Frederick Cayley Robinson, el desconocido simbolista inglés

 

Frederick Cayley Robinson, el desconocido simbolista inglés rescatado del olvido por una exposición de la National Gallery de 2010.

 

 

 

EN 2010 con la exposición de los cuatro cuadros que forman el ciclo de las  “Obras de la Misericordia”,  la  National Gallery de Londres,  en colaboración con la Tate Britain, recuperó parte de la obra de uno de los pintores e ilustradores más seductores, ignorados y casi desconocidos  del Simbolismo británico de principios del siglo XX. Sin embargo, Frederick Cayley Robinson sigue siendo aún un autor extraño y poco estudiado del que cuesta mucho trabajo obtener casi información, por lo que su obra encaja perfectamente en la parte de este blog que trata de encontrar esos artistas peculiares que la historiografía acaba arrinconando.

 

FREDERICK CAYLEY ROBINSON

No existe, hasta donde he podido investigar, ninguna monografía sobre este autor, ni siquiera en un país tan chovinista como el Reino Unido, ni le habían dedicado hasta la exposición de la National, ninguna retrospectiva importante desde 1977, e incluso durante su vida sólo realizó tres únicas exposiciones. Todo bastante extraño puesto que sus obras más conocidas, lejos de estar escondidas en colecciones particulares, se exhibían en el hall de entrada del Hospital de Middlesex hasta 2007, nada menos que uno de los dos hospitales de la Facultad de Medicina  y Enfermería de la University College de Londres. El Hospital cerró en diciembre de 2005 y fue demolido poco después de haber sido utilizado como set para la película Promesas del Este de David Cronenberg, .

 

 

 

Asi que, durante casi un siglo, esos cuatro lienzos gigantes de Frederick Cayley Robinson daban la bienvenida a los visitantes al área de recepción del Hospital Universitario de Londres. Los actos de misericordia pintados en 1912, fueron  encargados por Sir Edmund Davis, uno de los directores del hospital.

Antes de la demolición del hospital, fue cuando surgió la cuestión de qué hacer con aquellos lienzos que, otra vez de manera extraña, ya que se trata de una de las comisiones decorativas más importantes de la primera parte del siglo XX en Inglaterra, tampoco interesaron a ninguno de los grandes museos. Por el contrario  fueron adquiridos por la Wellcome Library, donde pueden verse en la actualidad, una singular colección formada por Sir Henry Wellcome sobre temas relacionados con la medicina, la brujería, la alquimia o la etnografía. Fue a raíz de esta adquisición cuando los ojos de los comisarios de la National Gallery y la Tate Britain se percataron del error y le dedicaron la exposición de la que os vengo hablando. Después la BBC le dedicó un programa con testimonios de médicos y enfermeras que recordaban el impacto que las obras les habían causado en su cotidianidad laboral. El mensaje subyacente, según la web de la National Gallery, se refería a la santidad del altruismo humano expresado a través de la curación médica y el cuidado de niños huérfanos. Casi nada. Qué rimbombancia…

 

Federick Cayley Robinson (British, 1862-1927) Acts of Mercy- Orphans II

 

En realidad, aunque el ciclo lo componían 4 cuadros, se trataba de dos pares enfrentados. Uno dedicado a los huérfanos y otro a los heridos de la Primera Guerra Mundial, ya que fueron durante aquellos años de conflicto cuando fueron pintados. El par de cuadros de Los Huérfanos fueron los primeros en acabarse, en 1915,  y representan el refectorio de un orfanato, como entonces solían tener los hospitales. La web de la National afirma, cosa que a mí me parece traída por los pelos, que recuerda a la Ultima cena de Leonardo Da Vinci y a la pintura holandesa del siglo XVII.

 

Orphans II

En la exposición también se le relacionaba con otros cuadros de la National Gallery como El Bautismo de Cristo de Piero della Francesca,   las Cuatro escenas de la vida temprana de San Zenobio   de Sandro Botticelli y con algunos lienzos de Pierre-Cécile Puvis de Chavannes, relaciones mucho más atinadas e interesantes a mi entender como intentaré hacer ver a lo largo de la entrada.

 

 

Los dos cuadros muestran una procesión de huérfanas vestidas con uniformes azules, con sus cofias y  delantales almidonados , serpenteando por el refectorio del orfanato para recibir  cuencos de leche. Todo en una serena armonía,  tan limpio y ordenado, tan ideal, que, aunque a ojos de sus coetáneos pareciera normal, hoy a a los nuestros lo reviste con un cierto aura de misterio y misticismo, tan propia de la pintura del Simbolismo.

 

 

Misterio que se acrecienta por las insólitas y repetidas miradas de las huérfanas hacia el espectador. Hay quien ha querido ver, a mi entender con bastante acierto la influencia de Edward Burne Jones. Y es díficil no pensarlo cuando se ve la procesión de huérfanas bajando la escalera de caracol.

 

 

edward_burne-jones_the_golden_stairs

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De hecho, Burne Jones se cuenta entre las influencias reconocidas del pintor, además de ser uno de los artistas más populares de la época.

En el otro par, de título general El doctor, se representa de manera clara el trauma tremendo que supuso la superabundancia de heridos e inválidos víctimas del salvajismo feroz que supuso la guerra de trincheras de la Primera Guerra Mundial. Soldados heridos y marineros se reúnen a la entrada de un hospital.

 

Cayley_Robinson_The doctor

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Casi todos ellos visten un uniforme que se conoció como el Convalescent Blues, un tipo de vestimenta que las autoridades militares requerían que usasen  los heridos en la Guerra, excluidos por supuesto los oficiales,  tanto en los hospitales como en público. Cómo sólo había una talla que tenía que adaptarse a diferentes cuerpos, esa era la razón de que llevasen dobladas las perneras. Además llevaban una corbata roja.

 

 

A la izquierda se representa la mañana mientras que una enfermera toca la campana para señalar la hora del día (como en las casas religiosas) mientras que en la derecha cae la noche sobre una hilera de casas del barrio de Fitzrovia, detrás de las que se ven una serie de chimeneas humeantes. La extraña estatua ecuestre, según una posible interpretación, representaría el servicio del hospital al estado.

 

 

El extraño personaje de la chistera, que parece más un dandy que hubiera pasado la noche fuera de casa, ha sido identificado como una apropiación de un cuadro de Honoré Daumier titulado El coleccionista de estampas.

 

Oil painting on wood by Honoré Daumier, ca. 1857-1863. Art Institute of Chicago.

El otro lienzo muestra a representantes de la población civil en otra entrada del hospital entre los que se puede ver a una madre o una enfermera que cuida de un bebé, algunas niñas, y gente mayor incluyendo a un hombre con porte de erudito que lleva una capa marrón a la izquierda.  A la derecha, en una imagen que evoca los milagros de los santos, una mujer arrodillada pide al médico ayuda para su hija, a lo que el médico le corresponde con un gesto muy cercano a una bendición.

Credit: Wellcome Library, London. Wellcome Images
Oil on Canvas 226×336 cm

 

En el centro un árbol muerto con una serpiente en sus ramas lleva un mensaje pesimista para los seres humanos como los descendientes de Adán y Eva: “Polvo eres y en polvo te convertirás”. A la izquierda, un cometa pasa a través del cielo sobre la terraza de casas de Fitzrovia  que continúa  la pintura anterior.

 

 

Pero ¿quién era Frederick Cayley Robinson? Nacido en Brentford-on-Thames en 1862, hijo de un corredor de bolsa, Robinson, después de un tiempo navegando por la costa inglesa como marinero, comenzó su formación artística en la St John’s Wood Academy entre 1883 y 1885 y entró en la Royal Academy Schools en 1885.

 

Frederick Cayley Robinson by Frederick Cayley Robinson pencil and chalk, 1898

Completó después sus estudios en la famosa Académie Julian de París entre 1891 y 1894 y, en París, conoció  la obra de Pierre Puvis de Chavannes y los pintores Nabis, que tendrían una fuerte influencia en su estilo. Como muestra de esa influencia os pongo una obra de Robinson confrontada con una de Puvis de Chavannes.

