Marcel Dzama: Dibujando una revolución

 

Marcel Dzama en el proceso de pintar el mural de La Casa Encendida

Hago esta entrada para recomendar la visita a la exposición Drawing on a Revolution del artista canadiense residente en Nueva York Marcel Dzama en La Casa Encendida del 28 de septiembre al 07 de enero de 2018. La obra de este artista nacido en Winnipeg (Canada) en 1974 destaca por una iconografía inconfundible que mezcla una serie de referencias a otros artistas nunca ocultas como Marcel Duchamp, el Goya de los Disparates, el dadaísmo sobre todo de Berlín, mucho Francis Picabia, Alberto Giacometti, el Joseph Beuys de Coyote e incluso pintores como El Bosco o Brueghel cuyos abigarrados universos de múltiples criaturas es posible atisbar en estas obras.

 

 

 

Marcel Dzama tiene bastante reconocimiento internacional y sus anacrónicos e interesantes dibujos han interesado a artistas de otras disciplinas con los que ha realizado frecuentes colaboraciones. No sólo formó parte del grupo The Royal Art Lodge con otros artistas canadienses, sino  que también es conocido por sus portadas de discos  ya sea con el grupo de música Arcade Fire, el album The Else por They Might Be Giants, dos albumes de Beck, Guero y Guerolito,  Reconstruction Site de The Weakerthans. Sus diseños de vestuario se pueden ver además en algunos videos musicales como en el final de la canción de Bob Dylan, When the Deal Goes Down,  o el interesante video de The People Tree del grupo N.A.S.A. , o el vídeo de No One Does It Like You, que  codirigióo con Patrick Daughters de Department of Eagles.

 

 

 

 

 

Portada del disco The else de They Must be Giants

 

 

Tambien ha colaborado con  José Noé Suro en su taller de cerámica de Guadalajara en México. Otra interesante colaboración es la que tuvo el año pasado con el artista Raymon Pettibon en la exposición conjunta, Let Us Compare Mitologhies, presentada por primera vez en la galería que normalmente lleva su obra la  David Zwiner Gallery de Londres y Nueva York.

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David-Zwirner-London-Marcel-Dzama-and-Raymond-Pettibon

 

La muestra de La Casa Encendida consta de tres espacios bien distintos con diferentes técnicas que recogen una muy interesante muestra del trabajo de los últimos años de Marcel Dzama. En la primera sala, a la izquierda según entras, hay  fundamentalmente dibujos.

 

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Son dos salas: una más pequeña con dibujos de sus primeros años, perfectamente reconocibles por  una precisa gama de colores apagados, entre ocres y verdes y otros  más recientes, en los que predomina el rojo corinto, el marrón y el negro

 

 

 

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y otra sala mayor donde hay dibujos de mayor formato y muy recientes, casi todos de este año o el anterior, y que  se centran sobre todo en el tema de la Revolución, como La revolución va a ser femenina (2017), y que dan título a la exposición.

 

Son dibujos a tinta y acuarela, hiperpoblados por seres extraordinarios, híbridos entre animales y hombres que recuerdan a personajes de El Bosco o a los gigantes y cabezudos del Carnaval, como bien señala Estrella de Diego en su texto Coreografía entre Don Carnal y Doña Cuaresma del catálogo.

 

A veces son personajes de Walt Disney, es notable su predilección por los personajes de Pinocchio, o de cuentos populares infantiles como Caperucita o superhéroes de cómic o de la televisión junto a hordas de soldados de la primera guerra mundial e incluso nazis o terroristas de ETA o bailarines de ballet o cantantes de ópera, todo con un aire de cabaret berlinés de los años 30 plagado de erotismo, de perversión, de humor e incluso de soterrada y no tan soterrada violencia en el que se mezcla lo carnavalesco, lo mitológico, con lo artístico, lo bélico o lo poético.

 

Un dibujo hecho en papel de pianola

 

Es muy característico además que estos dibujos a tinta estén realizados sobre partituras o incluso sobre papel de pianola en el que aún es posible ver las perforaciones que permitirían que sonase una canción. El artista suele rellenarlo todo con pequeños y minuciosos estos escritos en letra muy menuda, en todas las lenguas imaginables, incluida el español que al parecer son parte de sus propios poemas y he incluso frases cogidas al azar de sus lecturas

 

Elmural que Marcel Dzama pintó para esta exposición en La Casa Encendida

 

En la segunda sala, justo al otro lado de la puerta de entrada, encontramos obra sobre todo tridimensional

 

 

 

Primero de todo llama la atención que esta sala B además está empapelada por una obra que titula The cast and crew of the old revolutions (2017).

 

 

Hay además cuatro dioramas donde Dzama recorta sus personajes, creando casi diríamos un collage tridimensional donde los espacios están de nuevo abarrotados y comunicados por escaleras imposibles al modo de Escher. Parece ser que Dzama creó en uno de ellos para celebrar la muerte de muchos de los personajes que llenaban sus dibujos de la primera época canadiense, como una especie de celebración del adiós a parte de un universo que le había acompañado durante años.

 

. También es posible ver una instalación y de video con varios monitores donde se muestra un ballet con algunos de los personajes que aparecen en sus dibujos e incluso algunos de sus videos musicales

 

 

 

y otra obra, Turning Into puppets (2011) probablemente inspirada en el ballet triádico de Oscar Schlemmer de 1922 y que es en realidad un carrousel de marionetas de latón de evidente filiación dadá.

 

 

 

En un expositor de la sala, se pueden ver también gran parte de los Bocetos de un diseño de vestuario que realizó en 2016 para el ballet de Nueva York con el coreógrafo  Justin Peck .

 

También en esta sala hay unas interesantes construcciones que recuerdan a la  obra surrealista de Alberto Giacometti

 

 

Por último, en la Sala C se proyecta el vídeo Une danse des bouffons (or A jester’s dance), estrenado en el Festival Internacional de Cine de Toronto  de 2013. En otro expositor, se incluyen los dibujos preparatorios del video, el story board que ha realizado específicamente para esta exposición.

 

 

En el video de marcados aires dadaístas o surrealistas vemos algunos de  los personajes de sus dibujos cobrar vida bailando en un tablero de ajedrez. El vídeo comienza con un evidente homenaje a el Étant donnés [1940-1968] de Marcel Duchamp y recrea de algún modo la figura de la artista brasileña Maria Martins, quien fuera amante de Duchamp y que interpreta Kim Gordon, la cantante de Sonic Youth.

 

 

 

Marcel Dzama es un creador proteico, una de esas personas soñadoras que viven en un mundo imaginario y un tiempo propio, una exposición muy recomendable en Madrid.

William Morris (II): La William Morris & Co y los comienzos del movimiento Arts & Crafts

Bien, como lo dejamos en la anterior entrada, en 1861, William Morris y varios de sus amigos fundaron la Morris, Marshall, Faulkner & Co. Como ya dijimos, el grupo lo formaban propio William Morris, los pintores prerrafaelitas Dante Gabriel Rosetti, Edward Burne Jones y Ford Maddox Brown, el arquitecto y diseñador de la Casa Roja, Philip Webb, el profesor de matemáticas de la Universidad de Oxford, Charles Faulkner que se encargaba de la contabilidad y Peter Marshall, ingeniero y pintor aficionado amigo de todo el grupo.

 

Ford Madox Brown

William Morris

Edward Burne Jones

Dante Gabriel Rossetti

Philip Speakman Webb

 

 

La idea, largamente acariciada por William Morris, era la de poner en práctica los ideales de John Ruskin y devolver su dignidad e incluso su antigua gloria a las artes y oficios decorativos. Aunque todos los miembros del grupo se hallaban implicados de una u otra manera en la firma, el único socio que participó activamente en la fabricación de todos los artículos fue William Morris que supervisaba toda la producción y que encontró en esta iniciativa su verdadera vocación artística.

Durante los primeros años de la década de 1860, la compañía produjo fundamentalmente pinturas murales, trabajos de estampación en piel, bordados, azulejos pintados y vidrieras. Los encargos llegaban sobre todo de amigos adinerados y fundamentalmente de arquitectos que integraban la entonces corriente en boga de la estética neogótica.

 

Muchos de estos trabajos fueron incluidos en la exposición internacional de Londres de 1862, en la que los bordados y sobre todo las vidrieras recibieron varios premios, consolidando su reputación. Además en 1866, la compañía recibió dos encargos de gran prestigio: la decoración del comedor verde (Green Dining Room) del South Kensington Museum, (el que más tarde será conocido como el Victoria & Albert Museum, al que Morris estará ligado en muchos sentidos a lo largo de su vida y donde se conserva gran parte de su legado ) Y la decoración de la Sala de Armas y Tapices del palacio de Saint James.

 

William Morris fue sin duda uno de los diseñadores más famosos de la época victoriana, sin embargo, en el momento en que Henry Cole, el director del Museo, le contrató para diseñar el comedor “occidental” o “verde” (ahora la sala Morris) para el que sería el primer restaurante de museo del mundo, era relativamente un recién llegado al mundo del diseño.Las tres salas (podeis ver mejor pinchando aqui) que se diseñaron para este restaurante aún siguen en uso y constituyen un impagable eljemplo de la decoración victoriana:

 

La Gamble Room, la mas grande diseñada por James Gamble

 

La Poynter Room diseñadapor el pintor Edward J. Poynter

 

Y la Morris Room diseñada por William Morris

 

El joven diseñador tenía 31 años en ese momento y su empresa, Morris, Marshall, Faulkner & Co., era aun relativamente desconocida. Morris propuso un esquema influido por las características del revival del gótico entonces de moda y por el típico revestimiento panelado propio del estilo victoriano.

 

La habitación está rodeada por una serie de relieves en forma de ramas de olivo y un friso de perros persiguiendo liebres. Morris solicitó la ayuda de sus amigos, el arquitecto Philip Webb y el pintor Edward Burne-Jones, para ayudar con la decoración.

 

 

 

Webb se inspiró en una gran variedad de fuentes medievales y eclesiásticas, mientras que Burne-Jones utilizó paneles dorados con los signos del zodíaco a la altura de los ojos  y las imágenes de mujeres medievales que realizan tareas domésticas en las vidrieras de las ventanas.

 

Aries por Burne Jones

 

Morris y Webb colaboraron en el techo, que estaba cubierto de dibujos geométricos y arabescos florales pintados directamente en el yeso húmedo.

 

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Las ventanas de vidrio de botella bullseye fueron concebidas por Webb, con figuras de vidrios de colores diseñadas por Burne-Jones. De acuerdo con las notas de diseño de Webb, los paneles de roble verde profundo que le dieron a la sala su apodo originalmente tenían el objetivo de ser de color azul.

 

En las ondulantes ramas de olivo que serpentean a través del enlucido de la habitación se pueden ver indicios de los patrones orgánicos que más tarde harían a Morris famoso. La habitación fue una fuente de ideas visuales para Morris, especialmente para sus diseños posteriores ‘Fruit’ y ‘Willow’. Una vez finalizado, el Green Dining Room se convirtió en un popular lugar de encuentro para artistas y amigos, incluidos J.M. Whistler, Edward Poynter y George du Maurier.

 

Willow Bough 1887 Papel pintado

 

Fruit o Granada 1864

 

Efectivamente, a mediados de la década de 1860, para la época en que se terminó en la habitación verde del Victoria and Albert Museum, la compañía comenzó a producir artículos más comerciales, sobre todo papeles pintados y tejidos, además de los bordados, estampados, cuyo precio más asequible contribuyó a aumentar la variedad y el número de clientes.

Trellis (Espaldera) de 1862.Papel pintado realizado para el cuarto de los niños de lareidencia de Morris en Queen Square

 

Aún así, el profundo desprecio que Morris sentía por los colores chillones de los tintes químicos, que comenzar a experimentar con tintes naturales de origen vegetal, cuyos colores de todos los suntuosos, profundos y sobre todo tengo es, se convirtieron en una de las marcas de fábrica de los artículos de Morris, junto con los originales motivos decorativos que combinaban representaciones vegetales con forma rítmicas tomadas de la naturaleza y de la ornamentación medieval.

