Buscando Raras Artes en el Getty Museum de Los Angeles (y III)

Buscando Raras Artes en el Getty Museum de Los Angeles (y III)

 

Con esta tercera y última entrada acabo la serie sobre mi “pesca”  de rarezas en el Getty Museum de Los Angeles que ya tuvo las dos entradas que podéis ver pinchando aquí y aquí. Seguimos pues:

 

Busto de Hombre Francis Harwood

31.-Busto de un Hombre  Francis Harwood,  Británico, 1758.  Pietra da paragone sobre un pedestal de mármol amarillo de Siena

El escultor Francis Harwood escogió una piedra negra, conocida como pietra da parangone, en realidad basanita volcánica, para reproducir el tono de piel efigiado. Harwood  escogió también un formato antiguo inusual para el busto,  rematándolo con un arco bajo los pectorales. Harwood conocía bien este tipo de bustos pues los había copiado durante su estancia en Florencia y que evocaban directamente los bustos romanos de hombres notables. Sólo por eso ya merecería estar aquí pero es que además es una de las primeras representaciones reales de un hombre de color en la escultura moderna europea. Aunque se desconoce la identidad, la precisión de los rasgos parece indicar que se trate de un retrato de alguien real, lo que también le diferencia de otros bustos de negros con ropas exóticas que estuvieron muy de moda como simples objetos decorativos desde el siglo XVII y a lo largo del XIX. Desde su residencia florentina, Harwood se convirtió en uno de los principales proveedores de escultura para los aristócratas ingleses que visitaban la ciudad durante el Grand Tour.

 

 

26.- Jarrón; Jean-Désiré Ringel d’Illzach (1847 – 1916);  Bronce y cobre; 273 × 103 cm, 493.06 kg

Este monumental jarrón de bronce de cerca de 3 metros de altura y casi 500 kilos de peso, se exhibió por primera vez en la Exposición Universal de París de 1889 para celebrar cien años de la Revolución Francesa.  Sus caras además están llenas de motivos como telas de araña, ramas de enebro, plumas de pavo real, encajes, cintas, además de los caracoles de la base. Estos temas de inspiración simbolista, además del tamaño colosal lo hacen una obra muy típica de esa época de triunfalismo que fue la Tercera República Francesa, justo del mismo año que la inauguración de la Torre Eiffel. Sin embargo su forma general y sus asas estriadas y retorcidas se basan directamente en un antiguo krater de volutas romano de Pompeya que el escultor dibujó durante una visita al museo arqueológico de Nápoles en 1877.

D’Illzach experimentó con diversas formas y materiales, desde la escultura hasta la joyería. Es mejor conocido por su trabajo en cerámica, vidrio, mármol y cera, en el que produjo objetos tanto en miniatura como en escala monumental. Era especialmente experto en retratos en cera policromada, incluidos medallones de retratos de reconocidas personalidades de la época, como Sarah Bernhardt y Emile Zola.

 

Double Portrait of the Artist’s Daughters; Adolf von Hildebrand (German, 1847 – 1921); Germany, Europe; 1889; Polychrome terracotta; 50 cm

27.-Doble Retrato de las Hijas del Artista ; Adolf von Hildebrand (1847 – 1921);  1889; Terracotta pintada; 50 cm

Adolf von Hildebrand viajó por primera vez a Italia en 1867 y allí conoció a filósofos y teóricos del arte alemanes cuyas teorías estéticas lo inspiraron enormemente. El Renacimiento florentino fue su gran inspiración y este tipo de bustos en terracotta policromada, aunque no dobles, eran típicos del Quattrocento tardío de Florencia. No fue hasta una exposición en Berlín en 1884 , 17 años más tarde, cuando  su trabajo llamó la atención de un público más amplio . Siete años después, Hildebrand recibió su primer gran encargo, para una fuente en Munich, cuya finalización le brindó reconocimiento general y numerosos encargos. Desde entonces hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial, dividió su tiempo entre Florencia y Munich.  El ensayo de Hildebrand de 1893, Das Problem der Form (El problema de la forma), afirmó que la verdad se revela en la forma, idea que tuvo un inmenso impacto en la estética formalista del Modernismo del siglo XX.

En esta deliciosa escultura capta un momento de afecto entre las dos hermanas: Silvia, la mayor protegiendo a la pequeña Berthel que le agradece con la mirada. Siguiendo el patrón de esos bustos típicos del Quattrocento corta los torsos en una línea horizontal que se apoya en un plinto donde Silvia, la mayor, descansa el brazo.

Adolescente I. George Minne

 

28.- Adolescente I. George Minne. Belga. Mármol. 1891

En su obra de fines del siglo XIX, George Minne captó una sensación de inquietud espiritual sorprendentemente contemporánea. Las proporciones atenuadas, la carne suavemente modelada y la postura inestable de sus figuras las vuelven extraordinariamente modernas. Escritores simbolistas como Maurice Maeterlinck reconocieron el poder de sus figuras frágiles y lastimeras y lo invitaron a ilustrar sus obras literarias. Admiraba a Rodin que  lo había despedido con palabras de aliento aconsejándole que permaneciese fiel a sus convicciones. Hippie avant la lettre trató de vivir “a lo Tolstoi” dirigiendo el trabajo de escultura y el de agricultor. También participó en el primer Salón de los Rosacruz organizado en París de Joséphine Peladan sobre el que en su día ya os hice una entrada que podéis ver pinchando aquí.

 

 

Formando una Y invertida con su cuerpo delgado y desnudo, un joven se encuentra en una postura austera que transmite las emociones conflictivas de la adolescencia. El cuerpo y los genitales expuestos sugieren desafío, pero sin embargo oculta su cabeza debajo de sus brazos cerrados, lo que indica al mismo tiempo vergüenza y angustia. Las emociones expresadas a través del modelado y la composición de la figura (desesperación, ansiedad y sexualidad adolescente) son características del arte simbolista.

 

Python Killing a Gnu; Antoine-Louis Barye (French, 1796 – 1875); France; 1834–1835; Plaster retouched with red wax; 27.9 × 39.1 cm

29.-Serpiente Pitón matando un Ñu; Antoine-Louis Barye (Francés, 1796 – 1875); 1834–1835; Escayola retocada con cera roja; 27.9 × 39.1 cm

Antoine-Louis Barye, que sirvió en los ejércitos de Napoleón de joven, se convirtió en un popular escultor de animales que, como  Théodore Géricault y Eugène Delacroix, estudiaba en el parque zoológico de París. Se dio a conocer al público en 1831 al exponer en el Salón el Tigre devorando un caimán , una obra atormentada y expresiva, que de inmediato lo clasifica como el primer escultor romántico , alter ego de Eugène Delacroix en la pintura.

Barye abriría una fundición propia desde la que difunde su producción, utilizando las técnicas más modernas de su época. Sus ideas republicanas no le impidieron asociarse con Ferdinand-Philippe d’Orleans , para quien ejecutó unas escultura de mesa, surtout de table,  que son obras maestras de las artes decorativas llegando a convertirse en uno de los escultores favoritos de Napoleón III, bajo cuyo reinado  producirá obras monumentales para la decoración de la nueva ala del Palacio del Louvre.

 

Antoine-Louis Barye – Surtout de table realizada para el duque de Orleans – La caza del toro salvaje

En esta pieza una pitón grande envuelve con la fuerza de su cuerpo sinuoso a un ñu, tirando al suelo al animal mucho más grande  y mordiéndolo en la garganta. Esta  lucha entre la vida y la muerte convirtió a Barye en uno de los escultores de animales más populares del siglo XIX. Realizado en yeso retocado con cera roja, la escultura es un modelo para uno de los nueve grupos de bronce de animales luchando encargados por Ferdinand-Philippe, duc d’Orléans  como parte de una decoración de mesa grande y elaborada para el Palacio de Las Tuillerias que nunca se completó y del que La caza del toro salvaje que os pongo más arriba es otra muestra.

 

 

Tapestry: Les Astronomes, from L’Histoire de l’empereur de la Chine Series. Beauvais Manufactory (French, founded 1664)
Woven under the direction of Philippe Béhagle (French, 1641 – 1705) After cartoons by Guy-Louis Vernansal (French, 1648 – 1729) and Jean-Baptiste Monnoyer (French, 1636 – 1699)  and Jean-Baptiste Belin de Fontenay (French, 1653 – 1715)

 

30.- Tapiz de Los Astrónomos, de la Serie de La Historia del Emperador de la China. Manufactura de Beauvais. Realizado bajo la dirección de Philippe Béhagle (1641 – 1705) a partir de  cartones de Guy-Louis Vernansal, Jean-Baptiste Monnoyer y Jean-Baptiste Belin de Fontenay

 

En el tapiz de la seire de L’Histoire de l’empereur de la Chine,  figuras tanto europeas como chinas se reúnen en una terraza de piedra alrededor de un globo terráqueo. En el centro del grupo, de rojo, el   emperador chino, con la  insignia imperial del dragón alado en la ropa, gesticula con una mano mientras con la otra se apoya sobre la esfera como en gesto de posesión.  El hombre barbado que toma medidas con un compás es el  padre  jesuita alemán Schall von Bell, que alcanzó un alto rango en la corte imperial de los Qing debido a sus conocimientos de astronomía, dirigiendo la Oficina Imperial de Astronomía y manteniendo una relación personal bastante cercana con el emperador.  El tapiz pertenece a la manufactura de Beauvais y fue realizado para Louis-Auguste de Borbón, hijo de Luis XIVMadame de Montespan, duque de Maine por la suma de 20.000 libras en 1736.

