“París pese a todo” nos abruma en el Reina Sofía (Segunda Parte: “Dos o tres cosas que yo sé de ella”)

París pese a todo” nos abruma en el Reina Sofía (Segunda Parte: “Dos o tres cosas que yo sé de ella“)

 

Bueno, pues aquí va la segunda parte de la entrada sobre la exposición del Museo Reina Sofia  París pese a todo. Artistas extranjeros, 1944-1968. Las citas, que hay muchas a lo largo de la entrada, son parte de las propias cartelas de la muestra que he usado como guías para orientarme en lo que os cuento.

 

‘Deux ou trois choses que je sais d’elle…’,

 

A mediados de los cincuenta,  cuando los turistas, sobre todo norteamericanos, empezaban a llegar en masa a  la ciudad gracias a la publicidad de las películas de Hollywood y la aparición de los aviones a reacción, empezaron a aparecer en determinados círculos artísticos de París las voces críticas contra la deriva consumista de la organización de la vida cotidiana alentada a través de la publicidad. Los mensaje publicitarios no eran simplemente  contenido o información, sino un auténtico nuevo medio de poder para modificar y controlar el curso y el funcionamiento de las relaciones y las actividades humanas. La necesidad de la defensa y el ejercicio de la  libertad individual frente a esa alienación consumista se convirtió en un asunto central en los discursos del arte, especialmente entre los numerosos artistas extranjeros.

Dos o tres cosas que sé de ella dirigida por Jean-Luc Godard, presenta un  ensayo filmíco de la visión de la auténtica superstar del cine galo en aquel momento ; Godard escribió que “quería incluir todo: deportes, política, incluso comestibles”. La película, en realidad, cuenta 24 horas de la vida, tan presuntuosa como frívola, de Juliette Jeanson ( Marina Vlady), una esposa y madre, típicamente burguesa, parte de cuya vida involucra la prostitución.

Juliette y la ciudad de París hacen lo mismo: aparentan, se maquillan, se visten con ropa nueva, se prostituyen…También hay en la película un cuestionamiento del lenguaje como como casa común que el hombre habita. Son los años de la descolonización de Indochina que derivaría en la guerra de Vietnam, de la crisis de Argelia y la vuelta de De Gaulle y el fin de la Cuarta República. El mayo del 68 ya palpita en el ambiente.

 

Deux ou trois choses que je sais d’elle – Marina Vlady,

 

Cuando estaba haciendo la película, Godard apareció en el programa de televisión Zoom para debatir con un funcionario del gobierno Jean St. Geours , que predecía cómo la espiral de la publicidad se convertiría en un auténtico vendaval ideológico a medida que el impulso básico de la sociedad francesa fuera únicamente el de aumentar su nivel de vida. Godard explicaba que él veía a los publicistas como los proxenetas que esclavizan a las mujeres hasta el punto en que entregan sus cuerpos sin remisión ninguna, porque están convencidas de que lo que pueden adquirir tiene más posibilidades de procurarles la felicidad que el propio disfrute del amor o del sexo.

En la década de 1960 Francia ya había superado la crisis tras la Segunda Guerra Mundial, había un auge en la construcción y el paisaje urbano de París se estaba transformando .

La Galerie Arnaud

Mientras cerraba la galería Huit, de la que hable en mi anterior entrada, se inauguraba en 1951 en una pequeña librería del Saint-Germain-des-Pres un nuevo espacio para presentar la obra de los artistas abstractos más jóvenes  Lideraron este proyecto Jean Robert Arnaud y los pintores estadounidenses Jack Youngerman, Ellsworth Kelly,  y sobre todo, John Koenig, llegado de Seattle y residente en París gracias a la ley de ayuda a la educación de veteranos de la Segunda Guerra Mundial.

Portrait de Jean-Robert Arnaud – Koenig John

La Galerie Arnaud era, de hecho, lo que cualquier artista extranjero hubiera fantaseado encontrar en París: acogedora, audaz y, gracias a la labor de Jean-Robert Arnaud, bastante organizada. La galería tenía una actividad casi febril, cambiando de exposición cada dos semanas, y fundando en 1953 la revista Cimaise, dedicada a recoger los más influyentes debates sobre arte contemporáneo del momento.

 

Cimaise

 

Su director es Jean-Robert Arnaud, Su comité editorial estaba compuesto por Jean Alvard, Herta Wescher y el importante crítico frances Michel Ragon . El objetivo era exponer obras abstractas internacionales sin miedo los ataques de las voces de los críticos más tradicionales de París. La Galerie Arnaud llego a ser un importante centro internacional de debate, animado por críticos de arte como  Claude-Hélène Sibert. Michel Seuphor , Michel Tapie , Pierre Restany , Georges Boudaille , que fueron algunos de sus colaboradores.

Fue una empresa valiente cuando, en 1953, fundamos la revista Cimaise, una empresa a la que trajimos más buena voluntad que medios y experiencia. Todos predecían una muerte prematura y no nos hubiéramos atrevido a garantizarle una existencia tan sólida… Nuestro programa era bastante ambicioso: defender el arte actual tal como aparecía en los salones, las galerías, los estudios de artistas, anunciar las importantes manifestaciones artísticas en Francia y en el extranjero, informar de libros y otras publicaciones. Y, finalmente, ceder la palabra a los propios artistas. 

Y tuvimos que alojar todo esto en pequeños cuadernos de 24 páginas, incluida la portada, cada uno de los cuales estaría decorado con un grabado original” escribió Herta Wescher en 1971 en el número 100-101 de la revista.

 

revista-cimaise-arte-n-48-1960-lucio-fontana-

 

John Koenig  mostró allí sus collages y obras abstractas, junto con pinturas de los ya citados Jack Youngerman y Ellsworth Kelly, pero también de Jeanne Copel, Paul Jenkins, Ida Karkaya o el español Luis Feito.  Jean-Robert Arnaud se convertiría  en el gran defensor de lo que se denominaría, con ese afán de etiquetas tan del mundillo artístico, la Abstracción lírica de la que os habló un poco después.

 

Rafael Canogar – Composición, (1956)

 

ellsworth-kelly-la-combe-

 

 

 

Luis Feito

 

Exposiciones como Divergences inaugurada en 1954, en la que se enfrentaron dos tipos distintos de expresión abstracta dieron pie a un amplio debate en torno a nuevas posibilidades abstractas desarrollado en potentes textos en las páginas de Cimaise.

 

Le Mouvement en la galería parisina de Denise René

 

The legendary “Le Mouvement” exhibition was held in the Galerie Denise René in Paris

 

Al mismo tiempo otro movimiento se gestaba en la Galerie Denise René, galería pionera, conocida desde su creación por la extrema coherencia de sus elecciones estéticas que son ya parte de la historia del arte moderno. En esta galería fue donde se produjo el reconocimiento internacional de las corrientes de abstracción geométrica y cinética , renombrada como Op art en los Estados Unidos, que continúa hoy en día

El 6 de abril de 1955 se inauguró la exposición Le Mouvement en la galería parisina de Denise René. Desde entonces esa muestra sobre la abstracción geométrica se ha venido analizando y debatiendo exhaustivamente, siendo especialmente importante por abrir paso a una nueva forma de concebir el papel del arte en la sociedad que se desarrollaría más tarde en París con el Arte cinético y el Op Art.

 

Méta-Malévich. Jean Tinguely 1954

En esta importantísima exposición se produjo el encuentro de artistas consagrados como Marcel Duchamp, Victor Vasarely y Alexander Calder, con jóvenes como Jean Tinguely, Agam,  Pol Bury,  Jacobsen  y Jesús Rafael Soto. En este encuetro está el origen del Manifiesto Amarillo que marca el acto oficial de nacimiento del cinetismo, una « nueva belleza », “la segunda revolución del siglo después del cubismo“, que reviviendo una tendencia artística presente ya en  las obras de los constructivistas rusos Naum Gabo, Pevsner Moholy Nagy

 

Oeta II. Victor Vasarely 1956

 

Casi todos ellos eran artistas extranjeros interesados en el movimiento y la óptica. Algo muy novedoso es que forzaban al espectador a ser un sujeto activo, liberándole de la contemplación estática y controladora y convirtiéndole además enverdadero creador de la obra mediante un desplazamiento consciente, una interacción con la pieza.

 

Pol Bury

La actividad era divertida y en ocasiones hasta mágica, y eso quedaba lejos de la concepción académica, de la abstracción geométrica y del individualista del Art informel o Art autre. Era una idea alternativa, el principio de un nuevo entendimiento de la relación entre las obras de arte y los espectadores

 

“Le Mouvement (Agam, Bury, Calder, Duchamp, Jacobsen, Soto, Tinguely, Vasarely), curated by Denise René and Pontus Hulten

 

Abstraction lyrique o Art informel

Lo que se conoció como Abstraction lyrique o Art informel en París, hacia 1953, había obtenido una victoria importante. Ese nuevo tipo de arte abstracto, violentamente expresionista y considerado caótico por muchos, se convirtió en el hegemónico en Francia en ese momento, un estilo dominante y avanzado que representaba al París de la modernidad, capaz de revisar el concepto de la Escuela de París, que en aquel momento parecía casi olvidado.

La abstracción lírica incluía a un grupo de artistas que usaban un lenguaje abstracto siguiendo casi una escritura gestual, que antes de la guerra había ya sugerido el movimiento dadá y el espíritu surrealista. Hablamos de Hans Hartung ( 1922 ) y Camille Bryen ( 1936 ), y que se abre con  Wols  a una nueva libertad  plástica de los procesos de la proyección lineal de los colores sobre la tela,

 

Hans Hartung

 

En marzo de 1951 se celebró la gran exposición “Confronted vehemences” en Nina Dausset, donde se presentan por primera vez pinturas de artistas abstractos europeos y americanos ( Bryen , Capogrossi , De Kooning , Hartung , Mathieu , Piers, Pollock , Riopelle , Russel , Wols ).

 

nicolas de stael collage sur fond bleu 1963

 

Este evento estuvo organizado por Michel Tapié , cuyo papel como defensor de esta tendencia, que incluirá en el arte informal , es de suma importancia.

 

Michel_Tapie_1954

 

Este es el estilo de  las obras de Nicolas de Staël, Maria Helena Vieira de Silva y Ed Clark, que estaban trabajando con un sentido refinado de la realidad abstracta. Puede que el mito estuviera evaporándose, pero París seguía atrayendo artistas chinos, japoneses, noruegos o canadienses, llamadas estadounidenses, a pesar del regreso de Jack Youngerman y EllsworthKelly a Nueva York.

 

CHU TEH-CHUN | 20th Century, 1960s

 

Zao Wou-Ki y Chu Teh-Chun estaban introduciendo fascinantes formas chinas en el nuevo planteamiento crítico internacional. Y las marcas extranjeras en las formas abstractas se recibían bien por representar no solo una apertura al mundo, sino también una señal de integración de la cultura parisina, en aquel momento más permeable que nunca a las influencias extranjeras.

 

Artwork by Zao Wou-Ki (1920 – 2013) – Untitled 1961

 

El público y los críticos estaban fascinados con la obra de Maria Helena Vieira de Silva y sus típicos azulejos portugueses, la frescura y la naturaleza monumental de las obras de Anna-Eva Bergman o las formas japonesas de Kumi Sugai.

 

Maria Elena Viera da Silva paris la nuit 1951

 

Kumi Sugai.

 

Kimber Smith Bluebird 1960

 

Ed Clark. Sin Titulo. 1954

 

Las experimentaciones con la abstracción se dirigían hacia obras de un tipo más tenue y transparente, como las de Paul Jenkins, Sam Francis o Simon Hantaï, mientras que Erró reconocía la presencia del centro neoyorquino, si bien en tono jocoso.

 

Sam Francis Blur in Motion II, 1960 oil on canvas

 

Simon Hantaï Archives, Panses (1964-67)

 

The School of New-Par-Yorkis | ERRÓ (1959)

 

 

Congreso Internacional de Escritores y Pintores Negros

 

París será también un lugar donde se debatía el pasado colonial. En septiembre de 1956 se organizó en la ciudad en torno a la revista Presence Africaine, el primer “Congreso Internacional de Escritores y Pintores Negros”, anunciado mediante un cartel diseñado por Picasso.

En el anfiteatro René Descartes de la Sorbona, en París, resonaron las voces de los intelectuales negros más importantes de la época, Léopold Sédar Senghor, Franz Fanon, Richard Wright, Aimé Césaire, Hamadou Ampathé Bâ

 

 

Este primer Congreso de Escritores y Artistas Negros fue una iniciativa del intelectual senegalés Alioune Diop , quien en 1947 fundó la revista Presence Africaine, dedicada a la influencia del arte africano.
Ese mismo año, el poeta francés Léon-Gontran Damas publicó la antología Black Poets of French Expression 1900-1945, y un año después, Léopold Sédar Senghor presentó la antología de la nueva poesía negra y malgache de la lengua francesa, precedida de El Orfeo Negro por Jean-Paul Sartre.

 

La photo officielle du 1er congrès des écrivains et artistes noirs (septembre 1956)

 

Estaba empezando el debate sobre el pasado colonial, que procedería hasta la conclusión de la guerra de Argelia en 1962.

Son los años de la guerra de la independencia de Indochina, de la independencia del protectorado de Marruecos, la guerra de Argelia. El desastroso colonalismo europeo del siglo XIX llegaba a su fin.

 

La Revolución de Argelia en 1962

 

El auge de creatividad y el agudo sentido crítico que se estaba desarrollando en París se interrumpió con discursos sobre la insurrección argelina, iniciada en noviembre de 1954, cuando se produjeron una serie de ataques organizados por el entonces poco conocido Frente de Liberación Nacional, el FNL, varias zonas de Argelia. Las divisiones se hicieron evidentes en Francia con rapidez, y las discusiones hicieron palpable una atmósfera de guerra civil.

 

Les Femmes d’Alger

En diciembre de ese mismo Picasso inició con furia una serie de estudios titulada Les Femmes d’Alger (Las mujeres de Argel) que daría lugar a varias pinturas en 1955. El malagueño, que seguía siendo comunista, tomó como referencia el símbolo del imperialismo decimonónico, la obra de Delacroix Femmes d’Alger, en la que la esclavitud de una mujer en un harén ponía de manifiesto el colonialismo. La versión picassiana tenía un complejo lenguaje doble que mostraba el deseo masculino y la liberación femenina. La libertad era el tema central de este conjunto de obras.

 

 

Hacia 1955 había en Francia periodistas que desvelaban torturas atroces en Argelia encubiertas por el gobierno. Hubo fuertes intentos de censura.

 

Roberto matta la question 1957

 

El artista chileno Matta aprovecho la ocasión y produjo en 1958 una de las imágenes más desgarradoras denuncia de la violencia estatal, La Question. Con su tradicional lenguaje surrealista, logró crear una atmósfera violenta y horripilante que trasladó la fantasía surrealista a la realidad contemporánea.

 

Jean-Jacques Lebel

 

En septiembre de 1960 recorrió el país una petición no solo contra la tortura, sino también por el derecho a no formar parte del ejército francés en Argelia; en otras palabras, en defensa de la insubordinación.

Jean-Jacques Lebel y Alain Jouffroy anunciaron una rebelión en las páginas de una nueva revista  publicada con el nombre de Front Unique. Su manifiesto firmado por 121 personas, titulado “Declaración sobre el derecho a la insumisión en la guerra de Argelia”, era una larga diatriba contra la colonización que concluya con un llamamiento en apoyo del pueblo argelino.

 

Le grand tableau antifasciste collectif

 

Estando en Italia, Lebel tuvo la idea de crear, junto con seis amigos extranjeros residentes en París, una obra colectiva. El Grand tableau antifasciste collectif, con una esvástica bien visible, hablaba de brutalidad, censura y violencia sexual. No tardó en censurase y quedar oculto durante 23 años.

 

Detalle de Le grand tableau antifasciste collectif

 

 

La nueva Bohemia y el Hotel Beat

La Bohemia revivió en París entre 1953 y 1963. Artistas y escritores beatniks se instalaron en un hotel barato y poco convencional de la rue Gît-le-Coeur, en el Barrio latino. Estos, pintores y poetas se congregaron allí para poner en común experimentos investigaciones en el terreno de la autoexpresión.

 

 

Bryon Gysin y su amigo Ian Sommerville utilizaron en el hotel su famosa “máquina de sueños”, hechas de cartón recortado, luz y un tocadiscos, que sirviéndose de destellos, transportaba al espectador a otra dimensión. Sus dibujos pretendían producir una reacción similar mediante la yuxtaposición de formas parpadeantes que aceleraba la mirada.

 

Ian Sommerville and Brion Gysin 1962

 

“En el refugio del Hotel Beat trazaron muchas de las rutas que iba a seguir la generación de los 60: el empleo recreativo de drogas y los experimentos con las psicodelia, la investigación de la magia y el misticismo en todas sus formas, los derechos de los gays y la libertad sexual para los jóvenes.”

                              Bryan Milles, The Beat Hotel.

 

Allen Ginsberg in a room of the Beat Hotel, Paris, December 1956, photo by Harold Chapman

 

Allen Ginsberg y Peter Orlovsky se quedaron allí por primera vez en 1957 y pronto se les unieron William S. Burroughs , Derek Raymond , Harold Norse Gregory Corso , así como a Sinclair Beiles . Fue aquí donde Burroughs completó el texto de Naked Lunch  y comenzó su colaboración de por vida con Brion Gysin . También fue donde Ian Sommerville se convirtió en el “asesor de sistemas” y amante de Burroughs.

 

Gregory Corso en su habitación del Beat Hotel, en Paris. 1957. © Allen Ginsberg

 

William S Burroughs y Brion Gysin

 

Michael Portman, Ian Sommerville, y William Burroughs en Londres, 1966.

 

En ese mismo periodo, mientras Pierre Restany inventaba el Nouveau Realisme a partir de la emergente cultura consumista, Nancy Spero y Leon Golub producen en Francia una variante del realismo crítico, por oposición al expresionismo abstracto

 

Nancy Spero Leon Golub Our City Dreams

Leon Golub Head IX 1963

El realismo de Golub era un intento de recuperar el diálogo en una democracia amenazada por demagogos como su compatriota norteamericano y enemigo, Joseph McCarthy. Su versión concreta del realismo, que hacía alusión a la era atómica, logró activar el pensamiento y la reacción en el mundo contemporáneo.

 

Critica de la sociedad de consumo: La respuesta europea al Pop Art

La critica de la sociedad de consumo contemporánea era lo que diferenciaba el arte parisino del Pop Art estadounidense. Aunque a mediados de los años sesenta se criticaba a París por mostrar ya claros síntomas de haber dejado de ser el centro del arte moderno, la obra crítica producida por una generación nueva y amplia de artistas nacidos en el extranjero devolvía el optimismo.

 

The Background of Pollock by Erro, 1967, France, Paris, Musee National d’Art de Moderne

 

Eduardo Arroyo, Erró, Peter Klassen, Christo, Joan Rabascall, Antonio Berni, Soto o Jaume Xifra, entre muchos otros, remodelaban la imagen del viejo París para dar forma a un espacio crítico apasionante.

 

Joan Rabascall ‘Mass Media’, 1967

 

Rabascall, que en sus collages recurría a noticias e imágenes publicitarias, participaba de la  mise en question de la sociedad de consumo contemporánea,

 

antonio berni juanito laguna va a la ciudad 1963

como hacia Antonio Berni al emplear con humor objetos desechados y basura para documentar lo injusto de la vida cotidiana.

 

Eduardo-Arroyo-Los cuatro dictadores

En mucha de la producción de esa nueva generación hay un claro sentido del humor, parodia y en ocasiones ironía, como puede verse en la obra abiertamente política de Eduardo Arroyo

 

hervé Telemaque. Petit célibataire un peu nègre et assez joyeuse 1964

 

Bueno y así acabamos la segunda entrada sobre París a pesar de todo,la exposición del Reina Sofía

 

Larry Rivers | French Money (Nero) (1962)

Dorothea Tanning detrás de las puertas invisibles en el Museo Reina Sofía

Dorothea Tanning , detrás de las puertas invisibles en el Museo Reina Sofía

 

 

Hoy os quiero hablar de otra de las grandes exposiciones del otoño madrileño: la exposición Detrás de la puerta, invisible, otra puerta que el Museo Reina Sofía dedica a la figura de la artista estadounidense, Dorothea Tanning, hasta el 7 de enero de 2019 y que, después de pasar por Madrid,  llegará en primavera a la Tate Modern de Londres.

 

Autorretrato

Y es una gran exposición porque no sólo es la primera retrospectiva de la artista en nuestro país, sino también la mayor retrospectiva que le han dedicado nunca en ningún tiempo y lugar, ya que incluye más de 150 obras que abarcan todos los medios artísticos en los que Dorothea Tanning trabajó: pinturas, dibujos, decorados para ballets, sus interesantes esculturas blandas, instalaciones, películas, e incluso sus colaboraciones como publicista.

 

Decorado para Bayou, un ballet de George Balanchine

Las obras además abarcan un notable arco temporal pues la más antigua es de 1930 y la más reciente de 1997, lo que implica casi siete décadas de creación plástica constante, que sólo pasados los noventa años dejaría un poco de lado para concentrase más en la creación poética  refiriéndose a sí misma con elegante ironía como «la más vieja de los poetas emergentes».

 

Dorothea Tanning, en su taller de Huismes, Francia Fotografía de Lee Miller

Tanning sin embargo figura en los libros de historia del arte como una de las figuras más importantes del movimiento surrealista, aunque ella ha matizado siempre esa etiqueta- Primero en cuanto al concepto de mujer artista:

No existe nada ni nadie que se pueda definir así. Es una contradicción tan evidente como la de hombre artista o la de elefante artista. Puedes ser mujer y puedes ser artista; pero lo primero te viene dado y lo segundo eres tú.”

 

The Guest Room — Dorothea Tanning 1950-52

En cuanto a la etiqueta surrealista, en el año 2002, cuando Dorothea tenía ya 92 años (murió con 102), le preguntaron qué opinaba al respecto y contestó:

“Es como si lo llevara tatuado. Aún creo en la idea surrealista de que hay que esforzarse por sondear las profundidades de nuestro subconsciente para descubrir quiénes somos. Pero, por favor, no digan que soy una abanderada del surrealismo”.

 

Max Ernst y Dorothea Tanning Foto de Irving Penn 1947

Y es que Dorothea Tanning creía, como Montaigne, que “es difícil ser siempre la misma persona”. Si precisamente algo transmite la exposición del Reina es como esta artista prodigiosa supo reinventarse a sí misma varias veces a lo largo de su trayectoria, cosa nada fácil cuando pasó casi 35 años al lado de su prometeico marido, el gran Loplop, Max Ernst. Leonora Carrington, que como ya os conté en una entrada anterior fue también pareja de Max Ernst, como nos relata Elena Poniatowska en su libro, confesaba que si se quedaba en Nueva York, a la sombra de Max, sólo sería su proyección. Sin embargo, Dorothea, a pesar de lo tormentoso que es vivir junto a genio como Ernst, supo estar a su lado hasta su muerte.

 

Max Ernst y Dorothea Tanning, en Oak Creek Canyon. Foto de Lee Miller

 

Es curioso, además de afortunado y necesario, la cantidad de exposiciones que últimamente se han venido dedicando a ese grupo portentoso de mujeres creadoras que fueron codo con codo con sus congéneres masculinos dentro del grupo surrealista. A pesar de ese machismo subyacente que, André Breton a la cabeza, quiso ver en en l’Éternel Féminin, una fuente de inspiración, ese grupo de mujeres se resistió a verse a sí mismas como simples musas.

 

Four Women Asleep (left to right Lee Miller, Leonora Carrington, Ady Fidelin and Nusch Eluard)

 

Solo en el último año hemos podido ver más de seis exposiciones, hasta donde yo sé, dedicadas a las obras de este grupo de mujeres extraordinarias: la exposición colectiva que les dedicó en Museo Picasso de Málaga, con un título categóricamente revelador, Somos plenamente libres. Las mujeres artistas y el surrealismo con obras de Eileen Agar, la fascinante Claude Cahun, la gran chamana Leonora Carrington, Germaine Dulac, Leonor Fini, Valentine Hugo, Frida Kahlo, Dora Maar, Maruja Mallo, Lee Miller, Nadja, Meret Oppenheim, Kay Sage, Ángeles Santos, la propia Dorothea Tanning, Toyen, Remedios Varo Unica Zürn; la maravillosa exposición retrospectiva del Museo de Arte Moderno de México dedicada a Leonora Carrington titulada Cuentos Mágicos que estuvo hasta el mes de septiembre y  que sigue todavía en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey y que ha sido continuada en el primero por la actual Adictos a Remedios Varo. Nuevo legado 2018, exposición que estará abierta  hasta febrero 2019. Pero también podríamos referirnos a la exposición sobre el papel creador de la siempre denostada Gala Elouard Dalí en la recientemente clausurada exposición Gala Dalí. Una habitación propia en Púbol en en Museo Nacional de Arte de Cataluña o la recientemente inaugurada Lee Miller y el surrealismo en Gran Bretaña en la Fundación Joan Miró. Una auténtica y feliz oleada de recuperación de algunas de mis artistas favoritas, a la que se suma esta exposición del Reina Sofía.

 

 

Precisamente fue una exposición sobre mujeres artistas organizada por Peggy Guggenheim para su galería Art of this Century la que propició el encuentro entre su entonces marido Max Ernst y Dorothea Tanning. En aquella exposición, 31 Women,  en la que Georgia O’Keeffe se negó a exhibir como “mujer artista”,  el grupo de artistas seleccionadas representaban dieciséis nacionalidades, y todas menos una,  Djuna Barnes tenían menos de treinta años. Estaban no sólo Dorothea Tanning, sino muchas  de las que he nombrado ya como Valentine Hugo , Frida Kahlo , Kay Sage ,  Leonora Carrington , Meret Oppenheim o Leonor Fini , sino otras tantas más como Jacqueline Lamba, la mujer de Breton,   Maria Elena Vieira da Silva ,  la fascinante Elsa von Freytag-Loringhoven , a la que dediqué una entrada anterior, Louise Nevelson , Eyre de Lanux,  la serbia Milena Pavlović-Barili, Sophie Teuber-Arp , Julia Thecla , Irene Rice Pereira e incluso la propia hija de Peggy,  Pegeen Vail Guggenheim. Un crítico de la revista Time se negó a cubrir el programa porque, según él, no había artistas dignas. En 1997 sin embargo se hizo un remake de aquella exposición seminal titulado Art of this century : the women en la casa de los Hampton de Jackson Pollock y Lee Krasner.

 

Birthday. 1942. Philadelphia Museum of Ar

 

 

Fue precisamente para preparar esa exposición por lo que Max Ernst visitó a la joven Dorothea en 1942.  Max se fijó en este autorretrato de arriba y le preguntó cómo se titulaba. Cuando Tanning contestó que no lo había pensado, él decidió bautizarlo como Birthday. El cuadro estaba muy influido por la “ilimitada extensión de posibilidades” del surrealismo que Tanning había descubierto en la famosísima y trascendental exposición Fantastic Art Dada Surrealism del MoMa de Nueva York en 1936. De hecho había intentado  viajar a París para intentar relacionarse con sus principales exponentes, pero la Segunda Guerra Mundial le obligó a regresar a EEUU, como, por otra parte, hicieron la mayoría de los principales miembros del Surrealismo. En este su primer gran cuadro, y el primero de la exposición y el que ha servido para darle título, Dorothea ya muestra su fascinación por las puertas . En un principio se trataba de un portal de acceso a un País de las Maravillas de sueños y de metamorfosis, fruto de la pasión de la artista por el cuento de Lewis Carroll. Con la madurez, sin embargo, las puertas que fueron un motivo recurrente en sus cuadros pasaron también a simbolizar una cueva demoníaca y más tarde un símbolo erótico por su capacidad de aislar el espacio privado del público.

 

Max Ernst y Dorothea Tanning jugando al ajedrez. Fotografía de Bob Towers,

 

Después de ese breve encuentro, Max y ella pasaron varias horas jugando al ajedrez hasta que dejó de nevar. “Los días sucesivos nos dedicamos a jugar al ajedrez sin parar. Las capas calicinales de una cáscara antigua, o el decoro, me mantuvieron sentada en aquella silla puritana en lugar de tumbada en la cama. Hasta que pasó una semana y entonces ya vino para quedarse“, escribiría Tanning en sus Memorias. “Solo tardó unas horas en mudarse. No se habló del tema. Fue como si de repente él hubiese encontrado su casa”.

 

A Mrs. Radcliffe Called Today, 1942

 

Dorothea Tanning nació y se crió en Galesburg, Illinois. De ahí pasó a Chicago y luego a Nueva York en 1935, donde trabajaría haciendo dibujos publicitarios para Macy’s.  Impresionado por su creatividad y talento para ilustrar los anuncios de moda, el director de arte de  Macy’s la presentó al propietario de la galería, Julien Levy , quien se ofreció de inmediato a mostrar su trabajo en dos exposiciones individuales (en 1944 y 1948), y también le presentó al círculo de emigrados surrealistas cuyo trabajo también se expuso en su galería de Nueva York, incluido el pintor alemán Max Ernst. Algunos de estos trabajos publicitarios también pueden verse en la muestra.

 

 

 

Tres años después se casó en Hollywood con Ernst, en una doble boda en la que también se casaron Man Ray y Juliette Browner. El suyo fue un matrimonio enriquecedor y en ocasiones tormentoso que relató tanto en sus escritos como en su pintura.

 

Dorothea Tanning, Max Ernst, Man Ray, and Juliet Browner, Hollywood, California

 

El ajedrez fue el juego de habilidad que ambos eligieron para mandarse mensajes a través de sus cuadros. La muestra del Reina Sofía dedica una sala entera a esta temática en la que destacan varias piezas, desde el ajedrez diseñado por Max

 

hasta algunos cuadros como este Fin del juego (1944), donde un zapato de satén blanco destruye a un obispo simbolizado con un alfil y, por extensión, a la Iglesia y a sus códigos morales.

 

Endgame, Dorothea Tannin 1944

O este otro delicioso Max in a blue boat de 1947 donde es posible ver la cabeza de Dorothea abajo junto al tablero de ajedrez mientras en el blanco de las velas se intuye al  pajaro Loplop, trasunto del propio Ernst al que pinta como un Prometeo con el fuego saliendo de sus manos en un paisaje casi infinito.

 

Dorothea Tanning, Max in a Blue Boat, 1947, Max Ernst Museum, Brühl

 

Dorothea en sus memorias, que precisamente tituló como el cuadro por el que conoció a Max, Birthday, describe al ajedrez como “algo voluptuoso y cercano a la verdad”.  El ajedrez era una fijación de amigos. Dorothea Tanning y Max Ernst tenían una buena pandilla vanguardista de amigos en Nueva York entre los que se encontraban el enigmático  Joseph Cornell, las parejas formadas por la insólita Leonor Fini y su escritor polaco, Konstantly Jelenski, Marcel Duchamp y su esposa, Teeney, que se habían conocido gracias a Dorothea, el galerista Julien Levy  y su mujer, y el extravagante Yves Tanguy y la pintora Kay Sage, entre otros. Casi nada.

 

 

El cuadro Fin de Partida que os he colgado más arriba se expuso por primera vez en la exposición que Julien Levy montó en su galería sobre el Ajedrez a finales de 1944. La exposición se llamó The Imagery of Chess. Organizada por Marcel Duchamp, Julien Levy y Max Ernst,  incluyó obras de más de 30 pintores, fotógrafos, escultores, críticos y compositores, entre otros. Cada obra de arte creada o interpretada  se inspiraba y/o desafiaba nociones preconcebidas del ajedrez. Aunque algunos de los artistas participantes (Alexander Calder, Man Ray, André Breton y los organizadores) eran bien conocidos en ese momento, otros como Matta, Arshile Gorky, Robert Motherwell y John Cage emergerían entonces como figuras significativas. La exposición fue superpublicitada e incluso bien recibida por el mundo del ajedrez profesional.

 

Levy Chess Tournament. A la derecha Dorothea Lange, la única mujer jugando, y Max Ernst

Durante la muestra se celebraba el Campeonato Mundial de Ajedrez con los Ojos Vendados con cinco partidas simultáneas entre el maestro ruso Koltanowsky con los ojos vendados contra Alfred Barr, Max Ernst, Julien Levy, Dorothea Tanning y Frederick Kiesler con los ojos bien abiertos, y todos  a su vez monitoreados por Marcel Duchamp. El aire de esa galería debería cortarse con cuchillo y guardarse al vacío y lujosamente embotellado.

 

Henri Cartier Bresson Los Ernst en Sedona

Pero Max era chico de campo y pronto optaron por asentarse en a Sedona en Arizona, Cuando uno ve el paisaje tras la sencilla casa en la foto tomada por Cartier Bresson, no le quedan muchas dudas del porqué. En un viaje en automóvil desde Nueva York a California, cruzaron el desierto de Sedona y Max se sintió fascinado al descubrir que lo que había pintado en sus obras estaba vivo allí, lejos de las multitudes. No había donde quedarse en Sedona en ese momento, ni siquiera casas en la zona, y era una locura pensar en vivir allí, en medio del desierto, pero Max decidió que tenía que construir una casa allí mismo, al lado de los paisajes que le habían inspirado, antes incluso de saber que existían.

