Buscando Raras Artes en el Getty Museum de Los Angeles (I)

 

Buscando Raras Artes en el Getty Museum de Los Angeles (I)

Getty Center

Acabo de volver como quien dice de esa ciudad infernal e inexistente que es la ciudad de Los Ángeles, como siempre alucinado de que metrópolis como ésa tengan tal capacidad de reclamo. En fin, pues en esa “no ciudad” hay un remanso de buen arte situado justo en un nido de rapaces, no muy lejos del campus de la Universidad de Los Angeles, UCLA, y de la mítica Sunset Boulevard. Me refiero al impresionante Getty Center, un enorme campus de fuentes y edificios de mármol travertino diseñado por el arquitecto ganador del premio Pritzker Richard Meier, el mismo que diseñó el MACBA de Barcelona. El enorme centro es sólo una de las sedes  del Museo J. Paul Getty que atrae a 1.8 millones de visitantes anualmente.

 

The Getty Villa, Pacific palisades, Malibú

 

La otra ubicación es la Villa Getty, en el barrio pijo de Pacific Palisades en Malibú, una apoteosis del kitsch, qué Dios me perdone, construida a imagen y semejanza de la Villa de los Papiros de Herculano, para la que se usaron materiales originales reciclados de excavaciones arqueológicas y que alberga la colección de arte clásico del Getty Museum. Tal vez algún día os hable de ella.

 

 

El Getty Center es por tanto la “otra” ubicación que alberga desde finales de los noventa no sólo la impresionante  colección de pinturas, dibujos, manuscritos iluminados, fotografías, esculturas y artes decorativas europeas anteriores al siglo XX sino también los prestigiosos Institutos de Restauración y de Investigación del Getty, la sede de la Fundación y el lugar de reunión de ese impactante J.Paul Getty Trust, un legado dejado por el magnate homónimo, que casi dejo que mataran a su nieto por no pagar el rescate que pedían, un legado de un hombre famoso por su avaricia en acciones petrolíferas y demás empresas que se calcula en torno a los 4.200 millones de dólares destinados fundamentalmente a fines benéficos (becas de investigación o de restauración, en los citados institutos), y a la adquisición de obras de arte que completen la colección a la que el acceso es, por supuesto, completamente gratuito.

 

 

Así que a diferencia de la mayoría de los Museos del mundo, acuciados por su sostenibilidad económica y dependientes de los presupuestos municipales o estatales, el Getty es una auténtica máquina de gastar dinero. Para que os hagáis una idea de su potencia económica, antes de que la Colección Thyssen se instalara en Madrid, en su actual sede del Palacio de Villahermosa, el Getty intentó comprarla en su totalidad por la estratosférica cifra de 300 mil millones de las entonces pesetas. Esta capacidad de compra sin rival ha llevado a la Institución incluso a verse envuelta en operaciones bastante dudosas con  piezas de procedencia falseada, en realidad robadas o exportadas de sus países de origen ilegalmente, llegando a verse obligado, a pesar de sus flamantes equipos legales, a negociar  la devolución de algunas piezas.

Getty center explanade

 

Aún a pesar de todo ello, no es un museo cuya colección sea comparable a la de los grandes museos europeos, pero, eso sí, es justo reconocerle que tiene una extraordinaria calidad media, con algunas obras importantes compradas a golpe de talonario como El alabardero de Potormo (35,2 millones de dólares en 1989), o el Retrato del marqués del Vasto, una de las últimas obras seguras de Tiziano que subsistían en el mercado y que fue adquirida en 2004 mediante un acuerdo privado por una cifra próxima a los 70 millones de dólares. Entre las adquisiciones de los últimos años, como podéis ver en su web, hay obras importantes de Watteau, Parmigianino, Orazio Gentileschi, Edouard Manet, Canaletto y hasta del mismísimo Rembrandt. Casi nada. Eso me hace recordar la reciente campaña de micromecenazgo abierta por el Museo del Prado para reunir los 200.000 euros que cuesta una pequeña obra, Niña con paloma de Simon VouetO tempo o mores.

Rembrandt_laughing_1628

 

Bueno, pues cómo no veía el interés para este blog de haceros un resumen de las obras maestras que atesoran en el Getty y que podéis ver en su web, realicé un recorrido bastante diferente buscando no tanto los capolavori de los grandes maestros como esas otras piezas que, por una razón u otra, suscitaron con su extrañeza mi interés. Una visión, por tanto, completamente subjetiva y excluyente, pues, dada la vocación de este blog de reencontrar autores un poco olvidados por los manuales del arte, he dejado de lado en su mayoría los grandes lienzos que cualquier catálogo al uso os mostraría de este museo y me he centrado en algunas obras que, por su singularidad, me apetecía destacar. Muchas de ellas de esas mal llamadas artes decorativas que el siglo XVIII arrinconó con la dicotomía Bellas Artes y artesanías, separando el trabajo del genio del artesano que seguía reglas y desdeñándolas por su utilidad frente al puro placer que provocaban sus hermanas mayores. A cualquiera que le interese el tema no puedo dejar de recomendar el fantástico libro de Larry Shinner titulado La invención del arte.

una de las salas de artes decorativas del Getty Museum

Otra cosa que debería aclarar es que no tuve tiempo, ni tuve sobre todo fortaleza mental para ver los cinco pabellones, por lo que las obras que os he seleccionado abarcan “tan sólo” desde 1600 a 1900 y he dejado aparte, no por ningún tipo de desdén sino por pura flaqueza mental, todo el enorme acervo fotográfico, bibliófilo y del arte anterior a esas fechas, lo que excluye nada menos que desde el Renacimiento para atrás. Aún así, mis encuentros fueron tan fecundos que no os puedo “castigar” con toda la captura de mi pesca en una sola entrada y he decidido dividirla en varias, para poder hablar un poco de cada obra y del por qué suscitó mi interés. Por cierto, el orden con el que os presento las obras no es otro que le de mis pasos. Espero que os guste.

 

Gabinete Borghese Windsor

1.-Borghese-Windsor Cabinet

Y bueno, empiezo ya con este  Borghese-Windsor Cabinet de autor desconocido y de una fecha de alrededor de 1620. Este mueble es un tipo específico llamado ‘stipo‘ o ‘studiolo‘ en italiano. Hecho en Roma, perteneció al papa Pablo V Borghese (papado 1605-21), cuyo escudo de armas (el águila y el dragón) aparece sobre el nicho central. El gabinete fue adquirido en 1821 por el rey Jorge IV de Inglaterra y permaneció en la Colección Real Británica hasta 1959, cuando se vendió con la colección de la Queen Mary, de ahí su nombre.  Estos gabinetes  eran los muebles de exhibición más prestigiosos de Europa desde finales del siglo XVI hasta principios del siglo XVIII y eran utilizados para almacenar tesoros como medallas, gemas, y pequeños bronces o marfiles, así como documentos privados.

 

 

Diseñado para parecerse a la fachada de una iglesia barroca, el gabinete Borghese-Windsor es excepcional por su gran tamaño y su suntuosa decoración. En su elaboración hay  hasta seis tipos de maderas distintas. abeto, nogal y castaño, para el gabinete y haya, caoba y roble para las patas, además de incrustaciones de otras maderas duras tropicales y de las llamadas pietre dure como lapislázuli, jaspe, ágata o amatista, además de plata, latón y vidrio.  El soporte sobre el que se asienta el gabinete fue creado para él en la década de 1820 y es un impresionante mueble arquitectónico por derecho propio. Esta joya que es considerado el gabinete más importante que jamás se ha vendido en el mercado alcanzó la cifra record de 2,499,000 euros en Sotheby’s Paris en 2016, el precio más alto jamás alcanzado por un mueble romano, así que es una adquisición muy reciente del Museo que muestra bien a las claras esa pujanza económica de la que os hablaba.