 

Four-Panel Screen (paravent)- After designs by Alexandre-François Desportes

 

31.- Biombo de cuatro paneles según diseños de Alexandre-François Desportes realizado por las Manufactura de la Savonnerie

En el siglo XVIII, los biombos plegables de este tamaño, conocidas como paravents , se usaban principalmente en salones o comedores para proteger a los ocupantes de las corrientes de aire. Este biombo tiene cuatro paneles hechos  de dos diseños repetidos. Dos paneles representan a conejos en la parte inferior, frente a un enrejado de melocotoneros, con monos  que recogen la fruta y se la ofrecen a las aves exóticas de la parte superior. Los otros dos paneles contienen tres aves acuáticas en la base y en la parte de arriba, un guacamayo azul y amarillo se agarra a un enrejado de rosas junto a una grulla coronada africana. Los bordes de estas escenas imitan la forma de una boiseries de madera dorada  que probablemente simulan los que habrían cubierto las paredes de las habitaciones donde se utilizaron. Se realizaron en la Manufacture de la Savonnerie, una fábrica de alfombras y tapices reales ubicada en París, aproximadamente en la ubicación actual del Palacio de Tokio .

 

Figure of an Elephant Unknow-Chinese1736–1795

32.-Figura de un Elefante. Porcelana china-1736–1795

Este elefante grande y aparatoso,medía más de 50 cm de alto.  es una pieza relativamente rara que abunda en esa moda de coleccionar cosas exóticas que cundió con fuerza en el siglo XVIII.  El modelador chino transformó a una bestia enorme y poderosa  en un animal fantasioso, más parecido a un dibujo animado, sentado demás en una improbable postura vertical y con flores pintadas en las orejas. Objetos caprichosos y novedosos de este tipo, importados de Asia en el siglo XVIII, atraían a los coleccionistas europeos, que probablemente nunca habrían visto un elefante real.

 

 

Modelo para la tumba de Madame Langhans

33.- Réplica de la Tumba de Madame Langhans; originalmente diseñada por Johannes August Nahl, el Joven, 1752 – 1825. Porcelana de Niderviller

Johann August Nahl es el autor de la tumba hecha en honor a Maria Magdalena Langhans, la esposa de un clérigo que murió dando a luz, en la iglesia Hindelbank en el cantón de Berna. Este tumba fue muy  admirada a fines  del siglo XVIII., hasta el punto de que se vendieron innumerables grabados y fotografías de la tumba como recuerdo. Los grabados fueron hechos por  Christian von Mechel y las réplicas en bizcocho de porcelana por la fábrica de porcelanas de Niderviller, aunque tanto aquellos como estas obviaron las inscripciones de la lápida. A pesar de su fama durante el periodo romántico hoy es bastante desconocida y cuesta trabajo encontrar información sobre ella.

 

 

Johann August Nahl en 1751 se había quedado en la localidad suiza de Hindelbank para crear una tumba para Hieronymus von Erlach, alcalde de la ciudad de Berna,  fallecido tres años antes, y durante este tiempo vivió con el pastor Georg Langhans y su esposa María Magdalena Wäber . En la Semana Santa de 1751, la esposa del pastor murió a la temprana edad de 28 años en el parto de de su primer hijo,  que murió poco después. Como resultado, el escultor impresionado por la muerte de su anfitriona creó esta tumba para la madre y el niño, en la que intentó representar la resurrección.

Los visitantes a la tumba de la Sra. Langhans incluyeron a Goethe , Arthur Schopenhauer , Karl Graf von Zinzendorf y Albert Anker .La escultura está tallada en una sola piedra y en ella se ve a María Magdalena Langhans y su hijo mirando hacia arriba; El niño, además, extiende sus brazos al cielo. En la cubierta rota de la cripta se pueden ver los símbolos de la muerte y el escudo de armas de la familia Langhans; Además, hay varias inscripciones en la  lápida como esta cita de Albrecht von Haller :

“¡Escucha! La trompeta toca, resuena a través de la tumba;

Vigilia, hija de tristezas, quítate de la puerta

Expresa a tu Salvador, frente a él huye la muerte y el tiempo 

Y todo sufrimiento desaparece en una salvación eterna. ” 

 

El Insomnio

34.-L’Insomnie (‘The Sleepless Night’)Louis-Simon Boizot. Porcelana de Sèvres. Principios del Siglo XVIII

Es una pieza de entre 1801 y 1820 realizada en bizcocho de porcelana, parcialmente teñido de azul cobalto pálido en una técnica que se llamó pâte bleue y que fue característica de la fabrica de porcelana de Sèvres.

Representa a una mujer vestida con un drapeado clásico que se levanta de la cama, dejando al descubierto un pequeño amorcillo que dormía bajo las sábanas. Se trataba de representar el insomnio producido por los lances amorosos. La cama esta adornada con flechas y ramas de laurel. Fue obra original de  Louis-Simon Boizot en 1799. El primer ejemplar salió a la venta en 1800 pero se produjo durante todo el periodo de la  RestauraciónBoizot adquiere una notoriedad sólida cuando sucede, en 1774, al escultor Falconet a la cabeza de los talleres de esculturas de la Manufactura real de Sèvres.

 

Jean François Millet – L’Homme à la houe

35.- L’homme à la houe (El hombre con azadón ) de Jean-François Millet (French, 1814 – 1875); 1860–1862; óleo; 81.9 × 100.3 cm

 

A veces a Jean François Millet le tenemos asociado tan solo a un par de cuadros. Las espigadoras El ángelus. Pero Millet  no sólo fue uno de los más destacados pintores del llamado realismo, sino que perteneció a la Escuela de Barbizon e influyó sobre la siguiente generación de pintores impresionistas como Monet y Pissarro o postimpresionistas como Van Gogh. A veces los escándalos asociados con la pintura realista suelen relacionarse con el más ruidoso y mediático Gustave Courbet, pero cuando Millet presentó esta pintura en el Salón de 1863 causó un auténtico revuelo y eso que fue el mismo año que se celebró el celebre Salón de los Rechazados por iniciativa del propio Napoleón III , quien juzgaba que el jurado oficial era demasiado severo.

Esta pintura sí fue aceptada en el Salón Oficial junto a otras obras de Gérome, Cabanel, Baudry, Fromentin, Corot,  Puvis de Chavannes y  Carpeaux entre otros. Tres obras causaron gran escándalo. Por encima de todas, fue el año que el Salón de Les Refusés  expuso el famosísimo cuadro de El baño Desayuno sobre la hierba de Edouard Manet como después se le ha conocido. También el cuadro de Whistler, White Girl, más tarde conocido como Sinfonía en Blancocausó gran desazón. La controversia que rodeó los lienzos aparece descrita en la novela de Émile Zola L’Œuvre (1886).

Pero tampoco Millet se libró del ataque de los ánimos inflamados de los críticos.  El hombre de la pintura resultaba demasiado brutal y amenazador para la cosmopolita burguesía parisina. La Revolución Industrial había abarrotado París con el éxodo de los campesinos franceses más desfavorecidos constituyendo auténticas bolsas de pobreza. A pesar del implacable apoyo de algunos críticos leales a Millet, entre los cuales Castagnary vería una prefiguración de Cristo, otros como Paul Saint Victor ( historiador Inspector General de Artes y Letras) hablaba  de un monstruo sin cráneo, con un ojo vacío y una sonrisa estúpida, y se preguntaba: “¿Viene a trabajar o a asesinar a alguien?“. El cuadro fue visto como un alegato político socialista a pesar de que Millet hiciera declaraciones negando ser ni un agitador ni un socialista. Era sencillamente un pintor realista. Pintaba lo que veía. Sin embargo, el cuadro siguió siendo un emblema para la lucha de clases e inspiró un famoso poema del mismo título del poeta estadounidense Edwin Markham, traducido a 37 idiomas, y que ha sido llamado “el grito de batalla de los próximos mil años” de la lucha por la explotación laboral.

 

Mercy- David Spareth Saul’s Life. Richard Dadd

 

36.- Clemencia: David perdona la vida de Saúl ; Richard Dadd (British, 1817 – 1886); 1854; Oil on canvas; 61 × 50.8 cm

Bueno pues si hablamos de artistas locos egregios, como diría Vallejo Nájera, Richard Dadd es un buen ejemplo. En sus pinturas se aprecian temas oníricos o  surrealistas; además de enigmáticas escenas y sobre todo un obsesivo detalle en lo minúsculo. Cada pequeña planta estaba pintada con un herbario clásico.

La mayor parte de los trabajos que consagraron a Richard Dadd, fueron en la época donde estuvo encarcelado en un hospital psiquiátrico. En 1842, siendo ya un pintor apreciado con tan solo 27 años, Dadd fue contratado por Sir Thomas Phillips para acompañarle en un viaje por Grecia, Turquía, Palestina y Egipto para realizar dibujos del itinerario. Mientras estaban en Egipto, , durante el viaje por el Nilo, Dadd sufrió un trágico cambio de personalidad, un brote que probablemente fue provocado por el consumo de opio y otras drogas que agravaron un trastorno bipolar que ya padecía con anterioridad. Dadd creyó estar bajo el influjo del dios Osiris y ser su sacerdote, y en efecto le erigió un santuario en su camarote, mostrándose sumamente irascible y violento. Su condición hizo pensar inicialmente en una insolación.

A su retorno en la primavera de 1843, le fue diagnosticada una enfermedad mental y su familia lo condujo a la villa de Cobham en Kent para restablecerse. Poco después, tuvo otro brote en el que tomó a su propio padre por el Diablo disfrazado y lo asesinó con un cuchillo. Aunque huyó a Francia fue detenido por otro intento de homicidio e ingresado en el recién creado Hospital Broadmoor donde pasaría los siguientes 20 años y pintaría lo mejor de su obra.

