L@s chic@s del Walk in the wild side de Lou Reed

L@s chic@s de la Factory de Warhol que inspiraron la canción Walk in the wild side de Lou Reed

En la fila de atras y de izquierda a derecha, Joe Dallesandro, Andy Warhol y Holly Woodlawn, delante Jane Forth y, recostada, con un tatuaje que dice Andy,  Jackie Curtis.

” Walk on the Wild Side ” es una archifamosa canción del segundo album de Lou Reed en solitario, Transformer (1972), producido por David Bowie y Mick Ronson , y lanzado como single con la no menos icónica “ Perfect Day ” de cara B.

 

 

La canción recibió una amplia cobertura en las emisoras de radio, a pesar de tocar temas tabú como las personas transgénero , las drogas , la prostitución masculina y el sexo oral . En los Estados Unidos, RCA lanzó el single con una versión censurada que  obviaba las referencias al sexo oral. En 2010, Rolling Stone la clasificó en el número 223 en su lista de la 500 mejores canciones de todos los tiempos. Probablemente en mi lista personal, tendría una posición incluso más alta.

Bowie había conocido a Lou Reed en una sonada visita a la Factory, tanto que Warhol había nombrado a uno de los actores de Pork, su única obra de teatro, Tony Zanetta, embajador de los asuntos Bowie. Desde un primer momento Bowie y Reed tuvieron afinidades artísticas. Aunque dice Lou que también estaba alucinado de su aspecto andrógino y con su furor por Iggy Pop.

David Bowie se encargó de convencer a RCA UK, el sello de Bowie, le firmara un contrato a finales de año. Lou Reed viajó a Londres en diciembre de aquel año 1971 . Bowie, que está en pleno proceso de creación de ‘Ziggy Stardust‘,  le anima  pronto empiezan las sesiones en los estudios Trident, con Ken Scott de ingeniero y el excepcional guitarrista de David, Mick Ronson, de productor.

Fue en aquel momento cuando escandalizaron al país cuando en el Hotel Dorchester de Londres,  en plena promoción de Ziggy Stardust, Lou Reed besó en la boca a Bowie, en presencia de  Mick Jagger y ante muchos fotógrafos  de los peores tabloides londinenses que publicitaron el gesto por todo el país.

 

 

En tan sólo nueve días de aquel mes de agosto de 1972, se grabó la obra maestra ‘Transformer‘. ‘Transformer‘ es una obra, un hijo bastardo de Bowie, pero también es una crónica extraordinaria de la Factoría de Warhol y todos sus increíbles personajes. La obra maestra de ‘Transformer‘ es ‘Walk on the wild side‘, una crónica increíble de esa época. Lou estaba obsesionado con la novela de Nelson Algrens del mismo título de la canción. Incluso trató de hacer un musical con su argumento. Algunas de las canciones que escribió para ella estaba en ‘Transformer

Pero hoy no os quiero hablar tanto de la canción como de quienes la inspiraron, esos drag queens y chaperos que transitaban por el lado salvaje de la vida de los que nos habla Lou Reed en su letra.

 

Andy Warhol con Nico y los miembros de la Velvet Underground- Maureen Tucker, Lou Reed, John Cale y Sterling Morrison

 

No me voy a extender mucho sobre la relación de Lou Reed con Andy Warhol y la Factory, a través del grupo de la Velvet Underground que cristalizaría en uno de los mejores discos de la historia The Velvet Underground and Nicoy no lo haré porque acaso algún día le dedique una entrada independiente. Lo que me interesa aquí es señalar como Lou Reed, aquel Lou Reed joven, de una belleza magnética se convirtió en uno de los personajes cruciales de aquella primera Factory.

Lou llegó a la Factory en un momento casi diría de orfandad, por el abandono de Edie Segdwick que se había marchado con Bob Dylan al Hotel Chelsea, relación que acabaría mal con un presunto aborto de la actriz, y posteriormente con  Bob Neuwirth. Andy estaba tan tocado por la pérdida de su musa favorita que en la Factory se dejó de hablar radicalmente de ella.

 

Edie Sedgwick y Bob Dylan

Según Billy Name, el novio de Andy Warhol y uno de los pivotes centrales de la Factory, fotógrafo de aquellas sesiones y quien ideó las paredes plateadas:

Lou Reed era como un tio que creció en tu mismo barrio y que tocaba en un grupo que ensayaba en tu garaje. Era como el tío enrollado de la calle que era como tú. Así que Lou y yo realmente nos llevábamos genial como si hubiésemos crecido juntos. Era como si fuese mi hermano. Lou era super limpio, seductor,  enrollado y encantador .En cierto sentido tenía mucho de lo que Edie Sedgwick había aportado antes—esa personalidad mágica que siempre  destacaba y que siempre llevaba razón. Además tenía esa especie de geniecillo al que siempre se le ocurrían grandes ideas. Pero Lou era incluso más natural y más juguetón que Edie.  Yo había conocido a chavales como Lou cuando era un crío en  Poughkeepsie, pero nunca creí que me iba a volver a encontrar con uno así. Pero allí estaba Lou. Era como volver a tener un colega de verdad, ¿sabes?

 

Billy aparece en muchos temas de Reed, principalmente detallado en Songs for Drella, la biografía que dedicaron Lou y Cale, no solo a  Andy Warhol, a quien Lou llamaba Drella, sino a todo el universo de personas que formaban The Factory 

 

Lou Reed en la Factory, fotografía de Billy Name

 

Siempre sentí que Andy quería que Lou Reed fuera su Mickey Mouse. El estudio de Andy era como los viejos estudios Renaissance, y todo el arte que salía de allí lo hacía bajo el nombre del maestro, Andy Warhol, al igual que del estudio de Walt Disney. Walt Disney no inventó el Pato Donald; las personas que trabajaban para él crearon esos personajes de Disney. Y todas estas cosas que hicimos en la Factory estaban bajo la tutela de Andy Warhol. Así que siempre sentí que Andy realmente quería que Lou fuera su MickeyMouse, esa gran cosa  a la que todos podían asentir porque Lou era super adorable, y él era una estrella de rock y el cantante principal de un grupo de rock. Habría sido tan ideal y tan viable para Lou haber sido el Mickey Mouse de Andy, y hacer por Andy lo que Mickey hizo por Walt Disney. Pero eso no llegaría a suceder.

 

Andy Warhol and Lou Reed by Nat Finkelstein, 1966

Eran los años 1966 y 1967 cuando la Factory hervía haciendo películas sin descanso. Hasta 48 películas se rodaron esos dos años, incluyendo varias de la Velvet Underground, como The Velvet Underground and Nico: A Symphony of Sound, algunas reflejando visitas de Marcel Duchamp o Salvador Dalí, la mítica Chelsea Girls con  Nico, Brigid Berlin, Gerard Malanga, Mary Woronov, Ingrid Superstar o International Velvet.

 

Ultra Violet, Susan Bottomly, International Velvet, Nico y Andy Warhol en la premiere de Chelsea Girls en el Festival de Cannes

Es obvio que, por aquel entonces, Lou estaba inmerso hasta las cejas en aquel mundo de la Factory poblado por diversos tipos marginales , outsiders radicales,  modelos, artistas y gente de la noche: buscavidas, drag queens y drogadictos, a los que denominó “superestrellas” cuando los filmó en épicas películas de 16 mm. A menudo improvisadas, estas películas exploraban el lado más sórdido de la vida underground de Nueva York. Las “superestrellas” como Holly Woodlawn y Joe Dallesandro normalmente interpretaban personajes basados ​​en ellos mismos. Otras “superestrellas” no tuvieron reparos en aparecer en la cámara drogadas hasta arriba. El público quedó hipnotizado con películas como “Trash“, “Flesh” y “Women in Revolt“. Era el lado salvaje de la vida que inspiraría esa canción.

 

Joe Dallesandro poniéndose un pico enfrente de Jane Forth y Bruce Pecheur en Trash

Las referencias fueron tan evidentes y explícitas que Lou Reed llegó a temer por la reacción de los aludidos en Walk on the Wild Side, pero más tarde afirmó:

Candy Darling me dijo que se había aprendido todas las canciones y que quería hacer un disco que se llamase  Candy Darling canta el album de  Lou Reed. aunque no vendiese más que cien copias!”.

 

Andy Warhol, Paul Morrissey, Joe Dallesandro, Candy Darling, fotografia de Richard Avedon

 

Bueno pues vamos a desgranar esa canción e identificar a sus pobladores

La primera estrofa dice:

Holly came from Miami FLA
Hitch-hiked her way across the USA.
Plucked her eyebrows on the way
Shaved her leg and then he was a she
She said, hey babe, take a walk on the wild side,
Said, hey honey, take a walk on the wild side.

que traducida sería

Holly llegó de Miami Florida
Se atravesó todo E.E.U.U haciendo dedo
Se depiló las cejas en el camino
Se afeitó las piernas y entonces él se convirtió en ella
Y dice, hey baby, date una vuelta por el lado salvaje
Dice, hey cariño, date una vuelta por el lado salvaje.

