“París pese a todo” nos abruma en el Reina Sofía (Segunda Parte: “Dos o tres cosas que yo sé de ella”)

París pese a todo” nos abruma en el Reina Sofía (Segunda Parte: “Dos o tres cosas que yo sé de ella“)

 

Bueno, pues aquí va la segunda parte de la entrada sobre la exposición del Museo Reina Sofia  París pese a todo. Artistas extranjeros, 1944-1968. Las citas, que hay muchas a lo largo de la entrada, son parte de las propias cartelas de la muestra que he usado como guías para orientarme en lo que os cuento.

 

‘Deux ou trois choses que je sais d’elle…’,

 

A mediados de los cincuenta,  cuando los turistas, sobre todo norteamericanos, empezaban a llegar en masa a  la ciudad gracias a la publicidad de las películas de Hollywood y la aparición de los aviones a reacción, empezaron a aparecer en determinados círculos artísticos de París las voces críticas contra la deriva consumista de la organización de la vida cotidiana alentada a través de la publicidad. Los mensaje publicitarios no eran simplemente  contenido o información, sino un auténtico nuevo medio de poder para modificar y controlar el curso y el funcionamiento de las relaciones y las actividades humanas. La necesidad de la defensa y el ejercicio de la  libertad individual frente a esa alienación consumista se convirtió en un asunto central en los discursos del arte, especialmente entre los numerosos artistas extranjeros.

Dos o tres cosas que sé de ella dirigida por Jean-Luc Godard, presenta un  ensayo filmíco de la visión de la auténtica superstar del cine galo en aquel momento ; Godard escribió que “quería incluir todo: deportes, política, incluso comestibles”. La película, en realidad, cuenta 24 horas de la vida, tan presuntuosa como frívola, de Juliette Jeanson ( Marina Vlady), una esposa y madre, típicamente burguesa, parte de cuya vida involucra la prostitución.

Juliette y la ciudad de París hacen lo mismo: aparentan, se maquillan, se visten con ropa nueva, se prostituyen…También hay en la película un cuestionamiento del lenguaje como como casa común que el hombre habita. Son los años de la descolonización de Indochina que derivaría en la guerra de Vietnam, de la crisis de Argelia y la vuelta de De Gaulle y el fin de la Cuarta República. El mayo del 68 ya palpita en el ambiente.

 

Deux ou trois choses que je sais d’elle – Marina Vlady,

 

Cuando estaba haciendo la película, Godard apareció en el programa de televisión Zoom para debatir con un funcionario del gobierno Jean St. Geours , que predecía cómo la espiral de la publicidad se convertiría en un auténtico vendaval ideológico a medida que el impulso básico de la sociedad francesa fuera únicamente el de aumentar su nivel de vida. Godard explicaba que él veía a los publicistas como los proxenetas que esclavizan a las mujeres hasta el punto en que entregan sus cuerpos sin remisión ninguna, porque están convencidas de que lo que pueden adquirir tiene más posibilidades de procurarles la felicidad que el propio disfrute del amor o del sexo.

En la década de 1960 Francia ya había superado la crisis tras la Segunda Guerra Mundial, había un auge en la construcción y el paisaje urbano de París se estaba transformando .

La Galerie Arnaud

Mientras cerraba la galería Huit, de la que hable en mi anterior entrada, se inauguraba en 1951 en una pequeña librería del Saint-Germain-des-Pres un nuevo espacio para presentar la obra de los artistas abstractos más jóvenes  Lideraron este proyecto Jean Robert Arnaud y los pintores estadounidenses Jack Youngerman, Ellsworth Kelly,  y sobre todo, John Koenig, llegado de Seattle y residente en París gracias a la ley de ayuda a la educación de veteranos de la Segunda Guerra Mundial.

Portrait de Jean-Robert Arnaud – Koenig John

La Galerie Arnaud era, de hecho, lo que cualquier artista extranjero hubiera fantaseado encontrar en París: acogedora, audaz y, gracias a la labor de Jean-Robert Arnaud, bastante organizada. La galería tenía una actividad casi febril, cambiando de exposición cada dos semanas, y fundando en 1953 la revista Cimaise, dedicada a recoger los más influyentes debates sobre arte contemporáneo del momento.

 

Cimaise

 

Su director es Jean-Robert Arnaud, Su comité editorial estaba compuesto por Jean Alvard, Herta Wescher y el importante crítico frances Michel Ragon . El objetivo era exponer obras abstractas internacionales sin miedo los ataques de las voces de los críticos más tradicionales de París. La Galerie Arnaud llego a ser un importante centro internacional de debate, animado por críticos de arte como  Claude-Hélène Sibert. Michel Seuphor , Michel Tapie , Pierre Restany , Georges Boudaille , que fueron algunos de sus colaboradores.

Fue una empresa valiente cuando, en 1953, fundamos la revista Cimaise, una empresa a la que trajimos más buena voluntad que medios y experiencia. Todos predecían una muerte prematura y no nos hubiéramos atrevido a garantizarle una existencia tan sólida… Nuestro programa era bastante ambicioso: defender el arte actual tal como aparecía en los salones, las galerías, los estudios de artistas, anunciar las importantes manifestaciones artísticas en Francia y en el extranjero, informar de libros y otras publicaciones. Y, finalmente, ceder la palabra a los propios artistas. 

Y tuvimos que alojar todo esto en pequeños cuadernos de 24 páginas, incluida la portada, cada uno de los cuales estaría decorado con un grabado original” escribió Herta Wescher en 1971 en el número 100-101 de la revista.

 

revista-cimaise-arte-n-48-1960-lucio-fontana-

 

John Koenig  mostró allí sus collages y obras abstractas, junto con pinturas de los ya citados Jack Youngerman y Ellsworth Kelly, pero también de Jeanne Copel, Paul Jenkins, Ida Karkaya o el español Luis Feito.  Jean-Robert Arnaud se convertiría  en el gran defensor de lo que se denominaría, con ese afán de etiquetas tan del mundillo artístico, la Abstracción lírica de la que os habló un poco después.

 

Rafael Canogar – Composición, (1956)

 

ellsworth-kelly-la-combe-

 

 

 

Luis Feito

 

Exposiciones como Divergences inaugurada en 1954, en la que se enfrentaron dos tipos distintos de expresión abstracta dieron pie a un amplio debate en torno a nuevas posibilidades abstractas desarrollado en potentes textos en las páginas de Cimaise.

 

Le Mouvement en la galería parisina de Denise René

 

The legendary “Le Mouvement” exhibition was held in the Galerie Denise René in Paris

 

Al mismo tiempo otro movimiento se gestaba en la Galerie Denise René, galería pionera, conocida desde su creación por la extrema coherencia de sus elecciones estéticas que son ya parte de la historia del arte moderno. En esta galería fue donde se produjo el reconocimiento internacional de las corrientes de abstracción geométrica y cinética , renombrada como Op art en los Estados Unidos, que continúa hoy en día

El 6 de abril de 1955 se inauguró la exposición Le Mouvement en la galería parisina de Denise René. Desde entonces esa muestra sobre la abstracción geométrica se ha venido analizando y debatiendo exhaustivamente, siendo especialmente importante por abrir paso a una nueva forma de concebir el papel del arte en la sociedad que se desarrollaría más tarde en París con el Arte cinético y el Op Art.

 

Méta-Malévich. Jean Tinguely 1954

En esta importantísima exposición se produjo el encuentro de artistas consagrados como Marcel Duchamp, Victor Vasarely y Alexander Calder, con jóvenes como Jean Tinguely, Agam,  Pol Bury,  Jacobsen  y Jesús Rafael Soto. En este encuetro está el origen del Manifiesto Amarillo que marca el acto oficial de nacimiento del cinetismo, una « nueva belleza », “la segunda revolución del siglo después del cubismo“, que reviviendo una tendencia artística presente ya en  las obras de los constructivistas rusos Naum Gabo, Pevsner Moholy Nagy

 

Oeta II. Victor Vasarely 1956

 

Casi todos ellos eran artistas extranjeros interesados en el movimiento y la óptica. Algo muy novedoso es que forzaban al espectador a ser un sujeto activo, liberándole de la contemplación estática y controladora y convirtiéndole además enverdadero creador de la obra mediante un desplazamiento consciente, una interacción con la pieza.

 

Pol Bury

La actividad era divertida y en ocasiones hasta mágica, y eso quedaba lejos de la concepción académica, de la abstracción geométrica y del individualista del Art informel o Art autre. Era una idea alternativa, el principio de un nuevo entendimiento de la relación entre las obras de arte y los espectadores

 

“Le Mouvement (Agam, Bury, Calder, Duchamp, Jacobsen, Soto, Tinguely, Vasarely), curated by Denise René and Pontus Hulten

 

Abstraction lyrique o Art informel

Lo que se conoció como Abstraction lyrique o Art informel en París, hacia 1953, había obtenido una victoria importante. Ese nuevo tipo de arte abstracto, violentamente expresionista y considerado caótico por muchos, se convirtió en el hegemónico en Francia en ese momento, un estilo dominante y avanzado que representaba al París de la modernidad, capaz de revisar el concepto de la Escuela de París, que en aquel momento parecía casi olvidado.

La abstracción lírica incluía a un grupo de artistas que usaban un lenguaje abstracto siguiendo casi una escritura gestual, que antes de la guerra había ya sugerido el movimiento dadá y el espíritu surrealista. Hablamos de Hans Hartung ( 1922 ) y Camille Bryen ( 1936 ), y que se abre con  Wols  a una nueva libertad  plástica de los procesos de la proyección lineal de los colores sobre la tela,

 

Hans Hartung

 

En marzo de 1951 se celebró la gran exposición “Confronted vehemences” en Nina Dausset, donde se presentan por primera vez pinturas de artistas abstractos europeos y americanos ( Bryen , Capogrossi , De Kooning , Hartung , Mathieu , Piers, Pollock , Riopelle , Russel , Wols ).