Es curioso, o precisamente lo contrario, que, dadas sus tendencias homicidas, representase por el contrario un pasaje biílico en el que se evita precisamente el asesinato del rey Saul por Abisai gracias a la intervención de David. Su cuadro más conocido es The Fairy Feller’s Master-Stroke que se guarda en la Tate Gallery y podéis ver pinchando este link.

 

Jeanne Kéfer; Fernand Khnopff (Belgian, 1858 – 1921); 1885; Oil on canvas; 80 × 80 cm

37.-Retrato de Jeanne Kéfer; Fernand Khnopff (Belga, 1858 – 1921); 1885; Óleo sobre lienzo; 80 × 80 cm

Esta sí que es una de las joyas más publicitadas del Museo Getty hasta el punto de que la institución le ha dedicado incluso una publicación monográfica al cuadro en 2004 escrita por el prestigioso historiador de arte belga Michel Draguet. En ella Draguet señala, además del contexto social y cultural en que fue pintado el cuadro, la influencia de Whistler y de su Armonía en blanco al que ya hemos hecho referencia en esta entrada.

El artista, ilustrador, escultor y fotógrafo belga Fernand Khnopff (1858–1921) se convirtió en un popular retratista de la sociedad en la década de 1880, utilizando elementos que le habían servido como un pintor simbolista de vanguardia: realismo visual y un ambiente de silencio, aislamiento y ensueño. Khnopff con frecuencia colocaba a sus modelos apoyados contra una puerta cerrada, aplanando el espacio y dando como resultado una imagen meditativa y herméticamente cerrada. Jeanne Kéfer era hija de un compositor y amigo del artista.  Khnopff captura hábilmente la vulnerabilidad de la niña al mundo exterior con el mínimo gesto de su pequeño pulgar con el que sujeta el borde del lazo. El reflejo sobre el cristal de la ventana con su libre y expresiva pincelada se acerca a la abstracción. Típico de Khnopff, la niña ni nos resulta cercana ni desvalida, sino con una mirada fija, desconcertante, cautivadora.

 

 

38.-La entrada de Cristo en Bruselas en 1889. James Ensor. (1860 – 1949) Belga; 1888; Oil on canvas; 252.7 × 430.5 cm

Amigo de Fernand Khnopff y rival después, James Ensor es sin duda uno de los reyes de lo bizarro. Pues bien, éste es además no sólo el mejor cuadro que jamás he visto de él, sino también probablemente mi obra favorita entre las favoritas de todo mi recorrido por el museo. Es una obra enorme, tamaño Guernica para que os hagáis una idea, y, por razones que desconozco estaba prohibido tomar fotos de ella, con lo que me habría gustado hacerlo pues, como los cuadros de su compatriota  Bruegel el Viejo esta llena de pequeños detalles y multitud de retratos extraordinarios.

James Ensor convirtió la entrada de Cristo casi en un desfile de Carnaval, otra de sus iconografías predilectas. Como respuesta a la técnica puntillista entonces en boga, Ensor pintaba con espátulas, cuchillos y con ambos extremos del pincel para crear sus característicos emplastos de enorme libertad expresiva. Como para el Guernica, Ensor hizo multitud de dibujos preparatorios.

La sociedad de Ensor es una turba que amenaza con pisotear al espectador: un mar de gente ruda y fea, caótico y deshumanizado, lleno de máscaras, farsantes, payasos y hasta caricaturas. Figuras públicas, históricas y alegóricas, junto a la familia y amigos del artista, aparecen entre la multitud.

James ENSOR (1860 – 1949); Christ’s Entry Into Brussels in 1889. Detail: Crowd with masks.; 1888; Painting; Oil on Canvas; Los Angeles. J. Paul Getty Trust Museum. ;

 

El halo de Cristo en el centro del tumulto es en parte un autorretrato alegórico : en su mayoría ignorado, James Ensor también era un visionario precario y aislado en medio de las masas de la sociedad moderna.

 

El Cristo de Ensor funciona como un portavoz político de los pobres y los oprimidos, un líder humilde de la verdadera religión, en oposición al reformista social ateo Emile Littré, que aparece al frente con atuendo de obispo sosteniendo el bastón de director de la rondalla y liderando a la multitud ansiosa y sin mente. El cuadro fue rechazado por parte de Les XX, la asociación de artistas que Ensor precisamente había ayudado a fundar y  la pintura no se exhibió públicamente hasta 1929. Sin embargo el artista la tuvo presidiendo de manera prominente su hogar y estudio durante toda su vida.

 

Franz Von Stuck The dragon slayer

 

39.-Franz von Stuck. El degollador de dragones. 1913. Oil on panel

Otro joyón con letras mayúsculas: este The Dragon Slayer del pintor simbolista alemán, Franz von Stuck, una de mis debilidades más recurrentes. Como en muchas de sus obras, los personajes grandes y pesados suelen ocupar gran parte de la superficie del cuadro, casi siempre incluyendo algún cuerpo femenino o masculino desnudos. Stuck se basaba primordialmente en la mitología, ya sea cristiana o clásica siguiendo el ejemplo de Arnold Böcklin. La carga seductora de sus desnudos femeninos –en el rol de femme fatale que atrae al hombre a la perdición o al peligro– son claro ejemplo del Simbolismo de contenido popular. Stuck prestó también atención a los marcos de sus pinturas y generalmente las diseñaba por sí mismo.

 

Arnold Böcklin Quell in einer Felsschlucht

 

40.-Quell in einer Felsschlucht (Manantial en una Garganta estrecha); Arnold Böcklin (suizoalemán, 1827 – 1901);  1881; Oleo sobre lienzo; 84.5 × 59.4 cm

Precisamente de Arnold Böcklin, tiene el museo este extraño cuadro titulado Manantial en una Garganta estrecha, de una cualidad que roza casi la abstracción a primera vista. Sin embargo cuando te asomas al paisaje, es extraordinariamente minucioso en los detalles  con altos acantilados y árboles oscuros que enmarcan una abertura de cielo al final de un desfiladero y la luz concentrada sobre la parte más alta de la copa de un par de abedules solitarios. Probablemente es esa soledad absoluta, sin figuras humanas o animales, lo que hace que la pintura parezca decididamente más simbólica que meramente descriptiva.

 

‘Starry_Night’_by_Edvard_Munch,_1893,_Getty_Center

41.-Noche estrellada de Edvard Munch (noruego, 1863 – 1944). 1893. Óleo sobre lienzo. 135.6 × 140 cm

Este paisaje nocturno representa el litoral en Åsgårdstrand, un pequeño balneario al sur de Oslo en Noruega, donde Edvard Munch pasaba los veranos desde finales de la década de 1880. En esta pintura, Munch muestra la vista desde la ventana del hotel, donde se enamoró por primera vez. De hecho la sombra que se proyecta sobre la cerca blanca a la derecha en una litografía del mismo tema se ve que en realidad es la sombra que proyectan dos amantes que se abrazan.

Esta pintura parece haber tenido un significado especial para el pintor noruego pues la incluyó en todas las exposiciones que realizó desde 1894 a 1902, cambiando frecuentemente su título a Misticismo o Misticismo de una noche estrellada. También la incluyó como parte de series más grandes como el grupo que tituló Estados de Ánimo, en el que este lienzo ocupaba el del Amor. Más tarde en 1902, la incluyó también el la Exposición de Berlín en la que presento su famoso Friso de la Vida, un grupo de pinturas que suponían un comentario muy personal y de carácter filosófico sobre el hombre y su destino, todo imbuído de matices de misticismo nórdico.

 

Paul Gauguin head with horns

42.-Cabeza con cuernos Paul Gauguin ( 1848 – 1903) Maderadesándalo con restos de policromía sobre una base de madera de  sicomoro

Paul Gauguin, nieto de la  extraordinaria Flora Tristán,  pasó parte de su infancia en Perú, luego se unió a la marina francesa y viajó por todo el mundo.
Gauguin, como es sabido, pasó muchos años en la isla tropical de Tahití. Se trasladó allí para llevar una vida pacífica y trabajar en su arte. La cultura local y el exótico entorno natural influyeron en su obra. Allí hizo esta escultura, titulada Head With Horns , hace más de 100 años. Aunque puedan recordar a cuernos, ya sean de naturaleza demoniaca o mitológica, en realidad los supuestos cuernos pueden representar un peinado popular usado por los jóvenes tahitianos. Llevaban sus largos cabellos agrupados en nudos a ambos lados de la cabeza como una señal de poder.
Esta escultura podría ser un autorretrato de Gauguin. Tiene algunos de sus rasgos faciales mezclados con los rasgos de una persona de Tahití. Gauguin además siempre  se vio a sí mismo como un “salvaje”, indomable por la fuerza civilizadora de la sociedad francesa. Esta intrigante  escultura probablemente se exhibió en la casa de Gauguin en Tahití, pero se perdió en algún momento de la década de 1890. Hasta su redescubrimiento en la década de 1990, Head with Horns solo se conocía por dos fotografías que Gauguin pegó en Noa Noa , un manuscrito destinado a explicar su pintura y la cultura tahitiana a sus contemporáneos europeos.