 

Bloque de madera para impresion

Además Morris recuperó algunas técnicas de estampación perdidas, como la conocida como vertido de índigo, que consiste en teñir completamente una tela de azul índigo para después blanquear con lejía de las zonas que se estampan posteriormente de otro color, con bloques de madera, empleando en todo momento tintes naturales.

 

Tela Forest Indigo

 

Su defensa de los artículos hechos a mano, se debía tanto a motivos estéticos como ideológicos. En primer lugar Morris pensaba que además de más bonitos y conseguidos, los objetos hechos a mano producían placer y satisfacción al artesano que los creaba. Además, Morris mantenía una posición absolutamente contraria, como ya hemos visto, a la deshumanización del trabajo en las fábricas, donde se negaba cualquier tipo de libertad creativa.

 

Aun así, su insistencia en el trabajo artesanal hizo que hubiera grandes pérdidas y William Morris, harto de ver como disminuya su patrimonio personal, y molesto por tener que repartir los beneficios de la empresa con unos socios que no aportaba nada, en 1875 asumió la propiedad completa de la firma cambiado el nombre a simplemente Morris & Co.a partir de entonces la firma que sido rápidamente y en 1877 abrió un establecimiento directo de venta al público en la calle de Oxford Street.

 

Uno de los productos como ya hemos visto que más se vendía los papeles pintados o las telas estampadas con motivos como Daisy (Margarita), de 1862 o Fruit,  que hemos visto más arriba, de 1865.

 

Daisy Wallpaper 1868

El motivo de el papel conocido como Margarita fue tomado por William Morris de un grabado perteneciente a las Crónicas de Inglaterra, Francia, España y los países adyacentes desde los últimos años del reinado de Eduardo II hasta la coronación de Enrique IV, de Jean Froissart, en concreto de la ilustración de Evan de Foix, quien murió quemado durante un baile de máscaras en el hotel de saint Bol. Este sería uno de los motivos más queridos por William Morris, que lo utilizó el numerosas ocasiones, como en su casa roja o en su nueva casa de Kelmscott Manor en Oxfordshire.

 

Jean Froissart Le bal des ardents

 

Dormitorio del propio William Morris en Kelmscott Mannor. Los bordados de la cama fueron realizados por su hija May Morris a la que haremos referencia, En la pared el papel Daisy

 

Tela Bordada por la esposa de William, Jane Morris y Bessie Burden, su hermana para el dormitorio de la Red House en 1860.

 

Daisy en versión azulejo para la chimenea

 

Así, a partir de 1870, los diseños de William Morris hicieron cada vez más elaborados, con patrones más grandes y técnicas mucho más complejas, inspirados ahora en telas del renacimiento que estudió en el Victoria & Albert Museum. Y por ejemplo el diseño llamado Ladrón de fresas de 1883 para el que eligió como motivo un pájaro inspirado se las italianas pero aplicando un modo narrativo más típico de los tejidos medievales europeos. Éste tejidos estampados a mano y con tintes naturales convertidos de índigo. No es de extrañar que fuera uno de los más caros y, aun asi, uno de los más vendidos.

 

Strawberry Thief fabric

 

Lo bueno de los diseños de Morris es que todavia se siguen vendiendo y usando en Gran Bretaña, donde siguen siendo populares

En 1880 ya ofrecía 32 modelos de papeles pintados con un total de 125 combinaciones de colores distintas que eran estampados pon una compañía llamada Jeffrey and Co y que requería entre 15 y 33 bloques de madera distintos para estampar el diseño y colorearlo.

Igualmente en 1881, Morris abrió un taller en Surrey dedicado a la confección y estampación de tejidos. En 1890 compró también los talleres Holland and son para fabricar muebles, con lo que se convirtió en un negocio con enorme reputación en toda Europa

 

Morris_and_Company_Weaving_at_Merton_Abbey

 

La decoración de las iglesias fue desde el principio una parte importante del negocio. Una gran ola de construcción de iglesias y remodelaciones de templos por la Iglesia de Inglaterra en los años 1840 y 1850 aumentó la demanda de decoración eclesiástica de todo tipo, especialmente vidrieras que casi siempre fueron diseñadas por Edward Burne Jones y en menor medida por Dante Gabriel Rossetti.

 

William_Morris_window_Malmesbury_Abbey

 

Birmingham Cathedral Edward Burne-Jones & William Morris Windows

 

 

Burne Jones & William Morris
Winchester Cathedral

 

‘Sir Tristram And La Belle Ysoude Drinking The Love Potion’ by Dante Gabriel Rossetti

 

Stained Glass Panel – Legend of St George – Dante Gabriel Rossetti, born 1828 – died 1882 (designer)

 

1882 David’s charge to Solomon a stained-glass window by Burne-jone and Morris in Trinity Church Boston , Massachusetts

Christ Church Cathedral stained glass, Oxford

 

‘Tree of Life’, Church of St. Cybi, Holyhead, Anglesey, Wales

 

St Paul, Chapel of Cheadle Royal Hospital, Manchester

Pero este mercado se redujo en la depresión general de finales de la década de 1860, y la empresa recurrió cada vez más a las comisiones seculares, para lo que la línea de productos se amplió para incluir, además de ventanas pintadas y decoración mural, a muebles, artículos metálicos y de vidrio, tapices de tela y papel, bordados, joyas, alfombras tejidas y anudadas, damascos de seda y tapices.

 

Chimenea con el diseño Ladrón de Fresas

 

Otra de las producciones más interesantes de la compañía la de azulejos para las chimeneas y las entradas. Para ello William Morris contó con la indudable ayuda y talento de William de Morgan un joven que había empezado a trabajar con William Morris y que, poco a poco, se dedicó a la cerámica y posteriormente a la azulejería.

 

William de Morgan Design Fireplace Tile set bbb Yellow

En 1872, De Morgan montó una fábrica de cerámica en Chelsea, donde permaneció hasta 1881, su década más fructífera como alfarero de arte. La ideología de los Arts and Crafts a la que estuvo expuesto a través de su amistad con Morris, con su insistente prioridad sobre lo hecho a mano y su propia curiosidad insaciable, llevó a De Morgan a comenzar a explorar todos los aspectos técnicos de su oficio. Sus primeros intentos de hacer sus propios cuadros durante su Período Chelsea fueron de calidad técnica variable, a menudo de amateur con defectos e irregularidades que los hacen aun mas interesantes. En sus primeros años, De Morgan hizo un uso extensivo de mosaicos comerciales en blanco. Los azulejos hechos de biscuit duro manufacturados con arcilla roja causaron admiración por sus irregularidades y su mejor resistencia a la humedad.

 

Heron and Daulphin

 

William De Morgan- Fantastic Bird

Tile with dragon design, by William De Morgan & Co

 

 

7 diseños de William de Morgan para chimeneas-Turquoise Blue Peacock, Winged Sea Horses, Tree of Knowledge, Fantastic Bird, Winged Gryphon, Peacock and Salamanders, Parrot Fireplace Tiles separator

 

La decoración de la cerámica de De Morgan incluía fuentes, platos de arroz y jarrones. De Morgan se sintió especialmente atraído por los azulejos orientales. Alrededor de 1873-1874, realizó un gran avance al redescubrir la técnica del lustreware (que se caracteriza por una superficie reflectante y metálica) que se encuentra en la cerámica hispano-morisca y en la mayólica italiana. Ya en 1875, comenzó a trabajar en serio con una paleta de inspiración persa con azul oscuro, turquesa, morado de manganeso, verde, rojo indio y amarillo limón.

Vase with cover | William De Morgan |

 

 

 

Otra de las facetas más exitosas de la compañía fue la fabricación de suntuosas telas bordadas. Es conocido que el propio William Morris trabajó con sus propias manos en la recuperación de algunas técnicas de bordado que habían sido perdidas desde la edad media. Algunas de sus piezas como el bordado de la Artichoke (alcachofa ) fueron realizadas por el propio Morris en 1877 para un salón de la mansión Smeaton Manor en Yorkshire. El interés de Morris por los bordados comenzó cuando trabajaba como aprendiz con el arquitecto neogótico George Edmund Street al que le gustaba colgar tejidos bordados en las paredes emulando los tapices medievales

 

‘Artichoke’ embroidery design by William Morris, produced in 1877.

Ahora, y a raíz de la celebración de una exposición sobre la obra de Mary Morris en la William Morris Gallery titulada May Morris: Art & Life que mostraría más de 80 de sus piezas, incluido trabajos originales, dibujos, acuarelas, bordados, joyería y diseños de moda, se sabe que fue la hija más joven de William, Mary Morris, también llamada May, quien a los 23 años se hizo cargo de la sección de bordados de la compañía supervisando cada uno de los diseños. No solo sus trabajos se convirtieron en obras ampliamente demandadas en todo el mundo, sino que ella misma eclipsó los trabajos realizados por su propio padre y se convirtió en una auténtica experta en la historia del bordado.

 

 

Sus bordados son auténticas obras de arte: intrincados, delicados y muy expresivos. Ella misma diseñó y participó en las magníficas colgaduras de la cama de matrimonio de su padre en Kelmscott Grove .

 

 

spring-and-summer-panel-designed-and-probably-embroidered-by-may-morris-1895-1900-private-collection

 

Morris-May_Bed-Hangings_1917

 

 

William Morris bed curtain, embroidered by his daughter, May Morris

 

Portière made from Morris & Co. Oak damask (one of four) English 1892

A ella pertenece la idea de vender diseños para productos más modestos como cojines, manteles o pantallas para la chimenea, cuyos elementos se vendían a modo de kit: es decir patrones dibujados sobre una trama de pequeño tamaño que se vendía junto con los hilos de seda necesarios para que el cliente la realizarse por sí mismo en su casa lo que volvió muy accesible y económico acceder a sus diseños e hizo que muchos de sus diseños estuvieran en la mayoría de las casas victorianas de la época. Y fue la popularidad de estos económicos kits lo que permitió financiar la producción de proyectos destiles mucho más ambiciosos. De hecho hubo muchos otros diseñadores profesionales de paneles bordados, que imitaron la idea y fueron frecuentemente realizados por mujeres de familia y que fomentaron la expansión del movimiento Arts and Crafts por toda Gran Bretaña.

 

William Morris, Flowerpot embroidered panel, possibly worked by his daughter May, This beautiful piece was sold as an embroidery kit

 

Un tipo de bordado que se llamaba Maid of Honor

Fue además una activista socialista como su padre y estuvo envuelta la promoción de muchas iniciativas del partido. Además mantuvo frecuentes romances con personalidades tan interesantes como el del dramaturgo George Bernard Shaw -que escribiría Pigmalión inspirándose en la vida de la madre de May, Jane Morris- o el dirigente socialista Henry Halliday Sparling con el que estuvo casada y del que se divorció después. Además fundó el gremio femenino de artistas el llamado Women’s Guild of Arts en 1907 que tuvo miembros notables como la pintora Evelyn De Morgan, la joyera Georgie Gaskin, la editora Katherine Adams y la escultora Mabel White.

 

Gaskin, Arthur Joseph; Fiammetta (Georgie Gaskin); Birmingham Museums

 

En cuanto al mobiliario, Morris distinguía entre muebles de diario y muebles representativos entre los que incluía aparadores o grandes armarios “que poseemos más por su belleza que por el uso que les damos”. El estilo del Morris era precisamente de combinar esos dos tipos de muebles: unos muy ostentosos y normalmente adornados con pinturas de la órbita prerrafaelita y después los llamados de diario que, aun estando bien hechos y teniendo las proporciones adecuadas debían ser más sencillos.

 

The drawing room of Kelmscott House, photograph, Emery Walker, 1896

 

Edward Burne-Jones – ‘Ladies and Animals’ 1860

 

Edward Coley Burne-Jones The Prioress’s Tale Wardrobe 1858

 

Gran Piano EdwardBurne Jones

 

El pintor Ford Maddox Brown, uno de los socios originales de Morris, estuvo entre los primeros creadores de este tipo de muebles modestos y al mismo tiempo robustos, que podían ser realizados por un carpintero rural. Brown el diseñador de la silla condes asiento de enea en madera oscura elegida para crear la serie Sussex cuyo prototipo estaba basado en un popular diseño vernáculo y que produjo diferentes formatos desde sillas, rinconeras o bancos. Lo interesante es que estas piezas varían entre los 0,35 £ de la silla más sencilla hasta la libra y media del banco lo que permitió que estos muebles pasaran a formar parte de muchos hogares de la clase media.