 

The Three Brothers (Los tres hermanos), (c.1897); Óleo sobre lienzo. Colección Privada

 

Puvis de Chavanne El pobre pescador

 

Entre 1898 y 1902 vivió en Florencia, familirizándose con el trabajo de Giotto, Mantegna y Miguel Angel, una Florencia que en aquella época visitaba Degas, Maurice Dennis y en la que vivió Max Klinger que hospedó a Max Beckmann, Käthe Kollwitz y Gustav Klimt, o Arnold Böcklin, que vivió en Florencia y Fiesole durante casi dos décadas. Poco he podido saber de sus relaciones con estos pintores, pero una de las ilustraciones del libro The blue bird, del que os hablaré más adelante, titulada The kingdom of the past muestra familiaridad con la obre de la Isla de los muertos  de Arnold Böclkin.

 

The kingdom of the past

 

Después de un período de cuatro años en París, se estableció en Cornwall en 1906. Comenzó a exhibir sus acuarelas en 1911 en la Royal Watercolor Society y continuó enviando dos o tres trabajos a cada una de las exposiciones anuales de la Sociedad hasta 1926.

 

Evening in London

Gran parte del trabajo de Cayley Robinson se caracteriza, como ya hemos visto en su ciclo de las obras de Misericordia por un sentido de la meditación, de la quietud y de la calma. De hecho, como observó James Greig en una apreciación del trabajo de acuarela de Cayley Robinson, publicado poco después de la muerte del artista,

Ni el medio ni el método cuentan en gran medida para atraer en la obra de Cayley Robinson. Su influencia se ejerce principalmente a través de la emoción espiritual transmitida en el movimiento rítmico y en los tonos delicados de belleza seductora. El ritmo siempre se controla dentro de un dibujo muy bien pensado. Pero es lo elusivo del motivo interior dentro de sus cuadros lo que les da su encanto indefinible.

 

Lo que resta del dia

 

Madre e hija

 

In the depth of winter

 

The Call Of The Sea by Frederick Cayley Robinson

Cayley Robinson exhibió regularmente en la Royal Watercolor Society, la Royal British Artist Society y el Instituto  de Bellas Artes de Glasgow, ciudad donde ejerció su magisterio enseñando dibujo y pintura.

 

Una tarde de invierno

 

Una tarde de invierno II

 

Sus pinturas, con frecuencia, son pinturas de interiores, en torno a una mesa o una chimenea, donde los modelos, habitualmente femeninos, permanecen aislados, como ensimismados en sí mismos, acentuando esa sensación de calma y quietud de la que hablábamos.

 

Loud Blows the Winter Wind

 

La madrastra

 

Infancia

 

Cayley Robinson The old nurse, 1926

 

Muy típico de él son las composiciones en forma de L mayúscula, como en The old nurse, reproducida más arriba, donde los personajes apenas ocupan una porción mínima del espacio del cuadro. Esta tendencia seguiría a lo largo de los años, llegando a pintar algunas obras donde el verdadero protagonista es el vacío compositivo.

 

El Puente

 

Reminiscence

 

The Farewell 2

 

La guardia nocturna

 

O donde el protagonismo no sea tanto de los personajes como de lo visto a través de una ventana

 

El largo viaje

 

La hora de la lección

 

Sus obras tienen además un carácter de ilustracciones por lo que simultáneamente a su trabajo pictórico comenzó a recibir encargos para ilustraciones de libros, diseños de vestuario, atrezos y tramoyas de producciones teatrales. La más destacada fue el encargo del diseño de la puesta en escena de El pájaro azul de Maurice Maeterlinck en el teatro de Haymarket en 1909; Un trabajo que sirvió para consolidar su reputación como lo que un estudioso reciente ha descrito como “un pintor sensible de la visión de un niño”.

 

CAYLEY ROBINSON Cartel para The blue bird_1909

También ilustraría el libro mismo produciendo algunos de sus diseños más extraordinarios

 

 

the-blue-bird-children-by-the-fire1

Time Opens the Gates of Dawn, 1911

 

El reino del futuro. El pájaro azul.

 

The Oak Addresses the Spirits of the Trees

 

No fue su único trabajo como ilustrador. Ilustro tambien un libro de Santos y sus historias  de Peggy Webling

 

san Jorge

St. Helena

 

También El libro del Génesis

 

the book of genesis Adan y Eva

 

the book of genesis
Moises tras el diluvio

E incluso algunos trabajos para publicidad industrial

 

british-industries–cotton-frederick-cayley-robinson

 

Por qué ha caído en el más absoluto olvido la obra de este autor es todavía algo difícil de entender, pero, agradezco a la exposición de la National, la posibilidad de descubrirlo,

 

Cayley Robinson poster-die-vier-winde-1442502

Néstor Martín-Fernández de la Torre, un artista a reivindicar

 

Néstor Martín-Fernández de la Torre, un artista simbolista a reivindicar

 

Nestor_Martin_Fernandez_de_la_Torre_1910

Néstor Martín-Fernández de la Torre nació en 1887 en Las Palmas de Gran Canaria, en una casa de la calle de Lentini, que linda con el Barranco Guiniguada, frontera entre el antiguo y señorial barrio de Vegueta y el nuevo, burgués y progresista de Triana. Desde muy pequeño, mostró su interés por el dibujo. El pintor catalán Eliseo Meifrén que visitó las Palmas lo tomó como discípulo a los 13 años y en pocos meses, vio cómo adelantaba asombrosamente y asimilaba las lecciones que recibía, hasta el punto de identificarse con su estilo.

 

Retrato de Eliseo Meifrén por Ramón Casas Carbó. 59 x 28 cm. MNAC.

 

Gracias a la influencia del pintor catalán, que sería su amigo y su gran valedor, y a instancias de la madre, Néstor, con sólo 15 años, se tralada a la Península con una beca de estudios del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para ayudarle en su formación en Madrid. La madre del pintor, según algunas referencias, se dedicaba a la confección de sombreros de señora para algunas elegantes damas de Las Palmas y, con los beneficios que obtenía, ayudaba a sufragar los gastos de Néstor en Madrid ante la total oposición de su padre a sus ambiciones artísticas.

 

Calle Mayor de Madrid 1904, pintada con solo 16 años

Nestor, a lo largo de su vida, como veremos, se moverá fundamentalmente en el triángulo Madrid-Barcelona-Las Palmas, pero también realizó algunos viajes por Europa a partir de 1904 (Paris, Londres, donde vivía su hermanastro, Bruselas, Gante, Brujas…) que terminarían por definir, muy tempranamente, su estilo y dotarle de ese carácter ornamental que le llevó a realizar frecuentes trabajos decorativos, no sólo para Instituciones, sino también para comitentes privados, así como frecuentes decorados para eventos teatrales y fiestas populares.

 

Adagio 1904

 

En la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1904,  Néstor, con 17 años, participa con la obra Adagio con la que logra una mención especial. En la exposición además participan Vázquez Díaz, Darío de Regoyos, Solana, Francisco Gimeno e Isidro Nonell, entre los más célebres actualmente. Néstor concurre con dos obras y es casi como la despedida de su época de estudiante en Madrid, donde no volverá a exponer hasta diez años después. Adagio es una interpretación del mito de Leda y el cisne.

 

autoretrato 1904

 

En noviembre de 1904 Nestor embarca rumbo a Londres donde residia su hermanastro Bernardo que se dedicaba a relaciones comerciales relacionadas con la exportación de frutas canarias, por lo que esta primera estancia del pintor en Londres no fue muy gravosa para su economía. El objetivo fue conocer «in situ» el movimiento prerrafaelita inglés que, aunque su esplendor ya estaba periclitado, constituía para Néstor, en ese momento, la escuela y la tendencia estética preferida por él. Al fin se ha decidido a romper radicalmente con los convencionalismos académicos y realistas

 

 

Néstor en Barcelona

En 1907, participó en la V Exposición Internacional de Bellas Artes de Barcelona en el palacio de Bellas Artes, en pleno apogeo del Modernismo en Barcelona, una exposición que fue decisiva para el desarrollo del tardío simbolismo español. Entre las grandes figuras internacionales representativas del Simbolismo y del Modernismo encontramos a James Whistler, Edmond Aman-Jean, Fernand Khnopff,  Puvis de Chavannes, Gaetano Previati, von Stuck , Hodler, Burne Jones, Rodin, Ensor, Bourdelle, etc. Entre los españoles destacan los nombres de Meifrén, Nonell, Regoyos, Casas, Opisso, Rusiñol, Zuloaga y Joan Llimona que realizó el cartel.