Arii Matamoe Paul Gauguin

El Museo también tiene este extraordinario cuadro titulado Arii Matamoe que al parecer significa nobles ojos durmiendo

 

 

The Eternal Feminine (L’Éternel Féminin)

43.-Paul Cézanne. El eterno femenino.  (L’Éternel Féminin); 1887 about 43.5 × 53.3 cm

Curiosamente, según cuenta la web del museo, Cézanne que pintó frecuentes desnudos a lo largo de su carrera no solía utilizar modelos reales.”Pinto naturalezas muertas” le dijo en una ocasión a Renoir “porque las mujeres me dan miedo“. Por eso para sus dibujos de desnudos solía usar sus apuntes del natural mientras era estudiante, o la obra de otros pintores. Por eso y aunque en el museo hay varios cuadros magníficos de Cézanne, me quedo con esta pequeña y enigmática obra a la que se le han puesto distintos títulos. En cualquier caso, el significado parece claro. En torno a una mujer desnuda en el lecho, se agolpan miembros de distintas profesiones:músicos, pintores, fotógrafos e incluso representantes del clero. Como muchos de los desnudos de Cézanne, el rostro de la mujer está casi en blanco, a excepción de sus cuencas rojas. Alrededor de 1877, Cézanne comenzó a utilizar los trazos diagonales paralelos vistos aquí para imponer un orden y unificar la superficie de su imagen.

 

Aristide Maillol Woman in White

44.-Aristide Maillol Mujer en Blanco 1890-91

Traigo este lienzo aquí porque es rarísimo ver una pintura de Aristide Maillol, pero Maillol fue pintor y diseñador de tapices antes de convertirse probablemente en el escultor más preminente de principios del siglo XX. Como pintor, a principios de la década de 1890 se movió entre una hermandad de jóvenes artistas de vanguardia inspirados por Paul Gauguin conocidos como los Nabis ( de la palabra hebrea para profeta). La influencia de este grupo es evidente en los arreglos decorativos de colores brillantes y la refutación de la profundidad pictórica en este estudio de figuras psicológicamente tensas

 

The Milliners; Edgar Degas (French, 1834 – 1917); about 1882–before 1905; Oil on canvas; 59.1 × 72.4 cm

45.-Las sombrereras; Edgar Degas (French, 1834 – 1917); about 1882–before 1905; Oil on canvas; 59.1 × 72.4 cm

Termino mis entradas sobre el Museo Getty con esta pintura de Edgar Degas que no es en absoluto una rareza en su producción, ya que existe toda una serie de pinturas dedicadas precisamente al tema de las sombrereras.

 

 

Pero lo que me hizo detenerme en esta pintura fue la expresión de melancólica abstracción de la sombrerera de la izquierda, casi oculta entre dos masas informes que simulan sombras de sombreros. Curiosamente, después he investigado que es la parte más trabajada y por tanto el punto focal de la obra de Degas. El pintor le quitó todos los ornamentos del traje y antepuso los sombreros después de pintar ese rostro misterioso.

 

 

Y hasta aqui, mi serie sobre el Getty Museum de Los Ángeles. Espero que os haya gustado.

Buscando Raras Artes en el Getty Museum de Los Angeles (II)

Buscando Raras Artes en el Getty Museum de Los Angeles (II)

 

Bueno, pues cómo os expliqué en mi anterior entrada de la que ésta es continuación directa,

No veo el interés para este blog de haceros un resumen de las obras maestras que atesoran en el Getty y que podéis ver en su web. Así que he realizado un recorrido bastante diferente buscando no tanto los capolavori de los grandes maestros como esas otras piezas que, por una razón u otra, suscitaron por su extrañeza mi interés. Una visión, por tanto, completamente subjetiva y excluyente, pues, dada la vocación de este blog de reencontrar autores un poco olvidados por los manuales del arte, he dejado de lado en su mayoría los grandes lienzos que cualquier catálogo al uso os mostraría de este museo y me he centrado en algunas obras que, por su singularidad, me apetecía destacar.

Así que continúo directamente.

 

Saint Sebastian Thrown into the Cloaca Maxima Ludovico Caracci

16.- San Sebastian arrojado a la Cloaca Maxima; Ludovico Caracci. 1612. 167 × 233 cm

Empiezo con este lienzo que, para mí, es una de mis obras favoritas del Getty y que constituye toda una rareza dentro la iconografía de San Sebastián que es de mis iconografías  favoritas. Normalmente a San Sebastián se le representa en la mayoría de los casos de manera más convencional atado a un árbol o a un pilar y con el cuerpo atravesado por las flechas. En muchas menos ocasiones, pero no muy raras, también puede representársele mientras sus heridas son  atendidas por Irene.  San Sebastián fue un soldado del ejército romano en tiempos del emperador Diocleciano, quien —desconociendo que era cristiano— llegó a nombrarlo jefe de la primera cohorte de la guardia pretoriana. Cuando fue descubierto fue obligado a escogen entre su vida y su fe. Ante su negativa a abjurar del cristianismo fue llevado al estadio,  donde lo ataron a un poste, lo desnudaron y le asetearon hasta darlo por muerto.​ Sin embargo, no lo estaba. Sus compañeros de fe lo rescataron y lo llevaron a casa de una noble cristiana romana llamada Irene, esposa de Cástulo, que lo mantuvo escondido y le curó las heridas. Aunque podría haber huido Sebastián volvió a presentarse ante Diocleciano que, esta vez sí, se aseguró de que le mataran y arrojaran su cuerpo a la Cloaca Máxima, momento que recoge este cuadro. La negación del entierro era el mayor desprecio para esos ritos cristianos que se pretendían evitar. Sin embargo, su cuerpo fue recuperado y enterrado en una catacumba a la que se le dio su nombre, las Catacumbas de San Sebastiano que se encontraban a lo largo de Via Appia Antica.

Ludovico Carracci, el más desconocido de todos los Caracci,  mayor que sus primos Agostino Annibale, al contrario que ellos desarrolló toda su carrera en Bolonia, donde, junto a ellos, había fundado la  Accademia dei Desiderosi posteriormente conocida como la  Accademia degli Incamminati de gran influencia para la pintura barroca y donde se promovía la imitación de la realidad observando y estudiando las obras de los grandes maestros del Renacimiento y abandonando las fórmulas ya caducas del manierismo.

El culto a San Sebastián estuvo muy extendido porque era el protector contra la peste. Ludovico Carracci eligió representar el momento en que los soldados romanos arrojaron el cuerpo inerte del santo al antiguo sistema de alcantarillado, la Cloaca Maxima.  Y lo hizo por una buena razón.  En 1612, el cardenal Maffeo Barberini, que después sería el papa Urbano VIII y entonces cardenal de Bolonia, encargó esta pintura para una capilla subterránea de la familia en la iglesia de Sant’Andrea della Valle en Roma. La iglesia estaba exactamente en el sitio donde el cuerpo de San Sebastián fue recuperado de un desagüe de la Cloaca, el Euripus Agrippae .

Sin embargo, una vez entregada la pintura, en una carta a su hermano, el cardenal Barberini le transmitía su preocupación de que el retrato naturalista del cadáver del santo fuera impropio y su temor de que “no inspiraría mucha devoción”. No obstante el culto cardenal apreciaba la pintura , y si bien optó por no mostrarla en la capilla, sí que la conservó para su propia colección privada.

 

 

 

Commode Gilles Joubert (French, 1689 – 1775)

17.-  Cómoda de Gilles Joubert (Francés, 1689 – 1775)

Gilles Joubert tenía increíblemente más de 80 años cuando  produjo esta cómoda con cajones para el dormitorio de Madame Louise, la hija de Luis XV, en el Palacio de Versalles. Fue entregado el  28 de Agosto de 1769, junto con una pareja exacta, como consta en los inventarios del Palacio, con el número 2556.2, que aún se conserva escrito en la parte de atrás. El enrejado de marquetería montado con rosetas de bronce dorado en los puntos de intersección es un motivo decorativo que se encuentra frecuentemente en los muebles de Joubert. La pieza perteneció a la famosa familia de los Rothschild, durante más de un siglo, antes de ser comprada por J. Paul Getty.
Gilles Joubert fue, durante más de veinticinco años, el principal proveedor  de muebles para la familia real francesa en época de Luis XV, entregando más de cuatro mil piezas que van desde simples bidés hasta escritorios y mesas ricamente adornados. Comenzó a suministrar muebles al Garde-Meuble real en 1748, pero no fue hasta que tenía setenta y cuatro años cuando se le otorgaría el título de ébéniste du roi. Aunque es el principal artífice del estilo Luis XV, aparentemente bajo la protección de Madame de Pompadour,  sus muebles evolucionaron desde el rococó hacia el ya naciente neoclasicismo. Participó en la confección de la famosa mesa voladora del castillo de Choisy, para la marquesa de Pompadour, una mesa con un mecanismo de una complejidad muy ingeniosa que la elevaba en el aire para liberar el espacio.

 

Entre sus piezas más conocidas, los famosos encoignures esquineros de tres patas para guardar monedas y medallas de 1755 para el Gabinete de Médailles de Luis XV en Versailles

……………………………………………………………………..

 

18.-Mesa mecánica, Jean-François Oeben

Instalado en París probablemente a finales de los años 1740 , en 1751 entró como aprendiz en el taller de Charles-Joseph Boulle, hijo del famoso ebanista André-Charles Boulle. Protegido de la marquesa de Pompadour, en 1754 fue nombrado ébéniste du Roy («ebanista del Rey») y abrió su taller en la fábrica de los Gobelinos. Sería el gran maestro de la generación posterior de ebanistas y uno de los creadores del Estilo de transición o  estilo Pompadour, con mayor influencia del  “gusto griego”, o más bien de la imagen que tienen sus contemporáneos de la antigüedad greco-latina. Influido por el neoclasicismo, aspiraba  a una mayor simplicidad del mobiliario. El descubrimiento de Pompeya y Herculano tuvo su influencia sobre el gusto en los muebles.

Su obra inicial se englobaba en el estilo Luis XV, pero posteriormente fue el principal artífice de ese llamado «estilo Transición». Fue un hábil constructor de mecanismos para departamentos secretos (meubles à secrets y meubles à surprises), como veremos en esta pieza y que veréis mejor que nada en el vídeo que os pongo más abajo. Como curiosidad, este genial ebanista fue además el abuelo materno del pintor Eugène Delacroix.

