Rupert Bunny, un ecléctico y esteticista pintor australiano

Entre los muchos propósitos que me he hecho con este blog es dar cabida a aristas que no pertenecen al mainstream del Canon del arte Occidental, lo que equivale casi a decir europeo hasta bien mediado el siglo XX. Acaso por ello, también, caeré frecuentemente en lo cursi.

Ramón Gómez de la Serna, en su Ensayo sobre lo cursi, dice que es una artesanía que produce “calambres al espíritu”. A diferencia del arte en el que el movimiento produce efectos nuevos y únicos que conmocionan y sorprenden, lo cursi nos alcanza a través de un efecto promovido por la repetición de formas y modelos que quizá cansan, que empalagan con su sobria dulzura, sin ser conmovedores sino redundantes y emotivos, sin que alcancen el nivel de experiencia estética pero alzándose con la frescura y donaire del “como si”. Gómez de la Serna asocia a lo materno femenino ese concepto de lo cursi, a la repetición del mimo que empalaga frente al amor sublime. Y sin embargo, hay algo profundamente tranquilizador en lo cursi porque sabemos que nada malo puede ocurrirnos allí.

Self-portrait with a brush, realizado al final de su vida

Pues, prohibido para diabéticos y recomendado como una siesta para espíritus al borde de la zozobra, hoy traigo al cursi, que es cursi hasta en el nombre, Rupert Bunny, artista australiano que es incluso un gran enigma para los historiadores del arte de allí: a veces denostado como afrancesado, otras venerado como genio nacional, unas veces alabado y otras muchas criticado.

Self-portrait (c. 1920). Rupert BUNNY

 

Cuando empezaron a elaborarse las historias del Arte en Australia Bunny ya era una reliquia artística y fue prácticamente olvidado en los manuales hasta fechas recientes, Pero es curioso que aún en la gran exposición Rupert Bunny: Artist in París, (21 Nov 2009 – 21 Feb 2010) New South Wales Art Gallery las críticas y las loas se alternan, un siglo después, casi por igual, por masque su obra esté profusamente representada en todos los grandes museos del país. Y sin embargo,  como afirma John McDonald la página web de la exposición

No es ninguna exageración afirmar que Bunny tuvo la mayor reputación internacional que ningún pintor nacido en Australia haya alcanzado jamás.

 

Rupert Bunny (1864-1947) nació en Australia en una familia cultivada, de clase media alta en St. Kilda, Victoria. Su padre, británico, era juez, y su madre, alemana, una maestra de música que contaba a Clara Schumann entre sus amigos más cercanos. A la edad de nueve años, Bunny y cinco hermanos fueron llevados a Europa durante dos años, y volvieron hablando con fluidez francés y alemán. Con 20 años Rupert se fue para Londres, y luego a París. Pasarían 27 años antes de que volviera a la tierra de su nacimiento. Pasó casi cincuenta años de su vida en Francia, donde disfrutó de una familiaridad con la escena artística parisina iniguable para cualquier otro artista australiano. Entre sus amigos estuvieron la famosa cantante de opera australiana Nellie Melba, Auguste Rodin, Claude Debussy y Sarah Bernhardt. Fue también el primer australiano en recibir una mención honorable en el Salón de 1890 con su pintura Tritones. Rupert, al decir de sus amigos y conocidos, era un tipo de lo más agradable, guapo, alto, media más de 1,90, educado, encantador, buen conversador, hombre de muchas lecturas y un músico, al parecer de una capacidad excepcional. Un dandy artista o un artista dandy en una época en que Proust y Wilde están en plena actividad.

Angels Descending Rupert Bunny (1897) Art Gallery of South Australia – Adelaide

 

Algo que la reciente exposición de 2010 puso al descubierto fue que por primera vez se publicaron extractos de los diarios de Zsigmond Justh, un estudiante de arte húngaro que fue uno de los amigos más cercanos de Bunny durante sus primeros años en París, en el que se confirmaba que en esos días, el joven Bunny mantenía en una relación homosexual con el estudiante de arte británico, Alastair Cary-Elwes. La verdad es que viendo su obra y las fotografías que os adjunto no es en absoluto de extrañar,

 

Bunny es el segundo por la izquierda, sujetando la sombrilla

 

Rupestres el que lleva la toalla y tiende su mano a su novio de entonces, Alister Cary-Ewels que se arrodilla

 

Aún así lo cierto es que, a la edad de 38 años, en 1902, Rupert se casó con la modelo francesa y artista, Jeanne Morel con la que permaneció casado hasta la muerte de ésta y siendo su principal modelo desde entonces.

 

 

 

Estuvieron casados durante 31 años y, sólo a la muerte de Jeanne, Rupert volvió definitivamente a Australia en 1933.

 

Reading 1904

 

Aunque su reputación ha fluctuado a lo largo de los años, Bunny ha resistido la prueba del tiempo más eficazmente que la mayoría de sus compañeros, en gran parte debido a su capacidad de reinventarse cada vez que sentía que su trabajo estaba volviendose antiguo o predecible. No era un pintor de obras maestras atemporales, sino un profesional versátil, siempre atento a las cambiantes corrientes de la moda artística.