 

Portrait of Camillo Rospigliosi.

2.-Retrato en mosaico de Camillo Rospigliosi atribuido a Giovanni Battista Calandra

La segunda pieza, presente en la misma sala, es este fastuoso retrato en mosaico de Camillo Rospigliosi atribuido a Giovanni Battista Calandra ( 1586 – 1644). Camillo Rospigliosi era hermano del Papa Clemente IX y el Caballero Comandante de la Orden de Santo Stefano, cuya insignia cruzada adorna su pecho. Los artistas del Renacimiento  rescataron la técnica del mosaico de los primeros tiempos del Cristianismo , considerándola  particularmente apropiada para retratos  conmemorativos ya que las teselas de cerámica o de vidrio mantenían los colores mejor que los pigmentos de la pintura, lo que le da  a este retrato una sensación de ser algo casi nuevo. Puede que se utilizase en un monumento funerario. Y la fecha es de alrededor de 1630 – 1640.

Giovanni Battista Calandra fue quizás el mejor artista del mosaico de Roma a principios del siglo XVII, aprendiendo la técnica de Marcello Provenzale, quien le introdujo en los círculos Vaticanos, incluyendo miembros de las familias Aldobrandini, Ubaldini, Barberini y Rospigliosi. Calandra restauró el mural de Giotto conocido como la Navicella.

 

Side Table (Getty Museum) Side Table; Design attributed to Johann Paul Schor (called Giovanni Paolo Tedesco) (Austrian, 1615 – 1674); Rome, Lazio, Italy, Europe; about 1670;

3.-Mesa de pared atribuida a Johann Paul Schor

Atrubuida a Johann Paul Schor, conocido en Italia como Giovanni Paolo Tedesco, esta extraordinaria mesa, concebida como una escultura y sin ninguna función práctica. probablemente sirvió como pura decoración  en un palacio romano. Está compuesta de ramas de laurel retorcidas y bayas que brotan de una base rocosa. Un águila con las alas extendidas y sosteniendo otra rama de laurel en su pico ocupa, aunque cuesta verla en la foto, el centro de la pieza. No se sabe si esta iconografía tenía algún sentido especial. Johann Paul Schor fue incluso elogiado por el propio Bernini como un gran decorador y un hombre de ideas e inventos ilimitados, declarando que si uno deseaba un diseño para un carruaje, una silla o algo de plata, Schor podría producirlo. Hijo de un pintor, Schor viajó a Roma alrededor de 1640. Desde 1656 hasta su muerte en 1674, fue empleado por el Vaticano, convirtiéndose en el artista de habla alemana más conocido en Roma. Fue especialmente conocido por sus diseños creativos, realizando escenografías para festivales, mesas esculturales para banquetes, sillas sedán, carruajes, y fantásticos juegos de muebles. Con Pietro Cortona ayudó a decorar el Palazzo del Quirinale para el papa Alejandro VII Chigi y ayudó a Bernini, en el revestimiento de bronce dorado de la Cátedra de San Pedro.

 

A Turkey; Meissen Porcelain Manufactory (German, active 1710 – present), Model by Johann Joachim Kändler (German, 1706 – 1775); Meissen, Germany; about 1733; Hard-paste porcelain

 

4.-Pavo. Porcelana de Meissen, alrededor de 1733, atribuido a Johann Joachim Kändler

Durante más de cuarenta años, la inventiva de Johann Joachim Kändler fue la principal influencia en los diseñadores de la fábrica de porcelana de Meissen. El elector Federico Augusto I de Sajonia y fundador de la fábrica de Meissen, nombró a Kändler como escultor de la corte en 1730, pero tan sólo un año después, pasó a sustituir a Johann Jacob Kirchner como “maestro de modelos” de la fábrica de Meissen.  Entre sus primeros proyectos se encontraban modelos para aves y animales  para el Palacio Japonés del Elector en mi amada ciudad de Dresde, algunos de los cuales tenían más de un metro de altura. Aunque admirado por su sentido del movimiento y su naturalismo estos animales eran extremadamente difíciles y caros de producir y vender. Como resultado, Kändler comenzó a producir piezas más pequeñas y accesibles, incluidas figuras y grupos basados ​​en personajes de la comedia dell’arte. Pastores, cazadores, músicos mono y actores fueron algunos de los más de mil temas diferentes que produjo. Su influencia en Meissen disminuyó después de 1764, pero para entonces había establecido la figura de porcelana como su propia forma de arte distintiva.

Este pavo de tamaño natural se hizo como parte de esa comisión extraordinaria de Augusto el Fuerte, que imaginó una colección de animales en porcelana de tamaño natural para su palacio japonés en Dresde. Aunque ya había acumulado una colección incomparable de porcelana china y japonesa, Augusto quería que estas nuevas figuras fueran producidas por su propia fábrica en Meissen.

 

Meissen -Cabra (por J. Kaendler), otra de las grandes figuras de animales para el Palacio Japonés

 

Cuando Augusto realizó el pedido de estos animales de porcelana, la fábrica de Meissen todavía tenía una experiencia muy limitada, ya que solo había descubierto la fórmula para la porcelana dura unos veinte años antes, asi que ésta es una de las primeras grandes piezas de porcelana europea jamás realizadas. La figura fue modelada por Johan Joachim Kändler, que, como hemos dicho,  contratado expresamente por la manufactura en 1731 para ayudar en la comisión de estos animales. Producir figuras tan grandes presentaba varios desafíos . El grosor, el peso  y la contracción desigual de la arcilla al secarse a menudo causaron que los animales se agrietaran e incluso colapsaran por completo en el horno. Este pavo, como la cabra y como todas las demás esculturas de animales, estaban originalmente pensadas para ser pintadas en los colores naturales del animal pero hacerlo resultó técnicamente imposible. Aún así Kándler es uno de los grandes maestros pioneros de la porcelana europea.

 

Swan Service dish, c. 1737, plus two swans

 

El “Servicio de cisnes” creado para von Brühl, (que como la cabra no están en el Museo Getty pero que os pongo aquí porque merece la pena verlo ya que os hablo de Kändler)  hoy se considera una obra maestra del arte de la porcelana.

 

Architectural scene and frame; Wilhelm Fistulator (German, died 1669, active 1602), Frame maker Unknown; Italy; plaque about 1650; frame 1730–1740;

5.- Vista arquitectónica de Wilhelm Fistulator (alrededor de 1650)

 

Esta vibrante escena arquitectónica de Wilhelm Fistulator es un auténtico  tour de force del ilusionismo de  la perspectiva. Está realizado con la técnica de la scagliola, una mezcla de estuco, pegamento y colorantes colocados sobre una superficie de estuco, técnica que pretendía imitar el medio más costoso y técnicamente más exigente del commesso o mosaico de piedra. La placa representa una clásica arcada de estilo renacentista que se abre hacia un paisaje con otros edificios de estilo italiano, un parque y las lejanas montañas. El mármol de imitación se usa aquí para representar edificios de mármol reales, y la perspectiva lineal crea la ilusión de una escena tridimensional muy del gusto del Barroco. Los grabados de perspectivas y escenografías publicados en los siglos XVI y XVII inspiraban este tipo de escena pintorescas. La placa pudo haber sido planeada originalmente para ser insertada en un mueble o para ser enmarcada y colgada en la pared. El padre de Fistulator, Blasius fue uno de los más tempranos y talentosos cultivadores de la técnica que dejó sus mejores obras en la Munich Residenz.