 

Retrato de Enrique Granados 1908-9

Como Néstor pensaba ya trasladar su residencia y taller a Barcelona, aprovechó esta estancia para reforzar los lazos familiares e introducirse en los círculos literarios y artísticos. Según relata su hermano Miguel, fue su antiguo maestro y siempre amigo Eliseo Meifrén, quien ayudó al artista grancanario a conseguir este objetivo; él fue quien le introdujo en la tertulia artístico-literaria del «Café Continental» en la Plaza de Cataluña a la que eran asiduos asistentes además del mencionado Meifrén, personalidades tales como Santiago Rusiñol, Alejandro de Riquer, José María Sert, el compositor Isaac Albéniz y su hija Laura -que era pintora-, Enrique Granados, y los literatos y críticos Miguel Utrillo, Eugenio d’Ors, Francisco Sitjá y otros. A Granados le unió una profunda amistad y admiración que cristalizó en el retrato de arriba.

 

Boceto para los cuadros del Tibidabo

 

En el último trimestre de 1908, con 20 años, consigue su primer encargo decorativo importante: la realización de unos plafones para una sala de la sociedad «El Tibidabo», que fueron exhibidos en la Sala Parés a finales del primer trimestre de 1909. El encargo consistía en realizar cuatro grandes plafones de casi tres metros de altura por otros tantos, o más de largo, cada uno de ellos, tomando como motivo de inspiración los poemas de Jacinto Verdaguer:. «L’Atlàntida» (1877) y «Canigó» (1885)

 

El Jardín de las Hespérides (detalle)

 

Evidentemente era consciente de la importancia del encargo, tanto por la galería donde ha de realizar la exposición -la prestigiosa Sala Parés, establecimiento clave en el mundo del arte catalán- como por el lugar al que estaban destinados los plafones, y también por las posibles consecuencias de dicho encargo en su faceta como decorador ymuralista, pues estos lienzos ocupan una superficie aproximada de 36 metros cuadrados

 

NÉSTOR MARTÍN FERNÁNDEZ DE LA TORRE (Las Palmas de Gran Canaria, 1887-1938) “Gentil llevado por las aguas encantadas y adormecido por las caricias de Flordenieve”, c.1908-1909

 

En estas obras tempranas se percibe la influencia prerrafaelita, en particular de Burne Jones. Al mismo tiempo marcará con estos cuadros una tendencia literaria-decorativa-musical basada en el color y en la composición; si su línea curva va a representar su militancia modernista, el color, lo será de su simbolismo; ambas serán dos grandes constantes en su obra.

Los catalanes no se portaron muy espléndidamente con Néstor. Que el precio que le pagaron era inferior al trabajo realizado y al valor artístico parece corroborarlo el hecho de que, dado el éxito obtenido por la exposición, tanto de público como de crítica, el pintor acudió al Dr. Andreu para que, si era posible, intercediera ante la Junta a fin de mejorar las condiciones económicas de dicho encargo, pero esta petición fue mal interpretada y pensaron que Néstor era un oportunista. Este sería el primer conflicto del pintor con las autoridades artísticas de Barcelona que se fue enconando hasta que el artista cerrara su estudio en la ciudad condal.

 

Hermana de las rosas

 

Aún así todavía participaría en alguna exposición colectiva de retratos en el Palacio de Bellas Artes pero Néstor se encuentra en un momento, 22 años, en el que dará un empuje fundamental a su obra pintando la que él mismo consideró su primera obra importante y, como algún crítico ha señalado, el manifiesto plástico de la estética nestoriana. Al principio titula este cuadro «El Príncipe Néstor». Aunque  se suele señalar dicha obra  como «la obra capital de la prolongada estancia de Néstor en Barcelona», el lienzo fue realizado en su, totalidad en Las Palmas de Gran Canaria. La pintura se presentó en Barcelona en La Sala Parés entre las candidatas para representar a España en la Exposition Universelle et Internationale de Bruxelles 1910. Tras largos avatares de censura y polémica en la prensa que acabaron por decidir al pintor a abandonar Cataluña, la obra que tomó el título final de Epitalamio: Las bodas del Príncipe Nestor fue expuesta en la Sala de Honor del pabellón español de dicha exposición y abrió el camino internacional al pintor

 

Epitalamio 1909

 

Su «Epitalamio», un autorretrato simbólico en el que el artista recibe una cornucopia llevada por tres angelotes, causa un gran revuelo entre los medios artísticos de Barcelona al convertirse en piedra de escándalo entre tanto cuadro burgués de paisajes y soterrados simbolismos románticos. La fuerte polémica levantada se acentuó más cuando el Jurado tomó la decisión de rechazarlo para su envío a Bruselas por el pecado imperdonable de ser massa gros de tamanyParecía que desde la exposición de los plafones de «El Tibidabo» se había creado una atmósfera hostil a este arte decorativista o decadentista que él representaba y, con ello, al grupo de artistas modernistas, que cada vez iba siendo más fuerte sobre todo por parte de los recién aparecidos «noucentistas» o novecentistas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De esta época también es una serie de dibujos que titulo Mujeres España, muy en la onda del coetáneo Rafael de Penagos

Néstor en Londres

Como sea, Nestor, tras su acostumbrada estancia estival en Canarias, decide marcharse a Londres. En el mes de febrero de 1911, a sus 24 años, Néstor llegaba a Londres en compañía de su íntimo amigo Mariano Andreu, ambos portaban muy ilusionados una breve carta de recomendación de Riquer para el crítico Konody y otra de Eliseo Meifrén para el pintor Sargent a fin de que les pudieran orientar en la búsqueda de maestro y taller artístico. Néstor, fiel a su afán de perfección, estudió en Brighton la técnica del aguafuerte. La realización y venta de algunos de ellos le permitió ganar algún dinero para ayudar a sufragar los gastos de su estancia londinense;  A mediados de junio de la11 tenía realizadas sus obras maestras en el aguafuerte: «El garrofin» y «La macarena».

 

la Macarena

El Garrofín

 

Néstor en Madrid

Una vez vuelto de Londres a Canarias, por manifestaciones del propio Néstor a la prensa deducimos que hasta 1913 debió salir muy poco de sn Isla. Tal vez, entre 1911 y 1913, sólo hiciera un viaje a París en el mes de octubre de 1912 para ingresar como miembro de la agrupación «Unión Internacional de las Bellas Artes y de las Letras». El nombramiento le fue comunicado por una carta firmada por M. Henry-Breuil, secretario de la misma. Esta asociación fue fundada en 1890 por Puvis de Chavannes, Meissonnier, Rodin y Carrière; a ella pertenecieron Paul Adam, Huyssmans, D’Annunzio, Anatole France, Kipling, Monet, Renoir y otros.

Néstor está sin embargo, mayormente centrado en la exposición que significará su vuelta a Madrid y que se realizará el día 5 de febrero de 1914 en la Casa Lissárraga y Sobrinos, en la calle Mayor numero 16. La exposición sumaba un total de cuarenta y tres cuadros. Veinte óleos, de los que once se exhiben por primera vez, entre ellos «El niño arquero»,«Posesión»  y «Joselito» (el pintor José Hurtado de Mendoza).

 

El niño arquero 1912

 

 

El éxito de crítica de la exposición de 1914 en Madrid fue apoteósico a juzgar por los ecos que siguió teniendo en la prensa a lo largo de 1914 e incluso en 1915, Supuso, realmente, pasar de ser de entre los pintores jóvenes más desconocidos en Madrid a ser uno de los grandes maestros de la pintura española, colocando su nombre al lado de maestros mayores en edad como Sorolla, Anglada Camarasa, Romero de Torres o Zuloaga. Por cierto, que la suerte del pintor canario y la de Anglada Camarasa caminan paralelas: los dos se cotizaban a sí mismos muy altos dado el carácter de su pintura concebida como museable pero paradójicamente, aunque los museos apetecían estas obras, no las adquirían por razones de economía y eso hace que no estén debidamente representados en las colecciones estatales.

La vida de Néstor en Madrid era polifacética, transcurría entre la investigación intelectual y el trabajo en su estudio. Aparte de estas labores profesionales le apasionaba frecuentar tertulias. Así se le ve acudir al Café de Castilla donde iban su amigo y paisano Unamuno y Pérez de Ayala; pero la más célebre de las tertulias a las que asiste es la de «El Gato negro», en la calle del Principe. Este cenáculo de Benavente era muchas veces punto de localizacion del pintor canario e incluso su dirección postal en Madrid.