Otro de los diseñadores de muebles más interesantes del grupo fue Ambrose Heal, cuyos muebles, casi precursores de la sencillez de la Bauhaus, eran considerados por algunos como muebles de prisión.

 

Ambrose_Heal_St_Ives_Arts_and Crafts

 

Junto con Morris, el Movimiento fue dirigido por un gran número de diseñadores carismáticos, que , curiosamente, comenzaron sus carreras como arquitectos. Esta conexión proporcionaron un conducto para el intercambio de información, ideas y diseños. C.R. Ashbee fue uno de los primeros arquitectos / defensores del diseño de joyas Arts & Crafts. Tradujo los Cuadernos de Benvenuto Cellini y usó las técnicas que se encuentran en ellos para entrenar a los gremios en su Guild of Handicraft.

 

An Arts and Crafts piano, designed by Charles Robert Ashbee for the Guild of Handicrafts

 

Su modelo llegó a ser el estándard aplicado al diseño y la producción de joyas. La influencia de Ashbee se puede rastrear a través del trabajo de muchos gremios y artesanos de Arts & Crafts como el Birmingham Guild, también especializado en joyería, o los talleres de Viena  los Wiener Werkstätte todos imitadores de Ashbee.

Charles Robert Ashbee Broche con forma de pavo real. Plata, oro, perlas, cabujon de granate y diamantes

 

Marsh-bird brooch, Charles Robert Ashbee, 1901

 

El rechazo del trabajo de cualquier joyeros o tecnica tradicional fue un requisito fundamental. La teoría sostenía que este rechazo llevaba a hermosas piezas hechas a mano que dependían únicamente de su diseño y no del valor intrínseco de sus componentes para justificar su estima. Cada pieza debía ser hecha por una sola persona de principio a fin lo que tenía como objetivo mantener el costo accesible para la clase media evitando el uso de piedras preciosas y fomentando el uso de la plata (encontrada en abundancia a fines del siglo XIX), el aluminio y el cobre como base de sus creaciones. Perlas barrocas, nácar y extrañas perlas de agua en forma de dientes se usaban con frecuencia. Piedras como la piedra lunar, las turquesas, granates, ópalos y amatistas generalmente se cortaban en cabujón (Ruskin tenía una objeción a las gemas facetadas) y generalmente se ponían collares.

Arthur (1862-1928) and Georgie Gaskin (1866-1934).

 

Henry Wilson colgante

 

HENRY WILSON The Apollo Rare Necklace

El esmalte pintado a mano como elemento decorativo era una manera dedistinguir lo hecho a mano de lo hecho a máquina. El uso de hojas fue un elemento distintivo de diseño tan particular que la variación del tipo de hojas utilizadas, a veces sirve como pruebas positivas de la identidad del fabricante. El estilo medieval y renacentista fue el motivo de diseño más producido con collares, colgantes, peinetas y hebillas, entre los artículos más populares. Henry Wilson, John Paul Cooper y Archibald Knox que trabajo la estética celta, están entre los más populares joyeros de la época. La joyería posterior Arte Nouveau no habría sido posible sin ellos

 

John Paul Cooper

archibald knox collares

Para saber más sobre joyería Arts & Crafts os dejo este link:

http://www.langantiques.com/university/Arts_%26_Crafts_Era_Jewelry

 

Algo que me ido dejando hasta aquí y que constituye quizás las piezas más impactantes y hermosas de la exposición son los tapices. Desde el principio de la constitución de la empresa de William Morris se realizaron este tipo de piezas que encajaba con el espíritu artesano además de la estética medieval que tanto me gustaba a Morris.

                                    strawberry-thief-tapestry-wall-hanging

 

William Morris siempre aspiró a producir tapices, creyendo que era “la más noble de las artes del tejido“. En nombre de Morris & Co., completó su primer tapiz en 1879: el tapiz de Acanthus and Vine, que Morris apodaría más tarde ‘The Cabbage and Vine‘. Fue inspirado por los tapices de verdor flamencos producidos durante los siglos XVI y XVII. Este tapiz le tomó más de quinientas horas en completarse en un telar vertical usando una urdimbre de algodón con hilos de lana y seda que se instaló en su dormitorio. Se enseñó a sí mismo este método medieval de tejer a partir de un manual de artesanía francés del siglo XIV. El primer intento fue ligeramente distorsionado debido a una tensión desigual y otras variaciones dentro del tejido.

 

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Imperturbable, empleó a John Henry Dearle y estableció un pequeño taller de tapices en Queens Square en el distrito de Bloomsbury en Londres. Más tarde, en 1881, se mudaría al taller más grande de Morris & Co en Merton Abbey en Surrey, donde nueve tejedores de tapices trabajaron en tres telares. William Morris pasaría tres o cuatro días a la semana en su taller de Merton supervisando los diseños de tapices de Morris & Co.

 

Taller de Merton Abbey

 

Seis años más tarde diseñó y tejido el mismo el Woodpecker Tapestry, que medía unos 3m de alto por 1,50 de ancho. Éste junto con el tapiz de El Árbol de la Vida se convirtieron los más populares de los tapices de William Morris que todavía se pueden adquirir hoy en día.

The Woodpecker’ tapestry by William Morris, produced in 1885.

 

Tapiz The Tree of Life

 

Una vez más, los diseños para tapices de Morris & Co se beneficiaron de la amistad íntima y la estrecha relación de trabajo entre William Morris y Edward Burne-Jones. Sus habilidades se complementaban entre sí, como vemos en Flora y Pomona: con Morris destacando en los detallados fondos naturalistas y en sus versos y Burne-Jones en las figuras. Estos dos tapices originales de 1885 ahora se muestran en Whitworth Art Gallery, de Manchester.

 

 

The Orchard fue el primer intento de William Morris de diseñar un tapiz figurativo, respondiendo a los deseos de clientes ricos de contar con obras de arte únicas por él, y siguiendo el éxito de su firma de Morris & Co en la producción de finos tapices diseñados por el el artista Edward Burne-Jones. Representa a una serie de árboles frutales con su cosecha lista para la recolección, que incluye manzanas, uvas, aceitunas y peras, detrás de una hilera de figuras en traje de estilo medieval. Las figuras sostienen una pancarta que se desplaza con un poema compuesto por Morris, escrito especialmente para el tapiz, y que celebra la generosidad del huerto y el ritmo de las estaciones.

 

The orchard

The Forest Tapestry fue una comisión de Morris & Co para una casa en el oeste de Londres. El original y largo tapiz se tejió en lana y seda en una urdimbre de algodón en 1887. Sus hojas de acanto arremolinándose en el fondo tenían un león en el centro con las figuras de un pavo real, una liebre, un zorro y un cuervo diseñadas por Phillip Webb. Ahora está en el Victoria and Albert Museum, Londres.

 

The forest

 

Edward Burne-Jones, John Henry Dearle y William Morris diseñaron una serie de seis tapices conocidos colectivamente como la ‘Búsqueda del Santo Grial‘. Se basan en un texto del siglo XV escrito por Sir Thomas Malory, ‘Le Morte D’Arthur‘, que presenta la historia legendaria de la búsqueda del ‘Santo Grial’ por los Caballeros de la Mesa Redonda del Rey Arturo.

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Los tapices fueron originalmente encargados por William Knox D’Arcy para su casa, Stanmore Hall en Middlesex y fueron diseñados y tejidos en el taller de Merton Abbey.

 

 

Los primeros seis tapices se exhiben en el Museo y Galería de Arte de Birmingham.

 

Quest for the Holy Grail Tapestries – Panel 1 – Knights of the Round Table Summoned to the Quest by the Strange Damsel

 

Quest for the Holy Grail Tapestries – Panel 2 – The Arming and Departure of the Knights, By Sir Edward Burne-Jones, William Morris, John Henry Dearle, 1895 – 1896

 

 

Quest for the Holy Grail Tapestries – Panel 3 – The Failure of Sir Gawaine; Sir Gawaine and Sir Uwaine at the Ruined Chapel, By Sir Edward Burne-Jones, William Morris, John Henry Dearle, 1895 – 1896

 

Quest for the Holy Grail Tapestries – Panel 3 – The Failure of Sir Gawaine; Sir Gawaine and Sir Uwaine at the Ruined Chapel, By Sir Edward Burne-Jones, William Morris, John Henry Dearle, 1895 – 1896

 

Bueno y nada más por hoy. Aún amenazo con un tercerpost sobre este hombre genial. Aún me queda abarcar su faceta política y como editor, y, además, me gustaría hablaros de como toda está creatividad sin fin desembocó en lo que se llamaría el Movimiento Arts and Crafts y hablaros un poco de ello.

William Morris (I): Sus comienzos, John Ruskin y la Red House

Hace rato que no escribo ningún post porque estoy casi obsesionado con una de las mejores exposiciones que he visto en los últimos tiempos en Madrid. He dejado aparte todos mis estudios, mis intereses, y mis lecturas para centrarme completamente en el fascinante y prometeico William Morris

 

 

En efecto, la exposición de la que os hablo no es otra que William Morris y compañía: el movimiento Arts and Crafts en Gran Bretaña, en la Fundación Juan March del 6 de octubre de 2017 al 21 de enero de 2018, o sea que aún tenéis tiempo para verla y para verme porque confieso que no me canso de revisitarla y admirarla, descubriendo cada vez alguna cosa nueva.

 

Creo que, como sea, mi interés ya ha crecido lo suficiente como para no poder condensarlo en un solo post por lo que pretendo dedicarle varias entradas a este movimiento, Arts & Crafts,  que sin lugar a dudas es el movimiento artístico originado en las islas británicas con más influencia de la historia, además de tener su origen y su arranque en otro de los movimientos británicos que más me fascinan desde siempre como es el movimiento Prerrafaelita.

 

George Frederic Watts Portrait of William Morris 1870

William Morris, quizás como pintor uno de los menos conocidos del movimiento, sin embargo es un artista genial y proteico, un verdadero hombre renacentista en una época como la victoriana, marcada por un gusto decorativo exagerado y a veces casi límite, así como por la sensibilidad romántica, la influencia del creciente capitalismo industrial y las consecuencias sociales que produjo y, sobre todo, por un renovado interés en la artesanía al que precisamente William Morris contribuirá definitivamente.

 

La lista de sus muchos talentos es increíble e irrepetible, tanto que tengo que copiarla para no dejarme nada: fue diseñador, artesano, empresario, poeta, novelista, ensayista, traductor, pintor, diseñador de muebles, ceramista, bordador, tejedor, tintorero, ilustrador, calígrafo, tipógrafo, conferenciante, editor, impresor, defensor de la conservación de edificios históricos, ecologista, agitador social, y político socialista. En todas estas facetas, sus aportaciones fueron de enorme interés. A su muerte, su médico personal afirmó que la causa de su fallecimiento fue “sencillamente ser William Morris y haber trabajado más que otros diez hombres juntos”. En los últimos días de su vida aún participaba activamente en un montón de actividades: diseñando papeles pintados, traduciendo una saga islandesa, escribiendo poemas y novelas caballerescas, colaborando en iniciativas de la Sociedad para la Protección de los Edificios Antiguos, coleccionando manuscritos iluminados y dando conferencias sobre temas relacionados con el socialismo o la artesanía. Su aproximación al arte, de tan amplia y dilatada, sólo podría ser calificada como dicen en el catálogo como holística y humanista.

 

William Morris con 53

Para él trabajar solamente tenía sentido si producía felicidad. El catálogo de la exposición se inicia con una cita que adorna un pequeño museo de la localidad inglesa de Cheltenham en Gloucestershire que dice en latín que traduzco Hombres ricos en virtudes dedicados al estudio de la Belleza en la paz de sus hogares.