 

nicolas de stael collage sur fond bleu 1963

 

Este evento estuvo organizado por Michel Tapié , cuyo papel como defensor de esta tendencia, que incluirá en el arte informal , es de suma importancia.

 

Michel_Tapie_1954

 

Este es el estilo de  las obras de Nicolas de Staël, Maria Helena Vieira de Silva y Ed Clark, que estaban trabajando con un sentido refinado de la realidad abstracta. Puede que el mito estuviera evaporándose, pero París seguía atrayendo artistas chinos, japoneses, noruegos o canadienses, llamadas estadounidenses, a pesar del regreso de Jack Youngerman y EllsworthKelly a Nueva York.

 

CHU TEH-CHUN | 20th Century, 1960s

 

Zao Wou-Ki y Chu Teh-Chun estaban introduciendo fascinantes formas chinas en el nuevo planteamiento crítico internacional. Y las marcas extranjeras en las formas abstractas se recibían bien por representar no solo una apertura al mundo, sino también una señal de integración de la cultura parisina, en aquel momento más permeable que nunca a las influencias extranjeras.

 

Artwork by Zao Wou-Ki (1920 – 2013) – Untitled 1961

 

El público y los críticos estaban fascinados con la obra de Maria Helena Vieira de Silva y sus típicos azulejos portugueses, la frescura y la naturaleza monumental de las obras de Anna-Eva Bergman o las formas japonesas de Kumi Sugai.

 

Maria Elena Viera da Silva paris la nuit 1951

 

Kumi Sugai.

 

Kimber Smith Bluebird 1960

 

Ed Clark. Sin Titulo. 1954

 

Las experimentaciones con la abstracción se dirigían hacia obras de un tipo más tenue y transparente, como las de Paul Jenkins, Sam Francis o Simon Hantaï, mientras que Erró reconocía la presencia del centro neoyorquino, si bien en tono jocoso.

 

Sam Francis Blur in Motion II, 1960 oil on canvas

 

Simon Hantaï Archives, Panses (1964-67)

 

The School of New-Par-Yorkis | ERRÓ (1959)

 

 

Congreso Internacional de Escritores y Pintores Negros

 

París será también un lugar donde se debatía el pasado colonial. En septiembre de 1956 se organizó en la ciudad en torno a la revista Presence Africaine, el primer “Congreso Internacional de Escritores y Pintores Negros”, anunciado mediante un cartel diseñado por Picasso.

En el anfiteatro René Descartes de la Sorbona, en París, resonaron las voces de los intelectuales negros más importantes de la época, Léopold Sédar Senghor, Franz Fanon, Richard Wright, Aimé Césaire, Hamadou Ampathé Bâ

 

 

Este primer Congreso de Escritores y Artistas Negros fue una iniciativa del intelectual senegalés Alioune Diop , quien en 1947 fundó la revista Presence Africaine, dedicada a la influencia del arte africano.
Ese mismo año, el poeta francés Léon-Gontran Damas publicó la antología Black Poets of French Expression 1900-1945, y un año después, Léopold Sédar Senghor presentó la antología de la nueva poesía negra y malgache de la lengua francesa, precedida de El Orfeo Negro por Jean-Paul Sartre.

 

La photo officielle du 1er congrès des écrivains et artistes noirs (septembre 1956)

 

Estaba empezando el debate sobre el pasado colonial, que procedería hasta la conclusión de la guerra de Argelia en 1962.

Son los años de la guerra de la independencia de Indochina, de la independencia del protectorado de Marruecos, la guerra de Argelia. El desastroso colonalismo europeo del siglo XIX llegaba a su fin.

 

La Revolución de Argelia en 1962

 

El auge de creatividad y el agudo sentido crítico que se estaba desarrollando en París se interrumpió con discursos sobre la insurrección argelina, iniciada en noviembre de 1954, cuando se produjeron una serie de ataques organizados por el entonces poco conocido Frente de Liberación Nacional, el FNL, varias zonas de Argelia. Las divisiones se hicieron evidentes en Francia con rapidez, y las discusiones hicieron palpable una atmósfera de guerra civil.

 

Les Femmes d’Alger

En diciembre de ese mismo Picasso inició con furia una serie de estudios titulada Les Femmes d’Alger (Las mujeres de Argel) que daría lugar a varias pinturas en 1955. El malagueño, que seguía siendo comunista, tomó como referencia el símbolo del imperialismo decimonónico, la obra de Delacroix Femmes d’Alger, en la que la esclavitud de una mujer en un harén ponía de manifiesto el colonialismo. La versión picassiana tenía un complejo lenguaje doble que mostraba el deseo masculino y la liberación femenina. La libertad era el tema central de este conjunto de obras.

 

 

Hacia 1955 había en Francia periodistas que desvelaban torturas atroces en Argelia encubiertas por el gobierno. Hubo fuertes intentos de censura.

 

Roberto matta la question 1957

 

El artista chileno Matta aprovecho la ocasión y produjo en 1958 una de las imágenes más desgarradoras denuncia de la violencia estatal, La Question. Con su tradicional lenguaje surrealista, logró crear una atmósfera violenta y horripilante que trasladó la fantasía surrealista a la realidad contemporánea.

 

Jean-Jacques Lebel

 

En septiembre de 1960 recorrió el país una petición no solo contra la tortura, sino también por el derecho a no formar parte del ejército francés en Argelia; en otras palabras, en defensa de la insubordinación.

Jean-Jacques Lebel y Alain Jouffroy anunciaron una rebelión en las páginas de una nueva revista  publicada con el nombre de Front Unique. Su manifiesto firmado por 121 personas, titulado “Declaración sobre el derecho a la insumisión en la guerra de Argelia”, era una larga diatriba contra la colonización que concluya con un llamamiento en apoyo del pueblo argelino.

 

Le grand tableau antifasciste collectif

 

Estando en Italia, Lebel tuvo la idea de crear, junto con seis amigos extranjeros residentes en París, una obra colectiva. El Grand tableau antifasciste collectif, con una esvástica bien visible, hablaba de brutalidad, censura y violencia sexual. No tardó en censurase y quedar oculto durante 23 años.

 

Detalle de Le grand tableau antifasciste collectif

 

 

La nueva Bohemia y el Hotel Beat

La Bohemia revivió en París entre 1953 y 1963. Artistas y escritores beatniks se instalaron en un hotel barato y poco convencional de la rue Gît-le-Coeur, en el Barrio latino. Estos, pintores y poetas se congregaron allí para poner en común experimentos investigaciones en el terreno de la autoexpresión.

 

 

Bryon Gysin y su amigo Ian Sommerville utilizaron en el hotel su famosa “máquina de sueños”, hechas de cartón recortado, luz y un tocadiscos, que sirviéndose de destellos, transportaba al espectador a otra dimensión. Sus dibujos pretendían producir una reacción similar mediante la yuxtaposición de formas parpadeantes que aceleraba la mirada.

 

Ian Sommerville and Brion Gysin 1962

 

“En el refugio del Hotel Beat trazaron muchas de las rutas que iba a seguir la generación de los 60: el empleo recreativo de drogas y los experimentos con las psicodelia, la investigación de la magia y el misticismo en todas sus formas, los derechos de los gays y la libertad sexual para los jóvenes.”

                              Bryan Milles, The Beat Hotel.

 

Allen Ginsberg in a room of the Beat Hotel, Paris, December 1956, photo by Harold Chapman

 

Allen Ginsberg y Peter Orlovsky se quedaron allí por primera vez en 1957 y pronto se les unieron William S. Burroughs , Derek Raymond , Harold Norse Gregory Corso , así como a Sinclair Beiles . Fue aquí donde Burroughs completó el texto de Naked Lunch  y comenzó su colaboración de por vida con Brion Gysin . También fue donde Ian Sommerville se convirtió en el “asesor de sistemas” y amante de Burroughs.

 

Gregory Corso en su habitación del Beat Hotel, en Paris. 1957. © Allen Ginsberg

 

William S Burroughs y Brion Gysin

 

Michael Portman, Ian Sommerville, y William Burroughs en Londres, 1966.

 

En ese mismo periodo, mientras Pierre Restany inventaba el Nouveau Realisme a partir de la emergente cultura consumista, Nancy Spero y Leon Golub producen en Francia una variante del realismo crítico, por oposición al expresionismo abstracto

 

Nancy Spero Leon Golub Our City Dreams

Leon Golub Head IX 1963

El realismo de Golub era un intento de recuperar el diálogo en una democracia amenazada por demagogos como su compatriota norteamericano y enemigo, Joseph McCarthy. Su versión concreta del realismo, que hacía alusión a la era atómica, logró activar el pensamiento y la reacción en el mundo contemporáneo.

 

Critica de la sociedad de consumo: La respuesta europea al Pop Art

La critica de la sociedad de consumo contemporánea era lo que diferenciaba el arte parisino del Pop Art estadounidense. Aunque a mediados de los años sesenta se criticaba a París por mostrar ya claros síntomas de haber dejado de ser el centro del arte moderno, la obra crítica producida por una generación nueva y amplia de artistas nacidos en el extranjero devolvía el optimismo.

 

The Background of Pollock by Erro, 1967, France, Paris, Musee National d’Art de Moderne

 

Eduardo Arroyo, Erró, Peter Klassen, Christo, Joan Rabascall, Antonio Berni, Soto o Jaume Xifra, entre muchos otros, remodelaban la imagen del viejo París para dar forma a un espacio crítico apasionante.

 

Joan Rabascall ‘Mass Media’, 1967

 

Rabascall, que en sus collages recurría a noticias e imágenes publicitarias, participaba de la  mise en question de la sociedad de consumo contemporánea,

 

antonio berni juanito laguna va a la ciudad 1963

como hacia Antonio Berni al emplear con humor objetos desechados y basura para documentar lo injusto de la vida cotidiana.