 

Grupo de Once Figuras (Alegoría del otoño); Francesco Bertos (Italiano, activo 1693 – 1733); Roma (?), Italia; about 1725; Bronce; 79.5 × 44.1 × 36.8 cm

 

6.-Grupo de Once Figuras (Alegoría del otoño); Francesco Bertos, 1725

 

Ahora os pongo la obra de un escultor poco conocido, aunque reconocido por los museos, Francesco Bertos. El propio Museo del Prado tiene expuestas tres piezas suyas en las escondidas salas del segundo piso dedicadas a la escultura. Las podeis ver pinchando aquí. (1, 2 y 3). Según la web del Prado,

Las primeras noticias que tenemos de él lo sitúan en Roma hacia el año 1693. Más tarde, en torno a 1710, su presencia está documentada en Venecia, donde ejerció la labor de escultor en el Palacio ­Sagredo y en la Casa d’Oro. Francesco Bertós es conocido por una serie de grupos escultóricos pertenecientes a la colección Rusca de Florencia, al Palacio Real de Turín y al Museo del Prado. Se trata de composiciones de pequeño ­tamaño, realizadas en mármol o bronce y normalmente firmadas por el autor. Estos grupos, directamente inspirados en las ­creaciones de Juan de Bolonia, se caracterizan por la profusión de figuras alegóricas, que fundía por separado y luego agregaba logrando elaboradas composiciones piramidales.

Un escultor, bien curioso. Os animo a que le investiguéis.

 

The Piebald Horse; Paulus Potter (Dutch, 1625 – 1654); about 1650–1654; Oil on canvas; 50.2 × 45.1 cm

7.-The Piebald Horse; Paulus Potter, 1650-1654

 

Ahora viene el primer cuadro The Piebald Horse de Paulus Potter. No es que Paulus Potter sea un desconocido, ni mucho menos. Cualquiera que haya estado en la Mauritius Huis no podrá jamás olvidar su monumental Joven Ternero que a principios del siglo XIX era tan famoso como la Guardia de la Noche de Rembrandt.

Paulus Potter murió de tuberculosis antes de cumplir los treinta años, pero influyó profundamente en la forma en que los animales se representan en el arte europeo. Potter creó retratos de animales en lienzos de un tamaño que entonces sólo se dedicaba a la pintura histórica o religiosa, convirtiendo a los animales en el foco protagonista por completo de la imagen, no solo como un telón de fondo para la acción humana. Se cuenta que vagabundeaba por el campo holandés, con el libro de bocetos en la mano, igualmente sensible a cómo se comportaban los animales de granja en diferentes momentos del día como a las vicisitudes de la luz desde la mañana hasta el atardecer. Pocos de sus contemporáneos estaban más en sintonía con los estados de ánimo de la naturaleza o con la armonía eterna de los animales, el paisaje y el clima. A pesar de su monumental Ternero, Potter donde brilla es en los formatos intermedios como este maravilloso “Piebald” Horse de 1650-54 en el que un caballo moteado se recorta contra un cielo tormentoso.volviendo su cabeza hacia el espectador para sugerir un estado de alerta que le deben producir los sonidos producidos por los cazadores cercanos. Potter imbuye a sus animales como de personalidad individualizada.

El significado de la pintura probablemente es doble. Por un lado, es seguramente el retrato de un caballo real encargado con alta probabilidad por el dueño del animal que probablemente será también el dueño de la casa de campo a la derecha del cuadro. Pero, por otro lado, el caballo aparece libre, sin riendas, en una loma más elevada, como símbolo de una prosperidad que era propia de la Holanda de la época.

 

Cornelis Bega. El alquimista.(Dutch, 1631/1632 – 1664); 1663; Oil on panel; 36.2 × 32.2 cm

 

8.-Cornelis Bega El alquimista.1663

 Creo que ya he dejado ver en más de una ocasión en este blog mi profunda debilidad por la pintura holandesa en general, pero sobre todo por esas pequeñas escenas de género. Hoy, como síntoma de esa debilidad mía, dejo que entre en esta selección una pequeña obra del poco conocido Cornelis BegaBega nació, vivió y trabajó en Haarlem y fue hijo del escultor y orfebre Pieter Jansz Begijn, nieto de Cornelis van Haarlem y alumno de Adriaen van Ostade, así que perteneció a una reconocida familia de pintores. Normalmente pintaba escenas de género de campesinos, a menudo en ambientes interiores, pero también pintó un par de figuras fantasiosas como este  El Alquimista  o El Astrólogo (Londres).

La pintura es claramente irónica.  Para el siglo XVII, y sobre todo para el siglo XVII holandés, la alquimia ya no se consideraba como en la Edad Media  una ciencia respetable, y sus practicantes solían ser objeto de burlas. La figura descuidada de un alquimista se sienta entre una caótica maraña de parafernalia. Sostiene una balanza mientras pesa una sustancia para uno de sus experimentos. Se describen con precisión las texturas y las superficies de los diversos recipientes de arcilla y vidrio agrietados o rotos, formando auténticas naturalezas muertas. La luz que entra a través de la ventana abierta y los tonos armoniosos de marrón, gris y azul le dan al cuadro un calor acogedor.

 

 

Salomon_de_Bray_(Dutch_-_Samson_with_the_Jawbone_-

8.- Sansón con la quijada de asno; Salomon de Bray (Holandés, 1597 – 1664);

Aunque sujeta la quijada que es su atributo, lo bizarro de este cuadro proviene de una mala traducción. Sansón, el forzudo, había matado a miles de filisteos con la quijada de un asno. Después de eso, sediento, bebió de un manantial rocoso en Lechi que es también la palabra hebrea para quijada. Eso dio como lugar en las biblias holandesas a una mala traducción que hacía pensar que el agua manase directamente de la mandíbula del asno.

El arquitecto y pintor Salomon de Bray pasó casi toda su vida en Haarlem donde desempeñó un papel importante en los proyectos e instituciones culturales. Desafortunadamente, muchos de sus diseños arquitectónicos nunca se llevaron a cabo. Ayudó a reorganizar el Gremio de San Lucas en 1631, junto con Pieter Molijn. Sensible e inteligente, De Bray publicó una colección de poemas de amor y un libro sobre arquitectura contemporánea.

En 1663 – 1664, la peste golpeó a la familia De Bray, matando a ambos padres y cuatro de sus diez hijos. Los hijos sobrevivientes Jan, Dirck y Joseph se convirtieron también en pintores.