Holly no es otra que Holly Woodlawn, una actriz transgénero de la Factory. Nacido Haroldo Santiago Franceschi Rodriguez Danhakl en Puerto Rico en 1946, Woodlawn adoptó su nombre de Holly de Desayuno con diamantes de Truman Capote en el personaje principal se llamaba Holly Golightly, y el apellido de un episodio de I Love Lucy, donde Lucille Ball toma un tren subterráneo a Woodlawn, Nueva York.

 

 

De acuerdo con la biografía de Woodlawn, en 1962, a la edad de quince años, Woodlawn dejó Florida para dirigirse al norte. Ella recuerda que “robé algunas joyas de mi casa e … hice todo el camino hasta Georgia, donde el dinero se me acabó y … tuve que hacer autostop el resto del camino” hasta Nueva York , como se recuerda en la canción.

 

Holly Woodlawncon su gato

Como miembro de la Factory, Woodlawn  apareció en un par de películas del artista. La primera fue Trash de 1970, en donde hacía de novia transgénero de un adicto a la heroína interpretado por Joe Dallesandro. Su interpretación fue tan celebrada que el mismísimo George Cukor  con el apoyo de otros, pidió a la Academia que se la nominara al Oscar a la Mejor Actriz por su trabajo

En la siguiente película de Paul Morrisey se le unieron otras  estrellas de Warhol,  en Women in Revolt , una mirada satírica sobre el movimiento por los derechos de las mujeres y los PIGS (mujeres políticamente involucradas) que provocó la ira de las feministas. En esta película, se convirtió en una de las primeras personas en decir la palabra coño en el cine.

 

Woodlawn on the set of ‘Trash’-

En la época también dió sonoros escándalos como cuando fue arrestada y encarcelada brevemente en Puerto Rico por robar en una tienda o como cuando fue arrestada en  Nueva York por hacerse pasar por la esposa del embajador de Francia ante las Naciones Unidas. Después ha seguido una vida de altibajos, con pasos por la cárcel, trabajos en restaurantes, revivals en Broadway y Hollywood, aunque últimamente había tenido un éxito último apareciendo en la serie Transparent de Jeffrey Tambor. Murió hace tres años.

 

holly-woodlawn- en transparent

Su referente siempre fue la actriz Jean Harlow. De su paso por la Factory recordaba:

Fui muy feliz cuando me convertí en una de las superstars de  Warhol. Me sentía como Elizabeth Taylor. No me di cuenta de que no sólo no habría dinero sino que mi estrellato no duraría ni dos segundos y así fue, las drogas, las fiestas… pero fue fantástico.

 

 

La segunda estrofa de la canción dice:

Candy came from out on the island,
In the backroom she was everybody’s darling,
But she never lost her head
Even when she was given head
She said, hey baby, take a walk on the wild side
She said, hey babe, take a walk on the wild side
And the coloured girls go, doo doo doo, doo ...

Candy llegó de fuera de la isla (de Manhatann)
En la trastienda se lo montaba con cualquiera
Pero nunca perdía la cabeza
Ni siquiera cuando te la estaba chupando
Dice, hey baby, date una vuelta por el lado salvaje
Dice, hey baby, date una vuelta por el lado salvaje
Y las chicas de color dicen, du,du du

Candy no es otra que la inimitable Candy DarlingCandy Darling nació como James Lawrence Slattery en  Queens, out on the isalnd. Pasó gran parte de su infancia viendo televisión y viejas películas de Hollywood , de la cual aprendió a hacerse pasar por sus actrices favoritas, como Joan Bennett y Kim Novak que le fascinaba. Darling sufrió bullying en el instituto y lo dejó a los 16 años después de que un grupo de muchachos tratara de lincharla. Cuenta que cuando su madre la interpeló sobre los rumores de que se vestía como una chica, ella se metió en la habitación y volvió vestida de mujer. La madre de Darling más tarde diría : “Entonces supe que no podría detener a Jimmy. Candy era demasiado guapa y talentosa”.

 

 

El nombre de Darling evolucionó de Hope Dahl a Candy Dahl, luego a Candy Cane por su amor a las chuches, pero como una amiga siempre le decía “Candy, darling” con ello se quedó. Darling conoció a Andy Warhol en el año 67. Darling estaba con Jackie Curtis , quien invitó a Warhol a una obra que  había escrito y dirigido, llamada Glamour, Glory and Gold , protagonizada por Darling como “Nona Noonan” y un joven Robert De Niro , que interpretaba seis papeles en la obra.

 

Reparto de Glamour Glory & Gold – Melba LaRose, Jr. está de pie detras :Sal Bovoso con bigote, Candy Darling sentada a la izquierda y a la derecha con sombrero, un joven Robert DeNiro

 

Warhol eligió a  Candy Darling para Flesh (1968) con Jackie CurtisJoe Dallesandro . Después de Flesh , Darling también desempeñó un papel central en Women in Revolt (1971), de la que ya hemos hablado, en la que interpretaba a una miembro de la alta sociedad de Long Island, atraída por un grupo de liberación de mujeres.

 

1969, Joe Dallesandro y Candy Darling, Richard Avedon

Candy Darling y Warhol en la Premiere de Midnight Cowboy en 1969

Candy inspiró también la canción de Lou Reed para la Velvet Underground, Candy says  donde decía  “I’ve come to hate my body / And all that it requires in this life” , he acabado por odiar mi cuerpo y todo lo que requiere en esta vida. Algo que inspiraría a Antony Hegarty, ahora Anohni, que usaría su imagen como portada del disco del segundo disco de Antony & the JohnsonsI’m a bird now. También estaría en la portada de un disco de The Smiths.

 

The Smiths Sheila take a bow

 

Candy jamás recibió sueldo alguno por su trabajo con Warhol que era un auténtico tacaño, convencido que aquellos a los que él mismo daba el estatus de superstars, se daban por pagados simplemente con tener ese privilegio. Warhol dejó de contar con ella, prácticamente de la noche a la mañana. Aparentemente, ya no le interesaban los transexuales.

 

Andy Warhol y Candy Darling fotografia de Cecil Beaton

Aún así consiguió algunos papeles pequeños en películas comerciales. Su amiga Jane Fonda, por ejemplo, consiguió que apareciera en Klute por la que Fonda ganó un oscar. Tennessee Williams escribió un papel ex profeso para ella en la obra “Small Craft Warnings”. Se habían conocido durante una fiesta de cumpleaños en la que Candy le había causado muy buena impresión. El regalo  supuso poder interpretar a Violeta, una golfilla pero cautivadora joven a la que todos los personajes masculinos desean, aunque su papel era tan pequeño que la crítica del estreno en el New York Times, ni si quiera la mencionaba

 

Candy Darling by Robert Mapplethorpe

 

En su diario escribió un poema titulado “El ocaso de una estrella”:

Cuando entras en una fiesta y nadie se vuelve para mirarte

cuando le das un sorbo a tu Bacardí, y empiezas a ponerte roja

… eso es el ocaso de una estrella.

(…) Cuando el foco se oscurece lentamente, y te arrepientes de todos tus pecados

Y los recuerdos a los que te aferras, son lo único que queda de tu carrera

…eso es el ocaso de una estrella.

 

candy_darling_por Bruce Weber

En sus diarios personales se lee un profundo sentimiento de soledad e incomprensión. Sentía que la veían como un bicho raro. Aun así posó para grandes fotógrafos de la época como Cecil BeatonRichard AvedonDavid BaileyBruce Weber Robert Mapplethorpe., a los que pertenecen las fotografías aquí reproducidas.

 

Candy Darling por Peter Hujar

Pero su retrato sin duda más conmovedor es la foto que Peter Hujar tomó en su lecho de muerte a causa de un linfoma. No llegó a cumplir los 30. A su funeral acudieron celebridades como David Bowie o Gloria Swanson. Una auténtica pionera del transgénero.

 

La tercera estrofa dice;

Little Joe never once gave it away
Everybody had to pay and pay
A hustle here and a hustle there
New York city is the place where they said:
Hey babe, take a walk on the wild side
I Said hey Joe, take a walk on the wild side

El pequeño Joe nunca  regalaba nada
Todo el mundo tenía que pagar y pagar,
Un polvo acá, un polvo allá
La ciudad de Nueva York es donde se dice
Hey bebe, date una vuelta por el lado salvaje
Y yo digo, hey Joe, date una vuelta por el lado salvaje.

Joe no es otro que Joe DallesandroJoe Dallesandro  se convirtió en un icono sexual para hombres y mujeres gracias a su aparición en las películas  producidas por Andy Warhol. Según su biógrafo, Michael Ferguson, “fue el primer sex symbol masculino abiertamente erotizado que caminaba desnudo en la pantalla”.