 

Pastoral Rupert Bunny (1893) National Gallery of Australia

 

Las primeras pinturas parisinas de Bunny podrían ser clasificadas como simbolistas o incluso de inspiración prerrafaelita inspiración, con temas extraídos de la mitología clásica.

Sea Idyll Rupert Bunny (1891) National Gallery of Victoria – Melbourne

 

Quizás sería el momento artístico detona su obra en el que más cercano estuvo a ningún movimiento. No olvidemos que son los años en que triunfaba la pintura simbolista en los Salones de los Rosacruz organizados por Josephin Peladan al que ya dediqué un post.

 

 

Tritons (1890) Art Gallery of New South Wales – Sydney

Con este cuadro Tritones obtuvo una mención de honor en el Salon de 1890, cuando tan solo tenía 26 años y dos como pintor. Fue la primera vez que un artista australiano obtenía un reconocimiento internacional.

Mermaids dancing (1896).

Sin embargo, su obra se enmarcaba más en un esteticismo victoriano que en las corrientes másoscurasdel simbolismo que podían representar Jean Delville o Toroop.

Arcilla Domini
Oil on Canvas Size- 100.3 x 110.4 cm. Date- 1896. Location- Art Gallery of South Australia, Adelaide.

 

También realizó pinturas de temática religiosa más cercanas a la órbita prerrafaelita

The descent from the cross 1898 New South Wales Art Gallery

En esta época tenía una paleta cromática colores pastel, malvas, tierras y azules.

 

Burial of St Catherine of Alexandria (c. 1896)

 

Poco después del cambio de siglo, y coincidiendo con su matrimonio, se convierte en un pintor mucho más colorista, con bastante éxito entre las sociales parisinas.

Madame Melba (c. 1902) oil on canvas. Melba fue una conocidísima cantante de ópera australiana. Su fama fue tal que aún hoy en día su rostro figura en los billetes de 100$ australianos

Returning from the garden by Rupert Bunny 1906

Su mujer se convierte desde entonces en su principal modelo

 

Endormies Rupert Bunny (1904) National Gallery of Victoria – Melbourne

También pinta frecuentemente desnudos femeninos. Se trata claramente mujeres modernas que representan papeles prestados de fuentes clásicas. Bunny quiere que sepamos que se trata de modelos, no de ninfas míticas. Añade un toque moderno, un toque de excitación, a composiciones que se parecen a exquisitos diseños. De esta época son sus cuadros más famosos como Summertime que es en realidad una representación de los cinco sentidos

 

Summertime Rupert Bunny (1907) Art Gallery of New South Wales – Sydney

 

Sin embargo, hay un distanciamiento estético del  tema del desnudo de una manera que nunca se encuentra en otros artistas como Picasso, Rodin, o incluso Degas. Como señaló un crítico, tras la exposición del 2010, pinta a una mujer con la misma objetividad que otro artista podría hacer un jarrón de flores. Tiene sin duda una aguda comprensión de la belleza, pero invoca el erotismo  como un chef  podría utilizar las trufas o el azafrán.

 

The Sun Bath Rupert Bunny (1913) Bendigo Art Gallery

También pintaba escenas de playa en los balnearios más  exclusivos de la época, dirigidos claramente a una clientela burguesa

Shrimp Fishers at Saint Georges Rupert Bunny (1907)

 

En 1911, en su primer  viaje de regreso a Australia, anunció en la prensa que Matisse, la nueva sensación artística en París, no era más que una farsa. Como miembro del comité de selección para el Salon d’Automne de 1914, se quejó  del “dibujo atroz” del artista. Pero, sin embargo, aunque renegaba de ello, Bunny pudo percibir, a través de Matisse, que un nuevo espíritu  surgía en el arte. Se adaptó a los cambios, revelándose más como un pragmático que como un ideólogo. En esto, al menos, tomó la trayectoria opuesta a muchos de sus contemporáneos australianos que prefirieron ignorar totalmente el movimiento moderno o despotricar ruidosamente contra él.

 

Poseidon and Amphitrite Rupert Bunny (1913) National Gallery of Australia

 

Así, diez años después, volvió a los temas mitológicos, pero cambiando radicalmente a un estilo plano y decorativo inspirado en las innovaciones de Matisse y Bonnard.

The Rape of Persephone Rupert Bunny (1913) National Gallery of Australia

 

1919 The nymph of salmacis

 

La presencia en Paris de los Ballets rusos de Diaghilev pusieron de moda también los temas mitológicos

Hercules in the garden of Hesperides (c. 1922)

Pero su pintura había cambiado por completo adoptando técnicas más cercanas a un postimpresionismo e incluso al art nouveau

BUNNY, Rupert
Australia/France b.1864 d.1947
Echo and Narcissus
c.1920

1917- Salome New South Wales Gallery

En 1933, tras la muerte de su mujer,volvió definitivamente a Australia pintando desde entonces sólo pequeños paisajes que nada tenían que ver con su obra anterior.

 

 





 

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