titulada The kingdom of the past muestra familiaridad con la obre de la Isla de los muertos  de Arnold Böclkin.

 

The kingdom of the past

 

Después de un período de cuatro años en París, se estableció en Cornwall en 1906. Comenzó a exhibir sus acuarelas en 1911 en la Royal Watercolor Society y continuó enviando dos o tres trabajos a cada una de las exposiciones anuales de la Sociedad hasta 1926.

 

Evening in London

Gran parte del trabajo de Cayley Robinson se caracteriza, como ya hemos visto en su ciclo de las obras de Misericordia por un sentido de la meditación, de la quietud y de la calma. De hecho, como observó James Greig en una apreciación del trabajo de acuarela de Cayley Robinson, publicado poco después de la muerte del artista,

Ni el medio ni el método cuentan en gran medida para atraer en la obra de Cayley Robinson. Su influencia se ejerce principalmente a través de la emoción espiritual transmitida en el movimiento rítmico y en los tonos delicados de belleza seductora. El ritmo siempre se controla dentro de un dibujo muy bien pensado. Pero es lo elusivo del motivo interior dentro de sus cuadros lo que les da su encanto indefinible.

 

Lo que resta del dia

 

Madre e hija

 

In the depth of winter

 

The Call Of The Sea by Frederick Cayley Robinson

Cayley Robinson exhibió regularmente en la Royal Watercolor Society, la Royal British Artist Society y el Instituto  de Bellas Artes de Glasgow, ciudad donde ejerció su magisterio enseñando dibujo y pintura.

 

Una tarde de invierno

 

Una tarde de invierno II

 

Sus pinturas, con frecuencia, son pinturas de interiores, en torno a una mesa o una chimenea, donde los modelos, habitualmente femeninos, permanecen aislados, como ensimismados en sí mismos, acentuando esa sensación de calma y quietud de la que hablábamos.

 

Loud Blows the Winter Wind

 

La madrastra

 

Infancia

 

Cayley Robinson The old nurse, 1926

 

Muy típico de él son las composiciones en forma de L mayúscula, como en The old nurse, reproducida más arriba, donde los personajes apenas ocupan una porción mínima del espacio del cuadro. Esta tendencia seguiría a lo largo de los años, llegando a pintar algunas obras donde el verdadero protagonista es el vacío compositivo.

 

El Puente

 

Reminiscence

 

The Farewell 2

 

La guardia nocturna

 

O donde el protagonismo no sea tanto de los personajes como de lo visto a través de una ventana

 

El largo viaje

 

La hora de la lección

 

Sus obras tienen además un carácter de ilustracciones por lo que simultáneamente a su trabajo pictórico comenzó a recibir encargos para ilustraciones de libros, diseños de vestuario, atrezos y tramoyas de producciones teatrales. La más destacada fue el encargo del diseño de la puesta en escena de El pájaro azul de Maurice Maeterlinck en el teatro de Haymarket en 1909; Un trabajo que sirvió para consolidar su reputación como lo que un estudioso reciente ha descrito como “un pintor sensible de la visión de un niño”.

 

CAYLEY ROBINSON Cartel para The blue bird_1909

También ilustraría el libro mismo produciendo algunos de sus diseños más extraordinarios

 

 

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Time Opens the Gates of Dawn, 1911

 

El reino del futuro. El pájaro azul.

 

The Oak Addresses the Spirits of the Trees

 

No fue su único trabajo como ilustrador. Ilustro tambien un libro de Santos y sus historias  de Peggy Webling

 

san Jorge

St. Helena

 

También El libro del Génesis

 

the book of genesis Adan y Eva

 

the book of genesis
Moises tras el diluvio

E incluso algunos trabajos para publicidad industrial

 

british-industries–cotton-frederick-cayley-robinson

 

Por qué ha caído en el más absoluto olvido la obra de este autor es todavía algo difícil de entender, pero, agradezco a la exposición de la National, la posibilidad de descubrirlo,

 

Cayley Robinson poster-die-vier-winde-1442502

Simbolismo y Jugendstil en Dresde: Greiner, Kolbe, Müller, Unger, Zwintscher y Schneider

Simbolismo y Jugendstil en Dresde: Otto Greiner. Georg Kolbe, Richard Müller, Hans Unger, Oskar Zwintscher y Sascha Schneider

En la serie de entradas que le vengo dedicando a la ciudad de Dresde, si en las anteriores os hablé de principios del siglo XVIII y principios del siglo XIX, hoy os quiera hablar de principios del XX. Y si había un estilo artístico internacional que estuviese entonces en la cresta de la ola, ese era el Modernismo con ciertos toques de Simbolismo que en Alemania tomó el nombre de  Jugendstil.

Jugendstil in Dresden- F. W. Hertzsch, Architekt

 

Desde mediados del siglo XIX , con la velocidad de los cambios sociales y económicos que se estaban produciendo (el capitalismo, la industria, la secularización …), muchos artistas comenzaron a sentir por primera vez en la historia la cara oscura del progreso. En los ambientes artísticos de toda Europa, casi sin excepción, prendió la mecha de  una duda profunda sobre la capacidad de la sociedad occidental para crear sus propios marcos conceptuales. Emerge una nueva tipología humana: la de la ansiedad. Estos movimientos, tanto el simbolismo como el modernismo formaron pues parte de una ola de reacción contra el positivismo reinante en la sociedad. Se caracterizaban por un cierto pesimismo  y se relacionaban con un retorno a lo sagrado y la espiritualidad.

 

Escultura de Sascha Schneider en el Schloss Eckberg de Dresde

 

Un tipo de arte nuevo surgió casi simultáneamente en casi todas la capitales europeas con ligeras diferencias regionales. Tradicionalmente se considera que este nuevo movimiento artístico tuvo sus raíces en Gran Bretaña, en los diseños florales de William Morris y en el movimiento Arts and Crafts, fundado por los alumnos de Morris. La importancia de William Morris en la aparición de este movimiento que sería el primer movimiento artístico internacional es crucial y ya le dedicamos varias entradas en este blog con motivo de la extraordinaria exposición que le dedicó la Fundación Juan March que podéis ver pinchando en los enlaces ( 1,2 y 3).

 

El beso (small version), 1898, de Peter Behrens

En Gran Bretaña, era conocido como el Modern Styleque se reflejaría en el español ModernismoEn Francia, se llamo Art Nouveau y en Italia,  Stile Liberty, Stile floreale  o Arte nova. En Austria y los países vecinos que formaban parte del Imperio austrohúngaro , surgió un estilo similar, llamado en alemán Secessionsstil  ( en húngaro : szecesszió , en checo : secesion ) o Wiener Jugendstil, en honor a los artistas de la Secesión de Viena. También aparecería como Modern (Модерн) en Rusia, en Portugal Arte novaNieuwe Kunst  en los Países Bajos.

 

Jugend_magazine_cover_1896

En Alemania se le conoce como Jugendstil.  El término  se remonta a Georg Hirth que a finales de 1895  fundó  la revista cultural ilustrada Jugend ( Juventud) en Múnich que se convertiría en la ciudad desde la que este estilo se irradió por toda Alemania. No fue la única revista, hubo otras importantes como Simplicissimus  también de Munich y la berlinesa Pan.

 

Joseph_Sattler-PAN Magazine 1896

 

Aunque hoy pueda parecernos incluso conservador, se trataba un contra-movimiento de jóvenes artistas y artesanos que buscaban una ruptura con los estilos dominantes en la época, tanto los de tradición más academicista  como el historicismo o el eclecticismo, como con los movimientos más rupturistas como el realismo o el impresionismo. En el fondo subyacían las ideas revolucionarias de William Morris de democratizar la belleza o de la socialización del arte, utilizando para ello las nuevas técnicas industriales para que los objetos más cotidianos tuvieran valor estético y fueran accesibles para todas las capas de la sociedad.

 

Lampara diseñada por el arquitecto Peter Behrens

 

Muchos de los artistas integrados en el movimiento fueron artistas muy completos pues no sólo pintaban o esculpían, sino que diseñaban proyectos arquitectónicos, muebles, joyas, objetos de cristal y de cerámica, azulejos, telas, tapices, papeles pintados, lámparas, rejas (recordemos a Gaudí), y todo tipo de mobiliario urbano, desde estaciones de metro, kioskos, farolas, papeleras, bancos e incluso urinarios. Se trataba de que el arte inundara las calles.

 

Puerta del Pabellón Güell Gaudí

 

Arte Nouveau fundido de entrada de hierro de metro, la Place de la Bastille, París, Francia por Hector Guimard

Lo cierto es que aunque el movimiento tuvo una vida relativamente corta, abarcando fundamentalmente las décadas entre 1890 y 1910, tendría su continuación en el llamado Art decó de los años 20, con el que a veces se confunde aunque son dos movimientos bastante diferentes. Su esteticismo, el recurso a imágenes femeninas en actitudes delicadas y gráciles, su tendencia a la estilización, a la sensualidad y a las líneas curvas no siempre fue bien aceptado por todos los artistas que veían en este movimiento una degeneración artística que no hacía sino responder a una desintegración de la sociedad.

 

Anuncio de Compañía del Gas para Iluminación de Giovanni Maria Mataloni

 

Sin embargo el movimiento tuvo su punto más álgido en la Exposición Universal de París de 1900 y durante ese fin de siècle fue sin duda alguna el movimiento artístico más en boga en toda Europa que hacía las delicias de la triunfante burguesía. Los países de habla alemana no serían una excepción, más bien al contrario. El eroticismo y la elegancia, los temas mitológicos y religiosos, las apoteosis jubilosas y los escabrosos abismos representados en sus pinturas atraían a los conservadores burgueses del Imperio Alemán como la miel a las moscas.

 

Idilio de Gustav Klimt 1884

 

Max Klinger, Arnold Böcklin, Hans Thoma y sobre todo Franz von Stuck eran no sólo artistas de enorme prestigio en su natal Alemania, sino auténticos millonarios, pues sus obras se vendían por toda Europa con una rapidez y a unos precios desconocidos hasta entonces.

 

Hans Thoma (1839–1924), Eight Dancing Women with Bird Bodies (1886), oil on panel, 38 × 58.5 cm

 

El shock que supuso para toda Europa la Primera Guerra Mundial y el triunfo de las vanguardias históricas relegó a muchos de estos artistas, enormemente reputados en su momento, a un ostracismo histórico del que muchos no han conseguido ni recuperarse. Sus obras casi fueron proscritas como epítomes del peor gusto burgués y durante décadas fueron confinadas al destierro de los almacenes de los grandes museos. Todavía en los años 50  era posible comprar un cuadro del pintor inglés Lawrence Alma Tadema por precios realmente ridículos como os conté en la entrada que le dediqué a uno de sus cuadros, Las rosas de Heliogábalo.

 

Franz von Stuck. La Guerra. 1894

 

Aunque muchos de ellos, como los citados más arriba, hayan conseguido con el paso del tiempo rehabilitarse como grandes artistas, aún sigue habiendo un filón de artistas bastante desconocidos por reivindicar. Su posterior asociación con los jerarcas nazis no hizo sino aumentar ese desdén en el que muchos cayeron tras la Segunda Guerra Mundial y el triunfo total de la apolítica Abstracción, fomentada por todas partes desde el trinfo de la Escuela de Nueva York.

Y eso es lo que me propongo hacer hoy con los artistas de los que os hablaré a continuación, artistas que triunfaron en Dresde y su ciudad sajona hermana, Leipzig, durante ese apogeo del Jugendstil en el cambio de siglo y que me dejaron extasiado en mi visita al Albertinum y su Galerie Neue Meister, concretamente al llamado Klinger Hall.

 

Albertinum. Galerie Neue Meisters Klinger Hall

 

Max Klinger, un artista excepcional sobre el que hoy no me quiero extender porque espero algún día dedicarle su entrada propia, había nacido en Leipzig y era por aquellos años uno de los artistas ya consagrados que había viajado por toda Europa y al que le unía una fuerte amistad con otro de los más reconocidos artistas del simbolismo alemán: Arnold Böcklin, autor de esa celebérrima Isla de los muertos que se encuentra en Berlín.

 

Arnold Böcklin_-La Isla de los Muertos Versión III (Alte Nationalgalerie, Berlin)

 

Klinger, que da nombre a la sala del Albertinum donde se encuentran las obras de los artistas de los que hoy os quiero hablar, fue, como artista consagrado que era entonces, quizás la mayor influencia para estos jóvenes artistas. En el museo se encuentran algunas de sus mejores esculturas que, a pesar de que entonces era más conocido por sus pinturas y sobre todo sus grabados, ocupaban sin embargo gran parte de su producción.

 

Max Klinger. La nueva Salomé. 1887:1888 Galerie Neue Meister Dresde

La primera adquisición del Jugendstil que realizó el Albertinum fue esta extraordinaria Salomé de Max Klinger que ya había salido en este blog, en otra versión, en la exposición Like Life organizada por el Met Breuer este mismo año. La pieza fue comprada por el entonces director Georg Treu, un amante de la escultura  que intentaba a animar a los escultores contemporáneos a crear obras policromadas en la tradición del arte clásico antiguo, ahora que estaba generalmente admitido que las esculturas clásicas estaban en su mayoría pintadas, pero también a las esculturas policromadas del arte del románico y gótico alemán. La Salomé de Klinger recoge un tema entonces enormemente popular -ya pintado en aquel momento por otros influyentes artistas como Gustave Moreau, aunque anterior a la obra homónima de Oscar Wilde que estaba entonces en plena gestación-. Salomé era el epítome de la femme fatale, símbolo de la belleza destructiva e imagen de la veleidosa crueldad femenina, siempre misteriosa y cargada de arrogancia. Se trata, en este caso, de un modelo en escayola para la versión de mármol coloreado que se encuentra en Leipzig. Los ojos de obsidiana, los brazos cruzados sobre el pecho y las dos máscaras de Herodes y Juan el Bautista bajo su manto dejan bien a las claras su poder.

 

Max Klinger, Das Drama, 1904

 

El Museo atesora muchas más obras de Klinger, sobre todo grabados, pero no me quiero extender tanto sobre él como esos otros desconocidos que pretendo rescatar. Sin embargo no puedo dejar de recoger este excepcional Das Drama de 1904. Al parecer según sus propias afirmaciones, estaba inspirada por los acontecimientos de la Guerra de los Boer en Sudáfrica, pero su iconografía es extraña y difícil de explicar. Bajo un titán musculoso que está intentando arrancar el tocón de un árbol, dos mujeres, una tumbada y otra arrodillada, abrazan el bloque de mármol. En el año de presentación, esta obra hizo que el periódico alemán Berliner Zeitung   proclamara a Max Klinger como el Rodin Alemán.

 

Bien pues, tras esta larga introducción para meteros en situación, pasemos ya a esos autores raros de los que os quiero hablar, todos bajo la órbita de influencia de Max Klinger: Otto Greiner y el escultor Georg Kolbe en la ciudad de Leipzig y el grupo llamado la  falange de los fuertes de Dresde:  Richard Müller, Hans Unger, Oskar Zwintscher y, mi favorito por el que tengo debilidad, Sascha Schneider.

Otto Greiner (1869-1916)

 

Retrato de Otto Greiner, circa 1911, fotógrafo desconocido. The Daulton Collection

Otto Greiner, nacido en Leipzig, con solo 22 años viajó a Roma donde conoció a su paisano Max Klinger, y se hicieron tan cercanos que el joven Otto heredó el antiguo estudio del maestro junto al Coliseo. Vivió gran parte de su vida en Italia.

 

Otto Greiner – Herkules bei Omphale

Greiner era muy meticuloso. Realizó pocas obras de gran tamaño. Particularmente famosas son dos. Hercules en la Corte de Onfale.  de 1905 que fue adquirida por Walter Steinweden en Leipzig en los años 30 y que salió a subasta en 2009 en Sotheby’s siendo adquirida por la National Gallery de Stuttgart donde se conserva. El tema está tomado de la literatura clásica. Hércules a causa del asesinato de su amigo Iphitus en un ataque de locura, fue vendido como esclavo a Ónfale, reina de Lydia, durante tres años. Ella alivió enseguida el castigo convirtiéndole en su amante aunque, para pasar desapercibido, el héroe, debía vestir ropas y adornos femeninos, además de llevar los instrumentos de hilar.

 

Ulysses and the Sirens, c.1900 (colour litho) by Greiner, Otto (1869-1916) Bibliotheque des Arts Decoratifs, Paris, France;

Otra de sus obras más conocidas es Ulises y las sirenas en el Museum der Bildenden Künste de Leipzig del que os pongo una litografía en color conservada en  la Bibliothèque des Arts décoratifs de París porque el cuadro fue cortado durante la ocupación rusa de la Segunda Guerra Mundial para envolver un piano para su transporte.

 

Otto Greiner-Estudio para los remeros

 

Greiner era tan meticuloso en la realización de sus obras que realizaba innumerables dibujos preparatorios para sus cuadros que hoy se guardan como de lo mejor de su producción, valga este ejemplo de los rostros de los remeros del cuadro del Ulises

 

Otto Greiner (1869–1916), Studie zum Triumph der Venus, 1909

Otra de sus obras destruidas en la Segunda Guerra Mundial fue el Triunfo de Venus que quedó icompleto y del que sólo se conservan bocetos.

Otto Greiner – Prometheus

O este extraordinario Prometeo sentado en una roca, que juguetea pensativamente con el cuerpo del hombre que acaba de moldear con un trozo de barro mientras  espera la llegada de Psique que le insuflará la vida. La obra es de 1909 y se conserva en la Natiolnal Gallery de Canadá.

Gea 1912

 

Otto Greiner – Die Feilbietung (Devil Showing Woman to the People)

Otto Greiner,Der Morser,El Mortero lithografía 1900, Daulton Collection,

Greiner realizó también numerosas litografías, no sólo para reproducir sus obras mayores, sino como obras creadas directamente para este medio, algunas, como veréis de los más insólitas incluso para hoy.