 

 

 

Aunque no son exactamente la misma pieza, os recomiendo ver el video de una pieza similar realizada para Madame de Pompadour que se conserva en el Metropolitan Museum de Nueva York y que muestra la delicadeza y la extremada atención al detalle de estos increíbles artistas de la ebanistería.

 

 

Secrétaire à abattant Martin Carlin

19.-Secrétaire à abattant. Martin Carlin (1730 – 1785, master 1766) Placa Circular pintada por Jean-Jacques Pierre el Joven ( 1745 –  1800)

A pesar de su nombre francés, Martin Carlin nació en Alemania y emigró a París para convertirse en ébéniste . Se instaló allí con otros artesanos alemanes y flamencos empleados en el taller de Jean-François Oeben, con cuya hermana se casó. Siempre os hablo de esas bodas, pero es que la cerrada estructura de los gremios impedía a los artesanos extranjeros poder producir sus obras hasta que entraban a formar parte real de alguna de las grandes familias agremiadas.

Los inventarios realizados después de la muerte de Carlin muestran que el ébéniste y su esposa vivían modestamente en un apartamento de cinco habitaciones en el barrio de Faubourg Saint-Antoine, un barrio pobre de París donde sin duda jamás se aventurarían sus clientes por lo que es de suponer que vendería sus obras a través de marchantes. Carlin es conocido sobre todo por sus muebles decorados con placas de porcelana de Sèvres que comenzó a fabricar en 1765, siguiendo los diseños suministrados por el distribuidor Poirier. Su estilo es ya neoclásico. Este estilo de mezclar la ebanistería con la porcelana estuvo muy de moda a mediados del siglo XVIII.

 

Reloj de Chimenea y par de bronces decorativos representando el Estudio y La Filosofía atribuidos a Pierre-Philippe Thomire (1751 – 1843)

 

20.-Reloj de Chimenea y par de bronces decorativos representando El Estudio y La Filosofía atribuidos a Pierre-Philippe Thomire (1751 – 1843)

Las sacerdotisas del templo de Vesta, la antigua diosa romana del hogar, aparecen en este reloj llevando en andas el altar con la llama sagrada. Uno de sus deberes era precisamente mantener ardiendo continuamente la llama del altar en el templo,  tema apropiado para un reloj de inspiración neoclásica. El tema se extiende incluso a las agujas de las horas y los minutos, que tienen la forma de una serpiente, el símbolo de la eternidad. Este diseño de reloj resultó ser un modelo muy popular. Pierre-Philippe Thomire produjo algunos de ellos, dos de los cuales fueron adquiridos por la reina María Antonieta.

Aunque formado como escultor, Pierre-Philippe Thomire decidió seguir a su padre en la profesión potencialmente más lucrativa de forjador de bronces, convirtiéndose en el más importante broncista de finales del siglo XVIII. La gran oportunidad de Thomire llegó cuando sustituyó a Jean-Claude-Thomas Duplessis como director artístico de Sèvres  donde suministraría  a todos los soportes de bronce para la porcelana, negocio en el que logró mantenerse más allá de la revolución Francesa, cuando muchos otros productores quebraron, llegando incluso a convertirse en  ciseleur de l’empereur con Napoleón en 1809.

 

Reloj del carro de Apolo, 1805

 

En cuanto a la pareja de bronces que acompañaban el reloj , imitan también antiguas lámparas de aceite de inspiración clásica, aunque no tenían sin embargo utilidad alguna, más allá de lo puramente decorativo. La figura femenina leyendo representa una alegoría del Estudio, mientras que su compañero masculino que escribe en una tableta es la representación de la Filosofía. Los modelos fueron creados en 1780 por el escultor Louis-Simon Boizot para la fábrica de porcelana de Sèvres, que los produjo en bizcocho de porcelana blanca sin esmaltar hasta 1786.  Pierre-Philippe Thomire que también trabajó para la fábrica de porcelana de Sèvres, pudo haberlos sacado de allí.

 

 

A Fine Pair of Louis XVI Sèvres, L’Etude et La Philosophie, Oil Lamps After Simon-Louis Boizot (1743-1806) Sèvres, after 1782

 

 

Jean-Henri Riesener  Secretaire

21.- Secrétaire. Atribuido a Jean-Henri Riesener (Francés, 1734 – 1806, fournisseur du garde-meuble royal 1774 – 1784)

El matrimonio de Jean-Henri Riesener con la viuda de su antiguo maestro, Jean-François Oeben, ayudó a este pobre inmigrante alemán a convertirse en otro de los ébénistes más célebres de la París de finales del siglo XVIII, ya que, como os expliqué antes,  las regulaciones de los gremios estaban cuidadosamente dispuestas para prevenir la competencia extranjera. En 1769, Riesener comenzó a suministrar  para el Garde-Meuble de la Couronne  y cinco años más tarde recibió el título oficial de ébéniste du roi. Riesener también era muy conocido por sus ingeniosos accesorios mecánicos, que permitían subir o bajar el escritorio y las mesas con un solo botón. Los encargos de Luis XVI, María Antonieta y muchas familias nobles le hicieron un hombre rico.

 

El frente de este escritorio, conocido como secretaire, se despliega para revelar un compartimiento interior dividido en cajones, mientras que el panel frontal  se convierte en una superficie de escritura. El cuerpo entero de los accesorios interiores, hechos de caoba maciza, se puede sacar desde la parte delantera, revelando compartimientos con tapa secreta. Estos muebles de poca profundidad que se abren o se extienden convirtiéndose en objetos más grandes se inventaron para las habitaciones más pequeñas e íntimas de la segunda mitad del siglo XVIII.

 

 

Dos cabezas ideales. Agoustin Pajou

 

22.- Dos cabezas femeninas ideales de Augustin Pajou ( 1730 – 1809)

 

Estos dos sencillos bustos de terracota contrastan sutilmente entre sí: una mira hacia arriba, la otra hacia abajo, una hacia la derecha, la otra hacia la izquierda, pero ninguna de las dos, en un sutil acto de modestia,  mira hacia el espectador. El escultor Augustin Pajou modeló los bustos con una sorprendente sencillez. Sus caras están modeladas en planos lisos, y su cabello, ligeramente atado con una cinta, está indicado tan solo por surcos ligeramente marcados. Pajou recibió 240 libras por estos dos bustos, que fueron diseñados como modelos para adornos dorados para un balcón de madera de la Sala de la Ópera del palacio real de Versalles que estaba siendo renovado  para la boda de María Antonieta y el Delfín. Las cabezas de madera terminadas ahora están desaparecidas probablemente destruidas en una renovación posterior de la sala.

Agoustin Pajou, creció en el Faubourg Saint-Antoine, entonces uno de los sectores más pobres de París, pero  se mostró tan prometedor que apenas adolescente ingresó al estudio del escultor Jean-Baptiste Lemoyne. Cuatro años más tarde, a la edad  de dieciocho años, ganó el primer premio de escultura en la Académie Royale. Durante la década de 1760, Pajou trabajó en numerosas comisiones oficiales, incluida la decoración de la Salle de l’Opéra en Versalles, el Palacio Real, y el palacio de justicia. Durante la Revolución Francesa, Pajou fue nombrado para una comisión encargada de la conservación de los monumentos franceses.

 

 

Pigalle. Bustos de Dos hermanas

 

23.-Bustos de Dos Hermanas: Busto de Mme. Brigitte François Elisabeth de Lansire, nacida Garnier d’Isle; Busto de Mme. Adélaïde Julie Mirleau de Neuville, nacida Garnier d’Isle; Jean-Baptiste Pigalle (Francés, 1714 – 1785)  1750s

Como no comparar las anteriores cabezas femeninas ideales con estos  retratos de dos hermanas de Jean Baptiste Pigalle. Estos dos retratos de mármol bustos no fueron sin embargo concebidos como pareja aunque lo parezcan cuando se muestran juntos debido al parecido familiar. Se trata de dos hermanas, Brigitte y Adélaïde Garnier d’Isle. La mayor, Brigitte, a la izquierda,  gira su cabeza con una mirada distante y abstraída, lo que le otorga una dignidad distante.  Adélaïde, la más joven, aunque se parece mucho a su hermana mayor, tiene una mirada  más inmediata, su rostro resulta más vivo y exuberante y sus labios fruncidos apenas parecen reprimir una sonrisa. Cada hermana  lleva un chal suelto. El chal un poco más revelador de Adélaïde está anudado en su pecho, reflejando su relativa informalidad. Brigitte y Adélaïde eran las hijas del arquitecto Jean-Charles Garnier d’Isle, que compartieron una relación personal y profesional con el escultor Jean-Baptiste Pigalle.

 

Jean-Baptiste PIGALLE Paris, 1714 – Paris, 1785. L’Amour embrassant l’Amitié 1758. Una de las esculturas de Bellevue.  Paris, Louvre Museum.

Garnier d’Isle diseñó el castillo y los jardines de la lujosa finca y Château de Bellevue de Madame de Pompadour, la amante de Luis XV. Probablemente por recomendación de Garnier d’Isle, Pigalle recibió a su vez el encargo de crear las estatuas del jardín,como la de arriba, que está actualmente en el Louvre.

 

 

24.- Pastor con su perro de Johann Jakob Wilhelm Spängler (Suizo, 1755 – 1795). Biscuit de Porcelana de Derby. 1795

Pastor con su perro representa una escena pastoral idílica, en la que un joven se apoya en el tocón de un árbol acompañado por su perro y una oveja a sus pies (que no se ve porque está detrás). El perro mira amorosamente a su amo, pero el joven parece estar mirando a otra parte. Quizás esté mirando en dirección a otra figura, porque esta escultura estaba destinada a ser una de una pareja con otra de una pastora apoyada en una puerta que alimentaba a un cordero. basadas en un grabado de Angelica Kauffmann.