 

Nacido en Florida en 1948 de un polvo casual entre una adolescente y un marinero, Dallesandro pasó por múltiples hogares adoptivos donde jamás encajó hasta que, a los 14 años, tras haber sido expulsado de la escuela por romperle la nariz a un profesor, empezó a robar coches hasta que la policía lo detuvo en medio de uno de sus robos pegándole dos tiros en las piernas. Después lo encerraron en un reformatorio de menores del que se escapó para fugarse a México, donde descubrió que podía ganarse la vida de chapero a cambio de favores sexuales con hombres aunque fuese hetero. “A mí me gustaban las mujeres, así que mi forma de sacarle dinero a los hombres era tratar de conseguir lo máximo dándoles muy poco, o nada”.

 

 

De vuelta a Estados Unidos, Dallesandro se fue a Nueva York donde fue descubierto por Bob Mitzer, editor de Athletic Modern Guild, una revista conocida como la Playboy gay, que lo convirtió en una estrella homosexual.

 

 

Dallesandro tuvo su segundo golpe de suerte en 1967, cuando el director Paul Morrisey,  socio de Andy Warhol, lo invitó a participar de The loves of Ondine. Entusiasmado con su belleza y su carisma , Morrisey convirtió en protagonista de sus siguientes películas, Lonesome Cowboys y San Diego Surf, aunque la película que hizo famoso a Dallesandro fue Flesh, donde hacía de un hombre casado que mantiene a su familia prostituyéndose.

 

Joe Dallesandro en la fotografía que sirvió de cartel para Trash

 

La fama  le permitió salir en la portada de la revista Rolling Stone junto a su hijo recién nacido;

 

 

También fue el modelo para la portada de Sticky Fingers  de los Rolling Stones

 

 

 

Los halagos, sin embargo, no pagaban las cuentas, y Joe descubrió que, mientras él cobraba 150 dólares por semana, Warhol y Morrisey se hacían ricos:

Estoy enfadado, y mi enfado es legítimo. Hicimos mucho dinero con esas películas: Andy se compró una mansión en Montauk y Paul se compró otra y ni siquiera eso fue lo que más me enfadó. Me enfermaba la desidia: me daba cuenta que podíamos hacer películas mejores y nadie se molestaba siquiera en arreglar una cámara cuando se rompía. Las únicas películas que hicieron millones de dólares fueron las que yo protagonicé. Pero bueno, yo conseguí una carrera y ellos los millones que sin mí no hubieran hecho. Los respeto y debo agradecerles, pero me doy cuenta que fueron unos cobardes.

 

 

Sus relaciones con Morrisey y Warhol nunca fueron buenas hasta el punto de que éstos  le boicotearon impidiendo que Francis Ford Coppola lo contratara para encarnar a Sonny Corleone en El padrino:

Morrisey y Warhol le dijeron a la gente de Hollywood que yo no era actor, que no podía manejar un guión y que tenía problemas con drogas. Tuve problemas con drogas y alcohol después, inmensos, pero en esa época estaba sobrio. Si el propio Paul me prohibía beber…

 

Andy Warhol, con de izda a derecha, Gerard Malanga, Viva, Paul Morrissey, Taylor Mead, Brigid Polk, Joe Dallesandro, fotografiados por Richard Avedon, 1969.

Cansado de ellos, después de  Flesh for Frankestein con Morrisey y Drácula con Warhol, Dallesandro se mudó a Europa donde, trabajó con directores como Louis MalleEl unicornio,  Serge Gainsbourg, con quien rodó Je t’aime moi non plus en 1975.

 

Joe Dallesandro y Jane Birkin en Je t’aime moi non plus de Serge Gainsbourg

En 1984, Dallesandro regresó a Estados Unidos para trabajar con Coppola en Cotton Club haciendo de Lucky Luciano; desde entonces, Dallesandro participó en películas como Critical Condition (Michael Apted), Sunset (Blake Edwards) y Cry Babe (John Waters) o interviniendo en series como Corrupción en Miami. El reconocimiento finalmente le llegó con Little Joe, un documental producido por Vedra Meghagian y dirigido por Nicole Haeusser que cuenta toda su historia. Aún vive en Los Angeles.

 

 

Cuarta estrofa;

Sugar Plum Fairy came and hit the streets
Lookin’ for soul food and a place to eat
Went to the Apollo
You should have seen him go go go
They said, hey Sugar, take a walk on the wild side
I said, hey honey, take a walk on the wild side

El Marica de la dulce ciruela llegó y salió a la calle
Buscando comida para el alma, y un lugar donde comer
Fue al Apollo
Deberías haberle visto bailar
Ellos decían, hey Sugar, date una vuelta por el lado salvaje
Y yo decía, hey dulce, date una vuelta por el lado salvaje.

Sugar Plum Fairy fue Joe Campbell (1936-2005). En 1955, a los 19 años, conoció a un joven y aún sin salir del armario Harvey Milk, que se convirtió en su primer novio. Harvey Milk, por supuesto, se convertiría en una leyenda de los derechos de los homosexuales: fue el primer hombre abiertamente homosexual en California en ocupar cargos políticos  electivos. Milk sirvió en la Junta de Supervisores de San Francisco por menos de un año antes de ser asesinado en noviembre de 1978, hechos que inspiraron la pelicula por la que Sean Penn ganaría su segundo oscar, Milk de Gus Van Sant.

Joe Campbell en 1955

Campbell y Milk estuvieron juntos en Nueva York durante siete años. Después de que se separaron, Campbell comenzó a andar con la panda de la Factory ​​de Warhol. En 1965 interpretó a un personaje llamado “Sugar Plum Fairy” en la película de Warhol “My Hustler”.

 

Su novio de finales de los 60, Billy Sipple, se hizo famoso en septiembre de 1975, cuando frustró el intento de Sara Jane Moore de dispararle a Gerald FordCampbell murió en su casa en California en 2005, después de 29 años de una relación con Stanley Jensen.

 

Quinta y última estrofa

Jackie is just speeding away
Thought she was James Dean for a day
Then I guess she had to crash
Valium would have helped that dash
She said, hey babe, take a walk on the wild side
I said, hey honey, take a walk on the wild side
And the coloured girls say doo doo doo, doo …

Jackie iba colgado de anfetas
Se creyó que ella era James Dean por un día
Después supongo que se tendría que estrellar
Creo que el Valium le habría ayudado a bajar
Ella dijo, hey baby, date una vuelta por el lado salvaje
Y yo dije, hey dulce date una vuelta por el lado salvaje
Y las chicas de color decían, du du du du…

Jackie Curtis

El último de nuestros personajes es Jackie Curtis. Jackie Curtis nació en la ciudad de Nueva York . Sus padres se divorciaron y le crió  su abuela materna Ann Uglialoro, un personaje por sí misma, dueña de un bar East Village y conocida con el nombre de su propio bar,  Slugger Ann. Jackie actuó durante su carrera tanto de hombre como de mujer .

Slugger Ann, la abuela de Jackie Curtis circa 1955, photo courtesy of Joe Preston

De drag, Curtis solía usar lápiz labial fuerte, kilos de purpurina, pelo rojo brillante, vestidos rotos y medias con carreras. Jackie Curtis fue una de las pioneras pionera en esta combinación de cutrerío y glamour , un estilo que le ha valido ser considerada como una de las inspiradores del glitter rock o el glam rock de los años setenta.

 

Andy Warhol dijo de Curtis: “Jackie Curtis no es una drag queen. Jackie es una artista. Una pionera sin fronteras”. Principalmente fue actriz de teatro, debutó a la edad de 17 años en la obra de Tom Eyen , Miss Neferititi Regrets, producida en 1965 en La MaMa Experimental Theatre Club.

Robert Mapplethorpe, Jackie Curtis and Patti Smith

También escribía sus propias obras influenciado por Playhouse of the Ridiculous , una compañía residente en La MaMa. Como escritora y actriz principal, sus obras de teatro incluidas Glamour, Glory and Gold , que también protagonizó Darling, Melba LaRose, Jr. y Robert De Niro en su primera aparición en el escenario, interpretando varios papeles. Fue durante esta producción cuando conoció a Warhol pidiendole un autógrafo en su bolso. Andy le preguntó sólo qué llevaba dentro y Jackie le dijo que unos mini shorts de vinilo para su obra. Así fue como se hicieron amigos. Warhol fue a ver la obra y tanto Jackie como Candy Darling entraron en su órbita dela Factory. Jackie estaba tan encantada que se tatuó el nombre de Andy en el brazo.

Candy Darling & Jackie Curtis by Jack Mitchell.

Jackie fue un personaje central de la vanguardia neoyorquina de esa época. No sólo frecuentó la Factory, sino que fue amiga de Patti Smith, Robert Mappelthorpe, el poeta John Giorno, David Bowie, David Wojnarowicz, Peter Hujar, Richard Harris, Lou Reed..

Jackie Curtis y David Bowie

John Giorno & Jackie Curtis

 

Jackie Curtis trabajó en las películas de Paul Morrisey Flesh  Woman in revolt de las que ya os he hablado en ambas interpretandose a sí misma.