 

Además la influencia de William Morris a través del movimiento Arts and Crafts se trasladaría tanto a la Europa continental como a Norteamérica. Así está claramente en el origen del francés Art Nouveau, del Moderne Stil o Jugendstil alemán, del Modernismo Catalán, o del Secesionismo vienés e influyó directamente a autores tan variados e importantes como Gustav Klimt, Koloman Moser, Hendrik Petrus Berlage, Gerog Jensen, Carl Larsson, Antoni Gaudi, Josep Puig i Cadafalch, Charles Mackintosh y la Escuela de Glasgow, Arthur Mackmurdo, George Washington Maher, Le Corbusier y Frank Lloyd Wright, entre otros muchos, e incluso su filosofía subyace en la propia concepción de la Bauhaus. Movimiento pues capital en la historia del arte de los siglos XIX y XX y que justifica el título del primer capítulo del fantástico catálogo de Manuel Fontán del Junco y María Zozaya Álvarez que acompaña a la muestra: Belleza y justicia sobre esta exposición.

 

Asi pues, me propongo dedicarle una serie de tres o cuatro entradas para intentar mínimamente recoger la inmensidad del legado artístico de este hombre excepcional que fue William Morris y, encarecidamente, os emplazo a aquellos que tengáis la bendita suerte de vivir en Madrid a visitar esta exposición excepcional y, si podéis. a leer el magnífico catálogo que la (y me) acompaña, y del que sin duda alguna bebo, en todo lo que os contaré.

 

Catálogo de la Exposición

 

Comenzaremos, pues, por el principio. Y es que no se puede empezar a hablar de Morris sin hablar de otro hombre excepcional y cuya influencia es notoria en algunos de los artistas más importantes del siglo XIX y XX. Me refiero a John Ruskin.

 

John Ruskin y Dante gabriel Rossetti

John Ruskin, que fue el más apasionado y elocuente detractor del naciente capitalismo y de sus consecuencias y que adquirió inicialmente prestigio como crítico e historiador de pintura paisajista, siendo el primer lugar el mayor valedor de la obra del artista romántico Joseph Mallord William Turner. Ruskin se sentía atraído especialmente por la arquitectura medieval, sobre todo por el arte gótico, por lo que inicialmente apoyó el movimiento neogótico del que no obstante no tardaría en desencantarse. Su primera obra se llamo Modern Painters y, como hemos dicho, y se dedicó en ella a defender la superioridad de la pintura de paisajes características del romanticismo inglés y de la cual John Constable sería el máximo exponente.

 

Acuarela de John Ruskin

Su amor por la arquitectura gótica hizo que su influencia fuera muy profunda en los arquitectos del movimiento. Su visión de la arquitectura se dio a conocer en tres obras: Las Siete Lámparas de la Arquitectura de 1849, los tres volúmenes de Las piedras de Venecia de 1851 a 1853 y sus Conferencias sobre arquitectura y pintura de 1854. A lo largo de su obra, Ruskin desarrolló una teoría ética del arte que defendía la idea de que todo arte era el reflejo de la sociedad que lo producía.

Las grandes naciones escriben sus autobiografías en tres manuscritos: el libro de sus actos, el libro de sus palabras, y el libro de su arte. Ninguno de estos tres libros puede comprenderse si no leemos los otros, pero, de los tres, el último es el único en el que se puede confiar. Los actos de la nación pueden ser gloriosos debido al genio de alguno de sus hijos, pero su arte solo puede ser resultado de los dones generales y las simpatías comunes de la raza.

 

Fachada de la Casa Loredan por John Ruskin

Ruskin tuvo gran influencia también en el desarrollo de las teorias sobre restauración. En su época muchos de los edificios históricos amenazaban con venirse abajo. La ciudad de Venecia sobre la que tanto escribió, se estaba derrumbando. Por todas partes, pero especialmente en Francia e Inglaterra, el gusto por la arquitectura medieval derivó en una ingente labor de restauración completamente insensata que en muchos ocasiones consistía casi en demoler el viejo edificio para reconstruirlo o incluso terminarlo si estaba inconcluso en base a meras conjeturas historicistas.

 

Ruina Bizantina en el Rio de Ca’ Foscari.Lapiz,acuarelay gouache. Ruskin Foundation,Lancaster

 

Esta corriente restauradora de quien Eugene Viollet-le-Duc sería el máximo exponente se caracterizó por el atrevimiento de sus soluciones y añadidos no históricos, y la pérdida de autenticidad de muchos monumentos. Sus restauraciones buscaron en menor medida recuperar sino más bien mejorar el estado original del edificio. Ejemplos notables fueron la ciudadela de Carcasonne el castillo de Roquetaillade o algunas catedrales francesas como Notre Dame de París o en España la catedral de León. A John Ruskin le horrorizaba este movimiento reconstructor que se reinventaba la realidad de los viejos edificios. Para él ese tipo de restauraciones no eran sino la destrucción de los edificios. Afirmaba que restaurar era imposible, tan imposible como resucitar a los muertos. Una nueva época podría aportar un nuevo espíritu, pero lo que se obtendría entonces sería otro edificio, pues el espíritu de los artesanos muertos no podía ser revivido.

Para John Ruskin, la arquitectura moderna era diseñada por los arquitectos en sus mesas de dibujo, y después los edificios eran construidos, tan fielmente como era posible, por trabajadores que se limitaban al seguir sus instrucciones. Sin embargo, para él, del que existen de testimonios que le describen subiendo y bajando escaleras, trepando por los tejados venecianos con cintas métricas en las manos, midiendo, dibujando, tomando notas etc. los edificios góticos de la ciudad de la laguna no eran tanto obra de arquitectos de quien no se guardaba noticia sino más bien logro de los artesanos que trabajaron laboriosamente en sus fábricas. No había arquitectos, ni en Ruán ni en Amiens; tan solo un maestro cantero que era, ante todo, un trabajador, siendo el primus inter pares. El triunfo de las academias y del estilo (neo)clásico, con sus normas inamovibles, había conducido a la tiranía de la arquitecto y a la distinción entre el artista y el artesano, provocando la alienación del trabajador con respecto a su obra. La posterior industrialización y producción mecanizada de la época industrial no supuso sino el último paso de un largo proceso de deshumanización del arte.

Los hombres pueden ser golpeados, encadenados, torturados… pero asfixiar sus almas es convertirlos en esclavos. Y pudo haber más libertad en la Inglaterra feudal que …la que hay cuando el aliento de las multitudes es empleado como combustible para alimentar el humo de las máquinas.

 

 

John Ruskin óleo de John Everett Millais 1853–1854
Ashmolean museum, Oxford, England

El trabajo industrial para John Ruskin destruía el alma. En el sistema de ornamentación medieval, esa esclavitud desaparecía por completo al reconocerse en las cosas pequeñas el valor individual de cada alma, la imperfección era lo que otorgaba dignidad al propio reconocimiento de la indignidad. Según John Ruskin, lo más admirable de la escuela gótica de arquitectura, es que recibía el resultado del trabajo de mentes inferiores a través de fragmentos llenos de imperfecciones que creaban entre todos ellos un conjunto majestuoso e irreprochable.

Para él, Dante o San Agustín, la mayor gloria del hombre es precisamente su condición imperfecta. Es lo que los teólogos llamaban la felix culpa o culpa feliz, que hacía posible la salvación. El pensamiento de Ruskin, sin embargo está menos cerca de San Agustín que del concepto de alienación de Marx y se entiende porque muchos de sus seguidores, Morris entre ellos, abrazarían con el tiempo la causa del socialismo.

William Morris que conocía a John Ruskin personalmente desde 1856 afirmaría en una conferencia que dio en la Universidad de Oxford que “el arte es la expresión del disfrute que encuentra la humanidad en el trabajo”. Solo esta frase ya deja bien claro la influencia que John Ruskin tuvo sobre Morris. En los años de su militancia socialista, William Morris diría otra frase con la que los comisarios de la exposición de la fundación Juan March han querido darnos la despedida:

A William Morris, en efecto, le movió el mismo disgusto por la civilización occidental y por una época, la suya, que había revertido el orden natural de las cosas y que había hecho pasar al mundo, en expresión de John Ruskin, de mariposa a gusano. Influido como hemos visto por las ideas de Ruskin, William Morris defendió a ultranza el disfrute en el trabajo que para el era la única forma de arte.

 

Su ideal de belleza era la casa hermosa, la Beautiful Home, resultado de la colaboración entre artesanos en comunidad y que era hecha desde el principio para alguien. Para él, aquel arte por el arte característico de todo el esteticismo de siglo XIX como por ejemplo de Oscar Wilde no eran más que zarandajas. Para Morris la auténtica belleza reclamaba su sitio en la vida real de todas las personas. Todavía hoy en día en que vivimos en una época de preeminencia de un arte conceptual la reconexión entre lo estético y lo social abogada por William Morris no carece de actualidad. Como afirma W.R. Lethaby en un texto del catálogo,

Una obra de arte es algo bien hecho; eso es todo. Puede ser una estatua bien hecha o una silla bien hecha o, incluso, un libro bien hecho. El arte no es una salsa especial que se añada a la comida, es la comida en sí misma cuando está bien cocinada. La forma más sencilla es concebir el arte como lo bien hecho entre aquello que es necesario hacer. Si algo no merece hacerse, difícilmente será una obra de arte, a pesar de lo bien hecho que esté. Aquello que valga la pena hacer, pero se haga mal, tampoco es nada.

 

Pagina de News from Nowhere novela de Morris con la casa de Kelmscott Grove que Morris mimaría

 

La enérgica personalidad de William Morris resultó así esencial para volver a reconsiderar el valor de los oficios artesanales y de las artes decorativas por entonces tachadas de artes menores. Morris recupero técnicas artesanales olvidadas, aprendió personalmente a tejer, a bordar, a teñir telas, utilizó en todo momento técnicas manuales y materiales naturales. Todo aquello que hizo intento hacerlo directamente con sus manos. Incluso algunos de sus trabajos desafiaban el estereotipo de los hombres universitarios de la época victoriana como el bordado.

 

Burne Jones y William Morris

El origen de todo el movimiento Arts and Crafts podría situarse en la Universidad de Oxford donde el joven Morris inició una amistad conque duraría hasta la muerte. Ambos querían ser clérigos por entonces, tenían una actitud compartida hacia la vida y un gran interés mutuo en el arturianismo. En 1856, una vez abandonadas sus vocaciones eclesiásticas, ambos se decantaron por el Arte. Ned Burne Jones se hizo pintor, aproximándose al grupo prerrafaelita y Morris, en principio, quiso dedicarse a la arquitectura, entrando a trabajar con el arquitecto neogótico George Edmund Street en enero de 1856 donde fue puesto bajo la supervisión de Philip Webb, quien se convirtió en un amigo cercano.

William Morris en su época de estudiante

Morris se fascinó cada vez más con los prerrafaelitas y pronto conoció a uno de los pintores prerrafaelistas más destacados, Dante Gabriel Rossetti, después de que Burne-Jones se convirtiera en su discípulo ; los tres pronto se hicieron amigos íntimos. A través de Rossetti, Morris conocería también al poeta Robert Browning y los artistas Arthur Hughes, Thomas Woolner y Ford Madox Brown. Por recomendación de Rossetti, Morris y Burne-Jones se mudaron juntos a un apartamento en Bloomsbury para el que Morris diseñó y encargó muebles en estilo medieval, muchos de los cuales Burne Jones pintaría con escenas artúricas. De ese grupo nacería todo el asunto.

1864 Ford Madox Brown -La Luna de miel del rey René.-Acuarela para vidriera.-Tate-Gallery-Londres

En 1857 surgió el encargo de pintar los techos del Oxford Union Debate Hall para el que colaboraron por primera vez los tres, Rossetti, Burne Jones y Morris, en un ciclo de pinturas sobre piel de tema artúrico.

 

Oxford Union Debate Hall

Fue una auténtica celebración de la amistad entre ellos en el transcurso de la cual además conocerían a las hermosas hermanas Burden, Bessie y Jane, que posarían para los artistas. Jane, un personaje fascinante por si mismo, acabaría por convertirse en la esposa de William Morris en 1859.

CIS:825-1942

 

Uno de los pocos cuadros de William Morris, que se decía pocodotado para pintar. Es la Bella Isolda con rasgos de Jane Burden Morris

Aunque Jane Morris estaba probablemente destinada a dedicarse al servicio doméstico,una vez casada con Morris, demostró poseer una inteligencia extraordinaria y un voraz apetito lector que le hizo leer y hablar italiano y francés en pocos años, además de destacar como pianista. Su evolución fue tan extraordinaria que llegó a ser reconocida por sus queenly manners.

