Las Rosas de Heliogábalo de Lawrence Alma Tadema

Las Rosas de Heliogábalo de Lawrence Alma Tadema

 

El cuadro mide 1,32 × 2,14 metros y es considerado una de las principales obras de Sir Lawrence Alma Tadema (1836-1912). La pintura representa un episodio (probablemente inventado) en la vida del emperador romano Heliogábalo, (204-222), tomado de la Historia Augusta. Aunque el latín se refiere a “violetas y otras flores”, Alma-Tadema lo representa con pétalos de rosa. La referencia original es esta:

Oppressit in tricliniis versatilibus parasitos suos violis y floribus, sic ut animam aliqui, efflaverint, cum erepere ad summum non possent

En una sala de banquetes con un techo reversible, una vez enterró a sus cortesanos con violetas y otras flores, de modo que algunos se ahogaron hasta la muerte, sin poder arrastrarse hasta la cima.

El emperador romano Heliogábalo es fácilmente identificable por la túnica dorada y una tiara, contemplando el espectáculo junto a otros invitados coronados de guirnaldas. Una mujer que toca la flauta doble junto a un pilar de mármol, va vestida con una piel de leopardo típica de una ménade, y al fondo, frente a una vista de las colinas lejanas, es posible distinguir una estatua de bronce de Dionisio, basada en el Dionisio Ludovisi.

 

La pintura fue encargada por sir John Aird, primer Baronet por £ 4,000 en 1888. Como las rosas estaban fuera de temporada en el Reino Unido, Alma-Tadema se hizo traer pétalos de rosa desde el sur de Francia cada semana durante los cuatro meses que le llevó pintarlo. La pintura fue exhibida en la exposición de verano de la Royal Academy en 1888.

 

La reputación de Alma-Tadema, como en general de toda la pintura victoriana disminuyó notablemente en las décadas posteriores a su muerte hasta el punto de que en en 1960 la pintura no alcanzó la mínima puja de 100 libras en la subasta de Christie’s, es decir cuarenta veces menos de lo que se había pagado por ella en el momento de su encargo. Diez años después, en 1973, se vendió por 28,000 libras y en junio de 1993 por 1,500,000 suponiendo una de las más meteóricas revalorizaciones de la Historia del Arte.

La pintura, hoy en día, es una de las joyas indiscutibles de la colección del empresario mexicano de origen español, Juan Antonio Pérez Simón, uno de los socios principales de Carlos Slim y fue posible verla hace poco menos de dos años aquí en Madrid, en la exposición Alma Tadema y la pintura victoriana en la Colección Perez Simón del Museo Thyssen (Del 25 de junio al 12 de octubre de 2014)




 

WILLIAM FREDERICK YEAMES

 

 

WILLIAM FREDERICK YEAMES, 1878

¿Y cuando viste por última vez a tu padre?.

 

Esta pintura representa un acontecimiento ficticio de la Guerra civil inglesa (1642 – 1646) y es quizás el trabajo más popular en la Walker Art Gallery. Muestra una casa Realista bajo la ocupación de los llamados Parlamentarios de Cornwell. El niño pequeño está siendo interrogado por el paradero de su padre. Detrás de él, un soldado con cuidado y firmeza sostiene a la hermana llorosa del muchacho que será interrogada a continuación. A la izquierda, la madre de niños, con el miedo y la ansiedad por la respuesta posible del muchacho escritos en su cara.

En la época Victoriana, los niños a menudo eran vistos como los ideales de verdad y honestidad. El suspenso y la intriga de la obra viene del dilema en que el muchacho se encuentra por la pregunta que es propio titulo de la obra: decir la verdad y posiblemente poner en peligro a su padre, o mentir y tal vez salvarlo a él pero asumir las consecuencias para su madre y hermana. Yeames según él mismo contó, se inspiró para pintar esta escena en la naturaleza inocente y sincera de un sobrino que vivió con él. El muchacho también actuó como un modelo para la pintura. El trabajo recibió criticas muy favorables cuando se expuso por primera vez y su fama y popularidad siguieron creciendo hasta el punto de que ha sido reproducido a menudo en manuales de historia,  llegó ser el tema sobre el que se basó una canción popular de la década de los 90 del siglo XIX, e incluso inspiró un cuadro viviente en el Museo de Cera de Madame Tussaud en Londres. También se usó con frecuencia en numerosas caricaturas políticas de la época.