 

 

Joselito 1912

 

La Guerra Mundial trunca sus planes de exposiciones en Londres y París y se queda en Madrid donde abre estudio. Néstor participa en el concurso de carteles que organiza el Círculo de Bellas Artes de Madrid para anunciar el tradicional baile de máscaras en el Teatro Real. Obtuvo el segundo premio dotado con 600 pesetas. Y es entonces cuando empieza a acompañarle en una de sus pasiones vitales: el teatro. Se estrena en el Teatro Lara de Madrid «El amor brujo» con música de Manuel de Falla sobre un libreto de Martínez Sierra y con decorados y escenografía dc Néstor.

 

el_amor_brujo_decorado_de_nestor_1915

 

Fue un éxito apoteósico, más del pintor que del músico y sobre todo de la bailaora gaditana Pastora Imperio que se consagró como primera figura desde entonces.

 

En diciembre de 1916, vía Málaga, regresa a Gran Canaria para trabajar en «El Poema de los Elementos». Su gran amigo el Marqués de Montesa le aconseja que trabaje mucho, más de lo que hacía en Madrid, donde Néstor no encuentra la concentración que requieren sus cuadros de imaginación pues cuando no era la vida madrileña la que le seducía y le hacía salir de su estudio, eran los amigos los que iban a conversar a su casa. Este consejo va orientado a que al terminar la guerra pueda promocionarse en Madrid, Barcelona, París,  Roma, Venecia, Nueva York, … y así podrá desquitarse del paro forzoso que le impuso la guerra mundial en su consagración internacional.

 

Posesión 1914

 

 

El Poema Atlántico 1917-1923

Durante los siguientes años y hasta 1923, Nestor se ocuparía en la realización de su magna obra que sería EL Poema de los Elementos, de los cuales solo llegó a realizar por completo la serie del Poema del Mar o Poema del Atlántico y casi terminó la serie del Poema de la Tierra quedando sin realizar los proyectados Poema del Aire y Poema del fuego. La primera de las series que realizó fue la de los Poemas del Mar.

 

Se trata de ocho lienzos que actualmente se conservan el el Museo Néstor de El Pueblo Canario, un proyecto pensado y largamente acariciado por el propio Néstor que no pudo ver realizado en vida, pero que sí llegó realizar su hermano, el arquitecto  Miguel Martín-Fernández de la Torre.
En la playa de Las Canteras, donde abrió su estudio, se dedicó a una afanosa investigación plástica de aguas, fondos marinos, costas, peces del Atlántico, etc. Dibujos, acuarelas y bocetos se sucedían incansablemente, génesis creativa que compartía con familiares y amigos.

Poema-del-atlántico-Amanecer

 

Con una barca y una cubeta de cristal observaba el fondo del mar, los pescadores de las cercanías, generosamente pagados por el pintor, le traían todo tipo de peces que estudiaba minuciosamente, y que a veces empezaban a descomponerse colgados de la liña o en una pecera, por lo que los amigos y familiares al visitarle tenían que proveerse de un pañuelo con colonia o alcohol.

 

Poema-del-atlántico- Mediodia

Se trata de 8 lienzos que recogen simbólicamente los diferentes estados del mar según las horas del día-  Amanecer, Mediodía, Tarde, Noche– , la meteorología – Borrasca y Mar en reposo–  o las mareas- Bajamar y Pleamar-.

Poema Atlántico,La Tarde

Los ocho cuadros se exhiben en una sala circular que casi parece un templo consagrado al artista. Y “exhibir” es el verbo más exacto, ya que somos testigos de una desbordante explosión de colores puros, del movimiento sensual de unos cuerpos viriles y poderosos. Pero sobre todo, vemos el mar.

 

Poema-del-atlántico-La Noche

 

En palabras de Daniel Montesdeoca, “es casi musical, y evoca vívidamente en la memoria a Debussy”.

 

Poema-del-atlántico-Bajamar

 

Constituyen una representación casi alegórica, cargada de elementos esotéricos y filosóficos, es la síntesis perfecta entre el bagage modernista y el carácter simbolista  de Néstor

 

Poema del Atlántico-Pleamar

 

Por fin el 20 de marzo, a las 4 de la tarde, se inauguró la exposición en la Sociedad de «Amigos del Arte», en el Palacio de Bellas Artes (actual edificio de la Biblioteca Nacional). Amenizó el acto un concierto a cargo del trío Gassent, Martínez y del Castillo. Según la crónica de Rafael Marquina había tanto público que se hizo imposible la contemplación de las obras. Montaje, iluminación, instalación y ambientación se realizaron con el mayor esmero bajo la supervisión del artista, llegando a extremos tales que, según contó el escultor Francisco Borges Salas, «en determinados momentos llegaba a la sala un olor de marisma», algún exótico perfume buscado por el artista para esta ocasión.

 

Poema-del-atlántico-Borrasca

Entre los visitantes a la exposición hemos de destacar al Rey y, días después, al Infante Don Fernando y a la Reina Madre con otros miembros de la Familia Real. Es indudable que allí acudió Salvador Dalí, por aquel entonces estudiante en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (había ingresado en 1921), y que probablemente ya había entablado amistad con Néstor. Pepín Bello -compañero de la Residencia de Estudiantes– contaba que la obsesión de Dalí llegó a tal extremo que visitaba la exposición todos los días.

De la amistad con miembros de la generación del 27», con los que entra en contacto en esta época, conservará libros dedicados por Federico García Lorca, Rafael Alberti, Benjamín Palencia, dibujos de Lorca y Palencia, y fotografías.  Federico García Lorca llamaba «Durero» a Néstor, no sólo por su extraordinario dibujo sino porque le proporcionaba monedas de 5 pesetas (duros) para pasar algunos difíciles momentos de la bohemia.

 

Poema del Atlántico. El mar en reposo.

 

Gustavo Durán, el amor de su vida

Es probablemente a través del contacto con este grupo como conocerá al que será el gran amor de su vida, el joven compositor Gustavo Durán que sirvió de modelo para el cuadro El mar en reposo. Cuenta Luis Antonio de Villena que al visitar el Museo Néstor con Rafael Alberti, éste al ver este cuadro exclamó: “¡Andá, el capitán Durán!”. Gustavo Durán que apenas tenía 17 años cuando inició su relación con Nestor que duraría más de 10 años, era entonces un joven compositor de música que estudiaba en el Real Conservatorio de Madrid y vivía en la Residencia de Estudiantes, donde perteneció al grupo de amigos entre los que estaban Federico García Lorca, para el que tocaba el piano, Luis Buñuel, al que le unió una estrecha amistad, Pepín Bello y Salvador Dalí.

 

Gustavo Durán

 

Gustavo que acompañaría a Néstor durante sus años en París, de los que hablaré luego, acabó por ser el famoso coronel Durán, jefe de Estado Mayor del general Kleber, en la XI Brigada Internacional. A finales de 1936 participó en la Defensa de Madrid, donde se logró detener a los militares sublevados. Allí volvió a encontrar a Ernest Hemingway, quien lo cita por su nombre en su novela ¿Por quién doblan las campanas?. El escritor André Malraux también se inspiró en él para el personaje “Manuel García” en su novela L’espoir (“La esperanza”).

Desde el verano de 1937 estuvo al frente del Servicio de Información Militar (SIM) en Madrid y la zona central, . En esta función estuvo apoyado por el jefe de la inteligencia soviética en España.

 

Gustavo Durán y André Malraux

 

Un personaje fascinante -se dice que también fue amante de Anaïs Nin– que también trabajo para el departamento de Estado de Roosevelt, siendo objeto de las purgas del senador McCarthy que le incluyó en 1950 en la lista de los 57 supuestos comunistas que trabajaban para el Departamento de Estado con ayuda de información del régimen franquista.

Entre sus últimas amistades en la década de 1960, figuró Jaime Gil de Biedma que le dedicó un hermoso poema. Durán falleció como alto representante de la ONU en Atenas; está enterrado en Creta. Su archivo fue donado al Centro de Documentación de la Residencia de Estudiantes.

 

 

 

El Poema de La Tierra (1932-38)

Volviendo a Néstor, El Poema del Atlántico era sólo una parte de un ambicioso proyecto que la prematura muerte del pintor le impidió terminar, el Poema de los Elementales, que, además del mar, incluía representaciones alegóricas de La Tierra, El Aire y El Fuego. Néstor dejó bocetos de los Poemas del Aire y del Fuego, y algo más avanzado el Poema de La Tierra, conjunto que inició en 1934 y que encontramos reunido en una de las salas más notables del museo Néstor, en distintos estadios de ejecución, desde meros bocetos a obras acabadas.