Jackie curtis por Peter Hujar

 

RICHARD AVEDON – JACKIE CURTIS, HOLLY WOODLAWN Y CANDY DARLING en el Vogue USA (1972)

Sin embargo, Jackie, íntima amiga de Candy Darling y Holly Woodlawn, así como de Peter Hujar, quien heredó su casa, tenía severos problemas con las drogas y murió de sobredosis a los 38 años. Peter Hujar le tomó unas fotos en el hospital y también después de morir.

 

Y claro, no podria sino terminar con la canción en sí en un raro montaje que rinde homenaje a este grupo de salvajes que supieron vivir la vida a toda máquina, y de los que tan solo

sobrevive aún.

 

Arthemisa, el nuevo modelo privado de exposiciones “a la carta”

Arthemisa, el nuevo modelo privado de exposiciones “a la carta”

 

En estos tiempos de hiperconsumo de lo artístico y de la incorporación de las concepciones mercantilistas y de rentabilidad económica al negocio expositivo y museístico, el consumo de masas y la crisis económica han hecho que los asesores financieros se conviertan en los verdaderos gestores culturales y que la autofinanciación y la obtención de beneficios estén a la orden del día. Todo esto ha propiciado que en los últimos años proliferen las grandes exposiciones de éxito seguro y poco riesgo económico como las de obra gráfica de M. C. Escher o de Alphonse Mucha, que se celebraron en el Palacio de Gaviria, y que, por lo general suelen pertenecer a los fondos de alguna fundación relacionada con los artistas mencionados que necesita a su vez este préstamo de sus fondos para poder autofinanciarse, como ocurre con las mencionadas más arriba.

 

 

Eso ha propiciado que aparezcan empresas privadas de gestión cultural como Arthemisia, de la que ya os he hablado en otros post y de la que prometí hacer una entrada propia.

Arthemisia es una empresa italiana con sede en Milán especializada en la organización de muestras artísticas llave en mano. Surgió hace más de 15 años, gracias a la iniciativa de Iole Siena, su ambiciosa directora, y es pionera en este tipo de gestión cultural privatizada y una de las más grandes a nivel europeo. Se especializa en montar exposiciones que se realizan en espacios públicos de ayuntamientos u otras organizaciones gubernamentales que les son cedidos gratuitamente a cambio de un porcentaje de la entrada y con el patrocinio de diferentes empresas que a su vez se benefician fiscalmente de ello.

 

Se trata siempre, de exposiciones muy populares con la posibilidad de tener una gran afluencia de público. Se realizan, en algunos casos, no tanto en otros, a mi parecer- bastante dignamente, contando con la complicidad de profesionales de gran prestigio, la colaboración de administraciones públicas ansiosas de atraer turistas y de mostrar entre sus logros eventos culturales con gran afluencia de visitantes y con la connivencia de algunas fundaciones y pequeños museos que, como señalé más arriba, obtienen del alquiler de sus obras, a través de una empresa intermediaria, fondos para autofinanciarse.

 

Iole Siena directora del grupo Arthemisia en la inauguración de la exposiciónRembrandt, Vermeer and Hals in the Dutch Golden Age: Masterpieces from The Leiden Collection en el Long Museum de Shangai

Por esta razón, lo mejor es montar exposiciones que requieran poco tiempo, poco personal y pocos gastos. Para ello la mejor manera es alquilar las obras de una sola colección, lo que minimiza al máximo las gestiones y abarata los seguros y el transporte. Valga como ejemplo las exposiciones antes mencionadas, pero también por ejemplo la exposición de Picasso en Verona que procede íntegramente de los fondos del Museo Picasso de París o la de Edward Hooper en Roma que consistía íntegramente en obras prestadas por el Museo Whitney de Nueva York. Así, por ejemplo, la Fundación Miró de Palma de Mallorca es una de las aliadas de esta empresa a la que prestó entre 2012 y 2013 parte de su colección que se expuso en Roma, Génova, Verona, Lausana y , Moscú y que supuso para la fundación unos ingresos de unos 300.000 € declarados, lo que supone un 14% de su presupuesto.

 

Además, en estas muestras, el comisario suele ser uno de los conservadores de museos prestatarios, lo que le dota de prestigio y garantiza la selección de las obras. Obviamente, para hacerlas más rentables, estas exposiciones tienen que ser itinerantes, por lo que es aconsejable contar con una red de espacios expositivos como la que cuenta Arthemisia con espacios municipales cedidos en todas las ciudades mencionadas. Arthemisia cuenta con lugares fijos como el AMO (Arena Museo dell’Opera) de Verona, el Claustro de Bramante en Roma y toda una serie de palacios reconvertidos en salas de exposiciones en distintas ciudades italianas y europeas, como el Palazzo Chiablese de Turín, el Palazzo Ducale de Genova, el Palazzo Reale de Milano o el Santaella de Palermo  incluso en el mismo Madrid como sucede actualmente con el Palacio de Gaviria donde ya han pasado las exposiciones de Escher y de Mucha.

Palazzo Chiablese de Turín

Además gestiona directamente otros espacios como el Vittoriano de Roma, el famoso altar de la Patria mussoliniano en la Piazza Venezia

 

 

Otra de estas exposiciones por ejemplo fue la muestra de zapatos de Manolo Blahnik en el Palazzo Morando de Milán, comisariada para Arthemisia por la española Cristina Carrillo de Albornoz, que ya había comisariado para ellos una muestra de Tamara de Lempicka que se instaló en el AMO de Verona. Esta muestra de zapatos que está hecha con los fondos del propio diseñador y fotografías del fondo Condé Nast ya ha pasado por el Museo del Hermitage de San Petersburgo, y el Museo Kampa de Praga y se encuentra, en la actualidad, en el Museo de Artes Decorativas de Madrid, con el patrocinio de empresas como Bulgari, Porsche, Tanqueray y el Gobierno de Canarias, además del Ministerio de Cultura.

 

La exposición de Marc Chagall, que ellos mismos califican como exposición espectáculo, mezcla incluso la música, la tecnología y el arte, creando espacios virtuales en los que la obra de arte está ya desmaterializada hasta el paroxismo  no es ya sino un puro objeto de consumo audiovisual como se apreciará en las fotografías.

 

La exposición de Claude Monet que está actualmente en el Vittoriano de Roma, aunque cuenta con 60 obras del autor, todas provienen del Museo Marmottan de Paris y está comisariada por el vicedirector de dicho museo y patrocinada, entre otros, por Trenitalia, la Renfe italiana.

 

 

La exposición Rembradt, Vermeer y Hals en la edad de oro de la pintura holandesa que está ahora en Shangai, y a la que ya hemos hecho referenciason todas obras de la colección Leiden, una colección privada, la mayor en la actualidad de maestros holandeses, perteneciente a Thomas Kaplan,uno de los multimillonarios de la lista de Forbes.

 

La exposición Magritte, Duchamp, Dali. Los revolucionarios del siglo XX, actualmente en el Palazzo Albergati, de Florencia, son todo fondos de Museo Israeli de Jerusalen con una reconstrucción de la Sala de Mae West de Dalí hecha por el arquitecto catalán Oscar Tusquets y la recreación de los 1200 sacos de carbón pensados por Duchamp para la Exposición Internacional del Surrealismo del 1938. La exposición esta por supuesto comisariada por la conservadora de arte moderno del Museo de Jerusalén. Y podría seguir así por horas. Ya han organizado más de 572 exposiciones con 55 millones de expectadores y 48.000 obras, según los datos de su página web, datos que de puro exorbitantes, marean.

 

 

 

El motivo de hacer este post, aparte de por la curiosidad, es porque Arthemisia ha consolidado ya su presencia en España, considerado ya su segundo mercado, y ya ha realizado su primer desembarco en Portugal, con su buque insignia y su particular test que es la exposición de Escher que se celebra en el Museo de Arte Popular de Lisboa y anuncia proyectos para los grandes países latinoamericanos como Brasil, Argentina o México.

 

 

Su apuesta por Madrid y el Palacio de Gaviria está ya consolidada con la firma de un convenio para los próximos diez años, además de su asociación con otros espacios expositivos de titularidad municipal como el Centro Centro del propio Ayuntamiento de la capital, donde se estrenaron con una retrospectiva de Kandinsky en 2015, y el Centro de Exposiciones Arte Canal donde ya se ha inaugurado la primera muestra de Arthemisia, Toulouse-Lautrec y los placeres de la belle époque con 65 obras de las que la mitad son los 33 carteles que realizó y que está comisiariada por la conservadora del Museo d’Ixelle de Bruselas.

 

A partir de marzo se podrá ver en Madrid la muestra sobre “Duchamp, Magritte y Dalí“, procedente del Museo de Israel, de la que os hablé antes y que actualmente se está mostrando en Bolonia con escenografía del arquitecto español Oscar Tusquets, y en septiembre llegará una muestra de la polaca-mexicana Tamara de Lempicka.