Jane Morris en 1865

 

Dante_Gabriel_Rossetti_-_Jane Morris como Proserpine

Parece que posiblemente fue el modelo para la heroína en la novela Miss Brown de 1884 de Vernon Lee sobre la cual se basó el personaje de Eliza Doolittle en la obra de Bernard Shaw Pygmalion (1914) y la posterior película My Fair Lady. También se convirtió en una hábil costurera que más tarde sería conocida por sus bordados, como lo sería también la hija de ambos May Morris.

 

Jane Morris por Rossetti que la pintó innumerables veces y con el que mantuvo una relación amorosa que duró con altibajos 16 años hasta la muerte del pintor. William Morris nunca consideró que la fidelidad fuese algo que debiera exigir a su mujer, que también tuvo otro affair con el poeta irlandés Wilfrid Scawen Blunt sin que eso pusiera jamás en duda el compromiso entre los dos.

Harto de la vida en la ciudad, recién casado y habiendo heredado una notable suma de dinero, William Morris decidió construirse su propia casa, la primera beautiful home, , conocida como la Red House para la que recurrió a su amigo el arquitecto Philip Webb.

 

Los muebles y los enseres de la casa los realizaron entre el grupo de amigos: William y Jane Morris diseñaron las telas, los papeles pintados y el cuidadísimo jardín, Philip Webb y Ford Madox Brown, lámparas, muebles e incluso un pozo techado en forma cónica; Rossetti y su entonces mujer, Elizabeth Siddal, la Ofelia de Millais, así como Edward Burne Jones se encararon de las vidrieras y las pinturas. La Red House sería en cierto sentido la obra definitiva del movimiento prerrafaelita.

Hall de entrada y escaleras

Puerta de entrada con vidrieras

Hall con Mueble con pinturas de Burne Jones

Aunque gran parte de los elementos decorativos han desaparecido por una azarosa historia de propietarios, algunos elementos sí se conservan y hoy desde 2002 es propiedad de l National Trust y es posible visitarla. Aqui su pagina web

Red House, Bexleyheath, London: the drawing room. Aunque no todo es original, se cpnservan las pinturas

the Burne-Jones memorial depicting the marriage feast of Sir Degrevant. Detalle

 

Vidrierade la Habitación de las Niñas

 

Techo de la caja de la escalera con papeles de William Morris

Mueble con Jugadores de Backgammon de Burne Jones

Dibujo preparatorio para el mueble anterior

Sillacon respaldo pintado por Burne Jones

 

Tal fue el éxito y la energía que todos pusieron en tal empeño que , apenas acabada, en 1861 decidieron crear una empresa de artes decorativas entre los seis amigos: Morrris, Burne-Jones, Ford Madox Brown, Rossetti, el ingeniero Peter Paul Marshall y el matemático de Oxford, Charles Faulkner que se ocupaba de la contabilidad. Fue la Morris, Marshall, Faulkner & Co, cuya historia dejó ya para un segundo post que esperó no osperdais

Tres de mis cuadros favoritos reunidos en el Palacio Strozzi de Florencia

Desde el 21 de septiembre de 2017 al 21 de enero de 2018, el Palazzo Strozzi acogerá  Il Cinquecento a Firenze. Tra Michelangelo, Pontormo e Giambologna una exposición extraordinaria dedicada al arte del siglo XVI en Florencia. Este será el último acto de una trilogía de exposiciones en Palazzo Strozzi comisariadas por Carlo Falciani y Antonio Natali , que comenzó con la exposición dedicada a Bronzino  en 2010 y Pontormo e Rosso Fiorentino  en 2014.

 

Catalogo de la Muestra de Pontormo e Rosso Fiorentino. Divergenti vie della Maniera del Palazzo Strozzi en 2014

La exposición actual celebra una época cultural e intelectual excepcional , en una confrontación entre “la maniera moderna” y la contrarreforma , entre lo sagrado y lo profano: una temporada única para la historia del arte, marcada por el Concilio de Trento y la figura de Francesco I de ‘Medici, uno de los más brillantes representantes del mecenazgo de la cortes europeas. La exposición incluye más de 70 pinturas y esculturas , con un total de 41 artistas , expresión de temperamento cultural de ese tiempo. Entre las muchas obras, tres de mis pinturas favoritas del Manierismo reunidas en una exposición por primera vez, motivo por el cual me he animado a escribir este post. Las tres obras son las de las que hablaré en último lugar, pero como no podía evitar contextualizarlo, os hago una descripción somera de la exposición que es igualmente magnífica.

 

Fachada del Palazzo Strozzi con las cartelas de la exposición

 

A lo largo de los pasillos del Palazzo Strozzi dialogan, de forma cronológica y temática al mismo tiempo, obras sagradas y profanas de los grandes maestro del siglo como Miguel Ángel, Pontormo y Rosso Fiorentino , pero también de pintores como Giorgio Vasari, Jacopo Zucchi, Giovanni Stradano, Girolamo Macchietti, Mirabello Cavalori y   Santi di Tito y escultores como Giambologna, Bartolomeo Ammannati  y Vincenzo Danti , sólo por nombrar algunos de los que estuvieron involucrados en las empresas del Studiolo y de las Tribune  y en la decoración de las iglesias florentinas. Artistas capaces de jugar con los más variados registros expresivos – desde la inspiración religiosa  a las pasiones ciudadanas por el comune- , que tuvieron  su propia formación a principios de siglo de la mano de los grandes maestros florentinos y que son ejemplos de un mundo cambiante que se enfrentó a una transformación compleja que en ciencia llevaría hasta Galileo Galilei, abriéndose a una nueva visión de la naturaleza y de la expresión artística europea que culminaría en el Barroco.

 

Michelangelo Buonarroti (Caprese o Chiusi della Verna 1475-Roma 1564) Dio fluviale 1526-1527 aprox. Modelo en arcilla, tierra, arena, fibras vegetales y animales, caseina, sobre alma de alambre de hierro cm 65 x 140 x 70 Firenze, Accademia delle Arti del Disegno (en deposito al Museo di Casa Buonarroti . Detrás , Andrea del Sarto (Andrea d’Agnolo; Firenze 1486-1530) Compianto su Cristo morto (Pietà di Luco)1523-1524, olio su tavola, cm 238,5 x 198,5. Firenze, Gallerie degli Uffizi,

 

El Studiolo de Francesco I en el Palazzo Vecchio de Florencia, comenzó en 1570 y es una de los creaciones más originales de la maniera florentina, fruto de la colaboración entre el intelectual Vincenzo Borghini y un grupo de treinta y un artistas capitaneados por Giorgio Vasari. Era parte del apartamento privado del duque y en origen se accedía a él desde su habitación. El programa iconográfico de Borghini celebra la relación entre el Arte y la Naturaleza, en línea con los intereses de Francesco I, apasionado de las ciencias, que practicaba en persona la alquimia y otras actividades experimentales.

 

Sala de la exposición con obras pertenecientes al Studiolo de Francesco I, con los cuatro lunetos pertenecientes a colecciones privadas hoy en día entre ellos La Fatica 1582-1585 di Santi di Tito o Cronos de Giovanni Maria Butteri  arriba a ambos lados del rincón. En el centro la escultura del Rapto de las Sabinas de  Giambologna (1579) , bronce, cm 109 x 45 x 40. de Napoles, Museo di Capodimonte,

 

La Tribuna era una sala octogonal ubicada entre el Corredor Levante y la Galería Uffizi. Pensada y ordenada por Francesco I de ‘Medici, confió su ejecución a Bernardo Buontalenti, se completó en 1583. Se ha tenido como uno de los  primeros museos públicos verdaderos pensada para dar la bienvenida a los visitantes y donde mostrar y admirar las colecciones de arte del príncipe y, al mismo tiempo, de rarezas naturales.

 

En el centro, Apolo y Jacinto (1546) de Benvenuto Cellini (191 x 70 x 55 cm Firenze, Museo Nazionale del Bargello) y detrás a la derecha Annunciazione 1534 de Francesco Salviati (Roma, Chiesa di San Francesco a Ripa). A la izda, uno de esos tres cuadros predilectos de los que hablaré más abajo

 

Sala de obras religiosas manieristas provenientes de las distintas iglesias de la ciudad de Florencia. En el centro el maravilloso Crucifijo de Giambologna de 1598 de la Basilica de la Santissima Anunziata . Detrás a la derecha La Resurrección  1574 de Santi di Tito de la Basilica di Santa Croce  y la primera por la izda La Crucifixión (1560-3)de Giorgio Vassari de la Iglesia de Santa María del Carmine. En medio Cristo y la adultera de Alessandro Allori  de la Basilica di Santo Spirito.

 

Sala IV dedicada a los Retratos. En la pared a la izda, Ritratto di Antonio de’ Ricci (1587-1590)   de Francesco Morandini conocido como Poppi , en el centro Ritratto di Sinibaldo Gaddi post 1564 de Maso da San Friano

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Sección VI Alegorías y mitos. Las esculturas son Hercules y Anteo (1560) de Bartolomeo Ammannati de la Villa medicea di Castello, a la izda el marmol Fata Morgana, 1572, de Giambologna de una colección paricular, y del mismo autor, al fondo, el bronce de la Venus Anadiome de la Villa medicea della Petraia. A la dcha Amore e Psiche 1589, de Jacopo Zucchi de la Villa Borghese

 

Otra vista de la misma sala con Hercules y Anteo de AmmannatiFata Morgana de Giambologna y La Liberalità e la Ricchezza / Proserpina 1565 de Girolamo Macchietti

 

También en esa sala cuelga esta obra de Michele di Ridolfo del Ghirlandaio (Michele Tosini; Firenze 1503-1577)titulada La Notte 1555-1565, y basada sobre las escultura de las Tumbas mediceas de Miguel Angel en San Lorenzo. Oleo sobre tabla, cm 135 x196. Roma, Galleria Colonna,

 

Alessandro Allori (Firenze 1535-1607) Venere e Amore 1575-1580 circa, olio su tavola, cm 143 x 226,5. Montpellier, Musée Fabre, tambén en la misma sala de las Alegorías que las anteriores.

 

                                   Venus Anadiome de la Villa medicea della Petraia de Juan de Bolonia

 

Giambologna_Fata_Morgana. Colección particular. Mármol, cm 99 x 45 x 68 Cortesía de Patricia Wengraf

 

 

Sezione VII Avvio al Seicento. En el centro  Miracoli di san Fiacre 1596 de Alessandro Allori de la Basilica di Santo Spirito. a la izda Annunciazione 1600, de Andrea Boscoli  de la Chiesa del monastero di San Luca y a la derecha Madonna in trono col Bambino tra i santi Michele Arcangelo e Benedetto 1595 de Gregorio Pagani

 

 

En esta ultima sala también está el impresionante, 360 x 238 cm,. Visione di san Tommaso d’Aquino 1593 de la Iglesia de San Marcos de Florencia obra de Santi di Tito

 

Pero entre las muchas obras expuestas los visitantes pueden asistir a confrontaciones jamás vistas, como las que os he colgado hasta ahora, pero entre las que destaca por su propio peso un parangone absolutamente irrepetible entre tres de mis pinturas favoritas del Manierismo que es un maravilloso acontecimiento y, que como os conté al principio, es la razón última de este post .

 

De izda a dcha, la Deposición de Volterra de Rosso Fiorentino, en el centro La Deposición de Pontormo y La Piedad de Besançon de Agnolo Bronzino. La escultura es Apolo y Jacinto (1546) de Benvenuto Cellini

 

 

Me refiero a la  confrontación que se produce entre estas tres mayúsculas obras de arte: la Deposizione  de Santa Felicità de Pontormo, la Deposición de la Cruz del Museo de Volterra de Rosso Fiorentino y el Cristo depuesto  de Bronzino procedente de Besançon. Tres de las obras más hermosas, no me cansaré de repetirlo, de todo el manierismo que además comparten más o menos un mismo motivo y por las que yo personalmente, -la deposición de Pontormo ha estado a la cabecera de mi cama estos últimos años- tengo una profunda y confesa fascinación.

 

 

La más antigua de las tres es la Deposizione de Volterra de Rosso Fiorentino firmada y datada en 1521  y conservada en la Pinacoteca di Volterra. La firma se encuentra al pie de la escalera con un bonito  RUBEUS FLOR.