 

Bernini Busto del Papa Pablo V

9.-Gian Lorenzo Bernini Busto de Pablo V

El artista italiano Gian Lorenzo Bernini hizo dos Bustos del Papa Pablo V. El primero se encuentra actualmente en la Galería Borghese, en Roma. Se acepta que su fecha de creación fue 1618. En 2015, sin embargo, reapareció en Eslovaquia un segundo busto, desaparecido desde 1916, que fue adquirido por el Getty Museum, con tales tejemanejes extraños que el Gobierno eslovaco le puso una querella que perdió por una artimaña aparentemente bien urdida. La excusa fue que el busto ya había sido vendido dos veces en subasta pública, la segunda por tan solo 24.000 euros porque la atribución no estaba definida. Lo curioso, es que una vez adquirida y exportada y bien asentada, con una rapidez sorprendente, su atribución definitiva a Bernini, la pieza fue inmediatamente vendida al Museo Getty por la escalofriante cifra de 33 millones de dólares, el precio más alto pagado por una escultura. La cuestión era cuanto menos escabrosa y hacía sospechar de intereses espurios, además de suponer una pérdida irreparable para el patrimonio artístico de un país relativamente modesto , lo que causó cierta controversia en Eslovaquia

En efecto este segundo busto fue realizado por Bernini en 1621, tres años después del primero y poco después de la muerte de Pablo V, a raíz de un encargo de su sobrino, el cardenal Scipione Borghese.​ Incluso se hizo un vaciado en bronce  que se encuentra en la Galería Nacional de Dinamarca de Copenhague. El busto había pertenecido de siempre a la familia Borghese hasta que fue vendido en 1893,  aunque un historiador del arte registró su existencia en Viena en el año de 1916. Y se le había perdido la pista desde entonces. ¿Casualidades o tejemanejes? Ahí se queda, que juzgue quien quiera. Desde luego la soberbia calidad de la escultura de Bernini bien justificaba el alcance del asunto. La riqueza de la sobrepelliz con los relieves de San Pedro y San Pablo, pero también la extremada sutileza de la barba y de la tonsura papal hacen de esta escultura una de las obras más impactantes del museo.

 

Busto de Maria Cerri Capranica; Atribuido a Alessandro Algardi (1598 – 1654); 1640;

 

10.-Busto de Maria Cerri Capranica; Atribuido a Alessandro Algardi 1640

 

Demasiado tentador no contraponerlo como hace el Museo, ambos comparten sala, con este otro busto de Alessandro Algardi.  Según la web del Museo.

Maria Cerri Capranica viste un vestido de terciopelo con un elaborado cuello de encaje, vestida como una joven noble. Su elegante atuendo se complementa con una serie de joyas: un collar largo de perlas, una garantilla con piedras preciosas y un colgante con lazada y un pequeño relieve de la Sagrada Familia. La dama era claramente una mujer de estatus y riqueza, y el escultor la representó con una presencia psicológica poderosa y distintiva.

Era impresionante la maestría del marmol. La sensación de peso que transmite el encaje, la minuciosidad del complejo peinado lleno de rizos, para terminar con ese hilo de perlas prodigioso que flotaba en el aire, talladas la perlas una a una, casi en 360 º. Casada en 1637, Maria Cerri y Bartolomeo Capranica eran de prominentes familias romanas. Un escudo de armas que identifica a ambas familias aparece en la base de la escultura. Cerri murió a la edad de veinticinco años poco después de realizarse el busto. Algardi se formó inicialmente con el boloñés Lodovico Carracci, por lo que su arte siempre tiene ese toque boloñés. Después de tallar figuras y adornos de marfil para el duque Ferdinando Gonzaga en Mantua, Algardi se estableció en Roma en 1625 donde su interacción constante con las antiguas estatuas clásicas influyó en su propia escultura. Algardi recibió su primera comisión escultórica importante a los cuarenta años, la tumba del papa León XI.

 

 

 

11.-Retrato de un hombre con gorguera de Thomas de Keyser, 1626, Miniatura sobre cobre

Fascinante era también esta pequeñísima pintura sobre cobre de Thomas de Keyser  con un Retrato de un hombre con gorguera  de 1626. Curiosamente apenas he encontrado información de él en la web del museo pero os prometo que no tendría más de 10 cm de alto y sin embargo era portentosamente detallado y delicado.

De Keyser era hijo del arquitecto y escultor Hendrik de Keyser. No se tiene un conocimiento seguro de su formación, sino algunos datos escasos, sin embargo fue el retratista más demandado en los Países Bajos hasta la llegada de Rembrandt a la ciudad en 1632, que le eclipsó en popularidad. El joven y ambicioso Rembrandt estuvo grandemente influido por su obra, y muchos de los cuadros de De Keyser se han atribuido más tarde falsamente a Rembrandt, pues fue De Keyser, por ejemplo el que pintó primero una lección de anatomía. Tras el éxito fulgurante de Rembrandt,  De Keyser  comenzó a recibir muy pocos encargos, y se vio obligado a buscar otras fuentes de ingresos. Desde 1640 hasta 1654,  cuando volvió a pintar, fue propietario de un negocio de piedras de basalto. De Keyser trabajaba también como arquitecto. Desde 1662 hasta su muerte en 1667 supervisó la construcción del nuevo ayuntamiento de Ámsterdam, lo que actualmente es el Palacio Real.

 

Retrato de Antoine Singlin de Philippe de Champaigne

 

12.-Retrato de Antoine Singlin de Philippe de Champaigne (Francés, 1602 – 1674)

Este retrato lo he seleccionado, a parte de por la obra y el autor, por el efigiado: Antoine Singlin que sirvió de confesor nada menos que al Rey Sol, Luis XIV, y también al filósofo y genial ensayista Blaise Pascal. Lo que sabría este señor. Fue además director de los conventos de Royal-des-Champs y Port-Royal-de-Paris, lugares que fueron el centro del movimiento religioso de carácter marcadamente ascético conocido como el Jansenismo.
Los Jansenistas además de creer en la predestinación, casi no practicaban la comunión por lo que al final la controversia creció y acabó con una bula papal  la bula Pastoralis officii (1718) del papa Clemente XI que los excomulgó y los llevó al destierro. Philippe de Champaigne cayó bajo la influencia del jansenismo después de que su propia hija, víctima de una parálisis, fuese milagrosamente curada en el convento de Port Royal des Champs, lo que dejó reflejado en su mejor cuadro, su célebre y atípico Exvoto del Louvre pintado en 1662. En este retrato de alrededor de 1664, sólo dos años después de la curación de su hija, el autor pinta este retrato del abad del monasterio donde captura la personalidad determinada del hombre y sus creencias austeras.

 

 

San Ginés de La jara, Luisa Roldan, La Roldana, 1694

 

13.-San Ginés de la Jara, Luisa Roldan, La Roldana, 1694

 

En la misma sala estaba este fascinante San Ginés de la Jara de Luisa Roldán, La Roldana,  de alrededor de 1692. La pieza es absolutamente fascinante, no hay duda de que debió de tratarse de un encargo real de Carlos II,  pero aún lo es más si miráis el siguiente video sobre cómo fue hecha . Ahí está mejor explicado de lo que yo pudiera jamás hacer la grandeza de esta obra y de esta singular autora, afortunadamente cada vez más reconocida, fuera y dentro de nuestras fronteras. El vídeo es largo, unos diez minutos pero explica de una manera clara y al mismo tiempo fascinante todo el proceso de elaboración de la escultura. sus partes, el estofado de las telas, las encarnaciones, el montaje de los ojos de vidrio, etc. Merece la pena si podéis dedicarle diez minutos.

