Concurso para el Chicago Tribune Building

CHICAGO TRIBUNE TOWER CONTEST 1922

 

En junio de 1922, el Chicago Tribune anunció su intención de construir una nueva sede para el que sería “el edificio de oficinas más hermoso del mundo”. Para encontrar a su arquitecto, el Tribune concibió un concurso que al mismo tiempo se convirtió una brillante campaña publicitaria. Con un primer premio de $ 50,000 (el equivalente hoy de $ 690,000!), Y $ 20,000 y $ 10,000 para el segundo y tercer premio, la competición generó una cobertura de prensa masiva y atrajo 263 entradas de veintitrés países.

ANUNCIO DEL CONCURSO

 

Para asegurar el prestigio del evento, el periódico invitó a diez firmas de renombre nacional a presentar diseños y pagó a cada uno $ 2.000. Teniendo en cuenta que el propietario del Tribune, el Coronel Robert McCormack era un enemigo de casi cualquier cosa progresista (el lema de Trib fue “American Paper for Americans”), es muy sorprendente que la competencia atrajo a un amplio espectro de arquitectos europeos muy conocidos por su visión izquierdista y modernista: Entre ellos Walter Gropius, Bertram Goodhue, Bruno Taut, Adolf Loos, Knut Lonberg-Holm y Eli Saarien

 

 

La obra ganadora fue un diseño neo-gótico (es decir, ni de izquierdas ni moderno) de los arquitectos de Nueva York John Mead Howells y Raymond Hood. John Mead Howells, era hijo del editor William Dean Howells, así como primo del propio editor de Tribune Robert R. McCormick.

 

 

Incapaz de dedicar tiempo suficiente al proyecto, Howells buscó un asociado para preparar la entrada y encontró fortuitamente al joven arquitecto Raymond Hood, que necesitaba trabajo. Hood creó los dibujos y parece haber sido responsable de gran parte del diseño, que fue un pináculo gótico modelado sobre la medieval Butter Tower de Rouen.

 

El diseño utiliza formas estructurales (arcos ojivales) y ornamentación (gárgolas) y está coronado con contrafuertes voladores en la parte superior. Los rascacielos de estilo gótico eran la moda en 1922, basado en precedente fijado por el edificio de Woolworth de 1913 y contribuirían a crear el modelo de Chicago como la Gothham City de Batman

 

A la izquierda el Segundo Premio, Eliel Saarinen (Helsingfors, Finland) y a la derecha proyecto de Dwight Wallace and Bertell Grenman (Chicago), una de las menciones de honor

 

El proyecto que muchos percibieron como la mejor -una torre radicalmente simplificada por el arquitecto finlandés Eliel Saarinen– ocupó el segundo lugar. La torre de Saarinen, que anticipaba el impacto de un modernismo totalmente despojado en la forma de edificio, fue la preferida por críticos como Louis Sullivan, y si hoy no lama tanto nuesta atención es por la fuerte influencia que tuvo en la siguiente generación de rascacielos.

 

Gulf Building Houston Texas de  Jesse H. Jones

El Edificio del Golfo de 1929 en Houston, Texas, diseñado por los arquitectos Alfred C. Finn, Kenneth Franzheim y J. E. Carpenter, es una realización completa de ese diseño de Saarinen. César Pelli 181 West Madison Street Building en Chicago también se piensa para ser inspirado por el diseño de Saarinen

 

Plate 97: Bertram Goodhue (NYC) Plate 20: Third Prize, Holabird & Roche (Chicago)

Plate 97: Bertram Goodhue (NYC) izquierda
Plate 20: Third Prize, Holabird & Roche (Chicago) derecha

En tercer lugar quedó el proyecto de Holabird and Roche de la propia ciudad de Chicago que también estaba en la linea más conservadora de los edificios neogóticos inaugurada por el Woolworth Building de Manhattan con una torre que aún evocaba a las catedrales góticas inglesas.

 

gropius-tribune-towerr

 

Uno de los proyectos más interesantes fue el presentado por Walter Gropius, más conocido como el fundador de la Bauhaus en Dessau, Alemania. Es de resaltar que su diseño para el edificio Tribune comparte muchos de los mismos atributos que su diseño icónico para el edificio Bauhaus, con toda la influencia que la Bauhaus ha tenido sobre la arquitectura moderna.