 

Dorothea Tanning, Autorretrato, 1944 · San Francisco MOMA

 

Compraron un poco de tierra y construyeron una pequeña casa, a la que Tanning llamaba Capricorn Hill, aunque no estaba segura de por qué. Como escribió en su autobiografía:

La casa estaba, si no torcida, al menos algo torpemente colocada, atrapada en un paisaje de una grandeza roja y dorada tan impresionante que su existencia solo podría ser una cuestión breve, un escarabajo de tableros marrones y techo de hoja de lata  a la espera de su metamorfosis. Colocada en lo alto de la colina, bifurcando los vientos y bastante amistosa con las estrellas que se balanceaban sobre nuestra mesa exterior como lámparas de araña.”

 

“ Max Ernst y Dorothea Tanning con la escultura Capricornio, Sedona, Arizona, 1948 Foto de John Kasnetzis ”

 

Ernst siempre convirtió las casas en las que vivía en obras de arte: esculpió extrañas criaturas alrededor de su casa en el sur de Francia con Leonora Carrington como os conté en una entrada anterior, pintó frescos en todas las paredes de la casa de Paul Eluard mientras estuvo allí, y la casa de Sedona, Arizona, no sería una excepción. Max hizo enormes esculturas que adornaban el patio y disfrutó de uno de los períodos más productivos de su vida.

 

 

Dorothea Tanning en su estudio, Sedona, Arizona. Foto de Lee Miller. 1946

También para Dorothea fue una época enormemente prolífica. Como este Maternidad que está pintando en la fotografía de Lee Miller y para la que Max escribió un hermoso poema que termina así:

Con vestido blanco y glorificados por lágrimas pútridas.
por palabras infantiles y el licor
de las creencias populares
de las creencias populares como tu y yo
por la autoridad satisfecha
y la aburrida fertilidad
… o mejor nos vamos  en silencio
Despreocupadamente la puerta 
Otra vez las puertas….

Maternidad

O este fascinante A Very Happy Picture (Un tableau très heureux) donde una pareja camina contra viento y marea en un espacio casi metafísico de una estación de tren casi a la manera de De Chirico.

 

A Very Happy Picture (Un tableau très heureux)

“Para algunos, la palabra representación se ha convertido en un estigma”, escribía Dorothea Tanning en un diario de esa época.

Pero solo un pensador muy limitado podría creer que es la única expresión actual posible. ¿Qué hay del enigma humano, de la magia de la alucinación, de los poderes del ojo, de la desconcertante conciencia del hombre, de las relaciones entre los seres humanos, los animales y todos los seres vivos, incluidas las piedras? ¿Qué hay del amor? … ¿del amor por las cosas putrefactas, del amor por el artificio, del amor perverso? ¿Qué pasa con la violencia, los acontecimientos trascendentales, la locura repentina o las visiones?  
Cuando pinto, trato de representar mis sentimientos sobre algunas de estas cosas. La eternidad deja muy poco tiempo para completar la exploración.

Teatro de Juguete para Julien Levy

También puede verse en la exposición este precioso teatrillo de juguete que la pareja creó con la colaboracion de William Copley, que pasaba la Navidad  en la casa de los Ernst en Sedona,  como regalo para su amigo Julien Levy en Nueva York. No se sabe cuál de los artistas hizo el teatro en sí, pero los maravillosos rollos hechos de collages, pensados para ser desenrollados en los husos ocultos detrás del proscenio, están firmados por cada uno  de ellos. En la foto, en el centro del escenario, cómo no, una imagen de Max. También se puede ver en la exposición una carta collage de Joseph Cornell para Dorothea.

 

Carta Collage de Joseph Cornell a Dorothea Tanning

Por pequeña que fuera la casa, que Dorothea bautizó como Capricorn Hill tuvo frecuentes visitantes  del mundo de las artes como Henri Cartier-Bresson, Lee Miller, Roland Penrose, Yves Tanguy, Kay Sage, Pavel Tchelitchew, George Balanchine y Dylan ThomasGeorge Balanchine le encargó entonces sus primeros diseños para sus ballets que también pueden verse en la exposición.

 

Dorothea Tanning Untitled (Costume Design for Bayou), 1951

 

También experimentó con la litografía como este Bateau blue de 1950, donde se puede ver la influencia de las técnicas de su marido. Max Ernst

 

DOROTHEA TANNING (1910-2012) Bateau bleu lithograph in colors, on Arches paper, 1950,

 

También participó el matrimonio en el rodaje de algunas películas de vanguardia como 8×8: A Chess Sonata in 8 Movements, de Hans Richter y Jean Cocteau y Dreams that money can buy (Sueños que el dinero puede comprar), de Hans Richter, una serie de secuencias oníricas sirven como despliegue plástico de algunos de los mejores artistas del siglo XX, Max Ernst, Marcel Duchamp, Man Ray, Alexander Calder, Darius Milhaud y Férnand Léger, que mezclan las atmósferas oníricas con pasajes propios del cine negro o el fantástico. Ambas películas se proyectan en la muestra.

 

 

Fotograma de la pelicula de Hans Richter Dreams That Money Can Buy con Dorothea y Max

 

Luego viene una sección que han titulado La femme enfant cuyo motivo central  es la niña-mujer, en las pinturas y escritos de Tanning. Comparable a Alicia en el país de las maravillas, esta niña vive en un “mundo de asombro perpetuo”.  Aquí está uno de sus cuadros más conocidos, este Eine Kleine Nachtmusik de 1943 que proviene de la Tate Gallery, donde una niña y una muñeca con el pelo electrificado y vestidos victorianos rotos son conducidas a una puerta medio abierta. Al igual que el girasol retorcido, las niñas simbolizan la fuerza de la naturaleza, desafiando la fertilidad.

 

Eine Kleine Nachtmusik 1943 Dorothea Tanning 1910-2012 Purchased with assistance from the Art Fund and the American Fund for the Tate Gallery 1997 http://www.tate.org.uk/art/work/T07346

Otros cuadros de está sección son The magic flower game de 1941, The guest room (que os puse más arriba) o Childrens game de 1942

 

Dorothea Tanning, The Magic Flower Game 1941

 

Children’s game 1942

 

Más adelante, la exposición explora la subversión de la institución de la familia en una sección que titulan La novela familiar . En estas obras, el mantel blanco adquiere un significado subversivo propio en las escenas domésticas donde la imaginación distorsiona y expande el género de la naturaleza muerta.

 

Some Roses and Their Phantoms 1952

La artista explicó en el año 2000:

“[Mientras era una niña en Galesburg, Illinois] Había una larga mesa de comedor que el domingo, especialmente cuando el pastor venía a cenar, se cubría primero, con un hule y luego con un gran mantel blanco y reluciente. Lo sacudían y lo colocaban, alisando los pliegues que formaban una rejilla suave de extremo a extremo. Esta red seguramente demostraba que el orden prevalecía en esta casa“.

 

The Philosophers 1952

En Some Roses and their Phantoms – Algunas rosas y sus fantasmas – (1952), Poached Trout – La trucha hervida -(1952) y The Philosophers – Los filósofos – (1952) el hogar se convierte en el espacio surrealista por excelencia, su familiaridad se vuelve extraña

 

Portrait de famille 1954. Centre Pompidou

En Family portrait -Retrato de familia- (1953-54), por ejemplo, el padre es escenificado en esta ordenada mesa como una figura autárquica gigantesca.

 

Tango Lives

En Vidas de Tango se exhiben los trajes y escenografías de Tanning para los ballets del coreógrafo ruso George Balanchine Night Shadow -La sombra nocturna- (1946), The Witch – La bruja- (1950) y Bayou (1952), así como pinturas al óleo en las que surge un nuevo sentido del movimiento. Sus diseños teatrales fueron muy celebrados. también colaboró con el actor y director francés Jean Louis Barrault en una adaptación de la obra Judith (1961)

A partir de 1955 su obra da un giro fundamental cuando las minuciosas pinturas que había pintado hasta entonces, de inspiración en los cuentos góticos, dieron paso a nuevas formas expresivas. En Tango Lives -Vidas de tango (1977)-, obra que da título a la sala, el color empieza a dominar sobre la línea y las pinceladas imprecisas permiten que los cuerpos y los tejidos y adopten un matiz barroco. En ella, un hombre y una mujer desnudos se funden para crear una figura expresiva, y sus brazos y sus piernas se confunden con el espacio que los rodea, en una alusión a las posibilidades ilimitadas del deseo y de la imaginación.

 

Le Mal oublié 1955

En 1949, Tanning y Ernst se mudaron a Francia, donde repartieron su tiempo entre ParísTouraine , y regresaron a Sedona por intervalos entre principios y mediados de los cincuenta.Vivieron en París y luego en la Provenza hasta la muerte de Ernst en 1976 (había sufrido un derrame cerebral un año antes), después de lo cual Tanning regresaría a Nueva York. En parte volvieron a Francia porque todos los esfuerzos de Max Ernst por tener la ciudadanía estadounidense fracasaron. La ley McCarran-Walter de 1952 promulgada durante la era McCarthy mantuvo un sistema de cuotas para las nacionalidades y regiones, considerando qué grupos étnicos eran inmigrantes deseables. Max era alemán y tuvo problemas, así que decidieron volver a Francia. Allí y a partir de una exposición de Dorothea en la galeria londinense de Arthur Jeffress, comenzará lo que algunos llaman el período prismático de su carrera que empezó con el cuadro Le Mal oublié de 1955.

 

Tempête en jaune

 

Alrededor de 1955, mis lienzos literalmente se astillaron. Sus colores salieron del armario, podría decirse, para abrir los rectángulos a una luz diferente. Eran prismáticos, superficies donde oculté, sugerí y floté mis iconos y preocupaciones persistentes, en otra de las mil maneras de decir las mismas cosas.

 

Insmomnies 1957

 

…Mis composiciones pintadas comenzaron a cambiar y fusionarse en una complejidad cada vez mayor de planos. El color era ahora una primera prerrogativa: un lienzo blanco pegado a la pared en Sedona sería azul y violeta y un cierto óxido rojo seco. Tendría que ser vertical. Tampoco estaría del todo allí, de inmediato. Quería guiar el ojo hacia espacios que se escondieran, se revelaran, se  transformaran todos a la vez y donde hubiera alguna imagen nunca antes vista, como si hubiera aparecido sin mi ayuda. Estaba muy emocionada y lo titulé Insomnias .

 

Tamerlan 1959

 

Las superficies lisas de lo que había estado haciendo hasta entonces comenzaron a cambiar. Era como un juego: ocultar y revelar mis imágenes familiares, flotarlas en la niebla o las tormentas. Me sentí como un mago, solo para sacar estas formas de la nada con mi pincel y pintura. La pintura tiene un poder real, solo la alquimia de la mezcla de colores, infinitamente, de modo que las piezas se unen, poco a poco para producir sorpresas, bestias o dioses; elige tu opción.

 

Dorthea Tanning. Ignoti Nulla Cupido, 1960

 

Cuando me paré frente a este gran lienzo blanco, el juego de prismas me había dominado. Ni siquiera sé si era un juego más. Parecía tan desesperado, a veces. Me llevó lejos, hasta el momento en que ni siquiera tuve que elegir lo que habría allí, simplemente me zambullí, y entre las formas que aparecieron estaban estas cosas, que presidían como amigos en un picnic.

 

Chiens de Cythère 1963

Si embargo la figura humana y el desnudo femenino, sobre todo, nunca llegaron a desaparecer del todo.

Verás, cuando pinto desnudos a la deriva, es una afirmación acerca de ser humano. Algunas personas piensan que es una declaración sobre ser sexy. Es una obsesión del establecimiento general, no tan cultural, que casi todo lo que hacemos  que es inexplicable debe reducirse a la sexualidad, y eso es absurdo. Ciertamente el sexo es muy fuerte, nunca diría que no lo es, pero, después de todo, hay otros anhelos, con nombres como gloria, incandescencia, amor y conocimiento. Me gusta pensar que sientes algo de esto cuando miras mis cuadros.

 

Far from 1964

 

Para entonces, había estado encontrando un verdadero placer en el movimiento tumultuoso de los cuerpos combinados con yuxtaposiciones de color más asertivas y de colores más cálidos. Creo que fue una tarde de primavera; y yo estaba en mi hermoso estudio nuevo en la rue de Lille. Afuera, la gente se quitaba los abrigos y las bufandas, los bulevares parecían perezosos llenos de cochecitos de bebé, e incluso las chicas jóvenes eran como flores silvestres, todas con colores y espíritus explosivos. Al pintarlos, me sentí como una coreógrafa.

 

la Descente dans la rue 1968

 

Philosophie en plein air 1969

En 1969 se produjo otro giro fundamental en su carrera a raíz de una intuición que tuvo durante un concierto de Karlheintz Stockhausen dirigiendo su pieza, “Hymnen” en la Maison de la Radio.

Girando entre los sonidos sobrenaturales de “Hymnen” estaban las formas orgánicas y terrenales que yo haría, que tenía que hacer, de tela y lana; Lo vi con tanta claridad,  materiales vivos que se convertirían en esculturas vivas, su vida útil se parecía a la nuestra. Fugaces y frágiles. De repente me sentí contenta y poderosa mientras miraba alrededor. Nadie sabía lo que estaba pasando dentro de mí.

 

Xmass 1969

 

Aquella fue la génesis de lo que se convirtieron en cinco años de actividad escultórica. Continuando en mi estudio en Seillans, el trabajo no involucró lienzos o pinturas familiares, sino lana con cardas y longitudes infinitas de sensuales tweeds, cuyo corte proporcionó emociones de un tipo muy cercano a la lujuria con el peligro que esto conllevaba.

 

Vista de la sala de las esculturas de tela

 

Etreinte-Abrazo-1969

Ella sabía que este tipo de escultura tiene una corta durabilidad en el tiempo.

En efecto, durarán tanto como una vida humana: la vida de alguien “delicado”. Pero no es un desafío, aunque me parece que estar obsesionada con la durabilidad de un trabajo no es algo que me atraiga. A menudo me dicen: “Qué pena que tus esculturas no sean más sólidas”. Bien podrían decir “muertas” o “paralizadas”.

 

De quel amour 1969

Cousins. Primos 1970

Empezó a dar forma a una serie de esculturas blandas que confeccionaba con telas baratas que había comprado en los mercadillos del barrio de Montmartre los años que vivió en París con Max. Tenía franela, lana, polipiel, pelotas de pimpón y hasta con piezas de rompecabezas, aunque por encima de todo le encantaba el tweed. Era un material diferente, resistente, duradero, fácil de manipular. Por una parte, favorecía la construcción física del contraste entre lo rígido y lo carnoso, entre el interior y el exterior, y por otra, funcionaba bien como material “lento”: orgánico, cálido, confeccionado a mano, en colores tierra… El tweed encerraba una naturaleza detectivesca a lo Sherlock Holmes, cierto misterio que ella veneraba, y se empezaba a utilizar, despojado de las connotaciones patriarcales y aristocráticas, por algunos diseñadores de moda en minifaldas, pantalones para mujer y abrigos de vuelo.

 

Verbe 1970

 

Era un canto al futuro y, a la vez, a lo atemporal, y se desmarcaba del plástico sintético de Yayoi Kusamay de las lanas de Sheila Hicks, dos artistas de su generación que despuntaban también en la escultura blanda y en esa tendencia que Lucy Lippard empezó a llamar fantasía funky: una práctica de mujeres artistas, en favor de la imaginería doméstica y que funcionaba como alternativa a la corriente radical de los artistas pop masculinos del momento: Warhol y compañía.

 

Nue couchée 1969-70 Dorothea Tanning Tate gallery

 

Estas esculturas representan para mí dos o tres tipos de triunfo: 
1. el triunfo de la tela como un material para un propósito elevado, 
2. el triunfo de la suavidad sobre la dureza, porque una escultura dura puede tener la voluptuosidad táctil de una suave, 
3 .y el triunfo del artista sobre su material volátil, en este caso un paño vivo.

 

Emma

 

El culmen de este trabajo sería la instalación Hôtel du Pavot, Chambre 202

 

Hôtel du Pavot, Chambre 202, 1970-73. Museo Nacional de Arte Moderno, Centro Georges Pompidou, París

 

El trabajo está relacionado directamente con una canción popular de su infancia.

En la habitación doscientos dos.
Las paredes siguen hablándote
Nunca te diré lo que dijeron.
Apaga la luz y ven a la cama. 

Escrita en la década de 1920, la canción lamenta el destino de Kitty Kane, la ex esposa de un gangster de Chicago, que se envenenó en la habitación 202 de un hotel local. La obra que se encuentra desde 1977 en el Centro Georges Pompidou, París es una instalación ambiciosa formada por distintas piezas.

 

Mesa Trágica (Mesa Trágica) de Hôtel du Pavot, Chambre 202

Révélation ou la fin du mois (Revelación o El fin del mes) de Hôtel du Pavot, Chambre 202

 

Dorothea Tanning y Max Ernst, Seillans, Francia 1972

 

En 1975 los Ernst regresaron a París después de que Max sufriera un ictus cerebral que le dejó con cierta parálisis. Murió un día antes de su 85 cumpleaños, el 1 de abril de 1976 en París. Dorothea se enfrentaba a un futuro solitario en Francia. “Go home,”, según ella misma cuenta, le dijeron los tubos de pinturas, los lienzos y los pinceles.

 

Portrait de famille (Family Portrait) 1977

Dorothea volverá a pintar. Sus lienzos tienen ahora un aire más clásico, casi barroco.

Notes for an Apocalypse 1978

 

“Mi vida ahora es tranquila y serena … Aunque, sobre todo, trabajo. En los últimos cinco años he sido más productiva. Es como si, y odio siquiera pensar esto, ahora que estoy sola, realmente pudiera hacerlo, realmente lograrlo. Extraño, ¿no? Pero me estoy llevando bien con la edad, y no podré pintar por mucho tiempo. Tal vez estoy haciendo todo lo que hago porque siento que no me queda mucho tiempo. Nunca fui madre, ya sabes, así que nunca dejé una cadena de personas. Pero creo que dejar una serie de pinturas no es algo malo “

 

Door 84 1984

Fotografía de Hans Namuth. 1986

En 1986 publicaría sus memorias con el título de Birthday por The Lapis Press, Santa Mónica. Tenía entonces 76 años, una buena edad para escribir las memorias. Aún viviría sin embargo 26 años más.

 

On Avalon 1987

La exposición casi se cierra con otro autorretrato simbólico: este Mujer artista, desnuda, de pie de 1985-87

Mujer artista, desnuda, de pie 1985-87 Óleo sobre lienzo

 

Dorothea aún seguiría pintado hasta cumplidos los noventa. Su última gran obra es una serie de 12 lienzos a gran escala pintados durante seis meses que representan flores imaginarias, un poco a lo Georgia O’Keeffe inspiradas en poemas de 12 poetas contemporáneos y publicadas con estos en Another Language of Flowers (George Braziliers, Nueva York)

 

Crepuscula glacialis (var., Flos cuculi) 1997

 

Un nuevo híbrido de flores siempre ha ocasionado la celebración de jardineros y botánicos aficionados en todas partes. Es difícil pensar en algo más inocentemente irresistible que una flor, nueva o familiar, mientras que una imaginada seguramente debe traer un escalofrío especial de emoción. O así lo pensé, en el día de junio cuando una flor así creció en mi mente y exigió ser pintada. Una vez iniciado, el experimento se ensanchó en todo un jardín. Florecieron todas al mismo tiempo, como para competir con un corto verano, y pronto había doce lienzos de doce flores esperando ser nombrados…Así que cuando estas doce flores pintadas se revelaron sobre el lienzo, inmediatamente me di cuenta de que cada una necesitaba un nombre y un significado que solo un poeta podía dar…Y así sucede que han tenido la suerte de ser identificadas y bendecidas con las palabras de doce poetas, amigos de la artista, que les han dado su voz: Otra lengua de las flores, para otro jardín.

Con el aliento de su amigo y mentor James Merrill,  Tanning comenzó a escribir su propia poesía en sus años ochenta, y sus poemas se publicaban regularmente en revistas literarias. En sus últimos años, moriría con 102, se centró en la producción literaria.  En 2001, escribió una versión ampliada de sus memorias llamada Entre vidas: un artista y su mundoUna colección de sus poemas, Una tabla de contenido y una novela corta, Chasm: A Weekend , se publicaron en 2004. Su segunda colección de poemas, Coming to That , fue publicada por Graywolf Press en 2011.

 

 

Para terminar valga un poema titulado «Secreto», aquí en traducción de Marta López Luaces:

En uno de esos cumpleaños, uno de los tantos que he tenido,
volvía de la fiesta a casa por el parque,
satisfecha por haberme resistido a mencionar el cumpleaños:
¿por qué recibir felicitaciones tan sólo por vivir?

Sombría, mi sombra va delante
mientras subo a bordo con mi capa
de viaje, arrastrando una bufanda hecha de historia en caso
de que haga mal tiempo y no haya nada que leer.

Buscando Raras Artes en el Getty Museum de Los Angeles (y III)

Buscando Raras Artes en el Getty Museum de Los Angeles (y III)

 

Con esta tercera y última entrada acabo la serie sobre mi “pesca”  de rarezas en el Getty Museum de Los Angeles que ya tuvo las dos entradas que podéis ver pinchando aquí y aquí. Seguimos pues:

 

Busto de Hombre Francis Harwood

31.-Busto de un Hombre  Francis Harwood,  Británico, 1758.  Pietra da paragone sobre un pedestal de mármol amarillo de Siena

El escultor Francis Harwood escogió una piedra negra, conocida como pietra da parangone, en realidad basanita volcánica, para reproducir el tono de piel efigiado. Harwood  escogió también un formato antiguo inusual para el busto,  rematándolo con un arco bajo los pectorales. Harwood conocía bien este tipo de bustos pues los había copiado durante su estancia en Florencia y que evocaban directamente los bustos romanos de hombres notables. Sólo por eso ya merecería estar aquí pero es que además es una de las primeras representaciones reales de un hombre de color en la escultura moderna europea. Aunque se desconoce la identidad, la precisión de los rasgos parece indicar que se trate de un retrato de alguien real, lo que también le diferencia de otros bustos de negros con ropas exóticas que estuvieron muy de moda como simples objetos decorativos desde el siglo XVII y a lo largo del XIX. Desde su residencia florentina, Harwood se convirtió en uno de los principales proveedores de escultura para los aristócratas ingleses que visitaban la ciudad durante el Grand Tour.

 

 

26.- Jarrón; Jean-Désiré Ringel d’Illzach (1847 – 1916);  Bronce y cobre; 273 × 103 cm, 493.06 kg

Este monumental jarrón de bronce de cerca de 3 metros de altura y casi 500 kilos de peso, se exhibió por primera vez en la Exposición Universal de París de 1889 para celebrar cien años de la Revolución Francesa.  Sus caras además están llenas de motivos como telas de araña, ramas de enebro, plumas de pavo real, encajes, cintas, además de los caracoles de la base. Estos temas de inspiración simbolista, además del tamaño colosal lo hacen una obra muy típica de esa época de triunfalismo que fue la Tercera República Francesa, justo del mismo año que la inauguración de la Torre Eiffel. Sin embargo su forma general y sus asas estriadas y retorcidas se basan directamente en un antiguo krater de volutas romano de Pompeya que el escultor dibujó durante una visita al museo arqueológico de Nápoles en 1877.

D’Illzach experimentó con diversas formas y materiales, desde la escultura hasta la joyería. Es mejor conocido por su trabajo en cerámica, vidrio, mármol y cera, en el que produjo objetos tanto en miniatura como en escala monumental. Era especialmente experto en retratos en cera policromada, incluidos medallones de retratos de reconocidas personalidades de la época, como Sarah Bernhardt y Emile Zola.

 

Double Portrait of the Artist’s Daughters; Adolf von Hildebrand (German, 1847 – 1921); Germany, Europe; 1889; Polychrome terracotta; 50 cm

27.-Doble Retrato de las Hijas del Artista ; Adolf von Hildebrand (1847 – 1921);  1889; Terracotta pintada; 50 cm

Adolf von Hildebrand viajó por primera vez a Italia en 1867 y allí conoció a filósofos y teóricos del arte alemanes cuyas teorías estéticas lo inspiraron enormemente. El Renacimiento florentino fue su gran inspiración y este tipo de bustos en terracotta policromada, aunque no dobles, eran típicos del Quattrocento tardío de Florencia. No fue hasta una exposición en Berlín en 1884 , 17 años más tarde, cuando  su trabajo llamó la atención de un público más amplio . Siete años después, Hildebrand recibió su primer gran encargo, para una fuente en Munich, cuya finalización le brindó reconocimiento general y numerosos encargos. Desde entonces hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial, dividió su tiempo entre Florencia y Munich.  El ensayo de Hildebrand de 1893, Das Problem der Form (El problema de la forma), afirmó que la verdad se revela en la forma, idea que tuvo un inmenso impacto en la estética formalista del Modernismo del siglo XX.

En esta deliciosa escultura capta un momento de afecto entre las dos hermanas: Silvia, la mayor protegiendo a la pequeña Berthel que le agradece con la mirada. Siguiendo el patrón de esos bustos típicos del Quattrocento corta los torsos en una línea horizontal que se apoya en un plinto donde Silvia, la mayor, descansa el brazo.

Adolescente I. George Minne

 

28.- Adolescente I. George Minne. Belga. Mármol. 1891

En su obra de fines del siglo XIX, George Minne captó una sensación de inquietud espiritual sorprendentemente contemporánea. Las proporciones atenuadas, la carne suavemente modelada y la postura inestable de sus figuras las vuelven extraordinariamente modernas. Escritores simbolistas como Maurice Maeterlinck reconocieron el poder de sus figuras frágiles y lastimeras y lo invitaron a ilustrar sus obras literarias. Admiraba a Rodin que  lo había despedido con palabras de aliento aconsejándole que permaneciese fiel a sus convicciones. Hippie avant la lettre trató de vivir “a lo Tolstoi” dirigiendo el trabajo de escultura y el de agricultor. También participó en el primer Salón de los Rosacruz organizado en París de Joséphine Peladan sobre el que en su día ya os hice una entrada que podéis ver pinchando aquí.

 

 

Formando una Y invertida con su cuerpo delgado y desnudo, un joven se encuentra en una postura austera que transmite las emociones conflictivas de la adolescencia. El cuerpo y los genitales expuestos sugieren desafío, pero sin embargo oculta su cabeza debajo de sus brazos cerrados, lo que indica al mismo tiempo vergüenza y angustia. Las emociones expresadas a través del modelado y la composición de la figura (desesperación, ansiedad y sexualidad adolescente) son características del arte simbolista.

 

Python Killing a Gnu; Antoine-Louis Barye (French, 1796 – 1875); France; 1834–1835; Plaster retouched with red wax; 27.9 × 39.1 cm

29.-Serpiente Pitón matando un Ñu; Antoine-Louis Barye (Francés, 1796 – 1875); 1834–1835; Escayola retocada con cera roja; 27.9 × 39.1 cm

Antoine-Louis Barye, que sirvió en los ejércitos de Napoleón de joven, se convirtió en un popular escultor de animales que, como  Théodore Géricault y Eugène Delacroix, estudiaba en el parque zoológico de París. Se dio a conocer al público en 1831 al exponer en el Salón el Tigre devorando un caimán , una obra atormentada y expresiva, que de inmediato lo clasifica como el primer escultor romántico , alter ego de Eugène Delacroix en la pintura.

Barye abriría una fundición propia desde la que difunde su producción, utilizando las técnicas más modernas de su época. Sus ideas republicanas no le impidieron asociarse con Ferdinand-Philippe d’Orleans , para quien ejecutó unas escultura de mesa, surtout de table,  que son obras maestras de las artes decorativas llegando a convertirse en uno de los escultores favoritos de Napoleón III, bajo cuyo reinado  producirá obras monumentales para la decoración de la nueva ala del Palacio del Louvre.

 

Antoine-Louis Barye – Surtout de table realizada para el duque de Orleans – La caza del toro salvaje

En esta pieza una pitón grande envuelve con la fuerza de su cuerpo sinuoso a un ñu, tirando al suelo al animal mucho más grande  y mordiéndolo en la garganta. Esta  lucha entre la vida y la muerte convirtió a Barye en uno de los escultores de animales más populares del siglo XIX. Realizado en yeso retocado con cera roja, la escultura es un modelo para uno de los nueve grupos de bronce de animales luchando encargados por Ferdinand-Philippe, duc d’Orléans  como parte de una decoración de mesa grande y elaborada para el Palacio de Las Tuillerias que nunca se completó y del que La caza del toro salvaje que os pongo más arriba es otra muestra.

 

 

Tapestry: Les Astronomes, from L’Histoire de l’empereur de la Chine Series. Beauvais Manufactory (French, founded 1664)
Woven under the direction of Philippe Béhagle (French, 1641 – 1705) After cartoons by Guy-Louis Vernansal (French, 1648 – 1729) and Jean-Baptiste Monnoyer (French, 1636 – 1699)  and Jean-Baptiste Belin de Fontenay (French, 1653 – 1715)

 

30.- Tapiz de Los Astrónomos, de la Serie de La Historia del Emperador de la China. Manufactura de Beauvais. Realizado bajo la dirección de Philippe Béhagle (1641 – 1705) a partir de  cartones de Guy-Louis Vernansal, Jean-Baptiste Monnoyer y Jean-Baptiste Belin de Fontenay

 

En el tapiz de la seire de L’Histoire de l’empereur de la Chine,  figuras tanto europeas como chinas se reúnen en una terraza de piedra alrededor de un globo terráqueo. En el centro del grupo, de rojo, el   emperador chino, con la  insignia imperial del dragón alado en la ropa, gesticula con una mano mientras con la otra se apoya sobre la esfera como en gesto de posesión.  El hombre barbado que toma medidas con un compás es el  padre  jesuita alemán Schall von Bell, que alcanzó un alto rango en la corte imperial de los Qing debido a sus conocimientos de astronomía, dirigiendo la Oficina Imperial de Astronomía y manteniendo una relación personal bastante cercana con el emperador.  El tapiz pertenece a la manufactura de Beauvais y fue realizado para Louis-Auguste de Borbón, hijo de Luis XIVMadame de Montespan, duque de Maine por la suma de 20.000 libras en 1736.

 

Four-Panel Screen (paravent)- After designs by Alexandre-François Desportes

 

31.- Biombo de cuatro paneles según diseños de Alexandre-François Desportes realizado por las Manufactura de la Savonnerie

En el siglo XVIII, los biombos plegables de este tamaño, conocidas como paravents , se usaban principalmente en salones o comedores para proteger a los ocupantes de las corrientes de aire. Este biombo tiene cuatro paneles hechos  de dos diseños repetidos. Dos paneles representan a conejos en la parte inferior, frente a un enrejado de melocotoneros, con monos  que recogen la fruta y se la ofrecen a las aves exóticas de la parte superior. Los otros dos paneles contienen tres aves acuáticas en la base y en la parte de arriba, un guacamayo azul y amarillo se agarra a un enrejado de rosas junto a una grulla coronada africana. Los bordes de estas escenas imitan la forma de una boiseries de madera dorada  que probablemente simulan los que habrían cubierto las paredes de las habitaciones donde se utilizaron. Se realizaron en la Manufacture de la Savonnerie, una fábrica de alfombras y tapices reales ubicada en París, aproximadamente en la ubicación actual del Palacio de Tokio .

 

Figure of an Elephant Unknow-Chinese1736–1795

32.-Figura de un Elefante. Porcelana china-1736–1795

Este elefante grande y aparatoso,medía más de 50 cm de alto.  es una pieza relativamente rara que abunda en esa moda de coleccionar cosas exóticas que cundió con fuerza en el siglo XVIII.  El modelador chino transformó a una bestia enorme y poderosa  en un animal fantasioso, más parecido a un dibujo animado, sentado demás en una improbable postura vertical y con flores pintadas en las orejas. Objetos caprichosos y novedosos de este tipo, importados de Asia en el siglo XVIII, atraían a los coleccionistas europeos, que probablemente nunca habrían visto un elefante real.

 

 

Modelo para la tumba de Madame Langhans

33.- Réplica de la Tumba de Madame Langhans; originalmente diseñada por Johannes August Nahl, el Joven, 1752 – 1825. Porcelana de Niderviller

Johann August Nahl es el autor de la tumba hecha en honor a Maria Magdalena Langhans, la esposa de un clérigo que murió dando a luz, en la iglesia Hindelbank en el cantón de Berna. Este tumba fue muy  admirada a fines  del siglo XVIII., hasta el punto de que se vendieron innumerables grabados y fotografías de la tumba como recuerdo. Los grabados fueron hechos por  Christian von Mechel y las réplicas en bizcocho de porcelana por la fábrica de porcelanas de Niderviller, aunque tanto aquellos como estas obviaron las inscripciones de la lápida. A pesar de su fama durante el periodo romántico hoy es bastante desconocida y cuesta trabajo encontrar información sobre ella.

 

 

Johann August Nahl en 1751 se había quedado en la localidad suiza de Hindelbank para crear una tumba para Hieronymus von Erlach, alcalde de la ciudad de Berna,  fallecido tres años antes, y durante este tiempo vivió con el pastor Georg Langhans y su esposa María Magdalena Wäber . En la Semana Santa de 1751, la esposa del pastor murió a la temprana edad de 28 años en el parto de de su primer hijo,  que murió poco después. Como resultado, el escultor impresionado por la muerte de su anfitriona creó esta tumba para la madre y el niño, en la que intentó representar la resurrección.