 

Eduardo-Arroyo-Los cuatro dictadores

En mucha de la producción de esa nueva generación hay un claro sentido del humor, parodia y en ocasiones ironía, como puede verse en la obra abiertamente política de Eduardo Arroyo

 

hervé Telemaque. Petit célibataire un peu nègre et assez joyeuse 1964

 

Bueno y así acabamos la segunda entrada sobre París a pesar de todo,la exposición del Reina Sofía

 

Larry Rivers | French Money (Nero) (1962)

París pese a todo. Artistas extranjeros 1944-1968 en el Museo Reina Sofía

París pese a todo. Artistas extranjeros 1944-1968 en el Museo Reina Sofía

 

(Primera Parte: “Un Americano en París”)

París pese a todo. Artistas extranjeros 1944-1968 es una exposición organizada por el Museo Reina Sofía con la colaboración de la Comunidad de Madrid que nos muestra, muy resumida y sin embargo muy minuciosamente,  la complejísima escena artística desarrollada por artistas extranjeros en la capital francesa en las dos décadas que van desde el final de la Segunda Guerra Mundial al Mayo del 68.  La exposición intenta mostrar la destacada producción cultural que se mantuvo en París en esas fechas  y que ha sido a menudo olvidada por gran parte de la historiografía del arte, dominada por  el discurso oficial, creado por los críticos americanos como Clement Greenberg.

Fire! Fire! 1963-4 Enrico Baj 1924-2003 Obra con la que se abre la exposición

Es esta una exposición enormemente interesante por varias razones. La primera porque la posición oficial más repetida en todos los libros de texto, es que a partir de 1945 París dejó de ser capital artística mundial para ceder el testigo a Nueva York. Es muy pertinente, en ese sentido, el libro de Serge Guilbaut  De cómo Nueva York robó la idea del arte modernoPorque eso es lo que pasó. Se “robó” la idea.

Pero lo que viene a mostrar esta exposición es que la idea no siempre coincide con la realidad. Y es que la realidad fue bastante más compleja.

COMMENT NEW YORK VOLA L IDEE D ART MODERNE Rayon Art- Serge Guibault-

París, a pesar de todo ese latrocinio historiográfico tan organizado, siguió siendo para muchos artistas el lugar soñado al que emigrar para consagrarse como tales, la meca de la bohemia, la isla de Ávalon donde florecía la cultura. Es verdad que la exposición está dedicada íntegramente a artistas extranjeros pero la siguiente foto, casi como una muestra al azar, de  los inquilinos del Hôtel de la rue de Lille os dará idea de lo bullicioso de París por esas fechas :  Marguerite Duras, Juliette Greco, François Sagan, Ernst Hemingway, Henry Miller, Miles Davis, Raymond Queneau, Jacques Prevert, Boris Vian, Simone de Beauvoir, Louis Aragon, Albert Camus, Jean Paul Sartre, Jean Genet, Jean Cocteau…Nada pues que envidiar a Nueva York en cuanto a eclosión cultural…

En París, por mucho que le pesase a Greenberg, seguían convergiendo entonces centenares de artistas llegados de todas las partes del mundo, incluido por supuesto de los propios Estados Unidos: algunos por no encajar su obra en el mainstrean del expresionismo abstracto, otros por sus ideas políticas, acosados por la pesadilla delatora del mccarthismo y otros tantos huyendo de un racismo o una homofobia todavía muy beligerantes.

Pero igualmente llegaban numerosos artistas de Europa del Este o de España o Portugal, por motivos políticos y, del resto del mundo, por razones más o menos similares. París era entonces un lugar de libertad. Del Siempre nos quedará Paris de Casablanca al París era una fiesta de Ernest Hemingway.

Foto de Ed Van Der Elsken París 1949

Precisamente  en 2007 Guilbaut ya trabajó con Manuel Borja-Villel, director del Museo Reina Sofía, cuando era dicrector del MACBA en una exposición de temática cercana a esta, Bajo la bomba. El jazz de la guerra de imágenes transatlántica, 1946-1956. Algo sin embargo les debió quedar por contar en aquella exposición cuando de nuevo Serge Guilbaut  es el comisario de esta muestra que imaginamos también debe ser un proyecto especial  para Borja-Villel, once años después.

Manuel Borja Villel y Serge Guibault en la presentación de la exposición

La exposición es enorme y sobre todo muy densa y con muchísimos artistas, muchos de ellos, poco conocidos. Podríamos dividirla, como de hecho hacen en la misma exposición,  en torno a dos visiones distintas de París que quedan representadas por dos películas que, además, se proyectan en ella: el conocido musical  de Vicente Minnelli Un americano en París  (1951) y el film de Jean-Luc Godard, Dos o tres cosas que yo sé de ella, (1967), dedicado al impacto de la nueva economía de consumo y de la publicidad en el Nuevo París de fines de los sesenta.

Por todas esas razones, voy a dedicarle dos entradas distintas, para intentar hacer la exposición, en primer lugar para mí mismo, un poco más digerible y nutritiva.

Gene Kelly artista en el principio de Un americano en París (1951) de Vicente Minnelli

 

La rentrée con el adios de Kandinsky y la coronación de Pablo Picasso

Pues bien. En 1944 se celebraron dos exposiciones fundamentales que marcaron la rentrée artística tras la Liberación de la ciudad en agosto de ese año: la última exposición individual en la Galerie L’Esquise de Wassily Kandinsky , fallecido dos semanas antes de su clausura . Y por otro lado, el Salón de Otoño de aquel año que  mostró, junto a un elenco de artistas modernos bastante clásicos,  toda una sala, muy concurrida y visitada, a la obra de Pablo Picasso creada durante la Ocupación. Se trataba un poco demostrar la resurgencia del arte abstracto.

-ROGI ANDRÉ, Kandinsky sur son lit de mort,1944

A Kandinsky se le dedicaron sucesivas exposiciones en el 46, el 47 y el 49. Coincidió además con la traducción al francés algunas de sus obras fundamentales como De lo espiritual en el arte (1949). Además Nina Kandinsky estableció en 1946  el Prix Kandinsky para reconocer la obra de los jóvenes pintores abstractos.

Kandinsky-Autour de la ligne. 1943

Eran  estas exposiciones,  gestos bastante progresistas,  sobre todo la coronación oficiosa de un Picasso resucitado tras haberse publicado en los periódicos su afiliación al Partido Comunista Francés.

Robert Doisneau, Salón de Otoño, París, 1944

Era el inicio de una nueva era. Precisamente la obra de Picasso reflejaba mejor que ninguna el tránsito del letargo en el que el artista malagueño, como tantos franceses, había estado esperando el final de la devastadora contienda, replegándose al amparo de la familia, y el posterior paso, una vez finalizada aquella,  a una auténtica oleada de optimismo.

El niño de las palomas, de mayo de 1943, una obra extraordinaria de la exposición,  refleja muy bien ese escapismo hacia el entorno familiar centrado en la pintura de su hijo Claude.

Pablo Picasso, L’Enfant aux colombes, 1943.

También  L’Aubade (La Alborada), de mayo de 1942, era un claro símbolo de la situación vivida durante la ocupación: en una habitación cerrada y un tanto claustrofóbica, una odalisca retraída y taciturna, hablaba bien alto de violencia, de alienación, de espera y silencios significativos en un interior cerrado y en penumbra.

Picasso, L’Aubade, 1942

Pero ya en 1946, acabada la guerra, Picasso pintaría completamente en otro tono La Joie de vivre (La alegría de vivir), cuyo título ya lo dice todo,  manifestando precisamente que todo había cambiado con la libertad recién conquistada. Picasso pasaría de Dora Maar a la joven Françoise Gilot y se zambulliría en su paraiso de Antibes. La antigua odalisca de la Alborada, reservada y melancólica, se nos muestra de pronto solar y activa, bailando eróticamente al compás de faunos y centauros frente al mar Mediterráneo anunciando a los hombres que la vida por fin volvía a ser natural.

Joie De Vivire, 1946 by Pablo Picasso

 

La Nouvelle École de Paris

Unos años antes, todavía en 1941, once meses después del inicio de la ocupación alemana, se había realizado la exposición Vingt jeunes peintres de tradition française que, bajo la Ocupación, se oponía a la preeminencia del arte que aún no se hubiera liberado de la naturaleza y de la figura para pasar a una expresión no figurativa. Era la primera manifestación de la pintura de vanguardia francesa que se oponía abiertamente a la ideología nazi del  “arte degenerado”. Durante la inauguración llegaron dos oficiales alemanes que echaron un vistazo, se miraron, giraron sobre sus talones y se fueron.  Era el momento en que los alemanes todavía querían ser amables. Dado el ambiente durante la Ocupación, el mismo título de pintores franceses era un tanto desafiante   Entre estos jóvenes artistas se encontraban Jean-René Bazaine (el iniciador), Bissière y Manessier.

Constituyeron el núcleo de lo que vino a llamarse ‘La Nouvelle École de Paris’El término “escuela” es, sin embargo, inapropiado, ya que no se impartió ninguna forma de enseñanza, y el movimiento estaba compuesto por varias corrientes con una variedad de estilos derivados de los legados del fauvismo, del cubismo y del surrealismo.

Couple dans les bois. Jean-René Bazaine

Perdida en aquel momento la centralidad política y económica, el objetivo fundamental era  preservar a toda costa la imagen cultural de París. Se apostó por un estilo ya en vigor que consistía en combinar la esencia de artistas famosos del pasado. Tal era el caso de Alfred Manessier, Roger Bissière, Jean Bazaine o Gustave Singier. 