 

Georg Kolbe (1877-1947)

Georg Kolbe

 

Kolbe se formó como pintor en la Escuela de Artes Aplicadas de Dresde. En 1904, Kolbe se mudó a Berlín , donde vivió hasta el final de su vida. Georg Kolbe se convirtió en miembro de la Secesión de Berlín en 1905 donde también estaba Klinger ; su vendedor de arte más importante fue Paul Cassirer, conocido marchante de arte alemán que llevó la obra de Van Gogh y de Cezanne . En 1905 fue uno de los primeros ganadores del Premio de la Villa Romana, una beca alemana para artistas en la ciudad de Florencia. En 1909 participó con varios artistas alemanes en el Salon d’Automne de París y visitó a Auguste Rodin en Meudon.


Alte Nationalgalerie-George Kolbe. La isla dorada.

Después de comienzos difíciles, Kolbe se hizo cada vez más famoso y exitoso desde 1910 en adelante. Después de mudarse a Berlín en 1904, Kolbe dejó de pintar. En la segunda mitad de la década de 1910, los motivos de sus esculturas se simplificaron, se centró en figuras individuales, en su mayoría desnudos de mujeres jóvenes. Su escultura más famosa, The Dancer, se exhibió en 1912 en la Secesión de Berlín y posteriormente fue adquirida por la Galería Nacional de Berlín .

 

Georg Kolbe. The Dancer, 1914

Otra de sus piezas más famosas fue La Mañana que realizó para el pabellón alemán diseñado por Mies Van der Rohe en la Exposición Universal de Barcelona de 1929.

Georg Kolbe- Morgen, 1925

 

Su relación con el regimen nazi hizo que su figura, tras la guerra, pasara a un segundo plano. En principio  Kolbe no se veía a sí mismo como un artista particularmente apreciado por el nuevo régimen. Se le consideraba representante de la República de Weimar y fue atacado por ello. En los años siguientes, Kolbe recibió varios contratos públicos, en su mayoría urbanos. sin embargo después de la muerte del presidente Paul von Hindenburg,  Georg Kolbe firmó en agosto de 1934 la conocida “Llamada a los trabajadores culturales”una declaración de los artistas alemanes proclamando su lealtad a Adolf Hitler. No fue ni mucho menos el único: Mies Van der Rohe, Ernst Barlach, Emil Nolde o Richard Strauss la firmaron también. El propio Hitler se contó entre sus coleccionistas y diseño esculturas para el Estadio Olímpico de las Olimpiadas de Berlin del 36. Llegó incluso a realizar en 1939 con el patrocinio de  la organización económica hispano-alemana Hisma, un busto del triunfante dictador español Francisco Franco , que le fue regalado a Adolf Hitler por su cumpleaños.

 

Georg Kolbe- Busto de Francisco Franco, 1939

 

Sin embargo ese mismo año fue diagnosticado con un cáncer de vejiga y moriría poco después del final de la guerra. Sólo en 1978 su estudio, que donó a la ciudad de Berlín, comenzaría a recibir subvenciones de la ciudad y hoy es un museo que lleva su nombre, el George Kolbe Museum.

 

Estudio De Georg Kolbe

Georg Kolbe Museum

La falange de los fuertes” de la Academia de Bellas Artes de Dresde

Los siguientes artistas eran un grupo bastante compacto, todos amigos y estudiantes de la Academia de Bellas Artes de Dresde. De hecho, Richard Müller, Sascha Schneider y Hans Unger compartieron un estudio mientras eran estudiantes en el ático de una tienda en Scheffelstrasse. Los tres, junto a Oskar Zwintscher y Georg Lührig, -a quien no he incluido aquí, así os dejo algo que investigar- se conocían como la “falange de los fuertes” para el que el espíritu de Max Klinger era su principal motivación, según palabras de Kuno von Hardenberg, un conde alemán, crítico de arte, escritor y muy amigo, en particular de Sascha Schneider.

Richard Müller, 1874-1954

Autorretrato : Aguafuerte : 1921 (a los 47 años)

Richard Müller fue un dibujante, pintor y grabador de lo más particular, como veréis, nacido en la ciudad de Tschirnitz en la actual República Checa. Con tan sólo 14 años entró como dibujante  en la famosa Escuela de la Manufactura de Porcelanas de Meissen. En 1890, con solo 16,   fue aceptado en la Academia de Arte de Dresde aún cuando no tenía la edad para ello, siendo uno de los estudiantes más jóvenes en ingresar y el más joven del grupo de la Falange. En 1895 conoció a Max Klinger, quien fue su inspiración para iniciarse en el grabado. Dieciocho meses más tarde ganó con su grabado “Adán y Eva” la beca del Gran Premio de Roma .

 

Mäuse in der Glasglocke, Öl auf Holz, 1910

 

Ya desde el principio, mostró una inclinación por temas bastante extraños que hacen que sus cuadros no se parezcan a ningún autor coetáneo, como esos Ratones en un bol de cristal de 1910. Sin embargo, sus mejores obras son casi todas grabados, técnica que tomó por indicación del propio Klinger.

 

 

Richard Müller Rivales

 

En 1900, Müller, ahora tan conocido en Dresde como Klinger, recibió una cátedra como docente  en la Academia de Dresde con tan solo 26; No sólo fue su alumno más joven, sino también el más joven profesor. Entre sus estudiantes estuvieron George Grosz, Otto Dix o Max Ackermann, entre otros muchos.

 

Richard Müller, Auf Freiersfüßen (El Pretendiente), 1914

También se contó entre los artistas seducidos por el regimen nazi. En 1933, poco después del ascenso al poder de Hitler, se convirtió en presidente de la Academia y, en tal función, confirmó el despido del profesorado de Otto Dix, su antiguo alumno, aunque también Müller perdió su propio profesorado dos años más tarde debido a sus “tendencias artísticas subversivas” y a su matrimonio con la cantante estadounidense Lilian Sanderson, quien nunca renunció a su ciudadanía.

 

En 1939, buscando reconciliarse con el regimen,  realizó un dibujo a lápiz del lugar de nacimiento de Adolf Hitler y fue incluido en en agosto de 1944 en el Gottbegnadeten-liste de los pintores alemanes considerados más importantes por el régimen.

 

Müller usaba mucho los símbolos y las metáforas creando imágenes fantásticas y muchas veces casi rayando lo macabro siempre con una extraña ironía y una atractiva fantasía. Sus desnudos femeninos son cortejados por pájaros y otros animales grotescos, mientras que un oso, trasunto del artista, actúa para un público de monos.

Die Stärkere : La más fuerte : 1918

 

Balancing Nude

Tras décadas de olvido (un destino compartido por su mentor Klinger), el  merecido resurgimiento de este extraño artista  comenzó en 1974 con una exposición en la Galerie Brockstedt de Hamburgo y otra en la Picadilly Gallery de Londres al año siguiente.

Hans Unger, 1872-1936

 

Hans Unger, Autorretrato con suéter 1899

Unger era, sobre todo, retratista y,muy ocasionalmente, pintor de paisajes. Su reputación se basa en sus pinturas que representan a  “bellas mujeres soñando con el mundo de la Arcadia”. En realidad, siempre fue la misma mujer la  que fue retratada: su esposa, Antonia, su musa.

Hans Unger (1872-1936), La Muse – 1897

Más tarde, su hija Maja debió compartir la posición privilegiada de su madre. Los  fondos de su “mujeres arcadias” eran a menudo  paisajes pastorales con altos cipreses, un jardín o una escena junto al mar.

Hans Unger (1872-1936), Jeune Femme à la Mer.

 

Su trabajo fue influenciado por varios artistas importantes del siglo XIX, entre los que él citaba a Pierre Puvis de Chavannes , Gustave Moreau , Joséphin Péladan , Fernand Khnopff , William Strang (un grabador británico con el Unger se reunió en 1895 en Dresde y con el que más tarde colaboró en Londres), Dante Gabriel Rossetti, Edward Burne-Jones , Arnold Böcklin (especialmente sus paisajes) y, por supuesto,  Max Klinger .

 

Hans Unger Orientalin 1925

Aunque su padre reconoció rápidamente el talento artístico de su hijo,  no creía que la pintura pudiera ser una profesión para ganarse la vida y envió al joven Hans a la escuela comercial que abandonó para entrar en la Academia de Bellas Artes de Dresde en 1893.  En 1896 diseñó un póster para el creador de órganos de Dresde Estey , que lo hizo conocido internacionalmente y con el que oficialmente comenzó su carrera.

Hans Unger Anuncio para Estey organs

No sería éste su único anuncio. A menudo, como otros muchos autores de la época, colaboraba en campañas de publicidad, siempre con su esposa y musa, Antonia, como imagen.

 

Hans Unger Monarch Bicycles

En 1897 se compró su pintura La Musa, que os he puesto más arriba, para la Gemäldegalerie Neue Meister de Dresde. Otro impulso importante para su carrera fue en 1899 el encargo del diseño de los telones escénicos para el recién construido Teatro Central de Dresde aunque lamentablemente el edificio fue destruido durante el bombardeo de Dresde por los Aliados en febrero de 1945.

Hans Unger. Salomé 1917

En 1898 y 1910, Unger diseñó ilustraciones de títulos para los números de la revista Jugend . También ilustró temas de la revista Pan En 1912, el museo de su ciudad natal, Bautzen recién construido se inauguró dedicándole una sala completa a Unger. Estaba en el apogeo de su fama y se le llamaba en la prensa “el último príncipe pintor de Dresde“.

 

Hans Unger Herdsmen by the sea 1893

 

Después de la Primera Guerra Mundial, el mundo de las mujeres idealizadas de Unger en paisajes suaves había quedado obsoleto para el espíritu de la época, sin embargo seguía siendo un pintor rico y contaba entre sus clientes y benefactores a personajes como el rey Fuad I de Egipto. Después. como sus colegas, caería en el olvido y no sería hasta los años 60 cuando el renovado interés en el Art Nouveau le volviera a poner en el centro del mundo artístico con varias exposiciones en su ciudad natal y en Freital.

 

Oskar Zwintscher 1870-1916

Oskar Zwintscher (German, 1870-1916)- Autorretrato

Oskar Zwintscher,  hijo de  profesores de piano y hermano de un famoso pianista, también estudió en la Academia de Bellas Artes de Dresde. Vivió durante algún tiempo becado por el estado Sajón e irrumpió en la escena artística con una exposición titulada  “Jahreszeiten” o las Estaciones del año, seguida en 1900 por la serie “Der Gewitter“, La tormenta. 

 

Oskar Zwintscher, Portrait of Adele Zwintscher as a Bride, 1897

 

Portrait of the artist’s wife, 1902 by Oskar Zwintscher

Se le conoce como una de las principales figuras de la corriente Stilkunst y fue sobre todo, como Hans Unger, un pintor de retratos también obsesionado con su esposa. Su mujer, Adele, era su musa y su modelo, representando desde el tipo de jovencita inocente a la mujer madura y seductora. Zwintscher se inspiraba por los pintores renacentistas alemanes, los Prerrafaelitas y otros artistas como James Whistler.

 

Oskar Zwintscher- Oro y madreperla-1909

Desde 1903, Zwintscher enseñó también como profesor en la Academia de Arte de Dresde. Zwntscher era un pintor muy cuidadoso, francamente meticuloso y uno de los principales  opositores del Impresionismo . Sus cuadros están enteramente en la tradición pictórica de Lucas Cranach o Hans Holbein ; no son instantáneas subjetivas, sino una toma realista en el estilo de los viejos maestros. Su fama se extendió pronto por toda Alemania.

Oskar Zwintscher, Bildnis mit gelben Narzissen, 1907.

En 1902, Rainer Maria Rilke le pidió  que le acompañara a Worpswede para pintar los retratos del propio pintor y de su esposa, la escultora Clara Westhoff, así como de Henri Vogeller. El retrato de Rilke no lo he conseguido encontrar pero aquí van los otros dos.

 

Zwintscher Clara Rilke-Westhoff-1902

 

Oskar Zwintscher – Painting of Heinrich Vogeler

El Albertinum guardaba este retrato extraordinario de una mujer con cigarrillo que era verdaderamente extraordinario.

Portrait of a Woman with Cigarette 1904 Oskar Zwintscher

 

Mirror Portrait – 1900 – Oskar Zwintscher

 

Zwintscher-Grief

Una amistad cercana lo conectó con el artista Sascha Schneider.

Sascha Schneider 1870-1927

 

Aunque de origen ruso y nacido en San Petersburgo, Sascha, en realidad Rudolph Karl Alexander, creció en Dresde donde estudió como todos en la Academia de Arte. En 1894 hizo una entrada sensacional en la arena artística de la ciudad de Dresde, apenas graduado. En su primera exposición en solitario, mostró escenas siniestras y demoniacas con resonancias religiosas como nunca se habían visto antes, fascinando a autores como el propio Herman Hesse.

Schneider, Sascha (Alexander) 1870–1927. “Um die Freiheit”, 1894.
Dresden, Staatliche Kunstsamlungen Dresden, Galerie Neue Meister.

Aunque el título Hacia la Libertad, no indica mucho, parece que hace referencia a una escena bíblica, como la mayoría de las obras de esta primera exposición.

 

Sascha Schneider Es ist vollbracht. 1895 E

El título de la imagen de arriba, Es ist vollbracht que significa Todo se ha consumado hace referencia a un aria de Bach de la Pasión según San Juan en el que narra el triunfo del Heroe de Judá sobre el maligno.

 

Triunfo de la oscuridad

 

Sascha Schneider Mammon y su esclavo. 1895

 

Sascha Schneider El genio de la Historia. 1895.

 

 

De 1900 a 1904 Schneider, ya con 30 años, seguía viviendo en la casa de su madre viuda y su hermana soltera. Desde 1902 tuvo una gran amistad con el aristócrata alemán  Kuno Ferdinand Conde von Hardenberg . No sólo eran amigos que mantenían una intensa correspondencia sino que el conde también lo apoyaba financieramente. A través de él conocería al escritor Karl May y su esposa Clara, con el que Schneider mantendría una estrecha vinculación artística.

 

Portada para La novela Winnetou II de Karl May

Karl May fue uno de los autores más prolíficos de novelas de aventuras . Es uno de los escritores más leídos del alemán y, según la UNESCO,uno de los escritores alemanes más ampliamente traducidos, contándose sus traducciones por miles. Las historias en tres volúmenes sobre el indio Winnetou tenían una fama especial . Muchas de sus obras fueron filmadas, adaptadas para el escenario, o converidas en seriales para la radio. Sus libros siguen siendo muy populares en la República Checa, Hungría, Bulgaria, los Países Bajos, México e incluso en Indonesia.

Sascha Schneider Ilustración para De Bagdad a Estambul de Karl May

Karl May decidió que sus novelas publicadas por Friedrich Ernst Fehsenfeld fueran decoradas con portadas de carácter simbólico diseñadas por el joven  Sascha Schneider (edición de Sascha Schneider), aún conociendo las inclinaciones homosexuales de Sascha y asumiendo que no reflejaban en realidad nada de la historia.

 

Portada de En el Reino del León Plateado

 

Eso hizo que Sascha Schneider se convirtiera en un artista hiperconocido, aunque las protestas por el homoerotismo de los dibujos en novelas dirigidas a los niños hicieron que en las siguientes ediciones desaparecieran sus ilustraciones. Hoy en día son objeto de bibliófilos coleccionistas.

Sascha Schneider en su Estudio de Weimar

En 1904 Schneider se trasladó como profesor a la Gran Escuela de Arte Sajona en Weimar . Él mismo se construyó un gran estudio, donde creó muchas esculturas masculinas  y pinturas monumentales durante los años siguientes. Fueron los años de su máxima fama. Todo le sonreía. Era un pintor famoso y había encontrado la estabilidad sentimental junto al también pintor  Hellmuth Jahn . Sin embargo cuando la relación se torció, Sascha tuvo que huir a Italia para evitar el chantaje de su ex que amenazaba con denunciarlo a la policía, en una época en que la homosexualidad estaba penada por la ley.

Gefühl der Abhängigkeit (El Sentimiento de la Dependencia) 1894. Dibujo de Sascha Schneider

Allí conoció al pintor Robert Spies . Juntos, ambos viajaron al Cáucaso, Sascha vivió  el estallido de la Primera Guerra Mundial , en Florencia , donde se había familiarizado con el pintor y escultor Daniel Stepanoff.

 

Patriarch 1895. Óleo de Sascha Schneider

 

Sascha Schneider (1870-1927), Erwachten Erkenntnis . El despertar a la realización- 1904

A Sascha Schneider, como hombre de su época, le interesaron también todas las tendencias ocultistas que  campaban por las élites intelectuales europeas de este principio de siglo. Muchos de sus dibujos aluden a estas prácticas: hombres astrales, hipnotismo, transmigración del alma…

Sascha_Schneider_ El hombre astral

 

Hipnosis

 

Sascha Schneider – To A Soul

 

Sascha_Schneider Una visión

Con el cambio de gusto, en Alemania ya no tenía el mismo reconocimiento . Su escultura Badende Knaben, Jóvenes bañándose , que había creado para el Albertinum en Dresde, fue rechazada en 1912 debido a la “incitación a la fornicación antinatural”. Sascha fue también un afamado escultor. Al principio de esta entrada ya os puse una de sus esculturas, en el Albertinum, estaba este Atleta abrochándose el cinturón que por su composición clásica y rigurosamente formal recuerda obras neoclásicas de Adolf von Hildebrand

 

Atleta abrochándose el cinturón

 

Después de 1914, Schneider vivió en el Künstlerhaus Dresden-Loschwitz, una residencia para artistas en la ciudad de Dresde, un edificio con dieciséis estudios y doce apartamentos concebido únicamente como residencia para pintores, escultores y diseñadores gráficos. Pero la carrera de Sascha ya no remontó.

 

The anarchist. Schneider

En sus últimos años se obsesionó con la gimnasia y el body building. Junto con un coronel general y un campeón de deportes, fundó el Kraft-Kunst , un instituto de educación física. Allí, entre otras cosas, jóvenes desnudos masculinos le sirvieron de modelos a Schneider.

Kraft Kunst, gimnasio con obras de Sascha Schneider

 

Desde el cambio de siglo XX hasta el Tercer Reich, Alemania se deleitaba locamente con los cuerpos jóvenes y desnudos, especialmente los hombres. Los cuerpos femeninos eran considerados demasiado provocativos y peligrosos: la vieja tentación de Eva y además un tema artístico ya agotado por la pintura francesa del XIX. Pero pinturas, esculturas, fotos e incluso películas de hombres jóvenes desnudos estaban por todas partes.