 

Pero los representantes de la empresa en España se encuentran ya está negociando nuevas sedes en Sevilla y Barcelona. ¿Estamos ya ante un nuevo modelo de negocio en el que se producirá una cierta privatización de las grandes exposiciones itinerantes? La concurrencia en este mismo instante de al menos tres exposiciones del grupo Arthemisia en Madrid da ciertamente mucho que pensar.

La decepcionante exposición de Giorgio De Chirico en Caixaforum

La decepcionante, o cuanto menos engañosa, exposición de Giorgio De Chirico en Caixaforum de Madrid

 

 

Tengo que empezar explicando la frustrante contundencia del título que he dado a esta entrada. No es, en absoluto, que no me interese, -incluso, más bien al contrario, que me fascine- la obra del pintor Giorgio De Chirico, ni aún siquiera que los cuadros expuestos carezcan en modo alguno de interés -hay algunos bellísimos como veréis por las imágenes que os cuelgo- sino, una vez más, la tramposa y engañosa sugerencia omnímoda de la propia exposición de título tan concluyente como Sueño o realidad, el mundo de Giorgio de Chirico, publicitada como “la mayor exposición  retrospectiva jamás dedicada al artista en España”  y que permanecerá en Caixaforum de Madrid hasta el próximo 18 de febrero tras haber pasado por Barcelona. Y no es que ninguna de estas afirmaciones sea en realidad falsa, pero cuando uno asiste a la exposición se queda completamente perplejo.

 

 

Primero, porque los cuadros más conocidos del pintor, esos que la mayoría de nosotros tiene en la memoria, es decir aquellos pertenecientes a su etapa metafísica de  entre 1915 y 1925, del siglo pasado, están completamente ausentes y, en su lugar, cuelgan toda una serie de autocopias realizadas por el mismo De Chirico cuando contaba ya más de 80 años, entre los años 60 y 70, que, para mayor desconcierto, están casi todas datadas con fechas falsas por el propio pintor para tratar de hacerlas pasar por obras más antiguas. Son, en cierto sentido autofalsificaciones realizadas por la mano del mismo pintor. A veces, directamente copias de sus cuadros. Otras nuevas versiones sobre sus temas de más éxito:Plazas de Italia porticadas despobladas salvo por alguna escultura solitaria donde el único movimiento lo pone el borboteo de una fuente o el paso de un tren que pasa silbando por el horizonte; las series de muebles burgueses abandonados  en un valle que tiene su contrapuesto en esos templos que abarrotan las habitaciones cerradas, jugando con una dialéctica interior/exterior; las solitarias torres o las chimeneas que se recortan desde el horizonte y todo ese mundo plagado de sus celebérrimos maníquies, seres con el cuerpo y la cabeza formados por elementos geométricos que resplandecen con una expresión lumínosa y sirven a menudo para evocar el pathos del mundo clásico encarnando a personajes como Orestes, Andrómaca o Electra, o simples trovadores o esos arqueólogos que, en pareja, suelen albergar en su seno frontones, póticos de templos y capiteles rotos. En fin, elementos bien reconocibles que constituyen los elementos básicos de aquella pintura que Apollinaire apellidó por primera vez con el calificativo metafísica y que tanta influencia posterior tendría en el mundo del arte.

 

Hay tambíen toda una larga serie titulada explícitamente Interiores metafísicos que representan habitaciones cerradas realizadas con perspectiva aclerada en cuyo centro se apilan monumentos a la Tatlin hechos con instrumentos de dibujo o restos de arqueología clásica con el recurso a la ventana abierta o al cuadro dentro del cuadro. Todos ellos, de nuevo, pintados en las postrimerías de la vida del pintor grecoitaliano. Todo ello coexistiendo a su vez con toda una desconcertante y numerosa serie de retratos y autorretratos alla Rubens o alla Cézanne, además de cuadros neobarrocos de ninfas o naturalezas muertas, neovenecianismos alla Guardi o alla Canaletto, paisajes que remedan los cuadros de Velázquez sobre la villa Medicis, así como bastante escultura de calidad irregular y con un cierto olor de simple oportunismo o de simple necesidad económica.

 

 

Lo cierto es que me quedé tan desconcertado y estupefacto – éste no es el De Chirico que esperaba ni encontraba en esta “magna retrospectiva” ninguno de los cuadros que guardaba en mi memoria- que he hecho una investigación sobre el asunto. Primero que todo parece ser que la etapa metafísica de Giorgio De Chirico, esa por la que es internacionalmente reconocido y por la que forma parte indiscutible de la historia del arte, tuvo una duración bastante breve, de hecho brevísima, en la vida del artista. Parece ser que la vuelta al orden figurativo de la década de los años 20 supuso casi el total abandono de ese tipo de pintura por parte del pintor, para gran disgusto de algunos surrealistas que le tenían en el más alto aprecio posible, como Yves Tanguy, Magritte, Dali o Max Ernst. El propio Tanguy afirmaba haberse hecho pintor después de haber visto en un escaparate un cuadro de De Chirico.

 

 

Sin embargo, la nueva obra neobarroca y figurativa del artista, de la que sí es posible ver numerosas muestras en la exposición, no tuvo ni de lejos el mismo éxito de ventas, ni de crítica, por lo que el aristócrata De Chirico –era hijo de un barón palermitano y una baronesa de Génova- debió de alguna forma claudicar para ganarse la vida y seguir produciendo algunas obras en el estilo que le había catapultado a la fama. El resto de su obra es, a mi juicio no cabe ninguna  duda, interesante pero incluso admitiendo ese relativo interés es innegable que por ella no habría ocupado con toda seguridad el lugar que hoy en día ocupa en la historia del arte.

 

 

 

Él siempre fue consiente de esto y, a lo largo de toda su vida, volvía periódicamente a sus éxitos metafísicos de las plazas vacías y las habitaciones con maniquíes, realizando incluso frecuentes esculturas de sus temas más conocidos como las musas inquietantes o las parejas de arqueólogos ,sin por ello abandonar nunca, como es posible ver en la exposición, un estilo de pintura realista que iba en total oposición a las tendencias del arte contemporáneo de postguerra. Eso hizo que, en los últimos años de su vida, aún siendo un venerado vanguardista, vendiera muy poca obra, por más que De Chirico falsificara las fechas en sus cuadros, dejando, a su muerte, un impresionante legado de más de 550 obras que dese 1998 administra la Fondazione Giorgio e Isa de Chirico.

 

 

Y esa es la pintura metafísica, o más bien como el catálogo sí aclara neometafísica, que se puede ver en esta exposición, cuadros, sobre todo,  realizados en los años 60 y 70, cuando el pintor pasaba ya de los 70 e incluso 80 años, moriría con 90 en 1978 y aún activo pintando, obras casi todas interesantísimas, pero de la última época, distintas a aquellas que epataran al París de principios de siglo.

 

 

 

 

Y no es que sean malas, en absoluto, he de insistir en ello,  incluso hay alguna de ellas que yo tenía en gran estima, como el cuadro de la esfinge reproducido más arriba, pero también es cierto que estas obras autoplagiadas de su última época carecen de ese misterio, o quizás tienen otra distinta calidad de él, que tienen los originales que cuelgan el los mejores museos del mundo.

Es seguro que existen un interés por la Fondazione Giorgio e Isa de Chirico de carácter económico en mover tales fondos y tienen, sin duda alguna, todo su derecho e incluso nadie puede negar que carezcan de valor y de interés pero lo engañoso no es achacable a las obras expuestas sino en la pretensión inadmisible de presentarlos como el mundo, así se titula la muestradel pintor, un mundo en el que, cuanto menos, sus grandes y más conocidas obras maestras brillan por su ausencia. Sólo una especificación como Los últimos años de Giorgio De Chirico, o incluso el más neutro subtitulo Obras de la Fundación De Chirico habrían bastado para no provocar el desconcierto y la estupefacción que me causó la exposición.

 

 

Ocurrió también con la exposición de Picasso/Lautrec del Museo Thyssen en la que las obras de Picasso que entraban en la exposición abarcaban, en su enorme mayoría, apenas dos o tres años de la producción del artista malagueño. Cosas de la hipermercantilización del arte que lleva a exposiciones privadas como las realizadas por la empresa cultural Arthemisia en viejos palacios renovados como salas de exposiciones como el Palacio Albergatti de Bolonia, el Chiablese de Turín, el Palazzo Reale de Milán o el madrileño Palacio de Gaviria y que acaba con noticias como la de la incautación de 21 cuadros falsos de Modigliani en la exposción que se celebró la primavera pasada en el Palazzo Ducale de Genova. O tempo O mores.

Néstor Martín-Fernández de la Torre, un artista a reivindicar

 

Néstor Martín-Fernández de la Torre, un artista simbolista a reivindicar

 

Nestor_Martin_Fernandez_de_la_Torre_1910

Néstor Martín-Fernández de la Torre nació en 1887 en Las Palmas de Gran Canaria, en una casa de la calle de Lentini, que linda con el Barranco Guiniguada, frontera entre el antiguo y señorial barrio de Vegueta y el nuevo, burgués y progresista de Triana. Desde muy pequeño, mostró su interés por el dibujo. El pintor catalán Eliseo Meifrén que visitó las Palmas lo tomó como discípulo a los 13 años y en pocos meses, vio cómo adelantaba asombrosamente y asimilaba las lecciones que recibía, hasta el punto de identificarse con su estilo.