Soirée d’octobre. 1946.  Alfred Manessier

Estos artistas practicaron una forma de arte cercana a la Abstracción pura que en los años anteriores el régimen nazi había desterrado de los museos alemanes bajo la admonición de arte degenerado.   La mayoría de los que acabamos de mencionar estaban detrás de la creación del  Salon de Mayo, un evento fundado en 1943 por el crítico de arte Gaston Diehl en el que exponían codo a codo con artistas de tendencia figurativa e incluso surrealista, sin más coincidencia que el gusto por la modernidad y el rechazo de cualquier academicismo.

Roger Bissiere-Venus blanche-1946

Convivía pues esta tendencia, casi de forma antagónica, con el realismo. Un realismo fecundo también dividido a su vez entre distintas tendencias:  la existencialista del maravilloso y controvertido  Bernard Buffet, (1928-1999), un artista paradójico, que en 1949 se unió al Grupo Homme-Témoin, que reafirmaba el Realismo en oposición a la abstracción;

Bernard Buffet – Trois nus 1949

el realismo social vinculado al Partido Comunista de André Fougeron, como en esta Composition Bretagne.  Fougeron fue el líder del “nuevo realismo francés” que se encuentra en la continuidad de la pintura de historia social (Poussin, Le Nain, Courbet). Las batallas de la Resistencia lo convencieron de que se podían forjar fuertes lazos entre los artistas y la gente. Esta pintura  es una alegoría de Bretaña, que elogia tanto el trabajo en el mar como la maternidad;

André Fougeron Brittany Composition

o la realidad quasi abstracta propuesta por el gran pope del arte de esa época,  Pablo Picasso con La Cuisine (La cocina) de 1948, una de las joyas de la exposición, pintada tras la visita a los campos de concentración.  Picasso pintó varias versiones de La Cuisine en noviembre de 1948, en el treinta aniversario de la muerte de Apollinaire y solo siete días después de que la viuda de Apollinaire le pidiera a que volviera a replantearse un proyecto de monumento a su memoria. La linealidad de la cocina evoca los dibujos de Picasso para el monumento a ApollinairePicasso usó su cocina, una habitación grande, blanca y vacía como objeto para hacer una pintura, como el mismo explicó, “de la nada”. Al mirar las líneas sobre un fondo gris plano, podemos imaginar una variedad de utensilios y mueble. Azulejos españoles, jaulas de pájaros, platos y placas de cocción de la estufa se han identificado en la pintura

Picasso La Cuisine 1948

 

El gran debate del momento, abstracción/ figuración

Ese era el gran debate del momento, abstracción/ figuración. La abstracción geométrica se consideraba sin embargo pasada de moda y la abstracción lírica demasiado individualista y elitista. Voy a usar las propias cartelas de la exposición para continuar el relato:

Apartados de esa disputa, algunos artistas extranjeros proyectaban nuevas formas más ligadas a expresiones modernas del pasado, definidas para los nuevos tiempos. Baya (Fatima Hadad) y Jan Krízek propusieron ejemplos del Art Brut, respaldados por los surrealistas, que buscaban experiencias puras y renovadas para una nueva época.

Statouettes de Jan Krízek

La abstracción geométrica también experimentó un resurgimiento, en especial con Carmen Herrera y Wilfredo Arcay, que continuaban la línea de ese movimiento pero con exigencias menos restrictivas, aportando formas más fluidas y dinámicas

wilfredo Arcay ALROA-c1950

Sin embargo quiénes desmantelaron el sistema nervioso de la escuela de París fueron el alemán Wols y el neerlandés Bram van Velde, en ambos casos negando valores en los que París creía desde hacía siglos y que había logrado imponer como el modelo moderno occidental.

Bran Van Velde Zonder Titel, Parijs-Montrouge, 1951

Bram van Velde ponía esas certezas en tela de juicio al presentar figuras desmoronadas y dislocadas. La percepción generalizada de su obra en los años 40 y 50 era de caos, de componentes inestables sin ninguna cualidad redimible, sin un mínimo atractivo abstracto.

Wols Composition

Wols es el pintor del trazo. Se esforzaba en codificar su rastro, en lanzar las claves a los cuatro vientos. Dinamitaba la cuadrícula, rompía la red de la modernidad. Los arañazos eran el instrumento que empleaba para librarse de la cultura y llegar a la naturaleza a cualquier coste. Wols generaba verdaderas explosiones en el lienzo.

galerie-huit-american-artists-paris_

 

La Galerie Huit y el club de Jazz Tabou de Boris Vian

Por otro lado, muchos artistas estadounidenses venían o se quedaban a estudiar arte y literatura en aquel bullicioso París , muchos de ellos favorecidos por la G.I. Bill (Ley de Ayuda a la Educación de los Veteranos de la Segunda Guerra Mundial). Tal vez ninguno de esos artistas se imaginaba una realidad siquiera algo parecida al ambiente que se reflejaba en Un americano en París,  pero seguro que esos artistas incipientes fantaseaban con visitar el estudio de Picasso o de Matisse. Muchos de los artistas estadounidenses que vinieron a París eran negros u homosexuales, o ambas cosas a la vez. Hacia 1950 se fundó  la Galerie Huit, un espacio en el que artistas amigos de carácter multirracial y multiétnico podían reunirse y mostrar sus obras. Fue en este espacio donde una comunidad negra informal se unió a los estadounidenses blancos y a los franceses de los cafés  de St.-Germain-des-Pres. Había músicos negros como Gordon Heath, que fundó su propio club en la rue l’Abbaye, y grandes escritores negros como James Baldwin y Richard Wright.

James Baldwin in Paris 1949

Gracias a la libertad que permitía ese espacio artístico, se presentaron en público opciones plásticas bien distintas: desde las pinturas de influencia surrealista de Oscar Chelimmsky hasta el denso empaste abstracto de Al Held y Raymond Handler, el cubismo expresionista de Jules Olitski, el realismo moderno y brut de Haywood Bill Rivers, o el brutal humor de Hugh Weiss.

Haywood Bill Rivers The Tailor shop. 1948

Se reunían durante el día en los cafés literarios llenos de humo, Le Café Flore, Les Deux Magots, y luego alrededor de la medianoche se dirigian a los clubes de jazz. Al frente de la “movida” estaba el ingeniero, escritor y poeta, Boris Vian. Su apodo se convirtió en The White Negro por su obsesión con la música y la cultura negra. No es de extrañar que fuera él, en abril de 1947, quien abriera uno de los clubes más infames de la zona: el Club Tabou , en la rue Dauphine. Entre los clientes habituales estaban Yves Montand, Simone Signoret , Madeleine Renaud, Jean Louis Barrault , Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Miles Davis , Gaston Gallimard , René Julliard , Alexandre Astruc , Roger Vaillant y Maurice Merleau – Ponty  entre otros. El Taboo se convirtió rápidamente en una leyenda

Boris Vian, Miles Davis, Paris, 1949

Por París pasaron Dizzy Gillespie, Coleman Hawkins y Kenny Clarke, Sidney Bechet, Charlie Parker, Thelonius Monk y Mary Lou WilliamMiles Davis se robó el corazón del público francés. Su romance con Juliette Greco les convirtió en la pareja icónica de París de la década de 1950.

Juliette Gréco & Miles Davis en Le Tabou, Paris, 1949
-shinkichi tajiri lament for lady

Uno de los autores de la galería, el originalísimo escultor Shinkichi Tajiri recurría a trastos viejos para crear piezas nostálgicas y descubrir así una nueva forma de hablar sobre la experiencia vital, como en Lament For Lady (For Billie Holiday), realizada en 1953, a partir de una trompeta de jazz antigua.

shinkichi-tajiri

Shinkichi Tajiri fue un escultor estadounidense de ascendencia japonesa y neerlandesa (un nisei o segunda generación de emigrantes procedentes de Japón)  Particularmente causaron sensación sus esculturas de chatarra de un día en las que trabajó desde 1950 hasta 1952. Creaba obras a partir de escombros y chatarras recogidos a la orilla del Sena para dejarlos in situ. Esos objetos perdidos y flotantes, reorganizados a modo de símbolos nostálgicos del tiempo pasado, se devolvían gratuitamente al flâneur parisino. De todas aquellas obras solo quedan  las fotografías de Sabine Weiss  : Escultura de un día ,  a orillas del Sena, París. 1951.

Simone Weiss Escultura de un día

La imagen estereotipada de París proyectada por la cultura popular

Un americano en París, dirigida por Vicente Minnelli en 1951, da paso a una sala con piezas del abigarrado pintor exiliado español José García Tella, quien denunció en sus composiciones esa imagen estereotipada de París proyectada por el cine norteamericano.

Gene Kelly in An American in Paris directed by Vincente Minnelli, 1951

Obviamente la realidad cotidiana no coincidía con esa visión idílica de Minelli. Aún así la exposición del Reina detalla la manera cómo la imagen de París como ciudad artísticamente abierta se reinstauraría en cualquier caso gracias a la cultura popular, creada por autores no parisinos como Elliot Paul o Irving Shaw e incluso la revista Life.

paris-life-magazine-1946
Ed Clark representando a los jóvenes artistas pinta el  Sacré-Coeur desde la antigua Rue Norvins en Montmartre – Paris 1946 LIFE magazine

 

La abstracción en los primeros cincuenta

Las visiones pesimistas de la posguerra empezaron a verse confrontadas por una nueva energía juvenil desenfrenada llevada a París en primer lugar por un grupo de pintores canadienses de Montreal que, confiando en la libertad aportada por la escritura automática surrealista, producían expresiones abstractas pero directas de sus sentimientos. El grupo “Automatista”, organizado en torno a Jean-Paul Riopelle y Fernand Leduc, representaba bien ese sentimiento de una nueva generación cansada de la abstracción académica y sobre todo pesimista de la posguerra.