 

 

La tela muestra un momento hasta entonces representado raramente e inspirado en el Evangelio de San Mateo en el cual la tierra viene cubierta de una repentina oscuridad. Está de hecho ambientada en el crepúsculo, con un delicado traspaso de la luz de la tarde desde la línea del horizonte a la parte alta de la pintura. Tampoco descrito en los evangelios está el hecho del cuerpo de Cristo que parece de escapársele de las manos de los personajes que le socorren, que se afanan, en un equilibrio inestable, en evitar su caída.

 

 

La explosión emotiva de este episodio combinada, en la parte inferior, con una fuerte espiritualidad caracterizada por la rica gama de poses y expresiones de los asistentes, entre los cuales destaca la Virgen dolorosa, la Magdalena arrodillada y abrazada a las rodillas de María y el San Juan que se aparta doblado por el dolor. La disposición asimétrica de las escaleras genera una especie de movimiento violento, acentuado por la falta de certidumbre de los apoyos de los personajes que bajan el cuerpo . Se caracteriza además por la volumetría angulosa de las figuras, por los movimientos convulsos de los personajes y por los colores intensos prevalentemente rosáceos que casi se tornan fosforescentes con respecto al claroscuro azulado del fondo, motivos todos ellos que hicieron que históricamente el cuadro fuese juzgado duramente, como casi todo el manierismo, hasta que fue rescatado por los pintores de principios del siglo XX que lo apreciaban precisamente por las mismas razones por las que la crítica histórica le minusvaloraba.

No soy sólo yo, obviamente, quien ama profundamente este cuadro. Dos referencias. Primero un fragmento de Gabriele D’Annunzio en su novela Forse che si, forse che no y que, en su momento, dio tal fama al cuadro que incluso creó, entre los extranjeros, una disculpa para visitar la ciudad de Volterra. No he encontrado traducción, así que, humildemente, aporto la mía propia:

Daba algunos pasos; caminaba hacia la Deposición, tapándose los ojos con las palmas de las manos. Los volvía abrir delante del cuadro, y consideraba de nuevo la tragedia muda; después se sentaba aparte, sin apartar nunca la mirada. “Te parece como si lo volvieras a crear cada vez que lo miras, ¿verdad?” le decía a su hermano. “Nace de la música; renace de la música. Y quizás tú eres aquel jovencito moreno como la aceituna que se sostiene sobre la escalera con sus brazos desnudos y mira la cabeza de la Magdalena como a un grupo de reptiles decapitados. ¿Escuchas como grita la pecadora? ¿Escuchas como solloza el predilecto?”.  Verdaderamente el vestido rojo de la mujer arrodillada a los pies de la santa madre era como el grito de la pasión todavía mojada en turbia sangre. Los golpes rotos de la luz sobre el manto amarillento del Discípulo eran como los sollozos del alma percutiendo. Los hombres sobre las escaleras estaban como prisioneros en la violencia de un viento fatal. La fuerza se agitaba en sus músculos como una angustia. En ese cuerpo, que se había retirado de la cruz, pesaba el precio del mundo. En vano José de Arimatea había comprado el sudario, en vano Nicodemo había traído la mezcla de mirra y aloe. Ya el viento de la resurrección soplaba alrededor de la madera sublime. Pero toda la sombra estaba baja, toda la sombra del sepulcro estaba sobre una sola carne, estaba sobre la Madre oscurecida, sobre el vientre que había traído el fruto del dolor . La luz me ha desaparecido, decía el antiguo lamento. Entre María de Cleofás y Salomé, entre dos mujeres solteras y caducas, ella era ya como el aleteo de una noche eterna.

 

Fotograma de La ricotta episodio rodado por Pasolini en la pelicula Ro.Go.Pa.G

 

La segunda referencia es el episodio La ricotta rodado por Pier Paolo Pasolini y protagonizado por Orson Welles para la pelicula Ro.Go.Pa.G,  una película de cuatro episodios rodados respectivamente por Pasolini, esta, La ricotta,  Illibatezza (“Chastity”) de Roberto Rossellini ,   Il nuovo mondo (“The New World”) de Jean-Luc Godard y Il pollo ruspante de Ugo Gregoretti. Para no hacer eterno este post, el episodio de Pasolini, en el que también aparece, como veremos, la Deposizione de Pontormo lo colgaré en este post donde podréis verlo si queréis.

 

El segundo cuadro es Il trasporto di Cristo o también llamado, en raras ocasiones, la Deposizione , raras puesto que la cruz no parece en este cuadro por ningún sitio. Es obra de Jacopo Carucci o Carrucci, más conocido como Pontormo. Este es el cuadro que tenía en la cabecera de mi cama.

 

La obra fue pintada para la Capilla Capponi en la iglesia de Santa Felicita en 1528. De la decoración de la bóveda de la capilla ahora perdida, sobreviven cuatro tondos con los Evangelistas, trabajados conjuntamente por Pontormo y por su discípulo e hijo adoptivo Agnolo Bronzino. En el altar está situada la obra maestra de Pontormo El descendimiento. En la cupoletta diseñada por Brunnelleschi, Pontormo pintó un fresco de Dios Padre, hoy perdido, del que nos da cuenta Vasari. En el altar se encuentra esta  Deposizione y sobre la pared opuesta una Annunciazione. Para los pennacchi o pechinas,  pintó además, ayudado por Bronzino, los ya nombrados  cuatro tondos de los Evangelistas. Los trabajos, realizados en gran secreto  por el artista que se hizo construir una pantalla de protección de madera, fueron  completados en el 1528. Como informa Vasari, la obra se descubrió entonces  “con meraviglia di tutta Firenze

San Juan de Pontormo

San Mateo y el Angel de Bronzino

La Anunciación de la pared de enfrente

No gozó sin embargo de fortuna inmediata: Vasari no apreció particularmente la manera de expresión “sin sombras y con un colorido claro y demasiado unido, que apenas conoce las luces medias (le mezzetinte) ni las oscuras”. Ya en el siglo XX con el mito de Pontormo como un artista “maldito”, misántropo y atormentado gozó de un éxito nuevo.

La composición es muy compleja, con once personajes unidos en un “nudo inextricable de figuras”, como escribió Adolfo Venturi, formando una especie de pirámide. los gestos son a menudo enfáticos, los rostros dolientes, como forma de acentuar la tensión expresiva.

 

 

El cuerpo de Cristo es transportado por dos jóvenes en diagonal que sitúa el cuerpo de Cristo sobre el altar como panis angelicus. Son los únicos dos personajes que miran hacia el espectador y caminan de puntillas como  si el cuerpo no pesase, por lo que hay quien propone verlos como ángeles. También hay dos mujeres en contacto con el cuerpo: una por encima que sujeta de una manera delicada la cabeza, y otra que mira hacia atrás y sujeta la mano de Jesús, lo que junto a la mano de la Magdalena con el lino delle lacrime forman un hermoso juego de manos que recuerda mucho a su maestro Miguel Angel.

 

 

A la derecha del cuadro aparece, detrás de la Virgen, la figura de Nicodemo con gorro verde oliva y  túnica de color siena natural que se identifica con un autorretrato del mismo Pontormo,

 

No hay absolutamente ninguna decoración. Los personajes dispuestos en una línea serpentinata que arranca desde la parte superior derecha hasta los pies de Cristo, parecen que estén suspendidos, casi en un ritmo de danza, dentro de un espacio que ha perdido la medida racional de la perspectiva geométrica, pero que presenta las mismas distorsiones de una visión onírica. Los colores claros y ácidos, propios de la paleta de este artista, son quizás lo más característico del cuadro y su luminosidad proviene de la técnica: témpera al huevo. Os dejo un vídeo en italiano de la restauración ad hoc del cuadro para esta exposición.

http://www.corriere.it/video-articoli/2017/09/13/uovo-pontormo-segreti-deposizione/4a29c406-984a-11e7-b032-1edc91712826.shtml

 

También este cuadro fue versionado como Tableau vivant por Pasolini en la ya citada La Ricotta

 

 

El último cuadro es la Deposizione di Cristo, también conocido como La Pietá, o La  Déploration sur le Christ mort, es una pintura al óleo sobre tabla (268×173 cm) realizada en 1545 por el pintor italiano Agnolo Bronzino, hijo adoptivo de Pontormo.  Se conserva en el Museo de Bellas Artes de Besançon. El trabajo está firmado: “OPERA DEL BRONZINO FIORENTINO”.

 

Déploration_sur_le_Christ_mort_(Bronzino)

La pintura fue hecha originalmente para la Capilla de Leonor de Toledo, esposa del gran duque Cosme I en el Palazzo Vecchio en Florencia; pero el gran duque Cosimo  apreció tanto la belleza que quiso regalársela como obsequio político al cardenal Nicolas Granvelle, canciller del emperador Carlos V. Bronzino luego hizo una copia para la capilla con colores más apagados.

 

Capilla de Leonor de Toledo en el Palazzo Vecchio

A la muerte de Granvela (1551), el trabajo estuvo colocado en su capilla funeraria de su ciudad natal de Besançon. Originalmente, había dos paneles laterales: el izquierdo, que representaba a san Juan Bautista, está ahora en J. Paul Getty Museum; el de la derecha, con san Cosme, ya no existe.

La belleza de las figuras de Bronzino, la Virgen que sostiene a Cristo en la tradicional Piedad, el San Juan tan miguelangelesco sosteniendo el torso de Jesús, la Magdalena a sus pies, más las diferentes mujeres es dificil de igualar.

 

Entre las figuras destacan varios ángeles sosteniendo un caliz el de la izquierda o la túnica inconsútil el de la derecha.

 

En la parte superior un grupo de cinco ángeles portan los instrumentos de la pasión:  la columna, la cruz, la lanza…

 

The Deposition of Christ

 

Y nada más, amigos, solo recomendaos el articulo de Fernando Checa sobre esta exposición titulado Elogio del manierismo y publicado en el Babelia de El Pais del 14/10/2017 que podeis leer pinchando aquí.

Alphonse Mucha y la divina Sarah Bernhardt

Hoy he estado viendo una exposición extraordinaria en un extraordinario lugar en el que nunca antes había estado. Tanto que me guardo para otro día hablaros de ese lugar, el Palacio de Gaviria en la calle Arenal y de cómo se ha convertido de palacio favorito y picadero de la reina Isabel II a sala de exposiciones ¡¡¡privadas!!! pasando por ser cuartel, bazar de decomisos, casa de Asturias, bingo e incluso discoteca. Esto de ser sala de exposiciones privadas, no la sala sino las exposiciones, no asociadas a ninguna fundación, sino obra y producto de una promotora italiana nada menos, -la entrada cuesta la friolera de 12 euros-, tiene también su enjundia de la que os hablaré en el mismo post que dedicaré -próximamente- al local. La sala se estrenó con una exposición sobre Escher, que no visité, y esta es su segunda propuesta, ambas, como es previsible, llamadas a tener un elevado número de visitantes.

 

El Palacio de Gaviria

Pues bien la exposición, como habréis deducido por el título es del ilustrador Alphonse Mucha, el artista checo inspirador de todo un movimiento que se llamó Art Nouveau, La exposición está comisariada por Tomoko Sato que no solo es curadora de la Fundación Mucha de Praga desde 2007 sino también la autora del texto que publica la editorial Taschen sobre el autor. La exposición, a pesar de los 12 euros, es extraordinaria, con más de 200 obras de todas las épocas del artista checo, expuesta en un marco, el citado ya Palacio de Gaviria, que le va como anillo al dedo. Tanto es así que me ha incitado a indagar más sobre Mucha, descubriendo tantas sorpresas que creo que va a dar para varios post. Hoy me voy a centrar sobre su comienzos, en realidad, en un breve periodo de 6 años de 1894 a 1900, año de la Exposición Universal de Paris de 1900 que supuso la culminación del Art Nouveau que tanto influiría sobre la Barcelona, my heart is broken, del Noucentisme y del propio Gaudí.