 

 

 

 

Cabinet on Stand atribuido a André-Charles Boulle

 

14.- Gabinete sobre Soporte atribuido a André-Charles Boulle ( 1642 – 1732)

Esta debió ser sin duda una pieza del mobiliario real pues toda la iconografía se refiere a las victorias militares de Luis XIV como el techo de la Galería de Los Espejos del Palacio de Versalles.Aunque cuesta verlo en la foto, en el panel central se representa el gallo de Francia que triunfa sobre el águila del Sacro Imperio Alemán y el león de España y las Provincias Unidas. Sobre la puerta, en bronce, una profusión de trofeos enmarcan el medallón central que es un retrato de Luis XIV. El gabinete por tanto debe celebrar el Tratado de Nimega, donde se selló la paz. Dos figuras grandes de inspiración griega, Hercules e Hipólita, la reina de las Amazonas, simbolizando la fuerza y el coraje en la guerra, hacen las veces de patas delanteras. El gabinete salió de Francia en la diáspora de obras causada por la Revolución Francesa.

 

Vista lateral

André-Charles Boulle fue designado ebanista real en 1677 y Colbert le reservó un gran espacio en el palacio del Louvre, haciendo de su estudio el más grande de París. A lo largo de los siglos transcurridos desde su muerte, su nombre y el de su familia han sido venerados por el arte con que perfeccionó la incrustación de carey , bronce y peltre en el  ébano . Es conocido como Boulle WorkLa producción de los tres talleres que llegó a tener Boulle  al mismo tiempo,  incluían desde artículos de tocador, despachos, armarios, pedestales, cajas de reloj y accesorios de iluminación, ricamente montados con bronce dorado que él mismo diseñaba. Parte del estilo Versalles se lo debemos a Boulle.

 

 

Carved Relief; Aubert-Henri-Joseph Parent (French, 1753 – 1835); Paris, France; 1789; Limewood; 69.5 × 47.9 × 6 cm

 

15.-Relieve esculpido  Aubert-Henri-Joseph Parent (French, 1753 – 1835).

Lo primero os pido disculpas por la foto, pero estaba protegido por una caja de metacrilato que dificultaba mucho el enfocado. Aubert Parent creó esta alegoría de la supuesta relación entre la monarquía francesa y la  nueva constitución redactada por la Asamblea Nacional poniendo todas sus esperanzas en el futuro de una monarquía constitucional y en medio de la vorágine de los acontecimientos de la revolución Francesa antes de la ejecución de Luis XVI y Maria Antonieta, a la que, por cierto, el Museo dedicaba una exposición aparte, omás bie a su colección de japonnoseries. Luis XiV había jurado en el verano de 1791 acatar la Constitución redactada por el Parlamento de París. esto es exactamente lo que representa esta pieza. El relieve de Parent, tallado en una sola pieza de madera de limonero, une un medallón del emperador romano Adriano, que simboliza al rey francés, con un medallón del Senado romano, representando a la Asamblea Nacional. Sin embargo, el ave muerta de la derecha (el antiguo régimen) y el nido no vigilado (Francia) simbolizan el fracaso de la nueva constitución y el fin de la monarquía.

Aubert-Henri-Joseph Parent que había gozado del favor real, se vió obligado a huir a Suiza cuando las cosas comenzaron a ponerse feas en la época del Terror. Allí se anunciaba a sí mismo como “Escultor, diseñador, Académico y pensionista de su desaparecida Majestad, Luis XIV, rey de Francia. No volvería a su país hasta 1813 donde pasaría el resto de su vida enseñando arquitectura. Aún así los relieves de Parent  son tan extraordinarios que a buen seguro les dedicaré alguna entrada futura. Sirva este como aperitivo,

 

Y hasta aquí la primera entrega de mi pesca de rarezas en el Getty. Pronto os colgaré la continuación y espero, como siempre, que os haya gustado.

 

 

 

 

 

Khalil-Bey, un erotómano y el coleccionista de arte del XIX que encargó El origen del mundo de Courbet

Khalil-Bey, un erotómano y el coleccionista de arte de mediados del XIX que encargó El origen del mundo de Courbet

 

Hoy os traigo una auténtica curiosidad; la personalidad de este hombre insólito, cultivado, erotómano que era primo de Ismael Pasha, el Jedive de Egipto. Diplomático turco de origen egipcio, Khalil Bey (1831-1879), en realidad de nombre Halil Şerif Pasha, que es sobre todo conocido por haber conformado en su elegante hôtel del Boulevard des Italiens, a mediados de la década de 1860, una extraordinaria colección de pinturas que incluye, además del Baño turco de Ingres, dos de las pinturas más famosas y eróticas de Gustave CourbetLe Sommeil y, por supuesto, El origen del mundo .

Boulevard des Italiens en el siglo XIX

Durante la mayor parte de su vida, Halil fue conocido con el nombre de Halil Bey o Khalil Bey . ” Bey ” no era un apellido, sino un título de cortesía reconocido y sancionado por el gobierno otomano para designar a un hombre como el hijo de un bajá o pachá, el rango más alto en el sistema político y militar otomano , normalmente otorgado a gobernadores , generales , dignatarios, etc. Halil usó el título “Bey” como parte de su nombre porque su padre Muhammad Serif había alcanzado el rango de Pasha.

 

Halil nació en Egipto en 1831. Su padre había emigrado de Constantinopla para servir como capitán para Mehemet Ali, considerado el fundador del Egipto moderno, que introdujo grandes reformas en el país para situarlo en el puesto que se merecía y cuya lucha para lograr la independencia de Egipto del imperio otomano causo enorme excitación militar y diplomática en Occidente durante la primera mitad del siglo XIX. El padre de Halil había emigrado a Egipto desde Kavala (en lo que hoy es el norte de Grecia) para servir como capitán en el ejército de Mehemet Ali, haciendo una gran fortuna en el proceso. Para la educación de sus hijos, envió a Halil, junto con sus hermanos Ali Pasha Sherif (1834-1897) y Osman, a ser educado en la École Militaire Égyptienne (Escuela Militar Egipcia), que Mehemet Ali había establecido en París en 1844 con el apoyo del rey Luis Felipe para estudiar varios temas como ingeniería militar , medicina, química, administración civil y militar con las que fundar el nuevo reino de Egipto. Mehemet Ali, casi independiente, decidió educar en París a dos de sus hijos y dos de sus nietos , así como a otros ejecutivos de su Estado. Halil fue educado en esta institución de París, que sería, a pesar de sólo durar tres años, una de las principales fuentes a través de las cuales las ideas y la cultura occidental se filtraron hacia Oriente Próximo.

exposicion-universal-de-paris-1855

Su primer puesto oficial fue como Comisionado para la Exposicion Internacional que se celebró en París en 1855. El año siguiente entró en el servicio diplomático del Imperio Otomano y fue uno de los enviados plenipotenciarios para negociar el fin de la Guerra de Crimea contra Rusia y en coalición con la Francia de Luis Felipe y el Reino Unido de la Reina Victoria. Después fue embajador en Grecia y Rusia en cuyos puestos comenzó a coleccionar arte. Egipcio como era, no pudo soportar el frío de San Petersburgo y se retiró del servicio diplomático en París a mediados de la década de 1860, alquilando primero las  habitaciones  del coleccionista inglés Lord Hertford en la Rue Taitbout y convirtiéndose en un autentico flanneur de la época, joven, exótico, megamillonario, notable jugador, coleccionista de arte y mecenas de muchos artistas.