Fernand Leduc Painting in Blue

En esa época, el canadiense salvaje, Jean-Paul Riopelle y el californiano Sam Francis, en un debate amistoso, dividieron el mundo en dos por medios abstractos.

Jean-Paul Riopelle miraba la tierra desde el cielo presentando una serie deslumbrante de marcas empastadas y coloridas. En 1947, Riopelle se había mudado a París de Quebecq , donde, después de una breve asociación con los surrealistas (fue el único canadiense que exhibió con ellos), capitalizó su imagen como “canadiense salvaje”.

Jean-Paul Riopelle, Composition, 1954

Riopelle poco después conocería a la pintora norteamericana Joan Mitchel y estarían juntos a lo largo de la década de 1960, con casas y estudios separados cerca de Giverny , donde había vivido Monet .

Joan MItchel and Jean-Paul Riopelle

El californiano Sam Francis, por su parte, que pasó la década de los cincuenta en París, miraba más desde el suelo hacia arriba y mezclaba la fuerza de sus raíces americanas con la luz cautivadora y la tradición francesa del color. Ambos se dieron pronto a conocer.

Middle Blue. Sam Francis • 1957

Además encontramos en esta sala una escultura, una de las primeras obras de Eduardo ChillidaEl espíritu de los pájaros I, de 1952

Eduardo Chillida, «El espiritu de los pajaros»

y otra escultura de Claire Falkenstein, una interesante escultora norteamericana, cuyas esculturas gozaron enseguida de importante éxito y llevaron al famoso crítico de arte Michel Tapié a describirla como la Jackson Pollock de la escultura

Por razones económicas, Falkenstein utilizó de manera inventiva materiales no tradicionales de bajo costo para sus obras de arte, incluidos troncos de madera, alambres de estufa y barras de plomo. Utilizó el alambre de estufa, en particular, realizando formas innovadoras, y continuó haciéndolo incluso después de que pudo comprar otros materiales. Las formas grandes y aireadas construidas con este material se convirtieron en parte de su famoso estilo.

Claire-Falkenstein-with-one-of-her-sculptures-ca.-1946-

En esta sala también podemos ver una abstracción geométrica de Pablo Palazuelo titulada Alborada, creada en 1952, en las que el madrileño proyecta espacios utópicos con  gran equilibrio de forma y color.

En 1949 Palazuelo mostró dos de sus obras  en París en quinto Salon de Mai que se celebraba en el Musée National d’Art moderne. En octubre de ese mismo año participó, por vez primera, en una exposición en la Galerie Maeght en el contexto de la muestra colectiva: Les Mains éblouies (1949 y 1950). Será el inicio de una larga relación que incluirá exposiciones individuales del artista en la sala parisina , coincidiendo con la estancia de Palazuelo en la ciudad, los años 1955, 1958 y 1963.

El tamaño de las obras, por entonces,  estaba adquiriendo importancia, algo que Pablo Palazuelo comprendió bien. Su obra, en oposición a la de Riopelle y Francis, extendía la tradición de la abstracción geométrica a una construcción grande y equilibrada que describía un espacio utópico.

El premio Kandinsky se otorgaba, cada año, a un joven pintor cuya obra hubiese indagado en una búsqueda personal de la abstracción. El jurado del Premio concede en 1953 a Pablo Palazuelo el premio correspondiente al año 1952. En 1960 lo ganaría Chillida, en su penúltima edición.

Palazuelo Alborada 1952

 

El grupo CoBrA

En noviembre de 1948 se creó en la capital francesa francesa un grupo por completo opuesto a los ideales estéticos de la escuela de París llamado CoBrA.  El grupo CoBrA fue un colectivo de aproximadamente treinta  artistas que, aunque tuvo corta duración, resultó muy influyente. Su nombre era un acrónimo de las iniciales de las tres ciudades del norte de Europa de  sus fundadores (Copenhague, Bruselas y Ámsterdam),  y sus  miembros se hicieron conocidos por un estilo de pintura vigorosamente espontáneo y rebelde que se inspiró en gran medida en el Art brut, el arte de los niños  y los enfermos mentales. Los iniciadores fueron Asger Jorn y Constant, pero también estaban  Karel Appel , Carl-Henning Pedersen y Corneille . Poco a poco se unieron al grupo otros artistas como Pierre Alechinsky , o Karl Otto Götz

Den forhadte by (The Detested Town). Asger Jorn

Vinculado con el grupo Surréalisme Révolutionnaire, CoBrA  buscaba la conexión con la gente real. Era un arte  que ensalzaba la expresividad infantil y las formas primitivas en general, para así redescubrir la autenticidad aunque produjese imágenes aterradoras y/o a menudo cargadas de humor.

APPEL, Karel_Caballos salvajes, 1954_454 (1976.61)

El movimiento fue pronto defendido por Michel Ragon, crítico de arte libertario de París, que señalaba ese tipo de expresión y crítica como un proyecto esencial para conectar con la base alienada y controlada de la sociedad capitalista.

Sus imágenes atrevidas, altamente coloridas, a veces irreverentes, de formas abstractas y semi-abstractas eran imaginativas y, a menudo, expresión de las ideas socialistas y teóricas de los artistas. También escribían poemas y ensayos sobre esas ideas, que publicaban en las revistas que publicaban, Cobra y Helhesten .

-Revue_COBRA

En 1949, el escultor americanojaponés Tajiri, del que ya hemos hablado, se uniría al grupo CoBrA . Expuso en la primera exposición del grupo experimental en el Stedelijk Museum Amsterdam . También está presente en la quinta edición dela revista Cobra, editada en Alemania por Karl Otto Götz en 1950.

Aunque el movimiento Cobra fue de corta duración (1948-1951), y sus artistas trabajaran de forma independiente a partir de entonces, a menudo siguieron fomentando la estética y los ideales del movimiento. El trabajo que produjeron después de 1948 se convirtió en una fuerza importante en el desarrollo del arte moderno estadounidense y europeo desde mediados de siglo hasta el presente.

CoBrA members, among them Constant, Eugène Brands, Tony Appel, Anton Rooskens

En plena reorganización del mundo del arte, ciertas voces empezaron a cobrar fuerza y algunas resultaron bastante molestas. La vertiente crítica del surrealismo seguía activa, pero con distintas modulaciones. En 1948, cuando la división política entre derecha e izquierda llegaba en Francia su apogeo, la acción comenzó aparecer cada vez más en los discursos

A mediados de los años 50, aunaron fuerzas con el movimiento situacionista en su lucha contra la sociedad de consumo.

Y hasta aquí esta primera mitad. Continuará. En la siguiente entrada.

Agnès Varda o la joie de vivre

Agnès Varda o la pura dicha de la vida

9TH Governors Awards –  Los Angeles, California, 11/11/2017 – Director Agnes Varda. REUTERS/Mario Anzuoni

 

 

Empiezo por decir que adoro a Agnès Varda, esa menuda anicianita con el pelo paje a lo Piero della Francesca o Bellini y bicolor- adoro el color, no quiero ser como ese perro blanco, dice en su última película- que a finales del mes que viene cumplirá 90 años en una forma mental y creativa envidiables.

Autoportrait devant quelques hommes de G. Bellini, Venise, 1962 /Agnès Varda

Y he de reconocer que es un amor reciente. No puedo decir que conociese, o tal vez sí, así de flaca es mi memoria, algunas de las películas que hizo junto a sus compañeros de la Nouvelle Vague, aunque también he de admitir que, una vez hechas las presentaciones, me he visto de su obra todo lo que he podido encontrar. Y nada me ha defraudado.

 

Glaneurs et la glaneuse

Conocí, como muchos supongo, la obra de esta creadora en su faceta de documentalista con su conocida obra Los espigadores y la espigadora (Les Glaneurs et la glaneuse) del año 2000 que yo ví algo más tarde, pero no mucho, y que sí no habéis visto, por favor, dejad de leed esto y pinchad en este link http://www.veoh.com/watch/v95795145sbRh97Ax porque nada de lo que yo os pueda contar sobre ella, llega ni de lejos a lo que ella cuenta sobre sí misma. Sólo para que os hagáis una idea, recientemente, en 2014, en una encuesta de la conocida revista Sight and Sound ha sido considerado entre los diez mejores documentales de la historia y ya es decir. Tan exitoso fue que la propia Varda realizó en 2002 una segunda parte que se llamó Les Glaneurs et la glaneuse… deux ans après

 

Hoy os quiero hablar de Agnès Varda porque esta semana he visto su premiadísimo último documental Visages Villages de 2017, realizado con el joven artista y fotógrafo francés JR a quien algunos llaman el Cartier-Bresson del siglo XXI.

 

 

Con esta obra, ambos ganaron en el último Festival de Cannes el premio L’Œil d’or y les ha supuesto su primera nominación a los Oscars, donde Agnès causó sensación (negativa fijaros ¿qué saben ellos?) vestida con una túnica de Gucci y obteniendo el record de ser la persona de más edad nominada en la historia a sus 89 años.

 

Además de obtener su sexta candidatura al premio Cesar que ha ganado tres veces, este mismo año le han concedido un Oscar honorífico  que el entregó Angelina Jolie a toda su carrera que se suma a su León de Oro en Venecia en 1985 y a una Palma de Oro honorífica del festival de Cannes en 2015. Pero ¿quién es esta perseverante cineasta os preguntaréis quienes tengáis la mala y la buena suerte de no conocerla todavía?

 

 

Agnès Varda, en realidad Arlette Varda antes de cambiarse el nombre, nació en 1928 en Belgica de padre griego y madre francesa, aunque en la guerra tuvo que huir de Belgica y se estableció con su familia en Sète, un pueblecito pesquero occitano, situado entre Montpellier y Béziers, donde pasó su adolescencia viviendo en un barco y que la marcaría para siempre.