Los alemanes lo describieron como el movimiento Freikörper (“cuerpo libre”). Exaltaba tomar el sol desnudo, y también practicar senderismo, gimnasia, natación e incluso correr desnudo. Existe un remanente en Alemania hasta el día de hoy; hay una zona de desnudos en el parque público más grande de Berlín.

Sascha Schneider colaboraría tambien con Der Eigene la primera revista del mundo para el público homosexual y que se publicó entre 1896 y 1932 por Adolf Brand  y donde colaborarían Klaus y Thomas MannTheodor Lessing, Fidus y muchos más.

 

Schneider murió en 1927 después de una subida de azúcar que le provocó un coma diabético mientras estaba de crucero, aunque hay quien opina que se trató más bien de un suicidio.

Y bueno, hasta aquí llegué en una larga entrada que espero que os despierte aún más ganas de visitar esa ciudad extraordinaria que es Dresde.

La Subasta del siglo: La Colección de Peggy & David Rockefeller dobla el récord de recaudación de una colección privada.

La Colección de Peggy & David Rockefeller alcanza en su subasta en Chirstie’s dobla el récord de recaudación para una colección privada

Cuando murió David Rockefeller, el pasado mes de marzo, a la edad de 101 años, el último eslabón vivo de la Edad Dorada de los multimillonarios neoyorquinos desapareció con él. Era el multimillonario más longevo del mundo, y el nieto más joven y único superviviente del primer multimillonario estadounidense, John D. Rockefeller Sr. (1839-1937), uno de los “barones ladrones” originales.El término Robber Barons (barones ladrones) se acuñó en el s XIX en los Estados Unidos para denominar a los industriales y banqueros que monopolizaron sus respectivas industrias y amasaron gigantescas fortunas mediante prácticas que violaban la libre competencia en los mercados. Los más famosos de entre los conocidos como barones ladrones son John D. Rockefeller con el petróleo, Cornelius Vanderbilt con los ferrocarriles, Andrew Carnegie con el acero, y J.P. Morgan en la banca.

Mientras que el nombre del abuelo se convirtió en sinónimo de capitalismo, el nieto sin embargo se convirtió, en cierto modo, en sinónimo de retribución.El veterano jefe del Chase Manhattan Bank, Rockefeller era tanto un estadista como un banquero. LLegó a reunirse con una docena de presidentes de los Estados Unidos, desde Coolidge hasta Obama, y ​​fue recibido como un jefe de Estado por líderes mundiales como Nikita Khrushchev y Zhou Enlai; ejerció una influencia considerable en los asuntos financieros mundiales, así como en la política exterior de EE. UU. Sus logros cívicos en Nueva York van desde la arquitectura (construyó el One Chase Manhattan Plaza de 60 pisos, diseñado por Skidmore, Owings & Merrill, y ayudó a planear el World Trade Center original y el Battery Park City) hasta lo filantrópico (durante su vida , donó unos  mil millones de dólares a organizaciones benéficas) e incluso lo fiscal (jugó un papel decisivo en salvar a la ciudad entera de la bancarrota en los difíciles años 70).

En privado, con su esposa, Peggy, con la que estuvo casado desde 1940 hasta su muerte, en 1996, vivió a un nivel de refinamiento que probablemente nunca se volverá a repetir, en parte porque ya no es posible y en parte porque no es ni aún siquiera concebible. Connosieurs consumados, coleccionaron obras maestras, gran parte de ellas recibidas en herencia y otras muchas adquiridas por ellos, en un montón de categorías: pinturas europeas y americanas de los siglos XIX y XX, muebles ingleses y estadounidenses, porcelana europea, arte asiático, cerámica precolombina, plata, textiles, arte decorativo, arte popular y arte amerindio.

Todos estos artículos decoraban sus numerosas casas, magníficamente ubicadas, pero curiosamente nunca demasiado ostentosas exteriormente. El vivió sobre todo en una casa adosada de estilo colonial renacentista de  cuatro pisos en East 65th Street en Manhattan, con ocho dormitorios y otras seis habitaciones para el personal. Todavía este mismo año el personal incluía un mayordomo y tres doncellas.  “Funcionó como si fuera 1948 hasta el final de sus días” dice un amigo de la familia.

 

 

Este mes de mayo, siguiendo los deseos del Sr. Rockefeller, este legado – de alrededor de 1.600 lotes- ha salido en una espectacular serie de subastas en Christie’s en Nueva York, celebradas en el Rockefeller Center. La Colección de Peggy y David Rockefeller ha recaudado, según las estimaciones, más de 830 millones de dólares, lo que la ha convertido en la subasta más alta de la historia para una colección privada, doblando de largo el anterior récord establecido por la colección de Yves Saint Laurent y Pierre Bergé, que alcanzó en París los 443 millones. Ha sido, sin duda, la venta del siglo.

 

 

Con los cinco hijos, 10 nietos y 10 bisnietos de la pareja ya bien enriquecidos, según deseos de David Rockefeller, todos los ingresos de la venta se destinarán a una docena de organizaciones sin fines de lucro, incluidas la Universidad Rockefeller, la Universidad de Harvard, el Museo de Arte Moderno MOMA , el Consejo de Asuntos Exteriores y el Maine Coast Heritage Trust. Y aunque escandaliza todo, las cifras que marean y el propio hecho de que alguien pudiera poseer tal tesoro artístico que excede con mucho la colección de numerosos museos, también da cierta envidia sana esa costumbre tan americana de sus megamultimillonarios convertirse en benefactores de museos e instituciones culturales.

 

 

En fin, afortunadamente para mí, la colección ha podido verse en el Rockefeller Center antes de subastarse y os puedo enseñar algunos, que no todos, de los impresionantes tesoros que guardaba. A pesar de que había de todo, una cornucopia inacabable de arte decorativo y artístico que abarcaba muchos siglos y muchos continentes, había hasta una colección de patos y una impresionante sección dedicada a la porcelana de la que os colgaré algunos ejemplos, las joyas de la corona eran las pinturas impresionistas, postimpresionistas y el arte americano. Muchas de estas obras fueron adquiridas en los años 50 y 60, cuando los Rockefeller formaban parte de un círculo de coleccionistas legendarios que también incluían a William S. Paley y John Hay “Jock” Whitney.

El propio David Rockefeller había publicado en privado y distribuido exclusivamente a familiares y amigos un catálogo razonado de su colección. El monumental proyecto abarcó 31 años, y cada uno de los libros encuadernados en lino estaba meticulosamente impreso y bellamente ilustrado. El Volumen I: Obras de arte europeas apareció en 1984. El prefacio autobiográfico de 54 páginas que escribió para él sigue siendo la mejor fuente de información sobre el coleccionismo y la vida privada de la pareja. El Volumen II: Arte del hemisferio occidental, publicado en 1988, fue seguido por el Volumen III: Arte de Asia y culturas vecinas, en 1993, y el Volumen IV: Artes decorativas, en 1992, que, se suponía, iba a ser el último de la serie. Pero la longevidad y las compras incansables exigieron que apareciera, en 2015, el Volumen V: Suplemento.

Pablo Picasso (1881-1973) Fillette à la corbeille fleurie Price realised USD 115,000,000

Su mejor adquisición para su colección llegó en 1968, un año después de la muerte de Alice B. Toklas, la compañera de Gertrude Stein, que había acumulado una de las colecciones más importantes de arte moderno antes de morir, en 1946. Tras la muerte de Toklas, Rockefeller se enteró de que los herederos de Gertrude Stein iban a vender un tesoro de 47 obras de Picasso y Juan Gris que habían pasado a sus manos. Para comprar la colección completa, Rockefeller organizó un grupo con cinco de sus amigos millonarios, incluidos Paley, Whitney y su hermano Nelson. Quizás en la lotería más elitista de la historia, se colocaron seis números en papelitos en un viejo sombrero de fieltro y cada miembro del grupo extrajo un número para determinar el orden en que escogerían las pinturas que podrían quedarse. David Rockefeller extrajo el número 1, lo que le permitió quedarse con la obra más codiciada, esta niña de la época rosa de Picasso con una canasta de flores, pintada en 1905 y uno de los retratos más fascinantes del artista que sin embargo disgustó mucho a Gertrude Stein, cuando su hermano Leonard lo compró porque decía que tenía patas de mono. Fue la primera gran venta de un joven Picasso y la estrella de la subasta, recaudando 115 millones de dólares, aunque no el récord para un Picasso.

 

Picasso manzana

 

El lote de apertura de la subasta fue una pequeña pintura de Picasso de una sola manzana, hecha como regalo también para la escritora Gertrude Stein después de que estaba consternada porque su hermano, Leo, se quedó una naturaleza muerta de Cézanne de cinco manzanas cuando  separaron  la colección de arte que ambos habían reunido. Entonces Picasso le obsequió esta pintura de una sola manzana a Gertrude, una de sus primeras coleccionistas y admiradoras, como regalo de Navidad en 1914, y en la nota manuscrita al dorso que la acompaña muestra la amistad que unía al artista malagueño con Gertrude y su brutal deseo de destronar al maestro mayor: “Te pinto una manzana y será tan buena como todas las de Cézanne “. Alcanzó casi los 4 millones de dólares.

 

Henri Matisse, Odalisque couchée aux magnolias (1923)

Unos pocos lotes más tarde llegó otra de las joyas de la colección, el desnudo de Matisse Odalisque couchée aux magnolias (1923). Christie’s había promocionado mucho la obra en su exuberante catálogo como una de las mejores pinturas de Matisse que pudiera ser subastada, y, sin duda, una de las mejores en manos privadas. Las ofertas comenzaron en $ 58 millones pero   Xin Li, la vicepresidenta para Asia de Christie’s y el “arma secreta en la venta de obras maestras para multimillonarios asiáticos”  en menos de tres minutos ofreció 80.8 millones de dólares, un récord para una obra del artista en una subasta. El récord anterior de una pintura del artista en una subasta era de  40.9 millones, que se estableció en 2009 en Christie’s  París cuando se ofreció una pintura de 1911 del maestro francés con un tema similar, procedente de la colección Yves Saint Laurent y Pierre Bergé .

 

 

Solo dos lotes más tarde llegaba otra de las estrellas, estas Nymphéas en fleur de Monet , que tenía un presupuesto aproximado de $ 50 millones. De nuevo Li ofreció 84.7 millones y de nuevo, esta pintura, en verdad, hermosísima del último Monet se fue para China. Según la directora de Christies para Asia esta pintura era muy atractiva para el mercado asiático porque todos los nenúfares están en flor, lo que para los chinos es signo de buenos auspicios. Además la palabra china para nenúfar implica una unión pacífica y armoniosa. Asi que agua, armonía y buena fortuna inciden en el buen feng shui que tiene esta pintura para un espectador asiático.

Pero están eran las estrellas, no más. La colección era impresionante: Delacroix, Jean-Baptiste-Camille Corot, Claude Monet, Edouard Manet, Honoré Daumier, Odilon Redon, Camille Pisarro, Edouard Vuillard, Pierre Bonard, Pierre Renoir, Alfred  Sisley, Aristide Maillol,  Paul Gauguin, Vicent Van Gogh, Toulouse Lautrec, Paul Signac, George Seurat, André Derain, Ernst Ludwig Kirchner, Henri Matisse, Alexej von Jawlensky, Wasily Kandinsky, Raoul Dufy, Maurice de Vlaminck, Marc Chagall, Emil Nolde, Pablo Picasso, Juan Gris, Fernand Leger, Paul Klee, John Singer Sargent, Giorgio Morandi, Joan Miró, y, entre los americanos, Willem De Kooning, Arthur G. Dove, Georgia O’Keeffe, Milton Avery, Diego Rivera, Edward Hopper o Homer Winslow.

Para no hacerlo eterno os la cuelgo como galería, ordenadas de forma aleatoria. Y podeis verlas pinchando en la primera y avanzando. Saludos.

La Poesía de la Naturaleza: Pinturas del Periodo Edo en el Metropolitan de Nueva York

La Poesía de la Naturaleza: Pinturas del Periodo Edo de la Colección Fishbein-Bender en el Metropolitan Museum de Nueva York

 

El Museo Metropolitano de Nueva York y en general la política fiscal de Estados Unidos permite que la generosidad de coleccionistas privados, ligados de manera vitalicia como benefactores, enriquezcan las colecciones de los museos y otras onstituciones. Tal es el caso de la colección de Mr. Fishbein y la Dra. Bender, un matrimonio de coleccionistas neoyorquinos, patronos del museo neoyorquino, que habían creado una extraordinaria colección de pintura japonesa de artistas poco representados en el museo con las vistas ya puestas en una futura donación que completase los fondos de la institución. Esta exposición estaba inicialmente pensada para coincidir con el octagésimo cumpleaños del donante, un destacado miembro de una firma de inversión de capital privado, pero su muerte hizo que se retrasara un tiempo. La única condición que tenía su donación es que debía ser expuesta como un conjunto, añadiendo además  unas 15 cerámicas japonesas contemporáneas que reflejasen la forma en que los coleccionistas disfrutaron de estas obras en su hogar. Las parejas inesperadas de pinturas y objetos decorativos también son parte de una antigua tradición japonesa llamada tori-awase (disposición de conocedores).

Celadon Jar
Kawase Shinobu (nacido en 1950; activo en Ōiso, Prefectura de Kanagawa)
Fecha: 2001

Yo me confieso, y cualquiera que siga este blog lo sabrá, un ardiente admirador del arte oriental, tan desconocido en Occidente y reducido casi algunas veces a algo meramente ornamental. Ninguna de nuestras universidades dedica atención en sus estudios de historia del arte a nada que seriamente trate sobre este arte tan rico, tan sutil y tan de milenaria historia. Estoy seguro que pocas personas “cultuvadas, serían capaces de nombrar media docena de artistas clásicos orientales, a pesar del creciente interés por el arte oriental contemporáneo en este mundo tan globalizado.

Garzas Blancas-Maruyama Ōkyo (1733–1795)

Pues bien, hoy me propongo y os propongo, utilizando la disculpa de esta magnífica exposición, un recorrido, a pesar de estos hermosos ejemplos de cerámica que os pongo, por la pintura que floreció en Japón durante el período Edo (1615-1868), dos siglos y  medio de historia -y de aislamiento total-, en la que los artistas experimentaron con atrevimiento con los estilos artísticos convencionales. Los nuevos enfoques del arte pictórico llegaron a Japón desde China, y, en menor medida, y siempre de forma indirecta, desde Occidente, y así surgieron nuevas escuelas o estilos cuando los pintores individuales se atrevieron a romper las reglas marcadas por las academias de pintura establecidas.

Contenedor de Incienso (Kōgō) en forma de pájaro.
Miyagawa Chozo ( 1797–1860)

 

La exposición La poesía de la naturaleza: pinturas Edo de la colección Fishbein-Bender , que se inauguró el 27 de febrero en el Museo Metropolitano de Arte y estará hasta el 29 de Enero del 2019, sigue el desarrollo de esas principales escuelas y movimientos de este fascinante periodo Edo. Hay más de 40 ejemplos extraordinarios de kakemonos o pinturas de rollo colgantes del período Edo de la colección de Estelle P. Bender y su difunto esposo, T. Richard Fishbein. Muchas de estas pinturas, además, no se habían exhibido ni publicado en Occidente hasta esta exposición, así que en cierto modo os hago partícipes de un feliz advenimiento.

                          Fudō Myōō amenazando a un Novicio.
                        Tsukioka Yoshitoshi ( 1839–1892). Un novicio rezó por la ayuda de Fudō Myōō para convertirse en un sabio monje. Luego soñó que                            la estatua de Fudō saltaba de su pedestal y le hacía tragar una de sus espadas; al despertar, se convirtió en un excelente clérigo.

 

En esta exposición la celebración del mundo natural sirve como un tema unificador, pero sí hay algo que me ha fascinado de verdad es la peculiar interacción entre la poesía y las artes pictóricas que es fundamental para la tradición japonesa. La Poesía de la Naturaleza arroja nueva luz sobre las formas en que los artistas del período Edo usaron el verso para transformar sus pinturas en un arte híbrido a medio camino entre lo literario y lo visual. Todos los textos en japonés estaban traducidos en la exposición al inglés y yo me he atrevido a traducirlos al castellano porque sólo así se puede de verdad apreciar la interrelación entre la palabra escrita y la imagen pintada.

Bueno pues vamos allá con quien me quiera acompañar. La escuela Kano fue la escuela de pintura más longeva e influyente de la historia japonesa; su prominencia de más de 300 años es única en la historia del arte universal. Funcionó desde el siglo XV hasta nuestros días y logró atraer a numerosos patrocinadores de las clases sociales más ricas desarrollando, dominando y promoviendo una amplia gama de estilos, temas y formatos. 

Pájaros y Flores de las Cuatro estaciones. De la Escuela Kano, Periodo Momoyama (1573-1615)

La escuela comenzó reflejando una influencia renovada de la pintura china , pero desarrolló un estilo de colores brillantes y muy delineado para paneles grandes que decoraban los castillos de la nobleza. Fue apoyado por el shogunato Ashikaga , representando efectivamente un estilo de arte oficial, que “en el siglo XVIII casi monopolizó la enseñanza de la pintura”. La escuela fue fundada por  Kanō Masanobu de la que toman el nombre la escuela y la mayoría de sus seguidores. Aunque no era un monje zen, Masanobu estaba estrechamente asociado con influyentes templos zen y adoptó el estilo de pintura chino que favorecían pues este tipo de pintura fue importada junto con la filosofía y práctica del Zen. Se caracterizó por un fuerte énfasis en la pincelada, el predominio de la tinta con poco o ningún uso de pigmentos y la preferencia por los sujetos chinos, especialmente las imágenes de los patriarcas y paisajes Zen.