Los visitantes a la tumba de la Sra. Langhans incluyeron a Goethe , Arthur Schopenhauer , Karl Graf von Zinzendorf y Albert Anker .La escultura está tallada en una sola piedra y en ella se ve a María Magdalena Langhans y su hijo mirando hacia arriba; El niño, además, extiende sus brazos al cielo. En la cubierta rota de la cripta se pueden ver los símbolos de la muerte y el escudo de armas de la familia Langhans; Además, hay varias inscripciones en la  lápida como esta cita de Albrecht von Haller :

“¡Escucha! La trompeta toca, resuena a través de la tumba;

Vigilia, hija de tristezas, quítate de la puerta

Expresa a tu Salvador, frente a él huye la muerte y el tiempo 

Y todo sufrimiento desaparece en una salvación eterna. ” 

 

El Insomnio

34.-L’Insomnie (‘The Sleepless Night’)Louis-Simon Boizot. Porcelana de Sèvres. Principios del Siglo XVIII

Es una pieza de entre 1801 y 1820 realizada en bizcocho de porcelana, parcialmente teñido de azul cobalto pálido en una técnica que se llamó pâte bleue y que fue característica de la fabrica de porcelana de Sèvres.

Representa a una mujer vestida con un drapeado clásico que se levanta de la cama, dejando al descubierto un pequeño amorcillo que dormía bajo las sábanas. Se trataba de representar el insomnio producido por los lances amorosos. La cama esta adornada con flechas y ramas de laurel. Fue obra original de  Louis-Simon Boizot en 1799. El primer ejemplar salió a la venta en 1800 pero se produjo durante todo el periodo de la  RestauraciónBoizot adquiere una notoriedad sólida cuando sucede, en 1774, al escultor Falconet a la cabeza de los talleres de esculturas de la Manufactura real de Sèvres.

 

Jean François Millet – L’Homme à la houe

35.- L’homme à la houe (El hombre con azadón ) de Jean-François Millet (French, 1814 – 1875); 1860–1862; óleo; 81.9 × 100.3 cm

 

A veces a Jean François Millet le tenemos asociado tan solo a un par de cuadros. Las espigadoras El ángelus. Pero Millet  no sólo fue uno de los más destacados pintores del llamado realismo, sino que perteneció a la Escuela de Barbizon e influyó sobre la siguiente generación de pintores impresionistas como Monet y Pissarro o postimpresionistas como Van Gogh. A veces los escándalos asociados con la pintura realista suelen relacionarse con el más ruidoso y mediático Gustave Courbet, pero cuando Millet presentó esta pintura en el Salón de 1863 causó un auténtico revuelo y eso que fue el mismo año que se celebró el celebre Salón de los Rechazados por iniciativa del propio Napoleón III , quien juzgaba que el jurado oficial era demasiado severo.

Esta pintura sí fue aceptada en el Salón Oficial junto a otras obras de Gérome, Cabanel, Baudry, Fromentin, Corot,  Puvis de Chavannes y  Carpeaux entre otros. Tres obras causaron gran escándalo. Por encima de todas, fue el año que el Salón de Les Refusés  expuso el famosísimo cuadro de El baño Desayuno sobre la hierba de Edouard Manet como después se le ha conocido. También el cuadro de Whistler, White Girl, más tarde conocido como Sinfonía en Blancocausó gran desazón. La controversia que rodeó los lienzos aparece descrita en la novela de Émile Zola L’Œuvre (1886).

Pero tampoco Millet se libró del ataque de los ánimos inflamados de los críticos.  El hombre de la pintura resultaba demasiado brutal y amenazador para la cosmopolita burguesía parisina. La Revolución Industrial había abarrotado París con el éxodo de los campesinos franceses más desfavorecidos constituyendo auténticas bolsas de pobreza. A pesar del implacable apoyo de algunos críticos leales a Millet, entre los cuales Castagnary vería una prefiguración de Cristo, otros como Paul Saint Victor ( historiador Inspector General de Artes y Letras) hablaba  de un monstruo sin cráneo, con un ojo vacío y una sonrisa estúpida, y se preguntaba: “¿Viene a trabajar o a asesinar a alguien?“. El cuadro fue visto como un alegato político socialista a pesar de que Millet hiciera declaraciones negando ser ni un agitador ni un socialista. Era sencillamente un pintor realista. Pintaba lo que veía. Sin embargo, el cuadro siguió siendo un emblema para la lucha de clases e inspiró un famoso poema del mismo título del poeta estadounidense Edwin Markham, traducido a 37 idiomas, y que ha sido llamado “el grito de batalla de los próximos mil años” de la lucha por la explotación laboral.

 

Mercy- David Spareth Saul’s Life. Richard Dadd

 

36.- Clemencia: David perdona la vida de Saúl ; Richard Dadd (British, 1817 – 1886); 1854; Oil on canvas; 61 × 50.8 cm

Bueno pues si hablamos de artistas locos egregios, como diría Vallejo Nájera, Richard Dadd es un buen ejemplo. En sus pinturas se aprecian temas oníricos o  surrealistas; además de enigmáticas escenas y sobre todo un obsesivo detalle en lo minúsculo. Cada pequeña planta estaba pintada con un herbario clásico.

La mayor parte de los trabajos que consagraron a Richard Dadd, fueron en la época donde estuvo encarcelado en un hospital psiquiátrico. En 1842, siendo ya un pintor apreciado con tan solo 27 años, Dadd fue contratado por Sir Thomas Phillips para acompañarle en un viaje por Grecia, Turquía, Palestina y Egipto para realizar dibujos del itinerario. Mientras estaban en Egipto, , durante el viaje por el Nilo, Dadd sufrió un trágico cambio de personalidad, un brote que probablemente fue provocado por el consumo de opio y otras drogas que agravaron un trastorno bipolar que ya padecía con anterioridad. Dadd creyó estar bajo el influjo del dios Osiris y ser su sacerdote, y en efecto le erigió un santuario en su camarote, mostrándose sumamente irascible y violento. Su condición hizo pensar inicialmente en una insolación.

A su retorno en la primavera de 1843, le fue diagnosticada una enfermedad mental y su familia lo condujo a la villa de Cobham en Kent para restablecerse. Poco después, tuvo otro brote en el que tomó a su propio padre por el Diablo disfrazado y lo asesinó con un cuchillo. Aunque huyó a Francia fue detenido por otro intento de homicidio e ingresado en el recién creado Hospital Broadmoor donde pasaría los siguientes 20 años y pintaría lo mejor de su obra.

Es curioso, o precisamente lo contrario, que, dadas sus tendencias homicidas, representase por el contrario un pasaje biílico en el que se evita precisamente el asesinato del rey Saul por Abisai gracias a la intervención de David. Su cuadro más conocido es The Fairy Feller’s Master-Stroke que se guarda en la Tate Gallery y podéis ver pinchando este link.

 

Jeanne Kéfer; Fernand Khnopff (Belgian, 1858 – 1921); 1885; Oil on canvas; 80 × 80 cm

37.-Retrato de Jeanne Kéfer; Fernand Khnopff (Belga, 1858 – 1921); 1885; Óleo sobre lienzo; 80 × 80 cm

Esta sí que es una de las joyas más publicitadas del Museo Getty hasta el punto de que la institución le ha dedicado incluso una publicación monográfica al cuadro en 2004 escrita por el prestigioso historiador de arte belga Michel Draguet. En ella Draguet señala, además del contexto social y cultural en que fue pintado el cuadro, la influencia de Whistler y de su Armonía en blanco al que ya hemos hecho referencia en esta entrada.

El artista, ilustrador, escultor y fotógrafo belga Fernand Khnopff (1858–1921) se convirtió en un popular retratista de la sociedad en la década de 1880, utilizando elementos que le habían servido como un pintor simbolista de vanguardia: realismo visual y un ambiente de silencio, aislamiento y ensueño. Khnopff con frecuencia colocaba a sus modelos apoyados contra una puerta cerrada, aplanando el espacio y dando como resultado una imagen meditativa y herméticamente cerrada. Jeanne Kéfer era hija de un compositor y amigo del artista.  Khnopff captura hábilmente la vulnerabilidad de la niña al mundo exterior con el mínimo gesto de su pequeño pulgar con el que sujeta el borde del lazo. El reflejo sobre el cristal de la ventana con su libre y expresiva pincelada se acerca a la abstracción. Típico de Khnopff, la niña ni nos resulta cercana ni desvalida, sino con una mirada fija, desconcertante, cautivadora.

 

 

38.-La entrada de Cristo en Bruselas en 1889. James Ensor. (1860 – 1949) Belga; 1888; Oil on canvas; 252.7 × 430.5 cm

Amigo de Fernand Khnopff y rival después, James Ensor es sin duda uno de los reyes de lo bizarro. Pues bien, éste es además no sólo el mejor cuadro que jamás he visto de él, sino también probablemente mi obra favorita entre las favoritas de todo mi recorrido por el museo. Es una obra enorme, tamaño Guernica para que os hagáis una idea, y, por razones que desconozco estaba prohibido tomar fotos de ella, con lo que me habría gustado hacerlo pues, como los cuadros de su compatriota  Bruegel el Viejo esta llena de pequeños detalles y multitud de retratos extraordinarios.

James Ensor convirtió la entrada de Cristo casi en un desfile de Carnaval, otra de sus iconografías predilectas. Como respuesta a la técnica puntillista entonces en boga, Ensor pintaba con espátulas, cuchillos y con ambos extremos del pincel para crear sus característicos emplastos de enorme libertad expresiva. Como para el Guernica, Ensor hizo multitud de dibujos preparatorios.

La sociedad de Ensor es una turba que amenaza con pisotear al espectador: un mar de gente ruda y fea, caótico y deshumanizado, lleno de máscaras, farsantes, payasos y hasta caricaturas. Figuras públicas, históricas y alegóricas, junto a la familia y amigos del artista, aparecen entre la multitud.

James ENSOR (1860 – 1949); Christ’s Entry Into Brussels in 1889. Detail: Crowd with masks.; 1888; Painting; Oil on Canvas; Los Angeles. J. Paul Getty Trust Museum. ;

 

El halo de Cristo en el centro del tumulto es en parte un autorretrato alegórico : en su mayoría ignorado, James Ensor también era un visionario precario y aislado en medio de las masas de la sociedad moderna.

 

El Cristo de Ensor funciona como un portavoz político de los pobres y los oprimidos, un líder humilde de la verdadera religión, en oposición al reformista social ateo Emile Littré, que aparece al frente con atuendo de obispo sosteniendo el bastón de director de la rondalla y liderando a la multitud ansiosa y sin mente. El cuadro fue rechazado por parte de Les XX, la asociación de artistas que Ensor precisamente había ayudado a fundar y  la pintura no se exhibió públicamente hasta 1929. Sin embargo el artista la tuvo presidiendo de manera prominente su hogar y estudio durante toda su vida.

 

Franz Von Stuck The dragon slayer

 

39.-Franz von Stuck. El degollador de dragones. 1913. Oil on panel

Otro joyón con letras mayúsculas: este The Dragon Slayer del pintor simbolista alemán, Franz von Stuck, una de mis debilidades más recurrentes. Como en muchas de sus obras, los personajes grandes y pesados suelen ocupar gran parte de la superficie del cuadro, casi siempre incluyendo algún cuerpo femenino o masculino desnudos. Stuck se basaba primordialmente en la mitología, ya sea cristiana o clásica siguiendo el ejemplo de Arnold Böcklin. La carga seductora de sus desnudos femeninos –en el rol de femme fatale que atrae al hombre a la perdición o al peligro– son claro ejemplo del Simbolismo de contenido popular. Stuck prestó también atención a los marcos de sus pinturas y generalmente las diseñaba por sí mismo.

 

Arnold Böcklin Quell in einer Felsschlucht

 

40.-Quell in einer Felsschlucht (Manantial en una Garganta estrecha); Arnold Böcklin (suizoalemán, 1827 – 1901);  1881; Oleo sobre lienzo; 84.5 × 59.4 cm

Precisamente de Arnold Böcklin, tiene el museo este extraño cuadro titulado Manantial en una Garganta estrecha, de una cualidad que roza casi la abstracción a primera vista. Sin embargo cuando te asomas al paisaje, es extraordinariamente minucioso en los detalles  con altos acantilados y árboles oscuros que enmarcan una abertura de cielo al final de un desfiladero y la luz concentrada sobre la parte más alta de la copa de un par de abedules solitarios. Probablemente es esa soledad absoluta, sin figuras humanas o animales, lo que hace que la pintura parezca decididamente más simbólica que meramente descriptiva.

 

‘Starry_Night’_by_Edvard_Munch,_1893,_Getty_Center

41.-Noche estrellada de Edvard Munch (noruego, 1863 – 1944). 1893. Óleo sobre lienzo. 135.6 × 140 cm

Este paisaje nocturno representa el litoral en Åsgårdstrand, un pequeño balneario al sur de Oslo en Noruega, donde Edvard Munch pasaba los veranos desde finales de la década de 1880. En esta pintura, Munch muestra la vista desde la ventana del hotel, donde se enamoró por primera vez. De hecho la sombra que se proyecta sobre la cerca blanca a la derecha en una litografía del mismo tema se ve que en realidad es la sombra que proyectan dos amantes que se abrazan.

Esta pintura parece haber tenido un significado especial para el pintor noruego pues la incluyó en todas las exposiciones que realizó desde 1894 a 1902, cambiando frecuentemente su título a Misticismo o Misticismo de una noche estrellada. También la incluyó como parte de series más grandes como el grupo que tituló Estados de Ánimo, en el que este lienzo ocupaba el del Amor. Más tarde en 1902, la incluyó también el la Exposición de Berlín en la que presento su famoso Friso de la Vida, un grupo de pinturas que suponían un comentario muy personal y de carácter filosófico sobre el hombre y su destino, todo imbuído de matices de misticismo nórdico.

 

Paul Gauguin head with horns

42.-Cabeza con cuernos Paul Gauguin ( 1848 – 1903) Maderadesándalo con restos de policromía sobre una base de madera de  sicomoro

Paul Gauguin, nieto de la  extraordinaria Flora Tristán,  pasó parte de su infancia en Perú, luego se unió a la marina francesa y viajó por todo el mundo.
Gauguin, como es sabido, pasó muchos años en la isla tropical de Tahití. Se trasladó allí para llevar una vida pacífica y trabajar en su arte. La cultura local y el exótico entorno natural influyeron en su obra. Allí hizo esta escultura, titulada Head With Horns , hace más de 100 años. Aunque puedan recordar a cuernos, ya sean de naturaleza demoniaca o mitológica, en realidad los supuestos cuernos pueden representar un peinado popular usado por los jóvenes tahitianos. Llevaban sus largos cabellos agrupados en nudos a ambos lados de la cabeza como una señal de poder.
Esta escultura podría ser un autorretrato de Gauguin. Tiene algunos de sus rasgos faciales mezclados con los rasgos de una persona de Tahití. Gauguin además siempre  se vio a sí mismo como un “salvaje”, indomable por la fuerza civilizadora de la sociedad francesa. Esta intrigante  escultura probablemente se exhibió en la casa de Gauguin en Tahití, pero se perdió en algún momento de la década de 1890. Hasta su redescubrimiento en la década de 1990, Head with Horns solo se conocía por dos fotografías que Gauguin pegó en Noa Noa , un manuscrito destinado a explicar su pintura y la cultura tahitiana a sus contemporáneos europeos.

Arii Matamoe Paul Gauguin

El Museo también tiene este extraordinario cuadro titulado Arii Matamoe que al parecer significa nobles ojos durmiendo

 

 

The Eternal Feminine (L’Éternel Féminin)

43.-Paul Cézanne. El eterno femenino.  (L’Éternel Féminin); 1887 about 43.5 × 53.3 cm

Curiosamente, según cuenta la web del museo, Cézanne que pintó frecuentes desnudos a lo largo de su carrera no solía utilizar modelos reales.”Pinto naturalezas muertas” le dijo en una ocasión a Renoir “porque las mujeres me dan miedo“. Por eso para sus dibujos de desnudos solía usar sus apuntes del natural mientras era estudiante, o la obra de otros pintores. Por eso y aunque en el museo hay varios cuadros magníficos de Cézanne, me quedo con esta pequeña y enigmática obra a la que se le han puesto distintos títulos. En cualquier caso, el significado parece claro. En torno a una mujer desnuda en el lecho, se agolpan miembros de distintas profesiones:músicos, pintores, fotógrafos e incluso representantes del clero. Como muchos de los desnudos de Cézanne, el rostro de la mujer está casi en blanco, a excepción de sus cuencas rojas. Alrededor de 1877, Cézanne comenzó a utilizar los trazos diagonales paralelos vistos aquí para imponer un orden y unificar la superficie de su imagen.

 

Aristide Maillol Woman in White

44.-Aristide Maillol Mujer en Blanco 1890-91

Traigo este lienzo aquí porque es rarísimo ver una pintura de Aristide Maillol, pero Maillol fue pintor y diseñador de tapices antes de convertirse probablemente en el escultor más preminente de principios del siglo XX. Como pintor, a principios de la década de 1890 se movió entre una hermandad de jóvenes artistas de vanguardia inspirados por Paul Gauguin conocidos como los Nabis ( de la palabra hebrea para profeta). La influencia de este grupo es evidente en los arreglos decorativos de colores brillantes y la refutación de la profundidad pictórica en este estudio de figuras psicológicamente tensas

 

The Milliners; Edgar Degas (French, 1834 – 1917); about 1882–before 1905; Oil on canvas; 59.1 × 72.4 cm

45.-Las sombrereras; Edgar Degas (French, 1834 – 1917); about 1882–before 1905; Oil on canvas; 59.1 × 72.4 cm

Termino mis entradas sobre el Museo Getty con esta pintura de Edgar Degas que no es en absoluto una rareza en su producción, ya que existe toda una serie de pinturas dedicadas precisamente al tema de las sombrereras.

 

 

Pero lo que me hizo detenerme en esta pintura fue la expresión de melancólica abstracción de la sombrerera de la izquierda, casi oculta entre dos masas informes que simulan sombras de sombreros. Curiosamente, después he investigado que es la parte más trabajada y por tanto el punto focal de la obra de Degas. El pintor le quitó todos los ornamentos del traje y antepuso los sombreros después de pintar ese rostro misterioso.

 

 

Y hasta aqui, mi serie sobre el Getty Museum de Los Ángeles. Espero que os haya gustado.

Buscando Raras Artes en el Getty Museum de Los Angeles (II)

Buscando Raras Artes en el Getty Museum de Los Angeles (II)

 

Bueno, pues cómo os expliqué en mi anterior entrada de la que ésta es continuación directa,

No veo el interés para este blog de haceros un resumen de las obras maestras que atesoran en el Getty y que podéis ver en su web. Así que he realizado un recorrido bastante diferente buscando no tanto los capolavori de los grandes maestros como esas otras piezas que, por una razón u otra, suscitaron por su extrañeza mi interés. Una visión, por tanto, completamente subjetiva y excluyente, pues, dada la vocación de este blog de reencontrar autores un poco olvidados por los manuales del arte, he dejado de lado en su mayoría los grandes lienzos que cualquier catálogo al uso os mostraría de este museo y me he centrado en algunas obras que, por su singularidad, me apetecía destacar.

Así que continúo directamente.

 

Saint Sebastian Thrown into the Cloaca Maxima Ludovico Caracci

16.- San Sebastian arrojado a la Cloaca Maxima; Ludovico Caracci. 1612. 167 × 233 cm

Empiezo con este lienzo que, para mí, es una de mis obras favoritas del Getty y que constituye toda una rareza dentro la iconografía de San Sebastián que es de mis iconografías  favoritas. Normalmente a San Sebastián se le representa en la mayoría de los casos de manera más convencional atado a un árbol o a un pilar y con el cuerpo atravesado por las flechas. En muchas menos ocasiones, pero no muy raras, también puede representársele mientras sus heridas son  atendidas por Irene.  San Sebastián fue un soldado del ejército romano en tiempos del emperador Diocleciano, quien —desconociendo que era cristiano— llegó a nombrarlo jefe de la primera cohorte de la guardia pretoriana. Cuando fue descubierto fue obligado a escogen entre su vida y su fe. Ante su negativa a abjurar del cristianismo fue llevado al estadio,  donde lo ataron a un poste, lo desnudaron y le asetearon hasta darlo por muerto.​ Sin embargo, no lo estaba. Sus compañeros de fe lo rescataron y lo llevaron a casa de una noble cristiana romana llamada Irene, esposa de Cástulo, que lo mantuvo escondido y le curó las heridas. Aunque podría haber huido Sebastián volvió a presentarse ante Diocleciano que, esta vez sí, se aseguró de que le mataran y arrojaran su cuerpo a la Cloaca Máxima, momento que recoge este cuadro. La negación del entierro era el mayor desprecio para esos ritos cristianos que se pretendían evitar. Sin embargo, su cuerpo fue recuperado y enterrado en una catacumba a la que se le dio su nombre, las Catacumbas de San Sebastiano que se encontraban a lo largo de Via Appia Antica.

Ludovico Carracci, el más desconocido de todos los Caracci,  mayor que sus primos Agostino Annibale, al contrario que ellos desarrolló toda su carrera en Bolonia, donde, junto a ellos, había fundado la  Accademia dei Desiderosi posteriormente conocida como la  Accademia degli Incamminati de gran influencia para la pintura barroca y donde se promovía la imitación de la realidad observando y estudiando las obras de los grandes maestros del Renacimiento y abandonando las fórmulas ya caducas del manierismo.

El culto a San Sebastián estuvo muy extendido porque era el protector contra la peste. Ludovico Carracci eligió representar el momento en que los soldados romanos arrojaron el cuerpo inerte del santo al antiguo sistema de alcantarillado, la Cloaca Maxima.  Y lo hizo por una buena razón.  En 1612, el cardenal Maffeo Barberini, que después sería el papa Urbano VIII y entonces cardenal de Bolonia, encargó esta pintura para una capilla subterránea de la familia en la iglesia de Sant’Andrea della Valle en Roma. La iglesia estaba exactamente en el sitio donde el cuerpo de San Sebastián fue recuperado de un desagüe de la Cloaca, el Euripus Agrippae .

Sin embargo, una vez entregada la pintura, en una carta a su hermano, el cardenal Barberini le transmitía su preocupación de que el retrato naturalista del cadáver del santo fuera impropio y su temor de que “no inspiraría mucha devoción”. No obstante el culto cardenal apreciaba la pintura , y si bien optó por no mostrarla en la capilla, sí que la conservó para su propia colección privada.

 

 

 

Commode Gilles Joubert (French, 1689 – 1775)

17.-  Cómoda de Gilles Joubert (Francés, 1689 – 1775)

Gilles Joubert tenía increíblemente más de 80 años cuando  produjo esta cómoda con cajones para el dormitorio de Madame Louise, la hija de Luis XV, en el Palacio de Versalles. Fue entregado el  28 de Agosto de 1769, junto con una pareja exacta, como consta en los inventarios del Palacio, con el número 2556.2, que aún se conserva escrito en la parte de atrás. El enrejado de marquetería montado con rosetas de bronce dorado en los puntos de intersección es un motivo decorativo que se encuentra frecuentemente en los muebles de Joubert. La pieza perteneció a la famosa familia de los Rothschild, durante más de un siglo, antes de ser comprada por J. Paul Getty.
Gilles Joubert fue, durante más de veinticinco años, el principal proveedor  de muebles para la familia real francesa en época de Luis XV, entregando más de cuatro mil piezas que van desde simples bidés hasta escritorios y mesas ricamente adornados. Comenzó a suministrar muebles al Garde-Meuble real en 1748, pero no fue hasta que tenía setenta y cuatro años cuando se le otorgaría el título de ébéniste du roi. Aunque es el principal artífice del estilo Luis XV, aparentemente bajo la protección de Madame de Pompadour,  sus muebles evolucionaron desde el rococó hacia el ya naciente neoclasicismo. Participó en la confección de la famosa mesa voladora del castillo de Choisy, para la marquesa de Pompadour, una mesa con un mecanismo de una complejidad muy ingeniosa que la elevaba en el aire para liberar el espacio.

 

Entre sus piezas más conocidas, los famosos encoignures esquineros de tres patas para guardar monedas y medallas de 1755 para el Gabinete de Médailles de Luis XV en Versailles

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18.-Mesa mecánica, Jean-François Oeben

Instalado en París probablemente a finales de los años 1740 , en 1751 entró como aprendiz en el taller de Charles-Joseph Boulle, hijo del famoso ebanista André-Charles Boulle. Protegido de la marquesa de Pompadour, en 1754 fue nombrado ébéniste du Roy («ebanista del Rey») y abrió su taller en la fábrica de los Gobelinos. Sería el gran maestro de la generación posterior de ebanistas y uno de los creadores del Estilo de transición o  estilo Pompadour, con mayor influencia del  “gusto griego”, o más bien de la imagen que tienen sus contemporáneos de la antigüedad greco-latina. Influido por el neoclasicismo, aspiraba  a una mayor simplicidad del mobiliario. El descubrimiento de Pompeya y Herculano tuvo su influencia sobre el gusto en los muebles.

Su obra inicial se englobaba en el estilo Luis XV, pero posteriormente fue el principal artífice de ese llamado «estilo Transición». Fue un hábil constructor de mecanismos para departamentos secretos (meubles à secrets y meubles à surprises), como veremos en esta pieza y que veréis mejor que nada en el vídeo que os pongo más abajo. Como curiosidad, este genial ebanista fue además el abuelo materno del pintor Eugène Delacroix.

 

 

 

Aunque no son exactamente la misma pieza, os recomiendo ver el video de una pieza similar realizada para Madame de Pompadour que se conserva en el Metropolitan Museum de Nueva York y que muestra la delicadeza y la extremada atención al detalle de estos increíbles artistas de la ebanistería.

 

 

Secrétaire à abattant Martin Carlin

19.-Secrétaire à abattant. Martin Carlin (1730 – 1785, master 1766) Placa Circular pintada por Jean-Jacques Pierre el Joven ( 1745 –  1800)

A pesar de su nombre francés, Martin Carlin nació en Alemania y emigró a París para convertirse en ébéniste . Se instaló allí con otros artesanos alemanes y flamencos empleados en el taller de Jean-François Oeben, con cuya hermana se casó. Siempre os hablo de esas bodas, pero es que la cerrada estructura de los gremios impedía a los artesanos extranjeros poder producir sus obras hasta que entraban a formar parte real de alguna de las grandes familias agremiadas.

Los inventarios realizados después de la muerte de Carlin muestran que el ébéniste y su esposa vivían modestamente en un apartamento de cinco habitaciones en el barrio de Faubourg Saint-Antoine, un barrio pobre de París donde sin duda jamás se aventurarían sus clientes por lo que es de suponer que vendería sus obras a través de marchantes. Carlin es conocido sobre todo por sus muebles decorados con placas de porcelana de Sèvres que comenzó a fabricar en 1765, siguiendo los diseños suministrados por el distribuidor Poirier. Su estilo es ya neoclásico. Este estilo de mezclar la ebanistería con la porcelana estuvo muy de moda a mediados del siglo XVIII.

 

Reloj de Chimenea y par de bronces decorativos representando el Estudio y La Filosofía atribuidos a Pierre-Philippe Thomire (1751 – 1843)

 

20.-Reloj de Chimenea y par de bronces decorativos representando El Estudio y La Filosofía atribuidos a Pierre-Philippe Thomire (1751 – 1843)

Las sacerdotisas del templo de Vesta, la antigua diosa romana del hogar, aparecen en este reloj llevando en andas el altar con la llama sagrada. Uno de sus deberes era precisamente mantener ardiendo continuamente la llama del altar en el templo,  tema apropiado para un reloj de inspiración neoclásica. El tema se extiende incluso a las agujas de las horas y los minutos, que tienen la forma de una serpiente, el símbolo de la eternidad. Este diseño de reloj resultó ser un modelo muy popular. Pierre-Philippe Thomire produjo algunos de ellos, dos de los cuales fueron adquiridos por la reina María Antonieta.

Aunque formado como escultor, Pierre-Philippe Thomire decidió seguir a su padre en la profesión potencialmente más lucrativa de forjador de bronces, convirtiéndose en el más importante broncista de finales del siglo XVIII. La gran oportunidad de Thomire llegó cuando sustituyó a Jean-Claude-Thomas Duplessis como director artístico de Sèvres  donde suministraría  a todos los soportes de bronce para la porcelana, negocio en el que logró mantenerse más allá de la revolución Francesa, cuando muchos otros productores quebraron, llegando incluso a convertirse en  ciseleur de l’empereur con Napoleón en 1809.

 

Reloj del carro de Apolo, 1805

 

En cuanto a la pareja de bronces que acompañaban el reloj , imitan también antiguas lámparas de aceite de inspiración clásica, aunque no tenían sin embargo utilidad alguna, más allá de lo puramente decorativo. La figura femenina leyendo representa una alegoría del Estudio, mientras que su compañero masculino que escribe en una tableta es la representación de la Filosofía. Los modelos fueron creados en 1780 por el escultor Louis-Simon Boizot para la fábrica de porcelana de Sèvres, que los produjo en bizcocho de porcelana blanca sin esmaltar hasta 1786.  Pierre-Philippe Thomire que también trabajó para la fábrica de porcelana de Sèvres, pudo haberlos sacado de allí.

 

 

A Fine Pair of Louis XVI Sèvres, L’Etude et La Philosophie, Oil Lamps After Simon-Louis Boizot (1743-1806) Sèvres, after 1782

 

 

Jean-Henri Riesener  Secretaire

21.- Secrétaire. Atribuido a Jean-Henri Riesener (Francés, 1734 – 1806, fournisseur du garde-meuble royal 1774 – 1784)

El matrimonio de Jean-Henri Riesener con la viuda de su antiguo maestro, Jean-François Oeben, ayudó a este pobre inmigrante alemán a convertirse en otro de los ébénistes más célebres de la París de finales del siglo XVIII, ya que, como os expliqué antes,  las regulaciones de los gremios estaban cuidadosamente dispuestas para prevenir la competencia extranjera. En 1769, Riesener comenzó a suministrar  para el Garde-Meuble de la Couronne  y cinco años más tarde recibió el título oficial de ébéniste du roi. Riesener también era muy conocido por sus ingeniosos accesorios mecánicos, que permitían subir o bajar el escritorio y las mesas con un solo botón. Los encargos de Luis XVI, María Antonieta y muchas familias nobles le hicieron un hombre rico.

 

El frente de este escritorio, conocido como secretaire, se despliega para revelar un compartimiento interior dividido en cajones, mientras que el panel frontal  se convierte en una superficie de escritura. El cuerpo entero de los accesorios interiores, hechos de caoba maciza, se puede sacar desde la parte delantera, revelando compartimientos con tapa secreta. Estos muebles de poca profundidad que se abren o se extienden convirtiéndose en objetos más grandes se inventaron para las habitaciones más pequeñas e íntimas de la segunda mitad del siglo XVIII.

 

 

Dos cabezas ideales. Agoustin Pajou

 

22.- Dos cabezas femeninas ideales de Augustin Pajou ( 1730 – 1809)

 

Estos dos sencillos bustos de terracota contrastan sutilmente entre sí: una mira hacia arriba, la otra hacia abajo, una hacia la derecha, la otra hacia la izquierda, pero ninguna de las dos, en un sutil acto de modestia,  mira hacia el espectador. El escultor Augustin Pajou modeló los bustos con una sorprendente sencillez. Sus caras están modeladas en planos lisos, y su cabello, ligeramente atado con una cinta, está indicado tan solo por surcos ligeramente marcados. Pajou recibió 240 libras por estos dos bustos, que fueron diseñados como modelos para adornos dorados para un balcón de madera de la Sala de la Ópera del palacio real de Versalles que estaba siendo renovado  para la boda de María Antonieta y el Delfín. Las cabezas de madera terminadas ahora están desaparecidas probablemente destruidas en una renovación posterior de la sala.

Agoustin Pajou, creció en el Faubourg Saint-Antoine, entonces uno de los sectores más pobres de París, pero  se mostró tan prometedor que apenas adolescente ingresó al estudio del escultor Jean-Baptiste Lemoyne. Cuatro años más tarde, a la edad  de dieciocho años, ganó el primer premio de escultura en la Académie Royale. Durante la década de 1760, Pajou trabajó en numerosas comisiones oficiales, incluida la decoración de la Salle de l’Opéra en Versalles, el Palacio Real, y el palacio de justicia. Durante la Revolución Francesa, Pajou fue nombrado para una comisión encargada de la conservación de los monumentos franceses.