Entrada a la Exposicion de1900

 

Pues bien la actriz parisina Sarah Bernhardt (1844-1923), a la que algún día me gustaría dedicarle un post exclusivo, nadie fue más famoso que ella en su época, fue también la figura más influyente en la vida del joven Alphonse Mucha (1860-1939) como artista. Fue su primer cartel para ella, Gismonda, el que le hizo famoso y creció tanto como hombre como artista a través de su colaboración profesional y su amistad personal con la mayor celebridad de la escena de la época.

 

Sarah Bernhardt, vestida como Teodora, 1893

 

Mucha conoció a Sarah Bernhardt por primera vez a fines de 1894, cuando ya llevaba unos malos siete años como artista bohemio en París. La leyenda dice que el día 26 de diciembre Mucha, entonces un humilde ilustrador, estaba haciendo un favor a un amigo, corrigiendo pruebas en el taller de imprenta de Lemercier, cuando la actriz llamó a la imprenta con una demanda urgente para un nuevo cartel para su producción de Gismonda. La producción se estrenaba en menos de dos semanas y alguien tenía que trabajar en el cartel a toda prisa. Con todos los demás artistas fuera de servicio por la temporada de vacaciones, Mucha se convirtió en la única elección posible y sólo por pura desesperación. A pesar de su falta de experiencia en el diseño de carteles, Mucha aprovechó esta oportunidad y, para su propio asombro, “la divina Sarah” cayó rendida ante este su primer trabajo en colaboración.

 

Gismonda en el Teatro Renaissance enero 1895

 

Pocos días después, los carteles de la Gismonda de Mucha llenaron todos los rincones de París en la mañana de año nuevo de 1895 y revolucionarían el mundo del diseño del cartel. La forma larga y estrecha, los sutiles colores pastel y la quietud de la figura casi de tamaño natural introdujeron una nota de dignidad y de sobriedad, que fueron bastante sorprendentes por su novedad. Los carteles se convirtieron inmediatamente en objetos de deseo para los coleccionistas, muchos de los cuales usaban métodos clandestinos para obtenerlos, ya sea sobornando a los que los colocaban o simplemente saliendo por la noche a cortarlos  con cuchillas de afeitar de los paneles. Mucha, para su cartel, tomó el estilo de los mosaicos bizantinos inspirados por Teodora, la última producción de la Bernhardt.

Sarah Bernhardt como la Dama de las Camelias por Alphonse Mucha 1896

Encantada con el éxito de Gismonda, Sarah Bernhardt inmediatamente ofreció a Mucha un contrato para producir diseños de escenario y vestuario, así como carteles. En virtud de este contrato, Mucha produjo seis pósters más para sus producciones: La Dame aux Camélias (1896) de Alejandro Dumas , Lorenzaccio (1896) de Alfred Musset , La Samaritaine de Edmond de Rostand (1897), Médée (1898) de Séneca, La Tosca (1898) de Victorien Sardou y Hamlet (1899).

 

Lorenzaccio (1896) de Alfred Musset.

 

 

la-samaritaine-1897

La Tosca 1898

 

 

Alphonse Mucha – Sarah Bernhardt – Hamlet 1899

 

Mucha aplicó a estos carteles el mismo principio de diseño que había desarrollado para Gismonda: el uso de un formato alargado con una figura única y completa de la actriz colocada en una hornacina como un santo.

 

Medea

Medea

 

Su influencia fue tal que en la propia cultura popular se imitó como muestra esta postal de la época

 

 

La colaboración entre Mucha y Sarah Bernhardt fue mutuamente beneficiosa. Los carteles de Mucha inmortalizaron la imagen ‘divina’ de la actriz, consolidando su status icónico. Por su parte, Bernhardt estaba tan enamorado del trabajo de Mucha que, después de 1896, hizo que sus diseños se usaran para todos los carteles que publicitarían su gira por Estados Unidos. Esto promovió el trabajo de Mucha y lo ayudó a asegurarse un punto de apoyo para explorar una nueva carrera en los Estados Unidos después de 1904.

Mucha también diseñó joyas para que Sarah las usara durante sus producciones. Sus piezas más emblemáticas para ella fueron la pulsera de serpiente de ópalo que se muestra en el cartel de Medée

 

y la tiara de lirio que se puede ver en el cartel de La Princesse Lointaine.

 

 

 

con la que la retrataría enel cartel de promoción de una cena homenaje que se realizó para la divina Sarah y que tuvo tal éxito que se editaría como litografía con gran éxito comercial.

 

Continuará…

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El renacimiento en Venecia. Triunfo de la belleza y destrucción de la pintura.

Con muchas prisas porque se acaba el día 24, esto es en poco más de 10 días, quiero recomendar que no dejéis de visitar la exposición El renacimiento en Venecia. Triunfo de la belleza y destrucción de la pintura del Museo Thyssen comisariada por el que fuera director del Museo de El Prado de 1996 a 2001 y gran especialista en el arte del Renacimiento.  La exposición tiene la particularidad de que no se aborda  desde los ámbitos cronológicos o estilísticos de los maestros que dieron fama universal a esa escuela, si no desde una meditada selección de temas ejecutados por los artistas que construyeron su mito.

 

La primera sala se titula Entre oriente y occidente: la ciudad más bella del mundo. que no es otra evidentemente que la ciudad de Venecia, una ciudad abierta, situada entre la tierra y el mar, entre oriente y occidente, orgullosa de su historia, que impresionaba el visitante con sus tesoros: la vista de pájaro de Jacopo dei Barbari, los retratos de los procuradores venecianos de Tintoretto, así como el conjunto escultórico de la Anunciación  de Jacopo Sansovino son algunos ejemplos de los que se sirvió la serenísima para la difusión de su grandeza

 

Mapa de Venecia de Jacopo Barbaro

 

Grupo de la anunciación, Jacopo Sansovino,

 

TIZIANO (Tiziano Vecelio)_Retrato del dux Francesco Venier, c.1554-1556

 

Giovanni Battista Moroni El llamado maestro deTiziano 1575

 

Otra de las salas se llama Belleza y melancolía del renacimiento veneciano. En ella hay algunos libros importantes y además algunos retratos en los que con armonía y proporción se expresa el estado de ánimo y el universo interior del retratado a través del gesto y la mirada, una auténtica delicia de bombones venecianos

 

Giorgione (Giorgio da Castelfranco). ‘Retrato de un joven’, hacia 1508-1510.

 

 

 

Lorenzo Lotto_Retrato de Joven en un estudio_1528-30

 

Otra sala está dedicada a las Imágenes venecianas de la mujer con retratos femeninos, más bombones,  idealizados con una fuerte carga sensual. Es el caso de las Magdalenas de Tiziano o de algunos cuadros de Veronés o Palma el Viejo o el impresionante Lambert Sutris

 

Lambert_Sustris_-_Venus_and_Love_-_Louvre

 

PALMA EL VIEJO (Jacopo Negretti)_Retrato de una mujer joven llamada “La Bella”, c. 1518-1520_310 (1959.2)

 

Veronese, Paolo (1528-1588): Rape of Europa. Venecia, Palacio Ducal

 

También hay una sala llamada El brillo del poder donde se concentran en los reflejos de las armaduras de los militares. Modelo ejemplar de este concepto es el retrato de Tiziano de Francesco María della Rovere y el impresionante cuadro del propio Thyssen que tanto le gusta lucir, Joven caballero en un paisaje de Vittore Carpaccio

 

Retrato del duque Francesco Maria della Rovere, Tiziano

 

Retrato del conde Iseppo da Porto con su hijo Adriano (pintado por Veronés en 1552).

 

CARPACCIO, Vittore_Joven caballero en un paisaje, 1510_82 (1935.3)

 

También hay una sala dedicada a las Pastorales Venecianas donde no podían faltar algunos cuadros de los hermanos Bassano o de Palma el viejo o el bonito cuadro de un jovencísimo Tiziano, antes atribuido a Giorgione, de la Madonna del Coniglio del Museo del Louvre

 

 

Bassano_Escena_pastoral

 

 

tiziano-virgen-del-conejo

 

La última sala se llama Ocaso del Renacimiento y pretende reflejar la destrucción de la pintura a través de una pincelada que se descompone y se disgrega en busca de una mayor expresividad. En esta sala hay algunos cuadros extraordinarios por lo insólitos como el Prendimiento de Jacopo Bassano  de la Universidad de Oxford – quizás el cuadro que, por desconocimiento, más me impresionó de la exposición- o el Niño con perros en un paisaje de Tiziano del extraño Museo Bojmans van Beuningen de Rotterdam, amen del grandioso Paraíso de Tintoretto que siempre podemos ver en el Thyssen y que aprovecha bien para lucir aquí de nuevo la baronesa

 

Titien_Enfant-chiens_Rotterdam

 

Bassano the elder, Jacopo; Christ Crowned with Thorns; Christ Church, University of Oxford;

 

El paraiso de Tintoretto

 

Termina la exposición en una recogida sala con un solo cuadro, y qué pedazo cuadro, del enorme Tiziano de la última época,cuando la tristeza acumulada por los problemas con su hijo Pomponio, los fallecimientos de su hermano Francesco y de su amigo Pietro Aretino y la boda  de su hija Lavinia tiñen su última obra de una inconfundible melancolía. Un cuadrazo para terminar el Cristo Crucificado de 1555 que se conserva en el Monasterio de El Escorial

 

Cristo de El Escorial Tiziano

 

Diez días quedan. No digo más. Tic Tac.

 

Sonia Delaunay . Arte, diseño y moda

Esta entrada es para recomendar muy vivamente la exposición Sonia Delaunay . Arte, diseño y moda del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid (4 julio al 15 de octubre de 2017) cuyo primero objetivo es el análisis de la etapa española de Sonia, caracterizada por una dedicación casi exclusiva al diseño y a la moda.

El paso por España de Sonia Delaunay fue visto como un paréntesis que se mencionaba en sus biografías de forma breve, un periodo que generaba un cierto recelo debido a su abandono de la faceta más pictórica. Sin embargo, las investigaciones y exposiciones de los últimos años han demostrado que su interés por romper las fronteras entre las bellas artes y las artes aplicadas fue una constante en su producción.

Aunque a veces se afirma que ya en París había barajado la posibilidad de rebasar el ámbito de la pintura, será en Madrid cuando Sonia del paso. En esta decisión, sin duda, tuvo un papel importante el giro que dio su situación económica a finales de 1917 tras el triunfo de la revolución rusa, ya que dejo de recibir la rentas que le llegaban desde San Petersburgo. Poco tiempo después, no solo había realizado su primera colaboración en el campo de las artes escénicas (Cleopatra de los ballets rusos de Serguéi Diághilev en Londres en 1918) y y su primera intervención en un espacio arquitectónico (la reforma integral del Petit Casino de Madrid en 1919), sino que también había creado una marca de decoración de interiores, moda y complementos conocida como Casa Sonia.

Tras su retorno a París en 1921 Sonia decidirá vestir a la nueva mujer de la sociedad, que hace su aparición tras el fin de la Primera Guerra Mundial: trajes de baño, vestidos para hacer deporte o gorros para conducir.

Han pasado cien años desde que Sonia Delaunay llegó a la capital de España y aparentemente todo ha desaparecido. La familia Urquijo no conserva los chalecos, sombrillas y sombreros diseñados por casa Sonia aunque amablemente prestaron una foto de su archivo fotográfico en que se ve a sus cuatro hijas vestidas con los modelos de la casa.

He puesto también el poema de Prosa del Transiberiano de Blaise Cendrars. Os pongo algunas citas de Sonia:

Cendrars me trajo su Prosa del Transiberiano y de la pequeña Jehanne de Francia, y, entusiasmada con la belleza del texto, le propuse hacer un libro que una vez abierto tuviera 2 m de altura. Me inspiré en el texto para conseguir una armonía cromática que se desarrollaba en paralelo al poema.

 

Me divierto con todos los encargos que nos hacen a Casa Sonia, pero ni siquiera con los más mínimos detalles de la confección o de la decoración doméstica tengo la sensación de que estoy perdiendo el tiempo. No, es un trabajo noble, tan noble como una naturaleza muerta o un autorretrato.

 

Colaboró con poetas nuevos como Tristan Tzara o Philippe Soupault para crear el vestido-poema que causó sensación-la poesía se adaptaba admirablemente, ornamentalmente, y complementaba también todo el interés que puede tener el vestido no en el sentido de prenda de vestir, como es habitual en la moda, sino como algo complejo e imprevisto que se rige por unas leyes nuevasRobert Delaunay 1937

Las pinturas chinas Bapo. Un Rompecabezas de un pasado atesorado.