 

Retrato de Eliseo Meifrén por Ramón Casas Carbó. 59 x 28 cm. MNAC.

 

Gracias a la influencia del pintor catalán, que sería su amigo y su gran valedor, y a instancias de la madre, Néstor, con sólo 15 años, se tralada a la Península con una beca de estudios del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para ayudarle en su formación en Madrid. La madre del pintor, según algunas referencias, se dedicaba a la confección de sombreros de señora para algunas elegantes damas de Las Palmas y, con los beneficios que obtenía, ayudaba a sufragar los gastos de Néstor en Madrid ante la total oposición de su padre a sus ambiciones artísticas.

 

Calle Mayor de Madrid 1904, pintada con solo 16 años

Nestor, a lo largo de su vida, como veremos, se moverá fundamentalmente en el triángulo Madrid-Barcelona-Las Palmas, pero también realizó algunos viajes por Europa a partir de 1904 (Paris, Londres, donde vivía su hermanastro, Bruselas, Gante, Brujas…) que terminarían por definir, muy tempranamente, su estilo y dotarle de ese carácter ornamental que le llevó a realizar frecuentes trabajos decorativos, no sólo para Instituciones, sino también para comitentes privados, así como frecuentes decorados para eventos teatrales y fiestas populares.

 

Adagio 1904

 

En la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1904,  Néstor, con 17 años, participa con la obra Adagio con la que logra una mención especial. En la exposición además participan Vázquez Díaz, Darío de Regoyos, Solana, Francisco Gimeno e Isidro Nonell, entre los más célebres actualmente. Néstor concurre con dos obras y es casi como la despedida de su época de estudiante en Madrid, donde no volverá a exponer hasta diez años después. Adagio es una interpretación del mito de Leda y el cisne.

 

autoretrato 1904

 

En noviembre de 1904 Nestor embarca rumbo a Londres donde residia su hermanastro Bernardo que se dedicaba a relaciones comerciales relacionadas con la exportación de frutas canarias, por lo que esta primera estancia del pintor en Londres no fue muy gravosa para su economía. El objetivo fue conocer «in situ» el movimiento prerrafaelita inglés que, aunque su esplendor ya estaba periclitado, constituía para Néstor, en ese momento, la escuela y la tendencia estética preferida por él. Al fin se ha decidido a romper radicalmente con los convencionalismos académicos y realistas

 

 

Néstor en Barcelona

En 1907, participó en la V Exposición Internacional de Bellas Artes de Barcelona en el palacio de Bellas Artes, en pleno apogeo del Modernismo en Barcelona, una exposición que fue decisiva para el desarrollo del tardío simbolismo español. Entre las grandes figuras internacionales representativas del Simbolismo y del Modernismo encontramos a James Whistler, Edmond Aman-Jean, Fernand Khnopff,  Puvis de Chavannes, Gaetano Previati, von Stuck , Hodler, Burne Jones, Rodin, Ensor, Bourdelle, etc. Entre los españoles destacan los nombres de Meifrén, Nonell, Regoyos, Casas, Opisso, Rusiñol, Zuloaga y Joan Llimona que realizó el cartel.

 

Retrato de Enrique Granados 1908-9

Como Néstor pensaba ya trasladar su residencia y taller a Barcelona, aprovechó esta estancia para reforzar los lazos familiares e introducirse en los círculos literarios y artísticos. Según relata su hermano Miguel, fue su antiguo maestro y siempre amigo Eliseo Meifrén, quien ayudó al artista grancanario a conseguir este objetivo; él fue quien le introdujo en la tertulia artístico-literaria del «Café Continental» en la Plaza de Cataluña a la que eran asiduos asistentes además del mencionado Meifrén, personalidades tales como Santiago Rusiñol, Alejandro de Riquer, José María Sert, el compositor Isaac Albéniz y su hija Laura -que era pintora-, Enrique Granados, y los literatos y críticos Miguel Utrillo, Eugenio d’Ors, Francisco Sitjá y otros. A Granados le unió una profunda amistad y admiración que cristalizó en el retrato de arriba.

 

Boceto para los cuadros del Tibidabo

 

En el último trimestre de 1908, con 20 años, consigue su primer encargo decorativo importante: la realización de unos plafones para una sala de la sociedad «El Tibidabo», que fueron exhibidos en la Sala Parés a finales del primer trimestre de 1909. El encargo consistía en realizar cuatro grandes plafones de casi tres metros de altura por otros tantos, o más de largo, cada uno de ellos, tomando como motivo de inspiración los poemas de Jacinto Verdaguer:. «L’Atlàntida» (1877) y «Canigó» (1885)

 

El Jardín de las Hespérides (detalle)

 

Evidentemente era consciente de la importancia del encargo, tanto por la galería donde ha de realizar la exposición -la prestigiosa Sala Parés, establecimiento clave en el mundo del arte catalán- como por el lugar al que estaban destinados los plafones, y también por las posibles consecuencias de dicho encargo en su faceta como decorador ymuralista, pues estos lienzos ocupan una superficie aproximada de 36 metros cuadrados

 

NÉSTOR MARTÍN FERNÁNDEZ DE LA TORRE (Las Palmas de Gran Canaria, 1887-1938) “Gentil llevado por las aguas encantadas y adormecido por las caricias de Flordenieve”, c.1908-1909

 

En estas obras tempranas se percibe la influencia prerrafaelita, en particular de Burne Jones. Al mismo tiempo marcará con estos cuadros una tendencia literaria-decorativa-musical basada en el color y en la composición; si su línea curva va a representar su militancia modernista, el color, lo será de su simbolismo; ambas serán dos grandes constantes en su obra.

Los catalanes no se portaron muy espléndidamente con Néstor. Que el precio que le pagaron era inferior al trabajo realizado y al valor artístico parece corroborarlo el hecho de que, dado el éxito obtenido por la exposición, tanto de público como de crítica, el pintor acudió al Dr. Andreu para que, si era posible, intercediera ante la Junta a fin de mejorar las condiciones económicas de dicho encargo, pero esta petición fue mal interpretada y pensaron que Néstor era un oportunista. Este sería el primer conflicto del pintor con las autoridades artísticas de Barcelona que se fue enconando hasta que el artista cerrara su estudio en la ciudad condal.

 

Hermana de las rosas

 

Aún así todavía participaría en alguna exposición colectiva de retratos en el Palacio de Bellas Artes pero Néstor se encuentra en un momento, 22 años, en el que dará un empuje fundamental a su obra pintando la que él mismo consideró su primera obra importante y, como algún crítico ha señalado, el manifiesto plástico de la estética nestoriana. Al principio titula este cuadro «El Príncipe Néstor». Aunque  se suele señalar dicha obra  como «la obra capital de la prolongada estancia de Néstor en Barcelona», el lienzo fue realizado en su, totalidad en Las Palmas de Gran Canaria. La pintura se presentó en Barcelona en La Sala Parés entre las candidatas para representar a España en la Exposition Universelle et Internationale de Bruxelles 1910. Tras largos avatares de censura y polémica en la prensa que acabaron por decidir al pintor a abandonar Cataluña, la obra que tomó el título final de Epitalamio: Las bodas del Príncipe Nestor fue expuesta en la Sala de Honor del pabellón español de dicha exposición y abrió el camino internacional al pintor

 

Epitalamio 1909

 

Su «Epitalamio», un autorretrato simbólico en el que el artista recibe una cornucopia llevada por tres angelotes, causa un gran revuelo entre los medios artísticos de Barcelona al convertirse en piedra de escándalo entre tanto cuadro burgués de paisajes y soterrados simbolismos románticos. La fuerte polémica levantada se acentuó más cuando el Jurado tomó la decisión de rechazarlo para su envío a Bruselas por el pecado imperdonable de ser massa gros de tamanyParecía que desde la exposición de los plafones de «El Tibidabo» se había creado una atmósfera hostil a este arte decorativista o decadentista que él representaba y, con ello, al grupo de artistas modernistas, que cada vez iba siendo más fuerte sobre todo por parte de los recién aparecidos «noucentistas» o novecentistas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De esta época también es una serie de dibujos que titulo Mujeres España, muy en la onda del coetáneo Rafael de Penagos

Néstor en Londres

Como sea, Nestor, tras su acostumbrada estancia estival en Canarias, decide marcharse a Londres. En el mes de febrero de 1911, a sus 24 años, Néstor llegaba a Londres en compañía de su íntimo amigo Mariano Andreu, ambos portaban muy ilusionados una breve carta de recomendación de Riquer para el crítico Konody y otra de Eliseo Meifrén para el pintor Sargent a fin de que les pudieran orientar en la búsqueda de maestro y taller artístico. Néstor, fiel a su afán de perfección, estudió en Brighton la técnica del aguafuerte. La realización y venta de algunos de ellos le permitió ganar algún dinero para ayudar a sufragar los gastos de su estancia londinense;  A mediados de junio de la11 tenía realizadas sus obras maestras en el aguafuerte: «El garrofin» y «La macarena».