Los cuatro Logros.
Kano Motonobu. 1477–1559

Esta pintura de Kano Motonobu, titulada Los cuatro lucimientos (o logros), sería un típico ejemplo. En un paisaje espectacular de imponentes pinos, picos distantes y atronadoras cascadas, hay cuatro escenas de actividad humana, cada una de las cuales hace alusión a una de las cuatro actividades apropiadas para un caballero chino: la música, el juego de mesa Go, la caligrafía y la pintura. En el extremo derecho, apenas visible, un erudito junto al lago está acompañado por un sirviente que lleva su cítara (qin). Se mueven hacia la orilla del río donde tres caballeros son absorbidos en un juego de Go. En la pantalla de la izquierda, dos muchachos que llevan paquetes de libros y pergaminos siguen a un caballero con sombrero que se dirige hacia un pabellón con techo de paja. En el interior, tres sirvientes han desenrollado un pergamino colgante pintado para su maestro, que se para en el parapeto mirando una cascada. Moviéndonos de derecha a izquierda a través de las pantallas, descubrimos que también hemos viajado temporalmente, desde las ramas de ciruelo estériles de principios de primavera, a través de un verano nebuloso, gansos que se posan en un banco de arena en otoño y finalmente a las rocas cubiertas de nieve del invierno.

Kano Shoei (1519–1592)
Bulbul  en una rama de ciruelo, siglo XVI

Kano Shōei, supuestamente el tercer hijo (o discípulo adoptado) de Kano Motonobu (1476-1559), se especializó en kachoga, pinturas de pájaros y flores de inspiración china ejecutadas en una interpretación amable e individual del estilo de Motonobu. Los pinturas chinas de las dinastías Song y Ming eran muy apreciadas por los shogun por lo que se convirtieron en un género en sí mismo. Además, durante los turbulentos años del siglo XVI, los pájaros simbolizaban el valor marcial (el halcón), la longevidad (la grulla), o la elegancia cortesana (el faisán). En esta pintura, un pájaro identificable como un bulbul orejipardo (hiyodori) se posa sobre una rama retorcida de ciruelo que acaba de florecer con la llegada de la primavera. La significación de este pájaro migratorio no está clara, aunque parezca simbolizar la llegada de la primavera, pero cualquier observador de la época lo asociaría también con sus apariciones en el Henki Monogatari,un poema épico clásico de la literatura japonesa.

 

Pajaros y flores. Kano Tan’yū (Japanese, 1602–1674)

 

No hay muchos ejemplos de este tipo de pintura en la exposición del Met, a pesar de su preeminencia durante siglos, porque una colección tan personal privilegia siempre el gusto de los coleccionistas, sin embargo, os puedo poner este Biombo de Pájaros y Flores, también del Metropolitan, de  Kano Tan’yū y dos de sus alumnos más talentosos: su sobrino Kano Naonobu y la pintora Kiyohara Yukinobu, los tres miembros muy destacados de la escuela.  El maestro pintó los dos paneles centrales, Naonobu los de inmediato a la derecha e izquierda de su maestro, y Yukinobu los más externos. A Tan’yū se le atribuye haber revivido la fortuna del estudio Kano, al mudarse de Kyoto a Edo (donde se fundó el Shogunato Tokugawa que duraría hasta la apertura a Occidente en 1868) en 1614. Junto con Tan’yū, Naonobu fue considerado uno de los mejores pintores de la escuela Kano del primer  período Edo.

 

Kiyohara Yukinobu (Japanese, 1643–1682)
Ampelis, Flores de Cerezo y Bambú junto a un arroyo, finales de s. XVII

Precisamente de esa infrecuente pintora que he nombrado antes,  Kiyohara Yukinobu, sobrina, hija y esposa de pintores de la escuela, y conocida a principios del período Edo como una “mujer muy hábil en las artes” o keishū,  hay una hermosa obra en la exposición: Ampelis, Flores de Cerezo y Bambú junto a un arroyo . Su esposo era alumno de Kano Tan’yū,  y ella misma, como sobrina nieta, pudo haber estudiado con él. Aquí, representa tres ampelis (japones: hirenjaku) en varias poses: uno descansa serenamente en la rama de un cerezo envejecido en plena floración, lo que indica un entorno de primavera tardía; otro es capturado en pleno vuelo; y el tercero se posa sobre una roca, buscando insectos en un arroyo. Dado que los ampelis, después del apareamiento, se frotan las cabezas de una manera que sugiere una demostración de afecto mutuo, llegaron a ser un símbolo de la armonía marital y de la prosperidad familiar, por lo que es posible que la pintura se mostrase en ocasiones relacionadas con el matrimonio o el nacimiento de un niño. De hecho son un macho, una hembra y el tercero podría muy bien representar a un niño.

 

 

La escuela Tosa  de la pintura japonesa se fundó e los siglos XIV-XV y se dedicó al yamato-e , pinturas especializadas en temas y técnicas derivadas de la antigua cultura japonesa, como escenas de Los cuentos de Genji, Genji Monogatari o el Ise Monogatari y otros clásicos literarios, a diferencia de las escuelas influenciadas por el arte chino , especialmente la escuela Kanō . Las pinturas de la escuela Tosa se caracterizan por “áreas de color opaco plano delimitadas por contornos simples, donde el dibujo es preciso y convencional”. 

Mariposas (“Kochō”), Capítulo 24 del Genji monogatari. Atribuido a Tosa Mitsuyoshi

Los dos pintores más celebrados de la escuela son  Tosa Mitsuyoshi (1539–1613) y Tosa Mitsuoki (1617–1691). El biombo Mariposas sería una típica pintura de la escuela Tosa. En él se representa los eventos de dos días consecutivos del Genji Monogatari, concretamente del capítulo “Kochō” o “Mariposas”. El festival de primavera se ha organizado en el palacio de Genji. Barcos con mascarones de proa en forma de dragón o de fénix, decorados a la moda china, se desplazan en el lago bajo las nubes  La emperatriz Akikonomu está leyendo sutras a la derecha. Murasaki, la consorte favorita de Genji, disfraza a sus jóvenes sirvientas como pájaros y mariposas y loa envía a bailar frente a la residencia de Akikonomu.

Tosa Mitsuoki (Japanese, 1617–1691)
Herons and Cotton Roses, mid- to late 17th century

Tosa Mitsuoki (1617–1691), uno de los representantes tardíos de la escuela, es, sobre todo famoso por sus obras con codornices con flores o hierbas, lo que refleja un endeudamiento con la pintura china de la dinastía Song de China del Sur. Una pintura de pájaros y flores de Mitsuoki que no represente codornices, como esta representación de Dos garcetas con rosas de algodón, es por lo tanto bastante rara. Este pergamino colgante  o  kakemono muestra al artista pintando en un estilo diferente, algo más suelto, observable en las flores, las hojas, las rocas y las propias garcetas. Las aves están pintadas en el método “sin espinas”, con contornos mínimos, que muestran la influencia de los artistas de la nueva escuela  Rinpa contemporáneos. La pintura demuestra el interés sutil pero definido de Mitsuoki en incorporar las características estilísticas de la escuela Kano, especialmente en la forma en que ejecutó las rocas con pinceladas de tinta más audaces.

 

rises at Yatsuhashi (Eight Bridges) Artist-Ogata Kōrin (Japanese, 1658–1716

Richard Fishbein y Estelle Bender no tienen en su colección muchas obras de las escuelas mencionadas hasta ahora, pues se sentían más atraídos por las escuelas de pintura de fines del siglo XVIII y principios del XIX.

En esta época, apareció una nueva escuela de pintura que se centraba en la glorificación del pasado japonés. Los samurais y mercaderes ricos se acercaban al arte principalmente atraídos por la poesía, la más admirada entre las artes para un japonés tradicional, ya fuera la compuesta por cortesanos y cortesanas del antiguo Japón, o la de los celebrados poetas o de monjes chinos medievales que cualquier persona cultivada sabía citar de memoria. Esta nueva escuela se llamó Escuela Rinpa o la escuela de Ogata Korin, el fundador del estilo que vivió de 1658 a 1716. La Escuela Rinpa o Rimpa prioriza sin dudarlo la poesía y los temas poéticos como la naturaleza o la fauna. Ogata Korin y su hermano Ogata Kenzo, éste más centrado en la cerámica, hicieron muchas pinturas inspiradas en el  Ise Monogatari. Una de las más famosas es la de arriba, basada en el episodio de los Ocho Puentes (Yatsuhashi) . No era necesario ninguna escritura para evocar el conocidísmo episodio en el que un grupo de cortesanos llega a una zona donde  los iris (kakitsubata) están en plena floración. Las formas majestuosas y verticales de los lirios contra un puente angular que se desliza diagonalmente a través de ambas pantallas se refieren a ese episodio preciso del Ise monogatari que cualquier japonés cultivado habría identificado con facilidad. El protagonista de la historia, exiliado de Kyoto después de una aventura amorosa con una dama  de alto rango,  se detiene en Yatsuhashi, un lugar donde una corriente se bifurca en ocho canales, cada uno con su propio puente. La vista de los lirios le impulsa a componer un nostálgico y famoso poema de amor. La primera sílaba de cada línea formaba la palabra japonesa para iris (kakitsubata).

 

Uso túnicas con dobladillos bien gastados,

Recordando a mi querida esposa

En la que siempre pienso con afecto,

Así que a medida que mi estancia se alarga

Siempre tan lejos de casa,

La tristeza llena mis pensamientos

 

Autumn Ivy Artist-Ogata Kenzan (Japanese, 1663–1743)

De su hermano Ogata Kenzan hay un maravilloso ejemplo en la exposición: esta Hiedra de Otoño. Aunque la cerámica fuera su fuerte, Kenzan de vez en cuando puso a prueba sus habilidades como pintor, y sus trabajos sobre papel, que se combinan de manera eficaz con su caligrafía idiosincrásica y expresiva, tienen una gran energía. Esta imagen recuerda un famoso episodio del Ise Monogatari del siglo X en el que el protagonista encuentra a un monje itinerante a lo largo de un sendero cubierto de hiedra en el monte Utsu. El waka (poema japonés de treinta y una sílabas) inscrito de Kenzan  dice:

Aunque todavía no

El viento a través de los pinos

Sopla por todas partes

y me da miedo que disperse

las hojas carmesíes de la hiedra.

 

Sauce y cerezo. de  Sakai Hōitsu (Japanese, 1761–1828)

 

Entre sus seguidores más famosos, Sakai Hōitsu, quizás uno de los pintores más conocidos de Japón. Vástago de una familia de daimyos, los señores de Harima y dueños del castillo de Himeji, es raro que, con su elevado status, se dedicara a la pintura y no a la poesía. Probablemente para escapar a sus obligaciones oficiales, tomó los votos budistas en 1797. Aún así cultivó también la poesía en forma de waka  o de haikus o kyoka, e incluso compuso algún poema para obras de Kitagawa Utamaro.

 

Sakai Hōitsu Maples early 1820s

Este par de biombos de seis paneles, pintados en colores vivos sobre un brillante fondo de pan de oro, se encuentran entre las obras más grandes y espectaculares del mencionado artista Sakai Hōitsu (1761–1828) en cualquier lugar del mundo, incluido en Japón. Presentan un sauce y un cerezo en plena floración y un par de arces en el climax de espectáculo carmesí propio del otoño. Los cambios estacionales eran fundamentales para la cultura japonesa y solían reflejarse en las pinturas que se mostraban e incluso en el estampado y los bordados de los kimonos. Los biombos son muy claros en este sentido por su variedad de plantas y flores relacionadas con la primavera y el otoño, todas con significado poético en los haiku de la época. Mientras abundan las pinturas de Hōitsu en el formato colgante, solo se conocen media docena superviviente de biombos en este formato de seis paneles, y estas en particular destacan por la originalidad de su composición y por su fuerte impacto visual.

 

Moon and Kudzu Vine: Sakai Hōitsu (Japanese, 1761–1828)

Las representaciones de plantas y flores, a menudo de especies no representadas tradicionalmente por los artistas japoneses, se volvieron más naturalistas y más precisas botánicamente en obras posteriores de la escuela Rinpa, como se ve en esta representación atmosférica de hojas y flores de kudzu en una noche iluminada por la luna. En el temprano siglo XIX, tal realismo detallado se reflejaba no solo el estudio de las ciencias naturales en Japón, sino también el advenimiento de la escuela Maruyama-Shijō, fundada por Maruyama Ōkyo, que se especializaba en el dibujo y la pintura naturalistas del que más tarde os pondré alguna obra. En esta obra de  Sakai Hōitsu de la escuela Rinpa,  vemos ramas de kudzu, una de las 50 hierbas fundamentales usadas en la medicina tradicional china, lo que no era un tema frecuente en pinturas japonesas anteriores, pero aquí se convierte en el telón de fondo de un poema del poeta cortesano Toyama Mitsuzane. El poema es un waka tradicional . Sin embargo, el pintor reorganiza las líneas para que el poema comience en la parte inferior izquierda y termine en la derecha, revirtiendo efectivamente el orden tradicional de inscribir el poema colocando la última línea, tsuki zo katabuku (“cuando la luz de la luna se derrama “), justo bajo la luna. La firma de Mitsuzane se encuentra justo debajo de la luna en la esquina superior derecha, en lugar de en el extremo izquierdo, como sería de esperar. Su poema dice:

Al igual que los colores de las flores,

mi amargura por el amor permanece

invisible hasta en las profundidades de la noche,

cuando la luz de la luna se derrama

sobre hojas de las parras de kudzu.

 

Activities of the Twelve Months : (Tsukinami-e) Artist-Sakai Hōitsu (Japanese, 1761–1828)

Todavía de Sakai Hōitsu, sin duda un pintor capital, había también en la exposición esta pintura perteneciente a un grupo de doce, sobre las Actividades de los 12 meses. Esta que era la pintura del primer mes representa el  Shihōhai, una ceremonia en la que, por la mañana temprana del primer día del nuevo año, el emperador y los cortesanos hacen reverencias hacia las cuatro puntos cardinales (shihōhai) en el jardín de la Sala Shinka para orar por el bienestar de la nación.

 

Malvaviscos y amarantos. Sakai Ōho

Muchos pinturas de otro de los pintores de la escuela, Sakai Ōho, incluido éste, están basados o directamente inspirados en el trabajo de Sakai Hōitsu, su padre adoptivo y su maestro. Sin duda, Hōitsu tenía grandes aspiraciones para Ōho, pero murió a los treinta años y dejó un cuerpo de trabajo comparativamente pequeño. Los malvaviscos (tachiaoi) -con su apariencia majestuosa, de tallos altos y arreglos simétricos de hojas y flores- fueron un tema común en los artistas de la Escuela de Rinpa desde el siglo XVII en adelante, pero las pequeñas flores del amaranto silvestre (katade) raramente recibieron tal atención. La adición de una pequeña mariposa, plana y decorativa en su efecto, es un recordatorio de que el artista estaba capturando un momento poético, una instantánea de un jardín imaginario similar a un haiku. La atención a los detalles botánicos nos data la obra en el siglo XIX.

 

Suzuki Kiitsu, Amapolas

Otro alumno de Sakai Hōitsu, fue Suzuki Kiitsu, durante mucho tiempo considerado un miembro menor de la escuela  de Rinpa .  En los últimos años su trabajo ha sido revalorado y últimamente ha estado muy de moda en Japón porque ha habido una serie de grandes exposiciones de su obra entre 2016-2017 en Tokio, Hyogo y Kyoto. Es sobre todo conocido por sus biombos plegables, también llamados byōbu. De él había dos obras en la exposición: estas  Amapolas  (arriba) de mediados del XIX y un biombo de Campánulas (abajo). No todas las flores se pueden encontrar en los coloridos jardines pintados por los artistas del Rinpa. Sin embargo, las amapolas (keshi) claramente deben haber sido las favoritas de sus clientes, ya que algunos ejemplos de pinturas de amapolas sobreviven en cada generación de la escuela. Anteriormente, los artistas, como  Ogata Kōrin y sus seguidores, se inspiraron en las pantallas de amapolas de artistas de Tosa e iniciaron la formalización de hojas y pétalos en un paso más hacia la abstracción. Sin embargo, en la época de Suzuki Kiitsu, la atención al detalle botánico y la tendencia a las representaciones naturalistas de las flores se hicieron más pronunciadas

 

Morning Glories
Artist:Suzuki Kiitsu (Japanese, 1796–1858)

Una de las obras más impactantes era este byōbu  de  Campánulas o en inglés, Morning Glories. En esta exhibición exultante de azul intenso y verde sobre un fondo de pan de oro, Kiitsu se concentró en la proliferación de las flores y las hojas al omitir cualquier indicación de espacio o de contexto. El estallido exuberante se orquesta cuidadosamente en dos movimientos: las flores de la derecha se elevan desde el suelo, mientras que las de la izquierda caen en cascada como si estuvieran soportadas por un enrejado invisible.

 

Crane and Pine Tree with Rising Sun Artist-Suzuki Kiitsu (Japanese, 1796–1858)

También de Suzuki Kiitsu esta Grulla y Pino en el sol naciente. Una grulla vuela sobre el sol, y el pino de hoja perenne complementa la asociación de esta especie aviar con la longevidad. La imagen simple  se puede ver como una representación abreviada del Monte Hōrai, la isla mítica de los inmortales, destinada a ser exhibida al inicio del calendario lunar.

 

Frog on a Lotus Leaf                          Artist-Suzuki Kiitsu (Japanese, 1796–1858)

 

De Suzuki Kiitsu también esta humorística Rana en una hoja de loto. La flor de loto tiene asociaciones milenarias con el budismo, pero el poema inscrito es deliciosamente iconoclasta y refrescante.

Qué bendición es ver, en una hoja de loto,

brillantes gotas de rocío, brillando en la luz de Amida!

Pero justo cuando pensamos eso, aparece una rana,

y nos dice: “¡Oh, eso son solo gotas de mi orina!