Esta elegante escultura de más de 30 cms. fue hecha de biscuit, -en castellano, por galicismo, bizcocho-,  de porcelana blanca  resultado de la primera cocción de una pieza cuya materia prima suele ser el caolín. Esta técnica fue muy apreciada por su similitud con el mármol. Es una pieza producida en la fábrica de porcelana de Derby en Inglaterra.  Se cree que Shepherd with His Dog fue modelada por el talentoso pero poco conocido artista de porcelana suizo, Johann Jakob Wilhelm Spängler.

Poco se sabe sobre la vida de Spängler  hasta que se mudó a Londres en 1790. Con la ayuda de un compañero emigrante suizo, Spängler encontró un trabajo en la fábrica de porcelana de Derby. En los tres años que Spängler permaneció allí, demostró ser el escultor de porcelana más talentoso de la fábrica. Aunque influenciado por el neoclasicismo, sus elegantes figuras presagian ya esencialmente un estilo romántico. Spängler fue de hecho un tipo romántico. Talentoso, era sin embargo difícil de disciplinar y acabó envuelto en deudas de juego que le condujeron al robo y a la cárcel dos veces de donde tuvo que ser rescatado por William Duesbury II, el director de la fábrica de Derby e hijo de su fundador. Algo debió suceder para que, por motivos desconocidos, fuera definitivamente despedido en 1795, sólo después de cinco años de haber entrado e la fábrica y después de ser su joya indiscutida. Nada se sabe de su vida posterior. El resto de la vida de este fugaz talento de la escultura permanece como un misterio romántico.

 

Peasants Playing Backgammon and Merry-making in a Tavern; Cornelis Dusart (Dutch, 1660 – 1704); 1694; Graphite and pen and gray ink on vellum; 53 × 41.3 cm

25.-Campesinos jugando al Backgammon y Festejos en una Taberna ; Cornelis Dusart (1660 – 1704); 1694; Grafito y pluma con tinta gris sobre vellum; 53 × 41.3 cm

En los días que visité el Museo Getty había una exposición de dibujos holandeses de título Masterful Likeness (Parecido magistral). No podía por menos que incluir algún dibujo de esa pequeña exposición. El tipo de iconografía que se muestra en este dibujo de Cornelis Dusart es típica de un género del arte holandés y flamenco en el que personajes de la vida cotidiana participan en actividades comunes en tabernas o escenas de interiores. Los dibujos a menudo se enmarcaban y se colgaban en las paredes de las casas de clase media al ser más económicos que las pinturas. Este dibujo a gran escala sirvió evidentemente como una obra de arte terminada, pero Dusart también hizo una pintura e incluso grabados de la misma escena, aunque con significativas diferencias.

 

 

En el dibujo, rudos campesinos juegan al backgammon en una populosa taberna. Hombres, mujeres e incluso los niños beben cerveza alentados por sus madres. Las parejas se acarician en los espacios más recónditos de una esquina o el balcón. Un circulo de hombres fuman en pipa mientras una mujer alimenta a su bebé. Cornelis Dusart subraya el comportamiento lascivo de sus sujetos a través de sugerentes detalles: los muebles rústicos de madera, las jarras de barro, la comida, las pipas y los naipes dispersos por el suelo, la ropa harapienta, las melladuras de dientes… La sorprendente viveza del dibujo se consigue porque las sombras están acentuadas por tinta gris. Al igual que su maestro, Adriaen van Ostade, Cornelis Dusart se especializó en este tipo de escenas que no estaban concebidas como lecciones morales sobre el vicio, sino más bien como una forma de comedia, algo parecido a una caricatura.

 

Filippo Pelagio Palagi Candelabros

 

26.-Par de Candelabros. Diseño de Filippo Pelagio Palagi (Italiano, 1775 – 1860) alrededor de 1830-1840

 

Columnas dóricas estriadas sobre pedestales rectangulares moldeados con  motivos clásicos forman las estructuras principales de este par de candelabros. Cuatro figuras aladas y un par de desnudos masculinos forman parte del diseño sosteniendo las palmatorias y los veleros en sus brazos extendidos. Filippo Pelagio Palagi hizo sus primeras obras coincidiendo con la llegada de las tropas napoleónicas a Italia; gracias a la petición de su mentor, que era senador del gobierno interino de Bolonia, Palagi diseñó los uniformes, las medallas, y los emblemas con los símbolos de Liberté, égalité, fraternité que serían usados en las cartas y tarjetas del Directorio.

Palagi se mudó a Roma en 1806 convirtiéndose en un obseso de las antigüedades. Su interés en la arqueología pronto se convirtió en una inspiración fundamental en su trabajo. Palagi estaba interesado en todas las antigüedades egipcias, griegas, etruscas y romanas, y combinó sus variados motivos con enorme invención y eclecticismo en sus diseños de muebles y ornamentos. Fue además un coleccionista apasionado y amasó una de las colecciones arqueológicas más extraordinarias de la época: bronces, esculturas de mármol, jarrones etruscos y objetos de oro, plata o vidrio adquiridos durante sus años en Roma, Milán y Turín.

Cama de día. Recamier. 1842. Pelagio Palagi. También en el Museo Getty. La tapicería llamativa, con sus patrones atrevidos y colores vivos, es una copia de la tela original

F

ue en Turín donde llegaría al apogeo de su fama . En 1832, fue el seleccionado por el rey Carlos Alberto de Saboya para redecorar varias habitaciones en varios de sus palacios. El estilo formal de estos candelabros está en armonía con otros objetos metálicos y muebles diseñados por Palagi, como el recamier de más arriba, por lo que los estudiosos suponen que estas piezas formaron parte de la decoración de uno de estos palacios.

 

Bust of Juliette Récamier

27.-Busto de Juliette Récamier ; Joseph Chinard (1756 – 1813); de 1801–1802; Terracotta

Al mueble de la anterior fotografía le he llamado Récamier o recamiere y debe su nombre a esta influyente mujer: Juliette de Récamier, quizás una de las mujeres más influyentes, una verdadera influencer del París de principios del siglo XIX.

Tímida, mirando hacia abajo, la muy admirada Madame Récamier se nos aparece como encantadoramente recatada. Sin embargo, aunque lleva un chal sobre el pecho casi diríamos que oculta menos de lo que revela. El escultor Joseph Chinard compensó hábilmente la artificialidad del formato de busto alargándolo  hasta la mitad del torso y cubriendo la transición entre el cuerpo y el pedestal con la propia caída del chal, lo que le da un sorprendente naturalismo.

 

 

Las extremidades suavemente modeladas y el ligero giro de la cabeza con respecto a los hombros le añaden viveza, mientras que el elaboradísimo peinado hacia arriba, esa delicada nuca con peineta de flechas, sugiere la elegancia de la Récamier, un auténtico personaje del Directorio y del Primer Imperio que inspiró a  Jacques Louis David,  François Gérard, Jean-Honoré Fragonard, Antonio Canova, François-Louis Dejuinne, Joseph Chinard y muchos otros artistas y literatos, hasta el punto de que todos los amantes del arte conocemos bien su rostro aún hoy en día, aunque  desconozcamos al personaje.

 

El retrato de Madame Recamier” François Gérard (1770 – 1837) Musée Carnavalet – Histoire de Paris. 1805. Óleo sobre lienzo. Longitud 225 cm:: Altura 148 cm

 

Juliette Récamier fue una de las “Tres Gracias” del Directorio , con Josephine de Beauharnais, la posterior mujer de Napoleón y emperatriz de Francia y la hispanofrancesa  Theresa Cabarrus, llamada también Madame Tallien.  Juliette Récamier tuvo un influyentísimo Salón, ricamente decorado por el arquitecto Louis-Martin Berthault, que se convirtió rápidamente en una curiosidad parisina que todos los viajeros visitantes querían conocer. Su estilo fue imitado hasta convertirse en auténtica moda por toda Europa y hasta hoy se mantiene su nombre para denominar ese tipo de mueble sobre el que Jacques Louis David la pintó. El año 1800 marca la cima del poder financiero de su marido, Jacques Récamier, regente del Banco de Francia.

 

Jacques Louis David Retrato de Madame Juliette Récamier. 1800. Museo del Louvre

 

Filósofos como Benjamin Constant,  Ballanche o  SainteBeuve, escritores como Lamartine ,  La Rochefoucauld, Balzac, George Sand,  y otras personalidades como Tocqueville frecuentaban su Salón que acabó por convertirse en un foco para los opositores a Napoleón que llegó a afirmar en 1809 que “miraría como enemigo personal a todo aquel que frecuentara la casa de Madame Récamier“. Finalmente la destierra a no menos de 200 km de París en 1811, como también le sucedería a su mejor amiga, Madame de Stäel. Tuvo un sonado romance con René de Chateaubriand.

 

Habitación de Madame Juliette Récamier en la Abbaye-aux-Bois de François-Louis Dejuinne, 1826. Entonces tenía ya 50 años

 

Auguste Gabriel Toudouze , el Salón de Madame Récamier en Abbaye-aux-Bois (1849)

Finalmente se mudó a Abbaye aux Bois  en París , un convento cuyas monjas alquilaban apartamentos a las damas de la alta sociedad, donde como veréis por los cuadros, acabó imponiendo su elegante estilo. Moriría a los 71 años por una epidemia de cólera en 1849, siendo sin duda una de las mujeres más influyentes de la historia postrevolucionaria francesa .