 

 

En realidad del estilo de vida principesco que llevaba, pronto se llegó a la conclusión de que estaba en esa categoría de nababs erotómanos que llegaron a la capital francesa a gastar en diversos placeres una fortuna de origen más o menos dudoso. La expresión vivir como un pachá le debe mucho a este personaje. El tópico era tan habitual que dio lugar a un papel teatral en su caso interpretado por un brasileño en una ópera bufa, La Vie Parisienne  de Jacques Offenbach. La prensa de la época y los testimonios de los que frecuentaban no hacen sino confirmar esta visión estereotipada y fantástica del Oriental percibido desde una perspectiva eurocéntrica, es decir, “linfático y voluptuoso, sensual y polígamo, pintoresco y misterioso  “. Incluso sus más íntimos amigos, como Théophile Gautier, se rindieron a esta tendencia. A Halil sele conocía en París como el “Turc du Boulevard“, o incluso el “Sardánapalo del Boulevard des Italiens” .

Claro que sus gustos pictóricos abundaban en esta idea de un hombre hipersexuado. En seguida le fue presentado el pintor de moda, Gustave Courbet por Sainte-Beuve , y al parecer le encargó  Le Sommeil ( Las Durmientes ) y L’Origine du monde , encargo secreto por el que paradójicamente ha perpetuado su memoria en los libros de Historia del Arte.

 

 

El cuadro era evidentemente tan escandaloso que ni aún siquiera alguien tan exótico como él podía tenerlo colgado sin más en sus habitaciones por lo que Courbet, le pintó otra tela de las mismas dimensiones, El castillo de Blonay ( c. 1875) se utilizó para ocultar el origen del mundo  y que hoy está en el Museo de Bellas Artes de Budapest. Sin embargo, lejos de mantenerse en la más absoluta discrección, la noticia corrió como la pólvora por todo París. Maxime Du Camp, un escritor muy popular, amigo de Gustave Flaubert , Charles Baudelaire y Théophile Gautier ya en la época escribió en su liro Las convulsiones de París:

“En el cuarto de aseo de cierto personaje extranjero, vimos una pequeña pintura escondida bajo un velo verde. Una vez que retiraron el velo, no podíamos salir de nuestro asombro al ver una mujer de tamaño natural, vista de frente, agitada y convulsionándose, remarcablemente pintado,  reproducido con amore ,  como dicen los italianos, y dando la última palabra al realismo pictórico. Pero, por un inconcebible olvido, el artesano que había copiado su modelo del  natural, se había abstenido de representar  los pies, las piernas, los muslos, el abdomen, las caderas, el pecho, las manos, los brazos, los hombros , el cuello y la cabeza. “

Se tartaba de llevar efectivamente el Realismo a sus últimas consecuencias. El cuadro proyectaba, y aún lo hace, una luz más que saludables sobre el vacío dejado por todos los desnudos pintados anteriormente. Como dijo el socialista Prudhon ya nada era impresentable. Aún así, el hecho de que finalmente se requiriera la pintura pantalla de abajo, nos da una clara idea de que la audacia aún tenía límites bien marcados.

 

El castillo de Blonay ( c. 1875) se utilizó para ocultar el origen del mundo . Museo de Bellas Artes de Budapest

No fue esta las única tela de contenido erótico que Courbet pintó para él. También le compró esta Nu couchée que hace poco se subastó en Sotheby’s por tres cuartos de millón de dólares.

 

Nu couchée

Tal fue el éxito de estos cuadros que la producción de Courbet durante estos años 60 estuvo llena de desnudos femeninos. No era inusual que Courbet hiciera réplicas de pinturas existentes.  Las razones de las versiones múltiples o duplicadas de las pinturas simplemente se debieron a la oferta y la demanda, y en la década de 1860, las fuerzas del mercado dictaron la voluntad de Courbet de pintar réplicas, especialmente de las representaciones del desnudo femenino. En aquel momento, era evidente que existía una gran demanda de imágenes de mujeres sensuales y desnudas, y las pinturas de Courbet satisficieron este interés popular tanto en su elección de los temas del Salón como en sus encargos privados.

 

Le_Rêve,_Vénus_et_Psyché_by_Courbet_1864

En algunos casos, la discusión crítica de las controvertidas obras de Courbet sirvió solo para impulsar aún más esta demanda. Esta Venus y Psique, destruida en Berlín en la 2º Guerra Mundial.  llamó la atención del conocido escritor y crítico Charles-Augustin Saint-Beuve. La obra fue rechazada por el jurado del Salón de 1864 por motivos de inmoralidad; el título mitológico de Courbet, era considerado como un disfraz delicado a lo que los críticos conservadores consideraban la representación de dos amantes lesbianas. Un escándalo para la época. Sin embargo, la vívida descripción de la obra de SaintBeuve llamó la atención de Khalil Bey (propietario ya de  l’Origine du Monde ), quien rápidamente le pidió a Courbet que le hiciera una copia exacta. Pero resultó que Courbet le pintó una versión diferente sobre un tema similar, la magníficaLe Sommeil, también llamado Las Dos Amigas o Pereza y Lujuria. Otro nuevo escándalo.

gustave-courbet-le-sommeil

A este mismo grupo pertenece esta Femme a perroquet presentada y aceptada en el Salón de 1866, el público demandaba ya fervientemente ver esos cuadros de los que tanto se hablaba, y que, como era de esperar, desató furibundas críticas, que apuntaban a una “falta de gusto”, probablemente porque la disculpa mitológica ya brillaba por su ausencia.Nada de Venus, Eva o cualquier otro pretexto. Mujeres desnudas y basta.

 

Gustave Courbet – “Mujer con loro” (1866)

 

De todas formas, no era sólo Courbet evidentemente el único que se iba a lucrar de esta demanda. Por todas partes los desnudos femeninos se pusieron de moda: solo hay que recordar por poner sólo dos ejemplos entre decenas de ellos,  El nacimiento de Venus de Alexandre Cabanel , que fue comprado por el Estado en 1863,  adquirida por el emperador Napoleón III  por la suma de 20 000 francos y que se exhibía en el propio Palacio del Elíseo

 

Alexandre Cabanel – El nacimiento de Venus

 

La perla y la ola de Paul-Jacques-Aimé Baudry ,  una de las más destacadas en el Salón de 1863, donde el artista la expuso bajo el título La perle et la vague (fable persane) y ahora en el Museo del  Prado.  La pintura tuvo una gran difusión a través de distintas fotografías así como gracias a un grabado de Carey, que no apareció hasta meses después de haberse inaugurado el Salón debido al cuidado que se puso en su edición a fin de garantizar su calidad. Asimismo fue objeto, como los otros desnudos del Salón, de varias caricaturas.

 

La perla y la ola (fábula persa).

Pero volvamos a Khalil-Bey. No fueron las anteriores las únicas obras eróticas de su colección. También poseía esta otra de Courbet titulada La jeune baigneuse sin ninguna coartada mitológica.

 

Courbet_la_jeune_baigneuse

Y adquirió del ya consolidado pintor Jean-Auguste-Dominique Ingres su famosísimo Le Bain turc ( El baño turco ) pintada cuando Ingres tenía ya alrededor de 82 años, aunque no fue presentada sino un año más tarde, cuando modificó el formato rectangular original de la pintura y cortó la pintura a su forma actual de tondo . Las fotografías de la pintura en su formato original aún sobreviven. El primer comprador del pintor fue un pariente de Napoleón III , pero se lo devolvió unos días después, ya que su esposa lo consideró “inadecuado” (“peu convenable“).  Finalmente fue comprado en 1865 por Khalil Bey, siempre avizor de estas telas extraordinarias.