 

 

Pigalle. Bustos de Dos hermanas

 

23.-Bustos de Dos Hermanas: Busto de Mme. Brigitte François Elisabeth de Lansire, nacida Garnier d’Isle; Busto de Mme. Adélaïde Julie Mirleau de Neuville, nacida Garnier d’Isle; Jean-Baptiste Pigalle (Francés, 1714 – 1785)  1750s

Como no comparar las anteriores cabezas femeninas ideales con estos  retratos de dos hermanas de Jean Baptiste Pigalle. Estos dos retratos de mármol bustos no fueron sin embargo concebidos como pareja aunque lo parezcan cuando se muestran juntos debido al parecido familiar. Se trata de dos hermanas, Brigitte y Adélaïde Garnier d’Isle. La mayor, Brigitte, a la izquierda,  gira su cabeza con una mirada distante y abstraída, lo que le otorga una dignidad distante.  Adélaïde, la más joven, aunque se parece mucho a su hermana mayor, tiene una mirada  más inmediata, su rostro resulta más vivo y exuberante y sus labios fruncidos apenas parecen reprimir una sonrisa. Cada hermana  lleva un chal suelto. El chal un poco más revelador de Adélaïde está anudado en su pecho, reflejando su relativa informalidad. Brigitte y Adélaïde eran las hijas del arquitecto Jean-Charles Garnier d’Isle, que compartieron una relación personal y profesional con el escultor Jean-Baptiste Pigalle.

 

Jean-Baptiste PIGALLE Paris, 1714 – Paris, 1785. L’Amour embrassant l’Amitié 1758. Una de las esculturas de Bellevue.  Paris, Louvre Museum.

Garnier d’Isle diseñó el castillo y los jardines de la lujosa finca y Château de Bellevue de Madame de Pompadour, la amante de Luis XV. Probablemente por recomendación de Garnier d’Isle, Pigalle recibió a su vez el encargo de crear las estatuas del jardín,como la de arriba, que está actualmente en el Louvre.

 

 

24.- Pastor con su perro de Johann Jakob Wilhelm Spängler (Suizo, 1755 – 1795). Biscuit de Porcelana de Derby. 1795

Pastor con su perro representa una escena pastoral idílica, en la que un joven se apoya en el tocón de un árbol acompañado por su perro y una oveja a sus pies (que no se ve porque está detrás). El perro mira amorosamente a su amo, pero el joven parece estar mirando a otra parte. Quizás esté mirando en dirección a otra figura, porque esta escultura estaba destinada a ser una de una pareja con otra de una pastora apoyada en una puerta que alimentaba a un cordero. basadas en un grabado de Angelica Kauffmann.

Esta elegante escultura de más de 30 cms. fue hecha de biscuit, -en castellano, por galicismo, bizcocho-,  de porcelana blanca  resultado de la primera cocción de una pieza cuya materia prima suele ser el caolín. Esta técnica fue muy apreciada por su similitud con el mármol. Es una pieza producida en la fábrica de porcelana de Derby en Inglaterra.  Se cree que Shepherd with His Dog fue modelada por el talentoso pero poco conocido artista de porcelana suizo, Johann Jakob Wilhelm Spängler.

Poco se sabe sobre la vida de Spängler  hasta que se mudó a Londres en 1790. Con la ayuda de un compañero emigrante suizo, Spängler encontró un trabajo en la fábrica de porcelana de Derby. En los tres años que Spängler permaneció allí, demostró ser el escultor de porcelana más talentoso de la fábrica. Aunque influenciado por el neoclasicismo, sus elegantes figuras presagian ya esencialmente un estilo romántico. Spängler fue de hecho un tipo romántico. Talentoso, era sin embargo difícil de disciplinar y acabó envuelto en deudas de juego que le condujeron al robo y a la cárcel dos veces de donde tuvo que ser rescatado por William Duesbury II, el director de la fábrica de Derby e hijo de su fundador. Algo debió suceder para que, por motivos desconocidos, fuera definitivamente despedido en 1795, sólo después de cinco años de haber entrado e la fábrica y después de ser su joya indiscutida. Nada se sabe de su vida posterior. El resto de la vida de este fugaz talento de la escultura permanece como un misterio romántico.

 

Peasants Playing Backgammon and Merry-making in a Tavern; Cornelis Dusart (Dutch, 1660 – 1704); 1694; Graphite and pen and gray ink on vellum; 53 × 41.3 cm

25.-Campesinos jugando al Backgammon y Festejos en una Taberna ; Cornelis Dusart (1660 – 1704); 1694; Grafito y pluma con tinta gris sobre vellum; 53 × 41.3 cm

En los días que visité el Museo Getty había una exposición de dibujos holandeses de título Masterful Likeness (Parecido magistral). No podía por menos que incluir algún dibujo de esa pequeña exposición. El tipo de iconografía que se muestra en este dibujo de Cornelis Dusart es típica de un género del arte holandés y flamenco en el que personajes de la vida cotidiana participan en actividades comunes en tabernas o escenas de interiores. Los dibujos a menudo se enmarcaban y se colgaban en las paredes de las casas de clase media al ser más económicos que las pinturas. Este dibujo a gran escala sirvió evidentemente como una obra de arte terminada, pero Dusart también hizo una pintura e incluso grabados de la misma escena, aunque con significativas diferencias.

 

 

En el dibujo, rudos campesinos juegan al backgammon en una populosa taberna. Hombres, mujeres e incluso los niños beben cerveza alentados por sus madres. Las parejas se acarician en los espacios más recónditos de una esquina o el balcón. Un circulo de hombres fuman en pipa mientras una mujer alimenta a su bebé. Cornelis Dusart subraya el comportamiento lascivo de sus sujetos a través de sugerentes detalles: los muebles rústicos de madera, las jarras de barro, la comida, las pipas y los naipes dispersos por el suelo, la ropa harapienta, las melladuras de dientes… La sorprendente viveza del dibujo se consigue porque las sombras están acentuadas por tinta gris. Al igual que su maestro, Adriaen van Ostade, Cornelis Dusart se especializó en este tipo de escenas que no estaban concebidas como lecciones morales sobre el vicio, sino más bien como una forma de comedia, algo parecido a una caricatura.

 

Filippo Pelagio Palagi Candelabros

 

26.-Par de Candelabros. Diseño de Filippo Pelagio Palagi (Italiano, 1775 – 1860) alrededor de 1830-1840

 

Columnas dóricas estriadas sobre pedestales rectangulares moldeados con  motivos clásicos forman las estructuras principales de este par de candelabros. Cuatro figuras aladas y un par de desnudos masculinos forman parte del diseño sosteniendo las palmatorias y los veleros en sus brazos extendidos. Filippo Pelagio Palagi hizo sus primeras obras coincidiendo con la llegada de las tropas napoleónicas a Italia; gracias a la petición de su mentor, que era senador del gobierno interino de Bolonia, Palagi diseñó los uniformes, las medallas, y los emblemas con los símbolos de Liberté, égalité, fraternité que serían usados en las cartas y tarjetas del Directorio.

Palagi se mudó a Roma en 1806 convirtiéndose en un obseso de las antigüedades. Su interés en la arqueología pronto se convirtió en una inspiración fundamental en su trabajo. Palagi estaba interesado en todas las antigüedades egipcias, griegas, etruscas y romanas, y combinó sus variados motivos con enorme invención y eclecticismo en sus diseños de muebles y ornamentos. Fue además un coleccionista apasionado y amasó una de las colecciones arqueológicas más extraordinarias de la época: bronces, esculturas de mármol, jarrones etruscos y objetos de oro, plata o vidrio adquiridos durante sus años en Roma, Milán y Turín.

Cama de día. Recamier. 1842. Pelagio Palagi. También en el Museo Getty. La tapicería llamativa, con sus patrones atrevidos y colores vivos, es una copia de la tela original

F

ue en Turín donde llegaría al apogeo de su fama . En 1832, fue el seleccionado por el rey Carlos Alberto de Saboya para redecorar varias habitaciones en varios de sus palacios. El estilo formal de estos candelabros está en armonía con otros objetos metálicos y muebles diseñados por Palagi, como el recamier de más arriba, por lo que los estudiosos suponen que estas piezas formaron parte de la decoración de uno de estos palacios.

 

Bust of Juliette Récamier

27.-Busto de Juliette Récamier ; Joseph Chinard (1756 – 1813); de 1801–1802; Terracotta

Al mueble de la anterior fotografía le he llamado Récamier o recamiere y debe su nombre a esta influyente mujer: Juliette de Récamier, quizás una de las mujeres más influyentes, una verdadera influencer del París de principios del siglo XIX.

Tímida, mirando hacia abajo, la muy admirada Madame Récamier se nos aparece como encantadoramente recatada. Sin embargo, aunque lleva un chal sobre el pecho casi diríamos que oculta menos de lo que revela. El escultor Joseph Chinard compensó hábilmente la artificialidad del formato de busto alargándolo  hasta la mitad del torso y cubriendo la transición entre el cuerpo y el pedestal con la propia caída del chal, lo que le da un sorprendente naturalismo.

 

 

Las extremidades suavemente modeladas y el ligero giro de la cabeza con respecto a los hombros le añaden viveza, mientras que el elaboradísimo peinado hacia arriba, esa delicada nuca con peineta de flechas, sugiere la elegancia de la Récamier, un auténtico personaje del Directorio y del Primer Imperio que inspiró a  Jacques Louis David,  François Gérard, Jean-Honoré Fragonard, Antonio Canova, François-Louis Dejuinne, Joseph Chinard y muchos otros artistas y literatos, hasta el punto de que todos los amantes del arte conocemos bien su rostro aún hoy en día, aunque  desconozcamos al personaje.

 

El retrato de Madame Recamier” François Gérard (1770 – 1837) Musée Carnavalet – Histoire de Paris. 1805. Óleo sobre lienzo. Longitud 225 cm:: Altura 148 cm

 

Juliette Récamier fue una de las “Tres Gracias” del Directorio , con Josephine de Beauharnais, la posterior mujer de Napoleón y emperatriz de Francia y la hispanofrancesa  Theresa Cabarrus, llamada también Madame Tallien.  Juliette Récamier tuvo un influyentísimo Salón, ricamente decorado por el arquitecto Louis-Martin Berthault, que se convirtió rápidamente en una curiosidad parisina que todos los viajeros visitantes querían conocer. Su estilo fue imitado hasta convertirse en auténtica moda por toda Europa y hasta hoy se mantiene su nombre para denominar ese tipo de mueble sobre el que Jacques Louis David la pintó. El año 1800 marca la cima del poder financiero de su marido, Jacques Récamier, regente del Banco de Francia.

 

Jacques Louis David Retrato de Madame Juliette Récamier. 1800. Museo del Louvre

 

Filósofos como Benjamin Constant,  Ballanche o  SainteBeuve, escritores como Lamartine ,  La Rochefoucauld, Balzac, George Sand,  y otras personalidades como Tocqueville frecuentaban su Salón que acabó por convertirse en un foco para los opositores a Napoleón que llegó a afirmar en 1809 que “miraría como enemigo personal a todo aquel que frecuentara la casa de Madame Récamier“. Finalmente la destierra a no menos de 200 km de París en 1811, como también le sucedería a su mejor amiga, Madame de Stäel. Tuvo un sonado romance con René de Chateaubriand.

 

Habitación de Madame Juliette Récamier en la Abbaye-aux-Bois de François-Louis Dejuinne, 1826. Entonces tenía ya 50 años

 

Auguste Gabriel Toudouze , el Salón de Madame Récamier en Abbaye-aux-Bois (1849)

Finalmente se mudó a Abbaye aux Bois  en París , un convento cuyas monjas alquilaban apartamentos a las damas de la alta sociedad, donde como veréis por los cuadros, acabó imponiendo su elegante estilo. Moriría a los 71 años por una epidemia de cólera en 1849, siendo sin duda una de las mujeres más influyentes de la historia postrevolucionaria francesa .

 

Giuseppe Valadier Reloj Musical

28.-Reloj Musical ; de Giuseppe Valadier (Italiano, 1762 – 1839), alrededor de 1785–1790;

El diseño de esta gran caja arquitectónica de reloj  con sus adornos de inspiración neoclásica se basan en monumentos conocidos, tanto antiguos como modernos, de la ciudad de Roma. Su fachada se hace eco de los antiguos arcos triunfales romanos, con figuras en bronce dorado de esclavos encadenados en la parte superior, así como al pórtico de entrada al Museo Pio Clementino del Vaticano, que se inauguró en 1773. La figura femenina con una lanza sentada representa a Minerva que personificaba la ciudad de Roma y que corona el plano superior del entablado en pórfido que contiene el emblema SPQR (Senatus Populusque Romanus). La caja protege y oculta un reloj de péndulo y una caja musical de un solo rodillo que reproduce nueve melodías distintas que suenan en un carillón de diez campanas que se podían escuchar a través de las aberturas cubiertas de seda del frente.

 

Reloj en el lado derecho de la fachada de la Basílica de San Pietro en el Vaticano.

Giuseppe Valadier fue un arquitecto, urbanista, arqueólogo y orfebre italiano que junto a Giovanni Battista Piranesi, es el máximo exponente del neoclasicismo en la ciudad de Roma. A él se debe la Plaza del Popolo que se construyó entre 1809 y 1812 durante la etapa napoleónica. También a él se debe el reloj en el lado derecho de la fachada de la Basílica de San Pedro del Vaticano.

 

Joseph Ducreux. Autorretrato Bostezando

 

29.- Autorretrato bostezando. Joseph Ducreux (Francés, 1735 – 1802); de 1783

Joseph Ducreux es un pintor peculiar cuando menos. En repetidas ocasiones experimentó con las limitaciones tradicionales del género del autorretrato al crear  imágenes expresivas, humorísticas y poco ortodoxas de sí mismo en distintas situaciones, como ésta en la que se pintó estirándose y bostezando como el que se acaba de levantar de una siesta. Vestido informalmente, como estaba de moda para la intimidad del hogar, con un turbante blanco y una casaca roja brillante. Ducreux se pinta en medio de un enorme bostezo, contorsionando el rostro con el esfuerzo y estirando su brazo derecho hacia el espectador en un escorzo no perspectivo, pues mantiene el tamaño de ambas manos. A fines del XVIII y principios del XIX  hubo un gran interés por la fisiognomía defendida por Charles Bell en su Ensayo sobre la anatomía de la expresión (1806)  que sostenía que existen grupos de músculos asociados a emociones, actividades y estados de humor cuyo uso modifica los rasgos de la cara dando lugar a expresiones generalizadas de temor, de angustia, de satisfacción, de asombro, etc. que pueden ofrecer algunos indicios sobre el carácter. Ducreux estaba interesado en el tema  y se usó a sí mismo en docenas de autorretratos similares exagerados a lo largo de su carrera.

 

Le Discret (Self Portrait being Discreet) by Joseph Ducreux

 

 

 

The Vexed Man; Franz Xaver Messerschmidt (German, 1736 – 1783); Austria, Europe; 1771–1783; Alabaster; 39.4 × 27.3 × 26 cm (15 1:2 × 10 3:4 × 10 1:4 in.); 2008.4; J. Paul Getty Museum

30.-El hombre enfadado; Franz Xaver Messerschmidt (Alemán, 1736 – 1783);  Alabastro; 39.4 × 27.3 × 26 cm

En una línea parecida podemos situar este busto de Franz Xaver Messerschmidt, un escultor alemán del siglo XVIII, activo en Austria,  conocido por su serie de dramáticos e inquietantes bustos de metal y piedra con expresiones extremas que han incitado a los críticos a especular que el artista los hizo como reacción a una enfermedad mental no diagnosticada. Y es que aunque fue un escultor dotado, con prestigio y fama, enseñaba en la Academia de Viena y tenía su propio taller, pronto empezó a mostrar cambios en su comportamiento que hacen pensar en una enfermedad mental.

 

El hipocondriaco

 

Entonces produjo rápidamente estos bustos de tamaño natural, nada menos que 69 en un período de 13 años. Puede que los haya considerado como estudios fisionómicos, quizás inspirados en experimentos realizados por su amigo, el controvertido médico Franz Anton Mesmer aunque  probablemente también conoció a Johann Caspar Lavater, quien popularizó el término de  “fisiognomía”.

 

 

En 1781, el autor alemán Friedrich Nicolai visitó a Messerschmidt en su estudio en Pressburg y posteriormente publicó una transcripción de su conversación. El relato de Nicolai sobre la reunión es un recurso valioso, ya que es el único documento contemporáneo que detalla el razonamiento de Messerschmidt detrás de la ejecución de sus cabezas. Su intención, le dijo a Nicolai, era representar las 64 “muecas canónicas” del rostro humano usándose como plantilla. Durante el curso de la discusión, Messerschmidt también le explicó su interés en la nigromancia y lo arcano , y cómo esto también inspiraba sus cabezas. Según él, Messerschmidt fue un gran discípulo de Hermes Trismegisto y contaba como, con sus cabezas, habían despertado la ira del “Espíritu de Proporción” que le visitó una noche y le obligó a soportar torturas humillantes.

 

Litografía de Matthias Rudolph Toma que representa las “Cabezas de personajes” de Messerschmidt (1839)

 

Y hasta aquí la segunda entrega de las rarezas del Getty. Os emplazo a la tercera y última entrada que haré próximamente.

Pieter Bruegel: Una Vez en la Vida (Once upon a Lifetime) en el Kunsthistorisches Museum de Viena

 

Si el otro día os hablaba de la conmemoración de Tintoretto en Venecia, la otra gran exposición a nivel internacional de la temporada es la organizada por el  Kunsthistorisches Museum de Viena para conmemorar el 450 aniversario de la muerte de Pieter Bruegel el Viejo inaugurada esta misma semana con toda la pompa posible con la asistencia de los reyes de Bélgica, país de origen del pintor.

 

 

 

Se trata de una exposición con fastuosas letras mayúsculas que desde su mismo título, Once in a Lifetime, (Una vez en la vida)  evoca su carácter de excepcionalidad irrepetible. Primero porque, aunque parezca mentira, es la primera vez en la historia que se le dedica a Pieter Bruegel el viejo una exposición retrospectiva en la que además se reúnen 30 de sus pinturas, lo que es decir las tres cuartas partes de su obra conservada, además de la mitad de sus dibujos y grabados conocidos. Esta excepcionalidad y esta rareza en que haya una exposición dedicada a Bruegel responde, en segundo lugar, al propio medio en el que el artista realizó sus obras, pintadas sobre delgadísimos paneles de madera que las hacen extremadamente frágiles para el transporte y en consecuencia raramente valoradas para su préstamo. “Nunca volverán a reunirse tal cantidad de originales” asegura Sabine Haag la directora del Museo. De hecho, algunas de las que faltan, han sido descartadas precisamente por el riesgo que suponía su transporte.

 

Christ carrying the Cross, reverse side

De hecho, la exposición ha sido posible únicamente en Viena porque es en el  Kunsthistorisches Museum donde se conservan la mayor cantidad de originales, doce de los 30 expuestos,  que llegaron a la corte vienesa a través de la colección de Ernesto de Habsburgo, hermano del fascinante emperador Rodolfo II, ambos sobrinos de Felipe II, y que fue gobernador de los Países Bajos españoles. Ernesto, educado como su hermano Rodolfo en la corte de Felipe II en El Escorial, era, como su tío, un gran admirador de El Bosco pero, escaso de fondos como estaba, tuvo que “conformarse” con obras de su competidor que era entonces Pieter Bruegel. El propio Ayuntamiento de Amberes le obsequió con cuatro cuadros que se conservan en Viena, cuadros que habían llegado a la posesión del ayuntamiento desde la colección del rico mercader y coleccionista de Amberes , Niclaes Jonghelinck , en cuyo testamento figuraban 16 pinturas de Bruegel y que fue por lo tanto su mayor mecenas y del que hablaré más adelante.

 

 

La exposición además ha servido no sólo para establecer un catálogo cronológico fundamentado de la obra, sino también para estudiarla mediante una investigación científica sin precedentes con todos los avances tecnológicos de la técnica digital electrónica que permite ver, casi como si se tratara de pura magia, las diferentes fases de su realización, desde el dibujo inicial, las correcciones y las sucesivas modificaciones como sucede con el pequeño cuadro de Berlin de la Pareja de monos encadenados (1562) que, como veréis, permite saber cómo fue pintado. Alucinante.

 

 

 

 

Los análisis han sido tan minuciosos que han podido incluso señalar la procedencia de la madera de árboles que habían crecido en los países bálticos, en áreas que ahora son partes de Polonia y Rusia. Hasta se ha podido determinar la edad de esa madera por los anillos, siendo el panel más viejo el de La torre de Babel que procede de un árbol de 1201 (!!!!) y el más nuevo de 1546, tan sólo 13 años antes de usarse en los tablones de La vuelta del rebaño , La boda campesina  y El ladrón de nidos de pájaro. Además ha sido posible descubrir detalles inesperados como una procesión fúnebre en miniatura, sólo visible con aumento, en uno de los pisos de La torre de Babel. 

View of the bay of Naples- circa 1563-Galleria Doria-Pamplilj

Pero también ha servido para aclarar la paternidad de Bruegel en algún caso dudoso como La bahía del puerto de Nápoles, discutida hasta hace poco

 

 

e incluso apreciar cambios de formato en algunos cuadros como La torre de Babel El ladrón de nidos de pájaro, cambios que ahora nos parecen sacrílegos pero que eran tan habituales que se ha llegado a la conclusión de que solo una, Cristo cargando la cruz, de las doce pinturas de panel estudiadas había conservado su formato original. A la luz de estos actos, además de amenazas como el fuego, la guerra y otros peligros externos, parece casi un milagro que todas estas obras de Bruegel hayan sobrevivido a los siglos más o menos intactas. Sin embargo, solo cuatro de sus ‘tüchlein‘, es decir, pinturas sobre sarga, una especie de tela,  han sobrevivido y, sin embargo, eran una parte importante de su obra. Además durante el siglo XIX y con todas las buenas intenciones, para evitar la curvatura de la madera, se lijaron los lados del reverso de los paneles, en muchos casos reduciendo drásticamente su espesor y aunque se pegaron listones para ayudar a reducir la deformación o estabilizar los paneles frágiles, la reducción en el grosor del panel a menudo resultó en problemas aún mayores. Así que es un milagro que aún podamos verlas y mucho más juntas por primera vez en siglos.

 

 

Todo ello esta maravillosamente explicado en la web de la exposición, extraordinaria hasta decir basta, de la que he sacado la mayor parte de la información que voy a usar en esta entrada y que cuenta con cosas tan increíbles como explicaciones de los cuadros en lenguaje de signos para las personas con discapacidad auditiva. Un esfuerzo, como veis, colosal e irrepetible que hacen sin duda de esta exposición una de las grandes efemérides de este otoño cultural.

 

Mendigos​​​​​​​ 1568
Paris, Musée du Louvre

Como sólo son 30 cuadros y como yo, como muchos de vosotros, felices aquellos que sí podáis, no voy a poder ir a Viena, me he permitido, con la excusa de este acontecimiento irrepetible y  la fiel ayuda de esa maravillosa web de la exposición, hacer un completo recorrido por las pinturas de la exposición para los seguidores de este blog. Sólo de las pinturas y de algunos de sus detalles, aunque al final procuraré colgaros una galería de imágenes con algunos de los dibujos y grabados que, para no hacer esto interminable, no entraré a explicar. Espero que, cómo poco disfrutéis como yo lo he hecho preparándola, aunque no siempre es fácil transmitir la riqueza de detalles que tienen las obras de Bruegel por lo que os animo a buscarlas en la web con mayor resolución para ver esos detalles con mayor precisión de la que permiten las imágenes que aquí os pueda ofrecer yo.

 

Johannes Wierix Retrato de Pieter Bruegel el Viejo
Grabado, 203 × 124 mm. De Dominicus Lampsonius, Pictorum aliquot celebrium Germaniae inferioris effigies, publicado por la viuda de Hieronymus Cock en Amberes 1572, lámina 19. Amsterdam, Rijksmuseum

 

Pero ¿quién fue Pieter Bruegel? Según la web de la exposición, una fuente temprana e importante sobre la vida de Bruegel es el Schilder-boeck  de Karel van Mander que se publicó en 1604. Van Mander también nos cuenta algo sobre los primeros años de Bruegel. Los padres del artista eran campesinos y nació en algún momento entre 1526 y 1530 cerca de Breda en los Países Bajos. Según van Mander, el lugar donde nació y pasó su infancia se llamaba Bruegel. Hoy creemos que Bruegel nació en Breugel o en Amberes.

 

El Pintor y el coleccionista, 1565, Albertina de Viena. Se cree que el pintor puede ser un autorretrato de Bruegel

En 1551, Bruegel fue aceptado en el gremio de pintores de Amberes. Como la edad promedio de los miembros del clan era entre 21 y 25 años, podemos suponer que Bruegel nació entre 1526 y 1530, probablemente alrededor de 1527/28. Van Mander también habla de un viaje a Italia que podemos reconstruir con la ayuda de algunos dibujos y grabados también presentes en la exposición: Lyon – Roma – Nápoles – Reggio di Calabria – Messina. Incluso sabemos bastante acerca de la vida amorosa de Bruegel: el artista vivía con su criada en Amberes y se cuenta que le engañó casándose con la hija de su maestro Pieter Coecke van Aelst.  

 

Pieter Coecke van Aelst, El Artista y su Familia

Su suegra, Mayken Verhulst, era también pintora y una reconocida miniaturista, así que con tales abuelos y tal padre, no es extraño que Pieter Bruegel fuera el fundador de una auténtica dinastía de grandes pintores que a veces confundimos con el fundador, pues continuaron su estilo y su estela. Así fueron pintores sus dos hijos ,  Pieter Brueghel el Joven (1564-1638) y Jan Brueghel el Viejo (1568-1625), y dos de sus nietos hijos de éste último, Ambrosius Brueghel (1617-1675) y Jan Brueghel el Joven (1601-1678). Su única nieta, Anna Brueghel se casó con David Teniers (1610-1690) dando lugar a otra saga que hizo que seis generaciones de la familia se dedicaran a la pintura desde finales del siglo XV hasta principios del siglo XVIII. Auténtica genética de artistas.

Otro dato curioso que sirve para distinguir al nuestro Pieter Bruegel el Viejo de sus descendientes es que éstos añadieron una hache al apellido de forma que son Brueghel, lo que sirve para identificarle con mayor facilidad.

 

El Borracho metido en la pocilga. 1557. Colección particular. La obra más temprana de la exposición.

Esta exposición que la web llama cumbre de obras maestras, como dijimos antes, es sólo posible porque casi un tercio de sus obras se encuentran normalmente en el propio Kunsthistorische Museum. Bruegel se caracteriza sobre todo por ser un irónico crítico social. En sus obras, Bruegel nos ha legado su visión de la sociedad en la que vivió.  Si bien el campesinado  fue ridiculizado a menudo en el arte del siglo XVI, Bruegel no parece compartir este enfoque grosero, de hecho se le conocía con el sobrenombre del Campesino Bruegel. Además es frecuente encontrar detalles cómicos en sus obras, incluso incluyendo animales que nos miran y crean una sutil conexión entre el espectador y los mundos pictóricos. Ejemplos de estos incluyen la vaca blanca en el primer plano de El regreso de la manada , o uno de los perros en Los cazadores en la nieve .

 

Los cazadores en la nieve (detalle) 1565,

 

Detalle de Los Juegos infantiles de 1560.

Al representar una gran cantidad de detalles, Bruegel nos invita a sumergirnos en su mundo pictórico. También se muestran en la exposición objetos similares a los representados en sus cuadros,  objetos cotidianos de la época de Bruegel  prestados por el Museo Boijmans Van Beuningen en Rotterdam y en el Museo al aire libre Bokrijk en Genk, quienes identificaron los objetos adecuados en las colecciones belgas y holandesas.

Bien, pues vamos a ello. A tres de las pinturas tempranas de Bruegel se las conoce a menudo como Wimmelbilder ( abigarradas imágenes que están repletas de innumerables figuras). Son La batalla entre el carnaval y la Cuaresma (1559), Los Proverbios ( también de 1559, que no está en la exposición sino en la Gemäldegalerie de Berlín pero que podéis ver pinchando aqui) y los Juegos infantiles de 1560.

Los juegos infantiles, 1560, Viena, Kunsthistorisches Museum

Una de las características compartidas por estos Wimmelbilder es un punto de vista elevado. La línea elevada del horizonte crea una vista de pájaro: al observar la escena ocupada, descubrimos una gran cantidad de detalles. Particularmente interesante es la perspectiva de retroceso de la hilera de casas que bordean la calle en la parte superior derecha, que recuerda a Sebastiano Serlio (1475-1554),  cuyos tratados sobre arquitectura  fueron publicados por el suegro de Bruegel, Pieter Coecke van Aelst, en el siglo XVI. En estos tratados, Serlio también hablaba de  ‘paisajes’ y de  ‘diseño de escenarios’ para pintores.

 

Jugando a las tabas (detalle del anterior)

Otro aspecto obvio y seminal de estos cuadros es el número casi increíble de figuras, más de 230, y de innumerables detalles que hace que uno se detenga mucho rato contemplando estas obras y la razón por la que os recomendaba verlos en gran resolución. Las figuras son casi todos niños que participan en más de noventa juegos diferentes. Algunos de estos juegos, como el Blind Man’s Buff, algo así como nuestra Gallinita ciega,  todavía se juegan hoy. Otros han sido olvidados y solo se ha podido identificarlos después de una extensa investigación, constituyendo un auténtico catálogo sociológico del juego en los Países Bajos en el siglo XVI.

 

Jugando al aro o al Burro media manga manga entera. Detalle

Algunos de los niños imitan las actividades de los adultos, por ejemplo, jugando a la novia y el novio, bautizando a un niño o haciéndose pasar por un comerciante. Bruegel no solo presenta innumerables juegos con minuciosos detalles, sino que también captura una gran cantidad de estados de ánimo diferentes: abarcan toda la gama desde plácidos o divertidos a juegos más agresivos. Con solo unas pinceladas, el artista evoca las distintas expresiones faciales y el lenguaje corporal.

 

 

En está imagen, en la ventana, Bruegel nos muestra un espejo: un niño está mirando a través de la máscara de un adulto. ¿Nos está imitando? Mientras que los espectadores, los adultos, contemplan la pintura y se les permite sumergirse en este mundo vibrante de los niños, el niño sin embargo nos mira a través de la máscara de un adulto.

 

Pieter Bruegel_La lucha del carnaval y la cuaresma,  1559 Viena, Kunsthistorisches Museum

 

La segunda de sus Wimmelbilder, también presente en la exposición porque pertenece al propio acervo del propio museo vienés, es La lucha del carnaval y la cuaresma,  también de 1559. Como es característico la gran composición está llena de innumerables figuras vistas desde arriba. El  punto de vista elevado nos permite ver todos los eventos y actividades que tienen lugar simultáneamente en la plaza principal de una pequeña ciudad.

 

Don Carnal (detalle)

 

Bruegel representa las costumbres flamencas contemporáneas del carnaval y la Cuaresma con amoroso detalle. Toda la acción tiene lugar entre la posada y la iglesia. La izquierda está dominada por la posada y Don Carnal, el príncipe del Carnaval, personificado por un borracho corpulento que monta un gran barril con una jamón de cerdo clavado al frente.  Lleva una enorme tarta de carne como tocado y está empuñando, como arma para su lucha, un largo asador con trozos de carne incluida una cabeza de cerdo. La bolsa de cuchillos en su cinturón indica que es un carnicero lo que explica su posición central pues era este gremio el que tradicionalmente proporcionaba la carne para el banquete de carnaval. El hombre que va detrás del barril está vestido de amarillo, que está relacionado con el engaño, y le sigue una figura femenina que lleva sobre su cabeza una mesa con pan y gofres típicos de la época. En una mano sostiene un vaso y en la otra una vela, otra vez símbolos alegóricos de engaño.

 

 

A la derecha están la iglesia y Doña Cuaresma, vestida de gris con toca de monja, sandalias abiertas y una rama de espino para las mortificaciones. Los dos antagonistas están armados y a punto de romper sus respectivas lanzas.  Doña Cuaresma lo está atacando con una tabla de hornear el pan ácimo propio de la época con dos arenques. Va sentada en un carro tirado por un monje y una monja, y parece flaca y delgada, con sus seguidores alimentándose de pan y galletas. El carro va cargado de alimentos tradicionales de la Cuaresma como pretzels  y mejillones.

 

“Battle between Carnival and Lent” (detail), signed below left on stone, 118 x 164.5 cm, 1559.

La pintura de Bruegel es rica en alegorías y simbolismos que han sido estudiados durante mucho tiempo. A menudo se lee como el triunfo de la Cuaresma, ya que la figura del Carnaval parece despedirse con su mano izquierda y sus ojos levantados hacia el cielo. Además los Protestantes habían abolido la celebración de la Cuaresma, no así la del Carnaval. Al mismo tiempo, la pintura es una fuerte crítica social hacia la hipocresía y un relato veraz de la existencia de toda una clase de desfavorecidos y mendigos. De hecho, pocos años antes, en la cercana Brujas había sido publicado el libro del valenciano Juan Luis Vives De subentione pauperum , de gran influencia, y que trataba el problema de la mendicidad buscando soluciones en una organización de la beneficencia a través de instituciones públicas, al margen de la Iglesia.

 

EL SUICIDIO DE SAUL 1562 Viena, Kunsthistorisches Museum

 

Aunque diferentes conceptualmente de sus Wimmelbilder, casi todas las pinturas de este Bruegel temprano mantendrán intactas algunas de sus características, como el punto de vista elevado y el abigarramiento de la cantidad de figuras que tal perspectiva comporta. Otra característica muy suya, como ya lo había sido de Patinir y en general de la pintura flamenca, es colocar el motivo principal, aquel que da título al cuadro, en un lugar excéntrico e incluso secundario, como en este Suicidio de Saul. 