 

Poema de la Tierra. Capas de la Reina

Otra vez a través de los distintos momentos del día (Orto, Mediodía, Vespero y Noche), o a través de las estaciones del año (Primavera, Verano, Otoño e Invierno), Néstor realiza un pormenorizado estudio de la flora canaria, usando sobre todo plantas específicas de las islas como homenaje a su tierra.

 

Poema de la Tierra. Primavera. Filodendro

 

Si la voluptuosidad ya resultaba evidente en el Poema del Atlántico, sobre todo en los últimos cuadros, aquí las carnaciones en tonos terrosos, el escorzo casi imposible y acrobático de las figuras, y la evidente sensualidad de unos cuerpos musculosos que se entrelazan en múltiples posturas, aluden simbólicamente a la exuberante fecundidad  de la Tierra, y de su tierra, las islas Canarias.

 

Poema de La Tierra. Otoño. Higuera del Himalaya

 

Luis Antonio de Villena señala a partir de esta obra inacabada:

El revuelto amasijo de cuerpos eróticos y desnudos, besándose y casi copulando, son hombres y mujeres, aunque como ya anticipé, lo femenino salvo leves rasgos (insinuaciones de pechos) quede subsumido en la potente anatomía viril, joven y andrógina.

 

Poema de La Tierra. Cactus

 

Es imposible decir en un cuadro como “Drago” –las plantas titulan las obras- que no estemos presenciando el voluptuoso abrazo de dos hombres desnudos entre las ramas del milenario árbol, que asimismo les sirve de cúpula. ¡Extraordinario Néstor que los españoles no hemos sabido reivindicar todavía hasta el punto que se merece!

 

Poema-de-la-tierra-Drago

 

Néstor en Las Palmas de Gran Canaria

En esta época el nuevo Alcalde de Las Palmas de Gran Canaria es José Mesa y López, que pretende encargar el proyecto de reforma de la ciudad a los hermanos Martín-Fernández de la Torre. Gracias a esta colaboración hoy aún se conservan -hay otras perdidas- los enormes lienzos realizados para El Casino

 

 

 

Y la decoración de varias salas del Teatro Perez Galdós que tras un incendió fue reconstruido por Miguel Martín Fernández de la Torre, su hermano, entre 1925 y 1928. Miguel Martín solicitó ayuda a su hermano Néstor, artista y pintor, para decorar el edificio. Éste se ocuparía de realizar las pinturas en lienzo del salón Saint-Saëns, del techo de la platea, de la boca del escenario y de diseñar los vitrales y el telón. Tras las obras, el 28 de mayo de 1928 se llevó a cabo la primera reinauguración.

 

 

 

También juntos idearían algo que Néstor no llegaría a ver: El Pueblo Canario. Las primeras trazas de su diseño, realizado por  Néstor , datan de 1937. Su construcción fue encomendada a su hermano, el arquitecto Miguel Martín Fernández de la Torre, a quien el ayuntamiento de la ciudad encargó la redacción del proyecto técnico y la delimitación del conjunto. Las obras darían comienzo en el año 1939.

 

 

El Pueblo Canario constituye la plasmación del ingenio artístico de ambos hermanos. Está conformado por una plaza irregular cerrada por varias edificaciones que ambientan un rincón típico.

 

Años más tarde, en 1956, en este espacio,se inauguraría el Museo Néstor, con parte del fondo del artista donado por algunos miembros de su familia, patrimonio que posteriormente se ha venido enriqueciendo con donaciones particulares y adquisiciones.

 

 

 

En sus últimos años, siguió haciendo colaboraciones para el teatro como la que realizó para el ballet El Fandango del candil con música de su amado Gustavo Durán y que fue el primer gran ballet de absoluto nuevo cuño que estrenó Antonia Mercé, La Argentina, para su compañía Ballets Españoles en París. A pesar del gran éxito, Gustavo no volvería a componer música y abandonó a Néstor en Paris en 1934 no volviendo a verle nunca e incluso ocultando en su biografía esa relación, (ni siquiera se hace mención a ella en wikipedia)  olvidando por completo a quien le había ayudado a ser quien era y con quien mantuvo una larga relación en torno a una década. El prometedor músico convivía con Néstor en París llevando un tren de vida que jamás hubiera podido costearse por sus propios medios.

Néstor creó unos figurines y escenografías que son una verdadera obra maestra, donde logra incardinar a la perfección los motivos de inspiración folklórica con la más innovadora vanguardia. Han trascurrido doce años desde su trabajo en “El amor brujo”, y la vertiente escenográfica de Néstor ha madurado y absorbido todo el devenir de las corrientes artísticas en el período de entreguerras.

 

 

El Fandango del Candil” es estrenado por la compañía de los Ballets Españoles de Antonia Mercé, La Argentina, en el Teatro Volskoper de Hamburgo en noviembre de 1927. Inician una gira que recorrerá Alemania (Bielefeld, Bremen, Colonia, Berlín…); cosechará triunfos en Italia (Sala Humberto de Roma); para finalizar en el Teatro Femina de los Campos Elíseos (del 18 de junio al 12 julio 1928).

 

 

 

En sus últimos años, Néstor fue sorprendido por la Guerra Civil en las Islas Canarias que quedaron del bando nacional. A pesar de que se le ha intentado relacionar con el franquismo, es evidente que debió mantener un perfil bajo dada, por un lado, su condición de homosexual declarado y, por otro, las relaciones que le unían a muchos destacados antifranquistas, particularmente a su ex-amante Gustavo que llegaría a ser jefe de los servicios de inteligencia en Madrid. Acaso por eso, sus ultimas obras está encuadradas en un cierto tipismo sin duda relacionado con el proyecto del Pueblo Canario.

 

 

 

Néstor no llegaría a ver el fin de la guerra. Moriría de complicaciones una pulmonía cuando estaba a punto de cumplir los 51 años. Con su muerte, en febrero de 1938, dejó sin terminar el Poema de la Tierra y en bocetos Poema del Aire y Poema del Fuego, los cuales pensaba realizar como complemento de su gran obra. Su sepelio fue todo un acontecimiento social en la época, congregando a una gran multitud de personas.

 

 

Hoy su figura, aunque enormemente conocida en su tierra, es poco conocida quizás por la escasa presencia de su obra en los museos de la Península. Espero haber contribuido mínimamente a reivindicar la memoria de este simbolista canario, homosexual y cosmopolita.

Rupert Bunny, un ecléctico y esteticista pintor australiano

Entre los muchos propósitos que me he hecho con este blog es dar cabida a aristas que no pertenecen al mainstream del Canon del arte Occidental, lo que equivale casi a decir europeo hasta bien mediado el siglo XX. Acaso por ello, también, caeré frecuentemente en lo cursi.

Ramón Gómez de la Serna, en su Ensayo sobre lo cursi, dice que es una artesanía que produce “calambres al espíritu”. A diferencia del arte en el que el movimiento produce efectos nuevos y únicos que conmocionan y sorprenden, lo cursi nos alcanza a través de un efecto promovido por la repetición de formas y modelos que quizá cansan, que empalagan con su sobria dulzura, sin ser conmovedores sino redundantes y emotivos, sin que alcancen el nivel de experiencia estética pero alzándose con la frescura y donaire del “como si”. Gómez de la Serna asocia a lo materno femenino ese concepto de lo cursi, a la repetición del mimo que empalaga frente al amor sublime. Y sin embargo, hay algo profundamente tranquilizador en lo cursi porque sabemos que nada malo puede ocurrirnos allí.

Self-portrait with a brush, realizado al final de su vida

Pues, prohibido para diabéticos y recomendado como una siesta para espíritus al borde de la zozobra, hoy traigo al cursi, que es cursi hasta en el nombre, Rupert Bunny, artista australiano que es incluso un gran enigma para los historiadores del arte de allí: a veces denostado como afrancesado, otras venerado como genio nacional, unas veces alabado y otras muchas criticado.