 

La Pointe Courte

Todo lo que os pueda contar sobre ella, Agnès lo cuenta cien mil veces mejor en su documental de 2008 Les plages d’Agnès, quizás una de sus obras menos conocidas pero de las más interesantes para conocerla puesto que es una autobiografía filmada de sí misma caminando hacia atrás por las playas de su vida. O mejor dicho una auto cinegrafía como ella misma gusta de llamar a su obra.

 

 

Tras su adolescencia en el Midi francés y una fuga adolescente que le llevó a faenar en un barco pesquero en Córcega, Agnès estudió fotografía  en la École des beaux-arts y historia del arte en la École du Louvre, donde tuvo como profesor nada menos que a Gaston Bachelard.

Agnes-Varda-in-China-1957

En un París aún ocupado por los nazis, trabaja como fotógrafa para lo que le surja, retratos, ferrocarriles, etc. Su primer trabajo serio lo realizaría de la mano del actor Jean Villar en el TNP (Théâtre national populaire) que entonces dirigía y en el Festival de Aviñón que el mismo Villar fundó y dirigió de 1947 hasta 1971. Las fotografías que entonces tomó fueron objeto de una retrospectiva celebrada e el Teatro de Narbonne en 2007 y en su ciudad adoptiva de Séte en 2012 con el título « Je me souviens de Vilar en Avignon », Agnès Varda (1948-1955).

Gérard Philipe, Jean Vilar, Léon Gischia dans la Cour d’honneur du Palais des papes – 1952 © Agnès Varda

El salto al cine de su faceta de fotógrafa lo realizó de una manera natural, aun reconociendo que apenas había visto media docena de películas en su vida. Su primera película La Pointe Courte de 1955 marcará de una forma importante todo el comienzo de la Nouvelle Vague, pues se filmó años antes de los 400 golpes o Al final de la escapada de Jean-Luc Godard.

 

philippe-noiret-silvia-monfort-la-pointe-courte

 

Agnès hizo esta película como una suerte de homenaje a un amigo enfermo de cáncer terminal Pierre F. con gente del barrio pesquero que da título a la película. La protagonizaron Silvia Monfort y Philippe Noiret, en su primer papel, en los papeles de Ella y Él. La película se convertirá en un hito. Con su desconocimiento del cine, Agnès le dió un soplo de libertad al cine francés, como escribe la Belgian Review of Cinema   :

“Todo el cine nuevo germina en La Pointe Courte – película amateur, rodada en 35 mm, con medios improvisados y fuera del circuito económico tradicional. […] Crónica neorrealista de un pueblo de pescadores tan sólo cuenta el diálogo de una pareja que hace balance sobre su relación. Todas las características de la escuela de cine joven se encuentran en La Pointe Courte y Alain Resnais, que fue el montador, nunca ha ocultado la influencia que esta película tuvo en él. “

 

En 1959 conocerá en el festival de Tours al que sería el amor de su vida y el padre de sus dos hijos con quien continuó hasta su muerte en 1990, el director Jacques Demy, autor de una filmografía interesantísima a su vez entre la que cabe citar Los paraguas de Cherbourgo  (1964), Les Demoiselles de Rochefort (1967),  o Una habitación en la ciudad (1982).

 

Jacques Demy and Agnès Varda

A partir de ese momento todo es la historia de la Nouvelle vague. Godard, uno de sus íntimos amigos y cuya visita supone el broche final (y la sorpresa) de Villages/Visages, conoció al productor  Georges de Beauregard que le financió  À bout de souffle en 1960, productor por cierto bien conocido del cine español pues aquí había producido La muerte de un ciclista y Calle Mayor de Juan Antonio Bardem. El éxito de Al final de la escapada fue tal para una película de bajo presupuesto que Beauregard produjo también Lola de Jacques Demy, con Anouk Aimée  Cléo de 5 à 7, de Agnès Varda, y  L’Œil du Malin, de Claude Chabrol.

 

La pelicula de Varda, Cléo de 5 à 7, tiene lugar en tiempo real, el 21 de junio de 1961 y habla de una cantante joven y bastante frívola, que teme sufrir de cáncer y debe esperar dos horas los resultados de sus exámenes médicos. Está protagonizada por la cantante y actriz Corinne Marchand y en su metraje se incluye una película muda protagonizada por Jean-Luc Godard y su pareja de entonces, la hipnótica Anna Karina.

Anna-Karina-Jean-Luc-Godard en Cleo de 5 a 7

A pesar de todo nunca abandonó su faceta de fotógrafa de la que dan muestra las extraordinarias fotografías que tomó en sus viajes: a la recién constituida República Popular China,

Agnes Varda – A Chinese Family in Hankou, Hubei Province, China

a la postrevolucionaria Cuba, donde tomaría una serie de fotos que llamaría Socialismo y Cha cha cha e incluso una foto al mismisimo Fidel Castro (como un ángel con alas de piedra, dice ella misma)

 

 

o los innumerables retratos de sus amigos, desde Calder a Jane Birkin, Chris Marker, los Panteras Negras o Jim Morrison.

 

Alexander Calder by Agnés Varda , 1955

Chris Marker

Agnes Varda y Jim Morrison

Black-Panthers-copyright-agnès-varda-1968

Después del éxito de su marido Jacques Demy con Los paraguas de Cherburgo entre 1968 y 1970 , se trasladó a Los Ángeles , donde dirigió una película hippie con la Superstar de la Factory, Viva y los compositores del musical Hair, Gerome Ragni y James Rado. La película se llamó, Lions Love  (… and Lies) de 1970 que es una auténtica locura donde los protagonistas se disfrazan de San Agustín, San Juan de la Cruz y Theresa de Lisieux.

 

Viva-Rado-Ragni-Varda-in-Hommage-to-Magritte-Agnès-Vardas-Lions-Love-

 

http://rarasartes.com/wp-content/uploads/2018/03/Agnès-Varda-center-with-Viva-on-the-set-of-Lions-Love

 

También filmó el juicio al cofundador de las Panteras Negras, Huey P. Newton , con el que hizo un cortometraje Black Panthers .

 

Black Panthers’ de Agnès Varda

También realizaría entre 1979 y 1981 un documental que prestaba atención al arte urbano, desde los graffittti y pinturas murales de los Angeles que tituló Mur murs.

 

 

Pero su éxito mayor lo alcanzaría en 1985 con la película Sin techo ni ley protagonizada por una jovencísima Sandrine Bonnaire con la que ganó el Leon de Oro del Festival de Venecia. Esta película, altamente recomendable, consiste en una especie de adaptación, al cine, del género literario, la nouveau roman. Para respetar las doctrinas defendidas por el movimiento de su íntima amiga la escritora Nathalie Sarraute o Alain Robbe-Grillet,  Agnès Varda  eligió un tono de absoluta neutralidad donde la actuación está casi ausente en la película, se habla más que se actua; se recita el texto en lugar de vivirlo. Paradójicamente esta película tan poco actuada le supuso el premio Cesar y el de la crítica de Los Ángeles a su actriz, Sandrine Bonnaire.

 

Sandrine Bonnaire en Sans toit ni loi

Después de la muerte de su gran amor, Jacques Demy por SIDA en 1990 , Agnés le rindió homenaje con tres películas: Jacquot de Nantes , con guión del propio Demy y filmada en sus últimos días con el a su lado, y dos documentales Les demoiselles ont eu 25 ans, para celebrar el 25 aniversario de la película de Jacques Demy,   Les Demoiselles de Rochefort  y un documental que me encantaría ver que tituló L’Univers de Jacques Demy.

 

jacquot de nantes, agnes varda

 

Agnès Varda et jacques Demy sur le tournage de Jacquot de Nantes

 

Les Demoiselles ont eu 25 ans

 

L’universe de Jacques Demy

En 1995 hizo una película rarísima titulada Les Cent et Une Nuits de Simon Cinéma  sobre un señor Cinema que va a cumplir 100 años que vive sólo y tiene lapsos de memoria y pretende registras su historia. La película que fue un sonoro fracaso tiene un elenco de actores sin embargo que tira para atrás. A saber, Michel Piccoli de protagonista pero también Marcelo Mastroianni, Anouk Aimée, Fanny Ardant, Jean Puel Belmondo, Sandrine Bonnaire, Alain Delon, Catherine Deneuve, Robert DeNiro, Gerard Depardieu, Harrison Ford, Gina Lollobrigida, Jane Birkin, Jeanne Moreau, Hanna Schygulla, Virna Lisi, Daryl Hannah y hasta Clint Eastwood o Elizabeth Taylor, casi nada.

 

 

A partir del nuevo siglo Agnés Varda se concentra más en los documentales.

Les Glaneurs et la Glaneuse del año 2000, y su continuación, Deux Ans après 2002. Quelques veuves de Noirmoutier 2005 sobre las viudas de la isla de Noirmourtier y que complementaba una expsoición en la Fundación Cartier de París

 

Quelques veuves de Noirmoutier

La maravillosa y autobiográfica Las playas de Agnés de 2008, entre las que más recomiendo.

 

Las playas de Agnes (2008)

Y esta ultima Villages/ Visages que para recomendaros me ha hecho escribir todo este post.

 

Visages,Villages

 

Y para terminar, como abreboca, el trailer de

La Ricotta de Pier Paolo Pasolini

A cuenta de mi artículo sobre la exposición manierista Il Cinquecento a Firenze. Tra Michelangelo, Pontormo e Giambologna del Palazzo Strozzi de la que os hablo en mi anterior post que podéis leer pinchando aquí os cuelgo ahora el episodio La ricotta de Pier Paolo Pasolini protagonizado por Orson Welles para la pelicula Ro.Go.Pa.G,  una película de cuatro episodios rodados respectivamente por Pasolini, esta, La ricotta,  Illibatezza (“Chastity”) de Roberto Rossellini ,  Il nuovo mondo  (“The New World”) de Jean-Luc Godard y Il pollo ruspante de Ugo Gregoretti.