 

 

La escena, raramente representada. muestra el suicidio de Saúl después de su derrota por los filisteos.La muerte de Saul se interpretaba como un castigo por el orgullo, de hecho había sido uno de los orgullosos que Dante colocó en el Purgatorio  y esto puede explicar la elección de Bruegel de un tema tan inusual. Como con la mayoría de sus temas tomados de la Biblia, Bruegel trata el suicidio de Saul como un evento contemporáneo, mostrando los ejércitos en una armadura del siglo XVI, como ya había hecho el pintor alemán Albrecht Altdorfer al que se suele tener como una influencia.

Aún así, es un intento temprano de Bruegel para reconciliar el paisaje y la pintura de figuras aunque aún no del todo logrado pues el primer plano y el fondo aún no están conciliados

 

 

EL Triunfo de la Muerte, Museo del Prado [Pieter Bruegel el Viejo] 1562

Del mismo año sin embargo es quizás una de sus grandes obras maestras El triunfo de la muerte, tabla que habitualmente podemos ver en el Museo del Prado En la que es probablemente la composición más sombría de Bruegel, los esqueletos se están apoderando del mundo, extendiendo el horror y el pánico. Esta visión terrible es la primera ocasión en la que Bruegel se aproxima, cosa que hará a menudo, al universo complejo de Hieronymus Boschc.1450 – 1516), El Bosco. Este paisaje apocalíptico, lleno de ciudades en llamas, barcos que se hunden y un desierto desolado, también recuerda a Joachim Patinir.

 

 

En la mitad inferior de la composición, Bruegel ha organizado una multitud densa y anónima que se extiende inexorablemente de izquierda a derecha. Independientemente de la edad, el género, la ascendencia y el rango, nadie puede escapar cuando se acaba su tiempo. En un primer plano, la Muerte al frente de sus ejércitos sobre un caballo rojizo azuza a la multitud con su guadaña. La loca carrera termina en una ‘trampa mortal’: las personas son conducidas allí en tropel. El interior de la puerta abatible del gigantesco ataúd  está marcado con una gran cruz carmesí y detrás de ella un esqueleto toca los timbales. La entrada está flanqueada por un auténtico ejército de esqueletos en formación tras sus escudos que no son sino tapas de ataúd. La pintura, recientemente restaurada por el Museo del Prado,  reproduce un tema habitual en la literatura del medioevo como es la danza de la Muerte, que fue frecuentemente utilizado por los artistas nórdicos. Brueghel dotó a toda la obra de un tono pardo rojizo, que ayuda a dar un aspecto infernal a la escena, apropiado para el asunto.

 

 

La pintura, propiedad de la reina Isabel de Farnesio que la tenía en su palacio de La Granja, fue fuente de inspiración de muchas otras y modelo para copias literales, fundamentalmente de su hijo Pieter Brueghel el Joven porque acaso era imposible imaginar algo más sombrío. Según la web del Museo del Prado:

Incluso en el siglo XVI, con un renacimiento abierto a la libertad, la alegría y la belleza, el norte de Europa arrastra aún la sombría visión de siglos pasados, el más allá incierto, fundamento de la existencia. Pieter Bruegel el Viejo pintó esta tabla en la segunda mitad del siglo xvi, cuando Miguel Ángel había concluido ya el Juicio Final y antes de que Rubens pintara el suyo; estas dos ambiciosas obras, con intención de provocar el temor a Dios y concienciar a las almas de los creyentes, no llegan, sin embargo, a comprometer a los humanos, como lo hace Bruegel, en un cosmos infinito en contubernio con el implacable castigo de ­Jehová…No solo revive el espectáculo del medievo más sombrío evocando visiones de El Bosco, fuente de inspiración de su obra, sino que, también, provoca una crítica social, un espolón de la Contrarreforma que estaba por venir y un avance de una sociedad donde todas las clases sociales y los hombres son iguales ante Dios y su destino, sin por ello olvidar las fuentes del Apocalipsis de san Juan de donde emana todo

La muerte atrapa a todas las clases sociales por igual: al Emperador que lleva al cuello el Toisón de oro a quien la muerte muestra un reloj de arena vacío mientras otro esqueleto roba sus riquezas. Pero también a la Iglesia como vemos en el esqueleto tocado con el capelo cardenalicio;  o a los intelectuales, como vemos en el  arquitecto caído ante los pies del caballo famélico que arrastra un carro lleno de calaveras. Incluso los fieles de la Iglesia  a quienes dos esqueletos raptan con redes, parodiando a los pescadores de almas san Pedro y san Andrés.

 

 

A la derecha destacan dos escenas cargadas de simbología: un joven empuñando su espada, junto a una mesa con naipes y copas, es un militar que impone el principio del valor de su casta a lo inevitable de la muerte; junto a él, dos jóvenes amantes, se entregan embelesados a sus sentimientos tañendo el joven un laúd y ella cantando frente a una partitura ajenos al drama que les circunda, sin percibir que, a sus espaldas, un esqueleto les acompaña tocando un violín.

 

 

En la derruida torre de la iglesia, un esqueleto surge de una especie de reloj de sol para señalar la hora primera, mientras un grupo de esqueletos envueltos en sus sudarios hacen sonar las trompetas para anunciar el advenimiento de la Muerte.

 

Dulle Griet de Pieter Brueghel el Viejo, 1561 Amberes, Museo Mayer van den Bergh

Esta exposición será además la primera vez que El triunfo de la muerte se mostrará junto con Dulle Griet en lo que promete ser otro paso importante en la investigación de la presunta conexión entre estas dos pinturas, pintadas con pocos meses de diferencia.

 La loca Rita es una figura del folclore flamenco que  representa una especie de marimacho, por así decir ,  la Dulle Griet, que lidera un ejército de mujeres para saquear el infierno. La pintura se encuentra en la actualidad Museo Mayer van den Bergh de Amberes. El cuadro después de haber pertenecido a las colecciones del emperador Rodolfo II, fue saqueado por las tropas suecas en 1648 y reapareció en Estocolmo en 1800 donde el coleccionista de arte Fritz Mayer Van Den Bergh lo descubrió en 1897 en una subasta en Colonia , donde la compró por una suma mínima, descubriendo su autor real tan sólo unos días más tarde.

 

Pieter_Bruegel_the_Elder_-_The_Fall_of_the_Rebel_Angels_

 

Esta pintura junto al El triunfo de la muerte  La Caída de los Ángeles Rebeldes, forman una especie de trilogía  por su estrecha similitud estilística y de composición, además de ser el climax de la influencia de El Bosco en Pieter Bruegel el ViejoLa Caída de los Ángeles Rebeldes (arriba) no está en la exposición y se conserva en  los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica en Bruselas y quizás sea la mas bosquiana de sus obras.

 

 

detail-dulle-griet

La Loca Rita es otra composición de marcado mundo “bosquiano” que no es para los desanimados. Muchos de los detalles recuerdan e incluso remiten directamente  a Hieronymus Boschc. 1450-1516), y pertenecen a ese reino macabro que tanto gustó a los surrealistas. Sin embargo, la pintura también está impregnada del sentido del humor de Bruegel y de su ingenio. Dulle Griet , por ejemplo, lleva una armadura deportiva y blande una espada. Una daga cuelga de su delantal. Y de su cesta sobresale el “arma definitiva” contra las tropas infernales: una sartén.

Un libro de proverbios publicado en Amberes en 1568 contiene un dicho que tiene un espíritu muy similar al de la pintura de Bruegel:

Una mujer hace un ruido, dos mujeres causan un montón de problemas, tres un mercado anual, cuatro una pelea, cinco un ejército, y contra seis el mismo diablo no tiene armas

 

 

No se sabe si Pieter Bruegel el Viejo seleccionó el tema o si se trató por el contrario de un encargo, aunque podemos suponer que Bruegel se estaba burlando de la jerarquía entre hombres y mujeres. No sería esta la única pintura de Bruegel en que invirtiera los roles de género tradicionales que prevalecían en los Países Bajos durante el siglo XVI, mostrando mujeres astutas que llevan los pantalones de manera literal y figurada.

 

 

Como ya hemos señalado, es en estas pinturas donde más cerca esta de El Bosco. Por esa época,  Bruegel había comenzado a trabajar  como dibujante de paisajes para la editorial impresa de Hieronymus Cock en Amberes . Dado que a mediados del siglo XVI, la demanda de grabados de Hieronymus Bosch era muy grande los historiadores suelen sugerir que tal vez fuera el propio Cock quien animara a Bruegel a intentar satisfacer esa demanda.

 

Pieter_Bruegel_the_Elder_-_Death_of_the_Virgin_-

 

De 1563 es la pequeña pintura de La muerte de la Virgen  que, propiedad originalmente de Abraham Ortelius, se conserva en Upton House

 

The adoration of the magi in the snow. Sammlung Oskar Reinhart ‘Am Römerholz’ , Winterthur

Y esta Adoración de los magos en un paisaje nevado, en la que vemos repetirse algunas características de Bruegel: el punto de vista elevado; la profusión de figuras, la colocación excéntrica del motivo principal; la ubicación temporal de las escenas bíblicas en la época del pintor, etc. Quizás lo que diferencia a esta pintura conservada en suiza son sus pequeñas dimensiones, 33 x 55 cm.

 

 

Del mismo año, 1563, es la primera versión de La Torre de Babelquizás su cuadro más reproducido y que normalmente se encuentra en Viena. Este es el original, conviene aclararlo, porque existen muchas versiones del tema repetidas después por sus hijos. No obstante el propio Bruegel pintó dos versiones del cuadro que están juntas y contrapuestas por primera vez en la exposición. La versión del Kunsthistorische Museum de Viena y la del museo Museo Boijimans Van Beuningen en Rotterdam

 

 

La de Rotterdam no está fechada aunque se acepta que es posterior. Aún así hay una serie de diferencias importantes entre estas dos composiciones. En primer lugar el tamaño, la de Viena casi el doble de la otra, y que debió ser aún más notorio puesto que la primera esta recortada por su parte superior. Después el propio tamaño relativo de la torre, pues la inclusión de figuras permite imaginar el tamaño de la torre., lo que nos demostraría sin embargo que  la torre de Rotterdam es en realidad un 250% más grande que la de Viena.

El grupo de figuras omitido en la segunda versión puede ser una representación del rey Nimrod y su séquito. Ocupan un lugar importante en la composición de la primera desempeñan un importante papel en la narrativa.

 

 

Además la torre de Viena está construida alrededor de una gran roca; La torre de Rotterdam es independiente y construida tan solo por el hombre.

 

babel tower Boijmans Collection Rotterdam

Bruegel también selecciona cuidadosamente los colores para ilustrar este aspecto: para la torre de Viena eligió una paleta pálida. Construida con ladrillos, la torre de Rotterdam tiene tonos fuertes y oscuros y parece mucho más amenazadora.

 

Aún así, siempre hay detalles minúsculos que pasan casi inadvertidos, pero que reflejan el gran crítico social que fue Bruegel.

 

CRISTO QUE LLEVA LA CRUZ 1564Viena, Kunsthistorisches Museum

De 1564 es este Camino al Calvario en el que de nuevo vemos las características más importantes de Bruegel y que conceptualmente les acercan a sus WimmelbilderCuesta casi encontrar en medio de la agitada muchedumbre el motivo principal de Cristo llevando la cruz. Esta es la  pintura más grande de Bruegel y la única cuyo formato parece ser el original. Mide 124,2 centímetros x 170,7 centímetros. También es el paisaje más grande de la pintura neerlandesa temprana. Es además una de las dieciséis pinturas suyas que figuran en el inventario del rico coleccionista de Amberes , Niclaes Jonghelinck, del que ya hablamos.

Bruegel adoptó un plan bien conocido, utilizado anteriormente por el monogramista de Brunswick y el contemporáneo de Bruegel en Amberes, Pieter Aertsen .

 

La insignificancia de Cristo entre la multitud es un dispositivo familiar de la pintura manierista (se repite en la Predicación de Juan el Bautista , así como también veremos en La conversión de Pablo ), al igual que la colocación artificial de María y sus compañeros en un primer plano rocoso, que están deliberadamente alejados de los dramáticos acontecimientos que tienen lugar detrás de ellos.

 

 

Con la excepción del mismo Cristo, las figuras en la procesión llevan vestido contemporáneo, y no puede haber ninguna duda de que Bruegel, como en todas sus pinturas bíblicas, hace una referencia en particular a su propio tiempo. Las figuras sagradas, la Virgen desmayada asistida por San Juan y las otras dos Marías representan su propio drama, aparentemente independiente de los lejanos acontecimientos que suceden a su espalda.

 

 

En el monte de Gólgota se levantaron las dos cruces que llevarán los cuerpos de los ladrones y se cavará un agujero para la cruz que debe llevar el cuerpo de Cristo, como se puede ver en el detalle de la parte superior izquierda. Los espectadores a pie y a caballo acuden en tropel hacia este espantoso lugar a través de un paisaje salpicado de horcas en las que aún cuelgan cadáveres y ruedas a las que aún se aferran fragmentos de tela y restos de cuerpos rotos que  son devorados por los cuervos.

 

Aún así  la pintura de Bruegel posee una viveza lo que parece provenir de la observación de la vida contemporánea, como en la representación del molino de viento.

En la exposición de Bruegel , esta imagen no se muestra en una pared, como es habitual, sino “independiente” en el centro de la galería para poder verla por detrás (os puse una imagen más arriba)  y demostrar lo increíblemente finas y frágiles que son estas pinturas de paneles.

 

Winter landscape with a bird trap Bruselas, Musées royaux des Beaux-Arts de Belgique / Koninklijke Musea voor Schone Kunsten van België

De 1565 es este  Paisaje de invierno con trampa de pájaros que llega desde las colecciones reales belgas. Se trata de una típica pintura flamenca de patinadores y se convirtió en una pintura muy popular, hasta el punto de que existen más de una docena de versiones pintadas por sus hijos. Se trata al parecer de un lugar real, la villa de Brabante de Saint Anne cerca de Dibben. Bruegel fue muy minucioso pintando los detalles como la niebla que difumina el campanario de la iglesia y sobre todo el perfil de la ciudad que se intuye en el horizonte, las ramas desnudas de los árboles en lo que podemos hasta ver el tipo de poda que se realizaba, los cuervos por todas partes. De hecho la trampa para pájaros a la que hace referencia el título -y que podemos ver a la derecha- le da al cuadro una lectura alegórica. Igual que los pájaros, los patinadores están amenazados por un trágico final si el hielo se resquebrajase.

 

La cosecha. Metropolitan Museum de Nueva York. la única de las cinco estaciones supervivientes que no ha viajado a Viena

 

Vamos ahora con uno de los encargos fundamentales que el marchante de arte  Niclaes Jongelink le hizo a Bruegel: la Serie de las Estaciones. Las   estaciones son quizás la obra más famosa de Bruegel. La serie originalmente incluía seis pinturas de paneles a gran escala, y Bruegel las pintó para la casa de campo del comerciante llamada ‘t’goed ter Beke‘ que estaba situada en las inmediaciones de Amberes, y las pinturas probablemente adornaban el comedor.

Hoy pensamos en las estaciones como cuatro pero en el siglo XVI en los Países Bajos, sin embargo, las estaciones se dividieron en seis períodos: además del otoño y el invierno hubo principios de primavera y primavera, y principios de verano y finales de verano . De las seis pinturas se conservan cinco, y cuatro de ellas vuelven a estar juntas después de siglos en esta exposición. Sólo no se ha conservado la pintura de comienzos de primavera.

 

De sombere Dag

Las pinturas que componen el ciclo de Las Estaciones son

  • Día triste o Día nublado (febrero-marzo), Museo de Historia del Arte de Viena
  • La siega del heno (Junio y julio)  Palacio de Lobkowicz, en el Castillo de Praga
  • Los cosechadores (agosto-septiembre), Museo Metropolitano de Arte, Nueva York
  • El regreso de la manada (octubre-noviembre), Museo de Historia del Arte de Viena
  • Los cazadores en la nieve (diciembre-enero), Museo de Historia del Arte de Viena

La primera, El día nublado (arriba) representa el final del invierno, lo que se adivina por la atmósfera sombría y los árboles sin hojas a los que están realizando la última poda. La corona de papel alrededor de la cabeza del niño y el consumo de gofres son referencias al Carnaval antes de la Cuaresma . El cielo, los barcos que se estrellan contra la costa y las montañas en la lejanía cubiertas de nieve sugieren que se avecina un mal tiempo.

 

La cosecha del heno

La cosecha del heno ha viajado desde Praga y representa el comienzo del verano. En primer plano, un campesino afila su guadaña, mientras en el camino tres cosechadoras se cruzan con agricultores que llevan sus productos al mercado. A la izquierda hay un monasterio de montaña en un acantilado empinado, a la derecha hay un pueblo con una iglesia y detrás de ella una colina con un molino de viento. Posteriormente, el paisaje se abre con la vista del pico de una solitaria montaña y un río, y sobre todo un cielo de verano azul y brillante con nubes de buen tiempo.

 

El regreso de la manada

El regreso de la manada representa los meses de octubre y noviembre, y por lo tanto, el principio del otoño. Los pastores  conducen una manada de ganado hacia un pueblo con estacas largas . Abajo en el valle fluye un río y más al fondo se alzan las montañas. El primer plano y el fondo son oscuros, mientras que el río en el valle está bajo el sol. Los árboles están desnudos o a punto de arrojar sus hojas y en el cielo están aumentando las nubes de tormenta. Cerca de la mitad de la imagen se puede ver una  colina con una horca  y en el lado opuesto del río, los viñedos ya están cosechados.

 

Pieter_Bruegel_the_Elder_-_Hunters_in_the_Snow_(Winter)

El último y sin duda elmás famoso es este Cazadores en la nieve que representa los meses de diciembre y enero. La pintura muestra una escena invernal en la que tres cazadores regresan de una expedición acompañados por sus perros. Por las apariencias la salida no tuvo mucho éxito; sólo un cazador lleva el cadáver de un zorro, que ilustra la escasez de la caza. Frente a los cazadores en la nieve se encuentran las huellas de un conejo o una liebre, que los cazadores persiguen. La impresión visual general es la de un día tranquilo, frío y nublado; los colores son blancos y grises apagados, los árboles están pelados de hojas y el humo de las chimeneas se desvanece en el aire. Varios adultos y un niño preparan la comida en una posada con una lumbre al exterior. De interés son los picos montañosos irregulares que no existen en Bélgica u Holanda. El paisaje en sí es un valle de fondo plano (un río que serpentea a través de él) con picos irregulares visibles en el otro lado. Se observa un molino de agua con su rueda congelada y, en la distancia, las figuras patinan sobre hielo.

 

LA CONVERSIÓN DE SAUL 1567 Viena, Kunsthistorisches Museum

 

Un poco posterior es esta Conversión de San Pablo de 1567. Bruegel muestra al ejército de Saul o Paul en camino a Damasco con atuendo contemporáneo y con armaduras y armas del siglo XVI como es habitual en sus escenas bíblicas.

 

 

El santo mismo lleva un jubón azul y ha caido del caballo. Bruegel, que había vivido en Italia , no estaba familiarizado con la vestimenta clásica: su intención al representar escenas bíblicas con vestimenta contemporánea era enfatizar la relevancia de éstas para su propia época. En vista de la persecución y la contra-persecución de la Reforma y la Contrarreforma , la historia de la conversión de Pablo tenía por entonces un significado especial. Pintado de manera muy sutil un rayo de luz cae desde el cielo hasta la figura de San Pablo.

 

 

Pieter_Bruegel_the_Elder_-_Peasant_Wedding_-

Otro de los cuadros más famosos de Bruegel es esta Boda campesinaLa imagen es una representación realista de una fiesta de boda rural en Flandes a finales del siglo XVI. En contraste con su perspectiva en trabajos anteriores, Bruegel no usa un punto de vista elevado , sino que nos muestra los eventos directamente desde el nivel de los ojos.

Hay una multitud animada entorno a la mesa con un mantel blanco. Dos gavillas de heno con un rastrillo recuerdan la época de finales de primavera y el trabajo que implica la cosecha, y la vida dura que tienen los campesinos. Los huéspedes se sientan en bancos de madera sin respaldo y en taburetes sencillos. En la pared de paja detrás de la novia cuelga un paño verde sobre con la  corona nupcial de papel. Ella se sienta sola en el centro de la mesa, con los ojos bajos y las manos juntas. No se le permite comer ni hablar. El novio no ha podido ser identificado, e incluso podía estar ausente, como era habitual en la tradición nupcial flamenca, pero también podría aparecer aunque, en cualquier caso, de acuerdo con la costumbre, fuera de la mesa.

Dos hombres, de delicado azul y, su color contraste, de naranja, llevan en una puerta de madera con las bisagras aún en ellas,  los platos servidos de gachas o sopas, que era la comida habitual, mientras otro los va repartiendo. El notario se sienta en un sillón alto con una chaqueta con forro de piel. A la derecha, un franciscano le da la absolución a un militar o soldado, sentado frente a él , mientras su perro se asoma por debajo de la mesa.  En el rincón izquierdo un hombre, acaso el novio,  escancia la cerveza, mientras un niño rebaña los platos con el dedo. Dos gaiteros tocan el pijpzak. Entre los dos pies del campesino de naranja hay un misterioso tercer pie que no se adivina a quien pertenezca. Llamativo también ese fragmento de silla en escorzo del rincón derecho.

 

 

De 1568 es esta relacionada Danza Campesina  que también pertenece a los fondos del Kunsthistorische Museum. Las pinturas son del mismo tamaño y pueden haber sido diseñadas como un par o como parte de una serie que ilustraría la vida campesina.  Son los  dos mejores ejemplos  del estilo tardío de Bruegel, que se caracteriza por su uso de figuras monumentales más a un estilo italiano.

Es posible que, dada la preferencia de Bruegel por las metáforas morales, este cuadro al igual que La boda campesina , pudieran tener un cierto sentido moral. Si en la Boda la referencia obvia sería las Bodas de Canaá, en este Baile algunas figuras podrían representar la gula , la lujuria o la ira . El hombre sentado al lado del gaitero lleva una pluma de pavo real en el sombrero, un símbolo de vanidad y orgullo.  Además hay otros detalles que ahondarían en este sentido. La ocasión para la fiesta debía ser sin duda es el día de un santo patrono , pero, sin embargo, los bailarines le dan la espalda a la iglesia y no prestan atención alguna a la imagen de la Virgen que cuelga del árbol. La prominencia de la taberna en el centro deja claro que están preocupados por asuntos menos espirituales que materiales.

 

 

Pieter_Bruegel_the_Elder_-_The_Peasant_and_the_Birdnester_-

 

Ya casi acabamos. Este fantástico El campesino y el ladrón de nidos podría seguir en la línea marcada por los anteriores. No sólo por esa visión a la altura del ojo tan característica de su última época, como por el seguro significado alegórico de la pintura. Su asunto bastante inusual ilustra en realidad un proverbio de los Países Bajos: Dije den nest Weet dijen weeten, dijen Roft dij heeten. Lo que quiere decir: el que sabe donde hay un nido, tiene el conocimiento, pero el que lo roba, tiene el nido.

La pintura presenta pues el contraste moralizador entre el individuo activo y malvado y el hombre pasivo que es virtuoso a pesar de la adversidad. Pero también se esconde otra advertencia. Cuidado con juzgar al otro porque te distraerás de lo importante. De hecho, ese hombre virtuoso se va a meter en el agua por no estar sino pendiente de exteriorizar con su gesto un juicio moral.

 

 

 

Bueno voy a terminar ya con el último de los cuadros: La urraca en la horca de 1568. No se sabe por qué o para quién fue pintado el cuadro. Su fecha de 1568 hace de esta pintura una de las últimas obras de Bruegel antes de su muerte en 1569; De hecho, tal vez su trabajo final.  Bruegel le pidió a su esposa que quemara algunos de sus cuadros tras su muerte, pero le dijo que se quedara La urraca en la horca para ella.

Ahora está en manos del Hessisches Landesmuseum en Darmstadt . La pintura muestra un claro de un bosque en el que un grupo de campesinos baila al son de una gaita. La horca con la urraca se halla en el centro de la imagen, dividiendo la pintura en dos, en una composición manierista con el lado derecho más abierto al paisaje y la izquierda más cerrada hacia los campesinos, el bosque y el pueblo al fondo. La horca es famosa porque es un objeto imposible casi digno de Escher,  o similar al triángulo de Penrose, con las bases de los postes aparentemente plantados de lado a lado pero con el travesaño superior como retrocediendo en la distancia gracias a una iluminación contradictoria.

 

 

Aunque nunca falta los detalles. En la esquina izquierda, en primer plano y aún así entre las sombras, un hombre defecando. .

 

 

El paisaje del fondo es extraordinario y se abre a la vista de un río con una ciudad entre la bruma de la orilla izquierda, una pequeña aldea iluminada por un claro de sol, y un castillo en lo alto de un peñasco en una zona más umbría con un paso elevado que lo conecta a la ladera. Hay, como siempre, minuciosísimos detalles que asombran cuando uno pude verlos con aumento.

La pintura de Bruegel se creó el año después de que Fernando Álvarez de Toledo,  Duque de Alba , reprimiera la revuelta holandesa lo que es origen de buena parte de esa Leyenda negra . La horca puede representar la amenaza de ejecución de los que predicaban la nueva doctrina protestante , y la pintura puede aludir, al mismo tiempo, a varios proverbios de los Países Bajos. Hay una alusión directa a los proverbios neerlandeses de bailar en la horca o cagarse en la horca, lo que significa una burla y un desafío al estado.  También puede aludir según otras lecturas,  a la creencia de que las urracas son representaciones figuradas de los chismes , y que el chisme conducía a los ahorcamientos.

 

Tres soldados. 1568

Pieter Bruegel el Viejo creó hitos. Inspiró tanto a sus contemporáneos como a los artistas posteriores, sobre todo a su descendencia pictórica. Los artistas siguen admirando sus obras hasta hoy. Uno de estos artistas es el escultor Carsten Höller, quien recientemente escribió sobre los cazadores en la nieve de Bruegel en la revista de arte alemana Monopol

 “Ni siquiera considero a Bruegel un pintor de paisajes. Debido a que hay tantas alusiones y alegorías, él era más bien un poeta. El artista trasciende el mero poder expresivo de lo representado y le permite al espectador comprender mentalmente el conjunto a través de una serie de aspectos menores. Las personas en las pinturas de Bruegel parecen formar una comunidad con la naturaleza en lugar de gobernar sobre ella por mandato divino. Esto es verdaderamente notable para el siglo XVI.

 

Y bueno para terminar os dejo una galeria con algunos de sus dibujos y grabados. Particularmente interesantes las series de los Siete Pecados Capitales y las SIete Virtudes, asi como algunos paisajes que relatan el viaje que realizó por Italia. O también dibujos de cuadros que no llegaron a materializarse.

Frederick Cayley Robinson, el desconocido simbolista inglés

 

Frederick Cayley Robinson, el desconocido simbolista inglés rescatado del olvido por una exposición de la National Gallery de 2010.

 

 

 

EN 2010 con la exposición de los cuatro cuadros que forman el ciclo de las  “Obras de la Misericordia”,  la  National Gallery de Londres,  en colaboración con la Tate Britain, recuperó parte de la obra de uno de los pintores e ilustradores más seductores, ignorados y casi desconocidos  del Simbolismo británico de principios del siglo XX. Sin embargo, Frederick Cayley Robinson sigue siendo aún un autor extraño y poco estudiado del que cuesta mucho trabajo obtener casi información, por lo que su obra encaja perfectamente en la parte de este blog que trata de encontrar esos artistas peculiares que la historiografía acaba arrinconando.

 

FREDERICK CAYLEY ROBINSON

No existe, hasta donde he podido investigar, ninguna monografía sobre este autor, ni siquiera en un país tan chovinista como el Reino Unido, ni le habían dedicado hasta la exposición de la National, ninguna retrospectiva importante desde 1977, e incluso durante su vida sólo realizó tres únicas exposiciones. Todo bastante extraño puesto que sus obras más conocidas, lejos de estar escondidas en colecciones particulares, se exhibían en el hall de entrada del Hospital de Middlesex hasta 2007, nada menos que uno de los dos hospitales de la Facultad de Medicina  y Enfermería de la University College de Londres. El Hospital cerró en diciembre de 2005 y fue demolido poco después de haber sido utilizado como set para la película Promesas del Este de David Cronenberg, .

 

 

 

Asi que, durante casi un siglo, esos cuatro lienzos gigantes de Frederick Cayley Robinson daban la bienvenida a los visitantes al área de recepción del Hospital Universitario de Londres. Los actos de misericordia pintados en 1912, fueron  encargados por Sir Edmund Davis, uno de los directores del hospital.

Antes de la demolición del hospital, fue cuando surgió la cuestión de qué hacer con aquellos lienzos que, otra vez de manera extraña, ya que se trata de una de las comisiones decorativas más importantes de la primera parte del siglo XX en Inglaterra, tampoco interesaron a ninguno de los grandes museos. Por el contrario  fueron adquiridos por la Wellcome Library, donde pueden verse en la actualidad, una singular colección formada por Sir Henry Wellcome sobre temas relacionados con la medicina, la brujería, la alquimia o la etnografía. Fue a raíz de esta adquisición cuando los ojos de los comisarios de la National Gallery y la Tate Britain se percataron del error y le dedicaron la exposición de la que os vengo hablando. Después la BBC le dedicó un programa con testimonios de médicos y enfermeras que recordaban el impacto que las obras les habían causado en su cotidianidad laboral. El mensaje subyacente, según la web de la National Gallery, se refería a la santidad del altruismo humano expresado a través de la curación médica y el cuidado de niños huérfanos. Casi nada. Qué rimbombancia…

 

Federick Cayley Robinson (British, 1862-1927) Acts of Mercy- Orphans II

 

En realidad, aunque el ciclo lo componían 4 cuadros, se trataba de dos pares enfrentados. Uno dedicado a los huérfanos y otro a los heridos de la Primera Guerra Mundial, ya que fueron durante aquellos años de conflicto cuando fueron pintados. El par de cuadros de Los Huérfanos fueron los primeros en acabarse, en 1915,  y representan el refectorio de un orfanato, como entonces solían tener los hospitales. La web de la National afirma, cosa que a mí me parece traída por los pelos, que recuerda a la Ultima cena de Leonardo Da Vinci y a la pintura holandesa del siglo XVII.

 

Orphans II

En la exposición también se le relacionaba con otros cuadros de la National Gallery como El Bautismo de Cristo de Piero della Francesca,   las Cuatro escenas de la vida temprana de San Zenobio   de Sandro Botticelli y con algunos lienzos de Pierre-Cécile Puvis de Chavannes, relaciones mucho más atinadas e interesantes a mi entender como intentaré hacer ver a lo largo de la entrada.

 

 

Los dos cuadros muestran una procesión de huérfanas vestidas con uniformes azules, con sus cofias y  delantales almidonados , serpenteando por el refectorio del orfanato para recibir  cuencos de leche. Todo en una serena armonía,  tan limpio y ordenado, tan ideal, que, aunque a ojos de sus coetáneos pareciera normal, hoy a a los nuestros lo reviste con un cierto aura de misterio y misticismo, tan propia de la pintura del Simbolismo.

 

 

Misterio que se acrecienta por las insólitas y repetidas miradas de las huérfanas hacia el espectador. Hay quien ha querido ver, a mi entender con bastante acierto la influencia de Edward Burne Jones. Y es díficil no pensarlo cuando se ve la procesión de huérfanas bajando la escalera de caracol.

 

 

edward_burne-jones_the_golden_stairs

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De hecho, Burne Jones se cuenta entre las influencias reconocidas del pintor, además de ser uno de los artistas más populares de la época.

En el otro par, de título general El doctor, se representa de manera clara el trauma tremendo que supuso la superabundancia de heridos e inválidos víctimas del salvajismo feroz que supuso la guerra de trincheras de la Primera Guerra Mundial. Soldados heridos y marineros se reúnen a la entrada de un hospital.

 

Cayley_Robinson_The doctor

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Casi todos ellos visten un uniforme que se conoció como el Convalescent Blues, un tipo de vestimenta que las autoridades militares requerían que usasen  los heridos en la Guerra, excluidos por supuesto los oficiales,  tanto en los hospitales como en público. Cómo sólo había una talla que tenía que adaptarse a diferentes cuerpos, esa era la razón de que llevasen dobladas las perneras. Además llevaban una corbata roja.

 

 

A la izquierda se representa la mañana mientras que una enfermera toca la campana para señalar la hora del día (como en las casas religiosas) mientras que en la derecha cae la noche sobre una hilera de casas del barrio de Fitzrovia, detrás de las que se ven una serie de chimeneas humeantes. La extraña estatua ecuestre, según una posible interpretación, representaría el servicio del hospital al estado.

 

 

El extraño personaje de la chistera, que parece más un dandy que hubiera pasado la noche fuera de casa, ha sido identificado como una apropiación de un cuadro de Honoré Daumier titulado El coleccionista de estampas.

 

Oil painting on wood by Honoré Daumier, ca. 1857-1863. Art Institute of Chicago.

El otro lienzo muestra a representantes de la población civil en otra entrada del hospital entre los que se puede ver a una madre o una enfermera que cuida de un bebé, algunas niñas, y gente mayor incluyendo a un hombre con porte de erudito que lleva una capa marrón a la izquierda.  A la derecha, en una imagen que evoca los milagros de los santos, una mujer arrodillada pide al médico ayuda para su hija, a lo que el médico le corresponde con un gesto muy cercano a una bendición.