Self-portrait (c. 1920). Rupert BUNNY

 

Cuando empezaron a elaborarse las historias del Arte en Australia Bunny ya era una reliquia artística y fue prácticamente olvidado en los manuales hasta fechas recientes, Pero es curioso que aún en la gran exposición Rupert Bunny: Artist in París, (21 Nov 2009 – 21 Feb 2010) New South Wales Art Gallery las críticas y las loas se alternan, un siglo después, casi por igual, por masque su obra esté profusamente representada en todos los grandes museos del país. Y sin embargo,  como afirma John McDonald la página web de la exposición

No es ninguna exageración afirmar que Bunny tuvo la mayor reputación internacional que ningún pintor nacido en Australia haya alcanzado jamás.

 

Rupert Bunny (1864-1947) nació en Australia en una familia cultivada, de clase media alta en St. Kilda, Victoria. Su padre, británico, era juez, y su madre, alemana, una maestra de música que contaba a Clara Schumann entre sus amigos más cercanos. A la edad de nueve años, Bunny y cinco hermanos fueron llevados a Europa durante dos años, y volvieron hablando con fluidez francés y alemán. Con 20 años Rupert se fue para Londres, y luego a París. Pasarían 27 años antes de que volviera a la tierra de su nacimiento. Pasó casi cincuenta años de su vida en Francia, donde disfrutó de una familiaridad con la escena artística parisina iniguable para cualquier otro artista australiano. Entre sus amigos estuvieron la famosa cantante de opera australiana Nellie Melba, Auguste Rodin, Claude Debussy y Sarah Bernhardt. Fue también el primer australiano en recibir una mención honorable en el Salón de 1890 con su pintura Tritones. Rupert, al decir de sus amigos y conocidos, era un tipo de lo más agradable, guapo, alto, media más de 1,90, educado, encantador, buen conversador, hombre de muchas lecturas y un músico, al parecer de una capacidad excepcional. Un dandy artista o un artista dandy en una época en que Proust y Wilde están en plena actividad.

Angels Descending Rupert Bunny (1897) Art Gallery of South Australia – Adelaide

 

Algo que la reciente exposición de 2010 puso al descubierto fue que por primera vez se publicaron extractos de los diarios de Zsigmond Justh, un estudiante de arte húngaro que fue uno de los amigos más cercanos de Bunny durante sus primeros años en París, en el que se confirmaba que en esos días, el joven Bunny mantenía en una relación homosexual con el estudiante de arte británico, Alastair Cary-Elwes. La verdad es que viendo su obra y las fotografías que os adjunto no es en absoluto de extrañar,

 

Bunny es el segundo por la izquierda, sujetando la sombrilla

 

Rupestres el que lleva la toalla y tiende su mano a su novio de entonces, Alister Cary-Ewels que se arrodilla

 

Aún así lo cierto es que, a la edad de 38 años, en 1902, Rupert se casó con la modelo francesa y artista, Jeanne Morel con la que permaneció casado hasta la muerte de ésta y siendo su principal modelo desde entonces.

 

 

 

Estuvieron casados durante 31 años y, sólo a la muerte de Jeanne, Rupert volvió definitivamente a Australia en 1933.

 

Reading 1904

 

Aunque su reputación ha fluctuado a lo largo de los años, Bunny ha resistido la prueba del tiempo más eficazmente que la mayoría de sus compañeros, en gran parte debido a su capacidad de reinventarse cada vez que sentía que su trabajo estaba volviendose antiguo o predecible. No era un pintor de obras maestras atemporales, sino un profesional versátil, siempre atento a las cambiantes corrientes de la moda artística.

 

Pastoral Rupert Bunny (1893) National Gallery of Australia

 

Las primeras pinturas parisinas de Bunny podrían ser clasificadas como simbolistas o incluso de inspiración prerrafaelita inspiración, con temas extraídos de la mitología clásica.

Sea Idyll Rupert Bunny (1891) National Gallery of Victoria – Melbourne

 

Quizás sería el momento artístico detona su obra en el que más cercano estuvo a ningún movimiento. No olvidemos que son los años en que triunfaba la pintura simbolista en los Salones de los Rosacruz organizados por Josephin Peladan al que ya dediqué un post.

 

 

Tritons (1890) Art Gallery of New South Wales – Sydney

Con este cuadro Tritones obtuvo una mención de honor en el Salon de 1890, cuando tan solo tenía 26 años y dos como pintor. Fue la primera vez que un artista australiano obtenía un reconocimiento internacional.

Mermaids dancing (1896).

Sin embargo, su obra se enmarcaba más en un esteticismo victoriano que en las corrientes másoscurasdel simbolismo que podían representar Jean Delville o Toroop.

Arcilla Domini
Oil on Canvas Size- 100.3 x 110.4 cm. Date- 1896. Location- Art Gallery of South Australia, Adelaide.

 

También realizó pinturas de temática religiosa más cercanas a la órbita prerrafaelita

The descent from the cross 1898 New South Wales Art Gallery

En esta época tenía una paleta cromática colores pastel, malvas, tierras y azules.

 

Burial of St Catherine of Alexandria (c. 1896)

 

Poco después del cambio de siglo, y coincidiendo con su matrimonio, se convierte en un pintor mucho más colorista, con bastante éxito entre las sociales parisinas.

Madame Melba (c. 1902) oil on canvas. Melba fue una conocidísima cantante de ópera australiana. Su fama fue tal que aún hoy en día su rostro figura en los billetes de 100$ australianos

Returning from the garden by Rupert Bunny 1906

Su mujer se convierte desde entonces en su principal modelo

 

Endormies Rupert Bunny (1904) National Gallery of Victoria – Melbourne

También pinta frecuentemente desnudos femeninos. Se trata claramente mujeres modernas que representan papeles prestados de fuentes clásicas. Bunny quiere que sepamos que se trata de modelos, no de ninfas míticas. Añade un toque moderno, un toque de excitación, a composiciones que se parecen a exquisitos diseños. De esta época son sus cuadros más famosos como Summertime que es en realidad una representación de los cinco sentidos

 

Summertime Rupert Bunny (1907) Art Gallery of New South Wales – Sydney

 

Sin embargo, hay un distanciamiento estético del  tema del desnudo de una manera que nunca se encuentra en otros artistas como Picasso, Rodin, o incluso Degas. Como señaló un crítico, tras la exposición del 2010, pinta a una mujer con la misma objetividad que otro artista podría hacer un jarrón de flores. Tiene sin duda una aguda comprensión de la belleza, pero invoca el erotismo  como un chef  podría utilizar las trufas o el azafrán.

 

The Sun Bath Rupert Bunny (1913) Bendigo Art Gallery

También pintaba escenas de playa en los balnearios más  exclusivos de la época, dirigidos claramente a una clientela burguesa

Shrimp Fishers at Saint Georges Rupert Bunny (1907)

 

En 1911, en su primer  viaje de regreso a Australia, anunció en la prensa que Matisse, la nueva sensación artística en París, no era más que una farsa. Como miembro del comité de selección para el Salon d’Automne de 1914, se quejó  del “dibujo atroz” del artista. Pero, sin embargo, aunque renegaba de ello, Bunny pudo percibir, a través de Matisse, que un nuevo espíritu  surgía en el arte. Se adaptó a los cambios, revelándose más como un pragmático que como un ideólogo. En esto, al menos, tomó la trayectoria opuesta a muchos de sus contemporáneos australianos que prefirieron ignorar totalmente el movimiento moderno o despotricar ruidosamente contra él.

 

Poseidon and Amphitrite Rupert Bunny (1913) National Gallery of Australia

 

Así, diez años después, volvió a los temas mitológicos, pero cambiando radicalmente a un estilo plano y decorativo inspirado en las innovaciones de Matisse y Bonnard.

The Rape of Persephone Rupert Bunny (1913) National Gallery of Australia

 

1919 The nymph of salmacis

 

La presencia en Paris de los Ballets rusos de Diaghilev pusieron de moda también los temas mitológicos

Hercules in the garden of Hesperides (c. 1922)

Pero su pintura había cambiado por completo adoptando técnicas más cercanas a un postimpresionismo e incluso al art nouveau

BUNNY, Rupert
Australia/France b.1864 d.1947
Echo and Narcissus
c.1920

1917- Salome New South Wales Gallery

En 1933, tras la muerte de su mujer,volvió definitivamente a Australia pintando desde entonces sólo pequeños paisajes que nada tenían que ver con su obra anterior.