 

Le Bain Turc (1863) Jean-Dominique Ingres

 

A Ingres también le compró una copia de La Venus de Urbino que el pintor había realizado mientras residió en Florencia desde 1820 hasta 1824, donde realizó  esta copia  de Tiziano, de la colección  del Palacio Pitti. La versión de Ingres es del mismo tamaño que el original. Su intención era servir de modelo para su amigo cercano, el escultor Lorenzo Bartolini (1777-1850), que estaba creando una escultura basada en el mismo tema. Hoy la pintura está en el Walters Museum de Baltimore.

 

Jean Auguste Dominique Ingres

No eran las únicas. Podríamos añadir, este Venus y Adonis del pintor Narciso Diaz de la Peña

venus-and-adonis-narcisse-diaz-de-la-pena

Y algunas obras de Boucher como este La toilette de Venus  donde se representa a mademoiselle Marie-Louise O’Murphy, también llamada la Belle Morphise, una famosa cortesana francesa, amante desde su adolescencia del rey Luis XV de Francia. Una tórtola,anidada entre telas y flores, mira a su ama, nos la describe Theophile Gautier.

 

The tolette de Venus

Su colección también contaba con otras obras maestras como El embarque a Citerea de Antoine Watteau.

L’Embarquement_pour_Cythere,_by_Antoine_Watteau,

 

Y un par de cuadros de Jean Baptiste Greuze que no estoy seguro de si es este pero por la descripción que hace de el Gaultier del seno medio desnudo y los ojos mirando hacia arriba bien podría ser, si no éste alguno de los muchos que pintó con temas similares.

 

teete_de_jeune_fille

 

No se acababa aquí tampoco su colección erótica. Investigando al esquivo personaje en la red, me he encontrado esta referencia a él en las memorias noveladas de Sarah Bernhardt, Es bien conocido que tuvieron una aventura y que Khalil le obsequió por ello con una diadema de perlas y diamantes. Después de relatar cómo era su colección de arte cuenta:

Luego, con una sonrisa traviesa, me condujo a una pequeña habitación mal iluminada y me mostró su colección de erótica. En una vitrina había, según me dijo, sus segundos juguetes más preciados. Abrió la caja, sacó los seis artículos uno por uno y me los fue pasando. Eran figuritas, cada una del tamaño de una naranja y que pesaban aproximadamente dos kilogramos. La plata muy pulida de las figurillas representaba a un hombre y una mujer copulando, cada uno en una de sus posiciones favoritas. Para agregar interés, las parejas, unidas por sus genitales, podían separarse para revelar la amorosa atención del escultor al detalle. También había penes erectos de tamaño natural y tallas en forma de senos hechos de alabastro en todos los tamaños y formas posibles. Él los había encargado  de los mejores escultores de París.

Pero su tesoro más querido era una representación en tamaño real en oro de los genitales femeninos, que recordaba a la de Courbet. ‘Solo mira la delicadeza del vello púbico’, me dijo.

Como es lógico, si es que estas piezas se conservan, no he conseguido encontrar ninguna imagen de elllas.

 

Sarah_Bernhardt, fotografiada por Nadar en 1864, en la época de su relación con Khalil

 

Entre sus amantes también se contó una de las más interesantes cortesanas de la época, y una de las posibles candidatas a haber posado para el cuadro de El origen del mundo. Me refiero a Jeanne De Tourbay, futura condesa de Loynes y pintada en uno de los más bellos retratos de la época pintado por  Amaury-Duval  y que hoy sigue acaparando alabanzas a la modelo en el  Musée d’Orsay. Hace rato que me hubiera gustado dedicarle una entrada a esta mujer extraordinaria, hija natural de una obrera y que acabó siendo amante de Flaubert, condesa de Loynes y, anfitriona de uno de los más influyentes salones literarios del Segundo Imperio por el que pasaban Alejandro Dumas hijo, Maurice Barres, Marcel Proust (ella y no otra es la Mme Swann), George Bizet,  Clemenceau o Flaubert quien admiraba su “gracia de pantera y [su] espíritu de demonio.  Aprovecho  esta ocasión para poneros estos fantásticos e inolvidables ojos. La mirada hipnótica y sombría de sus ojos grises, enmarcados por pendientes de estilo neogriego, pone de relieve obviamente el “admirable talento para escuchar” de la modelo,  dice la web del Musée d’Orsay. El crítico Emile Cantrel  decía de este cuadros:”Il y a un monde et un demi-monde dans ces yeux-là.” El cuadro es de 1862 también en la época en que Khalil-Bay estaba en París y ella aún era Jeanne De Tourbay  y no la condesa de Loynes.

 

portrait-of-jeanne-de-tourbay-eugene-emmanuel-amaury-duval 1862

 

Sin embargo, sobre la base de una sólida documentación, Bertrand Tillier, historiador gran conocedor del siglo XIX, ofrece en su libro Khalik Bey, Parisien de Stamboul una biografía precisa y equilibrada de este coleccionista. Si  reconoce, con razón, que el extravagante otomano participó y mucho en la creación de los clichés que lo definieron en su época y, por lo que os he contado, continúan en la mente de algunos hoy en día, el autor hace no obstante una buena limpieza de esos estereotipos. De esta forma  nos presenta a un funcionario de alto rango, un político progresista y un diplomático de élite que representó a la Puerta, es decir, a la política exterior de Turquía en algunas de las capitales europeas más importantes: Atenas, San Petersburgo, Viena y París. En el libro el gran coleccionista que fue, el apasionado amante del arte, tampoco está ni mucho menos olvidado.

 

Boucher Les baigneuses

De hecho la carrera Khalil Bey se vio además obstaculizada en su país de origen en parte por la desconfianza que inspiraba entre sus compatriotas. Estos últimos, que se preocupaban por sus valores de identidad islámica, tenían que encontrarlo sin duda demasiado europeizado, demasiado aculturizado para no representar un peligro. En cuanto a los parisinos, en lugar de verle como el hombre de mundo cultivado que ha integrado perfectamente los códigos sociales del entorno en el que se movía, muchos vieron en él a un curioso dandy, un flanneur llegado de las orillas del Bósforo, figura arquetípica de un oriente menos real que imaginario, a la manera de esos lienzos orientalistas que entonces tenían un gran éxito, pintados por artistas que rara vez se habían aventurado más allá de Marsella y que sin embargo, el coleccionó y apoyó a sus pintores. Como Eugène Fromentin, autor de un libro de viajes sobre el Sáhara

 

Départ pour la chasse – Eugène Fromentin

Eugène Fromentin – Chasse au héron

eugene fromentin tribu nomade en marche vers le paturages du Tell

Jean Léon Gerôme del que poseía este hermosísmo Marchan d’habits 

Jean leon gerome le marchan d’Habis

Prosper Marilhat del que poseía esta Rue Ezbekiyat au Cairo, su ciudad natal

Prosper Marilhat – La rue Ezbekiyat au Cairo

o el discípulo de Ingres, Theodore Chasseriau con este Combat de cavaliers arabes.