 

 

Esta entrada es para recomendar esta exposición de Boston, en mi museo favorito China’s 8 Brokens. Puzzles of the Treasured PastDel 17 Junio  2017 – 29 Octubre , 2017,

 

 

Las pinturas Bapo (o eight broken “ocho rotos”) es un género artístico revolucionario que surgió en China durante la segunda mitad del siglo XIX. El género es conocido por una variedad de nombres, “bapo”, “páginas dañadas” y “eight brokens”, este último es el más universalmente aceptado. El número ocho es el número de la suerte en la cultura china, y los objetos rotos o incompletos se prefieren a los objetos perfectos, porque la perfección puede invitar al infortunio

 

 

 

La creación de composiciones que muestran fragmentos de los tesoros culturales del país se remonta a la China del siglo VIII, cuando los artistas comenzaron a pegar trozos de poesías, de caligrafías y de pinturas en grandes pantallas, tipo biombos.

Se volvió popular otra vez en el siglo XVII, y ya en el siglo XVIII los artistas dejaron de pegar para empezar a pintar y a reproducir caligrafías y pinturas famosas directamente sobre los rollos de papel, la cerámica, y las pantallas de  laca.

 

 

La pintura bapo representaba una suerte de partida, de abandono, poniendo especial énfasis en la decadencia: los restos históricos, como reliquias, se representaban quemados, como salvados de un incendio, desgarrados e incluso carcomidos por los insectos.

 

 

Cuando surgió el BAPO , los críticos de arte serios del momento desdeñaron este estilo de pintura tanto por su énfasis en la reproducción como por su hiperrealismo. El público no tenía sin embargo tales escrúpulos: Fue muy popular entre la clase media, que vio en ella un reflejo de sus propias valores. Su inesperada iconografía era radicalmente distinta de la pintura clásica china de paisaje y de figuras, y se convirtió en un tipo de pintura muy popular entre las clases media urbanas con ciertas aspiraciones, encantados con la sofisticación de su engaño visual.

 

 

 

Las pinturas de Bapo eran famosas por todos los significados ocultos que se esconden dentro de sus composiciones, de ahí la referencia a los “puzzles” que tenía la exposición en que los descubrí. Parte de la diversión es ver cómo los artistas arreglaron y acodaron pedazos del papel para sugerir varios significados. Por ejemplo, en la pieza de Zhu Wei Una imagen completa de 100 años, 1903, en uno de los paneles de un conjunto de seis, los pedazos rotos se han ensamblado en la forma de un dragón. ¿Por qué? ¿Podría el trabajo ser un acto de protesta contra la Rebelión de Taiping -que vivió el artista- cuando muchas bibliotecas fueron quemadas y los tesoros destruidos? ¿Son las representaciones de Zhu Wei de caligrafías y libros carcomidos una especie de comentario político, o quiere reflejar los deseos de longevidad?

 

 

Después de 1949 esta forma de arte fue olvidada en gran parte, y ha sido recientemente redescubierta por artistas y coleccionistas contemporáneos. El redescubrimiento de BAPO ha Impulsado a los comisarios actuales a intentar descifrar el enigma del significado de las imágenes. Esta exposición presenta los mejores ejemplos de pinturas BAPO que datan del siglo XIX, así como una obra contemporánea del artista Geng Xuezhi, e incluye nuevas adquisiciones y préstamos de museos y colecciones privadas ubicadas en los Estados Unidos y Asia.

 

 

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Los murales de John Singer Sargent en el Museo de Boston

En mi auténtica obsesión por ese magnífico museo que es el Museum of Fine Arts de Boston, hoy os traigo las pinturas de John Singer Sargent para la escalera de acceso y la Rotonda que es lo primero a lo que se accede según entras.

 

 

Nacido en Florencia de padres estadounidenses, formado en París y residente de Londres, John Singer Sargent se convirtió en el pintor favorito de Boston en la década de 1880. Aclamado a ambos lados del Atlántico por sus brillantes retratos al oleo, tras el cambio de siglo dedicó su talento a otras formas y medios de comunicación, incluyendo proyectos de mural público.

 

Las comisiones del Museo de Bellas Artes de Boston para decorar los espacios públicos más importantes de su nuevo edificio -la gran escalera y la rotonda- dieron lugar a una de las últimas y más ambiciosas obras de Sargent, culminación de su carrera como creador de grandes esquemas decorativos . Sargent consideraba todo el espacio como un lienzo gigante y reunía todos los elementos pictóricos, decorativos y arquitectónicos con la habilidad y la visión de un pintor.

 

 

El encargo original de Sargent en el nuevo museo de Bellas Artes especificaba que pintaría solamente los tres lunetos sobre las puertas de la rotonda del museo, que él había pensado rellenar con bajorrelieves Enseguida pensó que los espacios eran demasiado pequeños -y que los bajorrelieve eran un medio insatisfactorio- para sus ambiciosos diseños. A continuación, propuso cubrir las arcas del techo en la cúpula de la rotonda.

La Rotonda antes de las modificaciones

 

 

El aumento de superficie que produjo permitió a Sargent crear un programa más complejo que incluía ocho pinturas, doce relieves, y una gran cantidad de adornos arquitectónicos. En lugar de realizar frescos -esto es, aplicar la pintura directamente a las paredes húmedas de yeso-, Sargent produjo pinturas al óleo monumentales en sus estudios de Londres y de Boston. Los lienzos terminados fueron entonces adheridos a las paredes del Museo. Sargent también creó relieves de yeso, los marcos de sus pinturas y esculturas, los ornamentos que adornan las spandrel esporas e incluso las urnas y esfinges de estilo clásico en los balcones sobre las tres puertas de la rotonda.

 

 

El museo dio a conocer el elaborado trabajo de Sargent con gran fanfarria en octubre de 1921. Para complementar la arquitectura de influencia clásica del edificio, Sargent representó escenas de la mitología antigua. También inventó temas usando figuras mitológicas para ilustrar el papel del Museo como guardián de las artes.

 

La pintura clave -la primera obra de arte que los visitantes ven al ascender a la gran escalera- representa a Atenea, la diosa griega de la sabiduría, alejando una figura que representa el Tiempo y sus reveses, al mismo tiempo que alberga con su capa tres personificaciones de las artes visuales: La Escultura , La Pintura (derecha), y, en la pose de la Madonna de Brujas de Miguel Ángel (una de las muchas citas de Sargent del gran arte del pasado), la Arquitectura. Los marcos y los  ignudi que sujetan la cartela eran relieves en estuco.

 

Apolo y las Nueve Musas

 

El arte Clásico y el Romántico: A la izquierda están Pan y Orfeo, en el centro Apolo, como dios del sol, y a sus pies Leda, el cisne, que fue su madre. A la derecha Afrodita, diosa de la belleza, y Atenea, diosa de la sabiduría, que aparta de sí los atuendos guerreros.

 

La esfinge y la quimera.Mi favorito,en ese beso que está a puntito. No sabía explicar está relación y he descubierto que la esfinge era hija de Tifón y Quimera. aunque no parece un beso maternal

 

Vista general de la cúpula. Los tondos os los cuento ahora

 

Zeus y Ganimedes. Debajo en estuco, La Fama

 

La Musica-Por debajo, en estuco, Ménade y Sátiro

 

astronomia

 

Prometeo encadenado con un buitre comiéndole las entrañas. Debajo, en estuco, asoma el centauro Quirón y Aquiles

 

Eros y Psique

 

Centro. Atenea protegiendo las artes. A la izquierda y de arriba a abajo: La música, Sátiro y ménade y Las tres Gracias. A la derecha: La Astronomía, Arión y los delfines y las tres Gracias 

 

Los curadores del Museo, satisfechos con el éxito de los murales de la rotonda, invitaron a Sargent a expandir su obra en los espacios alrededor de la gran escalera. Sargent pidió de nuevo cambios arquitectónicos elaborados: pidió que las columnas que flanquean la escalera se movieran, y parte de la claraboya cubierta. Hizo doce pinturas y seis relieves para el nuevo proyecto, que tardó cuatro años en completarse. Los nuevos murales fueron revelados unos meses después de su muerte en 1925.

 

Para los espacios alrededor de la magnífica escalera, Sargent dibujó otra vez sus temas de la antigüedad clásica, representando Hércules, Orestes, y otros héroes. Apolo y su carro volar por encima, y las representaciones de la Ciencia, la Filosofía y la Presentación de la Verdad rodean la entrada de la biblioteca.

Apolo conduciedo su carro. En un extremo Selene que representa la luna saliendo de escena. El resto de las figuras representan a las Horas. Esta basado en un cuadro de Guido Reni,representando la Aurora. La figura desnuda  central está tomada de una foto de periódico cuyo boceto os cuelgo más abajo.

 

Los vientos. El viento del oeste llama alasnubes, en el centro en oscuro Septentrión el viento del norte. Ostro, el viento del sur que trae la lluvia, y el del este, Céfiro, que trae la primavera

 

Las Danaides que son las 50 hijas de Danao que están condenadas eternamente a verter agua en un recipiente con un agujero que constantemente la pierde

 

Frente sobre la escalera

 

En el centro La Verdad desvelada. A la ida. la Filosofía y a la dcha. la Ciencia

 

Atlas sosteniendo al mundo entre las Hespérides dormidas en su Jardín. Al fondo, el sol del atardecer y  las dos columnas de Hercules

 

Faetón cayendo de su carro en llamas.Detrás, encima, los signos zodiacales de Escorpio, Sagitario y Capricornio

 

Hercules luchando con  la Hidra de Lena

 

Orestes perseguido por las Erinias tras matar a su madre Clitemnestra que aparece a la derecha con una herida en el pecho

 

detalle

 

Perseo montando a Pegaso entrega la cabeza de Medusa a Atenea sin mirarla

 

El centauro Quirón enseñando a Aquiles el uso del arco y la flecha, bajo la supervisión de Zeus en forma de águila

 

 

Estos murales y los de la rotonda fueron restaurados por primera vez en 1999. La remoción de la acumulación de la suciedad de casi setenta y cinco años y el redescubrimiento de los colores de las paredes y otros rasgos decorativos originalmente planeados para los espacios, volvió a sacar a su esplendor original uno de los interiores de museo más hermosos en América.

 

En el piso bajo del Museo bajo la rotonda, se exponen algunos de las decenas de esbozos y dibujos preparatorios que hizo para esta obra.

El juicio de Paris que al final no usó

 

Y bueno, espero que os haya gustado. Otro de los centenares de tesoros que alberga este museo que es de mis favoritos. Y del que aún me queda mucho que contar

 

 

Esta foto es mía y es del gran salón del Museo. A la derecha, un San Francisco de Zurbarán, el retrato de Felix Hortensio Paravicino de El Greco y después Cristo tras la flagelación de Murillo. A la izda. una Inmaculada de José de Ribera, Retrato de Felipe IV (arriba) y de la Infanta Maria Teresa (abajo) y bajo un enorme cuadro de Rubens, La entrega de la cabeza de Ciro a la reina Tomiris, el maravilloso Retrato del príncipe Baltasar Carlos con un enano

 

Shibata Zeshin, Hawk and the Warming Bird,

Shibata Zeshin, Hawk and the Warming Bird,

 

Como tengo poco tiempo ahora en verano, voy a colgar entradas cortitas, resultados maravillosos de una reciente visita al Museo de Bellas Artes de Boston al que ya le he dedicado varios post, entre ellos el titulado Los niponofilos de Boston que podes ver pinchando aquí

Bien, pues entre las muchas cosas hermosas con las que me quedé estaba esta pintura de Shibata Zeshin (1807-1891) que además perteneció a Ernest Fenollosa del que os hablo en ese post. Se trata de un enorme pergamino de colgar (199 x 78 cm) de la era Meiji, es decir, de finales del siglo XIX.

Representa un cuento o fábula tradicional japonesa, según la cual, durante el invierno, el halcón suele atrapar un pajarito y sujetarlo entre sus garras para mantenerlas calientes durante la noche, libernádolo al amanmecer.