Credit: Wellcome Library, London. Wellcome Images
Oil on Canvas 226×336 cm

 

En el centro un árbol muerto con una serpiente en sus ramas lleva un mensaje pesimista para los seres humanos como los descendientes de Adán y Eva: “Polvo eres y en polvo te convertirás”. A la izquierda, un cometa pasa a través del cielo sobre la terraza de casas de Fitzrovia  que continúa  la pintura anterior.

 

 

Pero ¿quién era Frederick Cayley Robinson? Nacido en Brentford-on-Thames en 1862, hijo de un corredor de bolsa, Robinson, después de un tiempo navegando por la costa inglesa como marinero, comenzó su formación artística en la St John’s Wood Academy entre 1883 y 1885 y entró en la Royal Academy Schools en 1885.

 

Frederick Cayley Robinson by Frederick Cayley Robinson pencil and chalk, 1898

Completó después sus estudios en la famosa Académie Julian de París entre 1891 y 1894 y, en París, conoció  la obra de Pierre Puvis de Chavannes y los pintores Nabis, que tendrían una fuerte influencia en su estilo. Como muestra de esa influencia os pongo una obra de Robinson confrontada con una de Puvis de Chavannes.

 

The Three Brothers (Los tres hermanos), (c.1897); Óleo sobre lienzo. Colección Privada

 

Puvis de Chavanne El pobre pescador

 

Entre 1898 y 1902 vivió en Florencia, familirizándose con el trabajo de Giotto, Mantegna y Miguel Angel, una Florencia que en aquella época visitaba Degas, Maurice Dennis y en la que vivió Max Klinger que hospedó a Max Beckmann, Käthe Kollwitz y Gustav Klimt, o Arnold Böcklin, que vivió en Florencia y Fiesole durante casi dos décadas. Poco he podido saber de sus relaciones con estos pintores, pero una de las ilustraciones del libro The blue bird, del que os hablaré más adelante, titulada The kingdom of the past muestra familiaridad con la obre de la Isla de los muertos  de Arnold Böclkin.

 

The kingdom of the past

 

Después de un período de cuatro años en París, se estableció en Cornwall en 1906. Comenzó a exhibir sus acuarelas en 1911 en la Royal Watercolor Society y continuó enviando dos o tres trabajos a cada una de las exposiciones anuales de la Sociedad hasta 1926.

 

Evening in London

Gran parte del trabajo de Cayley Robinson se caracteriza, como ya hemos visto en su ciclo de las obras de Misericordia por un sentido de la meditación, de la quietud y de la calma. De hecho, como observó James Greig en una apreciación del trabajo de acuarela de Cayley Robinson, publicado poco después de la muerte del artista,

Ni el medio ni el método cuentan en gran medida para atraer en la obra de Cayley Robinson. Su influencia se ejerce principalmente a través de la emoción espiritual transmitida en el movimiento rítmico y en los tonos delicados de belleza seductora. El ritmo siempre se controla dentro de un dibujo muy bien pensado. Pero es lo elusivo del motivo interior dentro de sus cuadros lo que les da su encanto indefinible.

 

Lo que resta del dia

 

Madre e hija

 

In the depth of winter

 

The Call Of The Sea by Frederick Cayley Robinson

Cayley Robinson exhibió regularmente en la Royal Watercolor Society, la Royal British Artist Society y el Instituto  de Bellas Artes de Glasgow, ciudad donde ejerció su magisterio enseñando dibujo y pintura.

 

Una tarde de invierno

 

Una tarde de invierno II

 

Sus pinturas, con frecuencia, son pinturas de interiores, en torno a una mesa o una chimenea, donde los modelos, habitualmente femeninos, permanecen aislados, como ensimismados en sí mismos, acentuando esa sensación de calma y quietud de la que hablábamos.

 

Loud Blows the Winter Wind

 

La madrastra

 

Infancia

 

Cayley Robinson The old nurse, 1926

 

Muy típico de él son las composiciones en forma de L mayúscula, como en The old nurse, reproducida más arriba, donde los personajes apenas ocupan una porción mínima del espacio del cuadro. Esta tendencia seguiría a lo largo de los años, llegando a pintar algunas obras donde el verdadero protagonista es el vacío compositivo.

 

El Puente

 

Reminiscence

 

The Farewell 2

 

La guardia nocturna

 

O donde el protagonismo no sea tanto de los personajes como de lo visto a través de una ventana

 

El largo viaje

 

La hora de la lección

 

Sus obras tienen además un carácter de ilustracciones por lo que simultáneamente a su trabajo pictórico comenzó a recibir encargos para ilustraciones de libros, diseños de vestuario, atrezos y tramoyas de producciones teatrales. La más destacada fue el encargo del diseño de la puesta en escena de El pájaro azul de Maurice Maeterlinck en el teatro de Haymarket en 1909; Un trabajo que sirvió para consolidar su reputación como lo que un estudioso reciente ha descrito como “un pintor sensible de la visión de un niño”.

 

CAYLEY ROBINSON Cartel para The blue bird_1909

También ilustraría el libro mismo produciendo algunos de sus diseños más extraordinarios

 

 

the-blue-bird-children-by-the-fire1

Time Opens the Gates of Dawn, 1911

 

El reino del futuro. El pájaro azul.

 

The Oak Addresses the Spirits of the Trees

 

No fue su único trabajo como ilustrador. Ilustro tambien un libro de Santos y sus historias  de Peggy Webling

 

san Jorge

St. Helena

 

También El libro del Génesis

 

the book of genesis Adan y Eva

 

the book of genesis
Moises tras el diluvio

E incluso algunos trabajos para publicidad industrial

 

british-industries–cotton-frederick-cayley-robinson

 

Por qué ha caído en el más absoluto olvido la obra de este autor es todavía algo difícil de entender, pero, agradezco a la exposición de la National, la posibilidad de descubrirlo,

 

Cayley Robinson poster-die-vier-winde-1442502

Simbolismo y Jugendstil en Dresde: Greiner, Kolbe, Müller, Unger, Zwintscher y Schneider

Simbolismo y Jugendstil en Dresde: Otto Greiner. Georg Kolbe, Richard Müller, Hans Unger, Oskar Zwintscher y Sascha Schneider

En la serie de entradas que le vengo dedicando a la ciudad de Dresde, si en las anteriores os hablé de principios del siglo XVIII y principios del siglo XIX, hoy os quiera hablar de principios del XX. Y si había un estilo artístico internacional que estuviese entonces en la cresta de la ola, ese era el Modernismo con ciertos toques de Simbolismo que en Alemania tomó el nombre de  Jugendstil.

Jugendstil in Dresden- F. W. Hertzsch, Architekt

 

Desde mediados del siglo XIX , con la velocidad de los cambios sociales y económicos que se estaban produciendo (el capitalismo, la industria, la secularización …), muchos artistas comenzaron a sentir por primera vez en la historia la cara oscura del progreso. En los ambientes artísticos de toda Europa, casi sin excepción, prendió la mecha de  una duda profunda sobre la capacidad de la sociedad occidental para crear sus propios marcos conceptuales. Emerge una nueva tipología humana: la de la ansiedad. Estos movimientos, tanto el simbolismo como el modernismo formaron pues parte de una ola de reacción contra el positivismo reinante en la sociedad. Se caracterizaban por un cierto pesimismo  y se relacionaban con un retorno a lo sagrado y la espiritualidad.

 

Escultura de Sascha Schneider en el Schloss Eckberg de Dresde

 

Un tipo de arte nuevo surgió casi simultáneamente en casi todas la capitales europeas con ligeras diferencias regionales. Tradicionalmente se considera que este nuevo movimiento artístico tuvo sus raíces en Gran Bretaña, en los diseños florales de William Morris y en el movimiento Arts and Crafts, fundado por los alumnos de Morris. La importancia de William Morris en la aparición de este movimiento que sería el primer movimiento artístico internacional es crucial y ya le dedicamos varias entradas en este blog con motivo de la extraordinaria exposición que le dedicó la Fundación Juan March que podéis ver pinchando en los enlaces ( 1,2 y 3).

 

El beso (small version), 1898, de Peter Behrens

En Gran Bretaña, era conocido como el Modern Styleque se reflejaría en el español ModernismoEn Francia, se llamo Art Nouveau y en Italia,  Stile Liberty, Stile floreale  o Arte nova. En Austria y los países vecinos que formaban parte del Imperio austrohúngaro , surgió un estilo similar, llamado en alemán Secessionsstil  ( en húngaro : szecesszió , en checo : secesion ) o Wiener Jugendstil, en honor a los artistas de la Secesión de Viena. También aparecería como Modern (Модерн) en Rusia, en Portugal Arte novaNieuwe Kunst  en los Países Bajos.

 

Jugend_magazine_cover_1896

En Alemania se le conoce como Jugendstil.  El término  se remonta a Georg Hirth que a finales de 1895  fundó  la revista cultural ilustrada Jugend ( Juventud) en Múnich que se convertiría en la ciudad desde la que este estilo se irradió por toda Alemania. No fue la única revista, hubo otras importantes como Simplicissimus  también de Munich y la berlinesa Pan.

 

Joseph_Sattler-PAN Magazine 1896

 

Aunque hoy pueda parecernos incluso conservador, se trataba un contra-movimiento de jóvenes artistas y artesanos que buscaban una ruptura con los estilos dominantes en la época, tanto los de tradición más academicista  como el historicismo o el eclecticismo, como con los movimientos más rupturistas como el realismo o el impresionismo. En el fondo subyacían las ideas revolucionarias de William Morris de democratizar la belleza o de la socialización del arte, utilizando para ello las nuevas técnicas industriales para que los objetos más cotidianos tuvieran valor estético y fueran accesibles para todas las capas de la sociedad.

 

Lampara diseñada por el arquitecto Peter Behrens

 

Muchos de los artistas integrados en el movimiento fueron artistas muy completos pues no sólo pintaban o esculpían, sino que diseñaban proyectos arquitectónicos, muebles, joyas, objetos de cristal y de cerámica, azulejos, telas, tapices, papeles pintados, lámparas, rejas (recordemos a Gaudí), y todo tipo de mobiliario urbano, desde estaciones de metro, kioskos, farolas, papeleras, bancos e incluso urinarios. Se trataba de que el arte inundara las calles.

 

Puerta del Pabellón Güell Gaudí

 

Arte Nouveau fundido de entrada de hierro de metro, la Place de la Bastille, París, Francia por Hector Guimard

Lo cierto es que aunque el movimiento tuvo una vida relativamente corta, abarcando fundamentalmente las décadas entre 1890 y 1910, tendría su continuación en el llamado Art decó de los años 20, con el que a veces se confunde aunque son dos movimientos bastante diferentes. Su esteticismo, el recurso a imágenes femeninas en actitudes delicadas y gráciles, su tendencia a la estilización, a la sensualidad y a las líneas curvas no siempre fue bien aceptado por todos los artistas que veían en este movimiento una degeneración artística que no hacía sino responder a una desintegración de la sociedad.

 

Anuncio de Compañía del Gas para Iluminación de Giovanni Maria Mataloni

 

Sin embargo el movimiento tuvo su punto más álgido en la Exposición Universal de París de 1900 y durante ese fin de siècle fue sin duda alguna el movimiento artístico más en boga en toda Europa que hacía las delicias de la triunfante burguesía. Los países de habla alemana no serían una excepción, más bien al contrario. El eroticismo y la elegancia, los temas mitológicos y religiosos, las apoteosis jubilosas y los escabrosos abismos representados en sus pinturas atraían a los conservadores burgueses del Imperio Alemán como la miel a las moscas.

 

Idilio de Gustav Klimt 1884

 

Max Klinger, Arnold Böcklin, Hans Thoma y sobre todo Franz von Stuck eran no sólo artistas de enorme prestigio en su natal Alemania, sino auténticos millonarios, pues sus obras se vendían por toda Europa con una rapidez y a unos precios desconocidos hasta entonces.

 

Hans Thoma (1839–1924), Eight Dancing Women with Bird Bodies (1886), oil on panel, 38 × 58.5 cm

 

El shock que supuso para toda Europa la Primera Guerra Mundial y el triunfo de las vanguardias históricas relegó a muchos de estos artistas, enormemente reputados en su momento, a un ostracismo histórico del que muchos no han conseguido ni recuperarse. Sus obras casi fueron proscritas como epítomes del peor gusto burgués y durante décadas fueron confinadas al destierro de los almacenes de los grandes museos. Todavía en los años 50  era posible comprar un cuadro del pintor inglés Lawrence Alma Tadema por precios realmente ridículos como os conté en la entrada que le dediqué a uno de sus cuadros, Las rosas de Heliogábalo.

 

Franz von Stuck. La Guerra. 1894

 

Aunque muchos de ellos, como los citados más arriba, hayan conseguido con el paso del tiempo rehabilitarse como grandes artistas, aún sigue habiendo un filón de artistas bastante desconocidos por reivindicar. Su posterior asociación con los jerarcas nazis no hizo sino aumentar ese desdén en el que muchos cayeron tras la Segunda Guerra Mundial y el triunfo total de la apolítica Abstracción, fomentada por todas partes desde el trinfo de la Escuela de Nueva York.

Y eso es lo que me propongo hacer hoy con los artistas de los que os hablaré a continuación, artistas que triunfaron en Dresde y su ciudad sajona hermana, Leipzig, durante ese apogeo del Jugendstil en el cambio de siglo y que me dejaron extasiado en mi visita al Albertinum y su Galerie Neue Meister, concretamente al llamado Klinger Hall.

 

Albertinum. Galerie Neue Meisters Klinger Hall

 

Max Klinger, un artista excepcional sobre el que hoy no me quiero extender porque espero algún día dedicarle su entrada propia, había nacido en Leipzig y era por aquellos años uno de los artistas ya consagrados que había viajado por toda Europa y al que le unía una fuerte amistad con otro de los más reconocidos artistas del simbolismo alemán: Arnold Böcklin, autor de esa celebérrima Isla de los muertos que se encuentra en Berlín.

 

Arnold Böcklin_-La Isla de los Muertos Versión III (Alte Nationalgalerie, Berlin)

 

Klinger, que da nombre a la sala del Albertinum donde se encuentran las obras de los artistas de los que hoy os quiero hablar, fue, como artista consagrado que era entonces, quizás la mayor influencia para estos jóvenes artistas. En el museo se encuentran algunas de sus mejores esculturas que, a pesar de que entonces era más conocido por sus pinturas y sobre todo sus grabados, ocupaban sin embargo gran parte de su producción.

 

Max Klinger. La nueva Salomé. 1887:1888 Galerie Neue Meister Dresde

La primera adquisición del Jugendstil que realizó el Albertinum fue esta extraordinaria Salomé de Max Klinger que ya había salido en este blog, en otra versión, en la exposición Like Life organizada por el Met Breuer este mismo año. La pieza fue comprada por el entonces director Georg Treu, un amante de la escultura  que intentaba a animar a los escultores contemporáneos a crear obras policromadas en la tradición del arte clásico antiguo, ahora que estaba generalmente admitido que las esculturas clásicas estaban en su mayoría pintadas, pero también a las esculturas policromadas del arte del románico y gótico alemán. La Salomé de Klinger recoge un tema entonces enormemente popular -ya pintado en aquel momento por otros influyentes artistas como Gustave Moreau, aunque anterior a la obra homónima de Oscar Wilde que estaba entonces en plena gestación-. Salomé era el epítome de la femme fatale, símbolo de la belleza destructiva e imagen de la veleidosa crueldad femenina, siempre misteriosa y cargada de arrogancia. Se trata, en este caso, de un modelo en escayola para la versión de mármol coloreado que se encuentra en Leipzig. Los ojos de obsidiana, los brazos cruzados sobre el pecho y las dos máscaras de Herodes y Juan el Bautista bajo su manto dejan bien a las claras su poder.

 

Max Klinger, Das Drama, 1904

 

El Museo atesora muchas más obras de Klinger, sobre todo grabados, pero no me quiero extender tanto sobre él como esos otros desconocidos que pretendo rescatar. Sin embargo no puedo dejar de recoger este excepcional Das Drama de 1904. Al parecer según sus propias afirmaciones, estaba inspirada por los acontecimientos de la Guerra de los Boer en Sudáfrica, pero su iconografía es extraña y difícil de explicar. Bajo un titán musculoso que está intentando arrancar el tocón de un árbol, dos mujeres, una tumbada y otra arrodillada, abrazan el bloque de mármol. En el año de presentación, esta obra hizo que el periódico alemán Berliner Zeitung   proclamara a Max Klinger como el Rodin Alemán.

 

Bien pues, tras esta larga introducción para meteros en situación, pasemos ya a esos autores raros de los que os quiero hablar, todos bajo la órbita de influencia de Max Klinger: Otto Greiner y el escultor Georg Kolbe en la ciudad de Leipzig y el grupo llamado la  falange de los fuertes de Dresde:  Richard Müller, Hans Unger, Oskar Zwintscher y, mi favorito por el que tengo debilidad, Sascha Schneider.

Otto Greiner (1869-1916)

 

Retrato de Otto Greiner, circa 1911, fotógrafo desconocido. The Daulton Collection

Otto Greiner, nacido en Leipzig, con solo 22 años viajó a Roma donde conoció a su paisano Max Klinger, y se hicieron tan cercanos que el joven Otto heredó el antiguo estudio del maestro junto al Coliseo. Vivió gran parte de su vida en Italia.

 

Otto Greiner – Herkules bei Omphale

Greiner era muy meticuloso. Realizó pocas obras de gran tamaño. Particularmente famosas son dos. Hercules en la Corte de Onfale.  de 1905 que fue adquirida por Walter Steinweden en Leipzig en los años 30 y que salió a subasta en 2009 en Sotheby’s siendo adquirida por la National Gallery de Stuttgart donde se conserva. El tema está tomado de la literatura clásica. Hércules a causa del asesinato de su amigo Iphitus en un ataque de locura, fue vendido como esclavo a Ónfale, reina de Lydia, durante tres años. Ella alivió enseguida el castigo convirtiéndole en su amante aunque, para pasar desapercibido, el héroe, debía vestir ropas y adornos femeninos, además de llevar los instrumentos de hilar.

 

Ulysses and the Sirens, c.1900 (colour litho) by Greiner, Otto (1869-1916) Bibliotheque des Arts Decoratifs, Paris, France;

Otra de sus obras más conocidas es Ulises y las sirenas en el Museum der Bildenden Künste de Leipzig del que os pongo una litografía en color conservada en  la Bibliothèque des Arts décoratifs de París porque el cuadro fue cortado durante la ocupación rusa de la Segunda Guerra Mundial para envolver un piano para su transporte.

 

Otto Greiner-Estudio para los remeros

 

Greiner era tan meticuloso en la realización de sus obras que realizaba innumerables dibujos preparatorios para sus cuadros que hoy se guardan como de lo mejor de su producción, valga este ejemplo de los rostros de los remeros del cuadro del Ulises

 

Otto Greiner (1869–1916), Studie zum Triumph der Venus, 1909

Otra de sus obras destruidas en la Segunda Guerra Mundial fue el Triunfo de Venus que quedó icompleto y del que sólo se conservan bocetos.

Otto Greiner – Prometheus

O este extraordinario Prometeo sentado en una roca, que juguetea pensativamente con el cuerpo del hombre que acaba de moldear con un trozo de barro mientras  espera la llegada de Psique que le insuflará la vida. La obra es de 1909 y se conserva en la Natiolnal Gallery de Canadá.

Gea 1912

 

Otto Greiner – Die Feilbietung (Devil Showing Woman to the People)

Otto Greiner,Der Morser,El Mortero lithografía 1900, Daulton Collection,

Greiner realizó también numerosas litografías, no sólo para reproducir sus obras mayores, sino como obras creadas directamente para este medio, algunas, como veréis de los más insólitas incluso para hoy.

 

Georg Kolbe (1877-1947)

Georg Kolbe

 

Kolbe se formó como pintor en la Escuela de Artes Aplicadas de Dresde. En 1904, Kolbe se mudó a Berlín , donde vivió hasta el final de su vida. Georg Kolbe se convirtió en miembro de la Secesión de Berlín en 1905 donde también estaba Klinger ; su vendedor de arte más importante fue Paul Cassirer, conocido marchante de arte alemán que llevó la obra de Van Gogh y de Cezanne . En 1905 fue uno de los primeros ganadores del Premio de la Villa Romana, una beca alemana para artistas en la ciudad de Florencia. En 1909 participó con varios artistas alemanes en el Salon d’Automne de París y visitó a Auguste Rodin en Meudon.


Alte Nationalgalerie-George Kolbe. La isla dorada.

Después de comienzos difíciles, Kolbe se hizo cada vez más famoso y exitoso desde 1910 en adelante. Después de mudarse a Berlín en 1904, Kolbe dejó de pintar. En la segunda mitad de la década de 1910, los motivos de sus esculturas se simplificaron, se centró en figuras individuales, en su mayoría desnudos de mujeres jóvenes. Su escultura más famosa, The Dancer, se exhibió en 1912 en la Secesión de Berlín y posteriormente fue adquirida por la Galería Nacional de Berlín .

 

Georg Kolbe. The Dancer, 1914

Otra de sus piezas más famosas fue La Mañana que realizó para el pabellón alemán diseñado por Mies Van der Rohe en la Exposición Universal de Barcelona de 1929.

Georg Kolbe- Morgen, 1925

 

Su relación con el regimen nazi hizo que su figura, tras la guerra, pasara a un segundo plano. En principio  Kolbe no se veía a sí mismo como un artista particularmente apreciado por el nuevo régimen. Se le consideraba representante de la República de Weimar y fue atacado por ello. En los años siguientes, Kolbe recibió varios contratos públicos, en su mayoría urbanos. sin embargo después de la muerte del presidente Paul von Hindenburg,  Georg Kolbe firmó en agosto de 1934 la conocida “Llamada a los trabajadores culturales”una declaración de los artistas alemanes proclamando su lealtad a Adolf Hitler. No fue ni mucho menos el único: Mies Van der Rohe, Ernst Barlach, Emil Nolde o Richard Strauss la firmaron también. El propio Hitler se contó entre sus coleccionistas y diseño esculturas para el Estadio Olímpico de las Olimpiadas de Berlin del 36. Llegó incluso a realizar en 1939 con el patrocinio de  la organización económica hispano-alemana Hisma, un busto del triunfante dictador español Francisco Franco , que le fue regalado a Adolf Hitler por su cumpleaños.

 

Georg Kolbe- Busto de Francisco Franco, 1939

 

Sin embargo ese mismo año fue diagnosticado con un cáncer de vejiga y moriría poco después del final de la guerra. Sólo en 1978 su estudio, que donó a la ciudad de Berlín, comenzaría a recibir subvenciones de la ciudad y hoy es un museo que lleva su nombre, el George Kolbe Museum.

 

Estudio De Georg Kolbe

Georg Kolbe Museum

La falange de los fuertes” de la Academia de Bellas Artes de Dresde

Los siguientes artistas eran un grupo bastante compacto, todos amigos y estudiantes de la Academia de Bellas Artes de Dresde. De hecho, Richard Müller, Sascha Schneider y Hans Unger compartieron un estudio mientras eran estudiantes en el ático de una tienda en Scheffelstrasse. Los tres, junto a Oskar Zwintscher y Georg Lührig, -a quien no he incluido aquí, así os dejo algo que investigar- se conocían como la “falange de los fuertes” para el que el espíritu de Max Klinger era su principal motivación, según palabras de Kuno von Hardenberg, un conde alemán, crítico de arte, escritor y muy amigo, en particular de Sascha Schneider.

Richard Müller, 1874-1954

Autorretrato : Aguafuerte : 1921 (a los 47 años)

Richard Müller fue un dibujante, pintor y grabador de lo más particular, como veréis, nacido en la ciudad de Tschirnitz en la actual República Checa. Con tan sólo 14 años entró como dibujante  en la famosa Escuela de la Manufactura de Porcelanas de Meissen. En 1890, con solo 16,   fue aceptado en la Academia de Arte de Dresde aún cuando no tenía la edad para ello, siendo uno de los estudiantes más jóvenes en ingresar y el más joven del grupo de la Falange. En 1895 conoció a Max Klinger, quien fue su inspiración para iniciarse en el grabado. Dieciocho meses más tarde ganó con su grabado “Adán y Eva” la beca del Gran Premio de Roma .

 

Mäuse in der Glasglocke, Öl auf Holz, 1910

 

Ya desde el principio, mostró una inclinación por temas bastante extraños que hacen que sus cuadros no se parezcan a ningún autor coetáneo, como esos Ratones en un bol de cristal de 1910. Sin embargo, sus mejores obras son casi todas grabados, técnica que tomó por indicación del propio Klinger.

 

 

Richard Müller Rivales

 

En 1900, Müller, ahora tan conocido en Dresde como Klinger, recibió una cátedra como docente  en la Academia de Dresde con tan solo 26; No sólo fue su alumno más joven, sino también el más joven profesor. Entre sus estudiantes estuvieron George Grosz, Otto Dix o Max Ackermann, entre otros muchos.

 

Richard Müller, Auf Freiersfüßen (El Pretendiente), 1914

También se contó entre los artistas seducidos por el regimen nazi. En 1933, poco después del ascenso al poder de Hitler, se convirtió en presidente de la Academia y, en tal función, confirmó el despido del profesorado de Otto Dix, su antiguo alumno, aunque también Müller perdió su propio profesorado dos años más tarde debido a sus “tendencias artísticas subversivas” y a su matrimonio con la cantante estadounidense Lilian Sanderson, quien nunca renunció a su ciudadanía.

 

En 1939, buscando reconciliarse con el regimen,  realizó un dibujo a lápiz del lugar de nacimiento de Adolf Hitler y fue incluido en en agosto de 1944 en el Gottbegnadeten-liste de los pintores alemanes considerados más importantes por el régimen.

 

Müller usaba mucho los símbolos y las metáforas creando imágenes fantásticas y muchas veces casi rayando lo macabro siempre con una extraña ironía y una atractiva fantasía. Sus desnudos femeninos son cortejados por pájaros y otros animales grotescos, mientras que un oso, trasunto del artista, actúa para un público de monos.

Die Stärkere : La más fuerte : 1918

 

Balancing Nude

Tras décadas de olvido (un destino compartido por su mentor Klinger), el  merecido resurgimiento de este extraño artista  comenzó en 1974 con una exposición en la Galerie Brockstedt de Hamburgo y otra en la Picadilly Gallery de Londres al año siguiente.

Hans Unger, 1872-1936

 

Hans Unger, Autorretrato con suéter 1899

Unger era, sobre todo, retratista y,muy ocasionalmente, pintor de paisajes. Su reputación se basa en sus pinturas que representan a  “bellas mujeres soñando con el mundo de la Arcadia”. En realidad, siempre fue la misma mujer la  que fue retratada: su esposa, Antonia, su musa.

Hans Unger (1872-1936), La Muse – 1897

Más tarde, su hija Maja debió compartir la posición privilegiada de su madre. Los  fondos de su “mujeres arcadias” eran a menudo  paisajes pastorales con altos cipreses, un jardín o una escena junto al mar.

Hans Unger (1872-1936), Jeune Femme à la Mer.

 

Su trabajo fue influenciado por varios artistas importantes del siglo XIX, entre los que él citaba a Pierre Puvis de Chavannes , Gustave Moreau , Joséphin Péladan , Fernand Khnopff , William Strang (un grabador británico con el Unger se reunió en 1895 en Dresde y con el que más tarde colaboró en Londres), Dante Gabriel Rossetti, Edward Burne-Jones , Arnold Böcklin (especialmente sus paisajes) y, por supuesto,  Max Klinger .

 

Hans Unger Orientalin 1925

Aunque su padre reconoció rápidamente el talento artístico de su hijo,  no creía que la pintura pudiera ser una profesión para ganarse la vida y envió al joven Hans a la escuela comercial que abandonó para entrar en la Academia de Bellas Artes de Dresde en 1893.  En 1896 diseñó un póster para el creador de órganos de Dresde Estey , que lo hizo conocido internacionalmente y con el que oficialmente comenzó su carrera.

Hans Unger Anuncio para Estey organs

No sería éste su único anuncio. A menudo, como otros muchos autores de la época, colaboraba en campañas de publicidad, siempre con su esposa y musa, Antonia, como imagen.

 

Hans Unger Monarch Bicycles

En 1897 se compró su pintura La Musa, que os he puesto más arriba, para la Gemäldegalerie Neue Meister de Dresde. Otro impulso importante para su carrera fue en 1899 el encargo del diseño de los telones escénicos para el recién construido Teatro Central de Dresde aunque lamentablemente el edificio fue destruido durante el bombardeo de Dresde por los Aliados en febrero de 1945.

Hans Unger. Salomé 1917

En 1898 y 1910, Unger diseñó ilustraciones de títulos para los números de la revista Jugend . También ilustró temas de la revista Pan En 1912, el museo de su ciudad natal, Bautzen recién construido se inauguró dedicándole una sala completa a Unger. Estaba en el apogeo de su fama y se le llamaba en la prensa “el último príncipe pintor de Dresde“.

 

Hans Unger Herdsmen by the sea 1893

 

Después de la Primera Guerra Mundial, el mundo de las mujeres idealizadas de Unger en paisajes suaves había quedado obsoleto para el espíritu de la época, sin embargo seguía siendo un pintor rico y contaba entre sus clientes y benefactores a personajes como el rey Fuad I de Egipto. Después. como sus colegas, caería en el olvido y no sería hasta los años 60 cuando el renovado interés en el Art Nouveau le volviera a poner en el centro del mundo artístico con varias exposiciones en su ciudad natal y en Freital.

 

Oskar Zwintscher 1870-1916

Oskar Zwintscher (German, 1870-1916)- Autorretrato

Oskar Zwintscher,  hijo de  profesores de piano y hermano de un famoso pianista, también estudió en la Academia de Bellas Artes de Dresde. Vivió durante algún tiempo becado por el estado Sajón e irrumpió en la escena artística con una exposición titulada  “Jahreszeiten” o las Estaciones del año, seguida en 1900 por la serie “Der Gewitter“, La tormenta. 

 

Oskar Zwintscher, Portrait of Adele Zwintscher as a Bride, 1897

 

Portrait of the artist’s wife, 1902 by Oskar Zwintscher

Se le conoce como una de las principales figuras de la corriente Stilkunst y fue sobre todo, como Hans Unger, un pintor de retratos también obsesionado con su esposa. Su mujer, Adele, era su musa y su modelo, representando desde el tipo de jovencita inocente a la mujer madura y seductora. Zwintscher se inspiraba por los pintores renacentistas alemanes, los Prerrafaelitas y otros artistas como James Whistler.

 

Oskar Zwintscher- Oro y madreperla-1909

Desde 1903, Zwintscher enseñó también como profesor en la Academia de Arte de Dresde. Zwntscher era un pintor muy cuidadoso, francamente meticuloso y uno de los principales  opositores del Impresionismo . Sus cuadros están enteramente en la tradición pictórica de Lucas Cranach o Hans Holbein ; no son instantáneas subjetivas, sino una toma realista en el estilo de los viejos maestros. Su fama se extendió pronto por toda Alemania.

Oskar Zwintscher, Bildnis mit gelben Narzissen, 1907.

En 1902, Rainer Maria Rilke le pidió  que le acompañara a Worpswede para pintar los retratos del propio pintor y de su esposa, la escultora Clara Westhoff, así como de Henri Vogeller. El retrato de Rilke no lo he conseguido encontrar pero aquí van los otros dos.

 

Zwintscher Clara Rilke-Westhoff-1902

 

Oskar Zwintscher – Painting of Heinrich Vogeler

El Albertinum guardaba este retrato extraordinario de una mujer con cigarrillo que era verdaderamente extraordinario.

Portrait of a Woman with Cigarette 1904 Oskar Zwintscher

 

Mirror Portrait – 1900 – Oskar Zwintscher

 

Zwintscher-Grief

Una amistad cercana lo conectó con el artista Sascha Schneider.

Sascha Schneider 1870-1927

 

Aunque de origen ruso y nacido en San Petersburgo, Sascha, en realidad Rudolph Karl Alexander, creció en Dresde donde estudió como todos en la Academia de Arte. En 1894 hizo una entrada sensacional en la arena artística de la ciudad de Dresde, apenas graduado. En su primera exposición en solitario, mostró escenas siniestras y demoniacas con resonancias religiosas como nunca se habían visto antes, fascinando a autores como el propio Herman Hesse.

Schneider, Sascha (Alexander) 1870–1927. “Um die Freiheit”, 1894.
Dresden, Staatliche Kunstsamlungen Dresden, Galerie Neue Meister.

Aunque el título Hacia la Libertad, no indica mucho, parece que hace referencia a una escena bíblica, como la mayoría de las obras de esta primera exposición.

 

Sascha Schneider Es ist vollbracht. 1895 E

El título de la imagen de arriba, Es ist vollbracht que significa Todo se ha consumado hace referencia a un aria de Bach de la Pasión según San Juan en el que narra el triunfo del Heroe de Judá sobre el maligno.

 

Triunfo de la oscuridad

 

Sascha Schneider Mammon y su esclavo. 1895

 

Sascha Schneider El genio de la Historia. 1895.