Una maravilla. La única pena es que es la versión original con subtítulos en francés

Tres de mis cuadros favoritos reunidos en el Palacio Strozzi de Florencia

Desde el 21 de septiembre de 2017 al 21 de enero de 2018, el Palazzo Strozzi acogerá  Il Cinquecento a Firenze. Tra Michelangelo, Pontormo e Giambologna una exposición extraordinaria dedicada al arte del siglo XVI en Florencia. Este será el último acto de una trilogía de exposiciones en Palazzo Strozzi comisariadas por Carlo Falciani y Antonio Natali , que comenzó con la exposición dedicada a Bronzino  en 2010 y Pontormo e Rosso Fiorentino  en 2014.

 

Catalogo de la Muestra de Pontormo e Rosso Fiorentino. Divergenti vie della Maniera del Palazzo Strozzi en 2014

La exposición actual celebra una época cultural e intelectual excepcional , en una confrontación entre “la maniera moderna” y la contrarreforma , entre lo sagrado y lo profano: una temporada única para la historia del arte, marcada por el Concilio de Trento y la figura de Francesco I de ‘Medici, uno de los más brillantes representantes del mecenazgo de la cortes europeas. La exposición incluye más de 70 pinturas y esculturas , con un total de 41 artistas , expresión de temperamento cultural de ese tiempo. Entre las muchas obras, tres de mis pinturas favoritas del Manierismo reunidas en una exposición por primera vez, motivo por el cual me he animado a escribir este post. Las tres obras son las de las que hablaré en último lugar, pero como no podía evitar contextualizarlo, os hago una descripción somera de la exposición que es igualmente magnífica.

 

Fachada del Palazzo Strozzi con las cartelas de la exposición

 

A lo largo de los pasillos del Palazzo Strozzi dialogan, de forma cronológica y temática al mismo tiempo, obras sagradas y profanas de los grandes maestro del siglo como Miguel Ángel, Pontormo y Rosso Fiorentino , pero también de pintores como Giorgio Vasari, Jacopo Zucchi, Giovanni Stradano, Girolamo Macchietti, Mirabello Cavalori y   Santi di Tito y escultores como Giambologna, Bartolomeo Ammannati  y Vincenzo Danti , sólo por nombrar algunos de los que estuvieron involucrados en las empresas del Studiolo y de las Tribune  y en la decoración de las iglesias florentinas. Artistas capaces de jugar con los más variados registros expresivos – desde la inspiración religiosa  a las pasiones ciudadanas por el comune- , que tuvieron  su propia formación a principios de siglo de la mano de los grandes maestros florentinos y que son ejemplos de un mundo cambiante que se enfrentó a una transformación compleja que en ciencia llevaría hasta Galileo Galilei, abriéndose a una nueva visión de la naturaleza y de la expresión artística europea que culminaría en el Barroco.

 

Michelangelo Buonarroti (Caprese o Chiusi della Verna 1475-Roma 1564) Dio fluviale 1526-1527 aprox. Modelo en arcilla, tierra, arena, fibras vegetales y animales, caseina, sobre alma de alambre de hierro cm 65 x 140 x 70 Firenze, Accademia delle Arti del Disegno (en deposito al Museo di Casa Buonarroti . Detrás , Andrea del Sarto (Andrea d’Agnolo; Firenze 1486-1530) Compianto su Cristo morto (Pietà di Luco)1523-1524, olio su tavola, cm 238,5 x 198,5. Firenze, Gallerie degli Uffizi,

 

El Studiolo de Francesco I en el Palazzo Vecchio de Florencia, comenzó en 1570 y es una de los creaciones más originales de la maniera florentina, fruto de la colaboración entre el intelectual Vincenzo Borghini y un grupo de treinta y un artistas capitaneados por Giorgio Vasari. Era parte del apartamento privado del duque y en origen se accedía a él desde su habitación. El programa iconográfico de Borghini celebra la relación entre el Arte y la Naturaleza, en línea con los intereses de Francesco I, apasionado de las ciencias, que practicaba en persona la alquimia y otras actividades experimentales.

 

Sala de la exposición con obras pertenecientes al Studiolo de Francesco I, con los cuatro lunetos pertenecientes a colecciones privadas hoy en día entre ellos La Fatica 1582-1585 di Santi di Tito o Cronos de Giovanni Maria Butteri  arriba a ambos lados del rincón. En el centro la escultura del Rapto de las Sabinas de  Giambologna (1579) , bronce, cm 109 x 45 x 40. de Napoles, Museo di Capodimonte,

 

La Tribuna era una sala octogonal ubicada entre el Corredor Levante y la Galería Uffizi. Pensada y ordenada por Francesco I de ‘Medici, confió su ejecución a Bernardo Buontalenti, se completó en 1583. Se ha tenido como uno de los  primeros museos públicos verdaderos pensada para dar la bienvenida a los visitantes y donde mostrar y admirar las colecciones de arte del príncipe y, al mismo tiempo, de rarezas naturales.

 

En el centro, Apolo y Jacinto (1546) de Benvenuto Cellini (191 x 70 x 55 cm Firenze, Museo Nazionale del Bargello) y detrás a la derecha Annunciazione 1534 de Francesco Salviati (Roma, Chiesa di San Francesco a Ripa). A la izda, uno de esos tres cuadros predilectos de los que hablaré más abajo

 

Sala de obras religiosas manieristas provenientes de las distintas iglesias de la ciudad de Florencia. En el centro el maravilloso Crucifijo de Giambologna de 1598 de la Basilica de la Santissima Anunziata . Detrás a la derecha La Resurrección  1574 de Santi di Tito de la Basilica di Santa Croce  y la primera por la izda La Crucifixión (1560-3)de Giorgio Vassari de la Iglesia de Santa María del Carmine. En medio Cristo y la adultera de Alessandro Allori  de la Basilica di Santo Spirito.

 

Sala IV dedicada a los Retratos. En la pared a la izda, Ritratto di Antonio de’ Ricci (1587-1590)   de Francesco Morandini conocido como Poppi , en el centro Ritratto di Sinibaldo Gaddi post 1564 de Maso da San Friano

.

 

Sección VI Alegorías y mitos. Las esculturas son Hercules y Anteo (1560) de Bartolomeo Ammannati de la Villa medicea di Castello, a la izda el marmol Fata Morgana, 1572, de Giambologna de una colección paricular, y del mismo autor, al fondo, el bronce de la Venus Anadiome de la Villa medicea della Petraia. A la dcha Amore e Psiche 1589, de Jacopo Zucchi de la Villa Borghese

 

Otra vista de la misma sala con Hercules y Anteo de AmmannatiFata Morgana de Giambologna y La Liberalità e la Ricchezza / Proserpina 1565 de Girolamo Macchietti

 

También en esa sala cuelga esta obra de Michele di Ridolfo del Ghirlandaio (Michele Tosini; Firenze 1503-1577)titulada La Notte 1555-1565, y basada sobre las escultura de las Tumbas mediceas de Miguel Angel en San Lorenzo. Oleo sobre tabla, cm 135 x196. Roma, Galleria Colonna,

 

Alessandro Allori (Firenze 1535-1607) Venere e Amore 1575-1580 circa, olio su tavola, cm 143 x 226,5. Montpellier, Musée Fabre, tambén en la misma sala de las Alegorías que las anteriores.

 

                                   Venus Anadiome de la Villa medicea della Petraia de Juan de Bolonia

 

Giambologna_Fata_Morgana. Colección particular. Mármol, cm 99 x 45 x 68 Cortesía de Patricia Wengraf

 

 

Sezione VII Avvio al Seicento. En el centro  Miracoli di san Fiacre 1596 de Alessandro Allori de la Basilica di Santo Spirito. a la izda Annunciazione 1600, de Andrea Boscoli  de la Chiesa del monastero di San Luca y a la derecha Madonna in trono col Bambino tra i santi Michele Arcangelo e Benedetto 1595 de Gregorio Pagani

 

 

En esta ultima sala también está el impresionante, 360 x 238 cm,. Visione di san Tommaso d’Aquino 1593 de la Iglesia de San Marcos de Florencia obra de Santi di Tito

 

Pero entre las muchas obras expuestas los visitantes pueden asistir a confrontaciones jamás vistas, como las que os he colgado hasta ahora, pero entre las que destaca por su propio peso un parangone absolutamente irrepetible entre tres de mis pinturas favoritas del Manierismo que es un maravilloso acontecimiento y, que como os conté al principio, es la razón última de este post .

 

De izda a dcha, la Deposición de Volterra de Rosso Fiorentino, en el centro La Deposición de Pontormo y La Piedad de Besançon de Agnolo Bronzino. La escultura es Apolo y Jacinto (1546) de Benvenuto Cellini

 

 

Me refiero a la  confrontación que se produce entre estas tres mayúsculas obras de arte: la Deposizione  de Santa Felicità de Pontormo, la Deposición de la Cruz del Museo de Volterra de Rosso Fiorentino y el Cristo depuesto  de Bronzino procedente de Besançon. Tres de las obras más hermosas, no me cansaré de repetirlo, de todo el manierismo que además comparten más o menos un mismo motivo y por las que yo personalmente, -la deposición de Pontormo ha estado a la cabecera de mi cama estos últimos años- tengo una profunda y confesa fascinación.

 

 

La más antigua de las tres es la Deposizione de Volterra de Rosso Fiorentino firmada y datada en 1521  y conservada en la Pinacoteca di Volterra. La firma se encuentra al pie de la escalera con un bonito  RUBEUS FLOR.