 

WALTER GROPIUS

WALTER GROPIUS

 

Probablemente el de Gropius fue el proyecto más innovador de todos los que se presentaron, aunque hoy en día nos resulte menos llamativo porque ese sería el estilo que aproximadamente 30 o 40 años después se impondría como auténtico estilo internacional. En su momento se le criticó las innecesarias terrazas en un edificio de oficinas. Casi un cuarto de siglo después, en la película de 1949 The Fountainhead,  Gary Cooper en el papel del arquitecto Howard Roark ponía una cara llena de amargura al mirar unos planos muy  parecidos a los de Max Taut y Walter Gropius con la inscripción manuscrita “NON BUILT”. Muchos años después, en 1950, Gropius explicó en retrospectiva: “En 1922, cuando diseñé el Chicago Tribune de gran altura, quería erigir un edificio que evitara usar cualquier estilo histórico, pero que en cambio expresara la edad moderna con medios modernos; En este caso con un marco de hormigón armado que expresaría claramente la función del edificio “. Sin embargo, esto no escompletamente exacto y parece más bien haber sido influenciado por la recepción posterior del diseño. En los años cincuenta Gropius ya no recordaba que en 1925 todavía presentaba el edificio en Internationale Architektur como planificado en “hierro, vidrio y terracota”.

 

Proyectos de Water Gropius (izquierda) y Max Taut (derecha)

 

También el proyecto de Max Taut (Alemania) sería profundamente innovador con sus líneas puras, en este caso sin las criticadas terrazas volantes de Gropius, mostrando el rigor propio de la estructura de acero subyacente y cuya única concesión era la monumental entrada que alcanzaba la altura de cuatro pisos.

 

 

Uno de los proyectos más llamativos fue el de Adolf Loos. Es de advertir la influencia de la “Gestalt” en el proyecto de Loos, un elaborado juego de palabras sobre el nombre del periódico. El proyecto llegó demasiado tarde para ser tenido en consideración aunque el propio arquitecto no tenía grandes esperanzas en que se lo aceptaran. Su idea era realizar un edificio icónico como La Torre Eiffel o la de Pisa, de tal forma que se convirtiera desde entonces en la marca por así decirlo de la ciudad.

 

Reconstrucción digital del proyecto de Loos en su ubicación

 

Tras este humor, estaba la base, un muy bien proporcionado edificio de 12 pisos que fue casi calcado por Hood en el National Radiator Building de Londres. Sin embargo no olvidemos las palabras de Loos al conocer el verdicto del jurado: “La gran columna de estilo griego, dórico, será construida. Si no en Chicago, en cualquier otra ciudad. Si no para el Chicago Tribune, para cualquier otra entidad. Si no por mí, por cualquier otro arquitecto.” Como ya enunció Loos en vida “La arquitectura sólo puede ser monumento o sepulcro”. Para el cualquier otro proyecto no era más que una solución a una necesidad concreta, sin embargo en los monumentos y en las tumbas era donde se podía ver la verdadera arquitectura. Si la arquitectura sólo puede ser monumento o sepulcro mi edificio será las dos cosas, debió pensar Adolf Loos cuando se enfrentó al papel en blanco. La torre de la Chicago Tribune es de formas excepcionalmente simples ya que sitúa una inmensa columna dórica (monumento) sobre un gran zócalo con forma de paralelepípedo recto (sepulcro).

 

 

La visión de los bocetos es suficiente para ratificar estas observaciones. Y es que Loos quiso proyectar un edificio que una vez visto, aunque fuese por pocos instantes, no pudiese ser borrado de la memoria del espectador. Un edificio que transmitiese sentimiento, ese sentimiento de que hay algo que no funciona, algo que ha muerto, pero sobre el cual nos levantamos y nos elevamos hasta el cielo. Loos quiso imaginar esta gran columna de dimensiones épicas revestida en mármol negro pulido.. La columna (monumento) albergría todas las instalaciones del periódico y la base (el sepulcro de granito negro) sería la que albergaría las zonas de representación. En los comentarios os pondré un link a los planos que son sorprendentes.

 

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Otro de los proyectos emblemáticos fue el de Bruno Taut & Walter Gunther & Kurtz Schutz. Bruno Taut , como él mismo explicó, dió prioridad, como Loos, a las cualidades simbólicas del edificio ya que para el los rascacielos americanos tenían sobre todo una función de representación. Hoy probablemente sea el diseño más cercano a la actualidad arquitectónica.

 

OTROS PROYECTOS

 

Einar Sjostrom & Jarl Eklund

Franklin James Hunt, Entry to the Chicago Tribune Tower …

Paul Gerhardt, Entry to the Tribune Tower Competition, Chicago, IL

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Mención honorífica fue a Alfred Fellheimer, conocido como diseñador de teatros y estaciones de ferrocarril. Su obra más famosa es la fabulosa Cincinatti Union Terminal

 

 

L. Bode, Entry to the Chicago Tribune Tower Competition, 1922

Edward Pierce Casey and Arthur Dillon and A. Durant Sneden, Entry to the Chicago Tribune Tower Competition, 1922

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La influencia de este concurso en la arquitectura de rascacielos ha sido y sigue siendo fundamental, como podemos ver en la fotografía de la derecha y como he intentado demostrar a lo largo de este post. De hecho como celebración de esta efeméride a principio de los años 80 se hizo un concurso conmemorativo que dio con proyectos tan locos como algunos de los que os pongo a continuación

 

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