 

Bien, pasamos ahora a otra “escuela” bien representada. Se trata del estilo Nanga también conocido como Bunjinga o literario que era un tipo de pintura amateur desarrollada en China en medios literarios que compartían una dedicación a las Tres Perfecciones  (la pintura, la poesía y la caligrafía). He dicho escuela entre comillas porque nunca funcionó como tal. Cada artista Nanga, por definición, fue único e independiente. Se trataba de intelectuales que pintaban  para ejercitar su maestría en las tres artes. Con una diferencia entre Japón y China .Mientras que los chinos eran, en gran medida, académicos que aspiraban a ser pintores, los japoneses eran pintores profesionales que aspiraban a ser intelectuales.En cualquier caso son siempre temas literarios y en su mayoría aguadas de tinta, donde lo importante es el trazo personal del pincel, las sutiles gradaciones de la tinta y el juego ente el vacío y el dibujo. Uno de sus represetantes fue Ike Taiga

Landscape and Couplet of Chinese Verse
Artist:Ike Taiga (Japanese, 1723–1776)

Ike Taiga yuxtapone un paisaje de imponentes montañas de una inclinación casi imposible con un poema de cuatro líneas del poeta de la dinastía Tang Li Bai, que celebra el espíritu de soledad que se encuentra en la naturaleza virgen. Un camino conduce desde cerca del margen inferior hacia el centro de la composición y atrae al espectador hacia el espacio pictórico. Parece que nos invita a imaginarnos en el lugar del vagabundo solitario que se muestra en el centro de la imagen. Es probable que el hombre sea el poeta, ya que el bastón es una convención iconográfica para representar a Li Bai. El poema dice:

Los pájaros se han desvanecido en el cielo.

Ahora la última nube se desvanece.

Nos sentamos juntos, la montaña y yo,

hasta que solo quede la montaña

 

Lush Green Willows and A Solitary Path through Cold Mountains Artist-Yosa Buson (Japanese, 1716–1783)

 

Sin duda, y el más importante entre todos los pintores de este estilo, es Yosa Buson, puesto que a su calidad como pintor, se uno el ser uno de los más celebrados escritores de haikus. Este Exuberantes sauces verdes  y un camino solitario a través de las frías montañas era ciertamente impresionante.  Este conjunto de pinturas de inspiración poética es único en la obra de Buson, ya que no sobrevive ningún otro biombo plegable con pan de oro de su mano. Las pantallas contrastan con una escena de sauces en las pantanosas tierras bajas s con vistas a las empinadas montañas a través de las cuales se levanta un estrecho camino desde un bosque. Buson establece los temas de las pantallas en dos versos de siete caracteres de la poesía china, tomados de una antología de poemas de la dinastía Tang, el Santaishi. El poema de cuatro líneas de Wang Wei (699? -761) que Buson inscribió en la pantalla de la derecha dice:

En la solitaria soledad de las flores caídas

un pájaro se lamenta en las montañas;

Entre exuberantes sauces verdes

un hombre cruza una corriente.

 

 

Yosa Buson | Deer in Moonlight

Otra obra de Buson en la exposición era este Ciervo bajo la luz de la luna. Esta obra que representa a un ciervo solitario,  imagen del amante despechado, bajo una luna creciente evoca un estado de ánimo similar a algunos de sus haikus. Aquí, los detalles del pelaje del ciervo -las pinceladas pequeñas y repetitivas, las manchas en blanco, el prominente trazo oscuro en la parte posterior de la cola- otorgan una calidad rica que contrasta con la vegetación apenas esbozada y el cielo creado tan solo con lavados grises claros. La luna creciente se define a través de un espacio sin pintar. La pintura data de la última fase de su carrera, entre 1778 y 1783, cuando utilizó la firma “Pintado por Shain.

 

Viajes a través de los campos y montañas. Yosa Buson

 

En este otro biombo también de Buson, a pesar de la gran escala de un paisaje dominado por las montañas, los lagos y la niebla, el ojo se ve atraído por las figuras:  un viejo erudito y su sirviente se dirigen hacia un pequeño pueblo, donde un amigo espera; un campesino sale a la izquierda de la aldea, cruzando un puente;.  dos hombres charlando en una choza con techo de paja. Os pongo un haiku de Buson que en este caso no está en al pintura:

Los pasos anhelados
Están lejos,
Sobre las hojas caídas.

 

 

Ganso y Juncos. Sauces en la niebla. Maruyama Ōkyo 1733–1795

 

La Escuela Maruyama–Shijō fue fundada por Maruyama Ōkyo , y su antigua estudiante Matsumura Goshun a fines del siglo XVIII. Esta escuela logró un gran grado de realismo en sus creaciones, enfatizando la observación directa de temas representados que era una contravención directa de las escuelas  Kanō y Tosa , que enfatizaba la decoración con figuras altamente formalizadas y estilizadas que se enseñaban a sus alumnos copiando pinturas de antiguos maestros. En este Ganso y Juncos. Sauces en la niebla,   Maruyama Ōkyo pinta un solitario ganso, con las alas medio abiertas, que se va a posar sobre la inquieta superficie del agua . Los únicos indicios de una orilla son la parte superior de las delgadas cañas que se cimbran bajo el viento y las olas que levantan junto a ellas en la esquina inferior derecha. En la pantalla de la izquierda,  estaban los sauces del título y un ligero rielar de la luna, apenas visibles en la foto de tan sutil que eran.

 

Dos ciervos bajo los arces. Maruyama Ōkyo

Otra pintura de la colección Fishbein-Bender de Maruyama Ōkyo era esta hermosa Dos ciervos bajo los arcesEsta pintura fue realizada en el décimo mes del calendario lunar, al comienzo del invierno, cuando las hojas de los arces empiezan a cambiar hacia un brillante carmesí. Los ciervos en la poesía japonesa están relacionados con el otoño, y estos fueron pintados con mucho detalle; la textura de la piel tiene una cualidad casi táctil. El uso de árboles para enmarcar la imagen hace eco de las convenciones de la escuela de Kano, mientras que los elementos de follaje y el río reflejan la técnica de manchas de tinta  utilizada por los artistas de la escuela Rinpa.

 

Escena de invierno con patos y pinos. Matsumura Goshun. 1752-1811

 

El otro fundador de la escuela fue Matsumura Goshun, discípulo a su vez del pintor y poeta Yosa Buson. Se encontraría con Ōkyo , cuando ambos buscaron refugio en el mismo templo después de que un incendio devastara partes de Kyōto. La composición de Matsumura Goshun en esta Escena de invierno con patos y pinos transmite el ambiente tranquilo y pacífico de un día de invierno. El suave azul del estanque en el que flotan los patos contribuye a la sensación plácida. Mientras conserva elementos de la sensibilidad poética de Yosa Buson, la pintura demuestra cómo Goshun se sintió atraído por el estilo de Maruyama Ōkyo. El paisaje nevado se crea sin ningún énfasis particular en las pinceladas; de hecho, la mayor parte de la superficie de la seda se deja sin pintar. A los pinos se les da tridimensionalidad mediante la aplicación selectiva de un lavado de tinta.

 

Silkies (Ukokkei) Artist-Mori Sosen (Japanese, 1747–1821)

 

Uno de los artistas más conocidos de esta escuela en Occidente es Mori Sosen , conocido por su gran cantidad de pinturas de monos.  Cuando los holandeses llevaron un gibón a Japón en 1809, creando cierta sensación (los gibones habían sido representados por artistas japoneses, basados ​​en las pinturas chinas del animal, pero nadie en Japón había visto un gibón vivo durante siglos), fue Mori quien también creó un registro gráfico de este evento. En la exposición tenemos estas Silkies Morosetas, , una raza de pollo conocida por sus suaves plumas de pelo que impresionó a Marco Polo que comparó su pelaje con el de un gato. Llama la atención la carne azul oscura de sus barbillas y sus crestas, y la presencia de cinco dedos de los pies, en lugar de cuatro, como tienen la mayoría de los pollos. En japonés se los llama ukokkei (chino: wuguji), que literalmente significa “pollos con huesos de cuervo negro”. Se criaban para ser comidos, y en China se cree aún que la sopa hecha de estos pollos posee propiedades curativas. 

 

Mori Sosen. Ciervo entre flores de Otoño. Detalle. 1801

También de Mori Sosen,  este Ciervo entre flores de otoño del que os ofrezco un detalle espléndido, que ha sido escogido como imagen para el cartel de la exposición y que fue el definitivo reclamo que hizo que no pudiera resistirme a visitarla. En la tradición poética japonesa, el waka (verso de corte de treinta y una sílabas) a menudo invoca la imagen de un ciervo solitario que recorre las hojas caídas o las flores otoñales como una metáfora del amor perdido. Aquí, un ciervo de aspecto solitario se detiene en una noche de luna, como para escuchar la llamada de su compañera. Las hierbas, las hojas y las flores blancas de fujibakama (Eupatorium japonicum), asociadas con la mitad del otoño en la poesía japonesa, se presentan en el estilo naturalista pero todavía decorativo de la escuela Maruyama-Shijō .

 

Egrets and Crows Shibata Zeshin

 

Shibata Zeshin también está estrechamente asociado con la escuela Shijō, aunque trabajó en muchos otros estilos y medios, sobre todo objetos de laca. A partir de 1869, Zeshin recibió el encargo de trabajar para el gobierno imperial, y creó muchas obras de arte para ellos que lamentablemente ya no existen. Los dos paneles de este brillante biombo de pan de oro muestran escenas contrastadas de dos garcetas en reposo y tres cuervos en vuelo, con formas blancas y negras que se compensan mutuamente. El color blanco de las garcetas se logró cortando la capa de pan de oro y exponiendo el papel, una técnica que el artista usó en otros ejemplos de pintura aviar y que lo hacía muy especial en directo. Shibata Zeshin era conocido predominantemente como un maestro artesano de la laca, y también incorporó la técnica en sus pinturas. Aquí, la laca empleada en lugar de tinta agrega un rico brillo negro a la superficie de los cuervos. Las garzas como huidas hacia atrás, los cuervos realzados hacia delante. Esta composición, originalmente montada en dos paneles de madera separados enmarcados, combina pictóricamente elementos de la escuela Maruyama-Shijō, en la que Zeshin se formó, con las características del arte Rinpa.

 

Cranes Nagasawa Rosetsu (Japanese, 1754–1799)

 

Otro pintor de la escuela Maruyama-Shijō es Nagasawa Rosetsu (1754–1799). Este era un vistoso díptico de pergaminos colgantes que mostraba tres grullas japonesas de corona roja (tanchōzuru), sin más configuración de paisaje. Con la excepción del parche característico de las plumas carmesíes en la parte superior de la cabeza, que agrega un toque vivificante, las grúas se realizan solo en tinta. Los pies se colocan con cuidado, como sabía que hacía su mentor, Maruyama Ōkyo, en sus propias pinturas de pájaros. El efecto general es  de sorpresa y humor, como si nos topáramos con los pájaros y los sorprendieramos posando. Sobre todo el de la izquierda que parece que nos mira.

 

Cachorros en la nieve Nagasawa Rosetsu (japonés, 1754-1799)

De Nagasawa Rosetsu también había este delicioso Cachorros en la nieve. Parte de la alegría de la pintura proviene de la pincelada animada de las colas curvas y el pelaje silvestre de los perritos. Los únicos puntos de color en esta escena, por lo demás monocromática, son las bayas nandina rojas que crecen cerca de los robustos tallos de bambú. Estas pinturas para paneles de puertas correderas, actualmente articuladas para formar un biombo de dos paneles, originalmente eran los lados opuestos de los paneles (ahora en el Museo de Brooklyn) que representan siete cachorros y un bambú: una referencia cómica al tema antiguo de “Siete sabios de la Arboleda de Bambúes “. Rosetsu se estableció una reputación como un artista excéntrico pero imaginativo y popular.

 

Beauty on Veranda in Snow Artist-Sakai Hōitsu (Japanese, 1761–1828)

Aunque la colección Fishbein-Bender no se centró en los ukiyo-e porque, a su juicio, ya estaban muy bien representados en Occidente, si que había algunos de estos particulares grabados japoneses.  ¿Qué colección de pintura japonesa estaría completa sin incluir algun ejemplo de esta técnica?. El primero es de Sakai Hōitsu (1761–1828)del que hemos hablado como uno de los pintores fundamentales del arte japonés. Esta pintura de una cortesana de aspecto pensativo en una terraza en medio de una ligera nevada es indicativa del entrenamiento temprano de Hōitsu en la pintura de Ukiyo-e. El gesto de la mujer, de alzarse las capas de sus múltiples kimonos, con las manos ocultas, para velar la parte inferior de su rostro, aparece en las pinturas de Ukiyo-e ya a finales del siglo XVII. La firma “Gozosamente pintado por Toryō” y el sello “Teihakushi” sugieren que este trabajo fue creado a mediados de la década de 1790, cuando Hōitsu comenzó a usar este nombre. La pintura se ha unido recientemente con todo un grupo de once pergaminos colgantes de Hōitsu que representan cada uno de los meses del año, por lo que era el duodécimo mes que faltaba en el Museo, motivo por el que estos dos meritorios coleccionistas se empeñaron en buscarla.

Courtesan Holding a Poetry Slip Artist-Chōbunsai Eishi (Japanese, 1756–1829)

Esta elegante cortesana del pintor Chōbunsai Eishi ( 1756–1829), con el cabello sujeto con un lazos color rojo como su kimono y una constelación de horquillas, se da la vuelta para mirar detrás de ella mientras sostiene un trozo de poesía (tanzaku). Su kimono rojo está decorado con flores de cerezo, mientras que su túnica exterior, uchikake, con su diseño de gorros de cortesano y ramas de ciruelo, parece como si estuviera a punto de resbalar de sus hombros. Los motivos de la cereza y la ciruela son referencias a la primavera, mientras que los tanzaku y los gorros cortesanos son alusiones a los poetas aristocráticos de la literatura clásica. Aunque el entrenamiento inicial de Eishi fue en el estilo académico se especializó en pinturas y grabados de cortesanas refinadas de alto rango.

Standing Courtesan Artist-Hishikawa Moronobu (Japanese, died 1694)

En una pose a menudo utilizada por Hishikawa Moronobu (muerto en 1694) y sus sucesores, una cortesana camina con las rodillas dobladas y a pequeños pasos, tal vez haciendo su camino a lo largo de una avenida de los barrios de Yoshiwara, el distrito cercado del placer fuera de Edo (la actual Tokio). Lleva un uchikake con motivos de conchas de mar; las conchas están pintadas con motivos y dibujos, una referencia al juego de emparejamiento de conchas que tuvo su origen en círculos cortesanos.

 

Female Entertainer with a Koto Artist-Utagawa Toyoharu (Japanese, 1735–1814)

Una cortesana de alto rango con una llamativa túnica negra exterior con un motivo de plumas de pavo real sobre una prenda interior multicolor se encuentra delante de un koto (una cítara de trece cuerdas). Su cinturón obi está atado al frente, como era la práctica habitual de las cortesanas, porque representaba la habilidad de desvestirse para un cliente sin armar mucho jaleo. Utagawa Toyoharu, fundador de la escuela Utagawa de Ukiyo-e, produjo tanto pinturas de lujo -como se ve aquí- como diseños para grabados.

 

Hakuin Ekaku (Japanese, 1685–1768)
Virtue, mid-18th century

Tampoco había muchas pinturas caligráficas puras aunque podíamos ver esta fantástica de Hakuin Ekaku que representa el ideograma de la Virtud. Esta interpretación sobredimensionada del ideograma de “virtud” (toku 徳) refleja la energía espiritual exuberante proyectada por Ekaku, quien sería uno de los principales defensores del renacimiento de la secta Rinzai del budismo zen en el último período Edo de Japón. Originalmente compuesto por el historiador chino y erudito confuciano Sima Guang (1018-1086), el poema escrito dice:

Si acumulas dinero para tus hijos y nietos,

no podrán mantenerlo.

Si acumulas libros para tus hijos y nietos,

no leerán ninguno de ellos.

No, lo mejor que puedes hacer es acumular

silenciosamente la virtud,

en el reino del espíritu.

Tal regalo beneficiará a tus descendientes

Por un largo, largo tiempo

 

Outer Robe (Uchikake) with Phoenixes and Paulownia Date- early 20th century

La exposición se complementaba con otros objetos como este impresionante  uchikake de principios del siglo pasado. Un uchikake, como podeis leer en mi entrada sobre los kimonos, es una bata de seda forrada con un dobladillo acolchado con peso que ayuda a preservar sus líneas rectas, que se usa sobre otra prenda sin cinturón, generalmente para ocasiones formales o representaciones teatrales.  Este ejemplo se realizó como una prenda de boda y en consecuencia muestra una gran cantidad de símbolos de buenos auspicios . En China, el ave fénix era un símbolo de longevidad y buena fortuna, que aparecía en tiempos de prosperidad y señalaba el advenimiento del buen gobierno. En Japón, las pinturas de aves fénix que descansaban sobre árboles de peonías eran una especialidad de los artistas de la escuela Kano, y sus diseños también se adaptaron al arte textil.

 

Entre las piezas de arte contemporáneo que coexistían con la exposición estaba este magnífico biombo de Hiroshi Senju, un artista nacido en 1958 titulada Trono del Dios del Agua (Suijingū).. Las pinturas en cascada de Hiroshi Senju, casi abstractas pero que aún crean la impresión de agua en movimiento, se han convertido en sus piezas distintivas. Cada una es una evocación única de un encuentro con la naturaleza. El artista se ve a sí mismo trabajando en la tradición de los pintores de Nihonga que, a partir de fines del siglo XIX, utilizaron pigmentos, materiales y formatos asociados con la pintura tradicional japonesa para crear efectos modernos.

 

Fukami Sueharu , nacido en 1947, cerámica

Entre las piezas de cerámica contemporánea que perteecían a los coleccionistas y que éstos han pedido que se exponga conjutamente, destacaré tres. Esta obra de Sueharu Fukami (nacido en 1947) que se especializa en estas piezas de cerámica con un método único de forzar la arcilla a alta presión en moldes especialmente hechos en las que se esfuerza por no dejar ninguna indicación de la creación humana. Un poco casi como piezas de Isamu Noguchi o de Brancusi, son de una belleza excepcional que completaba perfectamente la exposición.