 

 

La tela muestra un momento hasta entonces representado raramente e inspirado en el Evangelio de San Mateo en el cual la tierra viene cubierta de una repentina oscuridad. Está de hecho ambientada en el crepúsculo, con un delicado traspaso de la luz de la tarde desde la línea del horizonte a la parte alta de la pintura. Tampoco descrito en los evangelios está el hecho del cuerpo de Cristo que parece de escapársele de las manos de los personajes que le socorren, que se afanan, en un equilibrio inestable, en evitar su caída.

 

 

La explosión emotiva de este episodio combinada, en la parte inferior, con una fuerte espiritualidad caracterizada por la rica gama de poses y expresiones de los asistentes, entre los cuales destaca la Virgen dolorosa, la Magdalena arrodillada y abrazada a las rodillas de María y el San Juan que se aparta doblado por el dolor. La disposición asimétrica de las escaleras genera una especie de movimiento violento, acentuado por la falta de certidumbre de los apoyos de los personajes que bajan el cuerpo . Se caracteriza además por la volumetría angulosa de las figuras, por los movimientos convulsos de los personajes y por los colores intensos prevalentemente rosáceos que casi se tornan fosforescentes con respecto al claroscuro azulado del fondo, motivos todos ellos que hicieron que históricamente el cuadro fuese juzgado duramente, como casi todo el manierismo, hasta que fue rescatado por los pintores de principios del siglo XX que lo apreciaban precisamente por las mismas razones por las que la crítica histórica le minusvaloraba.

No soy sólo yo, obviamente, quien ama profundamente este cuadro. Dos referencias. Primero un fragmento de Gabriele D’Annunzio en su novela Forse che si, forse che no y que, en su momento, dio tal fama al cuadro que incluso creó, entre los extranjeros, una disculpa para visitar la ciudad de Volterra. No he encontrado traducción, así que, humildemente, aporto la mía propia:

Daba algunos pasos; caminaba hacia la Deposición, tapándose los ojos con las palmas de las manos. Los volvía abrir delante del cuadro, y consideraba de nuevo la tragedia muda; después se sentaba aparte, sin apartar nunca la mirada. “Te parece como si lo volvieras a crear cada vez que lo miras, ¿verdad?” le decía a su hermano. “Nace de la música; renace de la música. Y quizás tú eres aquel jovencito moreno como la aceituna que se sostiene sobre la escalera con sus brazos desnudos y mira la cabeza de la Magdalena como a un grupo de reptiles decapitados. ¿Escuchas como grita la pecadora? ¿Escuchas como solloza el predilecto?”.  Verdaderamente el vestido rojo de la mujer arrodillada a los pies de la santa madre era como el grito de la pasión todavía mojada en turbia sangre. Los golpes rotos de la luz sobre el manto amarillento del Discípulo eran como los sollozos del alma percutiendo. Los hombres sobre las escaleras estaban como prisioneros en la violencia de un viento fatal. La fuerza se agitaba en sus músculos como una angustia. En ese cuerpo, que se había retirado de la cruz, pesaba el precio del mundo. En vano José de Arimatea había comprado el sudario, en vano Nicodemo había traído la mezcla de mirra y aloe. Ya el viento de la resurrección soplaba alrededor de la madera sublime. Pero toda la sombra estaba baja, toda la sombra del sepulcro estaba sobre una sola carne, estaba sobre la Madre oscurecida, sobre el vientre que había traído el fruto del dolor . La luz me ha desaparecido, decía el antiguo lamento. Entre María de Cleofás y Salomé, entre dos mujeres solteras y caducas, ella era ya como el aleteo de una noche eterna.

 

Fotograma de La ricotta episodio rodado por Pasolini en la pelicula Ro.Go.Pa.G

 

La segunda referencia es el episodio La ricotta rodado por Pier Paolo Pasolini y protagonizado por Orson Welles para la pelicula Ro.Go.Pa.G,  una película de cuatro episodios rodados respectivamente por Pasolini, esta, La ricotta,  Illibatezza (“Chastity”) de Roberto Rossellini ,   Il nuovo mondo (“The New World”) de Jean-Luc Godard y Il pollo ruspante de Ugo Gregoretti. Para no hacer eterno este post, el episodio de Pasolini, en el que también aparece, como veremos, la Deposizione de Pontormo lo colgaré en este post donde podréis verlo si queréis.

 

El segundo cuadro es Il trasporto di Cristo o también llamado, en raras ocasiones, la Deposizione , raras puesto que la cruz no parece en este cuadro por ningún sitio. Es obra de Jacopo Carucci o Carrucci, más conocido como Pontormo. Este es el cuadro que tenía en la cabecera de mi cama.

 

La obra fue pintada para la Capilla Capponi en la iglesia de Santa Felicita en 1528. De la decoración de la bóveda de la capilla ahora perdida, sobreviven cuatro tondos con los Evangelistas, trabajados conjuntamente por Pontormo y por su discípulo e hijo adoptivo Agnolo Bronzino. En el altar está situada la obra maestra de Pontormo El descendimiento. En la cupoletta diseñada por Brunnelleschi, Pontormo pintó un fresco de Dios Padre, hoy perdido, del que nos da cuenta Vasari. En el altar se encuentra esta  Deposizione y sobre la pared opuesta una Annunciazione. Para los pennacchi o pechinas,  pintó además, ayudado por Bronzino, los ya nombrados  cuatro tondos de los Evangelistas. Los trabajos, realizados en gran secreto  por el artista que se hizo construir una pantalla de protección de madera, fueron  completados en el 1528. Como informa Vasari, la obra se descubrió entonces  “con meraviglia di tutta Firenze

San Juan de Pontormo

San Mateo y el Angel de Bronzino

La Anunciación de la pared de enfrente

No gozó sin embargo de fortuna inmediata: Vasari no apreció particularmente la manera de expresión “sin sombras y con un colorido claro y demasiado unido, que apenas conoce las luces medias (le mezzetinte) ni las oscuras”. Ya en el siglo XX con el mito de Pontormo como un artista “maldito”, misántropo y atormentado gozó de un éxito nuevo.

La composición es muy compleja, con once personajes unidos en un “nudo inextricable de figuras”, como escribió Adolfo Venturi, formando una especie de pirámide. los gestos son a menudo enfáticos, los rostros dolientes, como forma de acentuar la tensión expresiva.

 

 

El cuerpo de Cristo es transportado por dos jóvenes en diagonal que sitúa el cuerpo de Cristo sobre el altar como panis angelicus. Son los únicos dos personajes que miran hacia el espectador y caminan de puntillas como  si el cuerpo no pesase, por lo que hay quien propone verlos como ángeles. También hay dos mujeres en contacto con el cuerpo: una por encima que sujeta de una manera delicada la cabeza, y otra que mira hacia atrás y sujeta la mano de Jesús, lo que junto a la mano de la Magdalena con el lino delle lacrime forman un hermoso juego de manos que recuerda mucho a su maestro Miguel Angel.

 

 

A la derecha del cuadro aparece, detrás de la Virgen, la figura de Nicodemo con gorro verde oliva y  túnica de color siena natural que se identifica con un autorretrato del mismo Pontormo,

 

No hay absolutamente ninguna decoración. Los personajes dispuestos en una línea serpentinata que arranca desde la parte superior derecha hasta los pies de Cristo, parecen que estén suspendidos, casi en un ritmo de danza, dentro de un espacio que ha perdido la medida racional de la perspectiva geométrica, pero que presenta las mismas distorsiones de una visión onírica. Los colores claros y ácidos, propios de la paleta de este artista, son quizás lo más característico del cuadro y su luminosidad proviene de la técnica: témpera al huevo. Os dejo un vídeo en italiano de la restauración ad hoc del cuadro para esta exposición.

http://www.corriere.it/video-articoli/2017/09/13/uovo-pontormo-segreti-deposizione/4a29c406-984a-11e7-b032-1edc91712826.shtml

 

También este cuadro fue versionado como Tableau vivant por Pasolini en la ya citada La Ricotta

 

 

El último cuadro es la Deposizione di Cristo, también conocido como La Pietá, o La  Déploration sur le Christ mort, es una pintura al óleo sobre tabla (268×173 cm) realizada en 1545 por el pintor italiano Agnolo Bronzino, hijo adoptivo de Pontormo.  Se conserva en el Museo de Bellas Artes de Besançon. El trabajo está firmado: “OPERA DEL BRONZINO FIORENTINO”.

 

Déploration_sur_le_Christ_mort_(Bronzino)

La pintura fue hecha originalmente para la Capilla de Leonor de Toledo, esposa del gran duque Cosme I en el Palazzo Vecchio en Florencia; pero el gran duque Cosimo  apreció tanto la belleza que quiso regalársela como obsequio político al cardenal Nicolas Granvelle, canciller del emperador Carlos V. Bronzino luego hizo una copia para la capilla con colores más apagados.

 

Capilla de Leonor de Toledo en el Palazzo Vecchio

A la muerte de Granvela (1551), el trabajo estuvo colocado en su capilla funeraria de su ciudad natal de Besançon. Originalmente, había dos paneles laterales: el izquierdo, que representaba a san Juan Bautista, está ahora en J. Paul Getty Museum; el de la derecha, con san Cosme, ya no existe.

La belleza de las figuras de Bronzino, la Virgen que sostiene a Cristo en la tradicional Piedad, el San Juan tan miguelangelesco sosteniendo el torso de Jesús, la Magdalena a sus pies, más las diferentes mujeres es dificil de igualar.

 

Entre las figuras destacan varios ángeles sosteniendo un caliz el de la izquierda o la túnica inconsútil el de la derecha.

 

En la parte superior un grupo de cinco ángeles portan los instrumentos de la pasión:  la columna, la cruz, la lanza…

 

The Deposition of Christ

 

Y nada más, amigos, solo recomendaos el articulo de Fernando Checa sobre esta exposición titulado Elogio del manierismo y publicado en el Babelia de El Pais del 14/10/2017 que podeis leer pinchando aquí.