 

 

De 1900 a 1904 Schneider, ya con 30 años, seguía viviendo en la casa de su madre viuda y su hermana soltera. Desde 1902 tuvo una gran amistad con el aristócrata alemán  Kuno Ferdinand Conde von Hardenberg . No sólo eran amigos que mantenían una intensa correspondencia sino que el conde también lo apoyaba financieramente. A través de él conocería al escritor Karl May y su esposa Clara, con el que Schneider mantendría una estrecha vinculación artística.

 

Portada para La novela Winnetou II de Karl May

Karl May fue uno de los autores más prolíficos de novelas de aventuras . Es uno de los escritores más leídos del alemán y, según la UNESCO,uno de los escritores alemanes más ampliamente traducidos, contándose sus traducciones por miles. Las historias en tres volúmenes sobre el indio Winnetou tenían una fama especial . Muchas de sus obras fueron filmadas, adaptadas para el escenario, o converidas en seriales para la radio. Sus libros siguen siendo muy populares en la República Checa, Hungría, Bulgaria, los Países Bajos, México e incluso en Indonesia.

Sascha Schneider Ilustración para De Bagdad a Estambul de Karl May

Karl May decidió que sus novelas publicadas por Friedrich Ernst Fehsenfeld fueran decoradas con portadas de carácter simbólico diseñadas por el joven  Sascha Schneider (edición de Sascha Schneider), aún conociendo las inclinaciones homosexuales de Sascha y asumiendo que no reflejaban en realidad nada de la historia.

 

Portada de En el Reino del León Plateado

 

Eso hizo que Sascha Schneider se convirtiera en un artista hiperconocido, aunque las protestas por el homoerotismo de los dibujos en novelas dirigidas a los niños hicieron que en las siguientes ediciones desaparecieran sus ilustraciones. Hoy en día son objeto de bibliófilos coleccionistas.

Sascha Schneider en su Estudio de Weimar

En 1904 Schneider se trasladó como profesor a la Gran Escuela de Arte Sajona en Weimar . Él mismo se construyó un gran estudio, donde creó muchas esculturas masculinas  y pinturas monumentales durante los años siguientes. Fueron los años de su máxima fama. Todo le sonreía. Era un pintor famoso y había encontrado la estabilidad sentimental junto al también pintor  Hellmuth Jahn . Sin embargo cuando la relación se torció, Sascha tuvo que huir a Italia para evitar el chantaje de su ex que amenazaba con denunciarlo a la policía, en una época en que la homosexualidad estaba penada por la ley.

Gefühl der Abhängigkeit (El Sentimiento de la Dependencia) 1894. Dibujo de Sascha Schneider

Allí conoció al pintor Robert Spies . Juntos, ambos viajaron al Cáucaso, Sascha vivió  el estallido de la Primera Guerra Mundial , en Florencia , donde se había familiarizado con el pintor y escultor Daniel Stepanoff.

 

Patriarch 1895. Óleo de Sascha Schneider

 

Sascha Schneider (1870-1927), Erwachten Erkenntnis . El despertar a la realización- 1904

A Sascha Schneider, como hombre de su época, le interesaron también todas las tendencias ocultistas que  campaban por las élites intelectuales europeas de este principio de siglo. Muchos de sus dibujos aluden a estas prácticas: hombres astrales, hipnotismo, transmigración del alma…

Sascha_Schneider_ El hombre astral

 

Hipnosis

 

Sascha Schneider – To A Soul

 

Sascha_Schneider Una visión

Con el cambio de gusto, en Alemania ya no tenía el mismo reconocimiento . Su escultura Badende Knaben, Jóvenes bañándose , que había creado para el Albertinum en Dresde, fue rechazada en 1912 debido a la “incitación a la fornicación antinatural”. Sascha fue también un afamado escultor. Al principio de esta entrada ya os puse una de sus esculturas, en el Albertinum, estaba este Atleta abrochándose el cinturón que por su composición clásica y rigurosamente formal recuerda obras neoclásicas de Adolf von Hildebrand

 

Atleta abrochándose el cinturón

 

Después de 1914, Schneider vivió en el Künstlerhaus Dresden-Loschwitz, una residencia para artistas en la ciudad de Dresde, un edificio con dieciséis estudios y doce apartamentos concebido únicamente como residencia para pintores, escultores y diseñadores gráficos. Pero la carrera de Sascha ya no remontó.

 

The anarchist. Schneider

En sus últimos años se obsesionó con la gimnasia y el body building. Junto con un coronel general y un campeón de deportes, fundó el Kraft-Kunst , un instituto de educación física. Allí, entre otras cosas, jóvenes desnudos masculinos le sirvieron de modelos a Schneider.

Kraft Kunst, gimnasio con obras de Sascha Schneider

 

Desde el cambio de siglo XX hasta el Tercer Reich, Alemania se deleitaba locamente con los cuerpos jóvenes y desnudos, especialmente los hombres. Los cuerpos femeninos eran considerados demasiado provocativos y peligrosos: la vieja tentación de Eva y además un tema artístico ya agotado por la pintura francesa del XIX. Pero pinturas, esculturas, fotos e incluso películas de hombres jóvenes desnudos estaban por todas partes.

Los alemanes lo describieron como el movimiento Freikörper (“cuerpo libre”). Exaltaba tomar el sol desnudo, y también practicar senderismo, gimnasia, natación e incluso correr desnudo. Existe un remanente en Alemania hasta el día de hoy; hay una zona de desnudos en el parque público más grande de Berlín.

Sascha Schneider colaboraría tambien con Der Eigene la primera revista del mundo para el público homosexual y que se publicó entre 1896 y 1932 por Adolf Brand  y donde colaborarían Klaus y Thomas MannTheodor Lessing, Fidus y muchos más.

 

Schneider murió en 1927 después de una subida de azúcar que le provocó un coma diabético mientras estaba de crucero, aunque hay quien opina que se trató más bien de un suicidio.

Y bueno, hasta aquí llegué en una larga entrada que espero que os despierte aún más ganas de visitar esa ciudad extraordinaria que es Dresde.

La Subasta del siglo: La Colección de Peggy & David Rockefeller dobla el récord de recaudación de una colección privada.

La Colección de Peggy & David Rockefeller alcanza en su subasta en Chirstie’s dobla el récord de recaudación para una colección privada

Cuando murió David Rockefeller, el pasado mes de marzo, a la edad de 101 años, el último eslabón vivo de la Edad Dorada de los multimillonarios neoyorquinos desapareció con él. Era el multimillonario más longevo del mundo, y el nieto más joven y único superviviente del primer multimillonario estadounidense, John D. Rockefeller Sr. (1839-1937), uno de los “barones ladrones” originales.El término Robber Barons (barones ladrones) se acuñó en el s XIX en los Estados Unidos para denominar a los industriales y banqueros que monopolizaron sus respectivas industrias y amasaron gigantescas fortunas mediante prácticas que violaban la libre competencia en los mercados. Los más famosos de entre los conocidos como barones ladrones son John D. Rockefeller con el petróleo, Cornelius Vanderbilt con los ferrocarriles, Andrew Carnegie con el acero, y J.P. Morgan en la banca.

Mientras que el nombre del abuelo se convirtió en sinónimo de capitalismo, el nieto sin embargo se convirtió, en cierto modo, en sinónimo de retribución.El veterano jefe del Chase Manhattan Bank, Rockefeller era tanto un estadista como un banquero. LLegó a reunirse con una docena de presidentes de los Estados Unidos, desde Coolidge hasta Obama, y ​​fue recibido como un jefe de Estado por líderes mundiales como Nikita Khrushchev y Zhou Enlai; ejerció una influencia considerable en los asuntos financieros mundiales, así como en la política exterior de EE. UU. Sus logros cívicos en Nueva York van desde la arquitectura (construyó el One Chase Manhattan Plaza de 60 pisos, diseñado por Skidmore, Owings & Merrill, y ayudó a planear el World Trade Center original y el Battery Park City) hasta lo filantrópico (durante su vida , donó unos  mil millones de dólares a organizaciones benéficas) e incluso lo fiscal (jugó un papel decisivo en salvar a la ciudad entera de la bancarrota en los difíciles años 70).

En privado, con su esposa, Peggy, con la que estuvo casado desde 1940 hasta su muerte, en 1996, vivió a un nivel de refinamiento que probablemente nunca se volverá a repetir, en parte porque ya no es posible y en parte porque no es ni aún siquiera concebible. Connosieurs consumados, coleccionaron obras maestras, gran parte de ellas recibidas en herencia y otras muchas adquiridas por ellos, en un montón de categorías: pinturas europeas y americanas de los siglos XIX y XX, muebles ingleses y estadounidenses, porcelana europea, arte asiático, cerámica precolombina, plata, textiles, arte decorativo, arte popular y arte amerindio.

Todos estos artículos decoraban sus numerosas casas, magníficamente ubicadas, pero curiosamente nunca demasiado ostentosas exteriormente. El vivió sobre todo en una casa adosada de estilo colonial renacentista de  cuatro pisos en East 65th Street en Manhattan, con ocho dormitorios y otras seis habitaciones para el personal. Todavía este mismo año el personal incluía un mayordomo y tres doncellas.  “Funcionó como si fuera 1948 hasta el final de sus días” dice un amigo de la familia.

 

 

Este mes de mayo, siguiendo los deseos del Sr. Rockefeller, este legado – de alrededor de 1.600 lotes- ha salido en una espectacular serie de subastas en Christie’s en Nueva York, celebradas en el Rockefeller Center. La Colección de Peggy y David Rockefeller ha recaudado, según las estimaciones, más de 830 millones de dólares, lo que la ha convertido en la subasta más alta de la historia para una colección privada, doblando de largo el anterior récord establecido por la colección de Yves Saint Laurent y Pierre Bergé, que alcanzó en París los 443 millones. Ha sido, sin duda, la venta del siglo.

 

 

Con los cinco hijos, 10 nietos y 10 bisnietos de la pareja ya bien enriquecidos, según deseos de David Rockefeller, todos los ingresos de la venta se destinarán a una docena de organizaciones sin fines de lucro, incluidas la Universidad Rockefeller, la Universidad de Harvard, el Museo de Arte Moderno MOMA , el Consejo de Asuntos Exteriores y el Maine Coast Heritage Trust. Y aunque escandaliza todo, las cifras que marean y el propio hecho de que alguien pudiera poseer tal tesoro artístico que excede con mucho la colección de numerosos museos, también da cierta envidia sana esa costumbre tan americana de sus megamultimillonarios convertirse en benefactores de museos e instituciones culturales.

 

 

En fin, afortunadamente para mí, la colección ha podido verse en el Rockefeller Center antes de subastarse y os puedo enseñar algunos, que no todos, de los impresionantes tesoros que guardaba. A pesar de que había de todo, una cornucopia inacabable de arte decorativo y artístico que abarcaba muchos siglos y muchos continentes, había hasta una colección de patos y una impresionante sección dedicada a la porcelana de la que os colgaré algunos ejemplos, las joyas de la corona eran las pinturas impresionistas, postimpresionistas y el arte americano. Muchas de estas obras fueron adquiridas en los años 50 y 60, cuando los Rockefeller formaban parte de un círculo de coleccionistas legendarios que también incluían a William S. Paley y John Hay “Jock” Whitney.

El propio David Rockefeller había publicado en privado y distribuido exclusivamente a familiares y amigos un catálogo razonado de su colección. El monumental proyecto abarcó 31 años, y cada uno de los libros encuadernados en lino estaba meticulosamente impreso y bellamente ilustrado. El Volumen I: Obras de arte europeas apareció en 1984. El prefacio autobiográfico de 54 páginas que escribió para él sigue siendo la mejor fuente de información sobre el coleccionismo y la vida privada de la pareja. El Volumen II: Arte del hemisferio occidental, publicado en 1988, fue seguido por el Volumen III: Arte de Asia y culturas vecinas, en 1993, y el Volumen IV: Artes decorativas, en 1992, que, se suponía, iba a ser el último de la serie. Pero la longevidad y las compras incansables exigieron que apareciera, en 2015, el Volumen V: Suplemento.

Pablo Picasso (1881-1973) Fillette à la corbeille fleurie Price realised USD 115,000,000

Su mejor adquisición para su colección llegó en 1968, un año después de la muerte de Alice B. Toklas, la compañera de Gertrude Stein, que había acumulado una de las colecciones más importantes de arte moderno antes de morir, en 1946. Tras la muerte de Toklas, Rockefeller se enteró de que los herederos de Gertrude Stein iban a vender un tesoro de 47 obras de Picasso y Juan Gris que habían pasado a sus manos. Para comprar la colección completa, Rockefeller organizó un grupo con cinco de sus amigos millonarios, incluidos Paley, Whitney y su hermano Nelson. Quizás en la lotería más elitista de la historia, se colocaron seis números en papelitos en un viejo sombrero de fieltro y cada miembro del grupo extrajo un número para determinar el orden en que escogerían las pinturas que podrían quedarse. David Rockefeller extrajo el número 1, lo que le permitió quedarse con la obra más codiciada, esta niña de la época rosa de Picasso con una canasta de flores, pintada en 1905 y uno de los retratos más fascinantes del artista que sin embargo disgustó mucho a Gertrude Stein, cuando su hermano Leonard lo compró porque decía que tenía patas de mono. Fue la primera gran venta de un joven Picasso y la estrella de la subasta, recaudando 115 millones de dólares, aunque no el récord para un Picasso.

 

Picasso manzana

 

El lote de apertura de la subasta fue una pequeña pintura de Picasso de una sola manzana, hecha como regalo también para la escritora Gertrude Stein después de que estaba consternada porque su hermano, Leo, se quedó una naturaleza muerta de Cézanne de cinco manzanas cuando  separaron  la colección de arte que ambos habían reunido. Entonces Picasso le obsequió esta pintura de una sola manzana a Gertrude, una de sus primeras coleccionistas y admiradoras, como regalo de Navidad en 1914, y en la nota manuscrita al dorso que la acompaña muestra la amistad que unía al artista malagueño con Gertrude y su brutal deseo de destronar al maestro mayor: “Te pinto una manzana y será tan buena como todas las de Cézanne “. Alcanzó casi los 4 millones de dólares.

 

Henri Matisse, Odalisque couchée aux magnolias (1923)

Unos pocos lotes más tarde llegó otra de las joyas de la colección, el desnudo de Matisse Odalisque couchée aux magnolias (1923). Christie’s había promocionado mucho la obra en su exuberante catálogo como una de las mejores pinturas de Matisse que pudiera ser subastada, y, sin duda, una de las mejores en manos privadas. Las ofertas comenzaron en $ 58 millones pero   Xin Li, la vicepresidenta para Asia de Christie’s y el “arma secreta en la venta de obras maestras para multimillonarios asiáticos”  en menos de tres minutos ofreció 80.8 millones de dólares, un récord para una obra del artista en una subasta. El récord anterior de una pintura del artista en una subasta era de  40.9 millones, que se estableció en 2009 en Christie’s  París cuando se ofreció una pintura de 1911 del maestro francés con un tema similar, procedente de la colección Yves Saint Laurent y Pierre Bergé .

 

 

Solo dos lotes más tarde llegaba otra de las estrellas, estas Nymphéas en fleur de Monet , que tenía un presupuesto aproximado de $ 50 millones. De nuevo Li ofreció 84.7 millones y de nuevo, esta pintura, en verdad, hermosísima del último Monet se fue para China. Según la directora de Christies para Asia esta pintura era muy atractiva para el mercado asiático porque todos los nenúfares están en flor, lo que para los chinos es signo de buenos auspicios. Además la palabra china para nenúfar implica una unión pacífica y armoniosa. Asi que agua, armonía y buena fortuna inciden en el buen feng shui que tiene esta pintura para un espectador asiático.

Pero están eran las estrellas, no más. La colección era impresionante: Delacroix, Jean-Baptiste-Camille Corot, Claude Monet, Edouard Manet, Honoré Daumier, Odilon Redon, Camille Pisarro, Edouard Vuillard, Pierre Bonard, Pierre Renoir, Alfred  Sisley, Aristide Maillol,  Paul Gauguin, Vicent Van Gogh, Toulouse Lautrec, Paul Signac, George Seurat, André Derain, Ernst Ludwig Kirchner, Henri Matisse, Alexej von Jawlensky, Wasily Kandinsky, Raoul Dufy, Maurice de Vlaminck, Marc Chagall, Emil Nolde, Pablo Picasso, Juan Gris, Fernand Leger, Paul Klee, John Singer Sargent, Giorgio Morandi, Joan Miró, y, entre los americanos, Willem De Kooning, Arthur G. Dove, Georgia O’Keeffe, Milton Avery, Diego Rivera, Edward Hopper o Homer Winslow.

Para no hacerlo eterno os la cuelgo como galería, ordenadas de forma aleatoria. Y podeis verlas pinchando en la primera y avanzando. Saludos.

La Poesía de la Naturaleza: Pinturas del Periodo Edo en el Metropolitan de Nueva York

La Poesía de la Naturaleza: Pinturas del Periodo Edo de la Colección Fishbein-Bender en el Metropolitan Museum de Nueva York

 

El Museo Metropolitano de Nueva York y en general la política fiscal de Estados Unidos permite que la generosidad de coleccionistas privados, ligados de manera vitalicia como benefactores, enriquezcan las colecciones de los museos y otras onstituciones. Tal es el caso de la colección de Mr. Fishbein y la Dra. Bender, un matrimonio de coleccionistas neoyorquinos, patronos del museo neoyorquino, que habían creado una extraordinaria colección de pintura japonesa de artistas poco representados en el museo con las vistas ya puestas en una futura donación que completase los fondos de la institución. Esta exposición estaba inicialmente pensada para coincidir con el octagésimo cumpleaños del donante, un destacado miembro de una firma de inversión de capital privado, pero su muerte hizo que se retrasara un tiempo. La única condición que tenía su donación es que debía ser expuesta como un conjunto, añadiendo además  unas 15 cerámicas japonesas contemporáneas que reflejasen la forma en que los coleccionistas disfrutaron de estas obras en su hogar. Las parejas inesperadas de pinturas y objetos decorativos también son parte de una antigua tradición japonesa llamada tori-awase (disposición de conocedores).

Celadon Jar
Kawase Shinobu (nacido en 1950; activo en Ōiso, Prefectura de Kanagawa)
Fecha: 2001

Yo me confieso, y cualquiera que siga este blog lo sabrá, un ardiente admirador del arte oriental, tan desconocido en Occidente y reducido casi algunas veces a algo meramente ornamental. Ninguna de nuestras universidades dedica atención en sus estudios de historia del arte a nada que seriamente trate sobre este arte tan rico, tan sutil y tan de milenaria historia. Estoy seguro que pocas personas “cultuvadas, serían capaces de nombrar media docena de artistas clásicos orientales, a pesar del creciente interés por el arte oriental contemporáneo en este mundo tan globalizado.

Garzas Blancas-Maruyama Ōkyo (1733–1795)

Pues bien, hoy me propongo y os propongo, utilizando la disculpa de esta magnífica exposición, un recorrido, a pesar de estos hermosos ejemplos de cerámica que os pongo, por la pintura que floreció en Japón durante el período Edo (1615-1868), dos siglos y  medio de historia -y de aislamiento total-, en la que los artistas experimentaron con atrevimiento con los estilos artísticos convencionales. Los nuevos enfoques del arte pictórico llegaron a Japón desde China, y, en menor medida, y siempre de forma indirecta, desde Occidente, y así surgieron nuevas escuelas o estilos cuando los pintores individuales se atrevieron a romper las reglas marcadas por las academias de pintura establecidas.

Contenedor de Incienso (Kōgō) en forma de pájaro.
Miyagawa Chozo ( 1797–1860)

 

La exposición La poesía de la naturaleza: pinturas Edo de la colección Fishbein-Bender , que se inauguró el 27 de febrero en el Museo Metropolitano de Arte y estará hasta el 29 de Enero del 2019, sigue el desarrollo de esas principales escuelas y movimientos de este fascinante periodo Edo. Hay más de 40 ejemplos extraordinarios de kakemonos o pinturas de rollo colgantes del período Edo de la colección de Estelle P. Bender y su difunto esposo, T. Richard Fishbein. Muchas de estas pinturas, además, no se habían exhibido ni publicado en Occidente hasta esta exposición, así que en cierto modo os hago partícipes de un feliz advenimiento.

                          Fudō Myōō amenazando a un Novicio.
                        Tsukioka Yoshitoshi ( 1839–1892). Un novicio rezó por la ayuda de Fudō Myōō para convertirse en un sabio monje. Luego soñó que                            la estatua de Fudō saltaba de su pedestal y le hacía tragar una de sus espadas; al despertar, se convirtió en un excelente clérigo.

 

En esta exposición la celebración del mundo natural sirve como un tema unificador, pero sí hay algo que me ha fascinado de verdad es la peculiar interacción entre la poesía y las artes pictóricas que es fundamental para la tradición japonesa. La Poesía de la Naturaleza arroja nueva luz sobre las formas en que los artistas del período Edo usaron el verso para transformar sus pinturas en un arte híbrido a medio camino entre lo literario y lo visual. Todos los textos en japonés estaban traducidos en la exposición al inglés y yo me he atrevido a traducirlos al castellano porque sólo así se puede de verdad apreciar la interrelación entre la palabra escrita y la imagen pintada.

Bueno pues vamos allá con quien me quiera acompañar. La escuela Kano fue la escuela de pintura más longeva e influyente de la historia japonesa; su prominencia de más de 300 años es única en la historia del arte universal. Funcionó desde el siglo XV hasta nuestros días y logró atraer a numerosos patrocinadores de las clases sociales más ricas desarrollando, dominando y promoviendo una amplia gama de estilos, temas y formatos. 

Pájaros y Flores de las Cuatro estaciones. De la Escuela Kano, Periodo Momoyama (1573-1615)

La escuela comenzó reflejando una influencia renovada de la pintura china , pero desarrolló un estilo de colores brillantes y muy delineado para paneles grandes que decoraban los castillos de la nobleza. Fue apoyado por el shogunato Ashikaga , representando efectivamente un estilo de arte oficial, que “en el siglo XVIII casi monopolizó la enseñanza de la pintura”. La escuela fue fundada por  Kanō Masanobu de la que toman el nombre la escuela y la mayoría de sus seguidores. Aunque no era un monje zen, Masanobu estaba estrechamente asociado con influyentes templos zen y adoptó el estilo de pintura chino que favorecían pues este tipo de pintura fue importada junto con la filosofía y práctica del Zen. Se caracterizó por un fuerte énfasis en la pincelada, el predominio de la tinta con poco o ningún uso de pigmentos y la preferencia por los sujetos chinos, especialmente las imágenes de los patriarcas y paisajes Zen.

Los cuatro Logros.
Kano Motonobu. 1477–1559

Esta pintura de Kano Motonobu, titulada Los cuatro lucimientos (o logros), sería un típico ejemplo. En un paisaje espectacular de imponentes pinos, picos distantes y atronadoras cascadas, hay cuatro escenas de actividad humana, cada una de las cuales hace alusión a una de las cuatro actividades apropiadas para un caballero chino: la música, el juego de mesa Go, la caligrafía y la pintura. En el extremo derecho, apenas visible, un erudito junto al lago está acompañado por un sirviente que lleva su cítara (qin). Se mueven hacia la orilla del río donde tres caballeros son absorbidos en un juego de Go. En la pantalla de la izquierda, dos muchachos que llevan paquetes de libros y pergaminos siguen a un caballero con sombrero que se dirige hacia un pabellón con techo de paja. En el interior, tres sirvientes han desenrollado un pergamino colgante pintado para su maestro, que se para en el parapeto mirando una cascada. Moviéndonos de derecha a izquierda a través de las pantallas, descubrimos que también hemos viajado temporalmente, desde las ramas de ciruelo estériles de principios de primavera, a través de un verano nebuloso, gansos que se posan en un banco de arena en otoño y finalmente a las rocas cubiertas de nieve del invierno.

Kano Shoei (1519–1592)
Bulbul  en una rama de ciruelo, siglo XVI

Kano Shōei, supuestamente el tercer hijo (o discípulo adoptado) de Kano Motonobu (1476-1559), se especializó en kachoga, pinturas de pájaros y flores de inspiración china ejecutadas en una interpretación amable e individual del estilo de Motonobu. Los pinturas chinas de las dinastías Song y Ming eran muy apreciadas por los shogun por lo que se convirtieron en un género en sí mismo. Además, durante los turbulentos años del siglo XVI, los pájaros simbolizaban el valor marcial (el halcón), la longevidad (la grulla), o la elegancia cortesana (el faisán). En esta pintura, un pájaro identificable como un bulbul orejipardo (hiyodori) se posa sobre una rama retorcida de ciruelo que acaba de florecer con la llegada de la primavera. La significación de este pájaro migratorio no está clara, aunque parezca simbolizar la llegada de la primavera, pero cualquier observador de la época lo asociaría también con sus apariciones en el Henki Monogatari,un poema épico clásico de la literatura japonesa.

 

Pajaros y flores. Kano Tan’yū (Japanese, 1602–1674)

 

No hay muchos ejemplos de este tipo de pintura en la exposición del Met, a pesar de su preeminencia durante siglos, porque una colección tan personal privilegia siempre el gusto de los coleccionistas, sin embargo, os puedo poner este Biombo de Pájaros y Flores, también del Metropolitan, de  Kano Tan’yū y dos de sus alumnos más talentosos: su sobrino Kano Naonobu y la pintora Kiyohara Yukinobu, los tres miembros muy destacados de la escuela.  El maestro pintó los dos paneles centrales, Naonobu los de inmediato a la derecha e izquierda de su maestro, y Yukinobu los más externos. A Tan’yū se le atribuye haber revivido la fortuna del estudio Kano, al mudarse de Kyoto a Edo (donde se fundó el Shogunato Tokugawa que duraría hasta la apertura a Occidente en 1868) en 1614. Junto con Tan’yū, Naonobu fue considerado uno de los mejores pintores de la escuela Kano del primer  período Edo.

 

Kiyohara Yukinobu (Japanese, 1643–1682)
Ampelis, Flores de Cerezo y Bambú junto a un arroyo, finales de s. XVII

Precisamente de esa infrecuente pintora que he nombrado antes,  Kiyohara Yukinobu, sobrina, hija y esposa de pintores de la escuela, y conocida a principios del período Edo como una “mujer muy hábil en las artes” o keishū,  hay una hermosa obra en la exposición: Ampelis, Flores de Cerezo y Bambú junto a un arroyo . Su esposo era alumno de Kano Tan’yū,  y ella misma, como sobrina nieta, pudo haber estudiado con él. Aquí, representa tres ampelis (japones: hirenjaku) en varias poses: uno descansa serenamente en la rama de un cerezo envejecido en plena floración, lo que indica un entorno de primavera tardía; otro es capturado en pleno vuelo; y el tercero se posa sobre una roca, buscando insectos en un arroyo. Dado que los ampelis, después del apareamiento, se frotan las cabezas de una manera que sugiere una demostración de afecto mutuo, llegaron a ser un símbolo de la armonía marital y de la prosperidad familiar, por lo que es posible que la pintura se mostrase en ocasiones relacionadas con el matrimonio o el nacimiento de un niño. De hecho son un macho, una hembra y el tercero podría muy bien representar a un niño.

 

 

La escuela Tosa  de la pintura japonesa se fundó e los siglos XIV-XV y se dedicó al yamato-e , pinturas especializadas en temas y técnicas derivadas de la antigua cultura japonesa, como escenas de Los cuentos de Genji, Genji Monogatari o el Ise Monogatari y otros clásicos literarios, a diferencia de las escuelas influenciadas por el arte chino , especialmente la escuela Kanō . Las pinturas de la escuela Tosa se caracterizan por “áreas de color opaco plano delimitadas por contornos simples, donde el dibujo es preciso y convencional”. 

Mariposas (“Kochō”), Capítulo 24 del Genji monogatari. Atribuido a Tosa Mitsuyoshi

Los dos pintores más celebrados de la escuela son  Tosa Mitsuyoshi (1539–1613) y Tosa Mitsuoki (1617–1691). El biombo Mariposas sería una típica pintura de la escuela Tosa. En él se representa los eventos de dos días consecutivos del Genji Monogatari, concretamente del capítulo “Kochō” o “Mariposas”. El festival de primavera se ha organizado en el palacio de Genji. Barcos con mascarones de proa en forma de dragón o de fénix, decorados a la moda china, se desplazan en el lago bajo las nubes  La emperatriz Akikonomu está leyendo sutras a la derecha. Murasaki, la consorte favorita de Genji, disfraza a sus jóvenes sirvientas como pájaros y mariposas y loa envía a bailar frente a la residencia de Akikonomu.

Tosa Mitsuoki (Japanese, 1617–1691)
Herons and Cotton Roses, mid- to late 17th century

Tosa Mitsuoki (1617–1691), uno de los representantes tardíos de la escuela, es, sobre todo famoso por sus obras con codornices con flores o hierbas, lo que refleja un endeudamiento con la pintura china de la dinastía Song de China del Sur. Una pintura de pájaros y flores de Mitsuoki que no represente codornices, como esta representación de Dos garcetas con rosas de algodón, es por lo tanto bastante rara. Este pergamino colgante  o  kakemono muestra al artista pintando en un estilo diferente, algo más suelto, observable en las flores, las hojas, las rocas y las propias garcetas. Las aves están pintadas en el método “sin espinas”, con contornos mínimos, que muestran la influencia de los artistas de la nueva escuela  Rinpa contemporáneos. La pintura demuestra el interés sutil pero definido de Mitsuoki en incorporar las características estilísticas de la escuela Kano, especialmente en la forma en que ejecutó las rocas con pinceladas de tinta más audaces.

 

rises at Yatsuhashi (Eight Bridges) Artist-Ogata Kōrin (Japanese, 1658–1716

Richard Fishbein y Estelle Bender no tienen en su colección muchas obras de las escuelas mencionadas hasta ahora, pues se sentían más atraídos por las escuelas de pintura de fines del siglo XVIII y principios del XIX.

En esta época, apareció una nueva escuela de pintura que se centraba en la glorificación del pasado japonés. Los samurais y mercaderes ricos se acercaban al arte principalmente atraídos por la poesía, la más admirada entre las artes para un japonés tradicional, ya fuera la compuesta por cortesanos y cortesanas del antiguo Japón, o la de los celebrados poetas o de monjes chinos medievales que cualquier persona cultivada sabía citar de memoria. Esta nueva escuela se llamó Escuela Rinpa o la escuela de Ogata Korin, el fundador del estilo que vivió de 1658 a 1716. La Escuela Rinpa o Rimpa prioriza sin dudarlo la poesía y los temas poéticos como la naturaleza o la fauna. Ogata Korin y su hermano Ogata Kenzo, éste más centrado en la cerámica, hicieron muchas pinturas inspiradas en el  Ise Monogatari. Una de las más famosas es la de arriba, basada en el episodio de los Ocho Puentes (Yatsuhashi) . No era necesario ninguna escritura para evocar el conocidísmo episodio en el que un grupo de cortesanos llega a una zona donde  los iris (kakitsubata) están en plena floración. Las formas majestuosas y verticales de los lirios contra un puente angular que se desliza diagonalmente a través de ambas pantallas se refieren a ese episodio preciso del Ise monogatari que cualquier japonés cultivado habría identificado con facilidad. El protagonista de la historia, exiliado de Kyoto después de una aventura amorosa con una dama  de alto rango,  se detiene en Yatsuhashi, un lugar donde una corriente se bifurca en ocho canales, cada uno con su propio puente. La vista de los lirios le impulsa a componer un nostálgico y famoso poema de amor. La primera sílaba de cada línea formaba la palabra japonesa para iris (kakitsubata).

 

Uso túnicas con dobladillos bien gastados,

Recordando a mi querida esposa

En la que siempre pienso con afecto,

Así que a medida que mi estancia se alarga

Siempre tan lejos de casa,

La tristeza llena mis pensamientos

 

Autumn Ivy Artist-Ogata Kenzan (Japanese, 1663–1743)

De su hermano Ogata Kenzan hay un maravilloso ejemplo en la exposición: esta Hiedra de Otoño. Aunque la cerámica fuera su fuerte, Kenzan de vez en cuando puso a prueba sus habilidades como pintor, y sus trabajos sobre papel, que se combinan de manera eficaz con su caligrafía idiosincrásica y expresiva, tienen una gran energía. Esta imagen recuerda un famoso episodio del Ise Monogatari del siglo X en el que el protagonista encuentra a un monje itinerante a lo largo de un sendero cubierto de hiedra en el monte Utsu. El waka (poema japonés de treinta y una sílabas) inscrito de Kenzan  dice:

Aunque todavía no

El viento a través de los pinos

Sopla por todas partes

y me da miedo que disperse

las hojas carmesíes de la hiedra.

 

Sauce y cerezo. de  Sakai Hōitsu (Japanese, 1761–1828)

 

Entre sus seguidores más famosos, Sakai Hōitsu, quizás uno de los pintores más conocidos de Japón. Vástago de una familia de daimyos, los señores de Harima y dueños del castillo de Himeji, es raro que, con su elevado status, se dedicara a la pintura y no a la poesía. Probablemente para escapar a sus obligaciones oficiales, tomó los votos budistas en 1797. Aún así cultivó también la poesía en forma de waka  o de haikus o kyoka, e incluso compuso algún poema para obras de Kitagawa Utamaro.