 

Giuseppe Valadier Reloj Musical

28.-Reloj Musical ; de Giuseppe Valadier (Italiano, 1762 – 1839), alrededor de 1785–1790;

El diseño de esta gran caja arquitectónica de reloj  con sus adornos de inspiración neoclásica se basan en monumentos conocidos, tanto antiguos como modernos, de la ciudad de Roma. Su fachada se hace eco de los antiguos arcos triunfales romanos, con figuras en bronce dorado de esclavos encadenados en la parte superior, así como al pórtico de entrada al Museo Pio Clementino del Vaticano, que se inauguró en 1773. La figura femenina con una lanza sentada representa a Minerva que personificaba la ciudad de Roma y que corona el plano superior del entablado en pórfido que contiene el emblema SPQR (Senatus Populusque Romanus). La caja protege y oculta un reloj de péndulo y una caja musical de un solo rodillo que reproduce nueve melodías distintas que suenan en un carillón de diez campanas que se podían escuchar a través de las aberturas cubiertas de seda del frente.

 

Reloj en el lado derecho de la fachada de la Basílica de San Pietro en el Vaticano.

Giuseppe Valadier fue un arquitecto, urbanista, arqueólogo y orfebre italiano que junto a Giovanni Battista Piranesi, es el máximo exponente del neoclasicismo en la ciudad de Roma. A él se debe la Plaza del Popolo que se construyó entre 1809 y 1812 durante la etapa napoleónica. También a él se debe el reloj en el lado derecho de la fachada de la Basílica de San Pedro del Vaticano.

 

Joseph Ducreux. Autorretrato Bostezando

 

29.- Autorretrato bostezando. Joseph Ducreux (Francés, 1735 – 1802); de 1783

Joseph Ducreux es un pintor peculiar cuando menos. En repetidas ocasiones experimentó con las limitaciones tradicionales del género del autorretrato al crear  imágenes expresivas, humorísticas y poco ortodoxas de sí mismo en distintas situaciones, como ésta en la que se pintó estirándose y bostezando como el que se acaba de levantar de una siesta. Vestido informalmente, como estaba de moda para la intimidad del hogar, con un turbante blanco y una casaca roja brillante. Ducreux se pinta en medio de un enorme bostezo, contorsionando el rostro con el esfuerzo y estirando su brazo derecho hacia el espectador en un escorzo no perspectivo, pues mantiene el tamaño de ambas manos. A fines del XVIII y principios del XIX  hubo un gran interés por la fisiognomía defendida por Charles Bell en su Ensayo sobre la anatomía de la expresión (1806)  que sostenía que existen grupos de músculos asociados a emociones, actividades y estados de humor cuyo uso modifica los rasgos de la cara dando lugar a expresiones generalizadas de temor, de angustia, de satisfacción, de asombro, etc. que pueden ofrecer algunos indicios sobre el carácter. Ducreux estaba interesado en el tema  y se usó a sí mismo en docenas de autorretratos similares exagerados a lo largo de su carrera.

 

Le Discret (Self Portrait being Discreet) by Joseph Ducreux

 

 

 

The Vexed Man; Franz Xaver Messerschmidt (German, 1736 – 1783); Austria, Europe; 1771–1783; Alabaster; 39.4 × 27.3 × 26 cm (15 1:2 × 10 3:4 × 10 1:4 in.); 2008.4; J. Paul Getty Museum

30.-El hombre enfadado; Franz Xaver Messerschmidt (Alemán, 1736 – 1783);  Alabastro; 39.4 × 27.3 × 26 cm

En una línea parecida podemos situar este busto de Franz Xaver Messerschmidt, un escultor alemán del siglo XVIII, activo en Austria,  conocido por su serie de dramáticos e inquietantes bustos de metal y piedra con expresiones extremas que han incitado a los críticos a especular que el artista los hizo como reacción a una enfermedad mental no diagnosticada. Y es que aunque fue un escultor dotado, con prestigio y fama, enseñaba en la Academia de Viena y tenía su propio taller, pronto empezó a mostrar cambios en su comportamiento que hacen pensar en una enfermedad mental.

 

El hipocondriaco

 

Entonces produjo rápidamente estos bustos de tamaño natural, nada menos que 69 en un período de 13 años. Puede que los haya considerado como estudios fisionómicos, quizás inspirados en experimentos realizados por su amigo, el controvertido médico Franz Anton Mesmer aunque  probablemente también conoció a Johann Caspar Lavater, quien popularizó el término de  “fisiognomía”.

 

 

En 1781, el autor alemán Friedrich Nicolai visitó a Messerschmidt en su estudio en Pressburg y posteriormente publicó una transcripción de su conversación. El relato de Nicolai sobre la reunión es un recurso valioso, ya que es el único documento contemporáneo que detalla el razonamiento de Messerschmidt detrás de la ejecución de sus cabezas. Su intención, le dijo a Nicolai, era representar las 64 “muecas canónicas” del rostro humano usándose como plantilla. Durante el curso de la discusión, Messerschmidt también le explicó su interés en la nigromancia y lo arcano , y cómo esto también inspiraba sus cabezas. Según él, Messerschmidt fue un gran discípulo de Hermes Trismegisto y contaba como, con sus cabezas, habían despertado la ira del “Espíritu de Proporción” que le visitó una noche y le obligó a soportar torturas humillantes.

 

Litografía de Matthias Rudolph Toma que representa las “Cabezas de personajes” de Messerschmidt (1839)

 

Y hasta aquí la segunda entrega de las rarezas del Getty. Os emplazo a la tercera y última entrada que haré próximamente.

Unas palabras de Friedrich Hölderlin

Unas palabras del Hyperion de Friedrich Hölderlin

 

Hölderlin en 1792

 

Johann Christian Friedrich Hölderlin, destinado a la carrera eclesiástica, ingresó en el seminario de Tubinga a la edad de 18 años para terminar sus estudios de Teología. Allí conoció y compartió habitación, en un célebre cuarto en el que, según dicen, nunca se apagaban las luces, con los futuros filósofos Georg Wilhelm Friedrich Hegel y Friedrich Schelling. Los tres Friedrich sintieron un profundo interés por la filosofía y leían a Spinoza, a Leibniz, a Platón y, sobre todo, al gran reformador de la filosofía alemana, el gran Inmanuel Kant. Hegel, Schelling y Hölderlin, los tres  Friedrich, se influyeron tanto mutuamente que incluso algunas de las obras que produjeron en aquel entonces parecen ser obras a seis manos. Todos se formaban para ser clérigos, sin embargo ninguno de ellos llegó a ejercer como tal. Eran los días de la Revolución Francesa, de la entusiasta proclamación de la libertad, de la igualdad  y de  la fraternidad entre los hombres, que despertaron por toda Europa la conciencia y, sobre todo, la esperanza de un nuevo tiempo para la Humanidad. Juntos, los tres Friedrich para conmemorar ese nuevo tiempo plantarían en la plaza del Mercado un árbol de la libertad.

 


‘The Liberty Tree.’ (Dance around the Liberty Tree: probably during the French occupation of the Rhineland, October 1792-March 1793).

Después de un tiempo en un cargo como preceptor poco exitoso de un niño con difícil temperamento que le consiguió el dramaturgo Friedrich Schiller, Hölderlin se instaló en Jena, donde se encontraba  en pleno apogeo el círculo de los hermanos Schlegel, la interesantísma Caroline Michaelis, (de la que ya os hablé en otro post), su amigo Schelling (Hegel estaba entonces de preceptor en Berna) y donde tuvo encuentros con personalidades extraordinarias como Goethe, Herder o el también poeta  Novalis y donde acudiría a las clases impartidas por Fitche en la universidad de la ciudad que estaba entonces, y con razón, en la cúspide de su fama. Casi nada. Hay quien afirma que desde Atenas, nunca se había dado históricamente un ambiente de tal profundidad y hondura filosófica. Fue en esos años donde escribió la mayor parte de Hiperión, la novela epistolar de la que surge la cita del final que, aunque breve, ha sido lo que ha dado razón última a este post.

Falto de recursos, volvió a vivir con su madre hasta que un amigo le encontró un trabajo en Franfurkt en casa del banquero Gontard, de cuya esposa, Susette Gontard, madre de cuatro hijos, se enamoró perdidamente siendo, a la sazón, correspondido por ella. Su correspondencia es uno de los hitos del romanticismo alemán. Susette es la Diótima de Hiperión y el gran amor del poeta. Hölderlin la llamó Diótima como el personaje de El banquete de Platón, aquella mujer que fue capaz de enseñar la filosofía del amor al mismo Sócrates.

 

Susette Gontard y Friedrich Hölderlin

 

Dos años después y tras pasar por un penoso altercado con el marido de Susette, tuvo que abandonar la casa de los Gontard en Frankfurt, aunque siguió manteniendo con ella una relación clandestina y, a pesar de algunos encuentros furtivos, mayormente desde la distancia. Susette le escribiría poco después de su partida:

Es como si mi vida hubiera perdido todo significado; solo por el dolor sigo notando su existencia”.

Un par de años después, cuando consiguió publicar el segundo tomo de su Hiperión, le envió un ejemplar a Susette con la dedicatoria: “¿A quién sino a ti?”