 

Upright (Kitsu) Fukami Sueharu (Japanese, born 1947)

 

Del mismo autor, esta impresionante pieza en forma de torre de más de metro y medio de altura, que de nuevo evoca a Brancusi y que se titulaba Arriba (Kitsu). Pertenece a la última serie del artista, Upright (Kitsu), que comenzó a producir en 2012. Una característica especial del trabajo de Fukami es la combinación distintiva del clásico esmalte azul claro (japonés: seihakuji) y la tecnología innovadora y moderna. Desde 1980, Fukami ha estado utilizando una técnica exclusiva de colada por deslizamiento a alta presión para evitar deformaciones. La porcelana se vierte en un molde de yeso con aire presurizado para garantizar que la arcilla en toda la pieza esté pareja. El distintivo esmalte recuerda los esmaltes luminiscentes de los vasos celadon de la dinastía Song. Las cualidades reflectantes de las superficies lisas y suaves de sus obras forman parte de la estética, que se basa en la interacción de la luz y la sombra.

 

GEnesis. Miyashita Zenji (Japanese, 1939–2012)

Y la última esta pieza titulada Génesis del ceramista Miyashita Zenji ( 1939–2012). A principios de la década de 1980, Miyashita Zenji había desarrollado su estilo característico, que consistía en aplicar capas finas de arcilla tintada con sutiles gradaciones en los matices del color. Su obra de madurez es una encarnación moderna de un estilo clásico de Kioto asociado con las túnicas cortesanas de varias capas o los papeles decorados hechos para escribir poesía durante el período Heian (794-1185).

 

Mynah Birds Artista no identificado japonés. Principios siglo XVII

Y para terminar este biombo de autor desconocido de principios del s. XVII. Una miríada de pájaros mainá sobre el oro y el azul de la costa quedan detenidos en un momento preciso del tiempo, algunos volando, otros en el suelo. Aunque no son originarios de Japón, dentro de la tradición literaria de Asia oriental, los pájaros mainás sirven como emblemas de honestidad, de pensamiento independiente e incluso de resistencia a la autoridad injusta. Asi que con esta protesta política, me despido, esperando que os haya gustado.

Urvanity 2018 en el COAM, la efervescente sorpresa del mejor arte urbano

Urvanity 2018 en el COAM

Fue el acontecimiento el año pasado porque fue su primera edición en el Palacio de Neptuno y existía curiosidad sobre esta segunda edición que además cambiaba de sede al Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, COAM, que, a pesar de ser un sitio extraño y que había sido sede en 2017 de Justmad, no le sienta mal a este tipo de obras más urbanas por la sensación como de garaje industrial que trasmite.

 

 

Sin embargo, tengo que reconocer que, para mí, este tipo de arte, del que confieso poco conocimiento aunque sí una profunda fascinación, a la altura de lo visto en la feria, pierde algo de frescura cuando se produce su “galerización”, aunque, como en todo, siempre acompañan,en este caso, las frecuentísimas sorpresas y he de reconocer que disfrute muchísimo más de lo que esperaba a la entrada. Juzgaréis por las imágenes.

 

Stand de Mahou a la entrada en esta fantástica foto copyrigth de Widewalls

Para mi desdoro, tengo que confesar que no he podido ver los cuatro murales en diversos puntos de Madrid realizados gracias al patrocinio de Tuenti Urban Art Project ni he podido ver los murales que se subastaron el ultimo día  de Belin, Suso33, Fratelli Moca y Musa que se realizaron en 2014 en la plaza de Pedro Zerolo (entonces Vázquez de Mella) para el proyecto SOMOS.

Cranio-1 en el colegio público Asunción Rincón en Avenida de Filipinas

 

Jana-JS-31 en La Latina

 

Jan Kaláb – Mercado Barceló, Calle de Mejía Lequerica, 10 Foto copyrigth de Widewalls

 

Alexey Luka en la Discoteca Chango de la calle Covarrubias

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En cuanto a las galerías, había eso sí una nutrida presencia internacional : rusas, italianas, británicas, estadounidenses, holandesas, canadienses, francesas, alemanas, mexicanas y de las principales ciudades españolas. Y era posible ver obras de artistas tan reconocidos como el grafitero londinense D* Face o de Shepard Fairey, el autor de la hiperpublicitada campaña de  Obey que convirtió a Obama en casi un icono pop; o Cranio, uno de los que realizó murales callejeros, que es un artista de Sao Paulo conocido sobre todo por sus dibujos de indios brasileños en el que contrasta su mundo espiritual con el consumismo urbano actual.

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D*Face

También había obras de algunas de las mujeres más interesantes del género como GLeo, originaria de Cali y autora de algunos de los mejores murales de Colombia, Anna Taratiel, muralista de Terrasa, también conocida como OVNI o Miss Van, graffittera francesa con mucha obra en Barcelona con sus poupees personajes femeninos inocentes y sensuales,

 

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Anna-Taratiel-Premutacions-2017-Courtesy-of-Duran-Gallery

 

Miss-Van-Gorditas-2-2014

Entre las galerías destacar sobre todo la madrileña Swinton Gallery, siempre tan interesante, con obras de Laurence ValliéresKofieSabek y Alice Pasquini.

 

 

 

 

Stolen Space Gallery de Londres con obras de los reconocidos Shepard FaireyD*FaceKai and Sunny, y Ben Frost.

DFace-at-StolenSpace-Gallery Foto copyrigth de Widewalls

Ben Frost

 

La canadiense Station 16 Gallery con obras de Felipe PantoneStikki PeachesScott ListfieldAbigail GoldmanJaime Molina (Cutty Up) y Marie-Claude Marquis.

Station-16-booth Foto copyrigth de Widewalls

Art In The Game de Londres con obras de Add Fuel, Sébastien Preschoux o Thirty Bastard

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Fousion Gallery de Barcelona con una interesantísima oferta que incluía a Miss Van, Bruno Pontiroli, Dilka Bear, Peca, Miss Van o los tótems de Mono Cieza

 

Mono-Cieza-at-Fousion-Gallery  Foto copyrigth de Widewalls

 

Dilka-Bear-As-I-Watch-Her-Disappear-Left-You-Dont-Have-to-Hide-Anymore-Right

 

Izquierda-Bruno Pontiroli-La-corde-au-cou-2017- Derecha-Will-Barras-Convoi-Exepcionelle-2017

 

Obras de Peca en Fousion Gallery

 

Miss Van

La galería rusa Ru Arts Gallery, superinteresante con uno de los artistas que hizo murales in situ, Alexey Luka, Dmitri Aske Marat Morik

Ru Arts Gallery de Moscú Foto copyrigth de Widewalls

 

Dmitri Aske

 

Aske-Dimitri-at-Ruarts-Gallery

Alexey Luka 19-42, 2017 acrylic, plywood, wood, nitro enamel, 152 x 106

 

Sfhir-at-Duran-Gallery Foto copyrigth de Widewalls

El este año omnipresente Okuda San Miguel en Ink and Movement (Madrid)

 

Okuda-at-Ink-and-Movement Foto copyrigth de Widewalls

El ya citado artista de Sao Paulo, Cranio  en Vroom & Varossieau (Amsterdam)

Cranio-and-Jaune-at-Vroom-Varossieau Foto copyrigth de Widewalls

El solo project de Marc C Woehr en Urban Art Gallery (Stuttgart)

 

Marc-C-Woehr-at-Urban-Art-Gallery

 

La galería valenciana Plastics Murs con obras de Vinz y los extraordinarios dibujos a boli bic de  Pichi Avo

 

Vinz-Feel-Free-Pixelated-China-1

 

PichiAvo-at-Plastic-Murs

Y termino, esta sorprendente incluso para mí por el interés que me ha despertado, con  la galeria Adda&Taxie (París) con Enric Sant.

Parece que este año las ventas han acompañado, muchas de las imágenes que aquí he colgado han encontrado felices propietarios, así que, me froto las manos expectante, por su continuación. Un inesperado placer.

 

Learn Skate en Urvanity

Drawing Room 2018

 

Drawing Room es una feria de arte más centrada en el dibujo contemporáneo que celebró durante esta “semana grande” su tercera edición con moderado éxito, gracias a sus más de 11.000 visitantes, lo que no es poco en unos días de desmesurada sobreoferta expositiva. Este año se ha realizado en el magnífico e histórico salón de baile del Círculo de Bellas Artes.

“Gracias a su crecimiento y a su nueva ubicación, donde conviven la arquitectura clásica con la creación contemporánea, Drawing Room se ha convertido en un lugar de encuentro obligado para todo amante del dibujo”, señala Mónica Álvarez Careaga, directora de la feria.

 

 

Lo cierto es que a pesar de su moderado tamaño, unas 30 galerías, la calidad media era bastante alta, ayudada además por su excelente ubicación que le daba ese aire extra y ese volumen hacia arriba de la que carecían Justmad o Urvanity, además de una sobriedad en el montaje que resultaba bastante más efectiva.

Su punto fuerte es evidentemente la especialización, lo que le otorga una identidad propia y específica, aunque con una mentalidad abierta que da cabida a algunas piezas en diversas técnicas

 

Asociado a la feria, el jueves día 22 se celebró el II Encuentro Internacional Coleccionar Dibujo Contemporáneo en el Museo ABC de Dibujo e Ilustración en el que participaron miembros del ICA de Londres, el Drawing Center de Nueva York y del Museo Folkwang, de Alemania.

 

Berta CÁCCAMO. Sin Título – Bubbles, 2017. Courtesy Galería Trinta

Los premios de la feria fueron para Philip Patkowitsch y Berta Cáccamo, que, sin embargo, no estaban entre lo que más me llamó la atención,

Pablo CAPITÁN, Instalación Pneuna, 2017. Courtesy Galería Art Nueve

Destacaría entre las 30 galerías representadas, por la coherencia del montaje expositivo, la galería ArtNueve de Murcia con las instalaciones de  Pablo Capitán del Río, los cuadros pintados con leche de soja de Sergio Porlán (Lorca, 1983), los abstractos de Antonio González

Antonio GONZÁLEZ. Work 28, 2015. Courtesy Galería Art Nueve

Sergio Porlán

E igualmente, por su conjunto, la Galería Yusto/Giner con los irónicos y estupendos dibujos de Ángeles Agrela –que servía de reclamo para la feria- y la obra inclasificable de Javier Calleja , que incluso ha creado todo un ambiente con muebles, alfombra, apliques, flores y mesita de té…

 

 

Angeles AGRELA, Nº 102, retrato, 2017. Courtesy Galería Yusto Giner

 

O la apuesta por dos mujeres artistas  de la Galería Espacio Olvera de Sevilla con el humor de Chelo Matesanz con sus dibujos pegados con chicle y las instalaciones de  María Bueno.

Chelo MATESANZ, Instalación Dibujos pegados con chicles, 2014. Courtesy Espacio Olvera

O los extraordinarios y sugerentes dibujos del granadino Paco Pomet en My name is Lolita Art.

 

Paco POMET, Ceremonia, 2015. Courtesy My name’s Lolita

Se podían ver desde los dibujos de orientación más clásica como los impresionantes grafitos sobre papel piedra  de Luis Feo en N2 Galería, casi fotográficos y díficiles de creer (había que mirarlos casi con lupa)

Luis Feo

o los más sutiles dibujos en grafito en torno a temas melancólicos de Irene González en la Galería Silvestre

 

…a obras más conceptuales como las del artista Eltono en la valenciana Set Spai d’Art que, reflejándose en la geometría y el color plano, generan una experiencia urbana singular con un código  cargado de simbologías cercanas a lo caligráfico.

Eltono

Preciosa,para mí al menos, la obra de la japonesa Reiko Tsunashima, reconocida renovadora de sumi-e, la técnica de tinta japonesa en la Galería Kitai de Tokio

 

Reiko TSUNASHIMA

También había galerías con la acertada exposición monográfica de un solo artista como era el caso de Damià Vives en la Galería Fran Reus …

Damia VIVES, Pliegues X, 2017. Courtesy Galería Fran Reus

 

…o los deliciosos dibujos sobre madera de la serie “Un día recogeré mis plumas y volaré” de Daniela Alfarano en D406 Fedeli alla Linea de Módena …

Daniela ALFARANO. Courtesy by D406 Fedeli Alla Linea

o el premiado Philip Patkowitsch en Bechter  Kastowsky Galerie de Viena…

Philip PATKOWITSCH, Untitled, 2017. Courtesy Bechter Kastowsky Galerie

O la interesante Chus García-Fraile en la madrileña Puxa Gallery

Chus GARCIA-FRAILE, Megalópolis XVI, 2011. Courtesy Puxa Gallery

 

José-Luis-SERZO-Pensamiento-iceberg-Serie-Morfología-del-encuentro-2017.-Courtesy-Galería-Gema-Llamazares

 

Juanjo Lazcano, ‘Untitled’, 2017, N2 Galería

Ricard Chiang Palma-160×110-x2-2012

Solmaz CORNET. A l’aube de la mémoire, 2017. Courtesy Galerie Jean Louis Ramand. Irani

 

Una muy cuidada selección como veréis y un tamaño perfecto de feria para quedarse con ganas de más. Pero eso será otro año, esperemos…Definitivamente una sorpresa deliciosa aunque parece ser que las ventas no han ido, como en otras ferias, tan bien, lo que siempre hace peligrar su continuidad.

JustMad9, la Feria de Arte Emergente donde ellas ganan de una vez

JustMad9, la Feria de Arte Emergente donde ellas ganan de una vez

 

 

Las imágenes censuradas de presos políticos en España de Santiago Sierra

Esta pasada semana ha tenido lugar la feria de ARCO, como todos sabréis. No voy a hablar de ella. Ni siquiera la he visitado. ARCO ya no es lo que solía ser para los aficionados al arte de Madrid y eso se refleja en que en los últimos 10 años, ha logrado perder la mitad de sus visitantes. Parece ser que la macroferia, en cuanto a visitantes, está en los niveles de 1984, el segundo año de su existencia. Pero esto no parece ser un demérito para sus organizadores, sino, por el contrario, algo largamente buscado y premeditado. Desde la llegada de Carlos Urroz a la dirección en 2010-2011, la feria de arte contemporáneo se ha centrado casi exclusivamente en fomentar la visita de los coleccionistas extranjeros Para ello había que romper con la idea de que ARCO era una exposición o un museo. Para sus organizadores, ARCO debía ser una experiencia comercial por lo que se decidió subir los precios de la entrada a unos elitistas 40 euros que disuadieran al público en general. Los galeristas se quejaban, al parecer, de la dificultad de trabajar con tanto público y amenazaban incluso con poner una cadena a los stand para dejar pasar sólo a los clientes. Hoy se vanaglorian de que a pesar de que haya decrecido drásticamente el número de visitantes, ha crecido el número de coleccionistas. ARCO sólo quiere ventas. A pesar del episodio de la censura de Santiago Sierra, ARCO ya no quiere turbulencias, como tampoco busca titulares, ni portadas que sirvan de reclamo a los visitantes amateurs, basta ver la cobertura escasa que, en comparación a las ediciones de hace 10 años, les dedica la prensa general. Pues amen. Ni una palabra más por mi parte.

 

 

Sin embargo, en torno a ARCO, surgen otra serie de citas paralelas, mucho más accesibles y cercanas que inundan de arte las calles de Madrid. Sobre ellas, o más bien sobre lo que yo he podido visitar desde mi punto de vista reivindicativamente amateur, por cierto que bonita palabra, os hablaré en  entradas distintas. Hoy os hablaré de JUSTMAD .

 

Daniel Silvo y Semíramis González.

 

JUSTMAD es una feria supuestamente de arte emergente, aunque uno pueda ver en ella hasta artistas tan consolidados como Isabel Muñoz, creada hace ocho años en paralelo a ARCO. Este año, en la que ha sido su novena edición, la feria ha sido dirigida por primera vez por Semíramis González y Daniel Silvo que han intentado dotarla de un aire nuevo. La propia Semiramís reivindica precisamente para Justmad que no se puede perder el talante popular, la capacidad de sorprender y de generar entusiasmo que ha perdido ARCO y presume de tener obra a precios mucho más asequibles y una entrada a unos razonables 15 euros. Eso se ha traducido en unos 26.000 visitantes en los cinco días que ha durado, lo que la convierte ciertamente en la nueva feria de arte más popular de entre las que se celebran en estos días.

“Es la feria de referencia como fiesta de arte, desenfadada y divertida. Hemos tenido performances, grafitti, manicura terapéutica y hasta la lectura de Rosalía de Castro. La feria tiene que ser un lugar donde la gente pierda el miedo a acercarse al arte e incluso a comprarlo”.

 

 

Semíramis González  asegura que el número de visitantes, a pesar de la postura en contra de ARCO, sí que importa: “Las cifras de gente que visitan las ferias son fundamentales para la venta pero también para la visibilidad”. Pues lo dicho, amén.

 

La cita ha venido marcada por el cambio de sede de ultimísima hora por motivos al parecer ajenos a los organizadores y que quizás puedan ser la justificación de las mayores críticas que podría hacer a la feria. En principio estaba previsto celebrarla en el Palacete de Carlos María de Castro ubicada en la calle de Fernando el Santo, a espaldas de la calle Génova, un lugar bastante atractivo a priori con una sala de conferencias en la planta baja y un jardín con las antiguas caballerías de la finca, que iban a albergar algunos de los proyectos. Quizá el tener que pasar de un espacio así a una nave industrial, con cierto aire carcelario, justifique un cierto abigarramiento expositivo que llevaba hasta la creación de pasillos artificiales entre galerías y auténticos cul de sac que deslucían un poco el buen nivel del conjunto. Sin embargo no parece ser así la idea de sus directores pues, según he leído, pretenden seguir celebrándolo el año que viene, que será el décimo aniversario, en el mismo espacio que han bautizado como Justspace, aunque reconocen la necesidad de realizar mejoras en la distribución espacial. En fin, lo precipitado del cambio puede justificar bastante los errores de bulto. Ahora incluso parece que quieren dar el salto a Lisboa.

 

Consuegra Romero Congregation 5, 2017. Ball-pen on paper. 42 x 42 cm.

Por otro lado, el cambio de sede a la zona más transitada del barrio Salamanca ha facilitado quizás su éxito de público y de ventas. Puedo dar fe de ello, pues es la única feria que he visitado en su apertura y su clausura y era bien patente el cambio de lo expuesto en muchas galerías. Como afirma la propia Semíramis González

 

Las ventas han sido un éxito rotundo, muchos galeristas consideraban “histórico” el récord de ventas de esta edición y grandes coleccionistas además. Aunque aún no tenemos los resultados finales organizados, sí que ha habido artistas que prácticamente han vendido todas las obras que traían de sus series, como Estefanía Martín Sáenz, u otras de gran éxito entre la crítica y el comisariado, como Consuegra Romero.