 

Sakai Hōitsu Maples early 1820s

Este par de biombos de seis paneles, pintados en colores vivos sobre un brillante fondo de pan de oro, se encuentran entre las obras más grandes y espectaculares del mencionado artista Sakai Hōitsu (1761–1828) en cualquier lugar del mundo, incluido en Japón. Presentan un sauce y un cerezo en plena floración y un par de arces en el climax de espectáculo carmesí propio del otoño. Los cambios estacionales eran fundamentales para la cultura japonesa y solían reflejarse en las pinturas que se mostraban e incluso en el estampado y los bordados de los kimonos. Los biombos son muy claros en este sentido por su variedad de plantas y flores relacionadas con la primavera y el otoño, todas con significado poético en los haiku de la época. Mientras abundan las pinturas de Hōitsu en el formato colgante, solo se conocen media docena superviviente de biombos en este formato de seis paneles, y estas en particular destacan por la originalidad de su composición y por su fuerte impacto visual.

 

Moon and Kudzu Vine: Sakai Hōitsu (Japanese, 1761–1828)

Las representaciones de plantas y flores, a menudo de especies no representadas tradicionalmente por los artistas japoneses, se volvieron más naturalistas y más precisas botánicamente en obras posteriores de la escuela Rinpa, como se ve en esta representación atmosférica de hojas y flores de kudzu en una noche iluminada por la luna. En el temprano siglo XIX, tal realismo detallado se reflejaba no solo el estudio de las ciencias naturales en Japón, sino también el advenimiento de la escuela Maruyama-Shijō, fundada por Maruyama Ōkyo, que se especializaba en el dibujo y la pintura naturalistas del que más tarde os pondré alguna obra. En esta obra de  Sakai Hōitsu de la escuela Rinpa,  vemos ramas de kudzu, una de las 50 hierbas fundamentales usadas en la medicina tradicional china, lo que no era un tema frecuente en pinturas japonesas anteriores, pero aquí se convierte en el telón de fondo de un poema del poeta cortesano Toyama Mitsuzane. El poema es un waka tradicional . Sin embargo, el pintor reorganiza las líneas para que el poema comience en la parte inferior izquierda y termine en la derecha, revirtiendo efectivamente el orden tradicional de inscribir el poema colocando la última línea, tsuki zo katabuku (“cuando la luz de la luna se derrama “), justo bajo la luna. La firma de Mitsuzane se encuentra justo debajo de la luna en la esquina superior derecha, en lugar de en el extremo izquierdo, como sería de esperar. Su poema dice:

Al igual que los colores de las flores,

mi amargura por el amor permanece

invisible hasta en las profundidades de la noche,

cuando la luz de la luna se derrama

sobre hojas de las parras de kudzu.

 

Activities of the Twelve Months : (Tsukinami-e) Artist-Sakai Hōitsu (Japanese, 1761–1828)

Todavía de Sakai Hōitsu, sin duda un pintor capital, había también en la exposición esta pintura perteneciente a un grupo de doce, sobre las Actividades de los 12 meses. Esta que era la pintura del primer mes representa el  Shihōhai, una ceremonia en la que, por la mañana temprana del primer día del nuevo año, el emperador y los cortesanos hacen reverencias hacia las cuatro puntos cardinales (shihōhai) en el jardín de la Sala Shinka para orar por el bienestar de la nación.

 

Malvaviscos y amarantos. Sakai Ōho

Muchos pinturas de otro de los pintores de la escuela, Sakai Ōho, incluido éste, están basados o directamente inspirados en el trabajo de Sakai Hōitsu, su padre adoptivo y su maestro. Sin duda, Hōitsu tenía grandes aspiraciones para Ōho, pero murió a los treinta años y dejó un cuerpo de trabajo comparativamente pequeño. Los malvaviscos (tachiaoi) -con su apariencia majestuosa, de tallos altos y arreglos simétricos de hojas y flores- fueron un tema común en los artistas de la Escuela de Rinpa desde el siglo XVII en adelante, pero las pequeñas flores del amaranto silvestre (katade) raramente recibieron tal atención. La adición de una pequeña mariposa, plana y decorativa en su efecto, es un recordatorio de que el artista estaba capturando un momento poético, una instantánea de un jardín imaginario similar a un haiku. La atención a los detalles botánicos nos data la obra en el siglo XIX.

 

Suzuki Kiitsu, Amapolas

Otro alumno de Sakai Hōitsu, fue Suzuki Kiitsu, durante mucho tiempo considerado un miembro menor de la escuela  de Rinpa .  En los últimos años su trabajo ha sido revalorado y últimamente ha estado muy de moda en Japón porque ha habido una serie de grandes exposiciones de su obra entre 2016-2017 en Tokio, Hyogo y Kyoto. Es sobre todo conocido por sus biombos plegables, también llamados byōbu. De él había dos obras en la exposición: estas  Amapolas  (arriba) de mediados del XIX y un biombo de Campánulas (abajo). No todas las flores se pueden encontrar en los coloridos jardines pintados por los artistas del Rinpa. Sin embargo, las amapolas (keshi) claramente deben haber sido las favoritas de sus clientes, ya que algunos ejemplos de pinturas de amapolas sobreviven en cada generación de la escuela. Anteriormente, los artistas, como  Ogata Kōrin y sus seguidores, se inspiraron en las pantallas de amapolas de artistas de Tosa e iniciaron la formalización de hojas y pétalos en un paso más hacia la abstracción. Sin embargo, en la época de Suzuki Kiitsu, la atención al detalle botánico y la tendencia a las representaciones naturalistas de las flores se hicieron más pronunciadas

 

Morning Glories
Artist:Suzuki Kiitsu (Japanese, 1796–1858)

Una de las obras más impactantes era este byōbu  de  Campánulas o en inglés, Morning Glories. En esta exhibición exultante de azul intenso y verde sobre un fondo de pan de oro, Kiitsu se concentró en la proliferación de las flores y las hojas al omitir cualquier indicación de espacio o de contexto. El estallido exuberante se orquesta cuidadosamente en dos movimientos: las flores de la derecha se elevan desde el suelo, mientras que las de la izquierda caen en cascada como si estuvieran soportadas por un enrejado invisible.

 

Crane and Pine Tree with Rising Sun Artist-Suzuki Kiitsu (Japanese, 1796–1858)

También de Suzuki Kiitsu esta Grulla y Pino en el sol naciente. Una grulla vuela sobre el sol, y el pino de hoja perenne complementa la asociación de esta especie aviar con la longevidad. La imagen simple  se puede ver como una representación abreviada del Monte Hōrai, la isla mítica de los inmortales, destinada a ser exhibida al inicio del calendario lunar.

 

Frog on a Lotus Leaf                          Artist-Suzuki Kiitsu (Japanese, 1796–1858)

 

De Suzuki Kiitsu también esta humorística Rana en una hoja de loto. La flor de loto tiene asociaciones milenarias con el budismo, pero el poema inscrito es deliciosamente iconoclasta y refrescante.

Qué bendición es ver, en una hoja de loto,

brillantes gotas de rocío, brillando en la luz de Amida!

Pero justo cuando pensamos eso, aparece una rana,

y nos dice: “¡Oh, eso son solo gotas de mi orina!

 

Bien, pasamos ahora a otra “escuela” bien representada. Se trata del estilo Nanga también conocido como Bunjinga o literario que era un tipo de pintura amateur desarrollada en China en medios literarios que compartían una dedicación a las Tres Perfecciones  (la pintura, la poesía y la caligrafía). He dicho escuela entre comillas porque nunca funcionó como tal. Cada artista Nanga, por definición, fue único e independiente. Se trataba de intelectuales que pintaban  para ejercitar su maestría en las tres artes. Con una diferencia entre Japón y China .Mientras que los chinos eran, en gran medida, académicos que aspiraban a ser pintores, los japoneses eran pintores profesionales que aspiraban a ser intelectuales.En cualquier caso son siempre temas literarios y en su mayoría aguadas de tinta, donde lo importante es el trazo personal del pincel, las sutiles gradaciones de la tinta y el juego ente el vacío y el dibujo. Uno de sus represetantes fue Ike Taiga

Landscape and Couplet of Chinese Verse
Artist:Ike Taiga (Japanese, 1723–1776)

Ike Taiga yuxtapone un paisaje de imponentes montañas de una inclinación casi imposible con un poema de cuatro líneas del poeta de la dinastía Tang Li Bai, que celebra el espíritu de soledad que se encuentra en la naturaleza virgen. Un camino conduce desde cerca del margen inferior hacia el centro de la composición y atrae al espectador hacia el espacio pictórico. Parece que nos invita a imaginarnos en el lugar del vagabundo solitario que se muestra en el centro de la imagen. Es probable que el hombre sea el poeta, ya que el bastón es una convención iconográfica para representar a Li Bai. El poema dice:

Los pájaros se han desvanecido en el cielo.

Ahora la última nube se desvanece.

Nos sentamos juntos, la montaña y yo,

hasta que solo quede la montaña

 

Lush Green Willows and A Solitary Path through Cold Mountains Artist-Yosa Buson (Japanese, 1716–1783)

 

Sin duda, y el más importante entre todos los pintores de este estilo, es Yosa Buson, puesto que a su calidad como pintor, se uno el ser uno de los más celebrados escritores de haikus. Este Exuberantes sauces verdes  y un camino solitario a través de las frías montañas era ciertamente impresionante.  Este conjunto de pinturas de inspiración poética es único en la obra de Buson, ya que no sobrevive ningún otro biombo plegable con pan de oro de su mano. Las pantallas contrastan con una escena de sauces en las pantanosas tierras bajas s con vistas a las empinadas montañas a través de las cuales se levanta un estrecho camino desde un bosque. Buson establece los temas de las pantallas en dos versos de siete caracteres de la poesía china, tomados de una antología de poemas de la dinastía Tang, el Santaishi. El poema de cuatro líneas de Wang Wei (699? -761) que Buson inscribió en la pantalla de la derecha dice:

En la solitaria soledad de las flores caídas

un pájaro se lamenta en las montañas;

Entre exuberantes sauces verdes

un hombre cruza una corriente.

 

 

Yosa Buson | Deer in Moonlight

Otra obra de Buson en la exposición era este Ciervo bajo la luz de la luna. Esta obra que representa a un ciervo solitario,  imagen del amante despechado, bajo una luna creciente evoca un estado de ánimo similar a algunos de sus haikus. Aquí, los detalles del pelaje del ciervo -las pinceladas pequeñas y repetitivas, las manchas en blanco, el prominente trazo oscuro en la parte posterior de la cola- otorgan una calidad rica que contrasta con la vegetación apenas esbozada y el cielo creado tan solo con lavados grises claros. La luna creciente se define a través de un espacio sin pintar. La pintura data de la última fase de su carrera, entre 1778 y 1783, cuando utilizó la firma “Pintado por Shain.

 

Viajes a través de los campos y montañas. Yosa Buson

 

En este otro biombo también de Buson, a pesar de la gran escala de un paisaje dominado por las montañas, los lagos y la niebla, el ojo se ve atraído por las figuras:  un viejo erudito y su sirviente se dirigen hacia un pequeño pueblo, donde un amigo espera; un campesino sale a la izquierda de la aldea, cruzando un puente;.  dos hombres charlando en una choza con techo de paja. Os pongo un haiku de Buson que en este caso no está en al pintura:

Los pasos anhelados
Están lejos,
Sobre las hojas caídas.

 

 

Ganso y Juncos. Sauces en la niebla. Maruyama Ōkyo 1733–1795

 

La Escuela Maruyama–Shijō fue fundada por Maruyama Ōkyo , y su antigua estudiante Matsumura Goshun a fines del siglo XVIII. Esta escuela logró un gran grado de realismo en sus creaciones, enfatizando la observación directa de temas representados que era una contravención directa de las escuelas  Kanō y Tosa , que enfatizaba la decoración con figuras altamente formalizadas y estilizadas que se enseñaban a sus alumnos copiando pinturas de antiguos maestros. En este Ganso y Juncos. Sauces en la niebla,   Maruyama Ōkyo pinta un solitario ganso, con las alas medio abiertas, que se va a posar sobre la inquieta superficie del agua . Los únicos indicios de una orilla son la parte superior de las delgadas cañas que se cimbran bajo el viento y las olas que levantan junto a ellas en la esquina inferior derecha. En la pantalla de la izquierda,  estaban los sauces del título y un ligero rielar de la luna, apenas visibles en la foto de tan sutil que eran.

 

Dos ciervos bajo los arces. Maruyama Ōkyo

Otra pintura de la colección Fishbein-Bender de Maruyama Ōkyo era esta hermosa Dos ciervos bajo los arcesEsta pintura fue realizada en el décimo mes del calendario lunar, al comienzo del invierno, cuando las hojas de los arces empiezan a cambiar hacia un brillante carmesí. Los ciervos en la poesía japonesa están relacionados con el otoño, y estos fueron pintados con mucho detalle; la textura de la piel tiene una cualidad casi táctil. El uso de árboles para enmarcar la imagen hace eco de las convenciones de la escuela de Kano, mientras que los elementos de follaje y el río reflejan la técnica de manchas de tinta  utilizada por los artistas de la escuela Rinpa.

 

Escena de invierno con patos y pinos. Matsumura Goshun. 1752-1811

 

El otro fundador de la escuela fue Matsumura Goshun, discípulo a su vez del pintor y poeta Yosa Buson. Se encontraría con Ōkyo , cuando ambos buscaron refugio en el mismo templo después de que un incendio devastara partes de Kyōto. La composición de Matsumura Goshun en esta Escena de invierno con patos y pinos transmite el ambiente tranquilo y pacífico de un día de invierno. El suave azul del estanque en el que flotan los patos contribuye a la sensación plácida. Mientras conserva elementos de la sensibilidad poética de Yosa Buson, la pintura demuestra cómo Goshun se sintió atraído por el estilo de Maruyama Ōkyo. El paisaje nevado se crea sin ningún énfasis particular en las pinceladas; de hecho, la mayor parte de la superficie de la seda se deja sin pintar. A los pinos se les da tridimensionalidad mediante la aplicación selectiva de un lavado de tinta.

 

Silkies (Ukokkei) Artist-Mori Sosen (Japanese, 1747–1821)

 

Uno de los artistas más conocidos de esta escuela en Occidente es Mori Sosen , conocido por su gran cantidad de pinturas de monos.  Cuando los holandeses llevaron un gibón a Japón en 1809, creando cierta sensación (los gibones habían sido representados por artistas japoneses, basados ​​en las pinturas chinas del animal, pero nadie en Japón había visto un gibón vivo durante siglos), fue Mori quien también creó un registro gráfico de este evento. En la exposición tenemos estas Silkies Morosetas, , una raza de pollo conocida por sus suaves plumas de pelo que impresionó a Marco Polo que comparó su pelaje con el de un gato. Llama la atención la carne azul oscura de sus barbillas y sus crestas, y la presencia de cinco dedos de los pies, en lugar de cuatro, como tienen la mayoría de los pollos. En japonés se los llama ukokkei (chino: wuguji), que literalmente significa “pollos con huesos de cuervo negro”. Se criaban para ser comidos, y en China se cree aún que la sopa hecha de estos pollos posee propiedades curativas. 

 

Mori Sosen. Ciervo entre flores de Otoño. Detalle. 1801

También de Mori Sosen,  este Ciervo entre flores de otoño del que os ofrezco un detalle espléndido, que ha sido escogido como imagen para el cartel de la exposición y que fue el definitivo reclamo que hizo que no pudiera resistirme a visitarla. En la tradición poética japonesa, el waka (verso de corte de treinta y una sílabas) a menudo invoca la imagen de un ciervo solitario que recorre las hojas caídas o las flores otoñales como una metáfora del amor perdido. Aquí, un ciervo de aspecto solitario se detiene en una noche de luna, como para escuchar la llamada de su compañera. Las hierbas, las hojas y las flores blancas de fujibakama (Eupatorium japonicum), asociadas con la mitad del otoño en la poesía japonesa, se presentan en el estilo naturalista pero todavía decorativo de la escuela Maruyama-Shijō .

 

Egrets and Crows Shibata Zeshin

 

Shibata Zeshin también está estrechamente asociado con la escuela Shijō, aunque trabajó en muchos otros estilos y medios, sobre todo objetos de laca. A partir de 1869, Zeshin recibió el encargo de trabajar para el gobierno imperial, y creó muchas obras de arte para ellos que lamentablemente ya no existen. Los dos paneles de este brillante biombo de pan de oro muestran escenas contrastadas de dos garcetas en reposo y tres cuervos en vuelo, con formas blancas y negras que se compensan mutuamente. El color blanco de las garcetas se logró cortando la capa de pan de oro y exponiendo el papel, una técnica que el artista usó en otros ejemplos de pintura aviar y que lo hacía muy especial en directo. Shibata Zeshin era conocido predominantemente como un maestro artesano de la laca, y también incorporó la técnica en sus pinturas. Aquí, la laca empleada en lugar de tinta agrega un rico brillo negro a la superficie de los cuervos. Las garzas como huidas hacia atrás, los cuervos realzados hacia delante. Esta composición, originalmente montada en dos paneles de madera separados enmarcados, combina pictóricamente elementos de la escuela Maruyama-Shijō, en la que Zeshin se formó, con las características del arte Rinpa.

 

Cranes Nagasawa Rosetsu (Japanese, 1754–1799)

 

Otro pintor de la escuela Maruyama-Shijō es Nagasawa Rosetsu (1754–1799). Este era un vistoso díptico de pergaminos colgantes que mostraba tres grullas japonesas de corona roja (tanchōzuru), sin más configuración de paisaje. Con la excepción del parche característico de las plumas carmesíes en la parte superior de la cabeza, que agrega un toque vivificante, las grúas se realizan solo en tinta. Los pies se colocan con cuidado, como sabía que hacía su mentor, Maruyama Ōkyo, en sus propias pinturas de pájaros. El efecto general es  de sorpresa y humor, como si nos topáramos con los pájaros y los sorprendieramos posando. Sobre todo el de la izquierda que parece que nos mira.

 

Cachorros en la nieve Nagasawa Rosetsu (japonés, 1754-1799)

De Nagasawa Rosetsu también había este delicioso Cachorros en la nieve. Parte de la alegría de la pintura proviene de la pincelada animada de las colas curvas y el pelaje silvestre de los perritos. Los únicos puntos de color en esta escena, por lo demás monocromática, son las bayas nandina rojas que crecen cerca de los robustos tallos de bambú. Estas pinturas para paneles de puertas correderas, actualmente articuladas para formar un biombo de dos paneles, originalmente eran los lados opuestos de los paneles (ahora en el Museo de Brooklyn) que representan siete cachorros y un bambú: una referencia cómica al tema antiguo de “Siete sabios de la Arboleda de Bambúes “. Rosetsu se estableció una reputación como un artista excéntrico pero imaginativo y popular.

 

Beauty on Veranda in Snow Artist-Sakai Hōitsu (Japanese, 1761–1828)

Aunque la colección Fishbein-Bender no se centró en los ukiyo-e porque, a su juicio, ya estaban muy bien representados en Occidente, si que había algunos de estos particulares grabados japoneses.  ¿Qué colección de pintura japonesa estaría completa sin incluir algun ejemplo de esta técnica?. El primero es de Sakai Hōitsu (1761–1828)del que hemos hablado como uno de los pintores fundamentales del arte japonés. Esta pintura de una cortesana de aspecto pensativo en una terraza en medio de una ligera nevada es indicativa del entrenamiento temprano de Hōitsu en la pintura de Ukiyo-e. El gesto de la mujer, de alzarse las capas de sus múltiples kimonos, con las manos ocultas, para velar la parte inferior de su rostro, aparece en las pinturas de Ukiyo-e ya a finales del siglo XVII. La firma “Gozosamente pintado por Toryō” y el sello “Teihakushi” sugieren que este trabajo fue creado a mediados de la década de 1790, cuando Hōitsu comenzó a usar este nombre. La pintura se ha unido recientemente con todo un grupo de once pergaminos colgantes de Hōitsu que representan cada uno de los meses del año, por lo que era el duodécimo mes que faltaba en el Museo, motivo por el que estos dos meritorios coleccionistas se empeñaron en buscarla.

Courtesan Holding a Poetry Slip Artist-Chōbunsai Eishi (Japanese, 1756–1829)

Esta elegante cortesana del pintor Chōbunsai Eishi ( 1756–1829), con el cabello sujeto con un lazos color rojo como su kimono y una constelación de horquillas, se da la vuelta para mirar detrás de ella mientras sostiene un trozo de poesía (tanzaku). Su kimono rojo está decorado con flores de cerezo, mientras que su túnica exterior, uchikake, con su diseño de gorros de cortesano y ramas de ciruelo, parece como si estuviera a punto de resbalar de sus hombros. Los motivos de la cereza y la ciruela son referencias a la primavera, mientras que los tanzaku y los gorros cortesanos son alusiones a los poetas aristocráticos de la literatura clásica. Aunque el entrenamiento inicial de Eishi fue en el estilo académico se especializó en pinturas y grabados de cortesanas refinadas de alto rango.

Standing Courtesan Artist-Hishikawa Moronobu (Japanese, died 1694)

En una pose a menudo utilizada por Hishikawa Moronobu (muerto en 1694) y sus sucesores, una cortesana camina con las rodillas dobladas y a pequeños pasos, tal vez haciendo su camino a lo largo de una avenida de los barrios de Yoshiwara, el distrito cercado del placer fuera de Edo (la actual Tokio). Lleva un uchikake con motivos de conchas de mar; las conchas están pintadas con motivos y dibujos, una referencia al juego de emparejamiento de conchas que tuvo su origen en círculos cortesanos.

 

Female Entertainer with a Koto Artist-Utagawa Toyoharu (Japanese, 1735–1814)

Una cortesana de alto rango con una llamativa túnica negra exterior con un motivo de plumas de pavo real sobre una prenda interior multicolor se encuentra delante de un koto (una cítara de trece cuerdas). Su cinturón obi está atado al frente, como era la práctica habitual de las cortesanas, porque representaba la habilidad de desvestirse para un cliente sin armar mucho jaleo. Utagawa Toyoharu, fundador de la escuela Utagawa de Ukiyo-e, produjo tanto pinturas de lujo -como se ve aquí- como diseños para grabados.

 

Hakuin Ekaku (Japanese, 1685–1768)
Virtue, mid-18th century

Tampoco había muchas pinturas caligráficas puras aunque podíamos ver esta fantástica de Hakuin Ekaku que representa el ideograma de la Virtud. Esta interpretación sobredimensionada del ideograma de “virtud” (toku 徳) refleja la energía espiritual exuberante proyectada por Ekaku, quien sería uno de los principales defensores del renacimiento de la secta Rinzai del budismo zen en el último período Edo de Japón. Originalmente compuesto por el historiador chino y erudito confuciano Sima Guang (1018-1086), el poema escrito dice:

Si acumulas dinero para tus hijos y nietos,

no podrán mantenerlo.

Si acumulas libros para tus hijos y nietos,

no leerán ninguno de ellos.

No, lo mejor que puedes hacer es acumular

silenciosamente la virtud,

en el reino del espíritu.

Tal regalo beneficiará a tus descendientes

Por un largo, largo tiempo

 

Outer Robe (Uchikake) with Phoenixes and Paulownia Date- early 20th century

La exposición se complementaba con otros objetos como este impresionante  uchikake de principios del siglo pasado. Un uchikake, como podeis leer en mi entrada sobre los kimonos, es una bata de seda forrada con un dobladillo acolchado con peso que ayuda a preservar sus líneas rectas, que se usa sobre otra prenda sin cinturón, generalmente para ocasiones formales o representaciones teatrales.  Este ejemplo se realizó como una prenda de boda y en consecuencia muestra una gran cantidad de símbolos de buenos auspicios . En China, el ave fénix era un símbolo de longevidad y buena fortuna, que aparecía en tiempos de prosperidad y señalaba el advenimiento del buen gobierno. En Japón, las pinturas de aves fénix que descansaban sobre árboles de peonías eran una especialidad de los artistas de la escuela Kano, y sus diseños también se adaptaron al arte textil.

 

Entre las piezas de arte contemporáneo que coexistían con la exposición estaba este magnífico biombo de Hiroshi Senju, un artista nacido en 1958 titulada Trono del Dios del Agua (Suijingū).. Las pinturas en cascada de Hiroshi Senju, casi abstractas pero que aún crean la impresión de agua en movimiento, se han convertido en sus piezas distintivas. Cada una es una evocación única de un encuentro con la naturaleza. El artista se ve a sí mismo trabajando en la tradición de los pintores de Nihonga que, a partir de fines del siglo XIX, utilizaron pigmentos, materiales y formatos asociados con la pintura tradicional japonesa para crear efectos modernos.

 

Fukami Sueharu , nacido en 1947, cerámica

Entre las piezas de cerámica contemporánea que perteecían a los coleccionistas y que éstos han pedido que se exponga conjutamente, destacaré tres. Esta obra de Sueharu Fukami (nacido en 1947) que se especializa en estas piezas de cerámica con un método único de forzar la arcilla a alta presión en moldes especialmente hechos en las que se esfuerza por no dejar ninguna indicación de la creación humana. Un poco casi como piezas de Isamu Noguchi o de Brancusi, son de una belleza excepcional que completaba perfectamente la exposición.

 

Upright (Kitsu) Fukami Sueharu (Japanese, born 1947)

 

Del mismo autor, esta impresionante pieza en forma de torre de más de metro y medio de altura, que de nuevo evoca a Brancusi y que se titulaba Arriba (Kitsu). Pertenece a la última serie del artista, Upright (Kitsu), que comenzó a producir en 2012. Una característica especial del trabajo de Fukami es la combinación distintiva del clásico esmalte azul claro (japonés: seihakuji) y la tecnología innovadora y moderna. Desde 1980, Fukami ha estado utilizando una técnica exclusiva de colada por deslizamiento a alta presión para evitar deformaciones. La porcelana se vierte en un molde de yeso con aire presurizado para garantizar que la arcilla en toda la pieza esté pareja. El distintivo esmalte recuerda los esmaltes luminiscentes de los vasos celadon de la dinastía Song. Las cualidades reflectantes de las superficies lisas y suaves de sus obras forman parte de la estética, que se basa en la interacción de la luz y la sombra.

 

GEnesis. Miyashita Zenji (Japanese, 1939–2012)

Y la última esta pieza titulada Génesis del ceramista Miyashita Zenji ( 1939–2012). A principios de la década de 1980, Miyashita Zenji había desarrollado su estilo característico, que consistía en aplicar capas finas de arcilla tintada con sutiles gradaciones en los matices del color. Su obra de madurez es una encarnación moderna de un estilo clásico de Kioto asociado con las túnicas cortesanas de varias capas o los papeles decorados hechos para escribir poesía durante el período Heian (794-1185).

 

Mynah Birds Artista no identificado japonés. Principios siglo XVII

Y para terminar este biombo de autor desconocido de principios del s. XVII. Una miríada de pájaros mainá sobre el oro y el azul de la costa quedan detenidos en un momento preciso del tiempo, algunos volando, otros en el suelo. Aunque no son originarios de Japón, dentro de la tradición literaria de Asia oriental, los pájaros mainás sirven como emblemas de honestidad, de pensamiento independiente e incluso de resistencia a la autoridad injusta. Asi que con esta protesta política, me despido, esperando que os haya gustado.

Urvanity 2018 en el COAM, la efervescente sorpresa del mejor arte urbano

Urvanity 2018 en el COAM

Fue el acontecimiento el año pasado porque fue su primera edición en el Palacio de Neptuno y existía curiosidad sobre esta segunda edición que además cambiaba de sede al Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, COAM, que, a pesar de ser un sitio extraño y que había sido sede en 2017 de Justmad, no le sienta mal a este tipo de obras más urbanas por la sensación como de garaje industrial que trasmite.

 

 

Sin embargo, tengo que reconocer que, para mí, este tipo de arte, del que confieso poco conocimiento aunque sí una profunda fascinación, a la altura de lo visto en la feria, pierde algo de frescura cuando se produce su “galerización”, aunque, como en todo, siempre acompañan,en este caso, las frecuentísimas sorpresas y he de reconocer que disfrute muchísimo más de lo que esperaba a la entrada. Juzgaréis por las imágenes.

 

Stand de Mahou a la entrada en esta fantástica foto copyrigth de Widewalls

Para mi desdoro, tengo que confesar que no he podido ver los cuatro murales en diversos puntos de Madrid realizados gracias al patrocinio de Tuenti Urban Art Project ni he podido ver los murales que se subastaron el ultimo día  de Belin, Suso33, Fratelli Moca y Musa que se realizaron en 2014 en la plaza de Pedro Zerolo (entonces Vázquez de Mella) para el proyecto SOMOS.

Cranio-1 en el colegio público Asunción Rincón en Avenida de Filipinas

 

Jana-JS-31 en La Latina

 

Jan Kaláb – Mercado Barceló, Calle de Mejía Lequerica, 10 Foto copyrigth de Widewalls

 

Alexey Luka en la Discoteca Chango de la calle Covarrubias

murales-somos-plaza-pedro-zerolo

En cuanto a las galerías, había eso sí una nutrida presencia internacional : rusas, italianas, británicas, estadounidenses, holandesas, canadienses, francesas, alemanas, mexicanas y de las principales ciudades españolas. Y era posible ver obras de artistas tan reconocidos como el grafitero londinense D* Face o de Shepard Fairey, el autor de la hiperpublicitada campaña de  Obey que convirtió a Obama en casi un icono pop; o Cranio, uno de los que realizó murales callejeros, que es un artista de Sao Paulo conocido sobre todo por sus dibujos de indios brasileños en el que contrasta su mundo espiritual con el consumismo urbano actual.

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D*Face

También había obras de algunas de las mujeres más interesantes del género como GLeo, originaria de Cali y autora de algunos de los mejores murales de Colombia, Anna Taratiel, muralista de Terrasa, también conocida como OVNI o Miss Van, graffittera francesa con mucha obra en Barcelona con sus poupees personajes femeninos inocentes y sensuales,

 

GaleriaBalneario_Gleo_2017-847×1024

 

Anna-Taratiel-Premutacions-2017-Courtesy-of-Duran-Gallery

 

Miss-Van-Gorditas-2-2014

Entre las galerías destacar sobre todo la madrileña Swinton Gallery, siempre tan interesante, con obras de Laurence ValliéresKofieSabek y Alice Pasquini.

 

 

 

 

Stolen Space Gallery de Londres con obras de los reconocidos Shepard FaireyD*FaceKai and Sunny, y Ben Frost.

DFace-at-StolenSpace-Gallery Foto copyrigth de Widewalls

Ben Frost

 

La canadiense Station 16 Gallery con obras de Felipe PantoneStikki PeachesScott ListfieldAbigail GoldmanJaime Molina (Cutty Up) y Marie-Claude Marquis.

Station-16-booth Foto copyrigth de Widewalls

Art In The Game de Londres con obras de Add Fuel, Sébastien Preschoux o Thirty Bastard

Thirsty_Bstrd-In-Case-of-Bankruptcy-Break-Glass-2016

Izquierda Fuel Inventory- Diagonal-Excercise-2017-Derecha -Sebastien-Preschoux-Nimrod-2016 (1)

 

Fousion Gallery de Barcelona con una interesantísima oferta que incluía a Miss Van, Bruno Pontiroli, Dilka Bear, Peca, Miss Van o los tótems de Mono Cieza

 

Mono-Cieza-at-Fousion-Gallery  Foto copyrigth de Widewalls

 

Dilka-Bear-As-I-Watch-Her-Disappear-Left-You-Dont-Have-to-Hide-Anymore-Right

 

Izquierda-Bruno Pontiroli-La-corde-au-cou-2017- Derecha-Will-Barras-Convoi-Exepcionelle-2017

 

Obras de Peca en Fousion Gallery

 

Miss Van

La galería rusa Ru Arts Gallery, superinteresante con uno de los artistas que hizo murales in situ, Alexey Luka, Dmitri Aske Marat Morik

Ru Arts Gallery de Moscú Foto copyrigth de Widewalls

 

Dmitri Aske

 

Aske-Dimitri-at-Ruarts-Gallery

Alexey Luka 19-42, 2017 acrylic, plywood, wood, nitro enamel, 152 x 106

 

Sfhir-at-Duran-Gallery Foto copyrigth de Widewalls

El este año omnipresente Okuda San Miguel en Ink and Movement (Madrid)

 

Okuda-at-Ink-and-Movement Foto copyrigth de Widewalls

El ya citado artista de Sao Paulo, Cranio  en Vroom & Varossieau (Amsterdam)

Cranio-and-Jaune-at-Vroom-Varossieau Foto copyrigth de Widewalls

El solo project de Marc C Woehr en Urban Art Gallery (Stuttgart)

 

Marc-C-Woehr-at-Urban-Art-Gallery

 

La galería valenciana Plastics Murs con obras de Vinz y los extraordinarios dibujos a boli bic de  Pichi Avo

 

Vinz-Feel-Free-Pixelated-China-1

 

PichiAvo-at-Plastic-Murs

Y termino, esta sorprendente incluso para mí por el interés que me ha despertado, con  la galeria Adda&Taxie (París) con Enric Sant.

Parece que este año las ventas han acompañado, muchas de las imágenes que aquí he colgado han encontrado felices propietarios, así que, me froto las manos expectante, por su continuación. Un inesperado placer.

 

Learn Skate en Urvanity