 

la Macarena

El Garrofín

 

Néstor en Madrid

Una vez vuelto de Londres a Canarias, por manifestaciones del propio Néstor a la prensa deducimos que hasta 1913 debió salir muy poco de sn Isla. Tal vez, entre 1911 y 1913, sólo hiciera un viaje a París en el mes de octubre de 1912 para ingresar como miembro de la agrupación «Unión Internacional de las Bellas Artes y de las Letras». El nombramiento le fue comunicado por una carta firmada por M. Henry-Breuil, secretario de la misma. Esta asociación fue fundada en 1890 por Puvis de Chavannes, Meissonnier, Rodin y Carrière; a ella pertenecieron Paul Adam, Huyssmans, D’Annunzio, Anatole France, Kipling, Monet, Renoir y otros.

Néstor está sin embargo, mayormente centrado en la exposición que significará su vuelta a Madrid y que se realizará el día 5 de febrero de 1914 en la Casa Lissárraga y Sobrinos, en la calle Mayor numero 16. La exposición sumaba un total de cuarenta y tres cuadros. Veinte óleos, de los que once se exhiben por primera vez, entre ellos «El niño arquero»,«Posesión»  y «Joselito» (el pintor José Hurtado de Mendoza).

 

El niño arquero 1912

 

 

El éxito de crítica de la exposición de 1914 en Madrid fue apoteósico a juzgar por los ecos que siguió teniendo en la prensa a lo largo de 1914 e incluso en 1915, Supuso, realmente, pasar de ser de entre los pintores jóvenes más desconocidos en Madrid a ser uno de los grandes maestros de la pintura española, colocando su nombre al lado de maestros mayores en edad como Sorolla, Anglada Camarasa, Romero de Torres o Zuloaga. Por cierto, que la suerte del pintor canario y la de Anglada Camarasa caminan paralelas: los dos se cotizaban a sí mismos muy altos dado el carácter de su pintura concebida como museable pero paradójicamente, aunque los museos apetecían estas obras, no las adquirían por razones de economía y eso hace que no estén debidamente representados en las colecciones estatales.

La vida de Néstor en Madrid era polifacética, transcurría entre la investigación intelectual y el trabajo en su estudio. Aparte de estas labores profesionales le apasionaba frecuentar tertulias. Así se le ve acudir al Café de Castilla donde iban su amigo y paisano Unamuno y Pérez de Ayala; pero la más célebre de las tertulias a las que asiste es la de «El Gato negro», en la calle del Principe. Este cenáculo de Benavente era muchas veces punto de localizacion del pintor canario e incluso su dirección postal en Madrid.

 

 

Joselito 1912

 

La Guerra Mundial trunca sus planes de exposiciones en Londres y París y se queda en Madrid donde abre estudio. Néstor participa en el concurso de carteles que organiza el Círculo de Bellas Artes de Madrid para anunciar el tradicional baile de máscaras en el Teatro Real. Obtuvo el segundo premio dotado con 600 pesetas. Y es entonces cuando empieza a acompañarle en una de sus pasiones vitales: el teatro. Se estrena en el Teatro Lara de Madrid «El amor brujo» con música de Manuel de Falla sobre un libreto de Martínez Sierra y con decorados y escenografía dc Néstor.

 

el_amor_brujo_decorado_de_nestor_1915

 

Fue un éxito apoteósico, más del pintor que del músico y sobre todo de la bailaora gaditana Pastora Imperio que se consagró como primera figura desde entonces.

 

En diciembre de 1916, vía Málaga, regresa a Gran Canaria para trabajar en «El Poema de los Elementos». Su gran amigo el Marqués de Montesa le aconseja que trabaje mucho, más de lo que hacía en Madrid, donde Néstor no encuentra la concentración que requieren sus cuadros de imaginación pues cuando no era la vida madrileña la que le seducía y le hacía salir de su estudio, eran los amigos los que iban a conversar a su casa. Este consejo va orientado a que al terminar la guerra pueda promocionarse en Madrid, Barcelona, París,  Roma, Venecia, Nueva York, … y así podrá desquitarse del paro forzoso que le impuso la guerra mundial en su consagración internacional.

 

Posesión 1914

 

 

El Poema Atlántico 1917-1923

Durante los siguientes años y hasta 1923, Nestor se ocuparía en la realización de su magna obra que sería EL Poema de los Elementos, de los cuales solo llegó a realizar por completo la serie del Poema del Mar o Poema del Atlántico y casi terminó la serie del Poema de la Tierra quedando sin realizar los proyectados Poema del Aire y Poema del fuego. La primera de las series que realizó fue la de los Poemas del Mar.

 

Se trata de ocho lienzos que actualmente se conservan el el Museo Néstor de El Pueblo Canario, un proyecto pensado y largamente acariciado por el propio Néstor que no pudo ver realizado en vida, pero que sí llegó realizar su hermano, el arquitecto  Miguel Martín-Fernández de la Torre.
En la playa de Las Canteras, donde abrió su estudio, se dedicó a una afanosa investigación plástica de aguas, fondos marinos, costas, peces del Atlántico, etc. Dibujos, acuarelas y bocetos se sucedían incansablemente, génesis creativa que compartía con familiares y amigos.

Poema-del-atlántico-Amanecer

 

Con una barca y una cubeta de cristal observaba el fondo del mar, los pescadores de las cercanías, generosamente pagados por el pintor, le traían todo tipo de peces que estudiaba minuciosamente, y que a veces empezaban a descomponerse colgados de la liña o en una pecera, por lo que los amigos y familiares al visitarle tenían que proveerse de un pañuelo con colonia o alcohol.

 

Poema-del-atlántico- Mediodia

Se trata de 8 lienzos que recogen simbólicamente los diferentes estados del mar según las horas del día-  Amanecer, Mediodía, Tarde, Noche– , la meteorología – Borrasca y Mar en reposo–  o las mareas- Bajamar y Pleamar-.

Poema Atlántico,La Tarde

Los ocho cuadros se exhiben en una sala circular que casi parece un templo consagrado al artista. Y “exhibir” es el verbo más exacto, ya que somos testigos de una desbordante explosión de colores puros, del movimiento sensual de unos cuerpos viriles y poderosos. Pero sobre todo, vemos el mar.

 

Poema-del-atlántico-La Noche

 

En palabras de Daniel Montesdeoca, “es casi musical, y evoca vívidamente en la memoria a Debussy”.

 

Poema-del-atlántico-Bajamar

 

Constituyen una representación casi alegórica, cargada de elementos esotéricos y filosóficos, es la síntesis perfecta entre el bagage modernista y el carácter simbolista  de Néstor

 

Poema del Atlántico-Pleamar

 

Por fin el 20 de marzo, a las 4 de la tarde, se inauguró la exposición en la Sociedad de «Amigos del Arte», en el Palacio de Bellas Artes (actual edificio de la Biblioteca Nacional). Amenizó el acto un concierto a cargo del trío Gassent, Martínez y del Castillo. Según la crónica de Rafael Marquina había tanto público que se hizo imposible la contemplación de las obras. Montaje, iluminación, instalación y ambientación se realizaron con el mayor esmero bajo la supervisión del artista, llegando a extremos tales que, según contó el escultor Francisco Borges Salas, «en determinados momentos llegaba a la sala un olor de marisma», algún exótico perfume buscado por el artista para esta ocasión.

 

Poema-del-atlántico-Borrasca

Entre los visitantes a la exposición hemos de destacar al Rey y, días después, al Infante Don Fernando y a la Reina Madre con otros miembros de la Familia Real. Es indudable que allí acudió Salvador Dalí, por aquel entonces estudiante en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (había ingresado en 1921), y que probablemente ya había entablado amistad con Néstor. Pepín Bello -compañero de la Residencia de Estudiantes– contaba que la obsesión de Dalí llegó a tal extremo que visitaba la exposición todos los días.

De la amistad con miembros de la generación del 27», con los que entra en contacto en esta época, conservará libros dedicados por Federico García Lorca, Rafael Alberti, Benjamín Palencia, dibujos de Lorca y Palencia, y fotografías.  Federico García Lorca llamaba «Durero» a Néstor, no sólo por su extraordinario dibujo sino porque le proporcionaba monedas de 5 pesetas (duros) para pasar algunos difíciles momentos de la bohemia.

 

Poema del Atlántico. El mar en reposo.