Estefanía Martín

Estas ventas parecen haber amainado los ánimos de los sufridos galeristas porque, al parecer, el repentino cambio de sede y el reparto de metros tuvo cabreados a más de uno.

Otro de los méritos de la feria, publicitado hasta la saciedad en estos días, es el haber contado con un porcentaje mayor de artistas mujeres, 71 mujeres frente a 63 hombres.

Queríamos una fuerte presencia de proyectos de mujeres y de proyectos feministas y se ha dado esta circunstancia de que muchos stands han decidido apostar por ello.

 

Anna Jonsson. Las ultimas bragas del cajón. 2010

Entre ellas, 13 ESPACIOarte, dirigido por la artista Tonia Trujillo que ha presentado además de los magníficos dibujos de Marta Beltrán, obras de Isabel Cuadrado, Anna Jonsonn, Kae Newcomb, Elisa Torreira y la misma Tonia Trujillo.

 

 

Otra galería con sólo mujeres era la interesantísima galería vallisoletana La Gran, con obras de las series Teratología y Tabú de Laura Salguero, las Zoosofías de Paloma Pájaro y obras de Elisa Terroba 

 

Laura Salguero- Exceptiología

 

elisa terroba

 

Paloma Pájaro

Art Concept Alternativa, una galería de Florida, con las impactantes piezas a bolígrafo de Consuegra Moreno, una de mis preferidas ;

Congregation 7 | 91.5cm x 91.5cm | Consuegra Romero

 

y por último Cámara Oscura, con las impactantes fotografías de Elina Brotherus y Ellen Kool y las interesantes pinturas de Irene Sánchez Moreno.

 

Elina-Brotherus_La-Femme-qui-voyage_Galeria-Camara-Oscura

 

Ellen-Kooi_Haarlem-Wies_Galeria-Camara-Oscura

 

Otras galerías interesantes han sido 6mas1 con obras de Julio Falagán, los Bravú

 

 

 

Isabel-Muñoz-Agua-2. Platinotipia

Flore. De Sadec a Saigón. 2017.Platinotipia

La apuesta segura de la galería madrileña Blanca Berlín con las fascinantes platinotipias de la Serie Agua de  Isabel Muñoz y las preciosistas fotografías de Flore.

CRISTINA ALMODOVAR

 

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La galería AP Gallery con obra de Rubén Martín de Lucas y Cristina Almodovar. Los más que exitosos Santiago Picatoste y Pablo Armesto de Aurora Vigil.

 

santiago_picatoste

 

Irene Sánchez Moreno. Agreste, 2015

 

Lee Madgwick-seasons-end-

 

Esclerótica de Bárbara G.F. Muriel

 

Gemma Ruperez

 

Mònica-Subidé|-Everydayness-at-risk-of-extinction-|2016|75-x-120|oil-pencil-and-collage-on-wood

Charlotte-Walentin_Against-the-light3_Wadstrom-Tonnheim_justmad18-roomdiseno

 

Los Bravú

 

Jorge Hernández El-porqué-de-las-cosas-122x140cm-Acrílico-y-resina-sobre-tabla-2017

Y, aunque no era mi intención en un principio, ellas ganan por goleada en mi selección,

Arthemisa, el nuevo modelo privado de exposiciones “a la carta”

Arthemisa, el nuevo modelo privado de exposiciones “a la carta”

 

En estos tiempos de hiperconsumo de lo artístico y de la incorporación de las concepciones mercantilistas y de rentabilidad económica al negocio expositivo y museístico, el consumo de masas y la crisis económica han hecho que los asesores financieros se conviertan en los verdaderos gestores culturales y que la autofinanciación y la obtención de beneficios estén a la orden del día. Todo esto ha propiciado que en los últimos años proliferen las grandes exposiciones de éxito seguro y poco riesgo económico como las de obra gráfica de M. C. Escher o de Alphonse Mucha, que se celebraron en el Palacio de Gaviria, y que, por lo general suelen pertenecer a los fondos de alguna fundación relacionada con los artistas mencionados que necesita a su vez este préstamo de sus fondos para poder autofinanciarse, como ocurre con las mencionadas más arriba.

 

 

Eso ha propiciado que aparezcan empresas privadas de gestión cultural como Arthemisia, de la que ya os he hablado en otros post y de la que prometí hacer una entrada propia.

Arthemisia es una empresa italiana con sede en Milán especializada en la organización de muestras artísticas llave en mano. Surgió hace más de 15 años, gracias a la iniciativa de Iole Siena, su ambiciosa directora, y es pionera en este tipo de gestión cultural privatizada y una de las más grandes a nivel europeo. Se especializa en montar exposiciones que se realizan en espacios públicos de ayuntamientos u otras organizaciones gubernamentales que les son cedidos gratuitamente a cambio de un porcentaje de la entrada y con el patrocinio de diferentes empresas que a su vez se benefician fiscalmente de ello.

 

Se trata siempre, de exposiciones muy populares con la posibilidad de tener una gran afluencia de público. Se realizan, en algunos casos, no tanto en otros, a mi parecer- bastante dignamente, contando con la complicidad de profesionales de gran prestigio, la colaboración de administraciones públicas ansiosas de atraer turistas y de mostrar entre sus logros eventos culturales con gran afluencia de visitantes y con la connivencia de algunas fundaciones y pequeños museos que, como señalé más arriba, obtienen del alquiler de sus obras, a través de una empresa intermediaria, fondos para autofinanciarse.

 

Iole Siena directora del grupo Arthemisia en la inauguración de la exposiciónRembrandt, Vermeer and Hals in the Dutch Golden Age: Masterpieces from The Leiden Collection en el Long Museum de Shangai

Por esta razón, lo mejor es montar exposiciones que requieran poco tiempo, poco personal y pocos gastos. Para ello la mejor manera es alquilar las obras de una sola colección, lo que minimiza al máximo las gestiones y abarata los seguros y el transporte. Valga como ejemplo las exposiciones antes mencionadas, pero también por ejemplo la exposición de Picasso en Verona que procede íntegramente de los fondos del Museo Picasso de París o la de Edward Hooper en Roma que consistía íntegramente en obras prestadas por el Museo Whitney de Nueva York. Así, por ejemplo, la Fundación Miró de Palma de Mallorca es una de las aliadas de esta empresa a la que prestó entre 2012 y 2013 parte de su colección que se expuso en Roma, Génova, Verona, Lausana y , Moscú y que supuso para la fundación unos ingresos de unos 300.000 € declarados, lo que supone un 14% de su presupuesto.

 

Además, en estas muestras, el comisario suele ser uno de los conservadores de museos prestatarios, lo que le dota de prestigio y garantiza la selección de las obras. Obviamente, para hacerlas más rentables, estas exposiciones tienen que ser itinerantes, por lo que es aconsejable contar con una red de espacios expositivos como la que cuenta Arthemisia con espacios municipales cedidos en todas las ciudades mencionadas. Arthemisia cuenta con lugares fijos como el AMO (Arena Museo dell’Opera) de Verona, el Claustro de Bramante en Roma y toda una serie de palacios reconvertidos en salas de exposiciones en distintas ciudades italianas y europeas, como el Palazzo Chiablese de Turín, el Palazzo Ducale de Genova, el Palazzo Reale de Milano o el Santaella de Palermo  incluso en el mismo Madrid como sucede actualmente con el Palacio de Gaviria donde ya han pasado las exposiciones de Escher y de Mucha.

Palazzo Chiablese de Turín

Además gestiona directamente otros espacios como el Vittoriano de Roma, el famoso altar de la Patria mussoliniano en la Piazza Venezia

 

 

Otra de estas exposiciones por ejemplo fue la muestra de zapatos de Manolo Blahnik en el Palazzo Morando de Milán, comisariada para Arthemisia por la española Cristina Carrillo de Albornoz, que ya había comisariado para ellos una muestra de Tamara de Lempicka que se instaló en el AMO de Verona. Esta muestra de zapatos que está hecha con los fondos del propio diseñador y fotografías del fondo Condé Nast ya ha pasado por el Museo del Hermitage de San Petersburgo, y el Museo Kampa de Praga y se encuentra, en la actualidad, en el Museo de Artes Decorativas de Madrid, con el patrocinio de empresas como Bulgari, Porsche, Tanqueray y el Gobierno de Canarias, además del Ministerio de Cultura.

 

La exposición de Marc Chagall, que ellos mismos califican como exposición espectáculo, mezcla incluso la música, la tecnología y el arte, creando espacios virtuales en los que la obra de arte está ya desmaterializada hasta el paroxismo  no es ya sino un puro objeto de consumo audiovisual como se apreciará en las fotografías.

 

La exposición de Claude Monet que está actualmente en el Vittoriano de Roma, aunque cuenta con 60 obras del autor, todas provienen del Museo Marmottan de Paris y está comisariada por el vicedirector de dicho museo y patrocinada, entre otros, por Trenitalia, la Renfe italiana.

 

 

La exposición Rembradt, Vermeer y Hals en la edad de oro de la pintura holandesa que está ahora en Shangai, y a la que ya hemos hecho referenciason todas obras de la colección Leiden, una colección privada, la mayor en la actualidad de maestros holandeses, perteneciente a Thomas Kaplan,uno de los multimillonarios de la lista de Forbes.

 

La exposición Magritte, Duchamp, Dali. Los revolucionarios del siglo XX, actualmente en el Palazzo Albergati, de Florencia, son todo fondos de Museo Israeli de Jerusalen con una reconstrucción de la Sala de Mae West de Dalí hecha por el arquitecto catalán Oscar Tusquets y la recreación de los 1200 sacos de carbón pensados por Duchamp para la Exposición Internacional del Surrealismo del 1938. La exposición esta por supuesto comisariada por la conservadora de arte moderno del Museo de Jerusalén. Y podría seguir así por horas. Ya han organizado más de 572 exposiciones con 55 millones de expectadores y 48.000 obras, según los datos de su página web, datos que de puro exorbitantes, marean.

 

 

 

El motivo de hacer este post, aparte de por la curiosidad, es porque Arthemisia ha consolidado ya su presencia en España, considerado ya su segundo mercado, y ya ha realizado su primer desembarco en Portugal, con su buque insignia y su particular test que es la exposición de Escher que se celebra en el Museo de Arte Popular de Lisboa y anuncia proyectos para los grandes países latinoamericanos como Brasil, Argentina o México.

 

 

Su apuesta por Madrid y el Palacio de Gaviria está ya consolidada con la firma de un convenio para los próximos diez años, además de su asociación con otros espacios expositivos de titularidad municipal como el Centro Centro del propio Ayuntamiento de la capital, donde se estrenaron con una retrospectiva de Kandinsky en 2015, y el Centro de Exposiciones Arte Canal donde ya se ha inaugurado la primera muestra de Arthemisia, Toulouse-Lautrec y los placeres de la belle époque con 65 obras de las que la mitad son los 33 carteles que realizó y que está comisiariada por la conservadora del Museo d’Ixelle de Bruselas.

 

A partir de marzo se podrá ver en Madrid la muestra sobre “Duchamp, Magritte y Dalí“, procedente del Museo de Israel, de la que os hablé antes y que actualmente se está mostrando en Bolonia con escenografía del arquitecto español Oscar Tusquets, y en septiembre llegará una muestra de la polaca-mexicana Tamara de Lempicka.

 

Pero los representantes de la empresa en España se encuentran ya está negociando nuevas sedes en Sevilla y Barcelona. ¿Estamos ya ante un nuevo modelo de negocio en el que se producirá una cierta privatización de las grandes exposiciones itinerantes? La concurrencia en este mismo instante de al menos tres exposiciones del grupo Arthemisia en Madrid da ciertamente mucho que pensar.

“Inoculaciones” de Ai Weiwei en la Fundación Proa de Buenos Aires

Inoculaciones” de Ai Weiwei en la Fundación Proa de Buenos Aires

 

 

 

Desde el principios de diciembre  hasta abril del 2018, la Fundación Proa de Buenos Aires, en su renovada y ampliada sede del barrio de La Boca (lo que hace doblemente atractiva su visita en estos días de verano porteño), presenta la primera gran retrospectiva en Sudamérica dedicada al trabajo artístico y de intervención social de uno de los artistas contemporáneos más conocidos e influyentes del mundo, Ai Weiwei. Aunque a priori, tenía cierta prevención ante su hiperpublicitado trabajo que algunos incluso tildaban de oportunista a raíz de su implicación en el tema de los refugiados en las islas griegas, tengo que confesar que esta exposición y la prolija documentación sobre su vida y obra que acompaña el propio montaje expositivo, han supuesto para mí una sorpresa conmovedora y francamente  interesante.

 

Forever (Bicycles) 2016

 

La exposición comienza fuera de la fundación, en la explanada que hay en su frente, junto a las coloridas esquinas del barrio de la Boca. En este antiguo muelle se ubica la pieza site specific  titulada Forever Bicycles, instalación monumental realizada con la superposición de más de 1200 unidades de la marca más popular  de bicicletas en China,  Yong Jiu, que traducido significa “libertad para siempre” y que sirve para dar el título a la obra. Esta pieza ya se había exhibido en Nueva York, Washington, Florencia, Venecia y Londres, aunque con forma distinta en cada ocasión.

 

 

Por un lado se trata de un homenaje no sólo a un icono de la cultura china más reciente sino de  su propia  juventud  (las bicicletas Yong Jiu fueron creadas en 1940)  y, por otro, supone un comentario crítico a la reciente hípermercantilización global de la economía china. Además la obra  supone un homenaje indirecto también a la figura de Marcel Duchamp y a su rueda de bicicleta, como reconoce el mismo Weiwei, que en numerosas ocasiones ha afirmado que él descubrió su vocación artística a través de la obra de Duchamp y del descubrimiento de cómo el arte podía salvar la vida a través de un gesto. Weiwei toma la bicicleta como icono también de la disidencia duchampiana dentro de la historia del arte, dotándola de rasgos específicamente contemporáneos como la monumentalidad y la serialización.

 

Ai Weiwei Hanging man Duchamp 1985

Para hacer aún más explícito este homenaje, la primera obra que encontramos, ya dentro en la propia exposición, casi como una declaración de intenciones, es esta Hanging man que no es otra cosa que un retrato de Marcel Duchamp realizado con una percha y que es una de las primeras obras  del artista cuando aún residía en Nueva York, como inmigrante ilegal hasta que en 1993, después de 12 años, volvió a Beijing  a ver a su padre, que había sido internado.

El padre de Ai Weiwei, una figura fundamental para su desarrollo como artista, fue el poeta Ai Qing, un miembro de la Revolución China, y al mismo tiempo un pensador libertario, que víctima de una purga masiva por parte de Mao Zedong de unos 300.000 intelectuales acusados de derechistas, fue enviado a los campos de trabajo forzoso en la China rural inmediatamente después del nacimiento de Ai Weiwei, cuyos primeros años de vida transcurrieron literalmente viviendo en un agujero en la tierra, dado que su madre se negó, como la mayoría de las parejas, a divorciarse y le acompañó en este exilio. Cuenta el propio Ai Weiwei que una de las imágenes más potentes de su infancia fue el momento en que su padre decidió quemar sus libros delante de él, para evitar más castigos por si la policía de la Revolución Cultural decidía ir a su casa y los descubría. Eran sobre todo libros de arte y poesía. Entonces, padre e hijo, hicieron una fogata y comenzaron a quemar los libros página por página, un acto de profunda violencia para el poeta pero, un acto fundacional para su hijo, como artista y activista.

Ai Qing había visitado Sudamérica en 1954 donde forjó una amistad con el poeta chileno Pablo Neruda con motivo de una reunión de poetas y escritores socialistas para celebrar el cumpleaños número 50 del poeta chileno. Para Ai Weiwei la posibilidad de exponer en Sudamérica ha supuesto para él reconectar con la memoria de su padre, motivo por el que quiso realizar el viaje con su hijo Ai Lao, como una forma de conectar generaciones. Desde el comienzo de la exposición la presencia del padre poeta, no sólo en la línea de vida con la que el comisario Marcello Dantas, resume la peripecia vital del artista, sino reproduciendo directamente en las paredes algunos versos escritos por su padre durante aquella visita.

 

Después de su retorno a China, Ai Weiwei  se interesó sobre todo por las antigüedades destruidas por la Revolución de las que nadie hablaba, como el bronce, el jade o la seda y empezó también a hacer publicaciones clandestinas de libros sobre arte chino como los libros de tapa negra, de tapa blanca y de tapa gris (Black Cover Book, White Cover Book y Grey Cover Book), libros destinados a hacer circular y difundir el arte de los artistas chinos más jóvenes. Éstos tres libros se convirtieron en las publicaciones más importantes de la toda la historia del arte chino. Además, en 1997, abrió la primera galería independiente de China que llamó Archivos y Depósitos de Arte de China (CAAW) para despistar a los censores diciendo que era un depósito. Fruto de todo este trabajo fue la exposición del año 2000 titulada Fuck off, Una muestra muy agresiva controvertida con más de 40 artistas de toda China y que constituye un hito fundacional de la arte contemporáneo chino. Sin embargo, hasta ese momento, Ai Weiwei no realizaba obra artística propia, más centrado en su labor como comisario y galerista. Fue a raíz de su contacto con Harold Szeemann, comisario entonces de la Bienal de Venecia, que visitó china para hacer de jurado en un premio, cuando fue alentado e invitado a exponer en la siguiente bienal. En 2004, Su primera muestra individual en la Kunsthalle de Berna y a partir de entonces ya no ha parado.


Sex Toys / juguete sexual, 2014. Jade, tres piezas.