Theodore chasseriau combat de cavaliers arabes

Sin embargo, nada le fue fácil. Había trabajado duro para ser aceptado por la sociedad de una ciudad en la que pasó, a intervalos, no sólo muchos años, sino a la que amaba sinceramente , incluso si la razón por la que se había instalado en ella de 1865 a 1868, no fue tanto para gastar espléndidamente y perder en el juego una gran parte de su fortuna personal como para tratarse de una sífilis de la que pudo haberse contagiado durante su estancia en Rusia. Esta enfermedad, en la que muchos vividores y gente de la noche del boulevard veían una prueba patente de su virilidad, probablemente no había sido sin embargo considerada por esos mismos como un factor de integración suficiente. Escuchemos por un momento lo que otro dandy, Baudelaire, había escrito en un feroz epigrama titulado L’Esprit conforme : “¡Los turcos presionan, os doy mi palabra! / Su imitación es un exceso, / Y, si atrapan la viruela / Es sólo para parecerse a los franceses. ”

 

Carl Vernet (Bordeaux 1758 – Paris 1836). La chasse au sanglie

 

Sin embargo, más allá de todos estos estereotipos, Khalil fue un extraordinario coleccionista de arte, asesorado en parte por el marchante Durand-Ruel, el mismo que sería poco después de la partida de Khalil-Bay el valedor principal del impresionismo. Seguramente si hubiera permanecido por más tiempo en París hubiera sido sin duda uno de sus mecenas. Sin embargo sí lo fue de los pintores pertenecientes a la Escuela de Barbizon que son los antecedentes inmediatos de los impresionistas. Tenía especial predilección por Theodore Rousseau del que poseía hasta seis obras, entre ellas esta magnífica La Grand allée des châtaigners.

 

Théodore_rousseau_-_L’allée_des_châtaigniers

 

y otros paisajes más cercanos a las técnicas de lo que sería después el impresionismo como Un marais dans les Landes o Paysage, soleil couchant

Théodore Rousseau (1812-1867), Paysage, soleil couchant.

 

Théodore Rousseau – Un marais dans les Landes

Pero también de otros miembros del grupo como Virgilio Diaz de La Peña del que ya vimos un cuadro, del extraordinario y poco reivindicado aún Charles-François Daubigny, que bien merece su entrada propia, de Jean Baptiste Corot o del pintor de vacas, un Paulus Potter moderno, que fue Constant Troyon, de todos ellos obras extraordinarias.

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Constant-Troyon-Water-Carriers

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La Zingara, c.1865 (oil on canvas) by Corot, Jean Baptiste Camille 

Y como amante del paisaje no podían faltar en su colección paisajes holandeses  del siglo XVII. Autores como Jan Van Goyen, Jacob van Ruisdael o el propio Paulus Potter

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Jacob_van_Ruisdael_-_Landscape_with_a_Windmill_Near_a_Town_Moat

La prairie by Potter Paulus

o interiores holandeses del discipulo favorito de Rembrandt, Gerrit Dou, o Willem van Mieris, o Adriaen van Ostade o David Teniers,

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Gerrit dou Jeune fille au miroir

Dancing Couple and Merry Company in an Interior. Adriaen van Ostade

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Otro arista fenomenalmente representado en su colección fue el antagonista de Ingres, el romántico Eugéne Delacroix del que poseía seis lienzos fundamentales sobre todo La Masacre del Obispo de Lieja, el San sebastian atendido por las Santas mujeres o El abrevadero entre otras.

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Delacroix Saint-Sebastien-soigne-saintes-femmes-Eugene-Delacroix-

Delacroix El abrevadero

Delacroix Tasso en la prisión de los locos

Delacroix The Education of Achilles

De Courbet, su pintor favorito y su protegée, hemos visto ya sus desnudos pero llegó a atesorar muchos más cuadros de él, sobre todo de temas cinegéticos que como buen árabe adoraba, como este L’Hallali du cerf, Le renard dans la neige

 

Courbet_-_L’Hallali_du_cerf

Le renard dans la neige, huile sur toile de Gustave Courbet (1819-1877

De Jeon León Gerôme tuvo también varios cuadros importantes como este Socrate venant chercher Alcibiade oel nomenos impactante Louis XIV and Moliere,

 

jean_leon_gerome_59_socrates_seeking_alcibiades_in_the_house_of_aspasia

 

Jean-Léon Gérôme – Louis XIV and Moliere.

O este de Jean-Louis-Ernest Meissonier, Les amateurs de peinture

Jean-Louis-Ernest Meissonier, Les amateurs de peinture

Sin embargo, su extraordinaria colección, la primera de un hijo del Islam, en palabras de su amigo Theophile Gautier y reunida en un tiempo record, tuvo que ser subastada debido a sus enormes deudas de juego. El propio Gautier escribió el prólogo al catálogo de venta y precisamente a través del cual he podido hacer esta entrada, seguro que con algún error de atribución, espero que pocos, pues en algunos casos he tenido que basarme en su descripción escrita de los cuadros . Lo podéis ver pinchando aquí. En él Gautier decía:

Esta colección no es numerosa, a lo sumo un centenar de cuadros, pero es muy selecta y no se encuentran en ella más que piedras preciosas, nada de estrás o de perlas falsas. cada artista está representada en ella con uno de sus más puros diamantes. Un gusto acertado, un tacto perfecto y una pasión sincera por la belleza han guiado al poseedor de esta rara colección, la primera realizada por un hijo del Islam. El respeto por las obras maestras antiguas se ha aliado al amor por las obras de arte modernas y el culto del pasado no dificulta en absoluto la admiración por el presente… Un museo podría pedir prestado a esta colección con certeza  piezas que no temerían encontrar ninguna rivalidad.

Sin embargo, es dificilísimo encontrar información, más allá de un par de libros en francés sobre él y su peripecia personal. Su paso final a los anales de la historia del Arte siempre quedará asociado, que no es poco, al encargo de ese cuadro insólito que es El origen del mundo  y que por diversos avatares acabó en manos del psicoanalista Jacques Lacan. Hoy puede verse sin embargo en el Museo d’Orsay donde aún sigue suscitando incomodidades y puritanas protestas. De hecho hace poco, este mismo 2018, fue censurado por Facebook  lo que ha provocado un proceso judicial en Francia que podeis leer aquí.

 

 

Voy a acabar esta entrada contando una curiosidad. Hace poco en 2013 se creyó encontrar una cabeza que algunos atribuían al cuadro. Os copio de la noticia del El País:

El relato comienza en 2010, cuando un aficionado al arte, que según la revista prefiere no ser identificado de momento, compró un pequeño retrato horizontal de la cara de una mujer en un anticuario de París por 1.400 euros. El óleo no está firmado y muestra un rostro ladeado hacia atrás, una boca entreabierta, un gesto de lascivia aparente. En 2012, el comprador pensó que se trataba de la obra de un maestro y decidió lanzarse a la búsqueda del autor. Sacó la tela del marco; comprobó que la pintura había sido “manifiestamente cortada” y que parecía proceder de una tela más grande. Luego descubrió, por un sello medio borrado que se veía en el reverso, el nombre de un marchante de colores del siglo XIX. Lo siguiente fue… meterse en Google para comprobar la identidad de la modelo

(…)El comprador consulta con Jean-Jacques Fernier, del Instituto Gustave-Courbet, autor del catálogo razonado de la obra del pintor. Este ordena hacer un análisis del cuadro al Centro de Análisis e Investigación en Arte y Arqueología de París: radiografías, rayos X, espectrometría de infrarrojos. Resultado: “Los pigmentos, la capa marrón de los contornos, la largura de las pinceladas, todo correspondía punto por punto a El origen del mundo”. El experto inscribe el retrato en su catálogo y confirma su teoría de que El origen del mundo es una obra incompleta.

Hoy los expertos parecen no querer avalar la atribución pero ahí os la dejo como curiosidad.