 

 





 

Los Salones de los Rosacruces

Listado de algunos de los autores que expusieron en los Salones de Los Rosacruces

Aqui os pongo una pequeña parte de los autores y algunas de las obras, en su mayor parte, que estuvieron expuestas en los 6 Salones de Los Rosa Cruces que se realizaron de 1892 a 1897. No están todos los que son pero si son todos los que están. Este post esta en evidente relación con mi anterior post sobre Josephin Peladan que podes consultar en este enlace. Al final de esta página, tras la galería de imágenes, os pongo enlaces a la wikipedia francesa (la española es muy escueta en información sobre estos autores) de cada uno de los artistas que recojo en esta selección por si queréis tener mayor información o ver más obras de alguno de ellos.

Además tengo el enorme placer de adelantaros la noticia de que este verano desde finales de Junio hasta el 4 de Octubre de 2017 el Museo Guggenheim de Nueva York dedicará una exposición antológica a estas efemérides artísticas con el título Mystical Symbolism: The Salon de la Rose+Croix in Paris, 1892–1897 y de la que podes informaros pinchado aquí.

Josephin Peladan

Josephin Peladan (1858-1918) (b/w photo) by French Photographer, (19th century); black and white photograph; Bibliotheque Nationale, Paris, France;  French, out of copyright

Joséphin Péladan escritor y ocultista francés (1858-1918 )

No me voy a detener en detalles biográficos que harían interminable un post que necesariamente ya de por sí saldrá largo. Su presentación al tout París fue a través de la novela Le Vice Suprême (1884), un libro extraño, amasijo de romanticismo y ocultismo, donde se pone en escena la lucha de fuerzas secretas que se ensañan en destruir la humanidad y que toma una postura contraria al naturalismo de Émile Zola. Este manifiesto le abre las puertas de los cenáculos literarios al joven autor de veintiséis años de edad. Su originalidad agrada pero su exaltación hace sonreír a la crítica. Jean Lorrain lo apodaba «El pelícano blanco».

Cuadro de Alexandre Seon

Le Vice suprême, fue seguida no sólo por otras novelas, sino también muchas obras de teatro, artículos, reseñas y trabajos académicos sobre el arte. Incluso publicó dos libros de viaje La terre du sphinx (a Egipto) y La terre du christ (a Tierra Santa) y algunos libros esotéricos de “auto-ayuda”, incluyendo libros sobre cómo convertirse en un mago o en un hada. Entre sus muchos otros logros extraordinarios, afirmó haber descubierto una nueva ubicación de la tumba de Cristo. Llamó a su vasto ciclo de novelas La décadence latine.

 

Alexandre Seon Portada de El Androgino

Las novelas, en general, tratan siempre de acontecimientos místicos y extraños, y casi sin excepción se estructuran alrededor del mismo Péladan bajo el disfraz de un personaje literario. El héroe de Péladan está siempre a la búsqueda del Ideal, por el cual hace los mayores sacrificios y renuncia a todo lo mundano, mientras alguna mujer noble profundamente enamorada de él trata de seducirlo y distraerlo. Sólo rara vez se abandona esta fórmula. Por supuesto el tema del arte siempre aparece también. Por ejemplo, en la novela L’androgyne, Péladan promete realizar una cruzada contra todo lo feo y contra todo lo vulgar, tanto en su escritura como en la vida real.

Jean Delville, Portrait du Grand Maître de la Rose†Croix en habit de chœur, Joséphin Péladan, 1895

En 1888, publica su libro más conocido, Istar, engalanándose con el pomposo título de Sar y con el apellido babilónico «Mérodack». Se describe «ataviado con un albornoz negro, de pelo de camello, filamentado con hilos de oro, en terciopelo azul envejecido, dándole de coces a un gamo, y, tal como Absalón, con los cabellos largos y la barba ungida con aceite de cedro». Sin modestia alguna, afirmaba: «He conquistado, sólo a fuerza de talento, quizás de genio, el derecho a mi plena facultad de pensamiento, completamente, y ante todos. He amado consecutivamente durante seis mil noches a la lengua francesa; de manera tal, que puedo expresar en ella cualquier cosa »

Marcellin_Desboutin_-_Portrait_du_Sâr_Mérodack_Joséphin_Péladan (1)

Cuando se apasiona por el famoso compositor Richard Wagner, desembarca en Bayreuth vestido con un traje blanco, una túnica azul claro, una chorrera de encaje y botas de piel de gacela, además un paraguas retenido a un costado por un talabarte.

 

péladan-caricature

En París, Joséphin hace amistad con Stanislas de Guaïta. El encuentro de los dos hombres hace nacer un proyecto: renovar la Orden de la Rosa-Cruz, que entonces estaba a punto de desaparecer. Entonces fundan la Orden Kabbalistica de la Rosa-Cruz (1888). Gracias a la ayuda de Papus (Dr. Gerard Encausse), la Orden conoce un rápido desarrollo. Sin embargo Joséphin Péladan reprocha a sus colaboradores una tendencia demasiado pronunciada hacia el ocultismo y rechaza el aspecto masónico que quieren dar a la Orden.

 

SÉON Alexandre 1891 L’amour est mort

 

Entonces decide trabajar de manera diferente y se separa del grupo creando en mayo de 1891 la Orden de la Rosa-Cruz, del Templo y el Grial, (llamada también Orden de la Rosa-Cruz Católica), cuyo proyecto ya había trazado en su primera novela en 1884. Entre los miembros de dicha orden, se pueden destacar algunos nombres que han pasado a la posteridad como Papus, Erik Satie, o Claude Debussy. En junio, bajo el nombre de Sâr Mérodack, Péladan se presenta como el Gran Maestro de este movimiento cuyo nacimiento es anunciado con mucha fanfarria por Le Figaro.

 

Joséphin_Péladan_Freimaurer

La Orden instaurada por Joséphin Péladan es menos una sociedad iniciática que una hermandad que reúne a artistas. Su objetivo es restaurar en todo su esplendor el culto por el ideal, con la Tradición como base y la Belleza como medio. Péladan, ante todo, creía en la religión de la belleza, que envolvía en volutas de incienso de misticismo oriental. Ambicionaba erradicar la fealdad del mundo moderno, la cual, a sus ojos, se encarnaba en el judaísmo especulador y el laicismo masónico. Redacta varios manifiestos que demuestran una gran cultura artística y una sorprendente refutación estética de Taine que acompaña su obra mayor, El Arte idealista y místico (París, 1894). Predicando una re-sacralización del arte y de la vida, Peladan opta deliberadamente por una transferencia de lo religioso al arte, en la más pura tradición baudelairiana. Su tono, los símbolos escogidos como la Rosa-cruz, aparentemente no revelaban sino un esoterismo que se caricaturizó a menudo, pero sin embargo testimonian una voluntad de oponerse a lo trivial e inauguran una práctica “publicitaria” que las vanguardias explotarán más tarde, como veremos más adelante.

 

carlosschwabe-salondelarosecroix

 

Los Salones de los Rosacruces

La actividad esencial de la Orden de la Rosa-Cruz del Templo y el Grial se consagra pues a la organización de exposiciones y veladas dedicadas a las bellas artes. El primer Salón de la Rosa-Cruz, organizado del 10 de marzo al 10 de abril de 1892, es su primer “gesto estético”. Peladan en cierto sentido fue una especie de comisario de exposiciones avant l’heure, un protocurator como señala Beti Žerovc en su articulo “Josephin Peladan—protokurator?,” (Dialogi 43, nos. 5–6 (2007): 26–35) que he usado como fuente fundamental para este post,  ¿ En qué aspectos, pues, la manera de exhibir de Péladan  lo hacen parecer tan cercano al comisario de hoy en día?

 

Guardian of Paradise, Franz von Stuck, 1889, Villa Stuck, Munich,

El primero es, sin duda, el simple hecho de que, de manera completamente inusual para su tiempo, decidió transmitir sus opiniones filosóficas y críticas y las ideas sobre el arte no sólo por escrito sino también a través de grandes exposiciones colectivas. Evidentemente se decidió por la forma de exposición colectiva porque le permitió usar las obras de otras personas para ilustrar y comunicar su cosmovisión y las creencias que estaba defendiendo. Esta comprensión de la exposición hace que su enfoque sea idéntico al de los comisarios de hoy en día.