En la serie de obras juguete sexual, Ai Weiwei recrea tres juguetes sexuales que habitualmente están hechos de silicona y que aquí están realizados en jade, la piedra más preciosa de China. Al retomar estos objetos íntimos en una piedra tan exclusiva como el jade y colocarlos en una vitrina en un contexto artístico, el artista pone el foco en la sexualidad, provocando nuevamente al Estado chino que en 2011 comenzó a investigarlo por difusión de material de pornografía por la publicación de la foto Un tigre y ocho pechos, en donde se ve al artista desnudo rodeado de cuatro mujeres también desnudas.

Ai Weiwei “One tiger eight breasts”. 2011

 

Remains

Remains/ Restos, 2015. Porcelana, set de 13 piezas

Restos pertenece a un grupo de obras en las que el artista recurre a artesanos especialistas en el trabajo con materiales tradicionales chinos, como el jade, el mármol, la madera o la porcelana y los desafía a crear objetos muy detallados y de difícil manufactura. En esta obra, recrea en porcelana un grupo de huesos exhumados clandestinamente de un campo de trabajo que funcionaba bajo el líder comunista Mao Zedong en la década de 1950, similar al sitio donde pasó gran parte de su infancia y donde muchos intelectuales murieron realizando trabajos forzados. El extremado detalle con el que han sido realizadas estas obras en porcelana hace que a simple vista sea imposible determinar si se trata de huesos reales o no.

El éxito como artista de Ai Weiwei Fue imparable durante la primera década del siglo XXI tanto dentro de China como en el exterior. Su éxito se vio coronado en China por su colaboración con los arquitectos suizos Herzog & de Meuron como asesor artístico en el Estadio Nacional de Pekín para los Juegos Olímpicos de 2008, e internacionalmente por la exposición de Semillas de Girasol en la Sala de Turbinas de la Tate Modern en 2010 de la que hablaremos más adelante. Sin embargo, su producción artística era sólo parte de su obra. En 2005 la web china Sina Weibo, la plataforma de Internet más grande de China, le invitó a abrir un blog haciéndole consciente de que a través de la tecnología  podría llegar a un número mucho más alto de personas de las que jamás podría llegar con el arte. Así comenzó su blog sobre asuntos diversos que llegó a tener más de 100.000 visitas diarias. La polémica con las autoridades chinas empezó a raíz de sus opiniones sobre el desastroso terremoto de 8.0 gredos del condado de Wenchuan, en la provincia de Sinchuan. Dada la flagrante  falta de transparencia del gobierno sobre el número y la identidad  de los estudiantes que perecieron debido a las deficientes construcciones gubernamentales, Ai reclutó voluntarios online y puso en marcha una “Investigación Ciudadana” para compilar los nombres e información sobre los estudiantes.

Por estos hechos, el 3 de abril de 2011 en el aeropuerto internacional de Beijing fue detenido por la policía. Aunque podían haberle detenido tranquilamente en su casa, lo hicieron cuando estaba apunto de pasar por el control de la aduana, le pusieron una capucha negra y le llevaron a un lugar secreto donde lo interrogaron más de 50 veces y donde fue golpeado con severidad.El artista fue retenido en 1/4 sin ventanas, con dos soldados a 1 m de distancia a las 24 as del día, incluso mientras dormía, durante 81 días despertando una auténtica oleada de protestas internacionales.

Este acontecimiento dio lugar a un gran número de obras. Una de ellas es Derecho, una obra que usa barras de metal rescatadas de la escuela hundida de Sichuan, En interesadas a través de un largo y laborioso proceso necesario para restaurar la memoria y la pérdida.

 

Otra obra relacoinada con este suceso es Enlightment un selfie realizado cuando, tras las palizas recibidas, era trasladado al hospital por dos policías uniformados.

 

También realizó una serie de 6 dioramas hiperrealistas con título S.A.C.R.E.D. que se expusieron en la Catedral de Cuenca en el verano de 2016.  

En la exposición de PROA podemos ver varias obras relacionadas con el acontecimiento.

Handcuffs/Esposas, 2011 Jade y madera de membrillo

En Esposas hace referencia a los 81 días que estuvo en detención clandestina en 2011, recreando detalladamente el jade y madera de membrillo, las esposas que estuvo obligado a usar durante su encarcelamiento. Ambos materiales tienen un importantísimo significado histórico y cultural en China, donde son apreciados por su belleza estética y por su exclusividad, lo cual no solo anula su función sino que las carga de un nuevo sentido. Históricamente, tanto el uso del Jade como de la madera de membrillo estaba reservado para los miembros de alto rango de la familia imperial, y actualmente aún se cree que el jade otorga buena salud y protección al usuario.

Surveillace camera with Plinth/ cámaras de vigilancia con pedestal, 2015. Mármol.

En el año 2011, después de pasar 81 días en detención clandestina, Ai Weiwei es liberado pero puesto bajo estricta vigilancia. Investigado por los cargos de bigamia, transacción ilegal de divisas y difusión de pornografía, no solo le fue confiscado su pasaporte sino que 20 cámaras fueron colocadas alrededor de su casa estudio en Beijing. Esta obra es una réplica exacta y extremadamente detallada de una de esas cámaras.

Una de las obras más reproducidad de Ai Weiwei es la serie Dedo una serie de fotos titulada Estudio de la perspectiva que Ai Weiwei comenzó en 1995 y en la que captura imágenes de su mano con su dedo medio extendido -conocido en occidente como un gesto insultante-, a modo de una medición típica de los estudios de perspectiva clásicos, pero apuntando críticamente hacia monumentos, instituciones y sitios de poder político y cultural.

 

En PROA esta serie está representada con el papel pintado Dedo. Ai weiwei desarrolla a muchos de sus conceptos, gestos y temas en formato de papel de empapelar, en los que crea patrones gráficos con una alta densidad simbólica, que se activan con la repetición y continuidad en la extensión de los muros, techos y pisos, cuidadosamente adaptados a los diversos espacios expositivos.

 

En el año 2000, creo un borde de un brazo extendido en el que la mano hace el mismo gesto con su dedo medio. Este molde se convertiría en las obras Brazo de bronce y, más tarde, Brazo de mármol, y en la actualidad es el patrón del empapelado Dedo.

 

 

 

Free speech puzzle/ Rompecabezas de la libertad de expresión, 2015. Porcelana.

”Si no hay libertad de expresión, entonces la belleza de la vida se pierde. La participación en una sociedad no es una lección artística, es una necesidad humana.” Uno de los temas centrales que recorren toda la obra de Ai Weiwei es su compromiso con la lucha para alcanzar la libertad de expresión.

“Mi definición de arte siempre ha sido la misma. Se trata de la libertad de expresión,.. . Nunca se trata de exhibir en museos o de colgarlo en la pared. El arte de vivir en el corazón de la gente. La gente común debería tener la misma capacidad de entender el arte que cualquier otra persona. No creo que el arte sea de élite o misterioso. No creo que nadie pueda separar el arte de la política. La intención de separar el arte de la política es en si misma una intención muy política.”

 

La obra Rompecabezas de la libertad de expresión, está compuesta por distintas piezas de porcelana pintada mano que forman colectivamente un mapa de China y están basada en colgantes tradicionales de la cultura oriental. Éstos colgantes normalmente son realizados en diversos materiales, como madera, porcelana o jade, dependiendo del poder adquisitivo de cada individuo, y llevan el apellido de la familia operando como símbolos de estatus y amuletos de la buena suerte para el usuario. En esta obre Ai Weiwei reemplaza el apellido familiar por el eslogan libertad de expresión que aparece representado y repetido en cada una de las piezas, reportando de esta manera su constante denuncia contra la censura en China.

Map of China/ Mapa de China 2017. Madera de Tielimu (madera de hierro)

Ai Wei wei ha producido en los últimos 20 años numerosas obras que representan mapas de China en los diversos materiales. La configuración de las piezas heterogéneas que conforman los mapas estar unidas en forma de rompecabezas. Actuando como símbolo de la diversidad cultural y étnica de su país en tanto fusión de innumerables individualidades. Mapa de China está construido con madera de tielimu rescatada de los templos de la dinastía Qing (1644-1911) demolidos en la época de la revolución cultural con el fin de dar paso a nuevos desarrollos en las principales ciudades de China. Para unir los distintos fragmentos el artista emplea una antigua técnica de carpintería que consiste en encastrar las piezas de madera, sin encordar ni utilizar clavos, para fusionar los bloques individuales creando un gran rompecabezas que representa el perfil geográfico de China.

Dropping a Han Dinasty Urn / Dejar caer una urna de la dinastía Han 2016. Piezas de Lego

En 1995, el artista chino dejó caer intencionadamente una urna de la dinastía Han del año 206 a. C. Al 220 d. C., capturando la acción performatica en tres fotografías. Las imágenes mostraban a las artista cometiendo un “acto destrucción” de una antigua vasija que, según manifestó, era “una acto similar a los que había presenciado durante su infancia en los años de la revolución cultural (1966-1976). En este caso es una reelaboración de la pieza de 1995 realizada en piezas de Lego que pertenece a la serie Trace que eran 176 retratos de activistas y prisioneros políticos realizados con piezas de Lego 

 

Grapes/ Uvas 2014. 32 taburetes de madera. Dinastía Qing (1644-1911)

Uvas es un conjunto de 32 taburetes de tres patas, de uso cotidiano y doméstico, hechos a mano, sin clavos ni pegamento. En esta obra, los taburetes entretejidos entre sí rescatan la tradición milenaria del encastre. El artista enaltece la historia del objeto, su artesanía y el saber ancestral chino en el trabajo de la madera

“ Los muebles chinos antiguos tiene una forma muy especial de construcción. Muy clara, con muchos principios sobre la proporción, en incluso si la tabla se usa durante cientos de años, nunca se romperá. Realmente refleja la comprensión china de la estética y su relación con la naturaleza. Así que quería reconstruir, alterar o destruir el original, pero sin rastros. Cuidamos mucho el corte y el lijado para asegurarnos de que la pátina del mobiliario no se viera afectada; incluso un experto se confundiría porque todo es perfecto”

 

 

Ai weiwei recupera el gesto del artista francés Marcel Duchamp a quien admirar y cita repetidamente a lo largo de su obra. Tanto en uvas como en bicicletas forever encuentra fuera de la fundación proa, el artista usa el concepto duchampiano del ready made para crear con bancos o bicicletas estructuras arquitectónicas complejas dándole otra finalidad al objeto al insertarlo en el ámbito del arte contemporáneo.

En la Bienal de Venecia del 2013  presentó una pieza similar mucho mayor titulada Bang

 

Moon Chest / Cofre de Luna, 2008. Madera de Huang Hua Li (membrillo)

Cofre de Luna es una obra que recuerdan los típicos cofres de madera de membrillo chino, una madera preciosa y muy deseable por su exclusividad. Ai Weiwei construye estas piezas, empleando artesanos especialistas en el trabajo de esta madera, 81 cofres, de los que 5 estaban dispuestos  en la exposición.

 

En ellos hay unas aberturas circulares y si se los alinea se crea un enorme mueble monumental y enigmático que abarca un gran espacio. Al mirar a través de los agujeros de las piezas es posible ver el efecto visual de las diferentes fases de la luna. Cada cofre es único ya que la ubicación precisa de los agujeros varía de pieza en pieza y estas aberturas, superior e inferior, están alineadas.

En estas obras, el artista admite la influencia del minimalismo:

“En la década de 1980, vi muchas obras de Donald Judd y Carl André, y muchas esculturas minimalistas. Me gustaban mucho. Los cofres de luna son una pieza en la que intento unir arte y arquitectura minimalistas. Pero cada uno de ellos tenía que tener su propia identidad. Entonces los agujeros en el medio forman una especie de combinación matemática.

 

 

Cangrejos, 2011. Porcelana.

Se trata de tres obras que resultan de un mismo episodio de la vida y carrera de Ai weiwei: la demolición forzada del estudio del artista en Shanghai. Todo comienza a principios de 2008 cuando el gobierno del distrito de Jiading, Shanghai, invita a Ai Weiwei a construir un estudio como parte de las iniciativas estatales para promover la cultura local. Para ese entonces el artista tenía un reconocido estudio de arquitectura llamado FAKE Design con el que había realizado numerosos proyectos y actividades de asesoría y diseño.

En 2010, cuando la construcción del estudio ya estaba terminada el artista comienza organizar una fiesta de inauguración con amigos y seguidores, en donde serviría 10.000 cangrejos de río, citando la proclama maoísta Mao Tse Tung vivió 10.000 años. A los pocos meses, trasla “caída en desgracia del artista” el gobierno de la ciudad declara que el estudio es una construcción ilegal y ordena su demolición.

 

Ai Weiwei fue puesto bajo arresto domiciliario y se decide que la mencionada fiesta del cangrejo del río se realice de todas maneras, sin su presencia a modo de irónico agasajo por la demolición. El 11 de enero de 2011, el gobierno de Shanghai demuele por la fuerza el estudio del artista sin previo aviso.

 

El video Casa de cangrejos, documenta la fiesta del cangrejo del río y las tres fotografías muestran el exterior en interior del estudio terminado, y el vacío que quedó después de ser demolido. En sintonía, la instalación cangrejos fue realizadas dos años más tarde, en porcelana, por artesanos especialistas y reviste varias capas de sentido.Los cangrejos están hechos de porcelana y explotan los mejores aspectos de la artesanía. Están esculpidos cuidadosamente, coloreados y vidriados, todos estos detalles están muy controlados. En palabras de Ai Weiwei:

En chino, He Xie significa armonioso, pero a la vez es una palabra clave para referirse a la censura estatal popular entre los internautas, y que suena como He Xie que significa cangrejo, así que pedi a los artesanos de la porcelana que hicieran cangrejos para llevar a cabo una ironía de la situación política con un lenguaje visual físico y cotidiano que la gente pudiera entender. Después me di cuenta que el cangrejo tenía una larga historia como objeto en China: diferentes dinastías los hacían en jade, en bambú o en ónix.

 

Contenedor de basura, 2014. Madera de Huang Hua Li (Madera de membrillo)

Contenedor de basura es un sólido mueble en madera de membrillo creado con un sistema constructivo artesanal, por encastre, sin clavos ni adhesivos. A primera vista se presenta con un elegante armario pero oculta una dolorosa historia.En 2012,  se conmueve con la muerte de cinco niños entre primos y hermanos abandonados, de 9 a 13 años, que al que le resguardarse de las bajas temperaturas del invierno se encerraron en un contenedor de basura. Los niños hicieron fuego para entrar en calor y murieron por las emanaciones del monóxido de carbono.

 

 

Sunflower seeds/ Semillas de girasol, 2010. Porcelana

En esta sala, un plano gris a manera de alfombra, cubre todo el espacio . Este plano abstracto, conceptual, es una de las diversas manifestaciones monocromáticas del arte contemporáneo y remite a la Earth Room de Walter de Maria.

 

 

 

Recuperando la tradición artesanal de la ciudad de Jingdezhen. Ai Weiwei reunió a 1600 de sus trabajadores-en su mayoría mujeres-, para producir 150 toneladas de semillas de girasol con ocasión de su intervención en la Sala de Turbinas de la  Tate Modern de Londres, el 2010. Esta valiosa tarea está documentada en el vídeo que siempre acompaña a la instalación, en el que el artista recupera y muestra el delicado trabajo que con que el pueblo producía esta obra.

 

 

Estas semillas representan por un lado a las mujeres silenciosas de la sociedad china y por otro lado son una metáfora del país creando réplicas artificiales de elementos naturales. Pero al mismo tiempo representa un proceso de cambio radical que brinda a las mujeres un rol protagónico y la oportunidad de transformarse horas de ingresos a nivel local,  yendo del proceso de replicar cada una de 2 millones de semillas de girasol una acción transformadora de la autoestima, los ingresos y el poder. Esta obra trajo la atención por mostrar como la práctica  del arte puede provocar un cambio social.

 

 

Una de sus ultimas obras y tras la devolución de su pasaporte por las autoridades chinas tienen que ver sobre el tema de los refugiados y la crisis humanitaria que se desató recientemente con el flujo masivo de refugiados desplazados por la guerra de Siria. Las obras producidas alrededor de esta crisis humanitaria se encuentran entre lo más controvertido de la obra de Weiwei, acaso porque nos tocan más directamente que sus críticas a la política y los derechos humanos en China. Aún así han despertado por igual el aplauso por lo necesario  y la crítica por  oportunista y personalista a partes iguales. Asi cubrió las columnas del Konzerthall de Berlin con 16.000 chalecos salvavidas usados por los refugiados; se retrató a si mismo como el tristemente famoso niño ahogado, el refugiado de 3 años Alan Kurdi, cuya fotografía revolvió las conciencias de medio mundo; estrenó el documental Human flow, criticado y alabado a partes iguales por la crítica especializada…

 

 

 

 

En Buenos Aires encontramos algunas obras: una versión de Law of the journey que a pesar de su enorme tamaño, no es sino una reducción de la obra que presentó y aun se exhibe en la actualidad en la Narodni Gallery de Praga.

 

Acompaña la pieza el papel pintado titulado Odissey del 2016, emulando los antiguos frisos griegos

 

 

Y por último Stacked porcelain Vases as a Pillar / Vasijas de porcelana apiladas con una columna, 2017

 

Esta pieza realizada en porcelana es una de las obras más recientes del artista. El conjunto de vasijas recupera la gran tradición artesanal China y sus historias pintadas a mano en color azul. Cada pieza encierra un relato acerca de los diversos momentos de la historia china. El artista retoma esta tradición y actualizan los temas hacia la problemática contemporánea de los refugiados: guerra, ruinas, viaje, cruzando el mar, campamentos de refugiados y manifestaciones.

 

 

En la zona de la cafetería hay una ultima pieza bastante impactante. Se trata  Taifeng de 2015 hecha con bambú y papel de seda


Taifeng es una de las criaturas híbridas milenarias del famoso libro Shanhai jing –también llamado el Clásico de las Montañas y los Mares– que había estimulado su imaginación cuando era un niño.El libro incluye cuentos imaginarios que se han transmitido de generación en generación durante más de 2000 años. Es un logro del artista presentar de un modo contemporáneo diseños basados en tradiciones milenarias y realizados conjuntamente con virtuosos artesanos de su tierra utilizando métodos tradicionales de los clásicos barriletes chinos. El bambú ha sido cortado, doblado y curvado para crear las estructuras y luego cubierto con papel de seda.