 

Gustavo Durán, el amor de su vida

Es probablemente a través del contacto con este grupo como conocerá al que será el gran amor de su vida, el joven compositor Gustavo Durán que sirvió de modelo para el cuadro El mar en reposo. Cuenta Luis Antonio de Villena que al visitar el Museo Néstor con Rafael Alberti, éste al ver este cuadro exclamó: “¡Andá, el capitán Durán!”. Gustavo Durán que apenas tenía 17 años cuando inició su relación con Nestor que duraría más de 10 años, era entonces un joven compositor de música que estudiaba en el Real Conservatorio de Madrid y vivía en la Residencia de Estudiantes, donde perteneció al grupo de amigos entre los que estaban Federico García Lorca, para el que tocaba el piano, Luis Buñuel, al que le unió una estrecha amistad, Pepín Bello y Salvador Dalí.

 

Gustavo Durán

 

Gustavo que acompañaría a Néstor durante sus años en París, de los que hablaré luego, acabó por ser el famoso coronel Durán, jefe de Estado Mayor del general Kleber, en la XI Brigada Internacional. A finales de 1936 participó en la Defensa de Madrid, donde se logró detener a los militares sublevados. Allí volvió a encontrar a Ernest Hemingway, quien lo cita por su nombre en su novela ¿Por quién doblan las campanas?. El escritor André Malraux también se inspiró en él para el personaje “Manuel García” en su novela L’espoir (“La esperanza”).

Desde el verano de 1937 estuvo al frente del Servicio de Información Militar (SIM) en Madrid y la zona central, . En esta función estuvo apoyado por el jefe de la inteligencia soviética en España.

 

Gustavo Durán y André Malraux

 

Un personaje fascinante -se dice que también fue amante de Anaïs Nin– que también trabajo para el departamento de Estado de Roosevelt, siendo objeto de las purgas del senador McCarthy que le incluyó en 1950 en la lista de los 57 supuestos comunistas que trabajaban para el Departamento de Estado con ayuda de información del régimen franquista.

Entre sus últimas amistades en la década de 1960, figuró Jaime Gil de Biedma que le dedicó un hermoso poema. Durán falleció como alto representante de la ONU en Atenas; está enterrado en Creta. Su archivo fue donado al Centro de Documentación de la Residencia de Estudiantes.

 

 

 

El Poema de La Tierra (1932-38)

Volviendo a Néstor, El Poema del Atlántico era sólo una parte de un ambicioso proyecto que la prematura muerte del pintor le impidió terminar, el Poema de los Elementales, que, además del mar, incluía representaciones alegóricas de La Tierra, El Aire y El Fuego. Néstor dejó bocetos de los Poemas del Aire y del Fuego, y algo más avanzado el Poema de La Tierra, conjunto que inició en 1934 y que encontramos reunido en una de las salas más notables del museo Néstor, en distintos estadios de ejecución, desde meros bocetos a obras acabadas.

 

Poema de la Tierra. Capas de la Reina

Otra vez a través de los distintos momentos del día (Orto, Mediodía, Vespero y Noche), o a través de las estaciones del año (Primavera, Verano, Otoño e Invierno), Néstor realiza un pormenorizado estudio de la flora canaria, usando sobre todo plantas específicas de las islas como homenaje a su tierra.

 

Poema de la Tierra. Primavera. Filodendro

 

Si la voluptuosidad ya resultaba evidente en el Poema del Atlántico, sobre todo en los últimos cuadros, aquí las carnaciones en tonos terrosos, el escorzo casi imposible y acrobático de las figuras, y la evidente sensualidad de unos cuerpos musculosos que se entrelazan en múltiples posturas, aluden simbólicamente a la exuberante fecundidad  de la Tierra, y de su tierra, las islas Canarias.

 

Poema de La Tierra. Otoño. Higuera del Himalaya

 

Luis Antonio de Villena señala a partir de esta obra inacabada:

El revuelto amasijo de cuerpos eróticos y desnudos, besándose y casi copulando, son hombres y mujeres, aunque como ya anticipé, lo femenino salvo leves rasgos (insinuaciones de pechos) quede subsumido en la potente anatomía viril, joven y andrógina.

 

Poema de La Tierra. Cactus

 

Es imposible decir en un cuadro como “Drago” –las plantas titulan las obras- que no estemos presenciando el voluptuoso abrazo de dos hombres desnudos entre las ramas del milenario árbol, que asimismo les sirve de cúpula. ¡Extraordinario Néstor que los españoles no hemos sabido reivindicar todavía hasta el punto que se merece!

 

Poema-de-la-tierra-Drago

 

Néstor en Las Palmas de Gran Canaria

En esta época el nuevo Alcalde de Las Palmas de Gran Canaria es José Mesa y López, que pretende encargar el proyecto de reforma de la ciudad a los hermanos Martín-Fernández de la Torre. Gracias a esta colaboración hoy aún se conservan -hay otras perdidas- los enormes lienzos realizados para El Casino

 

 

 

Y la decoración de varias salas del Teatro Perez Galdós que tras un incendió fue reconstruido por Miguel Martín Fernández de la Torre, su hermano, entre 1925 y 1928. Miguel Martín solicitó ayuda a su hermano Néstor, artista y pintor, para decorar el edificio. Éste se ocuparía de realizar las pinturas en lienzo del salón Saint-Saëns, del techo de la platea, de la boca del escenario y de diseñar los vitrales y el telón. Tras las obras, el 28 de mayo de 1928 se llevó a cabo la primera reinauguración.

 

 

 

También juntos idearían algo que Néstor no llegaría a ver: El Pueblo Canario. Las primeras trazas de su diseño, realizado por  Néstor , datan de 1937. Su construcción fue encomendada a su hermano, el arquitecto Miguel Martín Fernández de la Torre, a quien el ayuntamiento de la ciudad encargó la redacción del proyecto técnico y la delimitación del conjunto. Las obras darían comienzo en el año 1939.

 

 

El Pueblo Canario constituye la plasmación del ingenio artístico de ambos hermanos. Está conformado por una plaza irregular cerrada por varias edificaciones que ambientan un rincón típico.

 

Años más tarde, en 1956, en este espacio,se inauguraría el Museo Néstor, con parte del fondo del artista donado por algunos miembros de su familia, patrimonio que posteriormente se ha venido enriqueciendo con donaciones particulares y adquisiciones.

 

 

 

En sus últimos años, siguió haciendo colaboraciones para el teatro como la que realizó para el ballet El Fandango del candil con música de su amado Gustavo Durán y que fue el primer gran ballet de absoluto nuevo cuño que estrenó Antonia Mercé, La Argentina, para su compañía Ballets Españoles en París. A pesar del gran éxito, Gustavo no volvería a componer música y abandonó a Néstor en Paris en 1934 no volviendo a verle nunca e incluso ocultando en su biografía esa relación, (ni siquiera se hace mención a ella en wikipedia)  olvidando por completo a quien le había ayudado a ser quien era y con quien mantuvo una larga relación en torno a una década. El prometedor músico convivía con Néstor en París llevando un tren de vida que jamás hubiera podido costearse por sus propios medios.

Néstor creó unos figurines y escenografías que son una verdadera obra maestra, donde logra incardinar a la perfección los motivos de inspiración folklórica con la más innovadora vanguardia. Han trascurrido doce años desde su trabajo en “El amor brujo”, y la vertiente escenográfica de Néstor ha madurado y absorbido todo el devenir de las corrientes artísticas en el período de entreguerras.

 

 

El Fandango del Candil” es estrenado por la compañía de los Ballets Españoles de Antonia Mercé, La Argentina, en el Teatro Volskoper de Hamburgo en noviembre de 1927. Inician una gira que recorrerá Alemania (Bielefeld, Bremen, Colonia, Berlín…); cosechará triunfos en Italia (Sala Humberto de Roma); para finalizar en el Teatro Femina de los Campos Elíseos (del 18 de junio al 12 julio 1928).

 

 

 

En sus últimos años, Néstor fue sorprendido por la Guerra Civil en las Islas Canarias que quedaron del bando nacional. A pesar de que se le ha intentado relacionar con el franquismo, es evidente que debió mantener un perfil bajo dada, por un lado, su condición de homosexual declarado y, por otro, las relaciones que le unían a muchos destacados antifranquistas, particularmente a su ex-amante Gustavo que llegaría a ser jefe de los servicios de inteligencia en Madrid. Acaso por eso, sus ultimas obras está encuadradas en un cierto tipismo sin duda relacionado con el proyecto del Pueblo Canario.

 

 

 

Néstor no llegaría a ver el fin de la guerra. Moriría de complicaciones una pulmonía cuando estaba a punto de cumplir los 51 años. Con su muerte, en febrero de 1938, dejó sin terminar el Poema de la Tierra y en bocetos Poema del Aire y Poema del Fuego, los cuales pensaba realizar como complemento de su gran obra. Su sepelio fue todo un acontecimiento social en la época, congregando a una gran multitud de personas.

 

 

Hoy su figura, aunque enormemente conocida en su tierra, es poco conocida quizás por la escasa presencia de su obra en los museos de la Península. Espero haber contribuido mínimamente a reivindicar la memoria de este simbolista canario, homosexual y cosmopolita.