 

Josephin_Peladan_par_Seon

 

Pero es que además Peladan haría el papel de productor. Péladan desempeñó este papel muy bien y utilizó métodos de trabajo completamente modernos. Sabía cómo adquirir colaboradores comprometidos con su causa, cómo encontrar la financiación necesaria y cómo hallar un local de prestigio, y, sobre todo, cómo promover el evento de manera que atrajera la atención de los medios de comunicación y de un público lo más amplio posible

 

La cabeza tiene los rasgos de Zola

Poster for the fifth Salon de la Rose+Croix Point  Sarluis La cabeza tiene los rasgos de Zola

Etiquetada como geste esthétique y acta Rosae crucis, la exposición se celebró en la Galería Durand-Ruel del 10 de marzo al 10 de abril de 1892. Describiendo el espectáculo en términos de hoy en día, diríamos que adoptó un enfoque interdisciplinario y que fue concebida como una instalación espacial integrada -una especie de “entorno” – que incluía muchas actividades de acompañamiento. En la noche de la inauguración, las salas de exposición estaban adornadas con flores y perfumadas con densos y fragantes ​​perfumes orientales, y los invitados eran recibidos al entrar con toda la fanfarria de trompetas del preludio del Parsifal de Wagner. Entre otras cosas, la apertura también contó con música especialmente compuesta por Erik Satie, las Sonneries de la Rose+Croix . Sesenta artistas ( entre ellos Ferdinand Hodler, Fernand Khnopff, Jean Delville, Carlos Schwabe, Antoine Bourdelle) participaron en el evento. Todo este “circo” (excesivo incluso para aquellos días), que Péladan se tomó completamente en serio, era justo lo que los espectadores querían y acudieron en masa al espectáculo, alrededor de veinte mil parisinos fueron a verlo, tal vez buscando no tanto los placeres estéticos cuanto satisfacer su curiosidad y su deseo de novedades escandalosas e insólitas. Entre los presentes el día de la inauguración estaban Paul Verlaine, Gustave Moreau, Pierre Puvis de Chavannes, Stephan Mallarmé, e incluso Émile Zola, que era la bête noire más odiada por los simbolistas.

 

Péladan no solo comisarió, por decirlo en términos modernos la exposición, sino que también se encargó de resolver el problema de la financiación, es decir, la produjo a través de las  conexiones sociales imprescindibles  para asegurar su éxito, consiguiendo la participación de patrocinadores poderosos e influyentes. Para su primer salón encontró tal respaldo en el Conde Antoine de la Rochefoucauld, que inicialmente fue uno de sus colaboradores más importantes y también participó en el salón como pintor. De la Rochefoucauld apoyó financieramente el primer salón con enorme prodigalidad e incluso empeñó toda su reputación en respaldarlo; Sin embargo aunque crucialmente importante en legitimar y sustentar el impulso inicial para los salones de los Rosacruces, él y Péladan tuvieron muchas discusiones por los intentos de la Rochefoucauld de implicarse también en la selección de las obras, asunto innegociable para el Sar Peladan y que concluyó con el alejamiento del grupo por parte del conde.

 

catalogo del salon de los Rosa Cruz

Otra característica, además de la interdisciplinariedad, fue la internacionalidad. Péladan diseñó su proyecto de arte para ser explícitamente internacional. Expuso a muchos artistas holandeses, incluyendo Toorop, así como artistas suizos tales como Schwabe y Hodler, que brilló en el primer salón con su trabajo Las almas decepcionadas. Otro grupo bien representado fueron los belgas, que también parecen haber sido los más entusiastas de Péladan, especialmente de Jean Delville, que durante un tiempo sirvió como una especie de embajador para él y su orden en Bruselas, y Fernand Knopff, que proporcionó ilustraciones para sus novelas.

 

Ferdinand holder Las almas decepcionadas

 

Las normas para la participación fueron bien explícitas. Escribe Peladan en la Sección II de sus reglas que los salones rosacruces se esfuerzan por “arruinar el realismo, reformar el gusto latino y crear una escuela de arte idealista“. En la Sección III, dice que la orden acepta las obras sólo por invitación y “no impone otro programa que el de la belleza, la nobleza y el lirismo”. Sin embargo, en la sección IV se enumera “para mayor claridad” el tipo de temas que serán rechazados ” aunque estén perfectamente ejecutados “: la pintura de historia, la pintura patriótica y militar,” todas las representaciones de la vida contemporánea, privada o pública “, los retratos (con raras excepciones),” todas las escenas rústicas “, paisajes, bodegones, flores, etc. Estas reglas también se extendieron a la escultura, y los bustos no eran aceptados excepto con una dispensa especial. Debido a que el arte de la arquitectura “murió en 1789“, las únicas obras aceptables en este campo eran “restauraciones o proyectos para palacios de cuento de hadas” . La técnica preferida por encima de todas los demás fue el fresco. El dibujo, menos como una técnica física que psicológica, también fue valorado muy favorablemente porque se consideraba que era un medio que traspasaba el límite entre lo terrenal y lo espiritual. Las mujeres, por supuesto, quedaron totalmente excluidas como artistas expositoras.

 

Charge_anonyme_du_Péladan_de_Séon

 

En los años siguientes, se organizaron un total de seis Salones de la Rosa-Cruz, cada uno de ellos dedicado a un dios caldeo. Estos Salones quedan como uno de los acontecimientos artísticos fundamentales de la última década del el siglo XIX, y tuvieron un papel fundamental para la renovación del idealismo testimoniando una tendencia hacia lo espiritual que animará los grandes movimientos del arte del principio del siglo XX.

Tras el último Salón de 1897, y a pesar del enorme éxito y buena acogida por parte del público, la Orden de Jósephin Péladan se disolvió y los Salones de la Rosa-Cruz pasaron a formar parte de la historia

Finalmente, Péladan renuncia a sus excesos, en cuanto a su vestimenta, y se dedica por entero a la “veneración” de su segunda mujer; Christiane Taylor, viviendo a duras penas de las críticas de arte. Muere en 1918 casi olvidado

 

Tombe_Joséphin_Péladan,_Cimetière_des_Batignolles,_Paris

 

 

Beti Žerovc  “Josephin Peladan—protokurator?”

Como señala Beti Žerovc en su articulo “Josephin Peladan—protokurator?,” cuyo enlace os paso, la infuencia de Peladan se está estableciendo en el discurso histórico-artístico de forma lenta, tímida y fragmentaria. Parece que no queremos aún ver que las prácticas características de los pioneros del arte contemporáneo como Kandinsky, Malevich, Hugo Ball y Duchamp o en grupos como la Secesión de Viena, los Dadaístas y los Surrealistas, estén vinculadas a prácticas similares que Péladan había empleado bastante sorprendentemente cercenasen el tiempo. Esta historiadora señala tres puntos esenciales en los que Peladan fue pionero:

  1. Primero la importancia del uso de la exposición por parte de Péladan como un medio de expresión claramente independiente que es capaz de contar su propia historia y que requiere una especie específica de “dramaturgia y dirección”. La exposición no es simplemente una yuxtaposición pasiva de obras de arte.
  2. Segundo la lógica específica de Péladan en la construcción de su propia persona pública con una identidad claramente legible. Péladan -y no debemos olvidar que él mismo fue un artista- trató activamente de dar forma a su propia mitología, de convertir cualquier cosa conectada consigo mismo en un acontecimiento, de desarrollar su perfil en diferentes niveles y con actividades muy diferentes, y en cierta forma, transformarse a sí mismo en una institución. Su papel fue fundamental en la evolución de un tipo de artista que surgió de manera real en la década anterior a la Primera Guerra Mundial, un artista que forja su perfil no sólo a través de la creación de obras de arte sino a través de una variedad de actividades, incluyendo la escritura de manifiestos públicos en prensa, todo tipo de organización (de grupos, eventos, etc.), el desarrollo de redes artísticas sostenidas, y una forma específica de actuar y vestirse, de gestos inusuales, rituales y cosas por el estilo
  3. Y por último, y esto es más sutil, su contribución a la elevación del status del arte, que se basó en su comprensión del arte como medio para presentar esferas que son suprarracionales y como una herramienta efectiva para mejorar el mundo. Péladan elevó el estatus del artista, que con esta clase de misión sacerdotal responsable estaba de repente en una posición diferente a lo anterior, en una especie de vis a vis con la sociedad.

Probablemente el nivel más anecdótico de su misticismo, su extraña reivindicación del catolicismo, el conservadurismo, el elitismo, su pomposidad y sin duda alguna, sus incoherencias han hecho que no se valore lo suficiente su contribución, aún por reivindicar a la historia del arte.

 

Sar Josephin Peladan. Zacharie Astruc