Te copio ahora cartas que Diótima y yo nos escribimos tras mi despedida… Son lo más precioso que puedo confiarte. Son la imagen más cálida de aquellos días de mi vida…¡Ah!, Y verás en ellas también con cuánto amor fui amado. Esto no te lo hubiera podido decir yo nunca; es solo Diótima quien lo dice. (Hiperión a Belarmino. L.II. 1)

 

Comienzan entonces sus problemas mentales severos que, desde su época de estudiante, habían ido apareciendo en forma de periódicas depresiones y que se desatan provocando una importante y severa primera crisis . Poco después, se traslada a Francia para trabajar para el cónsul alemán en Burdeos y visita  París. Es allí donde recibirá una carta de un amigo comunicándole la muerte de  Susette. Hölderlin tardará casi un mes en llegar, caminando, hasta la casa de su madre. Cuando ésta le abrió la puerta, se espantó al ver que su aspecto era casi irreconocible. El explicaba que había sido golpeado por Apolo.

 

 

 

Desde aquel momento, sus crisis mentales se suceden. En 1805, un médico que le visita declara: “Su locura se está convirtiendo en frenesí, y es imposible comprender su lenguaje, que parece una mezcla de alemán, griego y latín“. Finalmente es internado en una clínica de Tubinga, pero su estado no mejora.

Pero en el verano de 1807 sucede algo imprevisto, un ebanista de esa ciudad, llamado Ernst Friedrich  Zimmer, entusiasta  lector de  Hyperion, le visita en la clínica y decide llevárselo a vivir con su familia  a una casa que compra a tal efecto junto al río Neckar. Sobre su taller de la planta baja, tenía una modesta vivienda en la que, ese mismo año, acogió a Friedrich Hölderlin. Allí permaneció el poeta, en su cuarto circular, durante 36 años, hasta su muerte, que no llegó hasta 1843, siempre apreciado y cuidado por la familia del ebanista, incluso tras la muerte de éste, y en un estado de locura pacifica que no le impedirá seguir escribiendo poemas, los famosos poemas de la locura, con un una cierta incoherencia pero no exentos de un fuerte hálito poético. Hoy en día el lugar es sede del Museo Hölderlin

 

 

La torre de Hölderlin en Tubinga, lugar en el que se hospedó hasta su muerte.

 

Allí, al cuidado de Zimmer y su familia, Hölderlin  componía música de piano -cuenta Bettina von Armim que cuando la princesa von Homburg le regaló un piano,  cortó casi todas las cuerdas, dejando sólo algunas, y sobre ellas improvisaba- , daba largos paseos a enormes zancadas por los parques y los alrededores de la ciudad, con un aspecto infantil de niño grande, lo que le hacía con frecuencia ser objeto de mofas y persecuciones por parte de los estudiantes.  De vez en cuando recibía visitas de viejos amigos y admiradores a los que se dirigía adoptando la nueva personalidad de Scardanelli,  voluntariamente olvidado de su identidad, y siempre actuando con una mezcla de extrema lucidez y repentina locura que desconcertaba por completo a sus visitantes. Fecha poemas con cien años de adelanto o de atraso. Permanecerá, sin embargo, siempre fiel a su Hyperion, que recitaba a menudo en voz alta y del que leía pasajes a sus visitantes. Para él ya no existirá sino aquel recinto, el papel sobre el que escribe sus últimos poemas, su piano y las visitas a quienes ya no reconoce.   El 7 de junio de 1843, después de contemplar desde su ventana los campos infinitos, murió en paz. Aquí os cuelgo dos de esos “poemas de la locura”:

 

NO TODOS LOS DÍAS

No todos los días alcanzan la belleza

Para aquel que añora las alegrías

De los amigos que le amaron, de los hombres

Demorándose con afecto junto al adolescente.

(Ernst Zimmer, en su carta del 22 de diciembre 1835 a un desconocido, incluye este poema diciendo que lo escribió un par de años antes)

VISION (fragmento)

¡Oscura, cerrada, parece a menudo la interioridad del mundo,

Sin esperanza, lleno de dudas el sentido de los hombres,

Mas el esplendor de la Naturaleza alegra sus días

Y lejana yace la oscura pregunta de la duda.

Humildemente Scardanelli. 24 de Marzo de 1671.

 

Luis Cernuda, que siempre le admiró, dijo de él: Hölderlin, con fidelidad admirable, no fue sino aquello a que su destino le llamaba: un poeta. Pero ahí nadie le ha superado en su país, ni en otro país cualquiera. Era esta fidelidad lo que admiraba Cernuda, esa entrega incondicional del poeta a no se sabe qué fuerzas que hablan por su boca, esas fuerzas ocultas cuyos productos solemos denominar arte. Como Van Gogh, como Antonin Artaud, como Leopoldo María Panero, como tantos alucinados a los que una tensión infinita les ha llevado a la locura.

 

 

En el verano de 1979, cuando yo solo contaba 15 años, y quizás llevado por mi pasión por Luis Cernuda, compré este Hiperión que fue uno de los primeros libros de mi biblioteca y el primero de la editorial del mismo nombre, fundamental en mi educación poética. Aún recuerdo, pocos años después,  los ahora tan distantes días en el edificio de filosofía B de la Universidad Complutense de Madrid, en el jardín de la cafetería, en aquellas tardes robadas de sol tibio en las que mi amiga, la dulce Julia- asidua fiel, después de tantos años, de este blog y a quien hoy quiero dedicar este post-, me leía, en el más dulce alemán que jamás he oído, los versos de Hölderlin.

 

 

Hoy tantos años después,mis lecturas han vuelto a ese libro que. amarillento y algo desencuadernado, tengo ahora encima demi mesa. Y dice así:

 

 

Sagrada naturaleza. Siempre eres igual, en mí y fuera de mí, a lo divino que hay en mí. Ser uno con el todo, este es el vivir de los dioses; esto es el cielo para el hombre. Ser uno con todo lo que vive, y volver, en un feliz olvido de sí mismo, al todo de la naturaleza, tal es el punto más elevado del pensamiento y de la alegría, es la sagrada cumbre de la montaña, es el lugar de la eterna calma, donde el mediodía pierde su bochorno, se desvanece de la voz del trueno, y el mar que se agita y se llena de espuma recuerda las ondas de un campo de trigo.

Danae de Anne-Louis Girodet

DANAE GIRODET

 

 

La modelo representada era Anne-Françoise-Élisabeth Lange, llamada Mademoiselle Lange, una de las actrices más conocidas de la época, notoria no sólo por sus dotes actorales, o por sus celebérrimos amantes, entre ellos se rumoreó incluso que Barrás, e incluso por sus hijos ilegítimos, sino sobre todo por sus posturas claramente monarquicas, que le costaron varias estancias en la cárcel e incluso, sólo gracias a la protección de algunos personajes de las altas esferas, pudo evitar la guillotina. Liberada tras la caída de Robespierre llevó una vida espléndida en los tiempos del Directorio. De hecho, Mademoiselle Lange fue tan famosa que a ella se debe el nombre de pamela para un determinado sombrero de paja que ella puso de moda y que tomó el nombre de uno de sus papeles, el de Pamela en la obra “Paméla ou la Vertu récompensée” de Nicolas-Louis François de Neufchâteau, algo parecido a lo que sucedería con la rebeca de Hitchcock y Joan Fontaine.

Mademoiselle Lange que ya tenía una hija ilegítima con un rico banquero alemán, Hoppé, quedó de nuevo embarazada, esta vez de un poderoso fabricante de armas belga, Michel-Jean Simons, del que tuvo un hijo en 1797 que no sólo fue reconocido por el padre sino que se casó con ella, retirándola de la escena y convirtiéndola en Madame Simons. Sin embargo, no llevaba más de un año de casada cuando se produjo el notorio escándalo al que va asociado este cuadro y que, como veréis, es difícil de entender de no mediar un asunto sentimental de por medio. Un rencor tal sólo puede ser producto del despecho.

 

 

 

El escándalo se produjo al exponer un cuadro pintado por Girodet de la actriz como Venus en el Salon de 1799. La actriz, que no se encontraba favorecida en el cuadro y disgustada al verse sometida al escrutinio público ahora que su estatus social había cambiado, obligó al pintor a retirar el cuadro y este, enojado por las exigencias de la actriz, pintó en pocos días esta Danae en la que Mademoiselle Lange aparece claramente como una prostituta, recibiendo dinero que cae del cielo.

Pero no fue sólo eso, toda la iconografía del cuadro, como veréis, estaba revestida de animosidad e inquina. Su esposo, Michel Jean Simons, estaba claramente aludido con el pavo, al que según algunos se parecía, que está a sus pies y que lleva en una pata el anillo nupcial. A sus pies una antorcha apagada que aún humea para simbolizar la pasión apagada, ha quemado sin embargo un ejemplar de la comedia Assinaria de Plauto, una comedia de enredos y alcahuetas en la que un viejo vive sometido a los designios de su esposa y que, además, hacía referencia a la Commedie Française. Detrás del pavo, un amorcillo le va arrancando las plumas de la cola con las que la actriz no sólo lleva ornada su cabeza, sino la de su propia hija, ahí retratada, a la que viste como ella,-mismo tocado, mismos pendientes- y que es la que levanta el manto para mostrar el sexo de su madre mientras mira directamente al espectador. Pero aún hay más. Debajo de la niña, hay una paloma atada a un yugo que lleva escrito en su cuello la palabra Fidelitas y que sangra por la herida abierta por una de las monedas que están cayendo del cielo mientras otra paloma con el lema Cordialitas se aleja volando espantada de la escena. Debajo un caracol, símbolo de la impotencia masculina y una máscara teatral con los rasgos del entonces rumoreado amante de la actriz, Monsieur Leuthraud, un reconocido especulador, que a su vez está cegado por otra moneda. La actriz además se contempla en un espejo que está roto y tras ella  toda una bandada de polillas se apresta hacia la muerte acercándose una vela. Las referencias eran tan explícitas que provocó un sonorosísimo escándalo  que no sólo afectó a la reputación de la actriz, sino a la del propio pintor. Tanta animadversión y animosidad rompía con cualquier regla de decoro.